La S.D. Indauchu: un trampolín hacia primera

El tiempo desdibuja perfiles, ensombrece rasgos y difumina no pocos logros. Grandes gestas de antaño ceden espacio a efímeras manifestaciones del presente, sin otro reclamo que el de un titular. Ley de vida, obviamente. A veces injusta ley para entidades que, como la bilbaína Sociedad Deportiva Indauchu, constituyeron un hito.

Hoy, con el equipo sumergido en la categoría Regional vizcaína, cuando el campo de Garellano donde dirimiese tantas disputas deportivas es terminal de autobuses, aún enhiestas las torres de iluminación transportadas en los 60 desde la vieja Creu Alta vallesana, quizás sea momento de rememorar otra época. Aquella en que el Indauchu representó para muchos futbolistas un trampolín hacia la 1ª División.

Ya en 1924 existió un club de idéntico nombre. Jugaba sus partidos como local en el bilbaíno campo de Onchena, y al desaparecer ese suelo con la construcción del colegio de Jesuitas de Indautxu, el equipo se extinguió también. Recién terminada la Guerra Civil, algunos antiguos alumnos del centro decidieron federar un equipo, para entretenerse. La posguerra no andaba muy sobrada de dinero y distracciones, precisamente. Con un balón podían pasar el rato 22 chicos. ¿Acaso no era buena forma de mantenerse unidos?. Y como entre ellos hubiese algunos magníficamente dotados para el deporte (Luis Artajo, Arzanagui, Legórburu o los hermanos Rafa y Jaime Escudero) y otros con mucha más afición que virtudes, encomendaron a Jaime de Olaso, uno de los menos dotados, la gestión burocrática. En los primeros meses de 1940 volvía a ser realidad una nueva S. D.  Indauchu.

Jaime de Olaso, tan entusiasta como controvertido, habría de ser impulsor, tesorero, secretario técnico, presidente, avalista y alma mater del club que, arrancando desde abajo, acabaría proclamándose 6 veces campeón vizcaíno de aficionados, campeón de España en 1945, subcampeón en 1947 frente a la Ferroviaria y 1948 ante el Serpis-Alcoyano del futuro internacional y presidente de la FEF José Luis Pérez Payá, deviniendo, por fin, en un clásico de la 2ª División distribuida en dos grupos: Norte y Sur.

Tan huérfano de lo imprescindible nació el Indauchu, que incluso sus primeras camisetas fueron heredadas de los Koskas, modesto equipito recién disuelto. Con esa misma precariedad, nutriéndose sobre todo del alumnado jesuítico -lo que otorgó a sus miembros cierta fama señoritinga-,  pudo moverse hasta mediados los años 50 como club vocacionalmente amateur, sin apenas infraestructura y fiel a su origen de agrupación de ex alumnos. Con su ascenso a 2ª División en 1955, fueron cambiando las cosas.

Para aquella primera temporada de plata se reforzaron con algunas viejas glorias a punto de caducar: Sebastián Ontoria (Real Sociedad) y los internacionales de San Mamés José Luis López Panizo y Telmo Zarraonaindía, es decir los Panizo y Zarra de una delantera mítica. Esa campaña (1955-56), gracias sobre todo a la incorporación de Zarra, el Indauchu hizo ricos a los componentes del Grupo Norte de 2ª División. Sus campos, incluso los más acostumbrados a fútbol de muchos kilates, como en Gijón, Oviedo, Santander, Pamplona o Sabadell, se llenaban a reventar. En cambio jugando de local, las taquillas indauchutarras daban pena: 59.195 ptas. ante el Tarrasa; 5.295 ante el Caudal de Mieres; 14.335 ante La Felguera; 17.683 ante el Logroñés; 25.094 ante el Zaragoza; 26.895 ante el Ferrol; 43.270 ante el Santander; 45.635 frente al Lérida; 30.433 contra al Sabadell; 37.446 ante el Eibar; 54.605 frente al Oviedo… Recibiendo al Sestao, rival vizcaíno, 52.450. Tan sólo los muchos baracaldeses arrastrados desde la margen izquierda del Nervión arreglaron algo las cuentas, dejando en su visita 133.205 ptas. En total, una ruinosa media de 46.849 ptas. Así, aunque deportivamente no acusaran el salto, resultaba imposible mantenerse en 2ª. A menos que hiciesen caja traspasando a sus más firmes puntales.

De ese modo, sin proponérselo, el Indauchu asumió su papel de nodriza para la 1ª División. Al concluir cada temporada, 2, 3, y hasta 4 ó 5 de sus componentes, emigraban para que el club pudiera mantenerse vivo. Y pese a tamaña sangría, gracias al excelente ojo de Jaime de Olaso y a la gran oportunidad que para muchos jóvenes vizcaínos representaba vestir aquella camiseta, el equipo retuvo su entorchado de plata durante algo más de 10 años.

A fuer de sincero, resulta preciso aclarar que ya antes de 1955 se dieron ciertos traspasos. Ángel Arzanegui, el ariete goleador Esteban Echevarría, Villabeitia, o Llorente, por ejemplo. Pero otras veces, como en los casos de Nicol Viar, incorporado al Puebla mexicano por Travieso, el del más tarde gran entrenador Juanito Ochoa, o en los de los hermanos Escudero, la transacción se hacía de modo altruista. Rafael Escudero, último verdadero amateur en la elite de nuestro fútbol, ilustra magníficamente aquel sentimiento.  

Interior de magníficas condiciones, fue cedido graciosamente al At Bilbao para paliar la difícil situación de los propietarios de San Mamés. Con una delantera muy mermada y olfateando el descenso, su aportación resultó decisiva. En 23 partidos oficiales anotó 14 goles, algunos tan decisivos como los 2 de su debut, otros 2 en la última jornada, para evitar la promoción, y el de la victoriosa final copera de 1944. Concluida la temporada declinó renovar como atlético, pese a ser socio, puesto que ya no se daban las condiciones que aconsejaron su llegada. Recibió un reloj como muestra de agradecimiento y volvió a su Indauchu, siempre con ficha de aficionado, sin percibir una peseta. A tal punto llegaba su altruismo, que no dudó en plantar cara con ocasión de disputar en Las Corts la final de Copa para aficionados. El Barcelona, queriendo incluir el acontecimiento en la celebración de sus Bodas de Oro, había ofrecido 100.000 ptas. a los indauchutarras por aceptar el escenario. Dinero sucio según su mentalidad amateur, por lo que rehusó alinearse.

Poco después de contraer matrimonio, siendo ya directivo del Athletic (todavía Atlético por imperativo legal), falleció el 4 de diciembre de 1953, sin disfrutar del Indauchu en 2ª División, al caer el Bristol de la línea aérea Bilbao-Madrid sobre las crestas de Somosierra.

Pero los tiempos cambiaban y el Indauchu sobrevivió convirtiéndose en un caso irrepetible, por la cantidad de futbolistas que aupó a 1ª en tan breve tiempo. Olaso, entonces, hábil hombre de negocios, obtuvo 850.000 ptas. del Real Madrid por el futuro internacional «Chus» Pereda, un millón del Zaragoza por el medio Santiago Isasi, 400.000 del At Madrid, más la ficha de Allende, por Miguel Jones, otras 400.000 del Betis por Azcueta, 900.000 del Sevilla por Axpe, millón y medio también del Sevilla por el guardameta Cobo, 850.000 por el excepcional defensa Eusebio Ríos… Por este último estuvieron interesados Real Madrid, At Madrid y Barcelona. Tan fuerte fue el interés culé, luego del informe elaborado por Samitier, que Jaime de Olaso cayó en la tentación de desfondar el saco solicitando 3 millones a cambio del hercúleo defensa y su portero Cobo. Los azulgrana, confiando ciegamente en el entonces joven Sadurní, desestimaron la oferta del guardameta, por lo que finalmente Ríos no pudo instalarse en la ciudad condal. Allí tal vez se le hubiera reconocido cuanto muchos técnicos opinaban: que era el mejor central de España, con permiso del merengue José Emilio Santamaría.

Tanto traspaso agrió mucho la relación del Indauchu con los máximos mandatarios de San Mamés. Y ello, pese a que la meta de algunos acabara siendo «La Catedral» (Azcárate, Uribe, Quintela o Latatu, por ejemplo). El Athletic lo fagocitaba todo en el ámbito deportivo bilbaíno. Proyectos tan loables como los de Águilas, Kas o Caja Bilbao de baloncesto, sucumbieron a lo largo del tiempo bajo el peso de la apisonadora rojiblanca. A diferencia de Madrid, Barcelona o Sevilla, e incluso Valencia, en Bilbao sólo había sitio para un equipo, una disciplina deportiva, un credo y una bandera. Y el Athletic se había apoderado del mástil. Casi todos los directivos del Indauchu eran a su vez, y continúan siéndolo hoy, socios con un asiento en «La Catedral». Pero no importaba. Eran vistos, al fin y al cabo, como pigmeos socavando sus cimientos. Gente que, si bien cargada de buena fe, podía meterles en un aprieto a poco que sus traspasados diesen el do de pecho por lejanas geografías. Mientras Ríos triunfaba en el Betis, Echeverría era un firme puntal en San Mamés. ¿Quién podía añorar a Cobo, teniendo a Carmelo y López?. La medular Mauri-Maguregui parecía gozar de cuerda cuando Isasi se fue junto al Ebro. Pero es que el Indauchu podía permitirse incorporar y traspasar a jugadores sin espacio político en la entidad rojiblanca. Y esa sí que fue cuestión peliaguda, con el correr del calendario. Pereda no pudo ser atlético por su nacimiento en Medina de Pomar y la alta tasación «rojilla». A Víctor lo desechó el Athletic por ser de la turolense localidad de Utrilla. Gárate fue al At Madrid por haber venido al mundo coyunturalmente en Argentina. Y Jones, bilbaíno desde muy niño, era guineano. Hoy todos ellos jugarían en San Mamés. Pero aquellos eran tiempos más fundamentalistas, probablemente porque la necesidad no apretara tanto. Y aún con todo, Si Pereda, Víctor, Jones o Gárate triunfaran, ¿qué podía cruzar por la mente de muchos socios?. Tres de ellos lo hicieron por todo lo alto, avinagrando heridas.

Sólo a partir de 1961, con la llegada al Athletic de Javier Prado Urquijo, compañero de Olaso en las aulas jesuíticas, se produjo un acercamiento. Los de San Mamés cedieron a varios jugadores, suscribieron con el Indauchu un compromiso de colaboración y hasta entregaron cantidades económicas. Algunos de sus cedidos, sin sitio en el club de procedencia, como Zorriqueta, Argoitia, Zamora, Echevarría o Plácido, se redimieron. Urquijo, al que parecía habérsele escapado el tren de la 1ª División, supo abordarlo en marcha. Pero tan buen entendimiento saltó hecho añicos cuando desde San Mamés quisieron descontar sus dádivas al incorporar a Larrauri, medio de cierre forjado en la fragua «rojilla».

Jaime de Olaso dejó el Indauchu, su casa, en 1966. Tan buen hacer fue muy valorado por Santiago Bernabeu, quien en 1958 llegó a proponerle convertirse en gerente deportivo del Real Madrid. El club se despidió definitivamente de 2ª la campaña 1968-69, luego de que dicha categoría quedase reducida a un solo grupo de 20 equipos. Y aunque todavía saliera de aquellas filas alguna joya como Rojo II o Amorrortu, los grandes días habían quedado atrás.

Hoy sólo cabe recordar el pasado con una ojeada a cuantos saltaron catapultados hacia mayores logros. Alguno de ellos, como Axpe, viviendo una aventura en el fútbol sudafricano a partir de 1965. Otros, como Uría o Eraña (padre del también sportinguista Ignacio Eraña), perdiendo definitivamente el contacto con Bilbao.

¡Qué gran Indauchu aquel, menuda fábrica de futbolistas, aunque hoy muy pocos lo recuerden!.         

 

     Principales futbolistas del Indauchu, expedidos hacia el estrellato

 

JUGADOR

CLUBES Y PERIODO DE PERMANENCIA

Ángel ARZANEGUI R Madrid 41-46, Oviedo 1946-50
Esteban ECHEVARRÍA Oviedo 1942-51
José Luis VILLABEITIA Español 1942-43, R Sociedad 1943-44
Fernando LLORENTE Oviedo 1943-50
Juanito OCHOA R Madrid 1943-44
Rafael ESCUDERO At Bilbao 1943-44
Nicolás VIAR Puebla de México 1947-49
Jaime ESCUDERO II At Bilbao 1949-50, Barcelona 1950-52
Ignacio AZCÁRATE At Bilbao 1952-57
Ignacio URIBE At Bilbao 1953-63
José Mª PEREDA R Madrid 57-58, Sevilla 59-61, Barcelona 61-69, Sabadell 69-70
Luis AXPE Elche 1958-59
Eusebio RÍOS Betis 1958-68
José Mª COBO Sevilla 1958-62, Mallorca 1962-63, Pontevedra 1965-70
Santiago ISASI Zaragoza 1959-67
Miguel JONES At Madrid 1959-67
José Luis AZCUETA Betis 1959-62, Oviedo 1962-63, Pontevedra 1963-68
Joaquín URÍA Elche 1961-62
José Luis PEREA GENÚA Elche 1961-62
Isidro LATATU At Bilbao 1961-63
José Mª QUINTELA At Bilbao 1961-62
José Mª ARGOITIA At Bilbao 1962-72
Ignacio AYARZA At Bilbao 1962-63
Javier ECHEVARRÍA At Bilbao 1962-66, Sabadell 1966-69
PLÁCIDO Bilbao At Bilbao 1962-64
Juan ERAÑA Gijón 1962-70
José A. ROJO Latorre Mallorca 1962-65
Víctor Manuel URQUIJO At Bilbao 1963-64
José Mª ZORRIQUETA At Bilbao 1963-69
Juan Manuel ZAMORA At Bilbao 1964-71
José Mª IRUSQUIETA Zaragoza 1964-72
Mariano MARTÍN Pontevedra 1965-67
Andrés MENDIETA R Madrid 1965-68, Coruña 1968-69, Castellón 1970-74
VÍCTOR Díez At Madrid 1965-66, Sevilla 1966-67
José Mª LIZARRALDE Sevilla 1965-67, Valladolid 1967-76
José Eulogio GÁRATE At Madrid 1966-77
Jesús Mª IRÍZAR Betis 1967-72
José Luis RICO Zaragoza 1967-77
Javier VAHAMONDE Betis 1967-71
José Ángel ROJO II At Bilbao 1969-77, Santander 1977-78
José Luis MELÉNDEZ Valencia 1971-74,Málaga 1974-77
José Mª AMORRORTU At Bilbao 1973-78, Zaragoza 1978-83

 

 

 

 

 




El Recreativo de Huelva, decano del fútbol español, se llamó Ónuba FC entre 1931 y 1940 (2ª parte)

Una vez  D. Víctor Martínez Patón me cuestionaba sobre lo extraño que resultaba que en el asiento 696 del Registro de Asociaciones del gobierno Civil de Huelva no apareciera el cambio de denominación del Onuba FC en 1940 por el de Recreativo Onuba.  A dicha duda lo cierto es que sólo podía responderle con creencias y suposiciones (falta de espacio en el asiento para inscribir otra denomianción, por ejemplo).  Repasemos el asiento registral 696:

Archivo Histórico Provincial de Huelva. Libro Registro de Asociaciones

Sin embargo, nuestro equipo investigador de Huelva sigue dando sus frutos, y habiendo llegando a sus oídos que al Archivo Histórico había llegado el libro nº2 (tomo II) del Libro registro de Asociaciones, cuyas anotaciones empezaban a partir de 1939, se pusieron manos a la obra para su revisión.

Y en el repaso de dicho libro de Registro apareció algo importante que respondía por completo a la duda suscitada por D. Víctor Martínez Patón: La inscripción del «Club Recreativo Onuba»:

ahph-leg-7026-registro-de-asociaciones-21

Como pueden comprobar en el asiento 1.431 aparce inscrito el «Club Recreativo Onuba» y en dicho asiento, al final, hace referencia a que se corresponde con el asiento 696; el asiento a la postre del «Club Recreativo de Huelva» y el «Onuba FC»

Como conclusión inevitable podemos sacar una bastante obvia: Si el «Onuba FC» hubiera sido una sociedad «nueva» (es decir, que no hubiera sido el propio Recreativo de Huelva») es evidente que el asiento del «Recreativo Onuba» (denominación que toma el Club llamado entonces «Onuba FC») habría hecho referencia a otro asiento que no fuera el 696, y eso como todo el mundo puede comprobar, no sucede.

Para complementar toda esta información basta con visitar  la ya conocida Web www.onubafc.com, en la cual se pone a disposición de los aficionados gratuitamente el libro Recre y Ónuba FC: dos nombres para una misma entidad, donde se aportan todas las pruebas legales y documentales que demuestran que el Recre cambió de denominación a finales de 1931 por la de Ónuba FC, y que por tanto es la misma sociedad que se oficializó legalmente en 1889: la sociedad decana del fútbol español.

Para complementar toda esta información y pruebas legales que se incluyen en el mencionado libro y en su Web correspondiente, hace poco también se descubrió por el antes mencionado equipo de investigación del fútbol en Huelva, del cual formo parte, un nuevo documento que reafirma aún más lo que se expone en dicho texto. Se trata de una carta remitida en enero 1932 por el Club Onubense al Ayuntamiento de Huelva en la cual se informa al Sr. Alcalde del definitivo cambio de denominación de la sociedad siguiendo instrucciones federativas:

La carta dice textualmente:

«Excmo. Sr:

Habiendo sido informado ampliamente la autoridad gubernativa tengo el honor en participar a V.E. que en reunión celebrada con fecha del pasado 21 de diciembre, quedó acordada por requerimiento federativo la sustitución temporal del nombre -Club Recreativo de Huelva, título original de esa sociedad, por el de Onuba F.C.

Lo que comunico a V.S. en representación de esta nueva junta directiva, esperando su reconocida atención para los efectos consiguientes.

En Huelva a 27 de enero de 1932.»

Archivo Histórico Provincial de Huelva

Archivo Histórico Provincial de Huelva

Seguidamente expondremos otros documentos legales, pero antes repasemos un poco las razones del cambio de denominación del Recre, el decano del fútbol español.

Mas información, al margen de la mostrada ya,  que demuestra que legalmente el Recre y el Onuba FC fueron el mismo equipo:

Para aportar más pruebas legales de peso incontestable, además de la antes mostrada carta del Ayuntamiento de Huelva de enero de 1932 en la que se informa claramente del cambio de denominación a instancias federativas, lo primero que haremos será hablar del artículo nº5 del Reglamento Orgánico de la FEF vigente en 1931 y 1932, años en los que el Club cambió de nombre.

art. Nº5. Reglamento Orgánico de la FEF. 1931 y 1932

art. Nº5. Reglamento Orgánico de la FEF. 1931 y 1932

Según este artículo, para que un equipo o sociedad futbolística pudiera inscribirse en una Federación debía presentar un certificado gubernativo que acreditase su legal constitución, y por tanto debía estar inscrita en el Registro legal de asociaciones del Gobierno Civil de cada provincia. El Ónuba FC, como sabemos, termina inscribiéndose en 1932 en La Federación de Fútbol del Oeste, por lo cual ha de estar inscrito obligatoriamente «de alguna manera» en el libro registro de asociaciones del Gobierno Civil de Huelva para poder presentar así obligatoriamente dicho certificado gubernativo exigido en el Art. Nº5 antes expuesto, y participar en competiciones oficiales con dicha Federación del Oeste.

La primera conclusión es pues que parece evidente que si el Ónuba FC ­hubiera sido un club diferente e independiente al viejo Club Recreativo, es obvio que para inscribirse en la Federación de fútbol del OesteOeste la hipotética sociedad Ónuba FC aparecería, obligatoriamente, en un expediente y asiento registral completamente diferente al del citado Club Recreativo.

Bien, pues repasado íntegramente el libro registro de asociaciones del Gobierno Civil de Huelva constatamos dos hechos legales:

1.- No existe ninguna sociedad inscrita con la denominación Ónuba FC en un asiento registral independiente y nuevo, a modo de nueva sociedad.

2.- Descubrimos que en el asiento 696, del citado libro aparece inscrito el Club Recreativo de Huelva y en ese mismo asiento y expediente (696) también aparece la denominación Ónuba FC junto a las de Club Recreativo y Real Club Recreativo de Huelva. Este dato por si solo ya es concluyente y demuestra que el Ónuba FC no era ninguna sociedad independiente del Club Recreativo.

No obstante existen algunas pruebas más de índole legal que demuestran simplemente que el Recreativo de Huelva y el Ónuba FC ran la misma sociedad legalmente constituida en 1889.

