El escándalo de los falsos oriundos: El escaso efecto de un coscorrón

La bochornosa incorporación a nuestro fútbol de Eulogio Martínez y Melanio Olmedo, además del desdoro que representase para el ministerio de Exteriores, de aviso a la F.I.F.A., por cuanto desenmascaraba una corrupción rampante en ciertas Federaciones sudamericanas, y de sapo envenenado para la Delegación Nacional de Deportes, tuvo consecuencias. Juan Antonio Elola-Olaso acababa de aterrizar como responsable en la D.N.D. (8 de mayo de 1956), y sin tiempo apenas para cobrar consciencia de lo acontecido, tuvo que dar la cara. El Real Madrid, recién proclamado campeón de Europa bajo la batuta de José Villalonga en el banquillo, Alfredo Di Stéfano sobre el césped y Miguel Muñoz en el vestuario, miraba con ojos golosos a Raymond Kopa, gran estrella del Stade de Reims y la selección gala. Y la R.F.E.F., después de actuar como Don Tancredo ante las presiones gubernamentales de Paraguay en el asunto de los ya futbolistas del Barça, quiso escudarse en su falta de atribuciones, afirmando que asuntos tan feos como la falsificación documental “trascienden de nuestro cometido, consistente en organizar 3.000 partidos cada semana”. Pese al lavatorio de manos, el pescozón procedente de “la superioridad” fue un hecho, mientras el Real Madrid trabajaba en silencio.   

Se cuenta que cuando Di Stéfano vio competir a Kopa, dijo a Santiago Bernabéu: “Presi, tiene que fichar a ese jugador; es un fenómeno”. Simple leyenda, probablemente, pues desplegando Kopa un fútbol similar al suyo, y habida cuenta del divismo que caracterizase al argentino, tanta flor se le hubiera marchitado en la boca. Igualmente, varios años después de que el francés con ascendencia polaca colgase las botas, manifestó en unas declaraciones, recordando sus días en Madrid: “Di Stéfano me recibió al principio con bastante frialdad. Pero fue un honor para mí poder jugar con él”. Es más plausible que la pupila calibradora de Bernabéu echase cuentas: El francés con ascendencia polaca contaba 25 años y Di Stéfano 30. Un caramelo tan dulce no podía aguantar mucho en el fútbol francés, entonces tercer deporte al otro lado de los Pirineos por cuanto a devoción popular, tras el rugbi y el ciclismo. En Francia los futbolistas cobraban mucho menos que en España, y no digamos en Italia. La Copa de Europa constituía un luminoso escaparate internacional… Consecuentemente, o lograba incorporarlo a su equipo de inmediato, no sólo como refuerzo para el presente, sino con vistas a convertirlo en futuro relevo de “La Saeta”, o se arrepentiría. Sólo había un problema. España seguía cerrada a la importación de futbolistas extranjeros.

Claro que, aun a pesar de los candados, la parejita de paraguayos ya enredaba en la órbita azulgrana. Es más, el propio Raymond Kopa había manifestado tiempo atrás su interés por incorporarse al club catalán. Sería el colmo que la perla francesa engrosara el collar azulgrana.  

Santiago Bernabéu no era de los que se duermen sobre lecho de pajas. Quien otrora se anticipase a los “culés” cuando ambos clubes pugnaran por la contratación de Luis Molowny, enviando a Jacinto Quincoces hasta Canarias en avión, con un maletín lleno de dinero, mientras el emisario barcelonés efectuaba la travesía en barco, volvió a remangarse. Contactó con la directiva del Stade, al tiempo que dejaba caer por la Delegación Nacional de Deportes y la R.F.E.F., lo que representaría reabrir el portón, máxime ante el prestigio que otorgaba al país detentar el cetro europeo. Y conste que no hablaba gratuitamente. Algunos clubes ingleses ya habían manifestado a su Federación que tanto mirar de soslayo al continente, tanto hermetismo y complejo de superioridad, acabaría dejándolos inermes en el nuevo panorama competitivo.

Raymond Kopa, estrella gala de los años 50, fue uno de los extranjeros incorporados a nuestro fútbol tras el escándalo de Eulogio Martínez y Melanio Olmedo. Tres lustros después, el bochorno de los falsos oriundos trató de resolverse del mismo modo: con barra libre a la incorporación de extranjeros.

Bernabéu jugaba con ventaja, ante el Consejo Superior de Deportes. Diplomático, conforme le gustaba mostrarse en las negociaciones, ni siquiera amagó con una posible vulneración normativa, como hiciesen Arturo Bogossian y la directiva “culé” en los casos de Eulogio Martínez y Melanio Olmedo. En realidad, no lo necesitaba. Era preciso ser muy bobo para no advertir el proyectil de largo alcance que a buen seguro ocultaba en su canana. Tras el precedente sentado por la graciosa concesión de Francisco Franco al club de la ciudad condal, tocaba corresponder, so pena de ser visto como administrador de injusticias. Y todavía, para no dejar espacio a la duda, el mandatario “merengue” aseguró que la situación económica del club era tan desahogada como para permitirle incorporar al futbolista y ponerlo a jugar tan sólo en Europa, donde no existían prohibiciones.

Desarbolada, la R.F.E.F. en trance de relevar a Juan Touzón por Alfonso de la Fuente Chaos, dirigió a la D.N.D. una solicitud de derogación sobre el no a los extranjeros (5-IX-1956), argumentando la conveniencia de “dotar de la máxima eficacia a nuestros equipos (…) ya que los nuestros se hallan en indiscutibles condiciones de inferioridad”. El plural tenía sentido, puesto que para su edición correspondiente a 1956-57, la Copa de Europa iba a contar con dos elencos españoles: Real Madrid, como triunfador del torneo inaugural, y At. Bilbao, campeón de Liga. La Delegación Nacional de Deportes, prudentemente, optó por encargar a la Federación concernida un sondeo acerca de la visión que sobre el particular tuviesen las Territoriales y clubes de 1ª División, toda vez que en adelante cualquiera de ellos pudiera ganarse el derecho a asomar por Europa. El resultado de esa votación democrática, cuando el país no podía ser más refractario a las urnas, arrojó 6 vetos a la importación, entre 31 participantes. Los noes representaban a la Real Sociedad de San Sebastián, At. Bilbao, Club Atlético Osasuna y Sevilla, además de a las Federaciones regionales de Navarra y Guipúzcoa. El At. Madrid nadaba entre el sí y el no. Negativa en redondo para los campeonatos de Liga y Copa, y un sí reservado en exclusiva a las competiciones europeas.

El pláceme a los extranjeros otorgado por la Federación Vizcaína levantó ampollas. Los clubes provinciales se habían manifestado unánimemente en favor de la prohibición, y pese a ello, el presidente territorial hizo de su capa un sayo. Huelga indicar que de inmediato surgieron lucubraciones sobre hipotéticas presiones, sin apuntar en concreto hacia ningún órgano. ¿Pero tenía sentido semejante sospecha? La negativa vasca y navarra se daba por descontada, luego de múltiples protestas, no sólo institucionales, sino a voz en grito desde el graderío, e incluso a través de la prensa local cuando debutasen Kubala y Di Stéfano. Entonces, ¿por qué enredar al presidente vizcaíno? Si alguien deseaba manipular el resultado, ¿de verdad hubiese elegido a la Federación que más polvareda iba a levantar? Obviamente, al máximo responsable de la Territorial vizcaína le toco dimitir, repudiado por la totalidad de sus afiliados. Y hasta probablemente cambiar de aspecto para salir a la calle.

El 20 de setiembre, con la presteza a que obligaba el calendario de Liga, la D.N.D. reabría las fronteras para el fútbol, autorizando un máximo de dos extranjeros por club, de los que obligatoriamente uno tendría que ser iberoamericano o filipino. Dicha notificación justificaba en su preámbulo la necesidad de equiparar el potencial de nuestros clubes al de sus competidores europeos, puesto que en otras naciones se daba la libertad de contratación. Añadiendo que “el éxito de un club español ha prestigiado al fútbol español entero, altura deportiva que es preciso mantener”. Y quizás con el propósito de no herir en exceso los intereses de quienes votaran en contra, o con matices, como la directiva “colchonera”, se incorporaba un artículo “limitando la alineación durante la actual temporada a sólo un extranjero”.

Este punto pareció contentar al entorno azulgrana, según apuntasen distintos medios de difusión. Pero en realidad tenía mucho de trampantojo. La españolidad exprés e inmerecida que se otorgó a Eulogio y Melanio, en cierto modo exigía compensación al otro “grande” de nuestra Liga. Y esta llegó por una vía más natural, o si se prefiere muchísimo menos escandalosa.                                           

Di Stéfano llevaba en España desde mayo de 1953, y compitiendo a partir de setiembre del mismo año. Iba a iniciar, por tanto, su cuarta campaña. Desde hacía algún tiempo se barajaba el proyecto de estrechar lazos con “las naciones hermanas de América”, mediante el otorgamiento mutuo de dobles nacionalidades, si mediara solicitud de los residentes en ambos lados del océano. Aunque por el momento, la idea tan sólo era eso: simple esbozo. El 24 de mayo de 1958, Fernando M.ª Castiella(1), ministro de Exteriores, rubricó el primer acuerdo en Santiago de Chile con el país andino. Luego se hizo lo propio con Perú (16-V-1959), Paraguay (6 de junio del mismo año), Nicaragua (25-VII-1961), o Guatemala, 3 días después. Y ya en cadena, se fue dando el mismo paso con Bolivia, Ecuador, Costa Rica, Honduras, la República Dominicana y… Argentina. Con esa república el 14 de abril de 1969. Dicho de otro modo, Di Stéfano, al igual que Raymond Kopa, era extranjero. Ambos podían alinearse juntos en partidos de la Copa de Europa, aunque no en la Liga ni en las eliminatorias coperas del generalísimo. Salvo si Di Stéfano renunciara a su pasaporte argentino, pidiendo la nacionalidad española, trámite que solía llevar su tiempo. Aún no era de conocimiento público lo que el Real Madrid fraguaba en silencio.

