La Universiada de México en 1979: éxitos y controversias

La Universiada que se desarrolla éste año en Kazán, Rusia, ha tenido buenos resultados para la delegación nacional. Aunque en el pasado, el evento mostraba un nivel ínfimo en relación a lo que hoy en día podemos observar. En 1979, México organizó una edición más de este evento, y como veremos, nada tiene que ver con el acontecer actual.

Con el lema de «Acción de la Juventud por la Paz», casi similar al de los Juegos Olímpicos de 1968, el 2 de Septiembre de 1979, fueron organizados los Decimos Juegos Mundiales de la Federación Internacional del Deporte Universitario (FISU), teniendo como sede el Distrito Federal. Popularmente los conocemos como «Universiada», término que fusiona los vocablos Universidad y Olimpiada.

La organización de estos juegos, corrió a cargo de Primo Nebiolo, titular de la FISU, y Guillermo López Portillo, presidente del Comité Organizador y del Instituto Nacional del Deporte (INDE), antecesor de la CONADE. Guillermo, es hermano del entonces Presidente de la República José, de los mismos apellidos.

Con un Estadio Olímpico Universitario pletórico, la ceremonia de apertura tuvo como momento cumbre el encendido del pebetero, luego de un recorrido de cerca de 2,260 kilómetros de la antorcha simbólica. Dicho peregrinar inició en Ciudad Juárez y finalizó en Mérida. El recorrido contó con la participación de cerca de 2,150 estudiantes de todo el país.

La ceremonia, como en muchos eventos de éste tipo, fue conmovedora. Participaron cerca de 16,000 alumnos de secundaria con bailes rítmicos, la orquesta de la Secretaría de Marina amenizó con su música y niños de la ciudad de Puebla formaron mosaicos en la cancha del estadio, con leyendas alusivas al compañerismo, la amistad, la juventud, pero sobre todo, La Paz. En su discurso, la máxima de Guillermo López Portillo, fue enaltecer el espíritu deportivo, como punto de partida para lograr objetivos más altos en la comunidad universitaria.

Para el máximo representante del deporte universitario mundial, Primo Nebiolo, la organización de aquel evento fue la más importante jamás hecha hasta entonces por la FISU. El funcionario no escatimó en expresar sus felicitaciones a Guillermo López Portillo.

En cuanto a la logística, la villa, construida para el alojamiento de los deportistas, tuvo una ubicación referencial, situada a 14 kilómetros del centro de la capital y a 9.5 kilómetros del Estadio Olímpico. Las diversas vialidades, facilitaron el acceso de los atletas a las 26 sedes deportivas dispuestas por el INDE. La villa contó además, con todos los servicios indispensables para cubrir las necesidades de los participantes.

La Universiada de 1979, en lo deportivo, tuvo historias plausibles, como la obtención del récord mundial del italiano Pietro Mennea en los 200 metros en Atletismo, al cronometrar 19.72 segundos. A la postre, Mennea obtendría un año después la presea dorada en la misma especialidad, en los juegos de Moscú ´80. En aquella justa, los soviéticos se posicionaron como los punteros del medallero, al obtener 73 medallas, por 51 de los Estados Unidos y 31 de Rumania. Aún los poderosos chinos no figuraban, y quedaron en el lugar 13, por debajo de México, que ocupó el lugar 11°, con cuatro medallas, una de ellas, la de oro, obtenida en el futbol, tras superar a Uruguay por marcador de 5-3. De igual manera, José Gómez y Enrique Aquino hicieron el 2-3 en la prueba de 5000 metros. El mismo Aquino  obtuvo otra plata en la prueba de fondo de 10,000 metros.

Pero como muchos eventos de ésta índole, no todo fue miel sobre hojuelas en la organización de la Décima Universiada. En primer lugar, en el afán por colmar de atenciones al dirigente Nebiolo, se le otorgó la condecoración del «Águila Azteca». Dicho galardón es el más importante entregado por el Gobierno a un extranjero destacado, pero los méritos del rector de la FISU fueron sobrevalorados. De forma paralela, se organizó en el país el Consejo de Estudiantes Deportivos Universitarios (CESU), que tuvo como objetivo, priorizar el cuidado de la salud a través del deporte y el fomento del mismo, a partir de edades tempranas. Los organizadores de la Universiada ignoraron dicho evento. Otra de las circunstancias, fue que irónicamente, Guillermo López Portillo, director del INDE, y Alejandro Cadaval, director de Actividades Deportivas de la UNAM, no llevaban la mejor de las relaciones, ya que éste último, no quiso participar en la organización del evento, al considerar que el Comité hizo gastos innecesarios y absurdos en logística e infraestructura, a pesar de que aparentaba ser un evento austero.  Tales gastos se dieron, específicamente, en el alquiler de costosos equipos de sonido de mala calidad para la inauguración.

Además, las diferencias de nivel en el aspecto deportivo, hicieron que el evento dejara de adquirir el interés previsto, ya que la competencia entre los atletas no sería para nada pareja. Las competencias fueron de mala calidad y carecieron de espectacularidad, en la mayoría de las disciplinas. A pesar de la publicidad que se hizo al evento, este pasó inadvertido, no obstante que los medios de comunicación interrumpieron las señales de los deportes más vistos en aquellos tiempos: El futbol y el beisbol.




El Real Madrid ¿Equipo del Régimen Franquista?

Para los historiadores del FC Barcelona, al leer el titulo de arriba, sobraría la interrogación y estos tienen mucho peso, pues es el Club, con más historiadores por m2 del mundo.

Lógicamente los historiadores del Real Madrid, muchos menos, no están de acuerdo con lo anterior.

Si se revisa lo escrito por algún escritor, de simpatías neutrales y deportivistas, como Carlos Fernández Santander en su libro «El futbol durante la guerra civil y el franquismo» en el capítulo, casi del mismo título, que este trabajo (paginas 151-159), se puede deducir, que está más próximo a la tesis de los historiadores madridistas, que a la de los barcelonistas. Incluso, este autor, aporta una referencia de El País (3/12/1978), tampoco dado a simpatías madridistas, después de la muerte de D. Santiago Bernabéu, que dice: «Cabe decir que mas que ser el Real Madrid el equipo del Régimen y Bernabéu un hombre apoyado por este, como se ha dicho, fue el Régimen el que se favoreció de la tarea de Bernabéu. El poderoso equipo madridista fue toda una propaganda en los años en que el bloqueo era aun un recuerdo reciente, y la ilusión de no pocos trabajadores. Por lo demás, él nunca buscó favores ni se interesó gran cosa por la política».

La cuestión debe ser tan evidente, que muy recientemente, un afamado barcelonista, como es el escritor Jimmy Burns, nieto del doctor D. Gregorio Marañón, ha dicho, entre otras cosas en AS (7/7/2013): El mito del Real Madrid franquista lo creo el Barça y le sirvió de mucho. El Real Madrid durante la Republica se llamo solo Madrid, muchos jugadores fueron ejecutados por republicanos, así como funcionarios y muchos hinchas no fueron franquistas. Valdano, por ejemplo es del Madrid y viene de la tradición izquierdista clara».

Puestas así las cosas, se ha rescatado un comentario desde el barcelonismo, hecho en tiempo real franquista, que también inclina la balanza a que el Real Madrid no fue el equipo del Régimen franquista. Véase «La Revista Barcelonista» en su número 165, del 28 de mayo de 1968, en su página 5, en la sección «Los pájaros de las Ramblas» por E. Fernández, el artículo titulado «El Madrid vetado en Méjico», que se reproduce entero: «Mis pájaros están estupefactos. Según ciertas noticias publicadas, el Real Madrid no jugara en Méjico mientras determinada y alta personalidad mejicana esté en condiciones de impedirlo «por ser el equipo del Gobierno», del Gobierno español claro. Y no parece que nadie se haya preocupado mucho de esta verdadera injuria.

En primer lugar, hay que ignorar muchas cosas, demasiadas, para calificar a ningún equipo de nuestro país «equipo del Gobierno». Cuando muchos equipos extranjeros son incluso «del ejercito» de sus respectivos países, el futbol en España está constituido por equipos de sociedades privadas, que se juegan sus cuartos, y los exponen cara al desarrollo -quizá a la explotación- de un deporte. En segundo lugar, un país que está en inmediata organización de unos Juegos Olímpicos, que ya han quedado bastante cercenados por la discriminación africana, no debiera buscarse nuevos quebraderos de cabeza.

Si, sencillamente, se hubiera dicho que «el Real Madrid no interesa en Méjico», santo y bueno. Están en su derecho. Lo de vetarle por considerarle equipo del Gobierno, es algo que supera todas las marcas de la tontería y que nos hace temer por unas relaciones futuras deportivas, que deben ser limpias y claras como todo en deporte, y estar al margen de pequeñas rencillas de casino de pueblo.

Y si hoy hablamos así, es porque también algún día, se le puede ocurrir a ese señor decir cosas semejantes y quizá peores de otros equipos Y para calificar hay que saber antes cualificar».

Sin comentarios.




El día que el Barça estuvo a punto de sufrir un Superga

La primera edición de la Copa Latina se celebró en 1949. Fútbol Club Barcelona (Club de Fútbol Barcelona para la dictadura franquista), Sporting Clube de Portugal, Stade de Reims y Torino, todos ellos ganadores de sus respectivas ligas en la campaña 1948-49, fueron los participantes del torneo. La competición se jugó entre el 26 de junio y el 3 de julio y tuvo dos sedes: Barcelona y Madrid. Los prolegómenos de la Copa Latina estuvieron marcados por la tragedia que había sufrido el Grande Torino el 4 de mayo. La plantilla del conjunto del Piamonte, ganadora de los últimos cinco Scudetti celebrados en 1943, 1946, 1947, 1948 y 1949 (no se disputaron las temporadas 1943-44 y 1944-45), sufrió un accidente de avión cuando regresaba de disputar el partido de homenaje al capitán del Benfica, Francisco Ferreira, en Lisboa. El avión chocó contra el muro de piedra de la basílica de Superga, en Torino, y falleció toda la tripulación. Pese a la tragedia vivida el mes anterior, el equipo turinés decidió participar en la Copa Latina. Anteriormente, la Federación italiana había declarado al Torino ganador de la liga transalpina de aquel año; antes de lo acontecido en Superga, los turineses lideraban el campeonato cuando aún faltaban cuatro jornadas por disputarse. Los últimos encuentros se jugaron, pero tanto el Torino como sus rivales alinearon a juveniles.

Portada de La Stampa del día 5 de mayo de 1949.

Portada de La Stampa del día 5 de mayo de 1949.

Portada de La Gazzetta dello Sport sobre la tragedia de Superga.

Portada de La Gazzetta dello Sport sobre la tragedia de Superga.

De esta manera, el Torino afrontó la Copa Latina con un equipo muy joven: la mayoría de sus jugadores tenía 17 años, mientras que el más ‘veterano’ tenía 23. Dicha situación varió de cara al encuentro por el tercer y cuarto puesto ya que el portero internacional italiano Giuseppe Moro y el argentino Benjamín Santos reforzaron a la escuadra piamontesa. El destino quiso que en el primer partido del torneo se vieran las caras con otro equipo lisboeta, el Sporting Clube, después de la trágica vuelta desde Lisboa. Pese a la inexperiencia de su plantilla, los turineses vendieron cara su derrota ante el Sporting (3-1) y superaron al Stade de Reims por 5 a 3 en el choque por el tercer y cuarto puesto celebrado en Les Corts. La final se disputó en Chamartín y el Barça ganó al conjunto lisboeta por 2 a 1 gracias a los goles de Josep Seguer y Estanislau Basora. Antes, el conjunto catalán había goleado al Stade de Reims por 5 a 0. De esta forma, los azulgrana celebraron el primer título continental oficial y estrenaron el palmarés de la recién nacida Copa Latina. Era julio de 1949.

Diez años después, el FC Barcelona de Helenio Herrera debutaba en la Copa de Europa. Era la temporada 1959-60 y los azulgrana aspiraban a destronar a un Real Madrid que sumaba cuatro torneos y que se había convertido en la referencia del fútbol europeo.

El primer obstáculo del Barça para llegar a la final que se disputaba en Hampden Park (Glasgow) fue el CDNA de Sofía. El actual CSKA de Sofía, conocido por ser el equipo del Ejército, era el claro dominador del fútbol búlgaro y sumaba ocho de las últimas nueve ligas. No obstante, sus méritos en el torneo doméstico le habían permitido participar en tres ediciones de la Copa de Europa. En la 1956-57, barrió al Dinamo de Bucarest (8 a 1 en la ida y derrota por 3 a 2 en la vuelta) e hizo sufrir al Estrella Roja en cuartos de final (3-1 en Belgrado y 2-1 en Sofía). En su segunda campaña, el CDNA cayó en primera ronda ante el Vasas húngaro (2-1 favorable y 6-1 en contra), mientras que en su tercer curso fue eliminado por el Atlético de Madrid en una eliminatoria de tres partidos. Los búlgaros encajaron un 2 a 1 en Madrid y ganaron 1 a 0 en Sofía. Por aquel entonces sólo valía la diferencia de goles totales, por lo que se tuvo que jugar un tercer encuentro en terreno neutral. Fue el 18 de diciembre de 1958 en el estadio Charmilles de Ginebra, el mismo feudo que había visto debutar al Real Madrid en la primera edición de la Copa de Europa o, mejor dicho, la Coupe des Clubs Champions européens. El Atlético se impuso en tierras suizas en un duelo que se decidió en la prórroga (3-1). El CDNA se quejó del arbitraje y de un supuesto soborno que les propuso la directiva colchonera. No en vano, el club búlgaro denunció los hechos y envió una carta a la UEFA pidiendo la repetición del choque, solicitud que fue desestimada por el ente europeo.