El 24 de febrero de 1941, el entonces llamado Recreativo Ónuba, nombre que como hemos apuntado adquirió el Ónuba FC en 1940, envía una carta al Gobernador Civil en la que remite una serie de documentación solicitada por éste conforme a una nueva ley y reglamentación que salió a la luz unos meses antes de febrero de 1941. En esa carta dice textualmente:

«Representado a esta sociedad recientemente tornada a llamarse Club Recreativo Ónuba y antes, según consta legalmente, con las denominaciones de Club Recreativo de Huelva y Ónuba FC, en cumplimiento de los dispuesto en el B.O. del estado nº 37 de fecha 6 de Febrero, adjunto remito a V.E. dos copias de los originales de:

-Reglamento interno,

-Lista de socios e inventario,

-Directiva y memoria de la Sociedad.

Por Dios, España y su Revolución Nacional Sindicalista.

Huelva, 24 de Febrero de 1941,

Excmo. Sr. Gobernador Civil de la Provincia de Huelva.»

Archivo Histórico Provincial de Huelva

Archivo Histórico Provincial de Huelva

Repasando los hechos que condujeron al cambio de denominación del Recreativo por el de «Onuba FC»

El 25 de octubre de 1931 se disputó en el campo del Velódromo de Huelva el partido del Campeonato Regional entre el Recreativo y el Betis. El partido era de importancia fundamen­tal, ya que de haberlo ganado el equipo local habría obtenido virtualmente la segunda plaza en la clasificación y con ella el derecho a jugar el Campeonato de España, por primera vez desde 1918. Pero el resultado final favoreció al equipo visitante por 1-2, por lo que fueron los béticos quienes se clasificaron para la Copa. Pero más allá del resultado la noticia estuvo en el propio desarrollo del encuentro y los graves incidentes producidos durante éste. Algunas de las decisiones del árbitro, el sevillano Gutié­rrez, fueron criticadas muy duramente desde la grada, quejas que según avanzó el partido se convirtieron en desórdenes graves. Hasta tal punto que el propio Gobernador Civil de Huelva, Sr. Cano López, decidió tomar el mando de la situación ante el eminente riesgo de un grave altercado de orden público. Así, acercándose el final del partido, el árbitro intentó suspenderlo puesto que decía haber recibido una pedrada, ante lo que el Gobernador Civil reaccionó de forma llamativa: aceptó la suspensión pero exi­giendo al árbitro que pasara un reconocimiento médico para que se certificara que en efecto había recibido tal pedrada. Curiosamente el árbitro decidió continuar con el partido que, como hemos dicho, terminó con la victoria visitante por 1-2. Los crecientes incidentes fueron justificados así por la prensa onubense: «Desde luego, no encontramos bien la agresión personal, no es humano, pero hay que tener en cuenta el apasionamiento de una multitud que de forma desaprensiva ve que se juega con sus sentimientos». Para poner fin a la situación el Gobernador Civil tomó una sorprendente deci­sión: encarceló y multó al árbitro del encuentro, al entrenador bético y a su jugador Velasco, acusados de generar desórdenes públicos.

Por otro lado la Junta Directiva del Recrea­tivo, indignada con la actuación arbitral, dio a conocer a la prensa esa misma noche una deci­sión tajante: abandonar la Federación Regional Sur. Así aparecía en la prensa onubense al día siguiente y en la prensa nacional días después: «El Recreativo de Huelva se da de baja de la Federación Sur», titulaba El Mundo Deportivo del 30 de octubre.

Pero la situación, ya muy enconada, se com­plicó aún más cuando la Federación Sur, tras recibir el informe arbitral del partido, decidió imponerle al Recreativo una multa de 17.000 pesetas por los incidentes. Esta cantidad no sólo era elevadísima, sino que además era contraria al Reglamento de competiciones vigente.

Así, según se puede leer en el apartado «Mani­festaciones y coacciones del público» (arts. 91-94) la multa máxima que se podía imponer al Recreativo por los hechos acaecidos durante el partido contra el Betis sería de 2.600 pesetas, sumando todas las acciones punibles recogidas en dicho Reglamento.

Por tanto, si acaso quedaba alguna opción de que el Recreativo permaneciera bajo la disciplina de la Federación Sur estas se desvanecieron con la multa, por lo que de forma definitiva la junta directiva del Recreativo confirmó su baja irrevo­cable de la Federación Sur y, por lo tanto, de la Federación Española, lo cual dicho sea de paso no significa «disolución» como algunos han querido hacer creer. De hecho así fue informado en la reunión del Comité Ejecutivo de la FEF con fecha 16 de noviembre, según se puede leer en el acta de dicha reunión.

Acta de Comité ejecutivo de 15 de Noviembre de 1931

Acta de Comité ejecutivo de 15 de Noviembre de 1931

A partir de ese momento la prensa local habló largo y tendido sobre la situación del Club, pero nada se sabía a ciencia cierta que es lo que sucedería con el club onubense. Sin embargo el día 12 de diciembre el diario onubense La Provincia rompió su silencio sobre el fútbol local con la siguiente nota: «Se va a crear en Huelva una organización local y depor­tiva, denominada Ónuba FC. De ella formarán los antiguos elementos del Club Recreativo y en la presente temporada actuará en el campeonato del grupo B Preferente (de la Federación Regional Sur)«. Dicho equipo se estrenó el 1 de enero de 1932 en el campo del Velódromo ante el Cata­luña, al que ganó por 3-0. El Mundo Deportivo titulaba al día siguiente: «El ex Recreativo, en plan de reorganización, jugó un gran encuentro«.

Según se anunciaba en la primera nota de prensa que hablaba del Ónuba FC, éste iba a inscribirse en la Federación Sur. O al menos intentarlo: razones de las que la prensa no se hizo eco impidieron dicha inscripción (aunque todo hace indicar que la Sur no aceptó al Ónuba ya que seguía siendo el Club Recreativo de Huelva), lo que provocó que el Ónuba se inscribiera finalmente para la temporada 1932-33 en la Federación Oeste, nuevo nombre que tomó la antigua Federación Extremeña al aglutinar también a la provincia de Huelva, precisamente en este momento.

Este Onuba FC, cambiaría en 1940 su denominación por la de Recreativo Onuba y finalmente en 1945 recuperaría su histórica denominación de Real Club Recreativo de Huelva.

Los datos de la prensa y los datos de fuentes oficiales y legales

Muchas veces los historiadores del fútbol se basan para sus conclusiones en los datos que aportan las diversas hemerotecas de que se disponen. Sin embargo está fuera de toda duda que mucha de la información que aparece en la prensa de aquella época (y de la de ahora) carece del rigor y de la veracidad necesaria. En este sentido y en referencia al asunto del Recreativo de Huelva y su cambio de denominación en 1931, aparecen notas de prensa que siembran algunas dudas por su redacción y estilo ambiguo, así como por el empleo de vocablos actualmente en desuso, y sin embargo, por el contrario, hay otras que claramente hablan del mencionado cambio de denominación y los problemas con la federación Sur.

Frente a la información sesgada y en ocasiones poco fiable de los antiguos medios de información nosotros hemos recurrido a las fuentes legales, que a todas luces aporta una mayor seguridad y arrojan datos incontestables. Es obvio que estos datos, oficiales y legales, tienen un mayor peso de «veracidad» y por ende invitamos desde aquí a los historiadores que lo consideren oportuno a recurrir a ellas para esclarecer las dudas que pudieran tener.

Ampliación de la documentación e información sobre este tema:

Para todos aquellos que deseen profundizar en este tema y conocer los pormenores les remitimos a la Web www.onubafc.com.




La Sociedad de Football de Barcelona de 1894 y el «Foot-ball Club Barcelona» de 1899: ¿Un mismo club o clubes diferentes?

Introducción:

Las primeras reseñas al football en Barcelona datan de 1890 gracias a que, según algunas crónicas atemporales, marineros ingleses y extranjeros llegados a puerto en unas ocasiones, y obreros y empleados británicos que trabajaban en el textil catalán en otras, se reunían en el velódromo de Bonanova o en las explanadas de San Gervasi para practicar el mencionado Sport ante la atenta y curiosa mirada de los que presenciaban dicho juego.

Sin embargo la primeras referencias «en tiempo» sobre football podemos encontrarlas en 1892, gracias a la documentación encontrada y reflejada en las obras de D. Agustí Rodes i Catalá («Los fundadores del Fútbol Club Barcelona» y «Biografía de Joan Gamper»-ediciones Joica-), en las que se observa una instantánea de un «team» de foot-ball integrado por jóvenes británicos de los cuales hablaremos un poco más adelante. Otras de las reseñas «en tiempo», como decimos, de este año de 1892 es la nota de prensa que aparece en el diario «La Dinastía» el día 24 de Diciembre de  dicho año, en la que se pone de manifiesto como los socios del Real Club de Regatas habían organizado una partida de foot-ball. Lo curioso, sin duda, es la hora de la partida: las 8 de la mañana…

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Pero no es precisamente nuestra intención desgranar los pormenores,  y vicisitudes diversas de aquellos precursores del football en Barcelona, lo cual sin duda daría para un extenso artículo a parte, sino, de poner sobre la mesa los dos hitos más importantes del foot-ball en Barcelona en la última década del siglo XIX: La creación en 1.894 de la «Sociedad de football de Barcelona» y de la fundación en 1.899 de otro Club: el «Foot-ball Club Barcelona».

La «Sociedad de football de Barcelona» de 1.894:

Muchos son los que piensan que el «Foot-ball Club Barcelona (1.899)» fue el primer club en organizarse de manera sólida en la ciudad condal, pero nada más lejos de la realidad. Como en muchas ciudades, en las que el foot-ball empezaba a hacerse un hueco en la sociedad a base de golpes y empujones, en Barcelona iban apareciendo jóvenes británicos y extranjeros que poco a poco fueron organizándose e introduciendo la afición por el «Sport» del foot-ball hasta que finalmente, esa (en la mayoría de las ocasiones) silenciosa y anónima tarea terminó por dar su fruto personificado en la fundación, en nuestro caso de análisis, del «Foot-ball Club Barcelona» en 1.899.

Pero antes de llegar a ese año de 1.899, pasaron, como decimos, muchas e interesantes cosas en la ciudad condal en torno al football. Pero vayamos por partes. Veamos.

El 2 de Febrero de 1.893, en el diario «La Dinastía», se informa de que los socios del Real Club de Regatas y algunos aficionados jugarán una partida de «foot-ball» en unos terrenos próximos al hipódromo.

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Pero lo que llama la atención de esta nota es que se indica con claridad las «equipaciones» que ambos grupos van a utilizar en dicha partida; los socios del Club de Regatas irán de Azul, y el «grupo de aficionados» irá con colores encarnados (=rojo); precisamente los colores que emplearán los jugadores de la «Sociedad de football de Barcelona» en 1894 y 1895, como luego comprobaremos.

Pero el foot-ball ya no tenía freno, y el fomento de dicho «Sport» cada vez era más habitual en Barcelona. El 26 de Octubre de 1.894 en el diario «La Dinastía» se puede leer como algunos jóvenes de la colonia inglesa van a dar comienzo al juego de pelota «foot-ball», juego que ya se venían practicando en años anteriores. Obviamente, parece evidente, que se referían a aquellos «aficionados» que se enfrentaban a los socios del Real Club de Regatas.

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Así, ya en 1.895, el 1 de febrero, en el diario «La Vanguardia» podemos leer la siguiente noticia:

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En ella se informa de que el próximo sábado a las tres y media de la tarde tendría lugar el segundo partido de foot-ball en el Velódromo de la bonanova entre los mismos socios que formaban la nueva sociedad de foot-ball de Barcelona, precisamente tal y como se había anunciado en la nota de prensa referida anteriormente de 26 de Octubre de 1894. Lo curioso de la nota es que se hace clara alusión a un futuro match con otra sociedad existente y que también practicaba el football: la Asociación de football de Torelló.

Por ende, de esta nota, se pueden extraer algunas reflexiones interesantes. En primer lugar que no solo en la ciudad condal se practicaba el foot-ball y había un equipo formado para la práctica de dicho Sport, sino que en otras localidades cercanas, como Torelló, el foot-ball había prendido con fuerza en el ánimo de sus gentes. Para el CIHEFE no quedará en el olvido la Asociación de foot-ball Torelló, sobre la cual escribiremos en el futuro. Ahora nos centraremos en los inicios del foot-ball en Barcelona.

Pero continuemos con nuestro tema en cuestión. Ese match contra la Asociación de Foot-ball Torelló que según la nota de prensa de 1 de Febrero de 1895 no se pudo verificar a tiempo, finalmente si llegó a jugarse, porque el día 5 de Febrero de ese mismo año, en el diario La Vanguardia podemos leer un amplio resumen de dicha partida:

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La nota es suculenta por el amplio detalle con el que el redactor explica la contienda entre ambos grupos. Si bien el resultado final, anecdótico a nuestros efectos, fue de 4-1 para la Sociedad de foot-ball de Barcelona, hay en ella varios detalles muy importantes que conviene ir teniendo en cuenta para explicaciones y análisis posteriores.

El primero es el de las alineaciones que se detalla para ambos grupos, de las cuales nos centraremos en la de la «Sociedad de football de Barcelona», a saber: J. Parsons, W. Parsons, Pownal, Soñé, Codina, Barrie, Brown, Dagniere, Phillips, Hicks y  Richardson.

El segundo detalle es que, el Cónsul Inglés de la Capital, el Sr. William Wyndham, acepta la presidencia de la Sociedad de foot-ball de Barcelona. Desde luego un detalle curioso que pone de relieve que esa sociedad de Barcelona era, cuando menos, un grupo organizado y serio.

La legalidad de la «sociedad de foot-ball Barcelona»:

Antes de continuar con las reseñas y datos de esta Sociedad de football de Barcelona, y a modo de paréntesis, nos gustaría hacer un pequeño análisis a cerca de la hipotética legalidad de la misma. Lo primero que nos gustaría que el lector entendiera es que no podemos extrapolar bajo ningún concepto, más de 100 años atrás en el tiempo, los modos de expresión actuales en nuestra prensa y tampoco nuestra propia manera de expresarnos. Es obvio que hay expresiones de antaño que han ido cayendo en desuso y que las prácticas literarias han ido cambiando en todo este tiempo.

Todo ello viene a colación a que creemos sinceramente que, determinadas expresiones y palabras de esas notas de prensa anteriormente referidas y las próximas que referiremos, deben ser analizadas en su contexto temporal y no en el nuestro. Por ejemplo, la palabra «reorganización» hace cien años era claramente referida a pequeños cambios organizacionales en la institución o ente en cuestión, pero en la actualidad la entendemos en gran medida como un proceso por el cual una entidad, tras un largo periodo de ostracismo, vuelve a organizarse. Creemos que este aspecto es muy importante de ser tenido en cuenta para todo aquel que se interese por la investigación de estos temas, pues una interpretación de una nota de prensa con los criterios actuales puede llevar a conclusiones muy equivocadas.

Dicho lo cual, tratemos el asunto de la legalidad de la Sociedad de foot-ball de Barcelona.

Para referirnos a una constitución legal de una sociedad sólo podemos utilizar en principio dos fuentes: Las periodísticas y las legales propiamente dichas. Obviamente las «legales» tienen mucho más peso que las periodísticas, y en caso de contradicción entre ambas, cuando se dispone de las dos, se atiende como no podía ser de otra manera a las fuentes legales. Lo que sucede es que a falta de «pruebas legales» no tenemos más remedio que guiarnos por las pruebas periodísticas, y queda claro que éstas están sujetas a cierto grado de interpretación (por ello preferimos las legales).

No obstante hay determinadas notas de prensa que tienen toda la fuerza legal posible y están sujetas a muy poca interpretación. «Se acaba de constituir una sociedad de….», «acaba de quedar definitivamente constituida…», «he aquí los estatutos redactados por la sociedad….» etc…, son sin duda expresiones de toda la credibilidad legal posible.

Dicho todo esto podemos concluir que no existe constancia legal alguna sobre la constitución legal de esta sociedad de football de Barcelona, y la periodística que existe tampoco arroja demasiada luz sobre el asunto. La nota de prensa de 26 de Octubre de 1894, en la que se dice que varios jóvenes van a dar comienzo a juegos de pelota -football-, no es para nada clara. Más bien da la impresión de que tiene carácter informal.

En cuanto al empleo de los vocablos «Sociedad» y «Asociación» para referirse a los equipos participantes en las contiendas de foot-ball referidas con anterioridad, no podemos más que decir que se tiene constancia documental de que dichos términos se han empleado con frecuencia en esa época sin que dichas «Sociedades» hubieran tenido constitución legal en ese momento. Es por ello por lo cual no podemos acogernos al simple empleo de dichas dichos vocablos (Sociedad, asociación, Club…) para determinar que tenían ese carácter de «legal» del que estamos tratando. Hay que tener en cuenta que el periodista o redactor de la noticia tenía que referirse de alguna manera digna y educada a ese equipo y simplemente empleó dichos vocablos. Como decimos, ante las pruebas que ahora están sobre la mesa y que existen, y que son las que les hemos mostrado (Pruebas periodísticas) solo podríamos hacer elucubraciones sin base documental y meras interpretaciones, que en realidad sirven para muy poco.

Siempre, claro está, quedará la duda de si tenía o no carácter legal, pero a la luz de los datos que tenemos, y lejos de interpretaciones, sólo se puede llegar a la conclusión de que aunque era un grupo serio y muy bien organizado, carecía de carácter legal.

Siguiendo con nuestro relato de los pormenores de aquel primitivo club barcelonés hay que apuntar que la actividad deportiva de aquella Sociedad de foot-ball de Barcelona continuó al menos durante ese mes de Marzo del año de 1895 de manera muy intensa. Así el 13 de Marzo de 1895, el diario «La Vanguardia» se hace eco de los entrenamientos a los que los socios del Club barcelonés se sometían de cara a los futuros enfrentamientos con la Asociación de foot-ball de Torelló.

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Lo que nos llama poderosamente la atención es que, lejos de lo que cabría pensarse para aquella época, los «teams» decidían sus equipaciones para distinguirse de sus contrarios. De esta manera el equipo Barcelonés, según puede leerse en la susodicha nota de prensa, vestiría otra vez con camisas de color encarnado, pantalón blanco y medias escocesas. Y volviendo por un momento al asunto de la «legalidad» de aquel Club, ¿El hecho de que vistieran equipaciones significa que fueran un grupo legalizado?. Obviamente no, está claro que demuestra un nivel muy alto de organización, pero para bien o para mal no podemos concluir con este dato que dicho club tenía carácter legal. Creemos que esto lo secunda todo investigador serio.

El encuentro de foot-ball tuvo lugar el día 24 y la prensa local se hace eco de dicho encuentro el día 27, con una muy buena y detallada crónica que exponemos íntegramente a continuación:

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La crónica es fácilmente entendible, si bien  habría que destacar lo abultado del resultado: 8 a 3 para los de Barcelona.

Veamos los jugadores que destacaron, según la prensa, en el bando de la Sociedad de foot-ball de Barcelona: Reeves, J. Parsons, Barrie, Fallon, H. Morris, Pownal J. y W. Parsons.

Poco después, el 13 de Abril en el diario La Vanguardia, se anuncia que la Asociación de football de Torelló cumpliendo con un deber de cortesía, devolvía la invitación a la Sociedad de football de Barcelona para diputar otro match, éste en el feudo del Torelló.

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Y efectivamente, la Asociación de football de Torelló y la Sociedad de football de Barcelona disputaron dicho «desafio» a modo de revancha, tal y como pudo leerse en las crónicas deportivas del 17 de Abril de 1895, otra vez en el diario «La vanguardia». En esta ocasión la victoria sonrió a los de Torelló.

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¿Y a partir de 1.895?, ¿Qué sucedió con la Sociedad de Football de Barcelona?

El 16 de Marzo de 1895, en el diario de La Vanguardia; unos días antes del primer encuentro al que nos hemos referido anteriormente  y en el cual la victoria sonrió al equipo barcelonés por 8 a 3, apareció la siguiente nota de prensa:

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Siendo el único dato que poseemos no podemos dejar pasar por alto que a la luz de esta crónica el equipo de la Sociedad de Football de Barcelona se formó de manera aparentemente esporádica para jugar una serie de partidas contra la Asociación de football de Torelló durante esos meses de Marzo y Abril de 1895.

A partir de aquí las noticias sobre la Sociedad de football de Barcelona son inexistentes, si bien se sabe que muchos de los jugadores de dicha sociedad siguieron practicando el football a través de otras sociedades como la Sociedad barcelonesa de Velocipedistas, que solía organizar partidas de Football y de otros Sports típicamente ingleses. Así, por ejemplo, podemos constatarlo en la nota de prensa de 5 de Mayo de 1895 en La Vanguardia.