Alfredo Di Stéfano, Santiago Bernabéu y Raymond Kopa, tres piedras angulares para lo que se preveía un Real Madrid de ensueño. Luego el francés estuvo por debajo de lo esperado, si bien un Di Stéfano ya nacionalizado español pareciera bastarse solo para acaudillar al pentacampeón continental.

El Boletín Oficial del Estado del 19 de marzo de 1957, en sus páginas 1746 y 47, recogía las identidades de los 56 extranjeros nacionalizados como españoles durante el segundo semestre de 1956. Di Stéfano aparece citado como número 14.

Desde el mes de junio de 1956, la entidad “merengue” ayudaba a su estrella en la recopilación documental imprescindible para procesos de nacionalización por vecindad y arraigo. Éstos, por cuanto a él respectara, se resumían en: 1.- Carnet de residencia expedido por la Jefatura de Policía madrileña; 2.- Libro de Familia del interesado, esposa e hijos, que le fuera expedido en Argentina el 5 de enero de 1950; 3.- Certificado consular de la República Argentina, donde constara lugar y fecha natal del interesado, su esposa e hijos, con la correspondiente legalización en el ministerio de Asuntos Exteriores; 4.- Copia de la partida de nacimiento del solicitante; 5.- Copia de la partida de nacimiento de Alicia Freites, su esposa; 6.- Copia del acta de matrimonio de ambos, oficiado en Buenos Aires el 5 de enero de 1950, con todas esas fotocopias debidamente legalizadas en la Sección de Asuntos Consulares de la embajada española en la capital argentina; 7.- Certificación del consulado argentino en Madrid, haciendo constar la llegada a España del solicitante el 22 de mayo de 1953, así como haber sido inscrito en el registro de ciudadanos argentinos; 8.- Certificación idéntica a la anterior, expedida el 26 de setiembre de 1956, para acreditar la ausencia de cambios posteriores; 9.- Testimonio consular evidenciando la inexistencia de antecedentes desfavorables por cuanto a su conducta personal; 10.- Libreta de enrolamiento militar y certificado consular justificando haber cumplido dichos deberes con arreglo a la legislación argentina; 11.- Certificación expedida por la policía bonaerense acreditando buena conducta hasta el 23 de abril de 1953, puesto que en los días sucesivos abandonara el país; 12.- Certificado municipal justificando su residencia en la calle Oriz, N.º 25 (hotel), de Madrid, consignando que observaba buena conducta; certificación de empadronamiento en Madrid; 13.- Acreditación del Juzgado Municipal correspondiente al distrito de Buenavista, justificando habitaba en la calle Henares N.º 13, así como su condición de casado; por último, 14.- Certificado parroquial de San Agustín, dando cuenta de que tanto el solicitante como su esposa eran feligreses de la misma, y vivían en la calle Henares 13. Los dos últimos requisitos, expresarse correctamente en castellano y gozar de una actividad profesional que garantizase su subsistencia, los cumplía con nota altísima.

Resulta indudable que su solicitud se rubricó en tiempo récord, puesto que el 4 de octubre, tanto el fiscal en su dictamen, como el juez en su informe, se mostraban favorables a resolver la demanda de nacionalización. El día 9 del mismo mes, ésta pasó a ser efectiva. Sin exagerar en demasía, cabe argumentar que la “Saeta Rubia” tardó lo mismo en diligenciar su españolidad, que muchos ciudadanos de la época en tramitar su pasaporte. Pero cuidado, aun sirviéndose de influencias, llegando “de parte de”, introducción ante los organismos oficiales muy de esos años, la condición de español se obtuvo por la vía reglamentaria, no apelando a una carta de naturaleza por “graciosa concesión de Franco”, tal y como por otros lares fueran diligenciadas meses antes.  

En suma, al igual que Roque Olsen, Garabal, Lugo, Kubala o Eulogio Martínez, Alfredo Di Stéfano estaba listo para disputar el Campeonato de Liga sin contar como extranjero. Todo ello sin que se dejase de hablar de favoritismos, sobre todo por la ciudad condal. Y para colmo, cuando inquiriesen al hasta hacía bien poco argentino sobre la razón última de su cambio de bandera, se comportó como un maletilla sin soltura con el capote. Pudiendo haber respondido, por ejemplo, que ansiaba competir con la selección española, afirmó, tan sólo: “Yo siempre hago lo que me dice don Santiago”.

La reciente historiografía azulgrana pone énfasis en la nacionalización exprés de Di Stéfano, al tiempo de eludir, o salir por la tangente, en los casos de Kubala, Eulogio Martínez y Melanio Olmedo. Por ende, también tiende a olvidar piadosamente que poco después tuvieron lugar las incorporaciones de Sándor Kocsis y Zoltán Czibor, húngaros nacionalizados con sello de urgencia por razones ideológico-propagandísticas, en las que lo puramente deportivo contó bien poco.    

Por no insistir, el primer descarrilamiento se resolvía con la sensación de que más vagones pudieran seguir despeñándose trocha abajo. Complicada fórmula para fortalecer la Ley. Y paralelamente, como si para esas alturas pudiese escarmentar alguien todavía en cabeza ajena, se aplicaban coscorrones. Uno, a la R.F.E.F., mediante advertencia a De la Fuente Chaos, su nuevo presidente. Otro a los clubes desde la Delegación Nacional de Deportes, exigiéndoles escrupulosa observancia normativa. Y un tercero a la Oficina Consular, desde el ministerio de Gobernación, para que pusieran orden en su patio, detectando a tiempo falsedades documentales.  

Las tablas siguientes, sobre la evolución de fichas tramitadas por la F.E.F., cara a las ediciones inmediatas, ilustrarán muy bien la inflación foránea. Ciñéndonos, claro está, a las dos categorías profesionales, pues hacerla extensiva a 3ª División, con aquellos únicamente autorizados a actuar como amateurs, resultaría excesivo. 

Extranjeros de origen admitidos por la F.E.F., temporada 1957-58

JUGADOR O TÉCNICO NACIONALIDAD NATAL CLUB ESPAÑOL
Daucik (entrenador) Checoslovaquia At. Madrid
Heriberto Herrera Paraguay At. Madrid
Lugo Argentina At. Madrid
Garabal Argentina At. Madrid
Peter Ilku Hungría At. Madrid
Hollaus Austria At. Madrid
Ladislao Kubala Hungría Barcelona
Eulogio Martínez Paraguay Barcelona
Villaverde Uruguay Barcelona
Zoltan Czibor Hungría Barcelona
Evaristo de Macedo Brasil Barcelona
Hermes González Argentina Barcelona
Melanio Olmedo Paraguay Barcelona
Dagoberto Moll Uruguay Celta
Gutiérrez Argentina Celta
Braga Brasil Celta
Vigo Argentina Celta
Tucho De la Torre Venezuela Celta
Berkessy (entrenador) Hungría R. C. D. Español
“Muñeco” Coll Argentina R. C. D. Español
Benavídez Argentina R. C. D. Español
Szolnok Hungría R. C. D. Español
Villamide Uruguay R. C. D. Español
Scopelli (entrenador) Argentina Granada
Osvaldo Argentina Granada
Ben-Barek Marruecos Granada
Pérez Argentina Granada
Pellejero Argentina Granada
Louis Hon (entrenador) Francia Real Jaén
García Argentina Real Jaén
Adalberto Argentina Real Jaén
Minteguía Argentina Real Jaén
Sáez Argentina Real Jaén
Sará Argentina Real Jaén
Castiglia Portugal Real Jaén
Carniglia (entrenador) Argentina Real Madrid
Osterreicher (asesor técnico) Hungría Real Madrid
Domínguez Argentina Real Madrid
José E. Santamaría Uruguay Real Madrid
Raymond Kopa Francia Real Madrid
Héctor Rial Argentina Real Madrid
Alfredo Di Stefano Argentina Real Madrid
Diéguez Argentina Sevilla C. F.
Machado Brasil Valencia C. F.
Walter Brasil Valencia C. F.
Pieruz Argentina U. D. Las Palmas
Iannizzoto Argentina U. D. Las Palmas
Puche Argentina U. D. Las Palmas
Larraz Argentina U. D. Las Palmas
Padrón Argentina U. D. Las Palmas
Nemes Hungría Real Zaragoza
Ben-Alí Marruecos C. D. Badajoz
Barrios Argentina Cádiz C. F.
Puigsegur Argentina Cádiz C. F.
Roque Olsen Argentina Córdoba C. F.
Franklin Venezuela Ferrol
Rodríguez Uruguay Hércules
Abel Picabea (sec. técnico) Argentina Real Oviedo
Szabo Hungría Plus Ultra
Lorenzo Argentina Rayo Vallecano
Csoka Hungría Recvo. Huelva
Czabay Hungría Recvo. Huelva
Monsider (entrenador) Hungría Tarrasa
Tauber Hungría Tarrasa

Algunos de estos apellidos probablemente digan poco al aficionado más irredento. La explicación es simple. Sus licencias fueron expedidas por nuestro ente federativo, y luego, en algún caso, sus clubes ni siquiera llegaron a utilizarlas.      