La curiosidad de la eliminatoria ante el CDNA Sofía fue que el Atlético jugó en el estadio del Real Madrid ya que el Metropolitano no disponía de luz artificial. Los partidos de competición europea se solían disputar en jornada laborable, situación que provocaba que los choques tuvieran que celebrarse por la tarde-noche. En algunas ocasiones se aprovechaban los días festivos para poder pactar la fecha de dichos encuentros. Sin embargo, había un calendario y los clubs tenían que llegar a un acuerdo para celebrar la eliminatoria antes de la fecha prevista. En todo caso, para que los aficionados pudieran acudir en masa al estadio en un duelo entresemana, era necesario que los campos dispusieran de luz artificial. Y el Metropolitano aún no gozaba de focos que permitieran el horario nocturno. Aun así, el duelo de primera ronda ante el Drumcondra FC irlandés se jugó en el estadio rojiblanco. La hora del pitido inicial (17:00) y la fecha (17 de septiembre) hicieron posible que el debut europeo no fuera en el estadio de su gran rival ciudadano.

No en vano, el conjunto rojiblanco volvió a jugar como local en Chamartín en cuartos de final ante el Schalke 04. Los más de 100.000 aficionados que se reunieron la noche del 4 de marzo en el coliseo blanco bien podría ser la mejor entrada de la historia del club colchonero actuando como local. En este sentido, tampoco sería descartable que, aparte del hándicap de no disponer de luz artificial, hubiera un trasfondo económico que motivó el cambio de feudo (en aquella época la venta de entradas era la gran fuente de ingresos de los clubs). Fue la última vez que el Atlético jugó en el Bernabéu como local ya que el encuentro de ida de la semifinal contra el Real Madrid se celebró en el Metropolitano (17:00).

Entrada del partido Atlético de Madrid-CDNA de Sofía disputado en el Santiago Bernabéu.

Entrada del partido Atlético de Madrid-CDNA de Sofía disputado en el Santiago Bernabéu.

El Barça inició la campaña 1959-60 con optimismo: la llegada de Helenio Herrera a finales de la temporada 1957-58 supuso un punto de inflexión para un equipo que no ganaba la Liga desde 1953. A su vez, el conjunto catalán contemplaba con nostalgia como el Real Madrid le arrebataba parte del prestigio internacional adquirido gracias a la magnífica generación de las ‘Cinco Copas’. En el primer curso completo con Helenio Herrera al frente del club, el Barça volvió a ganar la Liga. El ‘Mago’, que ya sabía lo que era ganar el campeonato dirigiendo al Atlético (1950 y 1951), regresó al fútbol español por la puerta grande tras un breve periplo por el Os Belenenses. La Liga lograda con cuatro puntos de ventaja sobre el Real Madrid permitía el estreno del club y del propio Helenio Herrera en la Copa de Europa. El FC Barcelona, que ya sabía lo que era ganar la Copa Latina y la Copa de Ferias, era consciente de que el torneo lanzado por L’Équipe y apadrinado por la UEFA se había convertido en la competición de referencia. Cabe señalar que el Barça disputó dos torneos continentales a la vez: la Copa de Europa y la Copa de Ferias, situación que se repetiría la temporada siguiente.

El Barça afrontó su debut en la Copa de Europa ante el CDNA de Sofía después de haber perdido la final de la quinta edición del Trofeo Carranza ante el Real Madrid por 4 a 3. Helenio Herrera relata en su libro ‘Yo. Memorias de Helenio Herrera’, que su equipo no podía arriesgar debido al compromiso en Sofía e insinuó que jugaron sin la intensidad necesaria: «No podíamos arriesgar el éxito de nuestra primera eliminatoria en la Copa de Europa por ganar al Madrid en Cádiz. Los del Madrid lo sabían y jugaron un partido muy duro, destacando una entrada vergonzosa de Santamaría a Kocsis, que nos privó de éste jugador para toda la primera vuelta de la Liga», remarcó el entrenador argentino. El duelo entre colchoneros y búlgaros de la campaña anterior era un buen aviso para los azulgrana. De ahí que, viendo la dificultad que tuvo el XI rojiblanco dirigido por ‘Fernando’ Daučík, no es extraño que el técnico bonaerense reservara jugadores de cara al desplazamiento europeo.

Los azulgrana partieron hacia Sofía el martes 1 de septiembre, dos días después de haber jugado la final del Carranza y dos días antes del estreno continental. El FC Barcelona tuvo un caluroso recibimiento en la capital búlgara y el mismo técnico argentino recuerda que «la expectación era grande. Atraídos por la fama del Barcelona y por mis métodos de preparación, más de mil personas presenciaron nuestro entrenamiento en el estadio Levski». Herrera presume en su libro que entre los asistentes estaban «todos los técnicos del país e incluso los entrenadores del equipo nacional ruso».

Imagen de la expedición azulgrana que viajó a Sofía publicada el 2 de septiembre en 'La Vanguardia'.

Imagen de la expedición azulgrana que viajó a Sofía publicada el 2 de septiembre en 'La Vanguardia'.

El conjunto catalán sólo pudo sacar un empate a 2 ante el CDNA. Kiril Rakarov avanzó a los locales en el 16′, pero los azulgrana le dieron la vuelta al marcador gracias a las dianas de Joan Segarra (30′) y Eulogio Martínez (61′). Ivan Kolev, primer jugador búlgaro nominado para el ‘Balón de Oro’, firmó el 2-2 final en el minuto 80. Tal y como se esperaba, el partido no fue nada fácil y el conjunto del Ejército acechó el marco defendido por Antoni Ramallets. Pese a los compases de sufrimiento, Herrera se mostró satisfecho con el resultado y confiado de cara a la vuelta. Al mismo tiempo, hizo gala de su verborrea y declaró lo siguiente: «ya dije que en el peor de los casos lograríamos el empate».  Pese a que Helenio Herrera no tenía problema alguno en decir lo que pensaba (o lo que creía que debía decir), en sus memorias critica en diversas ocasiones a los medios de comunicación, a quienes acusa de inventarse declaraciones suyas.

Imagen del encuentro publicada el 6 de septiembre en 'El Mundo Deportivo'.

Imagen del encuentro publicada el 6 de septiembre en 'El Mundo Deportivo'.

Tras el empate cosechado en suelo búlgaro, la expedición azulgrana emprendió el camino de vuelta. La aviación comercial era una realidad y varios equipos utilizaban el transporte aéreo en sus desplazamientos. De hecho, la reducción del tiempo empleado en los trayectos fue uno de los motivos que hicieron viable una competición europea a nivel de clubs. Que un club italiano pudiera jugar en Portugal entresemana o que un conjunto francés visitara Suecia un par de días antes de afrontar un duelo liguero permitieron la celebración de la Copa de Europa. Pero no todo eran buenas noticias. En febrero de 1958, nueve años después del accidente del Grande Torino, la plantilla del Manchester United, club que en 1956 había desafiado a la propia Football Association para participar en la segunda edición de la Copa de Europa, sufrió un accidente aéreo. El conjunto inglés, que se había clasificado para las semifinales de la Copa de Europa después de empatar en Belgrado (3-3) y hacer valer el 2-1 de la ida, vio como el sueño europeo se esfumaba de la forma más cruel: el avión que transportaba la expedición del Manchester United se estrelló en el aeropuerto de Múnich, ciudad en la que tenían que hacer una parada técnica antes de emprender el viaje de vuelta a Inglaterra. 23 pasajeros perdieron la vida. Entre ellos había ocho futbolistas: Geoff Bent, Roger Byrne, Eddie Colman, Mark Jones, David Pegg, Thomas Taylor, Liam Whelan y Duncan Edwards. Éste último, una de las estrellas emergentes del fútbol británico y mundial, pereció días después del accidente como consecuencia de las heridas sufridas. Cinco de los fallecidos habían disputado el encuentro de Belgrado ante el Estrella Roja. Jackie Blanchflower y Johnny Berry sobrevivieron, pero no volvieron a calzarse las botas. Por el contrario, el técnico escocés, Matt Busby, se recuperó de las heridas y volvió a coger el timón del equipo. Durante su convalecencia, su ayudante, el galés Jimmy Murphy, se hizo cargo del equipo. Murphy compaginaba su trabajo en el Manchester United con el cargo de seleccionador de Gales. Dicha circunstancia pudo salvarle la vida: mientras el conjunto inglés jugaba en Belgrado, él dirigía al combinado galés ante Israel. Y no en un duelo cualquiera: la victoria por 2 a 0 ante los israelíes clasificó a los ‘Dragones’ para el Mundial de 1958, hasta ahora su única presencia en un Campeonato del Mundo.

Pese al estado de shock que vivía, el Manchester United decidió disputar las semifinales de la Copa de Europa. Así, dos meses después de la tragedia de Múnich, los ‘diablos rojos’ afrontaron el duelo contra el Milan. Pese a ganar por 2 a 1 en la ida con un XI de circunstancias, el conjunto inglés no tuvo opción en la vuelta y encajó un 4-0 en San Siro. En 1968, diez años después de la desgracia sufrida en Múnich, el Manchester United logró la primera Copa de Europa para el fútbol inglés (que no británico; Celtic, 1967). Entre los campeones estaban Matt Busby, Bobby Charlton y Bill Foulkes, todos ellos supervivientes del accidente de 1958.

Imagen del avión que transportaba al Manchester United.

Imagen del avión que transportaba al Manchester United.

En 1959, un año después del accidente del Manchester United en Múnich y diez años más tarde de lo sucedido en Superga, el Barça vivió momentos de angustia en su vuelo de regreso de Bulgaria. En los tres casos se cumplía un mismo patrón: partido internacional jugado entresemana; viaje en avión después del partido y condiciones meteorológicas adversas. Gabriel Hanot, uno de los ‘padres’ de la Copa de Europa y todo un referente del periodismo deportivo de la época, definió el vuelo Barcelona-Sofía «como el más azaroso y el más inquietante hasta el momento». El club catalán había ofrecido a Hanot viajar con la expedición del equipo. De esta forma, el periodista francés evitaría «las interminables formalidades del paso a la Europa del Este». El propio redactor de L’Équipe narró los hechos: «Hasta Roma todo marchó bien. De pronto, el tiempo sobre el Mediterráneo empezó a estropearse y llegó a ser francamente malo. Teníamos los cinturones amarrados y las lámparas encendida hacia un cuarto de hora, cuando llegamos a lo que tomamos como el núcleo de la tormenta, pero que era en realidad una tromba sobre el Mediterráneo Oriental. La lluvia y el granizo acribillaban el techo y las paredes del avión, que parecía hundirse en el vacío o levantarse irresistiblemente dando vueltas casi en vertical, a derecha e izquierda. En aquellos momentos, a pesar de la legítima alegría que le había producido al Barcelona el empate de Sofía y al optimismo con que todos esperaban ahora la venida de los búlgaros a Barcelona, el silencio era total, casi sepulcral. Molidos y zarandeados, nadie se atrevía a hablar. De improviso, la voz de Herrera se dejó oír:

–          «¡Mañana entrenamiento a las once!», gritó el entrenador azulgrana, gran conocedor de la psicología de sus hombres.

En efecto, aquellas palabras tuvieron la virtud de tranquilizarnos, relativamente, a todos, a pesar del innegable riesgo que, si el aparato no había perdido totalmente el rumbo, debíamos hallarnos peligrosamente volando sobre los Pirineos…».

El relato de Hanot continúa de la siguiente manera: «Algunos minutos más tarde, el piloto nos hizo saber que, después de haber perdido toda relación, no sólo con Barcelona, sino también con Perpignan, Marsella, Niza, Ajaccio y Roma, acababa de establecer comunicación al sur con Mallorca, y que dábamos media vuelta para aterrizar en Palma, donde esperaríamos a que se apaciguase la borrasca. Instantes después aterrizamos en una pista inundada y, con el agua hasta los tobillos, bajamos del avión».

Hanot también cuenta que muchos jugadores se negaron a regresar a Barcelona en avión y propusieron volver a la capital catalana en barco. Hay que recordar que la selección italiana acudió al Mundial de 1950 celebrado en Brasil por vía marítima debido al pánico a volar después de lo acontecido en Superga. Pese a todo, los jugadores del Barça acabaron cediendo y la expedición regresó a Barcelona en avión. «Fuimos recibidos por las angustiadas familias a quienes se había anunciado que no se tenían noticias del avión que, arrastrado por la tormenta, había perdido contacto durante más de una hora», recordó Hanot.

Noticia publicada en 'El Mundo Deportivo' el día 5 de septiembre de 1959.

Noticia publicada en 'El Mundo Deportivo' el día 5 de septiembre de 1959.

Helenio Herrera explica en su biografía «que los jugadores del Barcelona demostraron ser más valientes que los del Atlético de Madrid, pues en circunstancias similares, sobre el Atlántico, rumbo a La Habana, azotados por rayos, agua y viento, todos se tapaban la cabeza con mantas, sobre todo los canarios Hernández, Miguel, Silva, etc…, y no querían escuchar mis palabras cuando trataba de tranquilizarles. Hay que decir que el aparato era bastante malo y el miedo estaba más que justificado». El técnico argentino hace referencia a la gira que hizo el Atlético por Cuba el verano de 1952 (Herrera dirigió al conjunto rojiblanco entre 1949 y enero de 1953). ‘El Mundo Deportivo’ del día 5 de noviembre recordó los malos momentos que vivió la expedición culé: «Anoche regresó el Barcelona tras una mala travesía Sofía-Barcelona, que le obligó a hacer escala en Palma de Mallorca». Dentro de la noticia se explica que el avión sufrió «bandazos» y que los futbolistas propusieron regresar en barco. Por el contrario, no se ofrece el testimonio de algún jugador.