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La fundación del «foot-ball Club Barcelona» (1.899):

La figura «Clave» de Hans Gamper:

Hans Gamper, nació en Winthertur, pero se estableció desde pequeño en la ciudad de Zurich, donde desarrolló desde joven actividades deportivas diversas, aunque decantándose finalmente por el football, en el cual tuvo como veremos un papel tremendamente activo. Fue capitán del F.C. Basilea y considerado como uno de los mejores jugadores suizos de la época. De ahí se traslada al F.C Excelsior, en el cual es considerado además como el mejor delantero. Diversos problemas con dicha entidad motivan a que funde en 1.896 el FC Zurich, que no tardaría, según las crónicas, en convertirse en unos de los mejores equipos Suizos.

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En 1.897, Hans Gamper, se traslada a Francia, Lyon, y allí ingresa en la «Unión Athletique», donde practicaría el rugby, para finalmente en el año 1.899 llegar a Barcelona donde pronto hace amistad con la colonia extranjera que había en la ciudad. Dado que el foot-ball era para él uno de sus Sports predilectos empieza a difundirlo y practicarlo en el barrio de Sant Gervasi de Cassoles, donde reside, consiguiendo adherir a un número considerable de «nuevos sportmen».

Así pues, movido por las ansias de practicar los diversos Sports, y especialmente el football, por el cual sentía auténtica devoción, el 22 de Octubre de 1899, en la revista «Los Deportes», Hans Gamper publica un anuncio en el que hace un llamamiento a todos aquellos que estuvieran interesados y sintieran afición por el football para que se pusieran en contacto con él. Dicha nota podemos leerla el 24 de Octubre de 1899 en el diario La Vanguardia.

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Sólo después de algo más de un mes, el 29 de Noviembre de 1899, en el Gimnasio Solé, de la Calle Montjuic del Carmen nº5, se reúnen 12 aficionados al foot-ball que dan forma y constituyen el Football Club Barcelona. De esos 12 aficionados tres eran ingleses, dos eran suizos y uno era alemán. La nota de la definitiva constitución del <<Foot-ball Club Barcelona>> aparece en el diario La Vanguardia el día 2 de Diciembre de 1.899.

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Hans Gamper juega y forma parte del primer equipo desde 1899 a 1903. Además formó parte de aquel team que ganó el primer título para el Football Club Barcelona; La Copa Macaya. En 1902 jugó la final de la Copa del Ayuntamiento de Madrid, perdida por 1 a 0 ante el Club Vizcaya. Cabe aclarar que se piensa erróneamente que ese año se juega la primera edición de la Copa de su Majestad el Rey, pero eso no sucede en realidad hasta 1903.

Un dato muy curioso:

Lo que llama poderosamente la atención es que gran parte de los jugadores que integran ese Club en sus inicios son los mismos jugadores que antes habían competido contra la Asociación de football de Torelló en 1.895. A continuación damos la lista de los hombres que jugaron en ambos equipos, es decir, en la Sociedad de football de Barcelona y la foot-ball Club Barcelona.

  • John Parsons «J. Parsons», nacido en Barcelona. Bautizado el 12 de noviembre de 1874. Ya jugaba en 1894.
  • William Parsons «W. Parsons», nacido en Barcelona. Bautizado el 19 de enero de 1877.
  • George Saint Noble «Noble», nacido en Barcelona. Bautizado el 26 de julio de 1883. Era uno de los amigos fundadores de Gamper.
  • «Artus» jugaba en 1895.
  • «Brown» ya jugaba en 1893.
  • J. Busquets y R. Busquets jugaban en 1895.
  • John Morris «Morris I». Este es el padre de los Morris.
  • Samuel Morris «Morris II».
  • Henry Morris «Morris III».

¿Son la Sociedad de foot-ball de Barcelona de 1.894 y el «foot-ball Club Barcelona» de 1.899 el mismo Club?:

¿Por qué hemos hecho la aclaración a cerca de los jugadores del recién fundado «football Club Barcelona» y su pasado en el equipo de 1.894?

A partir de este dato, es decir, que los jugadores del Football Club Barcelona de 1.899 habían sido gran parte de los integrantes de la sociedad de football de Barcelona en 1894 y 1895, algunos habrán querido ver que, hasta cierto punto de forma lógica, ambos grupos, el de 1894 y el de 1899, eran y son el mismo equipo. Por todo ello, bajo este modo de pensar, podría decirse que el Football Club Barcelona no es de 1899 sino de 1894. Cabe decir que algún que otro caso muy similar al que se da entre estos dos grupos de Barcelona nos podemos encontrar en España, y que analizaremos en otra ocasión.

Dicho todo esto nosotros sólo podemos decir que esto carece de toda lógica y sentido histórico. En este sentido los que hipotéticamente defiendan esta teoría de que el Foot-ball Club Barcelona es de 1.894 pondrán sobre la mesa argumentos como los siguientes:

  • a) «Los jugadores de 1.894 ayudaron claramente a Hans Gamper a formar el «Football Club Barcelona», y por eso son el mismo equipo.
  • b) El hecho de que jugaran en ambos clubes significa que tienen que ser el mismo club.
  • c) El hijo de uno de los fundadores de la Sociedad de Football de Barcelona es jugador del «Football Club Barcelona».
  • d) Etc…

Respondiendo a cada una de estos hipotéticos argumentos podemos desmontarlos con los siguientes razonamientos.

1º, que los jugadores de 1894 ayudaran  a Gamper a formar el Barsa de 1899 no significa nada. Usted mismo ha podido jugar en un equipo de basket de su pueblo y años después colaborar en la formación de otro club en un municipio cercano a su domicilio; ¿Significa eso que el Club de basket que usted  ha ayudado a constituir tiene como fecha de fundación la fecha en la que dio comienzo el primer club en el que usted estuvo jugando?; a todas luces la respuesta es NO.

2º, que dos jugadores hayan jugado en dos equipos diferentes no es óbice para categorizar que ambos equipos eran el mismo Club. Usted mismo, sin ir más lejos, ha podido jugar en el Ciudad de Murcia (recientemente desaparecido) y ahora estar jugando en el Murcia Imperial. ¿Significa eso que ambos clubes eran el mismo club y/o que el Murcia Imperial ha de tener como fecha de fundación la del Ciudad de Murcia?. A todas luces la respuesta es NO.

3º Que el hijo de uno de los jugadores de la Sociedad de football de Barcelona, o el hijo del referee del match jugado en 1894 juegue en 1.899 en el «Football Club Barcelona» no significa en absoluto que ambos equipos o grupos sean los mismos Clubes. Es del todo absurdo, desde luego. Por ejemplo, usted tiene un club de petanca actualmente al que su hijo asiste a presenciar todos los sábados. 15 años después su hijo, junto a otros amigos crea otro club de petanca. ¿Significa eso que el Club de su hijo ha de tener como fecha de fundación la del club en el que usted jugó 15 años atrás por el simple hecho de que es su hijo?. Es evidente y cae por su propio peso que la respuesta es NO.

Una pregunta más: ¿Y si el grupo de 1.894 y 1.899 hubieran tenido ambos la misma denominación?…

Lo cierto es que en ese caso, y como todos pueden presuponer, la situación cambia muy poco o nada. El hecho de que hubieran repetido la denominación no es una prueba ni nada por el estilo que sirva para argumentar que ambos equipos fueron el mismo y que por tanto el «Foot-ball Club Barcelona» se fundó en 1.894, más aún si cabe con los datos más que evidentes que así lo desmienten.

No queremos decir con esto que alguien esté reivindicando que el Football Club Barcelona sea de 1.894. De hecho nadie, ningún historiador del FC Barcelona y ningún aficionado del mismo ha querido ver en la Sociedad de football de Barcelona ni el origen del Football Club Barcelona, ni la chispa del Football Club Barcelona y ni mucho menos han querido ver al mismo club. Y la verdad es que sus razones tienen para pensar de esa forma. Esas razones, por las que evidentemente no son el mismo club y a las que acabamos de hacer alusión son las que siguen:

  • a) El «Football Club Barcelona» tiene un promotor diferente: el Señor Gamper, el cual se sirve de los jugadores que había en Barcelona para poner en marcha un Club llamado «football Club Barcelona». Desde el momento en el que el promotor es diferente queda claro que el proyecto es diferente y por tanto salta a la vista que el Club es diferente también.
  • b) La nota de prensa de 2 de Diciembre de 1899 de La Vanguardia dice claramente que «Se ha constituido definitivamente en esta capital la sociedad deportiva <<Foot-ball Club Barcelona>>«. Es obvio que si se hubiera tratado de un club ya existente habría sido absurdo decir que se acababa de constituir, pues como es lógico ya lo estaría anteriormente.

Por tanto, la Sociedad de Football de Barcelona ni es el origen, ni la chispa, ni el precursor, ni el primitivo, ni la semilla, ni nada similar, del «Foot-ball Club Barcelona». Fueron dos Entidades diferentes, aunque en ellas hubieran jugado muchos de los mismos jugadores y aunque Gamper hubiera tenido el apoyo o la ayuda de algunos de esos promotores de 1.894 para fundar y constituir su «Foot-ball Club Barcelona».

Barcelona: la principal capital Española en actividad y en volumen de Clubes de football de finales del siglo XIX:

Si ha habido en España una capital prolija en clubes de futbol o entidades deportivas que lo practicaran en la última década esa es Barcelona.

En la última década referida podemos llegar a enumerar hasta seis Clubes que practicaban el football en la capital condal, a saber:

  • Real Club de Regatas de Barcelona.
  • Sociedad de foot-ball de Barcelona.
  • Asociación de football de Torelló.
  • «Football Club Barcelona».
  • Team de foot-ball del Sr. Tolosa (24 octubre de 1899. La Vanguardia).
  • «Foot-ball Club Catalá», tal y como vemos en la nota expuesta a continuación del 24 de Diciembre de 1899 en el diario La vanguardia.

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Por tanto parece que queda del todo claro que Barcelona, junto con Huelva, fue una de las principales capitales impulsoras del football en España y en las que el football primero cuajó.

Otras curiosidades del <<Foot-ball Club Barcelona>>.

El Club, desde sus comienzos, siempre ha tenido interés en fomentar otros Sports diferentes al football. Esta ha sido una de las señas de identidad del «Foot-ball Club Barcelona». Este hecho, muy común entre las sociedades deportivas de finales del Siglo XIX, pone de manifiesto el hecho de que Barcelona también jugó un papel importante en el desarrollo de diversos Sports en nuestro país. En la siguiente nota de prensa del 20 de Octubre de 1900 puede leerse como el «Football Club Barcelona» nombra a D. Francisco Cruzate director de carreras a pie y que más adelante se nombrarían los directores de las secciones de cricket, tennis, saltos y otros Sports.

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¿”Club Inglés de Sevilla” o “Sevilla Football Club”?

¿»Los de Guardiola» o «Fútbol Club Barcelona«? ¿»El equipo de la Castellana» o «Real Madrid Club de Fútbol«?

¿Cuál es el nombre de una sociedad dedicada al fútbol?

Se le puede llamar de muchas maneras, y, dependiendo del contexto, todos entendemos las mil y una formas de denominar a un equipo, principalmente por no caer en la reiteración en un texto. Pero todo tiene su sitio y su modo de llamar las cosas.

¿Qué pensaríamos si el página oficial del club de Barcelona, en un cuadro histórico de resultados nos encontrásemos: «F.C. Barcelona, 1; Los de Pellegrini, 0.«? O de la misma manera, en la del club de Madrid:«Real Madrid C.F., 1; Los de Laporta, 0»

¿Creen que tardarían mucho en hacerse oír las protestas?

Parafrasear el nombre de un equipo no es algo nuevo, viene del siglo XIX. En este estudio tratamos de aclarar el nombre de una de las primeras sociedades fundada en España dedicada al deporte.

Para hacer este comentario hemos analizado los siguientes textos:

«El Baluarte» (Sevilla). 1890: 7, 8, 29 y 30 de marzo.

«El Español» (Sevilla). 1890: 12 de marzo.

«El Porvenir» (Sevilla). 1890: 7 de marzo.

«La Andalucía» (Huelva). 1890: 6 de marzo.

«La Provincia» (Huelva). 1890: 28 de febrero; 6, 12, 18, 22, 28, 30 de marzo. 1891: 2 de enero; 16 de febrero; 12 y 16 de diciembre. 1892: 16, 20 y 22 de febrero.

Son 21 textos publicados en la prensa de Sevilla y Huelva en los años 1890, 1891 y 1892. Es posible que haya algunos más, pero esos son los que hasta el momento tenemos catalogados.

Las expresiones se corresponden con la forma como son nombrados el Club de Sevilla y el Club de Huelva en las crónicas y anuncios publicados en esos años. No se han tenido en cuenta expresiones del tipo «ambas sociedades» o «ambos clubs». Se han agrupado por referencias similares y clasificadas por orden de repeticiones:

Club de Sevilla 14
Club de Huelva 11
*
Club sevillano 10
Club Recreativo 7
*
Club de Football de Sevilla 7
Club Recreativo de Huelva 9
Recreativo Club de Huelva 1
*
Los de Sevilla 5
Los de Huelva 4
*
Sevilla 4
Huelva 8
*
Club Inglés de Sevilla 3
*
Sociedad de Sevilla 3
Sociedad de Huelva 3
*
Sevilla Football Club 1
Huelva Recreation Club 2

Como vemos las expresiones «Club de Sevilla» y «Club de Huelva» fueron las que contaron con mayor aceptación. Le sigue en repeticiones «club sevillano«, dándose un hecho curioso, ya que no se usa recíprocamente el gentilicio «onubense» (no llega a aparecer), sino «club Recreativo«.

El nombre oficial iba siempre traducido, y solía encabezar las crónicas o anuncios, «Club de Football de Sevilla» o «Club Recreativo de Huelva».

Más abajo en esta clasificación aparece la expresión «Club Inglés de Sevilla». Esta denominación sólo aparece en la prensa de Huelva, no habiéndose encontrado ninguna referencia en la prensa sevillana.

La primera vez que aparece es en la «traducción» de la carta enviada por el Secretario del «Sevilla Football Club«, Sr. Isaias White J. a su homólogo onubense. Es en la parte final de una artículo en el que, tras la trascripción de dicha carta, figura una nota de prensa convocado una reunión para ver si se aceptaban los retos de «Football» y de «Cricket» que venían desde Sevilla y Río Tinto, respectivamente. Era una nota dirigida expresamente a los socios del club de Huelva. Esta nota tiene una particularidad importante, estaba escrita en inglés, es decir el receptor de la noticia iba a ser inglés.

En la última parte del artículo, traducción-resumen de la carta el Secretario del «Sevilla Football Club«. Esta «traducción» es la que incluye la expresión «Club Inglés de Sevilla«. La traducción correcta se publicó íntegra en esta revista (nº 6, enero de 2010). En el texto original no figura en ningún momento el vocablo «english«, el cual podría ser traducido como «inglés«, ni ningún otro parecido.

Días después apareció en dos periódicos de Huelva una nota (el mismo texto en ambas) en la que se comunicaba que se acordaba «comunicar al Sr. Secretario del Club Inglés de Sevilla, que se aceptaba su amable invitación«. Consideremos esta nota como única, para su análisis, aunque publicada en dos medios diferentes

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Situemos estos recortes en el tiempo y en el espacio. Ambas se producen antes de que se juegue el primer partido y cuando todavía los socios del «Recreation» no tienen constancia de la existencia del club de Sevilla. Ambas están localizadas en Huelva.

Tenemos dos notas cuya finalidad, además de comunicar la celebración del encuentro, es la de presentar el nuevo club sevillano a la comunidad de Huelva, en especial a los socios del «Recreation«, en su mayoría ingleses.

No es difícil leer entre líneas en estos textos:

  • El Football es deporte de ingleses (estamos en 1890).
  • Nosotros somos ingleses.
  • Ellos son un «Club Inglés» de Sevilla.
  • Ellos son de los nuestros y tienen categoría para jugar contra nosotros.

Esto nos lo deja muy claro otro recorte de prensa:

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Una vez celebrado el partido, y posterior confraternización, ya no son necesarias más credenciales, desaparece para siempre de la prensa onubense, ya que nunca figuró en la sevillana la expresión «Club Inglés de Sevilla» y pasa a denominarse como «club de Sevilla» o»club sevillano«.

Todas las expresiones que hemos visto no son más que giros lingüísticos aplicados a ambos clubes, los cuales tenían sus nombres oficiales: «Huelva Recreation Club» y «Sevilla Football Club«, o sus más usadas traducciones de «Club Recreativo de Huelva» y «Club de Football de Sevilla«.




1905: El nacimiento oficial del Sevilla FC

A principios del siglo pasado, España estaba inmersa en una depresión de dimensiones colosales. La pérdida de Cuba supone un mazazo para los distintos estratos sociales del país. La pobreza hace estragos y las disputas políticas, con una monarquía vetusta y sin intención clara de gobernar para sus habitantes, no ayudaban demasiado.

Lebrija (Sevilla) en 1905. El conde de Romanones, ministro de Agricultura, dirigiéndose desde el Ayuntamiento a visitar las casas de los obreros.

Lebrija (Sevilla) en 1905. El conde de Romanones, ministro de Agricultura, dirigiéndose desde el Ayuntamiento a visitar las casas de los obreros.

En Sevilla el panorama no mejoraría mucho y sufrió en 1905 dos de las cuatro nevadas ocurridas en el siglo XX y una de las peores sequías que se recuerdan por aquella época. Ello derivaría en una gran hambruna. La última hambruna conocida en Europa.

Los cultivos no producen el mínimo necesario para alimentar a la población. Azorín desde el periódico «El Liberal», nos informó ampliamente de estos hechos acaecidos en pueblos como Osuna, Carmona, y especialmente de Lebrija donde se sufrió verdaderamente una hambruna feroz.

En este ambiente es donde el Sevilla FC legalizó su situación, se organizó y desarrolló dando sus primeros pasos oficiales.

Aunque no se tiene conocimiento de partidos organizados entre clubes desde 1893, el fútbol no deja de existir en Sevilla durante este período del que les hablamos, (según sabemos a través de Salvador López, médico pionero en medicina deportiva en la sociedad hispalense), «sport» que se practicaba en algún centro educativo sevillano de la época, concretamente en el Instituto San Isidoro.

Los sevillistas se consideraban a sí mismo como «sportmen», con un fuerte contenido ideológico muy definido, basado en un enfoque sobre la preocupación angustiada por el atraso de España y la búsqueda de soluciones para crear un moderno Estado a partir de la imitación de técnicas e ideologías extranjeras y de la exaltación de un nuevo patriotismo. Es lo que se conocía como «Regeneracionismo».

Esta necesidad de modernizar con realizaciones concretas, pasaba por una educación moderna y técnica y por una renovación física y espiritual. Se hace una crítica del oscurantismo español, así como se proponen soluciones que ampliarán al mundo iberoamericano. En el mundo artístico y literario nos encontramos a Miguel de Unamuno como el máximo exponente de esta corriente.

El Regeneracionismo deportivo se basaba en 3 pilares:

1.- El deporte como fuente de salud.
2.- El deporte moderno como expansión afectiva.
3.- El deporte moderno como medio para formar un hombre nuevo.

Y así pudimos comprobarlo en numerosas ocasiones a principios del siglo pasado a través de los regeneracionistas sevillistas:

Mundo Deportivo - 1913

Mundo Deportivo - 1913

Por esto, el Sevilla Foot-Ball Club nació fruto de una idea de cambio con respecto a la sociedad sevillana y española en el que se hallaba inserto. Los sevillistas de 1890 no dejaron de practicar el sport en ningún momento en la última década del siglo XIX y así sabemos, que a falta de equipos contra los que jugar, practicarían otros deportes, como por ejemplo el remo, tal y como sabemos de los jugadores y directivos de aquel momento, Welton e Isaías White.

Pero una nueva generación, 10-15 años después, empuja con fuerza y revolucionará la vida deportiva de la ciudad para siempre. Un grupo de muchachos de familias acomodadas, que viajan a países extranjeros a realizar sus estudios, conocen el fútbol en los países de destino y se reúnen para poder ponerlo en práctica cuando vuelven a Sevilla, encontrando en el antiguo Sevilla Foot-Ball Club de 1890 sus aspiraciones y modelo para ello.

Tal y como sabemos esto no ocurrió espontáneamente, sino que venía desarrollándose lenta y paulatinamente, conforme se van integrando componentes que llegan del extranjero, desde el año 1900, tal y como sabemos por testimonios de sus propios socios fundadores y por Arturo Otero, que escribió la primera historia del Sevilla FC conocida, donde detalla expresamente estos detalles con gran precisión.

Así, nos encontramos a personajes llegados de Gran Bretaña como Ybarra, Alba y Gallegos, otros de Suiza, como los hermanos Zapata y los Lafita y alguno que provenía de Francia, Bezard, unido a algunos ingleses de la colonia comercial en Sevilla que encontraron en el club la única posibilidad de practicar este sport. Nos encontramos, así mismo, al hijo de uno de los componentes del Sevilla FC de 1890, Carlos Langdon, que por su juventud encaja perfectamente en la renovación generacional.