Extranjeros de origen admitidos por la F.E.F., temporada 1958-59

JUGADOR O TÉCNICO NACIONALIDAD NATAL CLUB ESPAÑOL
Heriberto Herrera Paraguay At. Madrid
Adalberto Argentina At. Madrid
Peter Ilku Hungría At. Madrid
Csoka Hungría At. Madrid
Vavá Brasil At. Madrid
Jorge Mendonça Portugal At. Madrid
Hermes González Paraguay Barcelona
Eulogio Martínez Paraguay Barcelona
Villaverde Uruguay Barcelona
Ladislao Kubala Hungría Barcelona
Zoltan Czibor Hungría Barcelona
Evaristo de Macedo Brasil Barcelona
Sandor Kocsis Hungría Barcelona
Benavídez Argentina Granada C. F.
Pellejero Argentina Granada C. F.
Ramírez Chile Granada C. F.
Carlos Gomes Portugal Granada C. F.
Ben-Barek Marruecos Granada C. F.
Kuszmann Hungría Real Betis Bpié.
Torres Portugal Real Betis Bpié
Braga Brasil R. C. Celta
“Muñeco” Coll Argentina R.C.D. Español
Villamide Uruguay R.C.D. Español
Szolnok Hungría R.C.D. Español
Kaszas Hungría R.C.D. Español
Domínguez Argentina Real Madrid
Héctor Rial Argentina Real Madrid
José E. Santamaría Uruguay Real Madrid
Ramos Uruguay Real Madrid
Alfredo Di Stefano Argentina Real Madrid
Ferenc Puskas Hungría Real Madrid
Raymond Kopa Francia Real Madrid
Amarilla Paraguay Real Oviedo
Jorge Lino Romero Paraguay Real Oviedo
Massei Argentina Real Oviedo
Csabay Hungría Real Zaragoza
Diéguez Argentina Sevilla C. F.
Szallay Hungría Sevilla C. F.
Graça Portugal Sevilla C. F.
Larraz I Argentina U. D. Las Palmas
Larraz II Argentina U. D. Las Palmas
José Parodi Paraguay U. D. Las Palmas
De Mola Perú U. D. Las Palmas
Machado Brasil Valencia C. F.
Walter Brasil Valencia C. F.
Joel Martins Brasil Valencia C. F.
Tuhami Marruecos At. Ceuta
Bolaid Marruecos At. Ceuta
Hofbauer Austria Real Avilés
Porcel Argentina Real Avilés
Roque Olsen Argentina Córdoba
Julio Outerelo Uruguay Elche C. F.
Cardona Honduras Elche C. F.
Rubén Argentina Extremadura C. F.
Siles Marruecos Extremadura C. F.
Franklin Venezuela Ferrol
Sará Argentina Real Jaén
Vigo Argentina Dpvo. La Coruña
Dagoberto Moll Uruguay Dpvo. La Coruña
Osvaldo Argentino Dpvo. La Coruña
Wilkes Holanda U. D. Levante
Abderrazak Francia Real Murcia
Szabo Hungría Plus Ultra
Beke Hungría Real Valladolid
Staucsik Hungría Real Valladolid

Por precisar un poco más, para la Federación Española eran descendientes de españoles, Heriberto Herrera, Adalberto, Hermes González, Villaverde, Benavidez, Pellejero, Ramírez, “Muñeco” Coll, Villamide, Domínguez, Rial, Santamaría, Ramos, Amarilla, Diéguez, los dos Larraz, Machado… Los nacionalizados, Eulogio Martínez, Peter Ilku, Csoka, Kubala, Czibor, Kuszmann, Szolnok, Di Stefano, Puskas y Roque Olsen. Curiosamente, el ilicitano Cardona figuraba como portugués en las anotaciones federativas, cuando en realidad, y pese a provenir del fútbol luso, no sólo había nacido en Honduras, sino que representó internacionalmente al pequeño país centroamericano, tanto antes de llegar a nuestro fútbol, como durante su etapa “colchonera”. El murciano Abderrazak, marroquí de nacimiento, poseía la nacionalidad gala, como tantos magrebíes de la franja Sur venidos al mundo durante el Protectorado.

Aunque a primera vista el incremento “invasor” pudiera antojarse sólo testimonial -de 64 la campaña 1957-58 a 65 en el ejercicio siguiente-, nuestras autoridades deportivas contemplaban con recelo la fiebre importadora en 2ª División, categoría que, como mínimo sobre el papel, debería servir de alambique a hombres más jóvenes, quién sabe si futuro relevo de algunos internacionales. Consecuentemente, finalizando la primavera y a lo largo del verano de 1959, decidieron aplicar la normativa a rajatabla, cuyo curioso articulado recogía:

1.- Los Clubs de Primera División no podrán tener contratados más de dos jugadores que en los tres años anteriores hubieran pertenecido a un club extranjero. En los demás Clubs la limitación establecida anteriormente se referirá a un solo jugador.

2.- No estarán comprendidos en las presentes disposiciones los jugadores formados en Clubs españoles que, excepcionalmente, actúen en equipos extranjeros cuando deseen regresar a España.

3.- La inscripción de jugadores a que se refieren estas normas, y las del 20 de setiembre de 1956, podrá realizarse únicamente antes del comienzo oficial de cada temporada.

La Delegación Nacional de Deportes imponía además para los extranjeros puros con menos de 24 años, “honradez y espíritu profesional”, amén de una trayectoria apreciable. Si los peticionarios rebasaban esa edad, sobre las condiciones antedichas debían ofrecer “gran relieve, calidad técnica indudable, categoría internacional reciente en su país, o mantenerse en clubes de 1ª División”. Requisitos, todos ellos, tendentes a eliminar medianías, por más que dejaran demasiadas cosas a la interpretación. ¿Cómo se evaluaba la honradez y espíritu profesional? ¿Y qué era eso de lucir internacionalidades o presencia en 1ª División, así, tan en abstracto? ¿Daba igual representar en un torneo americano a Brasil o Argentina, que a El Salvador o Nicaragua, por ejemplo? ¿Acaso no cabía esperar más, deportivamente, de un muchacho con 5 campeonatos de 2ª División argentinos, que de alguien con 3 en la máxima categoría de Ecuador, Colombia, Venezuela o Nicaragua, a la sazón federaciones más bien pedestres? Ahí radicaba el problema: en la evaluación obligadamente arbitraria de cada caso. Vamos, que en cierto modo al comité de criba se le exigía decidir sobre la capacidad de unos músicos, sin haber percibido el más lejano acorde.

Ahora bien, si los clubes podían contar con dos únicos extranjeros en su plantilla, y uno de ellos, por ende, hispanoamericano o filipino, ¿cómo se las arreglaban algunos para superar el límite? Pues tirando por el atajo, mediante creativas interpretaciones de la norma.

Ante tal evidencia, el 22 de julio de 1959 la R.F.E.F. se vio obligada a matizar dudas, al tiempo de poner coto a los primeros desmanes. Estos consistían en fichar a extranjeros procedentes de otros clubes españoles, sumándolos a la pareja con que para entonces contasen. Puesto que los registros federativos únicamente prestaban atención al traspaso de foráneos ya admitidos cuando precisaran un transfer internacional, las operaciones entre clubes de nuestra Liga pasaban desapercibidas. Mediante su circular N.º 5 deslizó esta advertencia que, simplemente, sacralizaba futuras trapisondas: “Sólo podrán tener contratados dos jugadores que en los tres años anteriores hubieran pertenecido a un club extranjero”.

O sea que cualquier extranjero con más de tres años en nuestro fútbol, dejaba de contar como tal. Nacionalizado, o no, a efectos federativos venía a ser como cualquier español. Disparate mayúsculo, a tenor del espíritu y la letra de lo aprobado en su día, cuya corrección no se hizo esperar. Eso sí, volviendo a dejar dudas, puesto que esos extranjeros con un trienio de veteranía, “no contarán como extranjeros por cuanto a contratación; sí, por supuesto, en cuanto a la alineación”.

La afición del Real Madrid en los años 50 tuvo mucho que agradecer a sus incorporaciones sudamericanas. Alfredo Di Stéfano, Héctor Rial, Roque Olsen, José Emilio Santamaría, o el guardameta Domínguez, no sólo elevaron considerablemente el nivel de la entidad, sino el de nuestro fútbol.

En suma, fichen ustedes a todos los extranjeros que se les pongan a tiro si lleven ya tres temporadas en la piel de toro, aunque sólo puedan saltar al campo dos de ellos en cada partido. Algo que la norma tampoco consagraba.