En aquel avión viajaban periodistas, miembros de la directiva, representantes de organismos deportivos, el cuerpo técnico y los jugadores Ramallets, Segarra, Olivella, Rodri, Gracia, Gensana, Rivelles, Evaristo, Flotats, Eulogio Martínez, Luis Suárez, Villaverde…pero no estaban Kubala, Kocsis y Czibor. Los tres futbolistas húngaros no pudieron viajar al país comunista. La prensa de la época apenas habló del asunto: ‘La Vanguardia’ del día 20 de agosto publicó que «Kubala, Czibor y Kocsis no podrán desplazarse a Sofía por razones que no es necesario aclarar», mientras que en ‘El Mundo Deportivo’ del 30 de agosto se escribió que estos tres jugadores eran bajas seguras, pero no se especificaba el motivo.

De todas formas, la presencia de Kubala en el equipo tampoco estaba garantizada. El futbolista vivía un momento complicado en el club: había tenido sus diferencias con Helenio Herrera y la directiva se había alineado con el argentino, situación que originó un ambiente tenso con la afición y con algunos miembros de la propia junta. Se acusó al crack húngaro de borrarse en algunos partidos y de ausentarse en los entrenamientos sin causa justificada. Kubala tenía 32 años y acumulaba un largo historial de lesiones, muchas de ellas provocadas por los férreos marcajes a los que era sometido; en aquella época varios periodistas ya denunciaban la situación y pedían más protección para el jugador. Con todo, pese a la ‘guerra fría’ que vivían Kubala y el club (daría para un extenso artículo), Herrera contó con él en los primeros encuentros de la temporada.

La imposibilidad de viajar a Bulgaria permitió a Kubala disputar el partido de homenaje al espanyolista Ricardo Teruel. El encuentro enfrentó al Espanyol con el Oporto y se jugó el miércoles día 2 de septiembre en Les Corts, un día antes del CDNA Sofía-FC Barcelona. El mismo día del debut azulgrana en la Copa de Europa, Kubala pisó el hospital, pero como visitante. Él y Czibor fueron a ver como el doctor Cabot operaba a su compañero Sándor Kocsis. El parte médico del delantero explicaba que la entrada del madridista Santamaría en Cádiz le había provocado una «ruptura inferior (tibial) del ligamento lateral interno y arrancamiento profundo de dicho ligamento en toda la periferia meniscal». La lesión y el veto hubieran salvado al delantero de un accidente de avión que, felizmente, nunca ocurrió.

Lo curioso del caso es que Kubala, que tampoco viajó a Sofía, estuvo a punto de formar parte del Grande Torino. Manuel Ibáñez Escofet cuenta en «Kubala, un barceloní de Budapest», que el húngaro no acabó fichando por el club piamontés porque en el momento de la firma de contrato, el emisario italiano redujo la oferta inicial a la mitad». ‘Laszli’, pese a la mala situación económica que vivía (se había fugado de Hungría), rechazó el trato. También se ha publicado en varias ocasiones que el Torino le había invitado a participar en el encuentro de homenaje del capitán del Benfica. Por aquel entonces, privado de jugar partidos oficiales, disputó varios amistosos con el Aurora Pro Patria 1919, un club de la Lombardía que no milita en la Serie A desde la temporada 1955-56. Los motivos por los que Kubala no jugó aquel encuentro con el Torino difieren según la fuente. Se ha escrito en varias ocasiones que Kubala se quedó en Italia porque su mujer e hijo habían logrado huir de Hungría y quería reunirse con ellos en Udine. En cambio, el jugador explicó otra versión al periodista mallorquín Miguel Vidal: «soy un hombre con suerte. Me salvé de morir fusilado en la frontera, pero también me salvé de morir en el accidente aéreo de Superga, ya que el Torino había querido que jugara con ellos el amistoso de Lisboa y el presidente del Pro Patria, equipo con el que jugaba algunos amistosos previo pago de una multa a la FIFA, no quiso que fuera. Murieron todos, incluido mi paisano Giulio Schubert, nacido en Budapest y compañero mío luego en el Bratislava». Sea como fuera, el destino quiso que ‘Laszli’ no subiera a aquel fatídico avión en 1949 y que tampoco realizara el peligroso viaje desde Bulgaria en 1959.

Kubala con la camiseta del Pro Patria.

Kubala con la camiseta del Pro Patria.

Kubala y Czibor pudieron disputar la vuelta ante el CDNA de Sofía en un partido en el que el Camp Nou estrenó iluminación artificial (el partido empezó a las 22:30 de la noche). El conjunto de Helenio Herrera jugó un gran match y se impuso a su rival por un contundente 6 a 2. Los hogares con televisor pudieron disfrutar de la gran victoria azulgrana puesto que el partido fue ofrecido por televisión. La prensa destacó el buen partido de Kubala, autor de tres goles, dos de ellos desde el punto de penalti y otro gracias a un lanzamiento de libre directo, una de sus especialidades. La trayectoria azulgrana en la Copa de Europa continuó de forma brillante: Milan y Wolverhampton fueron las siguiente víctimas de un Barça demoledor. No en vano, superó a los italianos por un global de 7 a 1 y a los ingleses por una diferencia aún mayor: 9 a 2.

Los azulgrana encararon las semifinales frente al Real Madrid con optimismo e ilusión: se habían proclamado campeones de Liga y habían derrotado al conjunto blanco un mes antes del duelo europeo. Aun así, el buen momento de los de Helenio Herrera no fue suficiente y el Madrid salió victorioso del primer Clásico disputado en Europa. El doble triunfo por 3 a 1 del equipo dirigido por Miguel Muñoz provocó un cisma en el FC Barcelona y Helenio Herrera fue destituido tres días después de la eliminatoria. El Real Madrid, por su parte, siguió su camino triunfal por el ‘Viejo Continente’ y ganó su quinto trofeo consecutivo después de superar al Eintracht de Frankfurt por 7 a 3 en Glasgow. Todavía hoy es una de las finales más recordadas de la historia de la Copa de Europa. Pese a la decepción, el curso 1959-60 no fue malo para el Barça: el equipo ganó la Liga y la Copa de Ferias. Y lo más importante: pudo seguir entrenándose a las once y no tuvo que lamentar ningún accidente aéreo que hubiera marcado para siempre la historia del club.




Atlético Madrid – Brasil: dos partidos históricos

La relación entre el Club Atlético de Madrid y el fútbol brasileño se ha distinguido fundamentalmente por los grandes jugadores que han vestido la camiseta rojiblanca. La llegada de Edvaldo Izidio Neto «Vavá», tras la Copa del Mundo de 1958, abrió una lista de internacionales brasileños que han aportado su clase y su calidad para la consecución de los mejores éxitos del club madrileño. Por citar los más destacados: Leivinha, Pereira, Dirceu, Alemão, Baltazar, Juninho… hasta los actuales Diego Costa y Miranda.

Además, en dos ocasiones históricas la selección de Brasil se ha enfrentado al Club Atlético de Madrid en encuentros de exhibición para deleite de un público conquistado por el espectáculo futbolístico. El primero tuvo lugar en 1966 como antesala del Mundial de Inglaterra y el segundo con motivo del 75º Aniversario del Club Atlético de Madrid, en 1978, significando el cierre de la gira brasileña por Europa y Asia como preparación para el Mundial de Argentina. Dos extraordinarios partidos que dejaron su huella. En el presente artículo vamos a recordar tan especiales enfrentamientos.

1966: ATLÉTICO MADRID – BRASIL 3-5

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La Asociación de la Prensa organizó este partido entre el Club Atlético de Madrid, flamante campeón de Liga, y la Selección de Brasil, entonces bicampeona del Mundo.

La Confederación Brasileña de Deportes había perfilado un calendario de preparación para la Copa del Mundo bastante cargado, con la intención de forjar un equipo lo más conjuntado posible. Muchos de los grandes triunfadores de Suecia 1958 y Chile 1962 se habían retirado o les empezaba a pesar la edad demasiado. Pelé era una excepción, porque, pese a que ya había ganado dos mundiales, en esas fechas de 1966 contaba tan solo con 25 años de edad.

Durante el mes de junio Brasil tuvo tres rivales (Perú, Polonia y Checoslovaquia), contra los que jugó dos veces en un margen de tiempo ínfimo. Incluso llegó a jugar dos partidos oficiales en el mismo día y en el mismo estadio, Maracaná de Río de Janeiro. En ellos se perfiló la lista definitiva de jugadores que irían a Europa, una una gira previa a la fase final del Mundial.

04/06/1966 Río de Janeiro: Brasil, 4 (Lima 2, Pelé, Paraná); Perú, 0.

05/06/1966 Río de Janeiro: Brasil, 4 (Tostão 2, Alcindo, Denílson); Polonia, 1 (Liberda).

08/06/1966 Río de Janeiro: Brasil, 3 (Fidélis, Tostão, Edu); Perú, 1 (Andrés Herrera).

08/06/1966 Río de Janeiro: Brasil, 2 (Silva, Garrincha); Polonia, 1 (Liberda).

12/06/1966 Río de Janeiro: Brasil, 2 (Pelé 2); Checoslovaquia,1 (Masný).

15/06/1966 Río de Janeiro: Brasil, 2 (Pelé, Zito); Checoslovaquia, 2 (Popluhar, Szikora).

La gira europea se abrió precisamente en Madrid:

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21 de junio de 1966

ATLÉTICO MADRID – BRASIL         3-5

Santiago Bernabeu, 100.000

Árbitro: Armando Marques (Brasil)

Goles: 1-0 (45′) Cardona. 1-1 (48′) Lima. 1-2 (50′) Amarildo. 1-3 (58′) Pelé. 2-3 (62′) Luis. 2-4 (71′) Pelé de p. 3-4 (80′) Luis de p. 3-5 (84′) Pelé.

Club Atlético de Madrid:

Rodri; Colo, Griffa, Calleja; Ruiz Sosa -al 60′ García-, Martínez Jayo[50′]; Cardona, Luis, Jones -al 80′ Isidro-, Mendoza, Collar -al 70′ Cecilio Martínez- <entrenador: Adrián Escudero>.

Brasil:

Gilmar (Santos FC); Fidélis (Bangu AC Rio de Janeiro), Brito (CR Vasco de Gama Rio de Janeiro), Altair (Fluminense FC Rio de Janeiro); Paulo Henrique (CR Flamengo Rio de Janeiro), Zito (Santos FC); Jairzinho (Botafogo FR Rio de Janeiro) -al 60′ Garrincha (SC Corinthians São Paulo)-, Gerson (Botafogo FR Rio de Janeiro) -al 46′ Lima[89′] (Santos FC)-, Servílio (SE Palmeiras São Paulo), Pelé (Santos FC), Amarildo (AC Milan/Italia) <Seleccionador: Vicente Feola>.

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El Atlético no pudo contar con sus cuatro jugadores internacionales (Glaría, Ufarte, Adelardo y Rivilla) porque estaban concentrados con la selección española, también en fase de preparación para disputar la Copa del Mundo. Madinabeytia, guardameta argentino, tampoco pudo jugar por estar lesionado.

Junto a Pelé también jugó Garrincha, que salió al final. Además jugaron Brito, Jairzinho y Gerson, tres de los que serían campeones del mundo… cuatro años después.

El partido organizado por la Asociación de la Prensa tuvo un éxito de público imprsionante, llenado el Santiago Bernabeu para ver a Pelé, que una noche más confirmó ser el mejor jugador del mundo.

El Atlético logró reunir un once titular respondón, aprovechando la firmeza de su defensa y la creatividad de sus mejores delanteros: Luis, Mendonça y Collar. Brasil concedió algunas licencias y el ímpute local, las ganas de hacer un buen papel las aprovecharon.

Pese a que el Atlético abrió el marcador, justo antes del descanso, el juego brasileño, más lento que el europeo en líneas generales, fue rompiendo poco a poco las líneas. Así, en la segunda mitad, como venía siendo habitual en la Canarinha impusieron su clase y en cinco minutos lograron dar la vuelta al partido. La prensa se quejó de que el árbitro brasileño barrió para casa y concedió el segundo gol en fuera de juego y expulsó a Martínez Jayo por sus portestas.

Luego vino la exhibición de Pelé: control el balón, juego, desmarque y terrorífico remate. Marcó dos goles de jugada y un tercero de penalty. El público, que siempre apoyó al Atlético, ovacionó constantemente la espectacularidad de la estrella brasileña. En su crónica de Marca, Antonio Valencia, puntuó como era habitual de 0 a 3 el rendimiento de cada jugador. Cunado tuvo que calificar a Pelé su admiración le llevó a ponerle más que un cuatro: matrícula de honor.

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1978: DOCE AÑOS DESPUÉS…

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Brasil volvió a pasar por Madrid. Esta vez para cerrar su gira de preparación para la Copa del Mundo de Argentina. Una vez más, la selección brasileña figuraba entre las favoritas. Querían recuperar el espíritu que les encumbró en México 1970 y que se había perdido en Alemania 1974. Había una nueva figura para dirigir el equipo: Zico.

Cláudio Cutinho, el seleccionador nacional, trató de imponer una disciplina militar, priorizando el componente físico al técnico. Brasil contaba con extraordinarios lanzadores, le pegaban que «la rompían», capaces de marcar goles con facilidad incluso a 30 metros de distancia.

Gira de Brasil por Europa 1978

01/04/1978 París: Francia, 1; Brasil, 0.

05/04/1978 Hamburgo: Alemania Occidental, 0; Brasil, 1.

10/04/1978 Jeddah (Arabia): Al Ahly, 1; Brasil, 6.

13/04/1978 Milán: FC Internazionale, 0; Brasil, 2.

19/04/1978 Londres: Inglaterra, 1; Brasil, 1.

21/04/1978 Madrid: Atlético de Madrid, 0; Brasil, 3.