Mientras que los antiguos componentes solían jugar en la Dehesa de Tablada, (lugar a las afueras de Sevilla),  los nuevos comenzarían a hacerlo en el descampado tras la Fábrica de vidrios de la Trinidad y no sin ciertos problemas, ya que eran perseguidos por la autoridad municipal, porque eran considerados «indecorosos» por su indumentaria y ruido.

Quizá ese fue el detonante que les llevó a legalizar la sociedad y se pusieron manos a la obra con José Luis Gallegos Arnosa a la cabeza, siendo probablemente el único que alcanzaba la mayoría de edad en este grupo de jóvenes entusiastas, cuestión esta por la que llegó a ser presidente muy probablemente, teniendo en cuenta que en aquella época, la mayoría de edad se conseguía a los 25 años.

Por ello y tras una junta de socios constitutiva, según obligaba la Ley de Asociaciones de 1870, entregaron la documentación pertinente en el Gobierno Civil, sito en la calle Bailen, comprendida por unos estatutos que definirán las normas y el funcionamiento a seguir por la sociedad.

Primeros Estatutos conocidos del Sevilla FC

Primeros Estatutos conocidos del Sevilla FC

En el mismo acto de entrega de la documentación, se les remitió una copia sellada y firmada por el gobernador civil de Sevilla, siendo desde ese mismo instante una sociedad legalmente constituida.

Sabemos que la primera directiva conforme a ley estaba compuesta por su Presidente, José Luis Gallegos Arnosa; Secretario-Tesorero, Manuel Jiménez León; vocales, Manuel Zapata, Carlos Langdon, Juan Mejías y Samuel Hanmech, que eran al mismo tiempo jugadores y que se reunían en casa de Tiburcio Alba en la Calle Génova, (hoy Avda. de la Constitución) – en número de unos cuarenta componentes- cuyo hijo Paco, sería parte de la directiva poco después, siendo uno de los mejores presidentes que la historia sevillista ha dado.

Hemos de decir que los estatutos conocidos no corresponden a 1905, sino a 1914, año en que se reformaron a imagen y semejanza de los del FC Barcelona a través del presidente sevillista de origen catalán José María Miró Trepats, (que fue presidente también del Español de Barcelona), donde se recoge el año de fundación en su artículo primero. En este caso el equipo sevillista debió presentar como mínimo un acta de una asamblea, donde sus socios tuvieron que votar por mayoría las modificaciones a realizar; esa acta existe en nuestros días en los archivos del Club y demuestra la existencia de unos Estatutos anteriores. El movimiento asambleario siempre fue muy fuerte desde el principio en el Sevilla FC desde el inicio.

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Así mismo, en 1905 la sociedad sevillista se publicitó en la Guía de Comercio y de la Industria de Sevilla y su provincia, también llamada Guía Gómez Zarzuela:

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Pero en ella observamos que no aparece con el nombre «Sevilla Football Club», sino como «Sociedad de Football». Ello se debe a que era también conocido con ese nombre hasta empezada la década de los 10, debido a que era la única sociedad dedicada al foot-ball en la ciudad y tan solo la aparición de otro equipo en la ciudad llamado «Sevilla Balompié», equipo fundado por los hijos de los altos militares sevillanos de la época, hace que retome su nombre como Sevilla Foot-Ball Club debido a que era el primer equipo con el nombre de la ciudad.

Hay quien argumenta que la «Sociedad de Football de Sevilla» no era el mismo equipo sevillista, a pesar de que en ella aparecen los mismos nombres, fundándose el Sevilla FC más tarde, pero en las crónicas de la época, (1910), observamos que se trata de la misma sociedad.

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Aquí podemos contemplar la crónica del mismo partido en otro periódico:

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Por lo que descarta la teoría de que pudiese tratarse de otro club distinto.

Aún así, la primera inscripción existente en el Libro de Sociedades del Gobierno Civil corresponde al 1 de marzo de 1909. ¿Cómo es esto posible si la sociedad se creó oficialmente en 1905?

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La respuesta está en esta crónica de El Imparcial de 1906:

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Efectivamente, el Gobierno Civil sufrió un incendio de proporciones colosales, acabando con el Libro de Registro de Sociedades anteriores a 1906, pudiendo incluso acabar con la inscripción de la primitiva sociedad de 1890, en caso de que esta se hubiese producido alguna vez.

Don Luís de Ybarra y Osborne fue un personaje importante a la hora de datar el nacimiento del Sevilla FC. Fue un eslabón más de la cadena para demostrar algunas de las claves sobre las circunstancias que rodearon dicha oficialización del Club.

En 1955, con motivo de la celebración del cincuentenario sevillista, concedió a la revista OIGA y a su redactor Enrique Tello «Beltrán» una entrevista sobre la efeméride.

Nos cuenta en esa entrevista Don Luís, que en 1902 le enviaron a Inglaterra para estudiar la lengua inglesa más rápidamente, ingresando como alumno en el «Paston Grama School» -según la revista- y nos habla del aprendizaje del «sport» que nos ocupa, el «foot ball». Cuando volvió a Sevilla a principios de 1905, nos cuenta que traía su equipación completa para el ejercicio de este deporte y cómo comenzó a reunirse con determinadas personas para practicarlo y fundar oficialmente el Sevilla Football-Club tras la feria de Septiembre. Don Luís nos habla de una de las reuniones, quizás la más importante, y nos relata lo siguiente:
«En aquella reunión nació la idea de formar un equipo de fútbol, pues varios de los que la constituían, lo habían practicado en el extranjero durante sus estudios y así había quedado fundado el Sevilla FC, aunque más tarde se cumplieron los trámites para legalizar la sociedad en el Gobierno Civil».

Nos cuenta en esta entrevista con todo lujo de detalles determinados aspectos anecdóticos de la fundación. Veamos parte de este artículo:

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Aunque en el periodo 1906-1908 la actividad decreció, debido al mismo problema de siempre, es decir, la falta de otros clubes contra los que jugar, la actividad sevillista no cesa. Así podemos comprobarlo en un artículo del director de Mundo Deportivo, donde nos dice que en la Dehesa de Tablada, un grupo de jóvenes formados en el extranjero practican el sport. No encontramos otras crónicas de partidos ya que jugaban entre ellos y no era de interés para la prensa probablemente, aunque descubrimos evidencias de la existencia del club, tal y como podemos comprobar:

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En este sentido, se encontró una foto sevillista de 1907 donde se ve a D. José Luís Gallegos, presidente sevillista y a D. Benito Romero, directivo y jugador en una caseta de feria propia, exponiendo unos trofeos que hasta el momento no hemos sido capaces de identificar, ya que el trofeo más antiguo que conserva la entidad es la copa de Sevilla de 1912, (que sepamos), por lo que es muy probable que el equipo sevillista ganase antes otros trofeos, no sabemos muy bien todavía a quién. También pueden observarse en la imagen que exponen fotos, placas y cuadros referentes probablemente al equipo y al club. La frase enigmática de Don Luis de Ybarra tendría sentido cuando dice en el mismo acto de la fundación sevillista: «…para conmemorar los éxitos del pasado…»

¿Cómo podemos saber que esa foto está datada en 1907?

En la parte de atrás en la foto aparece la inscripción:

«…Caseta del S.F.C. en la Feria de 1907. El presidente, don José Luis Gallegos (en la butaca), y Benito Romero (en el sofá)…

Pero lo cierto es que a finales de 1908 cuentan ya con más de 80 jóvenes repartidos en distintos equipos, fruto del trabajo de esos años. Ello era algo que no se conseguiría de la noche a la mañana.

Crónica de Mundo Deportivo

Crónica de Mundo Deportivo

Sabemos que jugaban entre ellos porque crónicas posteriores lo demuestran, jugándose los primeros derbis sevillanos entre equipos formados por jugadores del mismo club sevillista, como podemos comprobar en esta crónica de Mundo Deportivo de principios de 1909:

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Alguien se preguntará sobre las evidencias existentes de la relación ente los componentes de 1890 con los de 1905, o bien si existe algún documento que demuestre una relación mínima entre ellos.

Si bien los componentes de 1890 se retiraron debido a la edad para la práctica del sport, también es cierto que no dejaron de asesorar y de aportar su experiencia a los jóvenes valores que empujaban, ya que hemos encontrado evidencias de que se conocieron ambas generaciones.

Independientemente de que el hijo del Doctor John Sydney Langdon, socio de 1890, apareciese en la directiva de 1905, hemos comprobado cómo los principales personajes de ambas épocas aparecieron en 1913 para fundar el «Club Náutico de Sevilla», cuestión esta que demuestra su relación en el ámbito deportivo de la ciudad y para ello se fotografiaron con toda la solemnidad del momento:

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En ella sabemos que están, (todos eran sevillistas):

José Luis Gallego (1905), F. Caballero Infante (1905), Luis Ybarra Osborne (1905), A. Amorós, Paco Alba (1905), Laffita (1905), Serra y Pickman, J. Garcia Barraca, J. Otero Sánchez , (escritor de la historia del Sevilla FC junto a su hermano Arturo), R. Illanes, C. Folache, A. Rodriguez Garcia, Monesterio, J.M. Piñar y Pickman, Beltran, Isaías White (1890, primer secretario) y Enrique Welton (1890).

Por lo tanto, la documentación de la oficialización sevillista en 1905 es clara y concisa, siendo uno de los tres clubes del fútbol español que más claramente puede demostrar su nacimiento, en este caso su nacimiento oficial. Otros clubes, con mucho menos que esto, incluso habiendo desaparecido varias veces a lo largo de su Historia, se han lanzado a organizar los fastos de su nacimiento cuando no les corresponde.

Años más tarde, en 1914, José Luís Gallegos Arnosa, primer presidente oficial, en una entrevista en la revista «El fígaro» habla de que «… los principios de hace 10 años fueron muy difíciles…» siendo una aportación importantísima a los anales de la Historia sevillista.




La oficialización del «Huelva Recreation Club» en 1889: Decano del fútbol español

Atrás habían quedado muchos años en los que los integrantes de la colonia inglesa de la capital onubense habían estado organizando partidas de football en los terrenos de la marisma cegada de la fábrica de Gas. Aunque ahondaremos en este aspecto en un próximo artículo, basta con leer esta reseña aparecida en el diario local la Provincia para ser consciente de este hecho:

16 Marzo 1903. Diario Local “La Provincia”

16 Marzo 1903. Diario Local “La Provincia”

Parece evidente que desde principios de la década de 1880, el football en Huelva había sido una práctica habitual entre sus conciudadanos; especialmente entre los miembros de la colonia inglesa. Luego de 1892, tal y como ya apuntamos y detallamos ampliamente en nuestro artículo del nº 4 de esta revista (http://www.cihefe.es/cuadernosdefutbol/2009/11/el-recre-entre-1893-y-1904-una-etapa-de-hermetismo/), el Club se volvió hermético y privado y sólo practicaba el football entre sus socios y los marineros de los vapores surtos que llegaban a Huelva y se cobijaban bajo el amparo del Seamen´s Institute.

Pero continuemos con el objeto de este artículo. Una vez transcurridos esos años de «pre-historia» del Club Recreativo llegamos a Diciembre de 1889, fecha en  la que la colonia Inglesa y personalidades importantes de la propia ciudad de Huelva deciden oficializar la existencia del Club de Recreo con el que hasta entonces habían venido organizando esas actividades deportivas  a las que hemos hecho referencia.

La primera reunión para la formalización del Club Recreativo (o «Club de Recreo», traducción literal de «Huelva Recreation Club») tuvo lugar el día 18 de Diciembre de 1889.  De dicha reunión se hace eco el diario La Provincia el día 20 de Diciembre de 1889, en la que queda claro que se crea un Junta directiva provisional y que ya se hace público la denominación del Club y también la primera lista de Socios.

20 de Diciembre de 1889. (La Provincia)

20 de Diciembre de 1889. (La Provincia)

En la primera lista de socios del Club tenemos a las siguientes personas:

Birchall, I. Martínez, Catlin, Manito, Gibson, Lind, Pescock, Nicholson, Wakelin, Kirke, Daniels, Smeaton, Dr. Mackay, Quiney, Pedro nieto de Soto, Shundeim de la Cueva, Lorents, Cabañon, Alberto Rey, Morrison, Reynes, Krants, Lundier, López Antequer, y L. Sánchez.  A estos habrá que unirles otros que por razones desconocidas no aparecen en esta lista como Alcock y García, jugadores muy activos del Club en lo que a Football se refiere en los primeros años de oficialización del Club.

En esa referencia periodística del 20 de Diciembre se habla de que uno de los objetivos del Club es fomentar «los Sports», aunque también se habla de proponer excursiones a pueblos y dar fiestas para sus socios; actividades muy propias y típicas de las sociedades inglesas de finales del Siglo XIX.

Pero, ¿a qué «Sports» se referían exactamente?

Es evidente que los Sports a los que se refieren son el Football, el Cricket y el Lawn tennis. Existe innumerable documentación que demuestra que desde su origen los socios del Club Decano practicaban el football. Para demostrar esto, y como documento complementario a este acta aparecida en el diario La Provincia el día 20 de Diciembre, basta con mostrar los datos aparecidos en la Guía de Huelva de 1891, que obviamente hacen referencia a información recogida en 1890, posiblemente en el segundo trimestre de dicho año: el primer año de existencia oficial del «Recreation Club».

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Guía de Huelva. 1891.

Guía de Huelva. 1891.

Podemos comprobar como en la información sobre el Club allá por 1890, en el primer año de existencia de éste, se hace especial mención a los «grandes jugadores de foot-ball, cricket y Lawn tennis«, lo cual demuestra sin lugar a dudas que el football, era una de las actividades predilectas de los socios del Club.

Pero sigamos ahora con el proceso definitivo de legalización del Club.

Obviamente la antes mencionada Junta Provisional queda finalmente corroborada posteriormente, y el día 28 de Diciembre en el Diario Local «La Provincia», se informa de dicho acto, que tuvo lugar el día 23 de Diciembre.

28 de Diciembre de 1889 (La Provincia)

28 de Diciembre de 1889 (La Provincia)

Nótese en primer lugar como en ocasiones al «Recreation Club» se le traduce como «Club de Recreo» (ver encabezado de la nota del 28 de Diciembre de 1889),  y también como «Club Recreativo». Ambas traducciones son literales y aceptadas para la palabra «Recreation».

En esta nota de prensa puede comprobarse como se toman ya los primeros acuerdos de la Sociedad y se nombra tanto a la Junta Definitiva como a los presidentes honorarios de la misma, entre los que están muchas personalidades de la capital, como el propio Vice Cónsul Inglés, el Gobernador Civil, el Ayudante del Gobernador Civil, El presidente de la Diputación, El gobernador militar, el Presidente de la Audiencia, el Sr. Alcalde etc

Esto da una idea de la importancia de la Sociedad en Huelva y la repercusión que ésta tendría en la vida local.

Como ya hemos mencionado anteriormente la sociedad nace claramente con la intención de fomentar los Sports típicos ingleses, y entre ellos muy especialmente el football. Basta para ello repasar la nota de prensa que exponíamos al principio de este artículo y que hablaba de la animosa y regular actividad futbolística en Huelva entre 1880 y 1892. Y además también podríamos repasar todos los partidos de football de los que se tienen constancia por el Club Recreativo en ese primer periodo, antes de que el Club se volviera tan privativo en manos del Seaman´s Institute.:

DESPUES DE LA OFICIALIZACIÓN DEL CLUB EN 1889

FECHA

LUGAR

RIVAL

RESULTADO

Dic.1889-mar1890 Huelva (Fábrica Gas) Tripulantes vapores Surtos 2-0 (Huelva)
Año 1890 Huelva (Fábrica Gas) Club Inglés de Rio Tinto Se desconoce.
Año 1890 Rio Tinto Club Inglés de Rio Tinto Se desconoce.
8 marzo 1890 Sevilla Club Inglés de Sevilla 2-0 (Sevilla)
30 marzo 1890 Huelva (Fábrica Gas) Club Inglés de Sevilla 2-1 (Huelva)
Oct-Nov. 1890 Huelva (?) Gibraltar Se desconoce
Oct-Nov 1890 Huelva (?) Club Inglés de Málaga Se desconoce
2 enero 1891 Sevilla Club Inglés de Sevilla 0-0
14 Febrero 1891 Huelva (Fábrica Gas) Club Inglés de Sevilla 1-0 (Huelva)
16 Diciemb. 1891 Sevilla Club Inglés de Sevilla Empate.
22 Febrero 1892 Huelva (Fábrica Gas) Club Inglés de Sevilla 2-0 (Huelva)
7 Mayo 1892 Huelva (Velódromo) Club Inglés de Rio Tinto 0-1 (Rio Tinto)
22 Octubre 1892 Huelva (Velódromo) Club Inglés de Rio Tinto 2-0 (Huelva)
Enero 1893 Huelva (Velódromo) Rio Tinto o C.I. Sevilla(?) Se desconoce

El  primer match de football del «Club Recreativo» después de su oficialización:

Las referencias a este primer match de football jugado por el «Huelva Recreation Club» lo encontramos en el libro de D. José González («Historia del football en Huelva y su provincia») editado en 1930, y para el cual cuenta con la inestimable colaboración de William J. Alcock y Benito T. Daniels; dos de los jugadores de 1889 y que aparecen en muchas de las crónicas de aquella época en el diario local «La Provincia», y que aún Vivian en 1929 (cuando el libro estaba realizándose). Así da por ejemplo las gracias el autor del libro por sus anotaciones a don B.T. Daniels, uno de los socios de la lista aparecida en la nota de prensa de 20 de diciembre de 1889, en «La Provincia».

Libro de J. Gonzalez Pérez. “Historia del football en Huelva y su provincia” (1930)

Libro de J. Gonzalez Pérez. “Historia del football en Huelva y su provincia” (1930)

Bien, pues lo que cuentan en referencia al primer match de football del Recreation Club es lo siguiente:

“Historia del football en Huelva y su provincia” 1930.

“Historia del football en Huelva y su provincia” 1930.

Como puede leerse el equipo jugó su primer partido en casa contra un once formado por tripulantes de vapores surtos que llegaban al puerto de Huelva. De ese primer partido del Recreativo se recuerdan algunos nombres tales como Alcock, Daniels, Birchall, Crump, Smith, Nocholson…muchos de ellos en la primera lista de socios del Club, anteriormente expuesta.

Y en ese primer partido la victoria sonrió al Recre, por 2-0…luego vendría el siguiente partido, jugado en Sevilla, contra la Colonia Inglesa de aquella capital y en el que el Club Decano probó por primera vez la hiel de la derrota.

La 1ª sede y secretaría del Club Recreativo:

En cuanto a la sede oficial y oficinas del Club Recreativo éstas estaban situadas en las habitaciones nº 38 y 39 del aún conservado pabellón Este del Hotel Colón.

22 enero de 1890. La Provincia

22 enero de 1890. La Provincia

Además, en la misma Guía Oficial de Huelva de 1891 puede comprobarse cómo la sociedad tenía su sede u oficinas en el Hotel Colón (Casa Colón, hoy en día), lo cual demuestra una vez más la «oficialidad» de dicha sociedad.

A continuación veamos el documento que lo acredita:

Guía Oficial de Huelva 1891 (información referida a 1890)

Guía Oficial de Huelva 1891 (información referida a 1890)




¿Por qué al Cartagena se le conoce popularmente como el Efesé?

La rivalidad entre los clubes más representativos de Murcia y de Cartagena nace en la década de 1910. Durante estos años cartageneros y murcianos concertaron esporádicamente la celebración de partidos amistosos, que a veces no eran tales. En algunas ocasiones los jugadores visitantes (tanto los de Murcia, como los de Cartagena) abandonaron el campo rival entre una nube de pedradas. 

El aumento del interés por el deporte, y especialmente por el fútbol, propició el nacimiento de varias publicaciones especializadas en la ciudad de Murcia. Entre todas ellas destaca la revista Murcia Deportiva, un semanario que publicó su primer número en el mes de julio de 1919. Sin embargo, la vida de esta publicación fue efímera, pues según declaró su director, Manuel García Calvo, la revista desapareció poco después porque varios redactores no disponían de tiempo para elaborar los contenidos. (En realidad la desaparición de la revista estuvo motivada por el cese de la actividad futbolística tras el cierre, por disputas personales, de La Torre de la Marquesa, el único campo de fútbol en condiciones dignas que existía en la ciudad de Murcia).

A finales de 1922 la práctica del fútbol se había asentado en Murcia de forma definitiva. Los aficionados a este deporte, cada vez más numerosos, demandaban la aparición de alguna publicación especializada, pues la cobertura deportiva que ofrecían los periódicos locales era muy escasa. Por este motivo el 9 de noviembre de 1922 reapareció el semanario Murcia Deportiva.

En el primer número de la revista apareció una sección llamada «En serio y en broma» que cumplía dos funciones: por un lado ayudaba a rellenar las páginas de la publicación en las semanas en las que la información era escasa, mientras que por otra parte otorgaba la posibilidad de incluir comentarios absurdos, mordaces, e incluso ofensivos, en un medio de comunicación que tenía la obligación de dar una imagen de seriedad.