Bien estaban las cosas, si los encargados de vigilar el gallinero parecían incapaces de distinguir un ave entre pollinos. Luego ocurrían cosas…

Para la temporada 1959-60 los clubes postularon 48 peticiones de alta nuevas, siendo admitidas tan solo 21. Entre quienes pasaron el filtro estaban Ramiro Rodríguez Valente, Didí, Canario e Indio, todos con sobrados méritos profesionales. Pero también Wilson Faria Moreira, Sebastiao Correa, Juan José Bagnera, Carlos Humberto Suazo, Decio Recamán… Mediocridades, por ser generosos, a las que hoy casi nadie recuerda.

Con todo, lo más llamativo de dicha pretemporada estuvo entre la nube de “no admitidos”, y los motivos con que en algún caso se pretendió justificar el rechazo.

Extranjeros rechazados por la F.E.F., temporada 1959-60

JUGADOR O TÉCNICO CLUB SOLICITANTE
Carlos Linazza Real Betis
Jacques Foix Real Betis
Eduardo González U. D. Las Palmas
Lauro Verdugo U. D. Las Palmas
Jorge Marcilla U. D. Las Palmas
Oscar Sappia U. D. Las Palmas
Oswaldo Balduzzi U. D. Las Palmas
Roberto Ortega U. D. Las Palmas
Vicente Lezcano U. D. Las Palmas
José Delgado U. D. Las Palmas
Aparicio Aguada U. D. Las Palmas
Yván Garafollo U. D. Las Palmas
Martín C. Alarcón Real Gijón
Aparicio Taboada Real Oviedo
Juan Seminario C. F. Barcelona
Juan Seminario Real Zaragoza
C. Chaves González Real Zaragoza
José M. Castro Rayo Vallecano
José Rodríguez Caraballo Real C. D. Mallorca
Alberto Muro Real C. D. Mallorca
Tibor Kovaks Real C. D. Mallorca
J. M. Raluy Campos Real Santander
Blubis Ochipinti C. Deportivo Tarrasa
Eduardo Castro C. Deportivo Tarrasa
Domingo Alesio C. Deportivo Tarrasa
Longinos Unzain C. Deportivo Tenerife
Victorio A. Ramallo Atlético de Ceuta

No, no es un error la duplicación del buen delantero peruano Juan Seminario. Tanto el club “maño” como la directiva “culé” trataron de inscribirlo al unísono, puesto que ambas entidades, conforme veremos en seguida, creían tener muy bien atada su contratación. Pero lo que verdaderamente impacta son los 10 rechazos sufridos por la Unión Deportiva Las Palmas, sobre un total de 27. Casi medio equipo. Y aunque en menor medida, por más que la cifra tampoco resulte desdeñable, los 3 “noes” al Real Mallorca, o el C. D. Tarrasa.

El doctor De la Fuente Chaos, presidente federativo en una época de cambios bruscos, con respecto a la contratación de futbolistas extranjeros.

Imposible saber qué resultado hubiesen podido ofrecer los rechazados. Como mucho cabría repasar el rendimiento de quienes sí recibieron un pláceme el año anterior. Y por no enredarnos en el ejemplo, baste volver la vista hacia los dos refuerzos del Avilés: Hofbauer, todo un internacional austriaco, y Porcel, sudamericano procedente del campeonato portugués.

A Hofbauer le confundieron las noches, casi desde su llegada. Aquellas noches de copla, cazalla, timba ilegal y medias de reja con puntos corridos; noches de escasez lumínica y sexo sin preservativo, comprado por diez o quince duros; noches tristonas, al decir de algunos, por más que a él se le antojaran divertidísimas. Fuera a donde fuese, se desplazaba en taxi, quien sabe si pensando que un internacional como él perdería brillo compartiendo espacio en los transportes colectivos. Aunque se dijera vegetariano, exigía siempre, en cada desplazamiento con el equipo, el filete más grande. Sobre el césped, apenas alguna pinceladita de clase entre la pasividad del turista que hubiese preferido otro destino vacacional. Y como despedida, embebido en aromas de fracaso, una catarata de deudas insatisfechas. Por cuanto a su compañero Porcel, y pese a la evidente merma de facultades, nadie pudo negarle compromiso. Otra cosa era atribuirle edad. Porque la real, no la consignada en su ficha, sino la auténtica, aún hoy es objeto de discusión, tanto entre los más acérrimos avilesinos como entre los supervivientes de aquel vestuario, al recordar la mata de vello encanecido perlándole el pecho y la falta de varias piezas dentales. Como mínimo -expresó uno de sus antaño compañeros- debía tener cinco años más, sobre los confesados: “Pudiera haber sido padre de algunos de nosotros”.

La justificación federativa ante el cierre del grifo en los días previos al ejercicio 1959-60, resultó bastante vaga: “Los clubes han querido aprovechar la última oportunidad para enrolar a jugadores extranjeros, según las disposiciones vigentes -manifestó el Dr. De la Fuente Chaos, entonces rector máximo del fútbol-. Con las nuevas normas va a ser difícil incorporar a jugadores de fuera, pues nuestros clubes sólo podrán contar con dos que en los tres años anteriores hubiesen pertenecido a entidades del exterior. Eso para los de Primera, porque en Segunda División se ha limitado a uno. Ahí está la razón de tantos intentos de inscripción, muchos más que en años anteriores”. Respecto al también mayor número de rechazos, se limitaba a invocar una normativa tan farragosa como interpretable poco menos que a la carta: “Nosotros no promulgamos leyes; en este caso estamos limitados a cumplir lo establecido por el Consejo de Deportes”.

“- Y qué pasa con Seminario -inquirió el redactor Paulino Martín-. ¿Es jugador del Zaragoza, o del Barcelona?

Pues según el presidente, de ninguno de los dos, porque…

“El Comité Federativo decidió no aceptar la inscripción de ninguno de ellos, al entender que el jugador carecía de las condiciones morales necesarias, pues ha suscrito dos compromisos a la vez. Una falta que no puede ser tolerada”.

Ciertos medios no renunciaron a extenderse sobre la catadura moral de quien jugaba a la carta más alta, firmando hoy un compromiso y mañana otro. Pero, ¿verdaderamente era el peruano tan amoral como lo pintaban?

Él mismo se encargó de explicar desde distintos medios que ni siquiera conocía al Sr. Rossi, intermediario que habría alcanzado un acuerdo de fichaje, en su nombre, con el Real Zaragoza. Afirmó, eso sí, haber extendido un poder a cierto italiano llamado Diego di Leo, para que gestionase su contratación en España. Ese documento caducaba el 15 de setiembre y sólo tras contactar en Perú con Helenio Herrera -entrenador del Barcelona-, iniciado ya el proceso de desvinculación con el agente italiano, tuvo noticias del interés maño.

Naturalmente, el recurso del Barcelona ante la F.E.F., ni mucho menos se hizo esperar. El 16 de setiembre su directiva tomaba la decisión de elevarlo, y 7 días más tarde, quizás con intención de presionar al ente federativo, la estrella peruana viajaba hasta Elche con la expedición culé. “Conviene que se vaya ambientando”, justificó el propio entrenador “culé” Helenio Herrera, por una vez parco en palabras.

Seminario fue testigo, desde la grada, de una inesperada derrota azulgrana. A lo largo de las semanas siguientes, las cosas fueron complicándosele más.

Si deportivamente el Barcelona se apresuró a extenderle un contrato de cesión al Sporting lisboeta, el italiano Rossi seguía invocando la vigencia del poder extendido a su colega Di Leo, cuando quedó cerrado su pase al Zaragoza. Rossi, además, no era ningún desconocido. Había vivido 12 años en Buenos Aires, trasladándose luego a la Riviera, y su amplio conocimiento del mercado sudamericano le permitió traer hasta Europa a 22 futbolistas de la otra orilla oceánica. Gallito él, incluso se permitió retar al mismísimo H. H. en comparecencia pública, al tiempo de arremeter contra el futbolista cada vez que soltaba la lengua. “Si la Federación Española señala al muchacho, por su mal proceder, no es justo que paguen únicamente los clubes. El jugador está ganando plata en Portugal, mientras dos equipos pagan las consecuencias”. Cabría añadir que el Real Zaragoza, por partida doble. Porque tras destaparse la duplicidad de contrato, los aragoneses se pusieron en manos del mismo agente para que les trajera un sustituto. Rossi invirtió tan sólo 5 días en completar la documentación y registrarla. Tiempo récord, aunque insuficiente. Para entonces el plazo de inscripción estaba cerrado. Y Chaves, el teórico reemplazo que había llegado a Madrid acompañado por el presidente de su club, el Liverpool montevideano, tuvo que tomar otro avión de regreso.

“Perseguiré judicialmente a Seminario, reclamándole una indemnización-clamó entonces el inefable Rossi-. Ya sé que ha dicho no conocerme, aunque tampoco hacía falta. El contrato se cerró en Perú con uno de mis agentes. En estas cosas se trabaja así. La prensa limeña publicó declaraciones donde el chico reconocía iba a jugar con el Zaragoza. El asunto, créanme, ha dejado una cola bastante fea. Porque, ¿quién restituye a Chaves y al Liverpool el importe de los pasajes desde Uruguay, y les resarce por las molestias? Como les digo, una cola muy fea”.