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La gira brasileña empezó inesperadamente con derrota en Francia, que reaparecería en los mundiales justo en 1978, pero pronto mostraron su potencial al derrotar a Alemania Occidental, vigente campeona del mundo en Hamburgo. El otro encuentro de interés se disputó en Wembley, donde no pudieron vencer a una Inglaterra correosa y muy entragda en la defensa del honor ante su público. La última escala en Europa estaba en Madrid. Para los jugadores era una de las últimas oportunidades para entrar en la convocatoria definitiva que representaría a Brasil en el Mundial.

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21 de abril de 1978

ATLÉTICO DE MADRID – BRASIL     0-3

Estadio Vicente Calderón (50000).

Árbitro: Soto Montesinos (España).

Goles: 0-1 (29′) Nunes. 0-2 (52′) Toninho. 0-3 (71′) Mendonça.

Atlético de Madrid:

Reina; Marcelino, Eusebio, Pereira, Capón; Marcial -al 68′ Robi-, Alberto, Leal; Ayala, Rubén Cano -al 46′ Rubio-, Leivinha -al 46′ Bermejo- <entrenador: Luis Aragonés>.

Brasil:

Leão (SE Palmeiras São Paulo) – al 46′ Carlos (AA Ponte Preta Campinas)-; Zé Maria (SC Corinthians São Paulo) -al 68′ Toninho (CR Flamengo Rio de Janeiro), Abel (CR Vasco de Gama Río de Janeiro), Amaral (SC Corinthians São Paulo), Edinho (Fluminense FC Rio de Janeiro) -al 80′ Rodrigues Neto (Botafogo FR Rio de Janeiro)-; Dirceu (CR Vasco de Gama Río de Janeiro), Batista (SC Internacional Porto Alegre), Zico (CR Flamengo Rio de Janeiro) -al 46′ Mendonça (SE Palmeiras São Paulo)-; Gil (Botafogo FR Rio de Janeiro) -al 75′ Tarciso (Grêmio FBPA Porto Alegre)-, Nunes (Santa Cruz FC Recife) -al 46′ Reinaldo (C Atlético Mineiro Belo Horizonte)-, Romeu (SC Corinthians São Paulo) <Seleccionador: Cláudio Coutinho>.

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El partido se organizó dentro de los actos de conmemoración del 75º aniversario de la fundación del Club Atlético de Madrid. El atractivo de enfrentar a las grandes figuras rojiblancas Pereira y Leivinha ante sus compatriotas aumentó el atractivo del partido.

El juego se desarrolló entre un Atlético combativo, un tanto acelerado y una selección sobria y eficaz, cumpliendo con las órdenes emitidas por el seleccionador. Los locales empujaron y llegaron a desperdiciar numerosas situaciones de gol. Por el contrario, los brasileños, sin conceder excisivos adornos, fueron pautando el juego a ratos con lentitud, como el que les dio el triunfo en Hamburgo, a ratos con vertiginosa velocidad. Precisamente Brasil acabó doblegando al Atlético de Madrid a base de enormes disparos desde fuera del área.

Brasil causó una muy buena impresión, mostrándo un equipo firme candidato a la Copa del Mundo.

Observando la alineación del combinado brasileño, con una perspectiva histórica, podemos destacar la presencia de Dirceu, quien sería un jugador fundamental durante la Copa del Mundo y años más tarde se convertiría en uno de los grandes ídolos de la hinchada rojiblanca.




Puntos regalados

¿Podemos imaginar al Real Madrid regalando unos puntos vitales al C. F. Barcelona?. ¿Y al Sevilla haciendo lo propio con el Real Betis?. Regalarlos altruistamente, se entiende. Y a plena luz, con la connivencia arbitral, sin mediación de maletines, cesión de futbolistas cara al futuro o cualquier otro tipo de acuerdo ventajista, ruin o chanchullero. Imposible, ¿no es cierto?. Pues esto, hoy impensable, solía ser moneda corriente en tiempos de amateurismo más o menos real y profesionalismo encubierto.

Se entendía entonces que el fútbol -«foot-ball», por respetar la grafía de esa época- era deporte de caballeros, de «gentlemen», que al terminar cada «match» se evaporaba toda rivalidad y nada impedía a los contendientes departir las incidencias como amigos. Así las cosas, quedó recogida reglamentariamente la posibilidad de que cualquier equipo entregase los puntos a su adversario, si entendía fueran a resultarle más provechosos. Para ello bastaba el cuerdo de los presidentes, directivos o capitanes, y la correspondiente comunicación al árbitro -entonces «referee»-. El partido se disputaba, claro. A veces a cara de perro, por más que todos fuesen conocedores del pacto. Y podía ocurrir -de hecho sucedía a veces- que al final de los 90 minutos el marcador reflejase un tanteo contrario a quien debía resultar victorioso. No importaba, porque prevalecía la palabra empeñada. El «referee» reflejaba en su acta a quién debían serle otorgados los puntos en litigio, como consecuencia del pacto previo, y todos contentos.

Cuando esta fórmula fue admitida, nadie pareció pensar en las aficiones. Al fin y al cabo, tampoco cabía hablar de «afición» en el sentido que hoy las caracteriza. Al principio acudían a los «fields» familiares o conocidos de los jugadores, sus novias, amigas, puede que algún reportero, y unos cuantos ociosos picados por la curiosidad. No faltaban gacetilleros tan versados en las artes del balón redondo como para recoger en sus crónicas, con alborozo, «la considerable altura que alcanzaron algunos schoots». Poco a poco los alrededores del «field» irían poblándose, no ya de apacibles espectadores en tarde de picnic, donde lucir sombrillas o sombreros de jipijapa, sino por quienes empezaban a tomarse como cuestión de honor la derrota del contrario. Y partir de ahí, lo de regalar puntos empezó a revestir algún riesgo.

Probablemente quien más caro pagase tal práctica fue el apenas recién nacido Club Deportivo Castellón, entidad surgida del Cervantes Fútbol Club. Los cervantinos, jóvenes trabajadores, vestían el uniforme tricolor de la bandera republicana y lucían una estrella en el pecho, pues no en vano estaban auspiciados por el Centro Republicano de la Plana. La capital mediterránea contaba con otros clubes de menor predicamento, alguno con abundancia de señoritingos o vástagos de la mejor sociedad. Como no pareciese lógico aquel microcosmos, se planteó concentrar los esfuerzos en una única agrupación que además llevara el nombre de Castellón allá por donde compitiese. El 20 de julio de 1922 los socios del Cervantes, tras votación muy reñida, se avinieron a convertir dicha entidad en C. D. Castellón, aportando la práctica totalidad de su plantilla. También se acordó elegir pantalones negros y camisetas tricolores con el azul del mar, el naranja de sus huertos y el verde de los campos, pero al no hallar por ningún sitio semejante combinación acabaron comprándolas blancas, que además resultaban más baratas. Teniéndolo todo para competir, iniciaron su andadura. Y justo durante la segunda campaña con la recién estrenada denominación habría de estallarles el conflicto.

Escudo del Cervantes, club de inspiración republicana, origen del futuro C. D. Castellón.

Escudo del Cervantes, club de inspiración republicana, origen del futuro C. D. Castellón.

Fue el 8 de diciembre de 1923, a raíz del primer partido correspondiente a la 2ª vuelta del Campeonato regional. Les visitaba el Valencia, gran favorito, máxime considerando que los castellonenses había resuelto con tres derrotas cuatro de los partidos disputados en aquel torneo. Quién sabe si por quedar bien, por hacer amigos en la capital del Turia, teniendo en cuenta los antecedentes, el presidente del Castellón, Tadeo Mallach, acordó con su colega «ché» cederle los puntos. Parece avalar esta hipótesis el hecho de que nada dijese a sus compañeros de junta directiva, y menos aún a sus futbolistas. Como ambos equipos lucían idéntica equipación, siguiendo normas de cortesía en aquella época, los jugadores de la Plana saltaron al campo con camiseta verdiblanca. Y justo con el pitido inicial empezó a fraguarse el escándalo.

Porque resulta que el Castellón, practicando un fútbol brillante y efectivo, al decir de los cronistas, con Alanga, Martínez y Lavall, su tripleta defensiva, rayando a gran altura -entonces se jugaba con portero y dos defensas-, fue empequeñeciendo al adversario. Hacia el ecuador del primer tiempo Pinto lanzó un córner, el cuero llegó a su interior izquierdo Vicente Ordóñez, que para sorpresa de los defensas lo dejó pasar, impulsándolo de inmediato con el tacón hasta el fondo del portal valenciano. El jolgorio de los aficionados locales todavía pudo haber sido mayor, puesto que algún minuto después el «referee», Sr. Lemmel, castigó con penalti el derribo de que fuera objeto en el área Aliaga, un ariete todo empuje, a la vieja usanza. El castellonense Doménech lanzaría el balón lejos de los tres palos y así lo que pudo haber sido victoria más contundente quedó en raquítico, aunque muy sabroso 1-0 a favor del Castellón. Entonces, claro está, al primer presidente del club, Sr. Mallach, le tocó confesar su pacto. Y se armó la marimorena.

Los jugadores de la Plana se lo tomaron como una afrenta, los directivos como una traición en toda regla, y los seguidores como la más descarnada burla, máxime considerando que el beneficiario no era un club cualquiera, sino el Valencia, precisamente, la representación de la gran ciudad desde donde se sentían mirados por encima del hombro. Cuando a modo de mofa comenzó a llamarse al C. D. Castellón  «C. D. Puntos» desde diversos ámbitos regionales, ya fue el colmo. Para empezar, Tadeo Mallach tuvo que presentar su renuncia al cargo. Y luego los jugadores se negaron en redondo a seguir vistiendo la misma equipación del Valencia -camiseta blanca y pantalón negro-. Durante un año, poco más o menos, la plantilla castellonense habría de lucir distintas equipaciones, siendo la más habitual camiseta rojiblanca y pantalón negro. Sólo a partir de 1925 adoptarían como propio el uniforme albinegro, en listas verticales.

Por cuanto se refiere a Vicente Ordóñez, causante involuntario del cisma merced a su gol, apenas jugaría unos pocos partidos más. Había llegado desde el Cervantes, como casi todos sus compañeros, y tras 2 campañas en la recién nacida sociedad parece colgó las botas durante el verano de 1924, con 5 presencias en dos Campeonatos Regionales y 3 goles, según revisión estadística de Conrado Martín y Miguel Ángel Serer para su obra «En el Escudo de tu historia». El fútbol siempre fue para él puro divertimento, sin pretensiones de abrazar el profesionalismo. Venía de familia acomodada, con negocio próspero, al que en buena lógica debería incorporarse en el futuro. Pero eso sí, mientras el muchacho jugaba en el Castellón, a su padre, fundador de una empresa de radiadores, le tocó instalar las duchas en el viejo campo del Sequiol. Gratuitamente, claro, que el fútbol pretérito estaba para muy pocos dispendios.

Emblema del primer C. D. Castellón, el que por un exceso del presidente fundacional habría de  pechar con el molesto remoquete de “C. D. Puntos”.

Emblema del primer C. D. Castellón, el que por un exceso del presidente fundacional habría de pechar con el molesto remoquete de “C. D. Puntos”.

El 28 de junio de 1924, transcurridos sólo seis meses de los hechos narrados, el fútbol español adquirió oficialmente estutus profesional, si bien durante cierto tiempo hubo abundantes dimes y diretes entre partidarios y enemigos de la resolución. Se daba carpetazo a un asunto por demás espinoso, ya que ni clubes ni futbolistas hallaban la menor seguridad en el «amateurismo marrón». Los jugadores, sobre todo, solían llevar la peor parte. No sólo carecían de foro donde reclamar cualquier impago, al ser en teoría aficionados puros, sino que se exponían a la descalificación como se les probara el ejercicio profesional. Aquello lo cambió todo. Las entidades más potentes pescarían a su antojo en el vivero de otras menos ricas. Muchachotes del Norte, practicantes de un juego más aguerrido y viril, en tiempos donde el físico primaba sobre la condición técnica, comenzaron a recibir nada despreciables ofertas del Sur, de Madrid, o de la ribera mediterránea. Nacería el Campeonato Nacional de Liga (1929) como única fórmula capaz de financiar, mediante sus jugosas taquillas, los dispendios en que la mayoría se embarcaron. Poco a poco, la antigua caballerosidad comenzó a antojarse un estorbo. Y por supuesto, a nadie se le ocurrió seguir cediendo a su adversario los puntos en litigio. Cuando menos dejaron de hacerlo con luz y taquígrafos, por puro altruismo.

Historias de otro fútbol y otra España, la del caciquismo agrario, el cuplé o el charleston, la del pistolerismo empresarial y anarcosindicalista, el fin de la Restauración a manos de Primo, su dictadura y la avenencia de Alfonso XIII a vivir entre sables, como lamentable pelele.

Tiempos donde un apretón de manos y la palabra empeñada revestía carácter contractual… incluso en el siempre complejo mundillo del balón, tan propenso al puntapié y la zancadilla.




Las siete federaciones españolas de fútbol (II)

Aunque en el primer artículo de nuestra serie colocábamos a esta Asociación Madrileña de Clubs de Foot-ball como cronológicamente la tercera de las federaciones españolas, empezaremos el análisis con ella dado que no en vano fue precisamente la que nos hizo plantearnos toda esta serie.

En efecto en los últimos meses y con la más que inestimable ayuda de Luis Javier Bravo Mayor pudimos reconstruir muchos datos hasta el momento desconocidos de esta federación, cuya importancia en la historia del fútbol español está todavía por explicar. Hoy nos detendremos únicamente a defender que se trata de una federación española, según la definición que de tal concepto ofrecimos en el número anterior.