Murcia Deportiva era, en realidad, el medio de comunicación «oficioso» del Real Murcia. La redacción del semanario estaba ubicada en la sede del club, mientras que la mayoría de los trabajadores de la revista eran ex jugadores o directivos del Real Murcia (curiosamente, casi todos ellos se dedicaron poco después al arbitraje).

Desde la reaparición de Murcia Deportiva sus redactores mostraron una animadversión poco disimulada hacia los tres grandes rivales del Real Murcia: el Natación de Alicante, el Valencia F.C. y el Cartagena F.C. Las alusiones despectivas hacia estos equipos, que eran muy frecuentes, aparecían en distintos lugares de la revista (editorial, cronicas de los partidos, sueltos…etc.), pero muy especialmente en la sección «En serio y en broma».

En un principio los comentarios de esta sección eran jocosos, pero, salvo excepciones, no eran excesivamente hirientes. Sin embargo, algunos sueltos encontraron la respuesta de medios de comunicación valencianos y cartageneros. Por este motivo los comentarios fueron subiendo de tono y llegaron, en algún que otro caso, a convertirse en descalificaciones que buscaban ridiculizar al equipo, a la afición, o al periodista rival.

Es en este contexto, cuando en un momento dado un redactor de Murcia Deportiva (muy probablemente, Fernando Servet Spottorno) decide poner apelativos despectivos a las publicaciones y a los equipos rivales. A partir de entonces la sección «En serio y en broma» incluirá en muchas ocasiones estos sobrenombres para dirigirse a ellos. El Valencia pasa a ser denominado como «Cacahuet F.C.», al Natación de Alicante le llaman «el equipo de los nadadores», mientras que la revista deportiva valenciana, La Estaca, pasa a ser conocida como «La Cloaca».

La constitución oficial de la Federación Murciana de Fútbol el 7 de septiembre de 1924 propició que el Real Murcia dejara de competir contra los clubes de la Comunidad Valenciana. A partir de entonces el Real Murcia únicamente se encuentra con un rival con el potencial suficiente como para disputarle el título de campeón regional: el Cartagena F.C. La rivalidad entre el Real Murcia y el Cartagena se trasladó a la prensa, pues las alusiones de Murcia Deportiva encontraron la respuesta de la revista Gol, un semanario deportivo cartagenero que vio la luz en agosto de 1924 y que (siguiendo la costumbre de la época) no tardó en plasmar una clara animadversión hacia el Real Murcia.

Estas circunstancias propiciaron que el Cartagena F.C. se convirtiera en el blanco de muchos de los chascarrillos de la sección «En serio y en broma» de la revista Murcia Deportiva. El 18 de septiembre de 1924 aparece por primera vez en las páginas de este semanario la palabra Efe-se, término que nace de la transcripción despectiva de la denominación que utilizaban los aficionados cartageneros para referirse a su equipo, incidiendo de forma malintencionada en el seseo característico del habla del Campo de Cartagena.

El contexto en el que el periodista utiliza este término es un suelto sobre un partido amistoso en el que el Cartagena había perdido por 2-6 ante el Natación de Alicante.

Primera vez que aparece la palabra Efesé en la prensa (Murcia Deportiva, 18 de septiembre de 1924)

Primera vez que aparece la palabra Efesé en la prensa (Murcia Deportiva, 18 de septiembre de 1924)

«El Natación se ha vengado del Cartagena y tomado desquite de la paliza del campeonato.

Ha ganado en la vecina ciudad al efe-se por SEIS A DOS y estos de penalti.

Lo sentimos por nuestros vecinos y por parecernos mucha NATA»

El motivo por el que el redactor utilizó un guión se debió a su intención de diferenciar las dos letras de la denominación FC. De este modo quedaba más clara cuál era la procedencia del término.

El nacimiento del apelativo tuvo mucho que ver por la costumbre que existía en esta época (ahora muy poco habitual) de pronunciar las siglas de los equipos. El término debió gustar en la redacción de Murcia Deportiva, pues el 25 de septiembre la revista volvió a emplearlo en una alusión (con evidente mala intención) hacia el equipo cartagenero, por las críticas del corresponsal en Cartagena del periódico El Liberal de Murcia a la directiva de este club tras la derrota ante el Natación. La novedad etimológica consiste en que en esta ocasión el redactor de Murcia Deportiva prescinde del guión. La única diferencia con el término actual es que aún no aparece el acento en la última letra.

Suelto sobre al Efesé (Murcia Deportiva, 25 de septiembre de 1924)

Suelto sobre al Efesé (Murcia Deportiva, 25 de septiembre de 1924)

La palabra Efesé, tal y como ha llegado a nuestros días, aparece escrita por primera vez el 6 de noviembre de 1924 en uno de los habituales intercambios de reproches entre Murcia Deportiva y la revista cartagenera, Gol. Esta vez el semanario murciano critica a los propietarios de Gol (la familia García-Vaso) a quienes acusa de «mangonear en el efesé de Cartagena.» Con el paso del tiempo la rivalidad entre el Real Murcia y el Cartagena se hizo cada vez más enconada. Como consecuencia de ello las menciones de Murcia Deportiva al Cartagena F.C. como el Efesé fueron cada vez más habituales. El apelativo se hizo tan popular que a partir del otoño de 1925 empezó a aparecer en otras secciones «más serias» de la revista, aunque sin perder su intención ofensiva.

En buena lógica la palabra Efesé hubiera quedado en el olvido con el transcurso de los años. Sin embargo, ocurrió un acontecimiento que impulsó a un periodista cartagenero a utilizar el término Efesé con el mismo sarcasmo con el que lo habían hecho sus colegas de la revista Murcia Deportiva.

El 19 de diciembre de 1926 el Cartagena logró por primera vez en su historia ganar en La Condomina en un partido oficial. Esta victoria impulsó a un periodista de El Eco de Cartagena que firmaba con el seudónimo de Penalty a escribir un artículo en el que se dirigía de forma sarcástica a los periodistas murcianos (entre ellos el redactor de Murcia Deportiva, Nicolás Ortega Lorca «Liscano») que habían vaticinado un amplio triunfo de los granas.

En el artículo, publicado el 21 de diciembre de 1926, este periodista cartagenero recurre al apelativo Efesé con una obvia intención socarrona; la de incidir que ese equipo al que una revista murciana llama peyorativamente Efesé ha sido capaz de ganar en su campo al Real Murcia. En uno de los párrafos del artículo, Penalty afirma que «el enorme triunfo alcanzado por el efesé cartagenero ante el Real Murcia, ha constituido otra nota del día llena de entusiasmo indescriptible.»

Primera alusión al Efesé en la prensa cartagenera (El Eco de Cartagena, 21 de diciembre de 1926)

Primera alusión al Efesé en la prensa cartagenera (El Eco de Cartagena, 21 de diciembre de 1926)

Poco tiempo después los aficionados del Cartagena adoptaron este término como un apelativo cariñoso que utilizaban para animar a su equipo. En los partidos disputados en El Almarjal, el público ubicado en el fondo sur gritaba «Cartagena». De forma inmediata los aficionados del fondo norte coreaban Efesé, incidiendo en el seseo del apelativo.

A mediados de la década de 1930 la revista Murcia Deportiva interrumpe su publicación. En esta época la palabra Efesé ya había perdido su significado peyorativo para convertirse en un «grito de guerra» de los aficionados del Cartagena.

El apelativo perduró entre los seguidores cartageneristas tras la Guerra Civil,  tal y como se refleja en el diario La Verdad del día 3 de julio de 1942. El periódico publica una carta dirigida por el aficionado Juan Rosique Lambert, en representación de un grupo de seguidores del Cartagena, a Vicente Bonet, redactor deportivo de La Verdad en Cartagena. En la misiva, Juan Rosique, ante el rumor de la posible disolución del Cartagena, pedía que el periodista continuara su campaña «para la salvación de nuestro efesé«.

Primera alusión al Efesé tras la Guerra Civil (La Verdad, 3 de julio de 1942)

Primera alusión al Efesé tras la Guerra Civil (La Verdad, 3 de julio de 1942)

A lo largo de las décadas siguientes el club cambió de denominación en varias ocasiones, lo que hizo que el término quedara provisionalmente en el olvido, pues el Cartagena ya no era Efesé. En 1974 el Cartagena recuperó la denominación de F.C. (Fútbol Club). Poco después volvió a escucharse en las gradas de El Almarjal el grito de Efesé, que alcanzó una gran popularidad en los años 80.

El clamor de los aficionados ha propiciado que el término haya logrado una nueva dimensión, pues aunque sigue existiendo el Efesé (el histórico Cartagena Fútbol Club que milita en Tercera División), en la actualidad el primer equipo de la ciudad es el Fútbol Club Cartagena, fundado en 1995, y al que sus seguidores también animan con el grito de Efesé. Esta circunstancia ha desembocado en una disparidad de pareceres entre quienes sostienen que el único Efesé es el Cartagena Fútbol Club, y entre quienes opinan que Efesé es un término que simboliza la historia del fútbol cartagenero.




La mejor temporada del Palencia, en el filo de la navaja

El fútbol en la ciudad de Palencia alcanzó su punto más alto en las cuatro temporadas que el Palencia C.F. estuvo en Segunda División A, entre 1979 y 1984. En ellas sumó dos descensos a Segunda B (en 1981 y 1984), una permanencia lograda en la última jornada (en 1980) y una brillante campaña en la que perdió sus opciones matemáticas de ascenso a Primera en el penúltimo partido (en 1983), pero estuvo a punto de perder la categoría unos meses más tarde por su difícil situación económica, arrastrada de varios años antes.

En la temporada 1981-1982, el club castellano, entrenado por segundo año consecutivo por Miguel Ángel Montes, conseguía retornar a Segunda A tras vencer al Zamora por 2-0 cuando aún quedaba una jornada más por disputarse. Sin embargo, la escasa calidad del fútbol desplegado por los morados a lo largo de todo el año había enfrentado a la afición con el técnico, que decidió no seguir en el banquillo a pesar del éxito conseguido.

El 5 de Junio se celebró la Asamblea General de socios y en ella la Directiva, encabezada por Leandro Palacios, informó de que el déficit acumulado de la entidad ascendía a más de 82 millones de pesetas, 59 de ellos procedentes de temporadas anteriores a los que había que sumar 23 de la actual. Además, había que reunir 32 millones antes de Agosto para saldar las deudas con los jugadores y evitar así el descenso de categoría. Se aprobó un presupuesto de 70 millones, con el objetivo de llegar a los 3.000 socios, prácticamente el doble de los que había el año en curso.

A pesar de las dificultades, la Directiva empezó a trabajar en la confección de la nueva plantilla, empezando con la contratación de Luis Costa, procedente del Huesca, para el puesto de entrenador. Aprovechando la presencia de sus selecciones para disputar el Mundial de España, el Palencia negoció con el salvadoreño Huezo y el hondureño Bethancourt, llegando finalmente a un acuerdo con el primero para que vistiera la camiseta morada la temporada siguiente. El 22 de Julio, ante 3.000 personas, tuvo lugar la presentación del primer equipo en el estadio de La Balastera, presentando las novedades de Zubeldia, procedente del Zaragoza, Prados, del Almería, Merayo, del Athletic y López Murga, del Athletic B, además de los ya citados Huezo y Luis Costa. A lo largo de la pretemporada se sumarían también Belanche, del Zaragoza, Luna, del Valladolid y Módigo, del Recreativo de Huelva, aunque también se registró la baja del paraguayo Chaparro, que había sido el jugador más destacado de las últimas temporadas, fichado por el Racing de Santander.

Pero entretanto había que resolver también la situación económica, y para ello el primer paso fue pedir a los jugadores que continuaban en el equipo que retirasen sus denuncias a cambio de cobrar sus deudas a lo largo de la temporada que iba a empezar. Se llegó a un acuerdo con todos ellos excepto el palentino Sambade y se redujo la necesidad inmediata de dinero a un total de 15 millones de pesetas, según el club morado, 25 millones según la AFE. El Palencia se presentó ante la Federación con diez millones y medio, alegando que los otros cuatro y medio correspondían a la deuda que mantenía la propia Federación con el club por el reparto de las quinielas. Pese a la oposición inicial de la AFE, finalmente la Federación dio el visto bueno y el Palencia consiguió mantener la categoría que había conseguido unos meses antes.

La pretemporada ya fue un anuncio de lo que se iba a ver en el campeonato de Liga, con fáciles goleadas ante diversos equipos de la provincia, y buenos partidos ante rivales más serios, con victorias por 2-0 ante el Oviedo en La Balastera y por 2-1 ante el Atlético Madrileño en la semifinal del Trofeo Ciudad de Zamora, así como un empate a uno frente al Racing de Santander en el último partido de pretemporada. El único lunar fue la derrota por 2-0 en la prórroga ante el Racing Portuense en la final del trofeo zamorano, después de un polémico partido en el que fueron expulsados los morados Cano, Maldonado y Chaparro, que supuso para los dos primeros una sanción de tres semanas sin poder disputar competición oficial.

Llegó así el 5 de Septiembre, fecha en que el Palencia debía desplazarse a Sabadell para disputar el primer partido de Liga. Pero dos días antes, cuando la Directiva fue a formalizar las fichas de los nuevos jugadores, se encontró con que la Federación no las admitió, alegando que habían aparecido deudas con ex-jugadores después de que el club hubiera presentado la documentación que evitó el descenso de categoría. Estas deudas correspondían a casos que estaban aún en el juzgado, pero los directivos no tuvieron tiempo material de demostrarlo antes del partido, así que hubo que realizar el primer desplazamiento con jugadores del Cristo Olímpico, filial entonces del Palencia, más el portero Llacer y el delantero Mediavilla, que tenían contrato en vigor desde la temporada anterior. Aún así, los morados fueron capaces de plantar cara en el primer tiempo a los locales, que se fueron al descanso con un raquítico 1-0, aunque acabaron hundiéndose en la reanudación hasta llegar al definitivo 5-0.

Tres días después, con el problema con las fichas ya resuelto, el Palencia debutó en la Copa del Rey con una mínima victoria por 0-1 frente a la Toresana, con la única baja del salvadoreño Huezo, que aún no había recibido el «transfer» internacional. El mes de Septiembre transcurrió con dos meritorias victorias locales ante el Rayo y el Deportivo, ambas por 1-0, una derrota en Castellón por 2-0, y una fuerte goleada por 7-1 en la vuelta de la Copa. Después del primer punto que se escapó de La Balastera, en un empate a cero contra el Mallorca, el 6 de Octubre volvieron a aparecer los problemas económicos, al denunciar los jugadores que seguían de la temporada anterior que se han ido agotando los plazos prometidos por la Directiva y aún no han cobrado ni una peseta de las cantidades que se les adeudaban de dicha temporada. El presidente alegó que el número de socios es escaso (sólo 1.500, frente a los 3.000 esperados) y que las taquillas también están siendo flojas.

Después de empatar a dos en el difícil campo del Elche, y sólo dos días antes de recibir al líder, el Real Murcia, en La Balastera, los jugadores que seguían de la temporada anterior, decidieron encerrarse en el domicilio del club, de donde sólo saldrían para disputar los partidos oficiales. A continuación siguió un intenso cruce de declaraciones entre ambas partes en los diferentes medios de comunicación, tanto locales como nacionales, que produjo un claro enfrentamiento del que no parecía haber solución. Aún así, el domingo los jugadores convocados se desplazaron a La Balastera, hicieron un gran partido, y consiguieron vencer por 1-0 al todopoderoso Murcia, con un gol del debutante Huezo, que por fin había recibido su «transfer».

La Directiva, sobrepasada por la situación, decidió convocar una Asamblea Extraordinaria de socios, para tratar de encontrar soluciones. Esta se celebró el lunes día 25, un día después de perder en el Vicente Calderón por 1-0 contra el filial colchonero, desperdiciando numerosas oportunidades de gol para conseguir un resultado mejor. La presencia de socios en la Asamblea fue masiva y sirvió para que los directivos expusieran la difícil situación económica y plantearan la posibilidad de dimitir si no se presentaban al menos 20 voluntarios que les ayudasen a generar ingresos y a negociar con los jugadores, ya que el enfrentamiento personal impedía llegar a ningún tipo de acuerdos con ellos. Una a una se fueron presentando 21 personas dispuestas a llevar a cabo esta función, creándose así lo que se llamó la Comisión de los 21. Los jugadores, presentes en la Asamblea, anunciaron que abandonaban su encierro que duraba ya 10 días, como gesto de buena voluntad, a la espera de negociar con la recién creada Comisión.

Mientras el Palencia derrotaba al Xerez por 4-2 y al Recreativo en su campo por 0-1, y eliminaba en la Copa a la Arandina venciendo por 0-2 en El Montecillo y por 2-1 en La Balastera, la Comisión de los 21 empezó a hacer su trabajo. En una nueva Asamblea Extraordinaria expuso sus ideas para mejorar ingresos (rifas al descanso de los partidos, sorteo de un coche en combinación con la Lotería del Niño, fijar media jornada de ayuda al club cada mes…) al tiempo que los socios rechazaban el intento de dimisión de la Junta Directiva de Leandro Palacios.

Tras una derrota en La Balastera por 0-1 ante el Linares, el Palencia encadenó una racha de cuatro victorias consecutivas, 1-4 en Mendizorroza, 4-0 al Oviedo, 1-3 en Córdoba y 1-0 al Cartagena y se aupó a la tercera posición en la clasificación, que daba el ascenso directo en Primera. Entre medias, el Deportivo de La Coruña eliminó a los morados de la Copa, venciendo por 2-3 en La Balastera y 3-0 en Riazor. Tras un empate a uno en el Rico Pérez ante el Hércules llegó una derrota por 0-2 ante el Cádiz en La Balastera, seguida por un 3-1 adverso en el Bernabeu ante el Castilla el día de Reyes. Tres días después, los morados se reencontraron con la victoria al conseguir un 2-1 ante el Barcelona Atlético, pero un penalti pitado por el colegiado Jiménez Muñoz de Morales, que significó el momentáneo empate de los catalanes, provocó las iras del público produciéndose el lanzamiento de algunos objetos desde la grada, uno de los cuales impactó en el árbitro. El Comité de Competición decretó la clausura de La Balastera por dos partidos, que tuvieron que jugarse en Burgos, al no aceptar la Federación que se disputasen en Valladolid por estar a menos de 50 kilómetros de Palencia. Los partidos del exilio se saldaron con una victoria por 2-0 sobre el Sabadell y un empate a uno frente al Castellón. Entre ambos, se cosechó una derrota por 2-0 en Vallecas ante el Rayo.

Mientras tanto, los jugadores acusaron a la Directiva de un intento de engaño, al haberles pagado con unos talones que no se pudieron hacer efectivos. Tras un amago de dimisión de la Comisión de los 21 y de plante por parte de los jugadores, al final no se produjo ninguna de las dos cosas, aceptando los miembros de la Comisión ejercer la labor de mediadores entre las partes enfrentadas. Una vez resuelto el conflicto, el Palencia consiguió llegar al subliderato en la clasificación, el puesto más alto en su historia, tras vencer por 0-2 en un gran partido a un Deportivo que acabó con ocho jugadores. A continuación llegaron tres partidos con idéntico resultado, 1-0, adverso en Mallorca y Murcia y, en medio, favorable contra el Elche en La Balastera, en un partido con historia, ya que los jugadores morados denunciaron un intento de compra por parte de personas ligadas al club alicantino. Pero en una nueva vuelta de tuerca, la situación se volvió a complicar, al solicitar los jugadores Llacer, Joaquín y Baquero a la Federación que les concediese la baja ante el impago de sus salarios por parte del club, y aceptar esta dicha solicitud.

Sólo tres días después del fallo federativo, el Palencia recibió al Atlético Madrileño, y nuevamente saltó la polémica, al lograr el filial rojiblanco el definitivo empate a uno en los minutos de descuento, después de una jugada muy discutida por los locales. Los ánimos se encresparon y algunos aficionados trataron de agredir al árbitro, Mazorra Freire, que tuvo que abandonar el campo varias horas más tarde disfrazado de policía nacional. Nuevamente, la Federación clausuró La Balastera por dos partidos, aunque esta vez sí permitió que se disputaran en el Nuevo Zorrilla de Valladolid.

Después de una victoria por 0-1 en Xerez, el Palencia empató a cero con el Recreativo en el primer partido del «exilio», para luego caer por 2-0 en Linares y empatar a uno frente al Alavés nuevamente en Valladolid. A estas alturas, y en vista de la precaria situación económica, la mayoría de los jugadores estaban negociando con otros equipos, de Primera y Segunda División, para jugar en ellos la siguiente temporada. Aún así, realizaron un último esfuerzo para tratar de conseguir el ascenso de categoría, con un épico empate a cero en Oviedo en un partido pasado por agua, seguido de una victoria por 4-0 ante el Córdoba, otro empate sin goles en Cartagena y una brillante victoria por 2-0 sobre el Hércules.