Seminario. Goleador peruano cuya duplicidad contractual y el retraso que ello supuso en su incorporación a nuestro fútbol, le impidió ser internacional español. Un cambio normativo de la FIFA hizo imposible su nunca oculto anhelo.

Seminario, diez meses después, no haría la pretemporada con el Barça, sino con el Zaragoza, marcó goles de todas las facturas y acabó redondeando un formidable traspaso al “Calcio”, esta vez sin intervención de Rossi. El fárrago contractual con clubes y representantes interpuestos, se resolvería, al cabo, como casi siempre: sin sangre ni hemorragias en el peculio.

Pero mientras tanto, otra cuestión puso en solfa, también, el enorme galimatías creado con tanto cambio normativo.

Despuntaba la primavera de 1960 cuando el diario “La Verdad”, de Murcia, sacaba a los kioscos un titular escandaloso: “La Federación Murciana exige 200.000 ptas. por renovar al argentino Greco”. Escrito así, cabía pensar en algún tipo de mordida o chantaje. Y puesto que otros medios nacionales tardaron poco en hacerse eco del asunto, José Barnés, presidente de la Federación Regional Murciana, tuvo que dar explicaciones mediante una carta abierta:        

“Es totalmente falso que por esta Federación se haya exigido al Real Murcia la cantidad de ptas. 200.000 para la admisión de su renovación. Lo ocurrido fue, sencillamente, que en un deber de asesoramiento al club se le indicó, telefónicamente, que si Greco se encontraba incurso en la circular N.º 9 de la temporada 1956-57, y 5 de la presente, podría darse el caso de que el club quedara obligado al pago del canon correspondiente; manifestación que por nuestra parte no implicaba exigencia, sino leal advertencia, puesto que la opinión definitiva sobre el nuevo contrato corresponderá a la Federación Nacional, tras su oportuna remisión”.

En resumen, ni los periodistas ni el secretario del Real Murcia estaban mínimamente familiarizados con la legislación sobre extranjeros. Ésta recogía (circular N.º 9 correspondiente al campeonato 1956-57) la obligatoriedad de satisfacer unos cánones proporcionales al aforo de los campos de fútbol, según la siguiente tabla:

Categoría Aforo Importe
A Desde 75.000 localidades 500.000 ptas.
B Desde 50.000 400.000 ptas.
C Desde 40.000 300.000 ptas.
D Desde 25.000 200.000 ptas.
E Desde 10.000 100.000 ptas.
F Menos de 10.000 Exentos

Además, en su Punto “C”, se añadía: “Al renovarse el contrato con cualquiera de los jugadores comprendidos en estas normas, se satisfará el canon doble o sencillo, según el Club respectivo tenga o no contrato vigente con otro jugador extranjero”. Los foráneos, finalmente, sólo podían ser traspasados; nunca cedidos de un club a otro.

Queda claro que la Federación Murciana tan sólo informó a la directiva del Real Murcia sobre lo que éstos deberían haber sabido de memoria.

El destino sobre la recaudación global de estos cánones, se resumía así:

.- 10% para el club que durante el año deportivo hubiese aportado mayor número de internacionales “A” y “B”.

.- Otro 10% al club que no teniendo ningún jugador extranjero, sumadas las edades de cuantos hayan intervenido como mínimo en 5 partidos oficiales, arroje una edad media inferior.

.- Otro 10% para el club de 2ª División donde concurran las mismas circunstancias del apartado anterior.

.- Un 20% para la construcción y mejora de campos en 3ª División y categorías Regionales.

.- El 50% restante para el Comité Olímpico Español, destinando dicha cuantía a impulsar el deporte aficionado y, sobre todo, el atletismo.

Cuanto antecede pone de manifiesto hasta qué punto resultaba onerosa la contratación de extranjeros, puesto que si al correspondiente traspaso se unía no sólo el importe del canon, sino la repetición del mismo cada vez que el rendimiento del recién llegado justificara su renovación, tamaño alarde salía por un buen pico. Resultaba mucho, pero que mucho más ventajoso, buscar allende los mares jóvenes oriundos, hijos o nietos de españoles. Primero porque para ellos no existían cánones. Y segundo porque como españoles que eran, quedaban sujetos al derecho de retención, lo que no ocurría con los extranjeros.

Lo malo era que pocos vástagos de nuestros emigrantes lucían un mínimo de condiciones con el balón en los pies. Por caro que saliesen los genuinos extranjeros, apenas si existía otra oportunidad real de reforzarse.

Teóricamente, al menos.

Pocas veces una buena idea, plasmada en medida disuasoria sobre la incorporación de futbolistas extranjeros, y de paso equilibrar la competitividad de nuestros clubes sin que imperase la ley del más rico, habrá causado tantísimo daño. Porque para entonces los intermediaros cuyo negocio consistía en exportar a Europa jugadores cuajados o pendientes de eclosión, fuere desde Paraguay, Argentina, Uruguay, Perú, Brasil, Costa Rica o cualquier rincón de América, ya habían tejido una tela de araña pegajosa en consulados, registros civiles y entidades deportivas perpetuamente acuciadas por la reducción de sus deudas. Dicha norma, en el fondo, no hizo sino disparar el tráfico de “oriundos” imaginarios, elevar sus cotizaciones y enriquecer a vivales merecedores de prolongados internamientos en presidio.         

Desde marzo de 1957 hasta el término del campeonato 1963-64, cuando contratar extranjeros volviera a prohibirse, estos fueron los foráneos a quienes la R.F.E.F. diligenció su primera ficha. Como en ocasiones anteriores, se detalla naturaleza, nacionalidad, fecha de alta y club al que se incorporaban en su primera campaña.