En primer lugar quizá sea conveniente hacer un análisis léxico del propio sintagma que da título a la federación, «Asociación Madrileña de Clubs de Foot-ball», y en concreto al adjetivo «madrileña». De hecho este puede parecer el principal escollo para nuestra tesis. ¿Por qué se llamaba «madrileña» si se trataba de una «española»?

El sintagma puede tener dos significados bien diferentes en función del que le demos al adjetivo «madrileña». O bien se trata de una federación que solo admite a clubes madrileños o bien es una federación de clubes cuyo origen geográfico está indeterminado sita en Madrid. Si se tratara de una federación actual nos hallaríamos sin duda ante el primero de los significados, en el que el adjetivo restringe el ámbito de la federación, con el que se pretende decir en definitiva que es madrileña y no española. Pero varios son los datos que nos permiten saber que en el caso de la Asociación Madrileña nos encontramos ante el segundo significado, en el que se da por supuesto que el ámbito geográfico al que se refiere es España.

El primer dato lo encontramos en los estatutos de la propia federación, en el mismísimo artículo primero: «se denominará Asociación Madrileña de Clubs de Foot-Ball y su objeto será fomentar la afiliación a este sport por cuantos medios estén á su alcance, como concursos, partidos extraordinarios, etc., y facilitar las relaciones entre los Clubs que lo practiquen, juzgando en definitiva las diligencias que pudieran surgir». Queda claro que no se restringen los clubes a aquellos domiciliados en la región madrileña.

Por otro lado no podemos dejar de lado algunas de las noticias publicadas respecto de la federación, tales como la siguiente:

Se está organizando la Federación de los Clubs de foot-ball de España, medida necesaria dada la importancia que este sport adquiere entre nosotros, y se habla de solicitar a S.M. una copa que se disputarán todos los años las sociedades que aspiren a obtener el campeonato de España […] (La Correspondencia de España, 3-11-1902).

¿Por qué pues llamarla «madrileña»? Creemos que la explicación debemos encontrarla en el hecho de que el día 12-11-1902, precisamente mientras se estaba organizando en Madrid la federación, se fundó en Barcelona la llamada «Asociación Clubs Foot-ball», en cuyo nombre no aparecía gentilicio alguno. ¿Cómo diferenciar pues a la madrileña de la barcelonesa? Pues precisamente añadiendo el adjetivo «madrileña» en el nombre de la asociación. Que nacía con la vocación de ser española lo sabemos por los estatutos y por la prensa, pero el hecho de que se adelantaran unas semanas en Barcelona a crear su propia asociación impedía que la que se iba a fundar en Madrid fuera la Asociación Española de Clubs de Foot-ball.

De hecho que Carlos Padrós quisiera fundar una federación española tiene más sentido que suponer que quisiera solo una restringida a Madrid. No olvidemos que esta federación era consecuencia directa del torneo que había organizado en mayo de 1902 convocado para equipos de toda España y que de hecho mientras fundaba la federación le solicitaba al Rey una copa para disputarla en el Campeonato de España. Carlos Padrós pensaba en organizar el fútbol español, no el fútbol madrileño.

Otra prueba de ello es la primera junta directiva de la federación, que presidida por el propio Padrós, tenía como vicepresidente a un ciudadano francés, François Hodans, y como secretario ni más ni menos que a un primo del rey, Francisco de Borbón. Desde luego que no era la junta directiva de una federación destinada a las cinco sociedades que había en Madrid, ya que entre otras cosas contaba con el apoyo directo de la familia real.

Aun con ser todo esto importante quizá la prueba definitiva venga por el hecho de que los países de Europa fundadores de la FIFA reconocían a la federación llamada madrileña como la representante del fútbol español.

En efecto en la reunión de la junta directiva de la federación celebrada el día 9-11-1903 se dio lectura a una carta remitida por la Unión de Sociedades Francesas de Deportes Atléticos firmada por el presidente de la sección de fútbol, Robert Guérin, que decía lo siguiente:

1. Las Federaciones abajo firmantes se reconocen mutuamente como las únicas Federaciones que han de regir al Sport Foot-Ball Asociación en sus países respectivos.

2. Está prohibido a todo miembro que pertenezca a una de las Federaciones adheridas tomar parte en campeonatos oficiales con Federaciones diferentes en una misma temporada.

3. Todo miembro expulsado en una de las Federaciones, lo es igualmente en las otras.

4. Los Círculos que no hubiesen denunciado una falta con cinco días por lo menos de anterioridad al match internacional organizado por una de las Federaciones adheridas o bajo sus auspicios, estarán obligados a pagar al Club organizador, bajo pena de suspensión de seis meses a lo menos, una indemnización equivalente al importe de los gastos ocasionados por el match (gastos de carteles, publicidad, etcétera), independientemente de una cantidad fijada en beneficio del club lesionado.

5. En el caso de que sobreviniere un litigio en los matchs internacionales organizados bajo los auspicios de una Federación adherida, los reglamentos de juego adoptados por la Federación internacional y los estatutos de la Federación en el país donde se ha celebrado el match, decidirán la cuestión.

Decía Guérin que ya se habían adherido las federaciones francesa, belga y suiza, y en la junta celebrada ese 9-11-1903 la federación llamada madrileña decidió igualmente adherirse. No eran sino las primeras gestiones para la fundación de una federación internacional de fútbol, y España fue el cuarto país en adherirse, precisamente a través de la «única federación que ha de regir el sport football asociación en sus país», por usar las palabras del propio Guérin.

Independientemente de que la federación llamada madrileña fuera a todos los efectos la federación española de fútbol no se podía obviar la dificultad objetiva que suponía que hubiera en España dos federaciones. Hecho que por cierto ocurriría en nuestro país hasta en dos ocasiones más, en 1912-13 y 1937-39. Y todo parece indicar que unificar ambas asociaciones fue uno de los principales empeños de Ceferino Rodríguez Avecilla, elegido presidente de la llamada madrileña el 4-1-1904.

La primera referencia la encontramos en Los Deportes del 28-2-1904:

[…] Se está trabajando para ir a la Unión o Federación de ambas Asociaciones de foot-ball de Madrid y de esta [Barcelona], con lo cual dicho está que más hemos de querer unir que fomentar disidencias.

Unos días después encontramos una referencia en el madrileño Arte y Sport (10-3-1904):

[…] Ha partido de los catalanes la idea de constituir la Federación Española de Clubs de Foot-ball, estando trabajando mucho en ese sentido el notable y distinguido profesor de armas Sr. Alesson.

Y continúa Los Deportes el 13-3-1904:

La directiva de la Asociación [de Clubs de Cataluña], reunida el pasado jueves […] entre otros asuntos varios, acordose en principio cooperar a la constitución de la Federación Española de Clubs de Foot-ball cuyos preliminares eran hasta hoy oficiosos, y unidos a la feliz solución del conflicto de Madrid, hace sea muy probable deje de ser un proyecto la reciprocidad entre todas las Asociaciones y Clubs de nuestra patria.

Las noticias continúan a la semana siguiente (20-3-1904), como respuesta al artículo citado de Arte y Sport, donde se da nota minuciosa de cómo surge el proyecto de la nueva federación española:

[…] Afirmamos: la idea de constituir la Federación Española de Clubs de Foot-ball partió del presidente de la Federación Madrileña Sr. Avecilla, expuesta en su carta particular al director de Los Deportes Sr. [Manuel L.] Linares; este consultó el caso con la redacción en pleno, que la constituyen con él Llunas y Escardó, pasó la idea a respetables personalidades de la junta de la Asociación de Clubs de Foot-ball de Barcelona y así germinó el proyecto que hoy va a dar su fruto.

Y finalmente el 27-3-1904, además de anunciar la aparición del nuevo periódico madrileño la Gaceta del Sport publicado por Avecilla, se afirma la buena nueva:

Durante la estancia en Madrid de los clubs que acuden a jugar el Campeonato de España se convocará la primera reunión de la Federación Española de Clubs de Foot-ball.

Ahora bien, como es bien sabido el Campeonato de España fue un desastre, y lo más probable es que ni siquiera llegara a haber reunión alguna de esa federación española. En todo caso ninguna noticia tenemos de lo pasó, ya que Los Deportes no dio ni un solo párrafo de lo ocurrido en Madrid durante el torneo. ¿Por qué este silencio absoluto sobre un tema que venían siguiendo ininterrumpidamente desde hacía varios números?

Pero el silencio también llegó a los medios madrileños, donde ni siquiera Avecilla publicó su opinión de lo ocurrido durante el Campeonato y su idea de unir las dos federaciones, a la que por otro lado no hizo ninguna referencia desde sus crónicas del Diario Universal. ¿Por qué?

En nuestro estudio sobre el Campeonato de España planteamos la hipótesis de que hubo un boicot directo de Carlos Padrós con ayuda del Athletic Club al campeonato organizado por Avecilla. ¿Era el motivo precisamente la creación de una federación española ajena a Padrós, que supondría eliminar a Padrós del plano internacional ya que habría sido el nuevo presidente, presumiblemente Avecilla, quien habría estado presente en la fundación de la FIFA?




La aventura del RCD Español en Sudamérica

Como continuación del relato publicado el pasado mes de febrero en el número 40 de los Cuadernos de Fútbol, se detalla en esta ocasión el segundo viaje de un equipo español a tierras americanas.

La temporada 1925-26, que se cerró con la aprobación de los reglamentos que dieron legalidad al profesionalismo en nuestro país, ya aceptado desde dos años antes, tuvo un desarrollo irregular en Catalunya donde debido a la sanción gubernativa de seis meses de inactividad impuesta al FC Barcelona, el Campeonato Regional no se inició hasta mediado el mes de octubre, quedando interrumpido al final de la primera vuelta para disputar el Campeonato de España, al cual accedieron el RCD Español, como líder de la clasificación tras esta jornada, y el Barcelona segundo clasificado. El conjunto blanquiazul llegó hasta los cuartos de final, donde cayó ante el Atlético de Madrid, pese a la victoria blanquiazul por 6 a 1 en Sarriá, pero al no contemplarse la validez del goal-average, la derrota por 2 a 0 en la vuelta obligó a un desempate en Torrero favorable a los colchoneros.

Acabada la competición nacional, se reanudó la segunda vuelta del Campeonato de Catalunya, pero los planes del club españolista eran otros. Desde hacía algunos años intentaba rentabilizar la presencia de Ricardo Zamora con la participación del equipo en partidos amistosos por diversas localidades de la geografía nacional y algunas giras que le llevaron por el norte de España, Portugal y Canarias, pero esta vez el proyecto del presidente de la entidad don Genaro de la Riva, era mucho más ambicioso: enfrentarse a los grandes jugadores sudamericanos en su propio escenario. Pero el designio de la entidad blanquiazul debía salvar tendenciosas opiniones contrarias vertidas en sectores periodísticos nacionales, recordando el lamentable precedente de la selección vasca en el verano de 1922. A pesar de estos anuncios agoreros, la Real Federación Española de Fútbol  accedió al viaje con la condición de que el equipo se reforzase con algunos otros elementos para cubrir eventualidades.

El jueves 3 de junio de 1925 el conjunto españolista jugó el partido de despedida ante su afición derrotando al Martinenc por 7 a 1 en el reanudado Campeonato de Cataluña, siendo ahora su equipo suplente quien debería defender el liderato en la competición regional. Al día siguiente partía del puerto de Barcelona rumbo a Buenos Aires, a bordo del buque argentino Princesa Mafalda, la expedición compuesta por: Zamora, Saprissa, Portas, Caicedo, Trabal, Oramás, Olarriaga, Vantolrá, Mauri, Padrón, Yurrita y Colls, con los refuerzo del valencianista Eduardo Cubells, Juanito Urquizu, del Osasuna, y Desiderio Esparza, del Tolosa, completándose  el grupo con Genaro de la Riva, el entrenador Paco Bru y el periodista José Luis Lasplazas, llegando a la capital bonaerense el día 22. Posteriormente, embarcarían en el vapor Reina Victoria los madridistas Cándido Martínez, Félix Quesada, Pedro Escobal y Félix Pérez, además del árbitro y delegado federativo Luis Colina, quienes se incorporaron a la expedición.

Todavía estaba reciente el entusiasmo que los miles de bonaerenses habían tributado a los aviadores del Plus Ultra por su gloriosa gesta y la acogida del boxeador Paulino Uzcudum por aquellas latitudes, pero la expedición del Español no fue recibida con un especial énfasis puesto que tampoco se esperaba muchos milagros de ella, frente al buen momento del fútbol de ambas riberas del Plata. Los argentinos estaban eufóricos porque acababan de derrotar a la selección de Uruguay, campeones olímpicos, en un memorable partido y resultaron no poco desmoralizantes las salutaciones que parte de la prensa local dedicó a aquel grupo de osados que se atrevían retar a sus ídolos. Pero la colonia española se volcó desde el primer momento, destacando en sus homenajes la presencia de Ricardo Zamora cuya legendaria fama no conocía fronteras, y tuvo ocasiones sobradas de mostrar su satisfacción, hasta el punto de que tras la actuación del conjunto catalán por tierras sudamericanas se fundó allí un Club Deportivo Español.

Pese a todo había expectación en el debut del Español, el día 27 de junio, y casi 30.000 aficionados llenaban las gradas del estadio del Boca Juniors, enfrentándose a una selección de la Zona Norte bonaerense, integrada por valores muy estimables del fútbol local, aunque no sus primeras figuras, alineando a: Zamora; Portas, Urquizu; Trabal, Esparza, Caicedo; Olarriaga, Cubells, Mauri, Padrón y Yurrita. Ganó el Español con un solitario gol marcado en la segunda parte por medio de Olarriaga y los aficionados pudieron comprobar el juego coherente y ordenado  de los españoles y que la fama de Zamora no era gratuita.