Se llegó así al momento decisivo de la temporada. Faltando tres jornadas, Cádiz y Palencia estaban empatados en la cuarta plaza, a sólo dos puntos de la tercera, ocupada por el Deportivo. Por delante, sólo estaban el Murcia, ya ascendido, y el Mallorca, con tres puntos más que los gallegos. Gaditanos y palentinos se enfrentaron en el Ramón de Carranza, para decidir quién de ellos se convertía en la alternativa para disputar la plaza de ascenso a los deportivistas. Los jugadores morados echaron el resto, jugaron un gran partido y se lo pusieron realmente difícil a los locales, pero les falló la puntería y acabaron encajando el único gol del partido cuando sólo quedaba un cuarto de hora. El ascenso se puso prácticamente imposible, al ser necesaria una carambola a tres bandas que difícilmente se iba a producir. La penúltima jornada tuvo sabor a despedida, ya que la afición era consciente de que la mayoría de los jugadores no estarían en el club la temporada siguiente, si es que el Palencia conseguía evitar la desaparición. Los morados vencieron por 1-0 al Castilla a base de coraje, y perdieron las opciones matemáticas de ascenso. En este partido, además, se produjo una grave lesión del delantero morado Mediavilla, de quien se decía que tenía apalabrado su fichaje por el Betis, y que tardó más de un año en recuperarse, perdiendo la oportunidad de jugar en Primera División.

Antes de la última jornada, una vez perdidas las opciones de ascenso, la mayoría de jugadores solicitó a la Federación Oeste la rescisión de sus contratos por impagos, siendo aceptada su petición. Ante esta situación, la Directiva, de acuerdo con la Comisión de los 21 (que ya contaba con menos miembros ante el abandono de algunos de ellos), decidió acudir al Miniestadi sin ninguno de los integrantes de la primera plantilla. Acabó así la Liga de la misma manera que empezó, presentando una formación basada en jugadores del Cristo Olímpico que, como en la primera jornada, plantaron cara pero acabaron perdiendo por 2-0 frente al filial azulgrana.

Quedaba aún un último coletazo de la temporada, al tener que disputarse la Copa de la Liga, en la que los morados debían enfrentarse a doble partido al Deportivo de la Coruña. Pero, al no poder presentar el Palencia un once mayoritariamente compuesto por jugadores de la primera plantilla, los gallegos reclamaron ante la Federación, y esta les dio la razón, clasificándoles automáticamente para la siguiente ronda sin necesidad de disputar el partido.

A partir de este momento, en Palencia se vivió un verano frenético en lo futbolístico, ante la dificultad de mantener el club en la categoría e incluso de garantizar su supervivencia. La Directiva encargó una auditoría de cuentas, cuyo resultado se plasmó en Asamblea General. El resultado fue mucho más favorable de lo esperado, ya que la última temporada acabó con un leve superávit de 4 millones de pesetas, a pesar de contar con sólo 2.054 socios. La Directiva presentó su dimisión irrevocable y en la misma Asamblea se formó una Comisión Gestora, presidida por Carlos Herrero, que puso la condición de recaudar al menos 12 millones de pesetas en la campaña de socios antes del 30 de Julio. El objetivo se cumplió con creces, ya la Comisión informó de que intentaría negociar con los jugadores para que perdonasen la mitad de las cantidades que se les adeudaban, usando como argumento la imposibilidad de pagarlo todo y la total seguridad de que lo que cobrarían en caso de desaparición del club sería mucho menos. Esta negociación recibió el visto bueno de una nueva Asamblea de Socios, que puso como condición que sólo se siguiera adelante si todos los jugadores aceptaban la rebaja.

Siguieron días de reuniones, viajes y negociaciones, hasta que, faltando 24 horas para que se cerrase el plazo dado por la AFE, Joaquín, recién fichado por el Deportivo de la Coruña, se convirtió en el último jugador que aceptó perdonar la deuda. Al día siguiente, el Palencia depositó poco más de 15 millones en la Federación y, de este modo, evitó el descenso de categoría y garantizó su supervivencia. Era el 19 de Agosto de 1983 y, a falta de poco más de dos semanas para que empezase la Liga, el club morado no tenía entrenador y contaba con unos pocos jugadores. A marchas forzadas se hizo una nueva plantilla y se contrató a Juan Carlos Touriño para que ocupase el banquillo. El 4 de Septiembre, el nuevo Palencia debutó en Balaídos con una derrota por 2-1, pero esto ya es el principio de otra historia.




El Recre entre 1893 y 1904: una etapa de hermetismo

Dedicado a D. Félix Martialay, El gran maestro.

Algunas apreciaciones. El Recre antes de 1893:

Aunque ahondaremos en el futuro en las actividades deportivas del Recreativo de Huelva entre 1888 y 1893 (sí, si, no me he equivocado, he dicho 1888) ahora vamos a hablar sobre las actividades del Club Decano en la década que transcurre entre 1893 y 1904.

Una vez desmonté, aportando las pruebas legales y de diversa índole, algunas teorías erróneas sobre la desaparición del Recreativo de Huelva en 1931 (www.onubafc.com, y en el nº1 de esta revista), ahora creo necesario demostrar no solo la existencia del Club decano en la década arriba referida, sino también que en dicho periodo temporal el Club siguió practicando el football, como no podía ser, por otro lado, de otra manera. Pretendo así con estos documentos cerrar cualquier interpretación interesada que pudiera hacerse sobre este periodo en la historia del Club Decano de España: El Recreativo de Huelva.

Pero antes de detallar esta etapa, y a modo de adelanto de mi futuro libro que en breve saldrá a la luz, es preciso que recordemos todos los matchs de football de los que hay constancia documental en los que participa el Huelva Recreation Club entre 1889 (fecha de oficialización del Club) y 1893:

DESPUES DE LA OFICIALIZACIÓN DEL CLUB EN 1889

FECHA

LUGAR

RIVAL

RESULTADO

Dic.1889-mar1890 Huelva (Fábrica Gas) Tripulantes vapores Surtos 2-0 (Huelva)
Año 1890 (s/fecha) Huelva (Fábrica Gas) Club Inglés de Rio Tinto Se desconoce.
Año 1890 (s/fecha) Rio Tinto Club Inglés de Rio Tinto Se desconoce.
8 marzo 1890 Sevilla Club Inglés de Sevilla 2-0 (Sevilla)
30 marzo 1890 Huelva (Fábrica Gas) Club Inglés de Sevilla 2-1 (Huelva)
Oct-Nov. 1890 Huelva (?) Gibraltar Se desconoce
Oct-Nov 1890 Huelva (?) Club Inglés de Málaga Se desconoce
2 enero 1891 Sevilla Club Inglés de Sevilla 0-0
14 Febrero 1891 Huelva (Fábrica Gas) Club Inglés de Sevilla 1-0 (Huelva)
16 Diciemb. 1891 Sevilla Club Inglés de Sevilla Empate.
22 Febrero 1892 Huelva (Fábrica Gas) Club Inglés de Sevilla 2-0 (Huelva)
7 Mayo 1892 Huelva (Velódromo) Club Inglés de Rio Tinto 0-1 (Rio Tinto)
22 Octubre 1892 Huelva (Velódromo) Club Inglés de Rio Tinto 2-0 (Huelva)
Enero 1893 Huelva (Velódromo) Club Ingles de Rio Tinto (¿) Se desconoce

Para todos estos partidos a los que se hace aquí referencia existen sus documentos y pruebas pertinentes, aunque es más que probable que hubiera habido más encuentros.

Introducción a la etapa comprendida entre 1893 y 1904:

A partir de 1893 el «Huelva Recreation Club» decrece en la actividad organizativa orientada hacia la sociedad onubense que le había caracterizado durante esos primeros cuatro años de existencia. Parece como si con los fastos de la celebración del IV centenario el Club decidiera cerrar sus puertas a la celebración de actividades orientadas a la sociedad local de la época para acercarse así más al típico perfil «exclusivista» de los Clubes ingleses. Sin embargo esto no significa en absoluto que el Club dejara de organizar actividades deportivas, pues como a continuación detallaremos existen evidencias numerosas de las mismas a lo largo de esa década.

Lo que parece ser cierto es que el Club se vuelve muy hermético hacia la sociedad onubense en general, y muchas de estas actividades deportivas pasan a tener un claro carácter privado, y limitado exclusivamente a sus socios y a los tripulantes ingleses que arribaban en el puerto onubense, como ahora comprobaremos. Al menos eso se desprende de las crónicas periodísticas locales, en las que poca prioridad se le da a estas noticias deportivas, tal vez porque la «moda» y lo «novedoso» de esas actividades deportivas ya había pasado en años anteriores, de tal modo que el hecho de que se jugara en el Velódromo alguna partida de football ya no sería tan llamativo como antes.

Un hecho que evidencia en ese hermetismo del Club y privacidad de sus actividades deportivas es que el mismo pasa en 1896 a ser gestionado íntegramente por el «Seamen´s Institute», una organización nacida en 1891 para dar cobijo, diversión y compañía a los marineros ingleses que se «instalaban» con sus buques en el puerto de Huelva durante periodos de tiempo relativamente considerables mientras esperaban el mineral y lo terminaban de cargar en los buques. Lo curioso de esta organización es que estaba dirigida por la mayoría de fundadores e impulsores del «Huelva Recreation Club».

1891: El nacimiento del «Seamen´s Institute»:

El 4 de Agosto de 1889, en el diario local La Provincia aparece una nota de prensa que hace alusión a la construcción por parte de la compañía de Rio Tinto de un Club para marineros y tripulantes de los buques ingleses que asiduamente recalan en el puerto de Huelva. El Club constaría de un templo, dos escuelas y habitaciones para dar cobijo y techo a estos marineros.

Todo un detalle, desde luego, de la compañía minera para estos hombres que pasaban mucho tiempo incomunicados con sus familiares cercanos, lejos de su tierra natal y en condiciones laborales muy duras.

4 de Agosto de 1889. La Provincia

4 de Agosto de 1889. La Provincia

Este Club, que como hemos dicho adquiriría el nombre de «Seamen´s Institute», ya en 1891 tenía vida propia. Esto se demuestra en el acta de constitución de la entidad, celebrada el 6 de Noviembre de 1891 y que se conserva en el Archivo Histórico de la Fundación Rio Tinto:

Acta de Constitución del Seamen´s Institute. 6 de Noviembre de 1891. (AHFT)

Acta de Constitución del Seamen´s Institute. 6 de Noviembre de 1891. (AHFT)

Tal y como hemos indicado arriba muchos de los socios e impulsores de este Club para marineros eran los mismos que los que impulsaron el «Huelva Recreation Club», y es obvio pensar por tanto que sus vidas correrían de manera paralela, ahora lo comprobaremos. Basta comprobar los asistentes a las reuniones del «Seamen´s Institute» para confirmar este extremo.

Comprobemos a continuación este extremo:

del 18 de Octubre de 1895. Seamen´s Institute. (AHFT)

del 18 de Octubre de 1895. Seamen´s Institute. (AHFT)

Reunión de 27 Marzo de 1896. Seamen´s Institute. (AHFT)

Reunión de 27 Marzo de 1896. Seamen´s Institute. (AHFT)

Podemos leer los nombres de Spiers (socio del Recreation Club en la primera lista de socios de 1889), Gough (Socio del Recreation Club en la primera lista de socios de 1889), Charles Adam (presidente cofundador del Recreation Club), Mackay (Socio principal y promotor del Recreation Club) son algunos de los nombres que en estas actas aparecen reflejados.

En estas actas también aparece el nombre de Birchall, el que fuera secretario del Recreation Club hasta finales de 1890. También aparece W. Bice, una de las personas señaladas en las crónicas posteriores como uno de los introductores del football en Rio Tinto y Huelva allá por 1873.

Así pues podemos decir que dentro de los que formaban parte del Seamen´s Institute y a su vez del Recreation Club había grandes amantes del football, tales como Bice y Mackay.

27 de Marzo de 1896: La inclusión del «Huelva Recreation Club» en el «Seamen´s Institute»

Lo que sí tenemos muy claro es que durante el periodo transcurrido entre 1893 y finales de 1895 el «Recreation Club», aún de manera independiente, organizaba actividades deportivas exclusivamente para los marineros de esos buques que arribaban en el Puerto de Huelva. Sin embargo la relación ya por entonces entre el «Seamen´s Institute» y el «Huelva Recreation Club» era bastante intensa, tal y como se puede extraer del acta del Seamen´s del 18 de Octubre de 1895.

En la misma queda claro que el Club viene desarrollando actividades deportivas en el campo del Velódromo, pero casi íntegramente dedicadas a distraer a los tripulantes de los vapores surtos que llegaban a Huelva.

Estas actividades serían a la postre el football y el Cricket, como demostraremos a continuación.

En dicho acta de 18 de Octubre de 1895 literalmente se traduce que «como el Huelva Recreation Club se dedica casi exclusivamente a ofrecer actividades deportivas a los marineros de los buques que llegan desde Inglaterra es necesario que el Seamen´s Institute adquiera equipamiento deportivo ya que el Recreation Club debido a los recortes de gastos que tiene no puede seguir prestándolo»

Este documento que se conserva en el Archivo Histórico de la Fundación Rio Tinto pone de relieve algo que muchos no querían creerse: que el Recreativo de Huelva después de 1893 siguió existiendo y practicando actividades deportivas, orientadas esta vez a los marineros que arribaban en el puerto de Huelva para cargar el mineral y trasladarlo hacia Inglaterra.

Aunque hay diferentes documentos en posteriores años que hablan de Club y que iremos mostrando ahora, queda clara pues la continuidad del Recreativo.

Durante ese periodo las actividades deportivas organizadas por el Seamen´s Institute y en las que participaba el «Huelva Recreation Club» eran tan intensas y numerosas que en el acta del 27 de Marzo de 1896 de la institución marinera del Seamen´s Institute, el Dr. Mackay propuso que:

 «…dado que el Huelva Recreation Club existe casi exclusivamente para proporcionar distracción a los marineros del Seamen´s Institute, éste pasase a ser gestionado a su vez por la misma entidad marinera«.

A continuación mostramos el acta que se conserva en el Archivo Histórico de la Fundación Rio Tinto, dónde puede leerse lo anteriormente expuesto

, con el «Huelva Recreation Club» ya siendo gestionado por el «Seamen´s Institute», Mr. Spiers, propone en reunión celebrada en dicha fecha que:

Acta de 27 de Marzo de 1896. Seamen´s Institute.

Acta de 27 de Marzo de 1896. Seamen´s Institute.

El 23 de Enero de 1897

 

  «El Dr. Mackay y el Sr. Birchall, como representantes últimos del Recreation Club, deberían crear un comité de deportes dentro del propio instituto marinero»

Y dice un «comité de deportes» no «de deporte», lo cual es obviamente significativo, poniendo de relieve la incesante actividad deportiva en diversas áreas, que existía en el Club Recreativo.

Aquí mostramos el acta de la reunión:

Acta de 23 de Enero de 1897. Seamen´s Institute.

Acta de 23 de Enero de 1897. Seamen´s Institute.

Y así, a groso modo y sin entrar en más detalles que aburran al lector, transcurrió la vida del «Huelva Recreation Club» hasta 1903, fecha en la que el Club de la mano del Dr. Mackay se «reorganiza» para la sociedad Onubense inaugurando posteriormente en 1904 unos nuevos estatutos (según reza en la prensa local) y su nueva etapa deportiva con una gran fiesta, esta vez, como hemos referido, de nuevo abierta a la sociedad Onubense, tal y como fue en sus primeros años de existencia. A continuación detallamos cuales fueron las actividades deportivas desarrolladas por el Club.

Las actividades deportivas del «Huelva Recreation» entre 1893 y 1903:

El «Huelva Recreation Club» practicó en este periodo el Cricket, football y tennis; precisamente los tres deportes para los que se oficializó en 1889 tal y como se comprueba, entre otros lugares, en la guía de Huelva de 1891 (información referida a 1890):

imagen7Pero nos centraremos en la práctica del football en este periodo.

La práctica del football por parte del «Club Recreativo» entre 1893 y 1903:

Queremos empezar este apartado con una pregunta: ¿Tenía el Club Recreativo en esa década un <team> conformado, preparado y entrenado para la disputa de partidas de football?.

Responderemos a esta cuestión con algunas preguntas: ¿había Clubes próximos contra los que contender?, ¿Había campeonatos en los que participar?, ¿Hasta que año no se fundó el siguiente equipo de football en Andalucía?…

Obviamente si alguien pretende que el Club decano, para ser tal, en esa década de finales del siglo XIX tuviera un equipo entrenado, federado, equipado reglamentariamente, reglamentado, con fisioterapeutas, médicos especializados en el deporte, publicidad en la camiseta etc…simplemente no sabe de qué va o como funciona esto de la historia del football.

Es una obviedad que el Club Recreativo estaba prácticamente solo en su área geográfica, y por tanto seguía practicando el football, y el cricket, de una manera «desorganizada» si se quiere llamar así, pero siempre dentro de la disciplina del propio Club.

Por tanto huelga decir que, como demostraremos ahora, el Club practicaba el football entre sus socios o bien contra los marinos que llegaban al Puerto de Huelva.

Simple y llanamente no se hacía preciso la formación seria de ningún <team> pues el football (y el cricket también) se practicaba, digámoslo de forma coloquial, «privadamente». No será pues hasta 1903, con el auge del Campeonato de España cuando el Club Recreativo, de nuevo abierto a la sociedad onubense, se plantee dar comienzo a un grupo serio que contienda con los equipos que se estaban formando en distintos puntos de España.

Independientemente de este dato que entra dentro de toda la lógica posible, lo que consideramos realmente importante es el hecho de que en el Club Recreativo se siguiera practicando football. El football había calado mucho entre la juventud local onubense que, aún dado el carácter hermético de la sociedad Recreativa, lo practicaba en las calles de la capital, ocasionando, como veremos, algún que otro incidente.

Así, poco antes de pasar a ser dirigido el club oficialmente por el Seamen´s Institute, el 3 de Marzo de 1896 el Excmo. Alcalde Presidente del Ayuntamiento de Huelva recibe una carta curiosa cuando menos, que por supuesto se conserva en el Archivo Histórico de Huelva, firmada por Concepción Herrera Prieto, vecina de Huelva y que decía lo siguiente:

La carta, habiendo corregido algunas faltas ortográficas de la señora Prieto, dice así:

Archivo Histórico Municipal de Huelva

Archivo Histórico Municipal de Huelva

«Participo a V.S. que son continuos en esta capital las raterías y escándalos provocados por un numero considerable de chiquillos que amen de las continuas pedreas sufridas por los vecinos no tienen por otra salvaje distracción que la de correr de un lado para otro dando patadas a una pelota a modo del juego de «fatboole» que ejercitan los socios de la colonia inglesa del Club Recreativo en los terrenos del Velódromo; habiendo provocado hasta la presente varios accidentes desgraciados.

A pesar de las ocasiones que hemos dado cuenta de estas agresiones a sus dignas autoridades de estas agresiones ningún remedio se ha puesto, por lo que volvemos encarecidamente a suplicarle tome cuantas medidas estime oportuna en evitación de estas salvajes diversiones.

                                                                                                                       Dios Guíe a V.S. m.a.

                                                                                                    Huelva 3(¿) de Marzo de 1896.

                                                                                                            Concepción Herrera Prieto.

 Sr. Alcalde Presidente del Excmo. Ayuntamiento de esta capital.»

En esta misiva quedan puestas de manifiesto varias realidades innegables:

  • a) El football («fatboole» como se refieren a este deporte en esta carta) en el Club Recreativo se seguía practicando después de 1893 entre sus socios y como es obvio con los marineros de los buques que arribaban en el puerto.
  • b) El football había calado y prendido ya en la juventud local autóctona. Prueba de ello es que en 1896 ya había un número considerable de jóvenes que «que corrían de un lado para otro dando patadas a una pelota a modo del juego de fatboole».
  • c) Estos «alborotos» provocados por los jóvenes eran continuos, por lo que no podemos hablar de un hecho aislado.
  • d) El Club estaba presente en la sociedad local aún cuando este se encontraba en un periodo transitorio de hermetismo.

Pero aquí no terminan las «pruebas» que se refieren al football en el Velódromo del Club Recreativo, recinto de uso exclusivo y privado de la sociedad deportiva cuya construcción fue financiada por la «Riotinto Company Limited»  para el Club Recreativo y entregado para su uso desde 1892.

Así pues ya estando el Club Recreativo bajo el auspicio del «Seamen´s Institute», el 26 de Septiembre de 1899 nos encontramos con la siguiente noticia en el diario local «La Provincia».

26 de Septiembre de 1899. La Provincia.

26 de Septiembre de 1899. La Provincia.

Nos llama poderosamente la atención el hecho de que sean «distinguidos jóvenes» los que organicen esas partidas de foot-ball, lo cual demuestra que la sociedad seguía con su carácter hermético y cerrado.