FUTBOLISTA NATURALEZA NACIONALD. INSCRIPC. CLUB
Dante Homérico Lugo González Argentina Argentina 15-III-1957 At. Madrid
Antonio Héctor Garabal Bogni Argentina Española 15-III-1957 At. Madrid
Raúl Rubén Rodríguez Seoane Argentina Española 25-III-1957 R. Betis
Gilbert Franklin Alleyme Payne Venezolana Venezolana 25-IV-1957 Ferrol
Hugo Villamide Abelenda Uruguaya Española 28-V-1957 C.D. Español
Evaristo Macedo Filho Brasileña Brasileña 1-VI-1957 Barcelona
Sergio Cummsille Chilena Chilena 7-VI-1957
Carlos Alberto Sáez Gómez Argentina Española 25-VI-1957 R. Vallecano
Peter Ilku Kampfl Húngara Española 1-VII-1957 At. Madrid
Manuel Sánchez Martínez Argentina Española 16-VIII-1957 R. Oviedo
José Vigo Remuñana Argentina Española 16-VIII-1957 R.C. Celta
Hermes Celestino González Flores Paraguaya Española 1-IX-1957 Barcelona
Juan Ramos Machado Brasileña Española 10-IX-1957 Valencia
Rogelio Antonio Domínguez López Argentina Española 14-IX-1957 R. Madrid
Walter Marciano de Quirós Brasileña Española 14-IX-1957 Valencia
Juan Alberto Minteguía Esnaola Argentina Española 14-IX-1957 C.F. Gandía
Roberto López Trabado Argentina Española 18-IX-1957 U.D. Levante
Lazsló Tauber Húngaro Húngaro 18-IX-1957 C.D. Terrassa
José Carlos Silveira Braga Brasileña Española 19-IX-1957 R.C. Celta
José Emilio Santamaría Iglesias Uruguaya Española 20-IX-1957 R. Madrid
José M.ª Pellejero Blanc Argentina Española 28-IX-1957 Granada
Ricardo Pérez Muro Argentina Española 20-X-1957 Granada
Jozsef Csoka Szira Húngara Española 21-X-1957 R. Huelva
Eduardo Miguel Massey Abdala Argentina Española 12-XI-1957 R. Oviedo
Antonio M.ª Castiglia Argentina Argentina 5-XII-1957
Jozsef Csabay Kmecz Húngara Húngara 6-XII-1957 R. Huelva
Adalberto Omar Rodríguez López Argentina Española 12-XII-1957 R. Jaén
Horacio Amador García Vieyra Argentina Española 12-XII-1957 R. Jaén
Carlos Agustín Álvarez Fernández Argentina Española 21-XII-1957 R. Huelva
Villány Tibor Húngara Húngara 26-XII-1957 C.D. Tarrasa
Roberto José Puissegur Fabián Argentina Española 30-XII-1957 Cádiz C. F.
Roberto Andrés Barrio Mamone Argentina Española 31-XII-1957 Cádiz C. F.
Jorge L. Larraz Camardeli Argentina Española 10-I-1958 Las Palmas
Ferene Locsey Nagy Húngara Húngara 16-II-1958
Friedrich Hollaus Sorg Austriaca Austriaca 7-II-1958 At. Madrid
José Carlos Diéguez Bravo Argentina Española 26-II-1958 Sevilla
Amadeo Colangelo Zileño Titiro Argentina Argentina 7-III-1958 R. Huelva
Sebastiao Correa Lima Brasileña Brasileña 14-III-1958 At. Ceuta
Istvan Kis Szolnok Húngara Española 24-III-1958 C.D. Español
Fernando M. Mendonça Paulino Portuguesa Portuguesa 26-IV-1958 C.D. Coruña
Jorge Alberto Mendonça Paulino Portuguesa Portuguesa 26-IV-1958 C.D. Coruña
José Manuel Martínez Alonso Argentina Española 3-V-1958 R. Huelva
Juan Marcelo Grillo Daglio Argentina Argentina 17-IV-1958 Santander
Manuel Andrés Puche Lombea Argentina Española 2-V-1958 Las Palmas
Enrique Cobo Ruiz Argentina Española 3-V-1958 R. Vallecano
René Kunding Suiza Suiza 2-VI-1958
Emiliano Outerelo Rodríguez Uruguaya Española 19-VI-1958 U.D. Figueras
János Kuszmann Erwin Húngara Española 10-VII-1958 R. Betis
Jorge Lino Romero Santacruz Paraguaya Paraguaya 21-VII-1958 R. Oviedo
Florencio Amarilla Lacasa Paraguaya Española 21-VII-1958 R. Oviedo
Guyla Szabo Farago Húngara Húngara 23-VII-1958 Plus Ultra
Sándor Kocsis Péter Húngara Española 7-VIII-1958 Barcelona
Emidio da Silva Graça Portuguesa Portuguesa 12-VIII-1958 Sevilla
Ferenc Puskas Biro Húngara Española 18-VIII-1958 R. Madrid
Héctor Homar Ramos Delgado Húngara Española 21-VIII-1958 R. Madrid
Edivaldo Izidio Neto “Vavá” Brasileña Brasileña 29-VIII-1958 At. Madrid
Carlos A. da C. da Costa Gomes Portuguesa Portuguesa 8-IX-1958 Granada
Antonio Jorge Porcel Sartorio Argentina Argentina 11-IX-1958 R. Avilés
Alberto José Oliva Demeo Argentina Española 12-IX-1958 C.D. Mallorca
Istvan Stncsik Renner Húngara Española 13-IX-1958 R. Valladolid
Otto Hofbauer Austriaca Austriaca 17-IX-1958 E. Avilés
José del Rosario Parodi Rojas Paraguaya Paraguaya 18-IX-1958 Las Palmas
Felipe Mesones Temperán Argentina Española 19-IX-1958 R. Murcia
José Enrique Gutiérrez Cardona Hondureña Española 19-IX-1958 Elche C. F.
Tibor Szalay Csikos Húngara Española 21-IX-1958 Sevilla
Alberto Loret de Mola Peruana Peruana 22-IX-1958 Las Palmas
Wilson Faria Moreira Brasileña Brasileña 25-IX-1958 R. Betis
Doroteo Cívico Zoccola Argentina Española 29-IX-1958 C.D. Coruña
Rubén Emir García Martín Argentina Argentina 7-X-1958 Extremadura
Abderrazak Ben Mohamed Marroquí Marroquí 9-X-1958 R. Murcia
Emilson Pessaha Brasileña Brasileña 10-X-1958 R. Betis
Jorge de Sousa Mattos Brasileña Brasileña 10-X-1958 R.C. Celta
János Beke Radenkowics Húngara Española 10-X-1958 R. Valladolid
Decio Quaresma Recamán Brasileña Española 20-X-1958 C.D. Español
Zoltan Czibo Suhai Húngara Española 21-X-1958 Barcelona
Joel Antonio Martins Brasileña Brasileña 23-X-1958 Valencia
Oscar Justo Barragán Ojeda Argentina Argentina 30-X-1958 San Fernando
Enrique Omar Álvarez García Argentina Argentina 30-X-1958 San Fernando
Fernando Norberto Salgado Argentina Española 13-XI-1958 Las Palmas
Ignacio Achúcarro Ayala Paraguaya Española 21-XI-1958 Sevilla
Carlos Humberto Suazo Lagos Hondureña Hondureña 16-XII-1958 Elche C.F.
José Vicente Grecco Robles Argentina Española 16-XII-1958 C.D. Málaga
José M.ª Sánchez Lage Argentina Española 7-I-1959 R. Oviedo
Oscar Antonio Aguilera Valdés Paraguaya Española 16-I-1959 Sevilla
Francisco Diego Bayo Amodio Argentina Española 23-I-1959 R.C. Celta
Raúl Justo Gómez Retuerto Argentina Española 30-I-1959 R.C. Celta
Alfredo Hugo Rojas Delinge Argentina Argentina 9-II-1959 R.C. Celta
Juan Bautista Agüero Sánchez Paraguaya Española 13-II-1959 Sevilla
Edgardo Madinabeytia Bussi Argentina Española 13-II-1959 At. Madrid
Ramón Sergio Carranza Semprini Argentina Española 28-II-1959 Granada
Adrualdo Barbosa da Silva “Duca” Brasileña Española 10-III-1959 R. Zaragoza
Delio Gamboa Rentería Colombiana Colombiana 20-III-1959 C.D. Málaga
Francisco de Assis Dutra Brasileña Brasileña 20-III-1959 C.D. Eldense
Evaristo Sande López Argentina Española 24-III-1959 R. Oviedo
Antenor Ferreira de Carvalho Brasileña Brasileña 4-IV-1959 R. Murcia
Héctor Núñez Bello Uruguaya Española 30-IV-1959 Valencia
Raúl Aveiro Lamas Paraguaya Española 11-V-1959 Valencia
Jorge Bernardo Griffa Monferoni Argentina Española 14-V-1959 At. Madrid
Carlos Vidal Sanabria Mongelos Paraguaya Española 13-VI-1959 Valencia
László Kaszás Kaszner Húngara Española 23-VI-1959 R. Madrid
Fausto Laguardia Recalde Paraguaya Española 1-VIII-1959 Elche C. F.
Álvaro José Rodrigues Valente Brasileña Española 5-VIII-1959 At. Madrid
Héctor Ricardo Aramendi Rueda Argentina Española 14-VIII-1959 R. Valladolid
Juan Miguel Solé Peñalosa Argentina Española 14-VIII-1959 R. Valladolid
Juan José Bagneras Argentina Argentina 17-VIII-1959 Plus Ultra
Aluisio Francisco da Luz “Indio” Brasileña Brasileña 18-VIII-1959 C.D. Español
Waldyr Pereira “Didí” Brasileña Brasileña 2-IX-1959 R. Madrid
Darcy Silveira dos Satos “Canario” Brasileña Brasileña 4-IX-1959 R. Madrid
Carlos Domingo Medrano Lazcano Argentina Española 4-IX-1959 Barcelona
Ramiro Rodrigues Valente Brasileña Española 8-IX-1959 At. Madrid
Lucio Pedro Mansilla Chichoni Argentina Española 9-IX-1959 Gijón
Eduardo Bibiano Endériz Artajona Uruguaya Española 9-IX-1959 R. Valladolid
Julio César Benítez Amoedo Uruguaya Española 9-IX-1959 R. Valladolid
Roberto Roche Benedetto Argentina Española 9-IX-1959 Elche C.F.
Cayetano Re Rodríguez Paraguaya Española 9-IX-1959 Elche C.F.
Juan Carlos Forneris Ocampo Argentina Española 10-IX-1959 Granada
Ángel Antonio Berni Gómez Argentina Española 11-IX-1959 R. Betis
Mario Julio Bardanca Souto Uruguaya Española 11-IX-1959 R. Zaragoza
Glubis Ochipinti Statunato Paraguaya Paraguaya 20-IX-1959 C.D. Tarrasa
Rainer Dohsc Herchenroeder Alemana Alemana 20-IX-1959 C.D. Universitario
Gunter Egon Ebert Paul Alemania Alemania 20-IX-1960 C.D. Condal
Enrique Solé Branchadell Española Española 4-XI-1959 C.D. Español
Casimiro Marín Sánchez Brasileña Española 21-XI-1959 C.F. Gandía
Alberto César Nelly Scarzo Argentina Española 30-XI-1959 Las Palmas
José Luis Iglesias Lago Española Española 30-VI-1960 Pontevedra
Agne Simonsson Sueca Sueca 29-VIII-1960 R. Madrid
Carlos César Correa Rodríguez Paraguaya Española 5-IX-1960 Tenerife
José Ferreira Raimundo Portuguesa Portuguesa 5-IX-1960 C.D. Coruña
Nicola Antonio Gravina Brasileña Brasileña 5-IX-1960 U.D. Levante
Juan Ángel Romero Isasi Paraguaya Española 7-IX-1960 Elche C.F.
Mirto Lenin Davoine Genta Uruguaya Uruguaya 7-IX-1960 C.D. Mallorca
Leongino Unzain Taboada Paraguaya Paraguaya 9-IX-1960 R. Vallecano
Mohamed Selam Riahi Marroquí Marroquí 10-XI-1960 Córdoba
Vicente García Bazo Venezolana Venezolana 17-XI-1960 G. Tarragona
Clodoveo Guerrero Guerrero Peruana Peruana 24-XI-1960 C.D. Salmantino
Serafín Celma Dally Española Española 24-XI-1960 C. Tarragona
José Pellicer Giménez Española Española 15-XII-1960 S.D. Triasu
José Luis Flavia Pons Española Argentina 12-VII-1961 U.D. Mataronesa
Leoncio Rodríguez Rodríguez Portorriqueña Portorriqueña 12-VII-1961 A.D. Piloñesa
Antonio García Pastor Mexicana Mexicana 12-VII-1961 Tradecol C.F.
Kyrill Pawlowsky Glahn Española Alemana 12-VII-1961 C.F. Catalonia
Bertil Torbjorn Jonsson Sueca Sueca 12-VII-1961 R. Betis
Silvio Parodi Ramos Paraguaya Española 12-VII-1961 Santander
Fernando J. Rodguez. Bethencourt Uruguaya Uruguaya 24-VII-1961 Tenerife
Alejandro Fretes Ramírez Paraguaya Española 28-VII-1961 Santander
Waldo Machado da Silva Brasileña Brasileña 22-VIII-1961 Valencia
Helmut Senekowitsch Austriaca Austriaca 30-VIII-1961 R. Betis
Edmur Pinto Ribeiro Brasileña Brasileña 1-IX-1961 R.C. Celta
Jandyr de Jesús Martins Brasileña Brasileña 1-IX-1961 C.D. Mallorca
Ramón Emilio León Izaguirre Argentina Española 8-IX-1961 R. Oviedo
Máximo Mosquera Zegarra Peruana Española 13-IX-1961 At. Baleares
Juan Roberto Seminario Rodguez. Peruana Española 19-IX-1961 R. Zaragoza
Leif Eigil Poulsen Frederiksen Danesa Danesa 9-I-1961 C.D. Sabadell
Máximo Schreiber Christ. Española Alemana 9-I-1962 S.D. Flix
Fco. Amancio dos Santos “Chicao” Brasileña Brasileña 2-II-1962 Valencia
José Rodríguez Suárez Uruguaya Uruguaya 14-II-1962 R. Valladolid
René Nielsen Frimand Danesa Danesa 23-II-1962 C.D. San Felipe
Luis Alberto Cubilla Almeida Uruguaya Española 13-VI-1962 Barcelona
Alberto Daniel Bergara de Medina Uruguaya Uruguaya 26-VII-1962 C.D. Mallorca
Ignacio Miguel Bergara de Medina Uruguaya Uruguaya 26-VII-1962 C.D. Mallorca
Armando Eugenio Castilla Prieto Uruguaya Uruguaya 26-VII-1962 C.D. Constancia
Joao Jorge Brasileña Brasileña 1-VIII-1962 R. Oviedo
Mario Rolando Pini Stagi Uruguaya Uruguaya 23-VIII-1962 R. Valladolid
Álcides Vicente Silveira Montero Uruguaya Española 1-IX-1962 Barcelona
Adolfo Godoy Becca Paraguaya Española 1-IX-1962 Cartagena
Erling Vidstein Lart Danesa Danesa 1-IX-1962 At. Baleares
Guillermo Máximo Guerrero Hondureña Hondureña 1-IX-1962 C.D. Europa
J. Sigfrido Martínez Ramírez “Sigi” Peruana Peruana 1-IX-1962 R. Zaragoza
Jorge Arriola Müller Alemana Peruana 1-IX-1962 Cult. Guarnizo
Lucien Müller Schmidt Francesa Francesa 3-IX-1962 Barcelona
Newton José Lopes Livinho Brasileña Brasileña 4-IX-1962 R. Oviedo
Juan Carlos Lezcano López Paraguaya Española 4-IX-1962 Elche C. F.
Oscar Montalvo Finetti Peruana Peruana 13-IX-1962 C.D. Coruña
Domingo Arcángel López Argentina Española 14-IX-1962 C.D. Orense
Mohamed Ben Bouchaib “Jdidi” Marroquí Marroquí 15-IX-1962 Granada
René Fernández Herrero Francesa Francesa 17-IX-1962 R. Sociedad
José Luis Fuentes del Pino Española Española 18-IX-1961 C.D. Kimber
Luis Carlos Albini Morales Argentina Argentina 18-IX-1961 Plus Ultra
Rafael Ignacio Naranjo Silva Venezolana Venezolana 15-XII-1961 Europa Delicias
José Joaquín Amieva Gutiérrez Mexicana Mexicana 15-XII-1961 C. Inmaculada
Sebastián Company Murgas Panameña Panameña 15-XII-1961 S.D. San Felipe
Juan Manuel del Río Gómez Mexicana Mexicana 15-XII-1961 Cult. Guarnizo
Carlos Gabriel Granda Cabrera Guatemalteca Guatemalteca 15-XII-1961 Pumarín
Alfredo Juan Cabrero Aguinaco Peruana Peruana 15-XII-1961 C.D. Ballesteros
Juan José Calle Rodríguez Chilena Chilena 15-XII-1961 C.D. Loyola
Carlos Martínez Moya Costarricense Costarricense 11-VIII-1962 Burjasot
Mario Colombo Soler Española Italiana 11-VIII-1962 C.D. Jávea
Fernand A. Goyvaerts Deyrdey Belga Belga 11-IX-1962 Barcelona
Liert Rosa da Silva Brasileña Brasileña 19-IX-1962 R. Betis
Bernhard Trost Alemana Alemana 2-X-1962
Karl Martin Outzen Danesa Danesa 29-XI-1962
Ramón Gutiérrez Barquín Mexicana Mexicana 29-XI-1962 R. Cantabria
José Migdonio Canseco Tavara Peruana Peruana 29-XI-1962 Inter C.F.
Mario Trueba Ruiz Cubana Cubana 29-XI-1962 Estrella Tetuán
Félix Cue Fernández Cubana Cubana 29-XI-1962 Toluca juv.
Ángel Gutiérrez Villanueva Mexicana Mexicana 29-XI-1962 C.D. Pamplona
José Luis Caso Peláez Mexicana Mexicana 18-XI-1962 Inmaculada Gij.
Carmelo Roda García Marroquí Española 27-XII-1962 Xixona C.F.
Pablo Riera Juliá Argentina Argentina 27-XII-1962 C.D. Universitario
Wanderley Machado da Silva Brasileña Brasileña 11-I-1963 U.D. Levante
Pedro Antonio Cabral Filartiga Paraguaya Española 3-VIII-1963 Sevilla
Hannoun Moussa Marroquí Marroquí 6-IX-1963 At. Ceuta
Enrique Mario Vega Baca Peruana Española 10-IX-1963 At. Madrid
César Cabrera Santacruz Paraguaya Española 11-IX-1963 Córdoba
Fulgencio Santander Acosta Uruguaya Española 11-IX-1963 Hércules
Alfredo Sosa Reyes Uruguaya Uruguaya 14-IX-1963 Pontevedra
Olegario Lisboa Argentina Argentina 19-IX-1963 C.D. Español
Mario Eduardo Leardi Campagnoli Argentina Argentina 20-IX-1963 C.D. Eldense
Carlos D. Marín Segura “Cayaca” Costarricense Costarricense 23-IX-1963 R. Murcia
Juan Alberto Garita Carballo Costarricense Costarricense 23-IX-1963 R. Murcia
Almir Borges de Freitas Brasileña Brasileña 27-IX-1963 U.D. Levante
Antonio Ribeiro Alias Española Argentina 13-XII-1963 C.D. Hermosilla
Ángel Castillo Marín Española Española 13-XII-1963 B. Conquense
Juan Parra Boronat Francesa Francesa 13-XII-1963 C.D. Altea
Omar Raúl Rodríguez Dezorzi Argentina Española 26-XII-1963 Europa Delicias
Jorge Manuel Pérez Yannelli Cubana Cubana 26-XII-1963
Francisco Manuel Suárez Herrera Chilena Chilena 26-XII-1963
Ferdinand Kosters “Elzez” Alemana Alemana 28-II-1964 Dpvo. A. E. G.