El segundo partido, el 4 de julio, se jugó contra una selección de la Zona Sur, más potente y compensada que la anterior y con presencia de varios internacionales. Acabó con empate a uno y los blanquiazules presentaron la misma alineación siendo el valenciano Cubells autor del primer gol y el empate como consecuencia de un penalti, caracterizándose el encuentro por los numerosos incidentes que se produjeron y la manifiesta parcialidad arbitral, muy protestada por los españoles. El partido tuvo de todo, menos amistad.

Los argentinos empezaron a tomarse las cosas con seriedad y para el tercer partido opusieron sus mejores hombres, los que habían ganado a Uruguay: Tesorieri; Bidoglio, Muttis; Moreira, Fortunato, Médici; Tarascone, Cherro, Bicio, Perducca y Onzari. Se jugó en el estadio Nacional ante 60.000 espectadores y en la primera parte, Cherro adelantó a los argentinos con dos goles, pero tras el descanso, el Español sacó a relucir la clásica furia y en pocos instantes, con goles de Trabal y Oramás establecía la igualada con la que se dio por acabado el encuentro ya que antes de su final reglamentario una parte de aficionados invadió el terreno de juego ante la impotencia de su selección.

La popularidad de los blanquiazules creció de forma unánime y fue entonces cuando llegó la primera decepción. Envanecidos por la aureola o excesivamente confiados viajaron posteriormente a Rosario de Santa Fe para jugar frente a una selección local con una alineación de circunstancias y una actitud relajada. El resultado fue de 3 a 0 para los rosarinos, que así lograron «vengar el honor futbolístico nacional». Y con la lección aprendida cruzaron a la otra orilla del Río de la Plata para enfrentarse el día 14 de julio en Montevideo al Nacional, equipo base de la selección uruguaya formado por: Mazali; Urdinarán, Recoba; Andrade, Zibecci, Vanzino; Urdinarán, Castro, Barlocco, Cea y Romano. Asistió al match el presidente de la República uruguaya y el Español, que pudo contar ya con los refuerzos enviados por la Federación Nacional, tras jugar un maravilloso encuentro logró la victoria gracias al solitario gol de Yurrita, jugando con: Zamora; Urquizu, Quesada, Trabal, Esparza, Caicedo; Olarriaga, Mauri, Oramás, Padrón y Yurrita. Tras el triunfo, la prensa y la afición uruguaya, más ecuánime aunque igualmente apasionada que la argentina, se volcó en elogios hacia el equipo español, siendo vitoreados hasta el hotel por una numerosa y festiva colonia española.

El mismo equipo jugó, cuatro días después, contra el Peñarol, un partido donde Uruguay ponía en juego su prestigio nacional, ante un público cuyo entusiasmo alcanzó caracteres de locura. Y el Español, a pesar de gustar a los espectadores, perdió por escaso margen: un gol que le valió a su autor, Piendibene, una casita de recreo en la playa de moda.

De vuelta a Argentina se jugó el 25 de julio contra el Pehuajó ganando por 1 a 0 y la despedida de la afición bonaerense se realizó el 1 de agosto frente al Huracán, campeón de la liga Asociación Argentina de Fútbol en cuatro ocasiones desde 1921 a 1925. El partido se jugó con una inusitada dureza por parte de los argentinos, quienes quisieron lavar anteriores afrentas, y lograron vencer por 1 a 0, pero fue un triste adiós a una ciudad que tan buenos recuerdos dejaba en los expedicionarios.

A partir de aquí la gira perdió carácter, porque el cansancio empezaba a hacer mella en los jugadores. Partieron hacia Chile y de camino pasaron nuevamente por Rosario, jugando un partido considerado de revancha contra el combinado que les había goleado con anterioridad. No hubo tal desquite pero se empató a uno, demostrando que el resultado anterior podía haberse evitado con una alineación más adecuada. Llegados a Mendoza, a los pies de la cordillera andina, surgieron los primeros contratiempos al quedar interrumpida la línea del ferrocarril por las fuertes nevadas. Como el tiempo apremiaba y había que llegar a Santiago para cumplir los compromisos, la travesía de los Andes hubo de ser realizada a lomos de una caravana de mulos.

Fue un viaje pintoresco a través de impresionantes montañas y no exento de peligros, pero que les permitió estar el 12 de agosto sobre los Campos de Nuñoa, de la capital chilena, para enfrentarse a una selección de la Zona Central. Pero la dureza de la travesía, o bien motivos psicológicos, pasaron factura y después de contar con una ventaja de tres goles se perdió el partido por 4 a 3, en una mala tarde de Zamora. Tres días después volvieron a perder contra la misma selección por 4 a 2, en un partido extremadamente duro y plagado de incidentes, pero a pesar de las derrotas la prensa dedicó al equipo grandes elogios y la numerosa colonia española les agasajó cordialmente.

Recuperadas las fuerzas, el día 19 de agosto jugaban en Valparaíso contra la selección chilena. No hubo pasión ni dureza y el Español barrió literalmente a su rival venciendo por un rotundo 1-4, con goles de Cubells, Oramás (2), y Padrón, causando el triunfo un gran impacto, alineando en este partido a: Zamora, Quesada, Portas; Cubells, Esparza, Caicedo; Mauri, Félix Pérez, Oramas, Padrón y Yurrita.

De allí a Perú, donde los expedicionarios fueron recibidos con grandes muestras de agradecimiento y constantes agasajos. En Lima, jugaron tres partidos; el primero, el 30 de agosto, frente al Alianza, a los que derrotaron por 3 a 1; una semana después repitieron el tanteo ante Progresistas, y el 8 de septiembre despedida con otra victoria por 4 a 0 contra un combinado chalaco. Por aquellos días el jugador Urquizu se sintió enfermo y hubo de ser hospitalizado en una clínica limeña, por lo cual la expedición hubo de proseguir viaje sin el bravo jugador del Osasuna, a cuyo cuidado quedó también el periodista Lasplazas. Ambos regresaron un mes más tarde cuando Urquizu estuvo totalmente restablecido. Félix Pérez, Quesada, Escobal Cándido Martínez y Cubells, anticiparon su regreso por diferentes motivos ya que en la última etapa de la gira no era imprescindible su participación. Mientras, el resto de expedicionarios, embarcaban en el puerto de El Callao a bordo del vapor Nápoli con dirección a la Habana, donde se jugaron otros dos partidos que tuvieron más carácter de exhibición que de verdaderos choques internacionales.

El 19 de septiembre se ganó por 4-0 al Iberia y el día 24 en el último encuentro, nuevo triunfo por 4 a 3 ante una selección cubana. Así terminaba la tournée con sólo cinco derrotas en diecisiete partidos. Por lo que respecta al aspecto económico la gira se saldó con un notable beneficio, pero lo más importante sería la halagadora sensación que su juego dejó, sobre todo en Argentina y Uruguay. A bordo del Alfonso XIII se emprendió el regreso hasta Bilbao y de allí en ferrocarril a Barcelona donde llegaron el 6 de octubre, siéndoles tributado un apoteósico recibimiento desde el mismo apeadero del Paseo de Gracia hasta el Ayuntamiento de la ciudad, donde fueron recibidos por sus máximas autoridades y saludaron desde el balcón a los aficionados que llenaban la plaza.

Los beneficios de esta gira y otra posterior a Europa Central sirvieron para financiar la tribuna de Sarriá, recinto inaugurado tres años antes.




El Recreativo de Huelva ingresa con honores en el “Club of Pioneers”, institución mundial que aglutina a los decanos del fútbol de cada país.

El prestigioso proyecto del «Club de los pioneros» lleva dando pasos en firme desde hace algunos años en pos de poner en valor a nivel internacional el legado e influencia de aquellos clubes pioneros en cada uno de los países del mundo.

Este proyecto tuvo su punto de partida, como no podía ser de otro modo, en tierras británicas y su promotor es nada más y nada menos que el Decano del fútbol mundial: El Sheffield Football Club, fundado en 1857. Y es que como muy bien apunta el propio Richard Tims, presidente del Sheffield FC y promotor del proyecto, la idea no es otra que la de que en dicho selecto grupo formen parte las entidades más antiguas y de existencia ininterrumpida de cada país que comenzaron a jugar al football en los mismos.

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Este selecto grupo estaba formado hasta la fecha por el propio Sheffield FC (Inglaterra), Queens Park  FC (Escocia), Cliftonville FC (Irlanda del Norte), y el Wrexham Football Club (Gales).

Ahora, el Real Club Recreativo de Huelva (1889), se ha convertido en el primer Club Decano de fuera de las islas británicas, en adherirse como miembro a este selecto grupo de pioneros mundiales; si bien en breve tiene previsto hacerlo el Génova Italiano y la Académica de Coimbra de Portugal. La noticia se filtró a la prensa nacional hace poco tiempo, en concreto en el diario MARCA, el pasado 28 de Marzo de este año.

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LAS CREDENCIALES DEL «REAL CLUB RECREATIVO DE HUELVA»: UN CLUB PRINCIPALMENTE FUTBOLÍSTICO.

El Club onubense oficializa su existencia el 18 de Diciembre de 1889, en una histórica reunión a la que acudieron personalidades importantes de la ciudad, tales como el Gobernador Civil, el Secretario del Gobierno, El Gobernador Militar, el Alcalde y otros. Todos ellos, dicho sea de paso, nombrados cargos honoríficos. En su acta de fundación la entidad nace con la clara intención y vocación de «fomentar los Sports» (y hacer «ejercicio»), entre los cuales como no podía ser de otro modo se encontraban los Sports típicamente ingleses: el football, el Lawn Tennis y el Cricket.

Pero muy pronto quedó demostrada la clara vocación futbolística de nuestro Decano. Ello quedó puesto de manifiesto en un carta enviada por D. José Muñoz (secretario del club desde 1891) al diario «El Sport» de Madrid, y publicada en Febrero de 1892:

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Y es que la transcripción no deja lugar a cerca de ese carácter principalmente futbolístico: «…desde la fundación de este club se han jugado importantes partidas de Lawn tennis, cricket y principalmente football….».

De hecho, el «Huelva Recreation Club» llegó a jugar en esos primeros dos años, un total de 17 partidas de football, sólo 4 partidas de tennis contra otros Clubs y otras tantas de cricket, principalmente contra el club de Riotinto. Para más información:

http://www.cihefe.es/cuadernosdefutbol/2013/02/club-de-football-de-sevilla-1890-92-sociedad-de-football-de-barcelona-1893-96-y-football-club-barcelona-1899-%c2%bfsociedades-netamente-futbolisticas-del-siglo-xix/

PERO «EL HUELVA RECREATION CLUB» YA VENÍA JUGANDO AL FOOTBALL ANTES DE SU FUNDACION OFICIAL:

Es cierto que una vez que el Club se constituye y se presenta en sociedad en 1889 es cuando el sport del football se asienta y desarrolla definitivamente en el Recreativo. Sin embargo este «Sport» se venía practicando (posiblemente sin ajustarse a las reglas de la asociación) desde algunos años antes. Son innumerables los testimonios que tenemos y que así lo atestiguan, pero repasemos los más importantes:

El primero de ellos es el del propio W.J Alcock y B.T. Daniel. Ambos fueron jugadores del «Huelva Recreation Club» en esas primeras partidas de 1889 y que aportaron sus testimonios a José González Pérez para la elaboración del libro «Historia del Fútbol en Huelva y su provincia» editado en 1929. Dice así en lo referente a esos años previos:

«…porque en la primera edad del Club Recreativo, cuando aún no tenía existencia legal, ni se había normalizado su desarrollo predominaron sobre el football otros deportes menos conocidos (…) el basket-ball se jugó poco, se cultivó más el foot-ball, y sobre ellos el cricket, que fue el deporte más intensamente practicado. (…) El Cricket y el foot-ball se jugaron en la marisma cegada. (…) El alma y sostén de aquellas peñas de amigos era un joven y eminente doctor: D. Alejandro Mackay. (…) Algunos años transcurrieron así. Los tripulantes de los vapores surtos que llegaban a nuestro puerto eran los contrincantes del grupo onubense…»

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Ya hemos visto el testimonio aportado por W.J Alcock (que en 1929 fuera cónsul de los EEUU en Huelva) y de B.T. Daniel, que fundara años después a la «Olímpica Valverdeña» de Valverde del Camino (Huelva). Vayamos ahora con otro testimonio relevante, el de D. Ildefonso Martínez, jugador de 1888 en una entrevista concedida al Diario Odiel, el 1 de Febrero de 1955, y que corrobora de su propia voz las aportaciones de Alcock y Daniel a través del libro de J. González Pérez de 1929.

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Lo más destacable de la misma es lo a continuación reproducimos:

«…ya en 1888 yo y mis amigos íbamos a ver practicar football a las marismas cegadas donde estaba la Fábrica de Gas, contra marineros de los vapores surtos que llegaban al puerto de Huelva (…) el grupo ya estaba comandado por el Dr. Mackay«.

Pero lo mejor es que lo lean directamente:

Extracto de la entrevista a D. Ildefonso Martínez. 1 de Febrero de 1955 (Diario Odiel)

Extracto de la entrevista a D. Ildefonso Martínez. 1 de Febrero de 1955 (Diario Odiel)

Además, D. Ildefonso Martínez, a través de su familia, nos dejó uno de los legados más importantes. Una carta original fechada en Marzo de 1888 y que se expone en el Museo de la RFEF en la que era invitado a jugar por el Dr. Mackay una de estas partidas de entonces.

En estos enlace tienen más información al respecto:

http://www.cihefe.es/cuadernosdefutbol/2013/01/ildefonso-martinez-perez-el-primer-jugador-espanol-de-football-de-toda-la-historia/

http://www.cihefe.es/cuadernosdefutbol/2011/09/el-huelva-recreation-club-y-la-normalizacion-del-football-entre-1886-y-1889/




Sobre la autoría de los goles (II). Dos casos curiosos en la carrera de Quini.