Así por ejemplo también, el 28 de Enero de 1900 vuelve a aparecer una referencia a la práctica del football en el Club Recreativo:

28 de enero de 1900. La Provincia

28 de enero de 1900. La Provincia

Antes de continuar, y para dejar definitivamente aclarado el asunto de la obvia y  palpable continuidad del Recreativo de Huelva en esa época, basta con percatarse cómo las notas de prensa se refieren a la propiedad del «Velódromo». Dice claramente «en el Velódromo del Club Recreativo». Es obvio que si el Club no existiera entonces el Velódromo no sería del Club Recreativo, sino de la Compañía minera de Rio Tinto.

Hagamos aquí una reflexión que ya he hecho en alguna otra ocasión y que considero muy importante para entender la evolución del football en estos años que van desde 1893 a 1903 en la capital onubense.

Sabemos por estos datos que varios jóvenes juegan al foot-ball en 1899 en el campo del Velódromo. Es obvio que, dada la edad media en aquella época en la que se practicaba el football, no llegarían a tener más de 16-17 años.

Bien, ¿¿Podría llegarse a pensar que de buenas a primeras como por arte de magia a uno de esos distinguidos jóvenes se le ocurre poner dos palos a modo de porterías y una pelota, y hacer dos grupos diferenciados que contiendan entre si??;

Francamente esto es altamente improbable.

Lo que resulta más lógico y probable es que estos jóvenes vieran a otras personas jugar a estos Sport años atrás, años anteriores a 1899, durante los cuales fueron tomando afición y gusto por dicha actividad lúdica y recreativa. Y es que probablemente observaran aquellas partidas a las que hace mención Dña. Concepción Herrera en su carta remitida al Ayuntamiento de Huelva en 1896.

Otro detalle documental que pone de relieve la existencia «hermética» y «privada» de la práctica del football en la capital Onubense durante este periodo de tiempo comprendido entre 1893 y 1903 en el seno del Club Recreativo es la nota de prensa aparecida en el diario La provincia del día 30 de abril de 1903. En dicha nota  se exige al Club que abandone su «exclusivismo» y sus «prejuicios» para que se conformara un team de football que pudiera contender en el primer campeonato de España que se iba a disputar en breve en Madrid, lo cual sería, según la nota de prensa, bastante sencillo dado el número de buenos jugadores que existían en Huelva.

Extracto. 30 de Abril de 1903. La Provincia

Extracto. 30 de Abril de 1903. La Provincia

Es obvio que el Club practicaba el football entre 1893 y 1903 sin ninguna duda, pero de manera exclusivista y cerrada a la sociedad onubense, como se desprende del contenido de esta nota de prensa de 30 de abril de 1903.

En conclusión:

En resumen, parece evidente que el football en Huelva tuvo una evidente continuidad por los socios del Recreation Club, dadas las pruebas que hemos aportado. Incluso resulta llamativo y a las pruebas nos remitimos, que el futbol fue calando, durante esos 10 años transcurridos entre 1893 y 1903, entre los jóvenes burgueses y no burgueses de la capital onubense

Obviamente el Club carecía de otros Clubes contendientes que aceptaran desafíos de football, por lo que no disponía de un grupo cerrado u organizado dentro de la propia sociedad que se dedicara única y específicamente a jugar partidas de football como si de competiciones se tratasen. Más bien, podemos entender a tenor de las pruebas aportadas que eran los propios socios del Club los que o bien se reunían para formar dos grupos más o menos homogéneos con los que poder contender en una partida de football, o bien disputaban esas partidas contra los marineros que llegaban a Huelva. Pero queda fuera de toda duda que el Club Recreativo, aún en ausencia de contendientes, practicaba el football entre sus socios y los marineros que arribaban en el puerto de Huelva.

1904: El Recreativo abandona el Seamen´s Institute y se abre de nuevo a la Sociedad Onubense.

Durante los tres primeros años del siglo XX el Club Recreativo siguió bajo el auspicio del Seamen´s Institute, pero no por mucho tiempo. En la sociedad onubense ya era considerable el número de aficionados al football, crecimiento motivado en parte por las propias actividades que el Club organizaba para los marineros que venían a Huelva. Así pues parecía que, en cierto modo empujados por la sociedad futbolística local, los directivos del Club Recreativo decidieron abrir de nuevo el Club a la sociedad onubense, y dejar atrás esos diez años de hermetismo.

Esta notable afición ya existente en Huelva y el carácter hermético y exclusivista del Club Recreativo hacia la sociedad Onubense puede deducirse también de la nota de prensa aparecida en el diario local La Provincia de fecha 30 de Abril de 1903:imagen12

Queda aquí puesto de manifiesto el hecho de que el Club tenía hasta ese momento un carácter muy exclusivista, y que debía «abrirse» de nuevo a la sociedad local de la época, en la que ya existía una notable afición al football, para conformar un team competitivo con los jugadores que ya existían en el Club de  Huelva que pudiera participar en los campeonatos de España.
Obviamente queda puesto de manifiesto que el club seguía practicando hasta ese momento el football, pero dada la ausencia de contrincantes serios, lo hacía de manera privada y por pura diversión y practica del Sport.

En ella se hace alusión al campeonato de España que se estaba celebrando en Madrid, y se expresaba con tristeza el hecho de que Huelva no tuviera un representante en dicha competición, dado «el numeroso elemento aficionado al football que ya había en Huelva».

Además en la nota de prensa se insta, en clara alusión al Club Recreativo, a que se abandonen los «prejuicios y exclusivismos para conformar un <team> digno», que contienda con otras escuadras regionales, en clara alusión y ruego también a que el Club volviera a abrirse a los aficionados locales existentes.

La «tarea obviamente quedaría encomendada al Club Recreativo» y que por cierto, según el cronista, sería bastante sencilla «dado los buenos y antiguos jugadores que en Huelva existen«.

Esta nota de 30 de Abril de 1903 pone por tanto bastante claras algunas cosas que ya hemos ido descubriendo en el capítulo anterior, pero que conviene volver a resaltar:

  • a) El Club Recreativo de Huelva practicaba el football de manera desorganizada, con un claro signo exclusivista, privativo y por puro entretenimiento dada la ausencia de contrincantes en la Región, tal y como se deduce en la nota de prensa,
  • b) De hecho se entiende claramente que, ante la aparición de equipos en otras regiones que contendían en ciertos campeonatos organizados, el Club debía dejar de practicar el football de forma privada para abrirse a la sociedad y conformar un <team> serio a partir de los buenos jugadores ya existentes y de otros que pudieran unirse y que pudiera contender a nivel regional. De hecho el periodista deja la tarea de conformar un team competitivo al propio Recreativo de Huelva, que en ese momento practicaba el football de forma «exclusivista».
  • c) En Huelva ya había una «notable afición al football«. Es obvio que esta afición no podía nacer de un año para otro, sino que era fruto de la paulatina introducción de ese deporte a lo largo de los años anteriores.
  • d) En Huelva en ese preciso momento existían buenos y antiguos jugadores, los cuales eran conocidos obviamente, no podía ser por otra cosa, que por continuada practica del football en el Velódromo del Club Recreativo.

El football había alcanzado tal relevancia en Huelva a lo largo de la última década del siglo XIX que el conocido dramaturgo onubense Luis Vargas Soto, entre sus tantas y tantas obras pictóricas refleja en una de sus pinturas una de los más habituales hechos sociales en la Huelva de entonces: Las partidas de football.

Se trata de la primera pintura sobre football que se conserva en España, y data de finales de 1902, aunque firmada el 10 de Abril de 1903.

Es obvio que el football por tanto era ya algo bastante habitual en Huelva como lo demuestra el hecho de que sea motivo de pinturas y comentarios de personajes históricos y de incuestionable cultura. Es muy significativo que este dramaturgo reflejara ese Sport en una de sus obras, pues es obvio que algo que hubiera sucedido esporádicamente no habría sido motivo de este tipo de reflejo en forma de obra de arte:

Este es el cuadro que se conserva en el Archivo Municipal de la casa Colón de Huelva:

Pintura del Dramaturgo Onubense Luis Vargas Soto. Archivo Municipal Casa Colón.

Pintura del Dramaturgo Onubense Luis Vargas Soto. Archivo Municipal Casa Colón.

Secuencia y desarrollo de los acontecimientos que llevaron al Club Recreativo a la reapertura a la sociedad local de sus actividades deportivas:

El 20 de enero de 1903, en junta celebrada por el «Seamen´s Institute» puede leerse lo siguiente en el acta de dicha reunión que se conserva en el Archivo Histórico de la Compañía Rio Tinto:

<<…la unión que había tenido lugar entre el Club Recreativo de Huelva y el Seamen´s Institute el pasado 29 de Noviembre de 1896 se debe ver disuelta ya que se propone por el Dr. Mackay el nuevo desarrollo del Club Recreativo al margen del citado Seamen´s Institute…>>

Así que, con esta noticia, parece que la entidad inglesa va a abrirse de nuevo a la sociedad onubense de la época, la cual claramente estaba motivada por la creciente afición que en Huelva existían por los Sports.

La capital onubense recoge con claro júbilo esta noticia, ya que habían sido casi 10 años en los que la máxima entidad deportiva local se había convertido en algo exclusivo para sus socios ingleses y aburguesados y se había sumido en un claro hermetismo hacia la gente de la capital.

Pero, sobre todo, en la prensa de la época se deja patente la necesidad y el deseo por parte de la gente de que el Club volviera abrir sus puertas a los grandes aficionados al football que ya había en la sociedad local, y que durante esos 10 años lo habían visto ejercitar exclusivamente a los socios ingleses del Club contra los de Rio Tinto o los marineros de los buques que llegaban al puerto de Huelva.

Así el 16 de marzo de 1903 puede leerse lo siguiente en la prensa local:

16 de marzo de 1903. La Provincia

16 de marzo de 1903. La Provincia

Como puede leerse se pide que, «de comenzar el Club Recreativo en esta nueva etapa con la organización de algunos nuevos juegos», se organicen partidas de football, ya que esto sería del agrado de todos los buenos aficionados que ha existían en Huelva a este deporte del balón. Esto desde luego habla de la importancia y del «asentamiento» entre la población local del Sport del football.

Para aquellos que de manera sorprendente quieran hacer creer a los aficionados a la historia del football en España que el Recreativo de Huelva no existía en ese periodo comprendido entre 1893 y 1903, basta (además de todas las pruebas presentes en las actas del Seamen´s Institute en las que se habla repetidamente de las actividades del Club Recreativo) con percatarse de cómo la prensa se refiere al Club como una entidad con existencia en todo momento: «…De comenzar el Club Recreativo algunos nuevos juegos…». Esta frase es significativa ya que deja patente que en todo momento el Club simplemente existe, pero que es en ese momento preciso cuando va a darle un giro a sus actividades.

La prensa y la sociedad local siguen con la insistencia hacia el Club Recreativo para que se olviden los exclusivismos y hermetismos y se regularice la práctica del football en la capital, y para que, con motivo de la Copa del Rey de ese año, se organizara un Team con los grandes jugadores que ya existen y otros que con un poco de ensayo podrían adherirse al equipo.

Así el día 30 de Abril de 1903 aparece la siguiente nota de prensa, que precisamente ya hemos repasado al comienzo de este capítulo:imagen15

Como puede leerse, y para no ser demasiado redundante, se deja claro la insistencia social en que el Club abandonase los prejuicios (los típicos prejuicios ingleses) y exclusivismos  que habían tenido durante esos últimos 10 años y desarrollara y conformara un team de football serio y respetable, de tal manera que el football dejara de practicarse de manera «poco organizada», tal y como lo había venido haciendo durante esos últimos 10 años. Ya hemos hablado de que resultaba ilógico que el Club tuviera conformado un «team» entrenado y preparado para la competición durante esos años, pues entonces no existía en las capitales próximas ningún otro team de football contra el que contender.

Y de nuevo, para callar lenguas maledicientes, me gustaría llamar la atención sobre la última frase de la noticia, en la que se dice literalmente «…para que el concurso próximo no coja desprevenido a los socios del Club Recreativo». Esta frase da por hecho que, antes de que finalmente el 15 de Mayo de 1903, pocos días después a esta nota de prensa, se aprobara el nuevo Reglamento del Club Recreativo para su nueva vida social, el Club tenía su propia trayectoria anterior, y que incluso tenía socios, lo cual no vuelve más que a redundar en el hecho cierto de que el Club existía ininterrumpidamente desde 1889, pero que es en ese momento de 1903 cuando decide de nuevo dar nuevos brios a la sociedad deportiva.

Es por tanto en ese momento en el que llegan noticias de los Campeonatos de España cuando se hace necesario conformar ese «team» debidamente preparado.

Finalmente, el día 15 de Mayo de 1903, tal vez movido por la insistencia social, el Dr. Mackay presenta el nuevo reglamento de la sociedad, que se hace público el día 20 en la prensa local:

20 de Mayo de 1903. Diario La Provincia

20 de Mayo de 1903. Diario La Provincia

Se hace patente la existencia de un reglamento anterior a esa fecha, durante la última década del siglo XIX, en la sociedad, ya que la nota de prensa hace clara alusión a que se trata de un «nuevo reglamento«. Sobre el contenido del antiguo reglamento desgraciadamente no disponemos de información.

Una de las cosas que llaman la atención de este reglamento es el artículo nº 12, que dice literalmente lo siguiente:

«Serán considerados como socios transeúntes, sin necesidad de ser presentados, todos los tripulantes de los buques surtos en esta bahía»

Este artículo pone una vez más de relieve la fuerte vinculación mantenida entre el Club y el Seamen´s Institute durante los diez años anteriores, de tal manera que el Club en ningún momento parece que se desvincula de la entidad marinera.

Tal era la afición que había a los Sports en Huelva, y en concreto al football y al cricket que uno de los primeros acuerdos que se adoptaron en ese año de 1903 fue solicitar a la compañía minera un permiso especial para construir unos nuevos «Pabellones» para cricket y football que se ubicarían también en el campo del Velódromo.

Esa solicitud fue cursada por el presidente del Club, el Dr. Mackay, y quedó puesto de manifiesto en los RDB de 1904 (Report of deboard Deputation), una especie de documentos internos de las reuniones ejecutivas de la compañía minera que resumían las actividades ejecutadas y permisos concedidos en el año anterior y que se conservan en el Archivo Histórico de la compañía Rio Tinto.

RDB 1904. (Hace alusión a los acuerdos y acciones efectuadas en 1903

RDB 1904. (Hace alusión a los acuerdos y acciones efectuadas en 1903

El espacio del pabellón que se construiría en el Velódromo del Club Recreativo de Huelva, dedicado al football, se inaugura finalmente, según la prensa local de la época, el día 15 de Octubre de 1904, con un partido entre el Recreativo de Huelva y el Rio Tinto Football Club.

5 de Octubre de 1904. Diario La Provincia

5 de Octubre de 1904. Diario La Provincia

y efectivamente, ese partido de football tuvo lugar en dicho nuevo pabellón construido para la práctica del football.

El football en Huelva, que ya había prendido hacía años atrás, estaba en su máximo apogeo, tal y como lo demuestra la nota de prensa aparecida en el diario local «La Provincia» el 13 de Octubre de 1904:imagen19

El 14 de Octubre de 1904, el Club Recreativo de Huelva, organiza los primeros juegos de la temporada de otoño. Nada se dice de Inauguración del Club ni de fundación de un nuevo Club, ni nada por el estilo (como algunos han querido decir manchando la historia del Recre). Simple y llanamente se habla de la Organización de juegos de Otoño. Cabría mencionar aquí, para los «dudosos», que la prensa local sabría mejor de qué iba el asunto que la prensa nacional. Eso es obvio. Esta es la nota de prensa del 14 del 10 de 1904 en el diario la Provincia.imagen20

El 16 Octubre de 1904, la prensa local de la época se hace eco de los resultados y de los acontecimientos acaecidos en la fiesta organizada por el Club Recreativo en su terreno deportivo del Velódromo:

16 Octubre 1904 (La Provincia)

16 Octubre 1904 (La Provincia)

Literalmente dice que «…animada y brillante en extremo resultó la fiesta verificada hoy por esta Sociedad en su Velódromo de la alameda Sundheim…».

Una vez más pone de relieve que nada se dice ni de inauguración de un Club, ni de nueva sociedad ni de nada por el estilo…

El tratamiento de la fiesta del Club Recreativo por la prensa Nacional:

Una vez aclarada y demostrada con documentos periodísticos, y actas de reuniones del Seamen´s Institute, la continuidad del Club Recreativo de Huelva entre 1893 y 1904, y demostrado también que en el seno del Club el football siguió siendo practicado con asiduidad; analizaremos cómo abordó la prensa nacional las fiestas de otoño del Recreativo en su campo del Velódromo.

El 29 de Octubre de 1904 aparece la siguiente escueta nota en «el Imparcial«imagen22

Efectivamente se dice literalmente «…Socios del nuevo Club…», pero resulta evidente a todas luces (según toda la documentación anteriormente expuesta) que el periodista o la persona encargada de redacción de la nota de prensa estaba equivocada o simplemente la habían informado erróneamente si con lo de «nuevo Club» se quisiera referir a un Club recién constituido y absolutamente nuevo. Las notas de prensa, actas conservadas en el Archivo Histórico de Rio Tinto y la correspondencia del Ayuntamiento de Huelva demuestran que el Recreativo seguía existiendo y practicando el football.

Pero es que aún suponiendo que la redacción es correcta, el periodista no tiene necesariamente porque estar refiriéndose a un «Nuevo Club» en el sentido literal de las palabras, sino a una nueva situación o una nueva etapa que se estuviera viviendo en el seno de una sociedad ya existente¿Cuántas veces nos referimos a los cambios sufridos por equipos o instituciones como «nuevas etapas» en los mismos?.

El 18 de Noviembre de 1904 en «El Imparcial» podemos leer lo siguiente en referencia a estas fiestas de otoño del Club Recreativo:imagen23

Aquí se dice literalmente que «…Mackay, presidente fundador del Club Onubense…» y también que «Carlos Sundheim obtuvieron premios en las fiestas de inauguración…».

Pues muy bien; Mackay efectivamente fue uno de los fundadores del Club en su oficialización en 1889 y de cara a la sociedad local de la época fue el gran impulso del Club y el football en Huelva en esos años finales del siglo XIX. Así pues no es raro que hablen de él como el presidente fundador del Club Recreativo.

En cuanto a lo de «fiestas de inauguración», no hay que olvidar que se había construido recientemente en el Velódromo dos pabellones para practicar deportes de football y otras actividades, y que en realidad se estaban inaugurando de cara a la sociedad Onubense.

Una nota de atención para todo esto:

No podemos olvidar y recordar toda la información y documentos a los que hemos hecho alusión durante el desarrollo de este informe y que están custodiados en diversos Archivos Históricos de la Provincia de Huelva; y que demuestran no solo la continuidad del Club, sino lo asiduo de su práctica del football.

Por tanto es obvio que la prensa nacional acogió las actividades y fiestas de Otoño del Club bajo la perspectiva de la inauguración de la nueva vida del Club y de sus nuevos pabellones deportivos construidos poco antes, y sobre todo de su reorganización y reapertura hacia la sociedad Onubense; dejando de ser un Club hermético y cerrado como lo había sido en esa década, pero de existencia a todas luces interrumpida desde 1889.




El origen del fútbol en Águilas: el Águilas Football Club

La localidad murciana de Águilas fue uno de los primeros lugares de España en los que se jugó al fútbol, aunque es imposible saber la fecha exacta o aproximada en la que se inició la práctica de este deporte. 

El 13 de marzo de 1876 se realizó la concesión del ferrocarril entre Águilas y Murcia (aunque finalmente la estación se construiría en Alcantarilla), lo que propició el nacimiento de una importante actividad económica que atrajo a numerosos inversores extranjeros. Las obras del ferrocarril coincidieron con las del puerto, y más tarde con las del embarcadero de El Hornillo. La puesta en marcha de estas infraestructuras motivó que se instalara en Águilas una importante colonia de ingleses.

Copia de la inscripción en el registro de asociaciones

Copia de la inscripción en el registro de asociaciones

La población extranjera reparó en los abundantes campos de esparto de la Sierra de Almenara. Durante las últimas décadas de este siglo se registró un intenso tráfico de barcos ingleses que acudían a recoger el esparto. La pesada labor de carga les obligaba a permanecer amarrados durante varios días, lo que permitía que los marineros tuvieran muchos momentos de ocio.

La colonia británica aumentó a partir de 1887, año en el que se fundó la compañía The Great Southern of Spain Railway Company Limited que recibió la concesión para construir el ferrocarril Lorca-Águilas-Baza. La masiva presencia de ingleses hace pensar que en esta época ya se jugaban partidos de rugby o de fútbol. No hay constancia documental acerca de la disputa de estos encuentros, pero es muy probable que durante la década de 1880 algún balón ovalado o redondo rodara junto a las playas de Águilas ante la incredulidad de los lugareños.