A lo largo de 7 temporadas imperando la posibilidad de contratar extranjeros, llegaron a nuestro país 116 futbolistas para ocupar esas plazas, y otros 102 como oriundos, lógicamente con vitola de españoles. Al menos según el particularísimo método de cómputo llevado a cabo en la R.F.E.F., consistente en contemplar como extranjeros a varones nacidos en nuestro país, o incluir en el registro de foráneos a españoles por los cuatro costados, si llegaban transferidos desde cualquier Federación extranjera. Se incluyen, obviamente, aquellos a quienes tan sólo se diligenciara ficha amateur, unos porque arribaron en edad juvenil, otros por incorporarse a categorías donde los extranjeros tenían vetado el acceso, y en no pocas ocasiones porque llevaban tiempo residiendo en España y ni siquiera los avalaba el reglamentario transfer internacional. En cualquier caso, demasiados “oriundos” considerando la pequeñez de ese mercado, y la existencia de alternativas menos azarosas en el intento de reforzarse.

La sensación de impunidad que semejante cifra sugiere, carece de discusión. Arturo Bogossian prácticamente desmanteló la selección nacional paraguaya mundialista en Suecia, y a 8 de quienes la compusieron acabaría trayéndolos a España. Entre ellos la línea delantera al completo, compuesta por Agüero, Silvio Parodi, Cayetano Re, Jorge Lino Romero y Florencio Amarilla. Su argumentario carecía de discusión. “¿Tú quienes sacarle plata al fútbol? Pues acá no lo vas a hacer. En Europa, en cambio, no sabrías cómo gastarla, de tanta como tendrías. Sólo debes confiar en mí”. Un discurso bien estudiado, en su español cachazudo, de prolongados silencios y complicada digestión. Contaba con el hecho de que en Paraguay los futbolistas eran amateurs compensados, mediante una limitación económica que a este lado del océano sería vista como insultante incluso en 2ª División. Un repaso rápido a todos los que ayudase a cruzar el charco sería interminable: Juan Ángel Romero, Melanio Olmedo, Eulogio Martínez, Fausto Laguardia, Lezcano, Jorge Bernardo Griffa, Irala, Alejandro Fretes, Juan Gualberto Casco, Pedro Fernández, Roberto Martínez Saturnino Arrúa… Y en la mayoría de los casos, ¡oh maravilla!, colando como oriundos.  