En este segundo artículo nos haremos eco de otros dos encuentros donde la naturaleza del tanto en el que intervino el delantero astur provocó serias dudas a la hora de señalar al autor aunque, finalmente, bien por la propia honestidad del jugador, bien por acuerdo general de los medios (pese a no haber sido el «brujo» el último en tocar el esférico), quedó resuelto el asunto.

7-10-81    Liga Castellón 1 Barcelona 6 2 goles (Marca y el diario Sport le otorgaron tres tantos. La mayor parte de la prensa adjudicó el gol dudoso al defensa Ferrer en propia puerta. Aunque hubo medios que se lo anotaron al barcelonista Esteban, que fue quien centró). Con posterioridad Quini renunciaría públicamente a la autoría de ese tercer tanto en la carrera por el Pichichi, vista la polémica surgida.

12-5-85   Copa de la Liga Sporting 2 Zaragoza 0 2 goles (El diario gijonés El Comercio otorgó uno de los tantos a Casajús, en propia puerta. Es un gol muy similar al que esta temporada se le discute a Messi frente al Athletic, ya que Amorebieta terminó introduciendo la pelota en propia puerta. Ocurre que, mientras que el chut del «brujo» iba claramente a portería, en el caso del argentino no está tan claro que, sin la intervención del defensa venezolano, el balón fuera a terminar dentro de la meta rival. En este caso parece haber unanimidad general en la prensa a la hora de asignar la autoría al delantero rojiblanco).

7-10-81                                 Castellón 1 Barcelona 6 Liga                                       Castalia

Prensa catalana

«El propio Esteban, en momento de desconcierto del Castellón, desniveló el encuentro…» (Emilio Pérez de Rozas / El Periódico de Catalunya)

«1-2. Minuto 55. Galopada de Esteban por la banda que centra raso y Ferrer, al querer despejar con la izquierda, pifia el despeje y lo introduce en su propia portería.» (Domingo García / La Vanguardia)

«1-2. (minut 11). Esteban centra des de lluny, la pilota rebota en el jugador Ferrer i entra al fons de la porteria de Racic.» (Josep Portier i Moix / Avui)

«1-2. «Llegaría el afortunado gol de Esteban cuando su centro tropezó en un defensa descolocando a Racic» (El correo Catalán)

Prensa de Castellón

«1-2. Minuto 56. Centro de Esteban desde la línea de córner y rechace de Ferrer que introduce el balón en su propia meta» (J. Andrés / Mediterráneo)

Prensa deportiva nacional

«1-2. Cincuenta y cinco minutos. Centra Esteban, falla Ferrer y Quini, muy oportuno, marca de tiro por bajo.» (José Ten / Marca)

«1-2. El segundo gol barcelonista llegó en el desconcierto de los jugadores del Castellón con motivo de la lesión (de Blanco) y del cambio a los once minutos (2ª mitad). Colada de Esteban con centro raso, que Ferrer, ante el acoso de Quini, al intentar despejar, introduce el balón en su marco.» (Manuel Monferrer / As)

«1-2, minuto once (2ª parte). Centro de Esteban que se interna por la derecha tras una de sus clásicas arrancadas y Ferrer, intentado despejar, marca en su propia meta.» (Alberto Sanchís / El Mundo Deportivo)

«1-2. Minuto 57. Centro de Esteban. La pelota rebota en Ferrer y Racic no consigue atajarla.» (M.A. López Barajas / Dicen)

«1-2. Minuto 56. Centro de Esteban y entre Ferrer y Quini llevan el balón a la red.» (Jaume Massó / Sport)

En la crónica, se ampliaba la información sobre la jugada. «Esteban, inteligentísimo, se marcha por la derecha y centra al área, donde entra lanzado Quini, la pelota se enreda entre los pies del azulgrana y de Ferrer, y la pelota acaba superando a Racic«.

El diario catalán otorgó el tanto al delantero barcelonista.

El gol ante el Castellón (1981)

Marca y Sport le otorgaron tres goles

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Y la renuncia de Quini al gol

El 27 de noviembre, en la entrega del «XI Oscar a la Regularidad» con el que Radio Miramar galardonaba a los mejores jugadores de Español y Barcelona, el goleador asturiano aclaraba al corresponsal de Marca en la ciudad condal los pormenores del tanto en discusión.

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12-05-85                                 Real Sporting 2 Real Zaragoza 0 Copa de la Liga          El Molinón

Prensa local gijonesa

«Ya en la segunda parte, concretamente en el minuto 72 de partido, Mino recibe un balón y se convierte en exterior derecho. Avanza y centra pasado. Pugnan allí Eloy y un defensa, sobre el punto de penalty y ninguno de los dos llega. El balón «cae» en los pies de Quini, libre de marcaje, que para el balón y ante la salida del portero lanza un tiro que acaba en la red. Tocó el balón Cedrún y tocó en última instancia el defensa Casajús, lo justo para ayudar a que subiera ese dos a cero que pone en franquía la eliminatoria.» (Eduardo García / Hoja del Lunes de Gijón) *

* En la valoración de los jugadores se indicaba lo siguiente sobre el ariete rojiblanco: «Marcó los dos goles y remató con peligro otras tres veces. Es el mejor de los comentarios. Desde que retornó al Sporting Quini lleva nueve goles en Liga, cinco en Copa y ya cuatro en Copa de la Liga. Quien pida más es de una exigencia irracional»

«2-0. Minuto 68. Los mismos protagonistas que en el primer gol. Mino, por la derecha «bombea» un balón sobre el área del Zaragoza. La mala colocación de García-Cortés y Casajús permite al pequeño Eloy desviar de cabeza a Quini, cuyo chut no consigue frenar el guardameta Cedrún, pero Casajús acaba por introducir el balón en su propia portería.» (Jenaro F. Allongo / El Comercio)

Prensa de Zaragoza

«2-0. Minuto 69. Jugada muy similar a la del anterior gol. Nuevamente Eloy pasa a Quini, que nuevamente se ha librado del marcaje de Casajús, y bate a Cedrún». (Alejandro Lucea / Heraldo del Lunes) *

* El antetítulo de la reseña era: «Quini, doble goleador»

«2-0 min. 68: Avance de Mino por el lado derecho del ataque, que envía un balón por alto al área. El pequeño Eloy gana en la acción a García Cortés, para dejar el balón a Quini quien remata a puerta y tras dar en Casajús, el balón termina en las mallas». (Genaro Fernández / Zaragoza Deportiva)

«2-0, minuto 68. Balón colgado sobre la frontal del área. Eloy peina hacia atrás sobre Quini, que dispara, Cedrún toca y Casajús termina de introducir el balón en su intento de despejar». (José Antonio Ciria / El Día) *

* El antetítulo de la crónica era explícito al respecto de la autoría del tanto:

«Dos goles de Quini adelantan al Gijón en la eliminatoria ante un Zaragoza que acusó en exceso las bajas»

En la propia crónica se volvía a describir el tanto, de la siguiente manera:

«Jugando con tranquilidad Eloy peinó un balón hacia Quini, que totalmente desmarcado disparó a puerta. Cedrún llegó a tocar el cuero y, cuando se colaba, Casajús, en su intento desesperado por despejar, terminó introduciéndolo en su puerta. Jugada desafortunada que terminó por hundir moralmente a los aragoneses y en contrapartida espoleó a los asturianos en busca de otro tanto».

Prensa regional asturiana

«2-0. Minuto veintitrés de la segunda parte: Mino centró por alto desde la derecha; Eloy tocó de cabeza hacia atrás para Quini quien, solo ante Cedrún, remató a gol; el balón entró pese al esfuerzo postrero de Casajús.» (Julio Puente y Ramón González / Hoja del Lunes de Oviedo)

* De nuevo, el titular no dejaba lugar a dudas: «Quini, una vez más, sentenció«.

«2-0. Minuto 23 (segundo tiempo): De nuevo llegó el peligro por la banda derecha; en esta ocasión por medio de Mino. Su centro fue tocado en el área de cabeza por Eloy hacia atrás, cayendo la pelota a pies de Quini que volvió a rematar y el defensa en un intento desesperado trató de evitar el gol y sólo hizo ayudar, pero en verdad el tanto puede adjudicársele a Quini, pues la pelota hubiese entrado igual sin la colaboración del defensa visitante.» (Antonio M. Otero / La Nueva España) *

* Bajo un epígrafe titulado Quini, eficacia máxima, el autor de la crónica realizaba la siguiente semblanza del veterano jugador:

«De Quini ya está todo dicho. Lo mejor es que renueva los elogios partido a partido. En los tres últimos, por sólo acudir a éstos, marcó cuatro goles. Su eficacia sigue al más alto tono. Hay quien puede discutir la dificultad de los tantos que logra, como los del domingo, por encontrarse solo ante el guardameta, pero esto es desconocer su formidable tarea de preparación porque, independientemente de que se produzca un fallo defensivo, es indiscutible su búsqueda del hueco, del desmarque, además de que hay sobrados ejemplos de fallos de otros jugadores en las mismas circunstancias. El día que Quini se despida el homenaje tendrá que ser de época».

«2-0 (minuto 68) Mino cuelga desde la derecha peinando hacia atrás Eloy, controlando Quini que pica ante la salida de Cedrún. El meta desvía el balón y Casajús, al intentar despejar, ayuda a entrar el balón». (Manolo Rosety / La Voz de Asturias)*

* El antetítulo de la noticia decía: «Copa de la Liga.- Los goles de Quini encarrilaron la eliminatoria«.

Así mismo, bajo una de las fotografías se indicaba: «Quini, autor de los dos goles del Sporting«.

Prensa deportiva nacional

«2-0. Sesenta y tres minutos. Centro de Mino desde la posición de extremo derecha. Eloy cabecea hacia atrás, en donde recibe Quini que dispara flojo y, cuando la pelota ya entraba, Casajús, al intentar despejar, ayuda a que penetre.» (Laureano Tuero / Marca)

El periódico lo dejaba claro en el subtítulo: Quini, autor de los dos goles.

«El otro en el segundo tiempo, minuto 68, en una combinación entre Mino y Eloy que Quini volvía a rubricar y que no pudo evitar, pese a su esfuerzo, en la misma boca de puerta el central Casajús.» (Daniel Arbesú / As)

En este caso el titular era concluyente: «2-0. Quini noqueó al Zaragoza«.

«2-0. Minuto 23 del segundo tiempo. Jugada del defensa Mino que bombea sobre el área, cabecea Eloy y Quini a placer remata a la red, ayudado por el defensa Casajús.» (Jenaro F. Allongo / El Mundo Deportivo)

* Como curiosidad, apuntar que el cronista es el mismo que otorgaba el tanto a Casajús en propia meta en el diario El Comercio, de Gijón. En la presente reseña, sin embargo, dejaba la autoría del mismo compartida, ya que el periódico catalán se decantó por presentar al delantero asturiano como artífice del triunfo. El titular era suficientemente expresivo: «2-0. Quini apuntilló al Zaragoza«.

«2-0, minuto 69: Centro de Joaquín desde la derecha; Eloy peina el balón y Quini, en la boca de gol, empuja al fondo de la portería de Cedrún» (José Vicente Piñera / Dicen) *

* También en esta ocasión el cronista glosaba la figura del histórico 9 del Sporting en una columna titulada, Olfato de gol intacto, en los siguientes términos:

«Muchos futbolistas se quejan de que se les echa en cara su carné de identidad a la hora de valorar su utilidad en un equipo de fútbol. Pero Enrique Castro (al igual que, por ejemplo, Santillana o Migueli, entre otros ilustres «abuelos» del fútbol español) está rindiendo de un modo óptimo en su segunda etapa como jugador del Sporting de Gijón. El pasado jueves, ante el Sevilla, en la Copa del Rey, Quini sentenciaba la eliminatoria con un segundo gol, rematando impecablemente de cabeza un centro de Joaquín. Ayer, en la Copa de la Liga, el Sporting creó numerosas ocasiones de gol. Pero sólo Quini, conocedor como nadie de su oficio, supo cómo batir a Cedrún. Y lo hizo por partida doble. Sus tantos encarrilan la eliminatoria. Y es que Quini, casi 36 años, está en forma».

«2-0, min. 69 se produce tras un avance de Espinosa que centra al área, Eloy toca hacia atrás el balón y de nuevo Quini marca.» (Celso Alonso / Sport)

El titular no dejaba lugar a dudas: Quini, goleador y estrella.

Foto. La Voz de Asturias.

En la imagen, Casajús en su intento de despejar el balón que se colaba en el portal de Cedrún.

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Campeonatos Mundiales de Fútbol (III). Los años 60.

VII Copa del Mundo. Chile 1962.

Uno de los Campeonatos del Mundo más flojos desde el punto de vista futbolístico. El pueblo chileno había sido asolado por un terremoto dos años antes y, aún así, supo organizar un Mundial de forma impecable. Sin embargo, en el terreno de juego quedó plasmado el retroceso técnico y estético que estaba caracterizando al mundo del fútbol en esos años. Eran los comienzos de la década de los 60, cuando los equipos empezaban a alinear cuatro defensas (con el hombre escoba o líbero), en Italia ya reinaba el catenaccio, los goles escaseaban alarmantemente, el juego duro y sucio se convertía en el pan nuestro de cada partido y la asistencia de público a los estadios resultaba cada vez menor. Para colmo, una de las principales atracciones del torneo, si no la mayor, el brasileño Pelé, cayó lesionado en el primer partido y no pudo volver a competir, dejando huérfanos de su magia a su equipo y a todos los espectadores. Por lo demás, significó la confirmación de Brasil como primera potencia internacional y el Mundial con menos sedes desde Uruguay-30, con sólo cuatro ciudades, Santiago, Viña del Mar, Rancagua y Arica. El brasileño Vavá, que logró el tercer y definitivo tanto de su selección en la final frente a Checoslovaquia, se convertía en el primer futbolista capaz de marcar en dos finales distintas. El primero de una lista muy selecta: Vavá (Brasil, 1958 y 1962), Pelé (Brasil, 1958 y 1970), Breitner (Alemania Federal, 1974 y 1982) y Zidane (Francia, 1998 y 2006).