Juan Gray, fundador del Águilas Football Club

Juan Gray, fundador del Águilas Football Club

La  intensa actividad comercial e industrial generó una riqueza económica que propició la llegada de emigrantes en busca de fortuna. Por este motivo entre 1892 y 1893 apareció en Águilas (probablemente procedente de Cartagena) un escocés, natural de Aberdeen, llamado John Gray Watson (en España sería conocido como Juan Gray) que se dedicaba a la compraventa de productos. Gray tras comprobar el desarrollo económico de la ciudad decidió fundar la primera Casa de Banca de Águilas. Unos años más tarde Gray sería el principal impulsor del primer equipo de la localidad: el Águilas Football Club.

Según algunos testimonios orales, recogidos varios años más tarde, a principios de la década de 1890 ya se jugaba al fútbol en algún lugar de la localidad que no ha podido ser identificado, aunque los únicos practicantes eran los ingleses. Hubo que esperar a los últimos años del siglo XIX para que  los habitantes de Águilas se implicaran, por fin, en la práctica de este deporte. La persona que popularizó el fútbol entre la población local no fue un británico, sino un aguileño. Se trata de Ginés García Abellán, apodado »El Monterúo», hijo del consignatario de buques, Gabriel García Mora.

La necesidad de conocer la lengua inglesa para el desarrollo de su negocio familiar motivó que Ginés García marchara en su adolescencia a aprender el idioma a Aberdeen (casualmente, la ciudad natal de Juan Gray). Allí tuvo la oportunidad de conocer a fondo el football. Tal fue su entusiasmo por este deporte que cuando regresó a Águilas, entre 1896 y 1897, intentó difundir su práctica entre las personas más allegadas.

Ginés García Abellán consiguió que aquel deporte que tanto le había gustado se hiciera popular entre sus amistades. Poco después de su regreso a Águilas un grupo de jóvenes locales jugaban con cierta asiduidad partidos de fútbol en un solar denominado »La Cerca», (junto al actual Paseo Isaac Peral) que estaba muy próximo al domicilio de García Abellán.

Algún tiempo después los nativos retaron a los ingleses en el campo en el que éstos jugaban habitualmente. Tras sufrir varias derrotas los jóvenes de Águilas vencieron en algunos de esos partidos. Finalmente, ingleses y aguileños unieron sus fuerzas y los jugadores más destacados de ambas comunidades crearon un club representativo de la ciudad para competir contra equipos formados por marineros ingleses. 

José Martí, jugador del Águilas Football Club

José Martí, jugador del Águilas Football Club

En el año 1900 nació el Águilas Football Club. Juan Gray, quien ya gozaba de una elevada posición social y económica, se puso al frente de este proyecto y se convirtió en presidente y entrenador del equipo. El 10 de febrero de 1905 el Águilas Football Club presentó su reglamentación en el Registro de Asociaciones, Sociedades y Entidades de la Diputación Provincial de Murcia, siendo, de este modo, la primera sociedad futbolística de la provincia en constituirse oficialmente. Pese a que este equipo es conocido popularmente como Sporting Club Aguileño o Águilas Sporting Club, ninguna de estas dos denominaciones aparece en ningún documento oficial de la época. Por tanto, la denominación correcta de este histórico equipo es la de Aguilas Football Club, tal y como recoge el citado registro.

El Aguilas Football Club tenía su sede social en el número 1 de la calle Lope Gisbert. En sus inicios la sociedad se caracterizaba por la juventud de sus componentes, pues la media de edad estaba en torno a los 18 años. Entre los jugadores destacaban los ingleses Jacky Gillman (hermano del director de la Compañía de ferrocarril The Great Southern of Spain Railway Company Limited), Rolando y Mervin Naftel, hijos del vicecónsul inglés en Águilas y Hugo Borthwick, y los aguileños Alfredo Cervetto (primer portero conocido de la historia del club), Luís Soler, Pepe Montalbán, Ginés Llorca y dos parejas de hermanos: José y Pedro Martí y Gabriel y Ginés García Abellán (la persona que dio a conocer este deporte en la localidad).

Réplica de la camiseta del Águilas Football Club

Réplica de la camiseta del Águilas Football Club

La parte superior del primer uniforme del Águilas Football Club no era una camiseta, sino un jersey de lana blanco y azul dividido en rayas horizontales de distinto grosor. En la parte superior del jersey, a la altura del pecho y sobre una especie de rombo de fondo blanco, estaba impresa la imagen del escudo: un águila bicéfala.

Entre 1900 y 1901 el Águilas Football Club disputó una serie de partidos ante equipos formados por marineros de vapores ingleses. Paralelamente, el fútbol también se desarrolló en la vecina ciudad de Lorca de la mano de Manuel José Pelegrín Dunn »Mannie», hijo del cónsul español en Newcastle, quien organizó los primeros partidos en esta ciudad. En 1901 se acometió el primer reto futbolístico de la historia en la Región de Murcia: un partido entre los equipos de Águilas y Lorca.

El encuentro entre el Águilas Football Club y el Lorca Foot Ball Club se disputó en el campo del equipo lorquino durante el año 1901 en un día y mes que nos son desconocidos y finalizó con victoria aguileña por 0-2. Poco después de la disputa de aquel encuentro ambos equipos volvieron a dirimir sus fuerzas, en esta ocasión parece ser que en un campo situado en la explanada del muelle de Águilas. Este segundo partido, que se debió de disputar el 14 o el 15 de agosto de 1901, finalizó con victoria del Águilas por 5-0.

A partir de 1901 el interés por el fútbol en Águilas creció considerablemente. En 1903 se inauguró un campo de fútbol en el Barrio de Las Delicias, entre el Paseo de la Estación y la Rambla de las Culebras, en un paraje conocido como El Bol de la Virgencica. Este terreno de juego fue conocido con el nombre de »Las Palmeras». En dicho lugar los jóvenes aguileños pasaban sus ratos de ocio organizando partidos entre ellos.

El 7 de febrero de 1904 se disputó el tercer partido entre Lorca y Águilas, esta vez en el campo de Los Llanos de Santa Quiteria de Lorca. Los aguileños se impusieron por 1-0. A raíz de este encuentro las relaciones entre ambos clubes quedaron rotas. De este modo, el Águilas Football Club contó con el hándicap de no poder disputar partidos de fútbol al no existir en la provincia ningún club contra el que poder enfrentarse. Desde febrero de 1904 hasta diciembre de 1906, los únicos rivales del Águilas fueron equipos formados por marineros de barcos ingleses.

Pese a su escasa actividad, la existencia del Águilas era conocida en otras regiones. A finales de 1906 Udo Steinberg, un deportista austriaco de la época, concibió la posibilidad de crear una «asociación regional de clubes» que englobara a los equipos de fútbol catalanes y levantinos. Steinberg envió una carta a varias sociedades, entre ellas el Águilas Football Club, explicando su proyecto. Finalmente la idea del austriaco no se pudo llevar a cabo. 

La tercera ciudad de la provincia de Murcia en desarrollar una estructura futbolística fue Cartagena. En septiembre de 1906 se creó el Sport Club Cartago, que desde su fundación intentó organizar partidos contra equipos de otras ciudades. El 16 de diciembre de 1906 el Águilas jugó por primera vez en Cartagena. En la expedición se desplazaron 15 miembros. El equipo titular estaba formado por Alfredo Cervetto; Mervin Naftel, Gabriel García; Pedro Bayona, Luís Soler, Ginés Llorca; Pedro Luna, Pedro Martí, Jacky Gillman, José Martí y Andrés Fuster. También formaban parte de la expedición el defensa Eugenio Buitrago como jugador suplente, Juan Gray como juez árbitro, Francisco Martí como juez de línea y Ginés García como juez de gol. El Águilas logró la victoria por 0-4.

Formación del Águilas Football Club (muy probablemente de 1904)

Formación del Águilas Football Club (muy probablemente de 1904)

Según relató años después Pedro Martí, uno de los expedicionarios, el desplazamiento para disputar este partido fue toda una odisea. Los aguileños viajaron hasta Lorca en dos tartanas, pero al subir el puerto de Purias una de las mulas se paró en seco. Ante esta eventualidad se vieron obligados a empujar el vehículo. En Lorca tomaron el ferrocarril hasta Alcantarilla y luego tuvieron que subir en el tren que hacía el trayecto Madrid-Cartagena. El viaje de regreso se hizo en barco, pero no por ello fue más tranquilo, pues los expedicionarios se vieron sorprendidos por un temporal.

Tras aquella victoria en Cartagena el Águilas Football Club se planteaba retos más complicados. Sin embargo, la historia de este equipo apenas duraría unos cuantos meses más. En febrero de 1907 el Sport Club Cartago organizó un partido de fútbol con el fin de recaudar fondos para unos obreros que habían sido despedidos del Arsenal. El rival del Sport Club Cartago debía de ser el Águilas, pero el equipo aguileño declinó disputar este partido (tal vez por la mala experiencia del viaje anterior). Finalmente, el encuentro enfrentó a un combinado de jugadores del equipo cartagenero.

Durante este año el Águilas Football Club intentó, sin éxito, disputar algún partido. Las relaciones con el Lorca Foot Ball Club estaban rotas, mientras que el Sport Club Cartago, que había sido invitado a desplazarse a Águilas, desestimó el ofrecimiento. Ante la desesperación por encontrar algún rival al que enfrentarse la junta directiva barajó en varias ocasiones la posibilidad de desplazarse a Madrid, aunque, finalmente, esta opción fue descartada.

El Águilas Football Club jugó por última vez en su terreno de juego el domingo 31 de marzo de 1907. Los aguileños derrotaron por 3-0 a un equipo formado por la tripulación de un barco inglés. Por aquel entonces ya se habían frustrado las esperanzas de viajar a Madrid para jugar contra algún equipo de esta ciudad.

El 3 de agosto de 1907 el Aguilas Football Club disputó en Cartagena el último partido de su historia. Se trataba de un encuentro benéfico a favor de las colonias escolares. El desplazamiento volvió a ser traumático. Los jugadores viajaron en un pequeño barco de vapor, y tal y como había sucedido ocho meses antes, la travesía no acompañó y varios de los expedicionarios sufrieron mareos. Nada más llegar a Cartagena los jugadores tuvieron el tiempo justo para comer antes de disputar el partido. La victoria volvió a corresponder al Águilas, pese a que los visitantes extrañaron el campo de fútbol porque su superficie era mucho más blanda que la del terreno de juego de Las Palmeras.

El equipo rival, compuesto por una selección de jugadores cartageneros de varios equipos, tenía previsto alinear a Soler; Calandre, Pérez; Casanova, M. Sanz, Rodríguez; Conesa, Pascual, Maestre, P. Sanz y Navarro. La última alineación de la historia del Águilas Football Club (o al menos la que estaba anunciada antes del inicio del partido) era la compuesta por Llorca; Vilardell, García; Belzunce, Luna, Desiderio Cuartero; Muñoz, Alfonso Cuartero, Pedro Martí, M. García y Correa. Es decir, que en la expedición del Águilas sólo se desplazaron tres de los doce futbolistas que habían viajado a Cartagena ocho meses antes (Ginés Llorca, Pedro Martí y Pedro Luna).

Algún tiempo después de la disputa de este partido se produjo la disolución del Águilas Football Club, fundado en el año 1900, inscrito oficialmente en 1905 y desaparecido en 1907 al no encontrar equipos rivales contra los que enfrentarse.

Según una información que apareció en la prensa local de la época, el Águilas Football Club jugó 26 partidos a lo largo de su historia, la mayoría de ellos ante equipos formados por marineros de barcos ingleses, y los ganó todos sin encajar ni un solo gol. No ha sido posible contrastar este testimonio en otras fuentes, aunque sí existe constancia de que el equipo aguileño venció a todos sus rivales en los ocho encuentros de los que existen referencias documentales.

Hubo que esperar tres años para que el fútbol resurgiera en Águilas. En 1910 se produjo la fundación del Deportivo Aguileño, heredero natural del Águilas Football Club. Juan Gray volvió al ponerse al frente de este equipo que también hizo historia, pues fue el primer club murciano en clasificarse para disputar el Campeonato de España.




Disolución y refundación de la Cultural Leonesa

La Cultural y Deportiva Leonesa, fundada en 1923, inició la temporada 1930-1931 con el doble objetivo de revalidar su título de Campeón Regional de Castilla – León (llevaba tres consecutivos) y ascender a Segunda División, categoría que acababa de perder después de dos temporadas.

La competición regional se disputó a cuatro vueltas y en ella se enfrentaron los culturalistas al Real Valladolid Deportivo y al debutante C.D. Palencia. Pese a conseguir cuatro victorias frente a estos últimos, el conjunto leonés pinchó frente a su eterno rival, sumando dos derrotas y dos empates, el último de los cuales, en Valladolid, entregó el título a los blanquivioletas y dejó a la Cultural como subcampeón. Quedaba por delante la participación en Tercera División para buscar el ascenso a la categoría de plata, pero este objetivo también se torció, consiguiendo el Celta de Vigo la única plaza para la promoción de ascenso, y finalizando los leoneses en una triste sexta posición, sólo por delante del Racing de Madrid y el Stadium Avilesino. El decepcionante rendimiento deportivo se vio acompañado en las últimas jornadas por la escasa afluencia de público al estadio de Guzmán y esto hacía prever las dificultades económicas que no tardaron en surgir.

Con la temporada ya terminada, el 26 de Abril de 1931, la directiva organizó un partido amistoso contra el C.D. Logroño, que se saldó con la victoria visitante por 1-8. Tras este varapalo, se convocaron dos Juntas Generales de socios, una ordinaria el 15 de Mayo y otra extraordinaria el 24 del mismo mes, saldada esta última con la dimisión de varios directivos que constituía un anuncio de lo que iba a suceder. Todavía se organizó un nuevo partido amistoso el 29 de Junio, siendo esta vez el visitante el Oviedo, que se llevó una rotunda victoria por 0-8 ante una escasísima asistencia de público.

En una nueva Junta General celebrada el 5 de Julio se produjo la dimisión irrevocable de toda la Junta Directiva, que convocó a una reunión a todos los aficionados leoneses el día 8 de Agosto, para tratar la disolución del club y la búsqueda de soluciones para que no desapareciera el fútbol en León. El resultado de esta reunión, ante la ausencia de socios de la Cultural, fue la creación de un nuevo club «amateur» que agrupase a los aficionados leoneses, y que competiría en el campeonato de no federados o en el Regional.

Diario de León, 22/12/1931

Diario de León, 22/12/1931

El día 14, don Eladio Martínez fue elegido presidente de la nueva sociedad, y cuatro días después se decidió que el nombre de esta sería Unión Deportivo Leonés. El nuevo presidente acudió el 23 de Agosto a la Asamblea de la Federación Regional de Castilla – León, en representación de su club y de la Cultural Leonesa, comunicando la imposibilidad de esta última de participar en competición esta temporada, y solicitando la inclusión de su club en el próximo Campeonato Regional de Segunda Categoría, que finalmente fue aceptada por los presentes.

Durante el mes de Septiembre de 1931, el nuevo club se hizo con el arrendamiento de unos terrenos «en la calle San Mamés (junto a la Beneficiencia)» y los acondicionó a marchas forzadas como campo de fútbol. Mientras tanto se establecieron contactos con conocidos futbolistas leoneses y se formó la plantilla que habría de afrontar el Campeonato Regional.

La competición empezó en el mes de Octubre y finalizó en Febrero, consiguiendo los leoneses el subcampeonato tras perder por 3-0 un polémico desempate ante el Salamanca en Valladolid.

Pero antes de esto aún consiguió la Cultural Leonesa dar sus últimos coletazos: La Federación Española publicó el calendario de los distintos grupos de Tercera División y en el primero de ellos, junto al Stadium Avilesino, Valladolid, Eiriña y Racing de Ferrol, figuraba el conjunto culturalista, al que correspondía descansar en la primera jornada, el 20 de Diciembre, y visitar a los ferrolanos en la segunda, el 27 del mismo mes. Inmediatamente se iniciaron las gestiones oportunas y el 5 de Diciembre la directiva culturalista llegó a un acuerdo con la del Unión Deportivo Leonés, por el que este club le cedería sus jugadores y a cambio recibiría todo lo recaudado en taquilla. Además, se programó un partido de entrenamiento con público el día 11, que serviría para inaugurar el nuevo estadio de San Mamés.

Pero todo se quedó en las buenas intenciones. El 22 de Diciembre, el Secretario de la Cultural, Pedro Salvadores, informó de la decisión de su club de no participar en la Tercera División, al no haber conseguido la cesión por parte del Unión Deportivo de los jugadores necesarios, y convocó una Junta General para disolver definitivamente el club. Dos días después respondió el Secretario del Unión Deportivo, indicando que su club había ofrecido más jugadores y que estos no fueron aceptados por los culturalistas. Finalmente, el 29 de Diciembre de 1931, el Comité Ejecutivo de la Federación Nacional aceptó la disolución de la Cultural y Deportiva Leonesa.

El Unión Deportivo Leonés siguió compitiendo dos años más, ahora dentro de la Federación Asturiana, en la que había sido incluida la provincia de León. En la temporada 1932-1933 participó en el Campeonato de Primera Categoría, realizando una pésima campaña que le llevó a descender a Segunda, donde se enfrentó a otros cuatro conjuntos leoneses (Deportiva Bañezana, Deportiva Ponferradina, Astorga F.C. y Recreo Industrial). Consiguió el campeonato, pero perdió la promoción para ascender, ante el Círculo Popular de la Felguera. Tras este fracaso deportivo, el Unión Deportivo Leonés se extinguió, sólo tres años después de su fundación.

Uno de sus rivales de la última temporada, el Recreo Industrial, convocó una reunión en Abril de 1935, para tratar de crear un club que compitiera en el próximo campeonato Regional y aspirase al ascenso de categoría. La reunión se celebró el día 7 y en ella se aprobó la desaparición del Recreo Industrial, y la fundación de un nuevo club, cuyo nombre sería León F.C., y que una semana más tarde ya disputaba su primer partido oficial, cayendo por 1-2 ante la Ponferradina, que acabaría proclamándose campeón. El 31 de Julio, la Federación Asturiana comunicó que, por incumplimiento de sus obligaciones, daba de baja al León F.C., que desaparecía así, apenas tres meses después de haber sido fundado.

En Septiembre de 1935 se organizó un nuevo club, con el nombre de Sociedad Cultural Leonesa, para participar en el Campeonato Regional de Primera Categoría de la recién creada Federación Leonesa de Fútbol, integrada por las provincias de León, Palencia y Zamora. El día 15 se jugó un amistoso entre una selección local y el Athletic Club de Mieres, correspondiendo el triunfo a los leoneses por el resultado de 6-0. A partir de esta selección se formó la plantilla que, sólo una semana después, debutaba en el campeonato venciendo por 6-1 a la S.D. Bañezana. El 24 de Noviembre finalizó este campeonato, con el triunfo de la Sociedad Cultural Leonesa, que le dio opción a participar en la fase de ascenso, perdiendo en la primera eliminatoria en Enero de 1936 ante el Club Gijón. Pocos meses después, el inicio de la Guerra Civil significó la extinción de este nuevo club, que tampoco llegó al año de existencia.

Cuando la Guerra estaba cerca de su finalización, ante la falta de actividad bélica en León, se empezó a fomentar la celebración de distintos partidos amistosos, entre equipos formados a partir de las distintas unidades militares presentes en la provincia. Entre todos ellos destacaba el equipo del S.E.U., que se había hecho con la propiedad del antiguo campo de San Mamés, rebautizado como «campo del S.E.U.». En Agosto de 1939 se anunció la disolución de la Federación Leonesa y la inclusión de las provincias de León, Palencia y Zamora en la Asturiana. Rápidamente se iniciaron las gestiones para contar con un nuevo club en León y así, cuando el 12 de Octubre se enfrentó el S.E.U. al Santa Ana, lo hizo ya con la denominación oficiosa de «Cultural Leonesa».

Un mes más tarde, el 12 de Noviembre, se celebró en el Bar Azul la Asamblea fundacional de la nueva Cultural y Deportiva Leonesa. En ella, cumpliendo con las obligaciones propias del momento, se nombró presidentes de honor a los Gobernadores Civil y Militar, al Jefe Provincial del Movimiento, al Presidente de la Diputación y al Alcalde de la ciudad, y se eligió presidente a don Francisco González Valdés. En los días siguientes se abrió el plazo de alta de socios, se formalizó la plantilla con la que la Cultural habría de iniciar el Campeonato Regional en Diciembre y se cumplió con los requisitos necesarios para darse de alta en la Federación a todos los efectos. Se puso fin así a ocho años en los que tres clubs de efímera existencia trataron de reanimar a la afición leonesa, sin conseguirlo.

Diario de León, 13/11/1939

Diario de León, 13/11/1939