Con todo, varios nombres reflejados en la tabla requieren algún análisis. No llegaron a inscribirse finalmente, el colombiano Delio Gamboa, los paraguayos Glubis Ochipinti o José Ferreira Raimundo, el brasileño Nicola Antonio Gravina, el sueco Bertil Trobjorn, el danés Erling Vidstein y el hondureño Guillermo Guerrero, en unos casos porque el comité de selección acabara rechazándolos, y en otros porque o bien el club contratante o el propio jugador, diesen marcha atrás. José Luis Iglesias Lago era natural de Vigo, aunque los funcionarios federativos lo considerasen venezolano tan sólo porque llegara desde aquel país. Otro hipotético venezolano, como Enrique Solé Branchadell, había nacido en Sant Boi de Llobregat. El alemán Máximo Schreiber Christ era español de nacimiento. Y ahí no acababan las curiosidades.  

Adolfo Godoy Becca fue duplicado, el 1-IX-1962 y el 16-X-1963. Además, en su caso se dieron más anomalías. La clave de control N.º 322 lo contemplaba no sólo como natural de Paraguay, concretamente alumbrado en la población de Luque, sino como paraguayo de nacionalidad. Hallándose el Cartagena en 3ª División, la interrogante resulta obvia. Si no era oriundo, y como tal presumía de nacionalidad española, ¿cómo se le permitió competir en una categoría donde los extranjeros no podían hacerlo? A menos, claro, que se le hubiera facilitado una ficha amateur, cosa que tampoco ocurrió. Desde la ciudad departamental pasaría a competir en campeonatos germanos de tercer rango, pues consta la autorización del transfer internacional. Al aguerrido atacante Pedro Antonio Cabral, contratado por el Sevilla C. F., nuestro ente federativo lo inscribió como oriundo uruguayo. Era de Paraguay, aunque su transfer llegara desde la Federación charrúa. Algo más de cuidado, o prurito profesional, hubiese ahorrado futuros bochornos al órgano federativo. 

Ramiro Rodrigues Valente, en un cromo de la editorial FHER correspondiente a la temporada 1962-63.

Los hermanos Ramiro y Álvaro Rodrigues Valente, naturales de Sao Paulo, habían competido en Brasil con los apellidos citados, antes de que el At. Madrid los españolizara federativamente, sustituyendo la “s” final del primero por una “z”. Ingresaron como españoles, claro, anotados como Rodríguez en el registro de Alberto Bosch, antes de que ese término “oriundo” cobrara popularidad. Y al no haberse llevado nunca a cabo un análisis retrospectivo sobre los papeles que tan fácilmente colaran durante el tránsito de los años 50 a los 60, en el pasado siglo, la duda, al menos, se antoja legítima. Ramiro fue un gran centrocampista, eficaz ante el marco adversario, a quien pudo verse por nuestros estadios en plena madurez, puesto que contaba 26 años al debutar. Sus seis temporadas bajo pabellón “colchonero” y los 4 títulos conquistados, dejaron entre la afición un grato recuerdo. Álvaro, su hermano mayor, dio una impresión muy distinta. Bastante romo, para ser hombre de área, aunque llevase un título bajo el brazo cuando el 11 de octubre de 1961 fuera devuelto a Brasil, tan sólo saltó al campo 11 tardes en nuestra Liga, distribuidas en algo más de un campeonato. Tres dianas eran escaso bagaje para un equipo con aspiraciones, como aquel atlético, cuyos técnicos prefirieron aprovechar su sitio en beneficio del angoleño Jorge Mendonça.

Otro sospechoso, entre muchos, fue Juancho Forneris. La fecha natal que aportase al diligenciar su primera ficha española, ya levantó alguna suspicacia. Parecía mayor. Y este rasgo iría haciéndose más patente a medida que iban cayendo las temporadas. Su esquela, cuando abandonase este mundo a los 61 años, el 7 de octubre de 1993, dio la razón a quienes viéndole de corto hicieran cábalas. Por cierto, a tenor de la documentación que le extendiese la Federación Argentina para disputar 2 partidos con el Quilmes, en 1951, su apellido era Forneri, sin la “s” de sus papeles para colar como oriundo. Una letra puede decir mucho. Máxime, si va acompañada de dudas o “equivocaciones” con respecto al nacimiento real. Se requiere bastante fe para no recelar ante este tipo de incongruencias, en apariencias menores.

Juancho Forneri, alineado en España como Forneris. Su edad federativa poco tenía que ver con la realidad, circunstancia que tiempo después justificara recelos acerca de otros aspectos biográficos, a saber si también inventados.

Por cuanto respecta al rendimiento general, hubo de todo, si bien con excesivos fiascos, tratándose de teóricos refuerzos. El brasileño Edmur Pinto Ribeiro, llegado al Real Club Celta con 32 años, únicamente disputó 14 partidos, cantando un par de dianas. Fernando Rodríguez Bethencourt estuvo muy por debajo en sus registros, cuando en Tenerife creyeron haberse hecho con un jugador cuajado de 27 años. En total, 4 partidos. Jandyr de Jesús Martins, brasileño de Carangola, después de anotar un gol para el R. C. D. Mallorca en los 3 partidos que jugara, fue a Suiza decidido a continuar engañando. También contaba 27 años. El “oriundo” argentino Ramón Emilio León Izaguirre, rubricó a sus 22 años 9 partidos con el Real Oviedo, celebrando un gol. La siguiente temporada, cedido al Unión Popular de Langreo, doblaría las cifras con 20 partidos de 2ª División y 2 goles. Aunque el francés René Fernández Herrero fuese a los 28 años jugador bastante más que hecho, se despidió de la Real Sociedad de San Sebastián con 5 partidos, militando los guipuzcoanos en 2ª División. Olegario Lisboa, perla argentina de mercadillo, también sería visto y no visto en el R. C. D. Español, puesto que toda su aportación se redujo a 2 partidos. El marroquí de raza negra Hannoun Moussa empeoró la marca, puesto que sus 5 partidos con el Atlético de Ceuta correspondían a la 2ª División. El uruguayo Fulgencio Santander, con nacionalidad paraguaya y española, ésta legada por sus presuntos ancestros, anotó 4 goles en los únicos 9 partidos que disputase durante 2 temporadas, antes de buscar cobijo en nuestra 3ª División. A sus 26 años había llegado procedente de la Liga ecuatoriana, lo que considerando el paupérrimo nivel de ese fútbol hace sesenta años, induce a pensar mediante qué argumentos engatusaran a la secretaría técnica del Hércules C. F.

Para qué seguir…

Pese a las decepciones, casi todas las juntas directivas hacían suyo ese tan español “¡que no se diga!”, ante el mostrador de la tómbola. El mercado nacional ya lo tenían peinado. ¿Por qué no iba a tocarles un mirlo blanco? Incluso entidades modestas adquirían papeletas para la rifa, soñando con un pelotazo capaz de cancelar sus deudas, vía futuro traspaso a cualquiera de los grandes. Otras menos modestas, incluso apuntalaban sus filiales con oriundos, como el Real Valladolid cuando fichara para el Europa Delicias, su equipo “B”, al argentino Omar Raúl Rodríguez Derozzi. Nunca lo alinearon oficialmente con el primer elenco, pero este chico, al menos, sí llegó a competir en categorías superiores luciendo las camisetas del Constancia de Inca, Condal de Barcelona y Real Betis Balompié.

Estaban por llegar los días de pesadumbre, con el portillo aduanero nuevamente cerrado a la importación, justo cuando clubes, mercachifles y espectadores, se habían acostumbrado al “pedid y se os dará”. Iban a llegar diez años de cerrojazo, o de trilerismo semi consentido. Diez años hasta que la mugre reventase todas las tapas de alcantarilla.

¡Qué poco duraba el efecto de un bienintencionado coscorrón!  

(1).- Desde el entorno del F. C. Barcelona se adjudicó al ministro Castiella una “notoria devoción blanca”, cuando en realidad sus colores futbolísticos desde la cuna fueron el rojo y blanco del At. Bilbao. Y no sólo por su nacimiento en “el bocho”, donde cursó estudios con excepcional brillantez hasta que las becas obtenidas con esfuerzo lo llevasen a universidades europeas, sino por su amistad con significados “athleticzales”. Uno de ellos, Enrique Guzmán, presidió la entidad vizcaína durante casi todo el decenio de los 50, en el pasado siglo, y la muy influyente Sociedad Bilbaína en 1963 y 1964, al tiempo de ejercer como consejero en varias compañías vascas, entre ellas el Banco de Bilbao. Fernando M.ª Castiella también habría de detentar un cargo en la Junta de otra entidad financiera; el Banco Central. Pese a la amistad que los unía, ambos, mercantilmente, tuvieron que hacerse la competencia