Fase de grupos

Grupo A

Uruguay-Colombia 2-1 Cubilla (57′) y Sasia (74′).

Zuluaga (19′, pti).

Unión Soviética-Yugoslavia 2-0 V. Ivanov (52′) y Ponedelnik (84′).
Yugoslavia-Uruguay 3-1 Skoblar (26′, pti), Galic (30′) y Jerkovic (49′).

Cabrera (19′).

Unión Soviética-Colombia 4-4 V. Ivanov (8′ y 12′), Chislenko (10′) y Ponedelnik (57′).

Aceros (21′), Coll (68′), Rada (72′) y Klinger (77′).

Unión Soviética-Uruguay 2-1 Mamykin (38′) y V. Ivanov (89′).

Sasia (54′).

Yugoslavia-Colombia 5-0 Galic (21′ y 61′), Jerkovic (25′ y 88′) y Melic (82′).

Clasificados para cuartos de final: Unión Soviética y Yugoslavia.

Grupo B

Chile-Suiza 3-1 L. Sánchez (44′ y 55′) y Ramírez (52′).

Wüthrichz (7′).

Alemania Federal-Italia 0-0
Chile-Italia 2-0 Ramírez (73′) y Toro (88′).
Alemania Federal-Suiza 2-1 Brülls (45′) y Seeler (60′).

Schneiter (74′).

Alemania Federal-Chile 2-0 Szymaniak (21′, pti) y Seeler (82′).
Italia-Suiza 3-0 Mora (2′) y Bulgarelli (65′ y 67′).

Clasificados para cuartos de final: Alemania Federal y Chile.

Grupo C

Brasil-México 2-0 Zagalo (56′) y Pelé (73′).
Checoslovaquia-España 1-0 Stibranyi (80′).
Brasil-Checoslovaquia 0-0
España-México 1-0 Peiró (89′).
Brasil-España 2-1 Amarildo (72′ y 86′).

Adelardo (34′).

México-Checoslovaquia 3-1 Díaz (13′), Del Águila (29′) y H. Hernández (90′, pti).

Masek (1′).

Clasificados para cuartos de final: Brasil y Checoslovaquia.

Grupo D

Argentina-Bulgaria 1-0 Facundo (4′).
Hungría-Inglaterra 2-1 Tichy (17′) y Albert (71′).

Flowers (60′, pti).

Inglaterra-Argentina 3-1 Flowers (18′, pti), B. Charlton (42′) y Greaves (67′).

Sanfilippo (81′).

Hungría-Bulgaria 6-1 Albert (1′, 6′ y 54′), Tichy (8′ y 70′) y Solymosi (12′).

Asparoukhov (64′).

Argentina-Hungría 0-0
Inglaterra-Bulgaria 0-0

Clasificados para cuartos de final: Hungría e Inglaterra.

Cuartos de final

Yugoslavia-Alemania Federal 1-0 Radakovic (86′).
Brasil-Inglaterra 3-1 Garrincha (31′ y 59′) y Vavá (53′).

Hitchens (36′).

Chile-Unión Soviética 2-1 L. Sánchez (11′) y Rojas (28′).

Chislenko (26′).

Checoslovaquia-Hungría 1-0 Scherer (14′).

Semifinales

Brasil-Chile 4-2 Garrincha (9′ y 32′) y Vavá (48′ y 78′).

Toro (42′) y L. Sánchez (62′, pti).

Checoslovaquia-Yugoslavia 3-1 Kadraba (48′) y Scherer (80′ y 84′, pti).

Jerkovic (69′).

Tercer y cuarto puesto

Chile-Yugoslavia 1-0 Rojas (90′).

Final

BRASIL  3 – CHECOSLOVAQUIA  1

Santiago de Chile. Estadio Nacional, 17 de junio de 1962.

Árbitro: Nikolaj Latychev (Unión Soviética).

BRASIL: Gilmar; D. Santos, Mauro, Zozimo, N. Santos; Zito, Didí; Garrincha, Vavá, Amarildo y Zagalo.

CHECOSLOVAQUIA: Schroiff; Tichy, Popluhar, Pluskal, Novak; Kvasnak, Masopust; Pospichal, Scherer, Kadraba y Jelinek.

GOLES: 0-1 (15′), Masopust; 1-1 (17′), Amarildo; 2-1 (68′), Zito; 3-1 (77′), Vavá.

Goleadores

4

Garrincha y Vavá (Brasil), Sánchez (L) (Chile), Albert (Hungría), Ivanov (V) (Unión Soviética) y Jerkovic (Yugoslavia).

3

Amarildo (Brasil), Scherer (Checoslovaquia), Tichy (Hungría) y Galic (Yugoslavia).

2

Seeler (Alemania Federal), Ramírez, Rojas y Toro (Chile), Flowers (Inglaterra), Bulgarelli (Italia), Chislenko y Ponedelnik (Unión Soviética) y Sasia (Uruguay).

1

Brülls y Szymaniak (Alemania Federal), Facundo y Sanfilippo (Argentina), Pelé, Zagalo y Zito (Brasil), Asparoukhov (Bulgaria), Kadraba, Masek, Masopust y Stibranyi (Checoslovaquia), Aceros, Coll, Klinger, Rada y Zuluaga (Colombia), Adelardo y Peiró (España), Solymosi (Hungría), Charlton (B), Greaves y Hitchens (Inglaterra), Mora (Italia), Del Águila, Díaz y Hernández (H) (México), Schneiter y Wüthrichz (Suiza), Mamykin (Unión Soviética), Cabrera y Cubilla (Uruguay) y Melic, Radakovic y Skoblar (Yugoslavia).

Goles totales: 89.

Partidos disputados: 32.

Promedio de goles: 2,78.

Los campeones

JUGADOR (dorsal) PUESTO

EDAD

EQUIPO
GILMAR Dos Santos (1) Portero

31

Santos
Carlos José CASTILHO (22) Portero

35

Fluminense
Djalma SANTOS (2) Defensa

33

Palmeiras
MAURO Ramos (3) Defensa

31

Santos
Alves Calazans, ZÓZIMO (5) Defensa

30

Bangú
Nilton SANTOS (6) Defensa

37

Botafogo
JAIR MARINHO De Oliveira (12) Defensa

25

Fluminense
Hideraldo BELLINI (13) Defensa

32

Vasco Da Gama
JURANDYR De Freitas (14) Defensa

21

Sao Paulo
ALTAIR Gomes (15) Defensa

24

Fluminense
José Miranda, ZITO (4) Medio

29

Santos
Waldir Pereira, DIDÍ (8) Medio

33

Botafogo
José Ferreira, ZEQUINHA (16) Medio

27

Palmeiras
MEGALVIO Figueiró (17) Medio

22

Santos
Manoel Dos Santos,

GARRINCHA (7)

Delantero

28

Botafogo
Antonio Wilson, COUTINHO (9) Delantero

19

Santos
Edson Arantes, PELÉ (10) Delantero

21

Santos
José Maciá, PEPE (11) Delantero

27

Santos
JAIR Da Costa (18) Delantero

21

Portuguesa
Edvaldo Izidio, VAVÁ (19) Delantero

27

Palmeiras
Amaro Tavares, AMARILDO (20) Delantero

21

Botafogo
Mario ZAGALO (21) Delantero

30

Botafogo

SELECCIONADOR: Aymoré Moreira.

La lista de España

JUGADOR (dorsal) PUESTO

EDAD

EQUIPO
José ARAQUISTÁIN (1) Portero

25

Real Madrid
Salvador SADURNÍ (2) Portero

21

Barcelona
CARMELO Cedrún (3) Portero

31

At. Bilbao
Luis M. ECHEBERRÍA (7) Defensa

22

At. Bilbao
Jesús GARAY (8) Defensa

31

Barcelona
Sigfrido GRACIA (10) Defensa

30

Barcelona
Feliciano M. RIVILLA (11) Defensa

25

At. Madrid
Enrique P., PACHÍN (13) Defensa

23

Real Madrid
Severino REIJA (16) Defensa

23

Zaragoza
Francisco R., RODRI (17) Defensa

28

Barcelona
José E. SANTAMARÍA (19) Defensa

32

Real Madrid
Luis DEL SOL (5) Medio

27

Real Madrid
ADELARDO Rodríguez (18) Medio

22

At. Madrid
Juan SEGARRA (20) Medio

35

Barcelona
Luis SUÁREZ (21) Medio

27

Inter (Ita.).
Martín VERGÉS (22) Medio

28

Barcelona
Enrique COLLAR (4) Delantero

27

At. Madrid
Alfredo DI STÉFANO (6) Delantero

35

Real Madrid
Francisco GENTO (9) Delantero

28

Real Madrid
Joaquín PEIRÓ (12) Delantero

26

At. Madrid
Ferenc PUSKAS (14) Delantero

35

Real Madrid
EULOGIO MARTÍNEZ (15) Delantero

27

Barcelona

SELECCIONADOR: Pablo Hernández Coronado.

VIII Copa del Mundo. Inglaterra 1966.

Primer Mundial en el que se ofrecieron imágenes en color y que contó con una mascota. Un simpático león llamado Willie, vestido con los colores de la bandera británica, obtuvo tal honor. A pocos días para el inicio del torneo, la Copa Jules Rimet fue robada. Mientras Scotland Yard se afanaba en recuperarla, un perrito la encontró en el jardín de su propia casa, convirtiéndose en el primer héroe del campeonato. El portero mexicano Antonio Carbajal pasaría a la historia como el primer jugador en disputar cinco Copas del Mundo. Primera vez que España participaba en dos Mundiales consecutivos, aunque, de nuevo, volvería a caer en la fase de grupos. Desde 1934, ninguna selección lograba el título en su propia casa, pero Inglaterra se encargó de romper este maleficio. En la final, jugada en Wembley entre los locales y Alemania Federal, se produjo el gol fantasma más famoso de la historia. Con empate a dos en el marcador, a los 11 minutos de la primera parte de la prórroga, el inglés Hurst remataba a la media vuelta un pase desde la derecha. El balón pegó en el larguero y botó… ¿en la raya?, ¿fuera? ¿dentro?… El colegiado suizo Dienst consultó con el juez de línea, el soviético Bakhramov, que tomó la decisión más sencilla. Gol para Inglaterra, que se ponía por delante en el marcador. Poco después, Geoffrey Hurst marcaba nuevamente para su equipo. Era el 4-2 definitivo, que daba el título a Inglaterra y el tercero de la tarde para el delantero del West Ham, el único jugador capaz de hacer un hat-trick en la final de una Copa del Mundo.

Fase de grupos

Grupo A

Inglaterra-Uruguay 0-0
Francia-México 1-1 Hausser (63′).

Borja (48′).

Uruguay-Francia 2-1 Rocha (27′) y Cortés (32′).

De Bourgoing (15′, pti).

Inglaterra-México 2-0 B. Charlton (38′) y Hunt (75′).
Uruguay-México 0-0
Inglaterra-Francia 2-0 Hunt (39′ y 76′).

Clasificados para cuartos de final: Inglaterra y Uruguay.

Grupo B

Alemania Federal-Suiza 5-0 Held (16′), Haller (20′ y 78′, pti) y Beckenbauer (40′ y 52′).
Argentina-España 2-1 Artime (65′ y 79′).

Pirri (71′).

España-Suiza 2-1 Sanchís (58′) y Amancio (75′).

Quentin (29′).

Alemania Federal-Argentina 0-0
Argentina-Suiza 2-0 Artime (52′) y Onega (81′).
Alemania Federal-España 2-1 Emmerich (39′) y Seeler (83′).

Fusté (24′).

Clasificados para cuartos de final: Alemania Federal y Argentina.

Grupo C

Brasil-Bulgaria 2-0 Pelé (14′) y Garrincha (63′).
Portugal-Hungría 3-1 José Augusto (2′ y 65′) y Torres (89′).

Bene (59′).

Hungría-Brasil 3-1 Bene (2′), Farkas (64′) y Meszoly (72′, pti).

Tostao (14′).

Portugal-Bulgaria 3-0 Vutzov (7′, pp), Eusebio (38′) y Torres (82′).
Portugal-Brasil 3-1 Simoes (15′) y Eusebio (26′ y 85′).

Rildo (73′).

Hungría-Bulgaria 3-1 Davidov (42′, pp), Meszoly (45′) y Bene (54′).

Asparoukhov (14′).

Clasificados para cuartos de final: Portugal y Hungría.

Grupo D

Unión Soviética-Corea del Norte 3-0 Malafeev (31′ y 88′) y Banischevski (33′).
Italia-Chile 2-0 Mazzola (9′) y Barison (88′).
Corea del Norte-Chile 1-1 Pak Seung-Jin (88′).

Marcos (26′, pti).

Unión Soviética-Italia 1-0 Chislenko (57′).
Corea del Norte-Italia 1-0 Pak Doo-Ik (41′).
Unión Soviética-Chile 2-1 Porkujan (29′ y 85′).

Marcos (32′).

Clasificados para cuartos de final: Unión Soviética y Corea del Norte.

Cuartos de final

Inglaterra-Argentina 1-0 Hurst (79′).
Alemania Federal-Uruguay 4-0 Haller (10′ y 84′), Beckenbauer (70′) y Seeler (75′).
Portugal-Corea del Norte 5-3 Eusebio (27′, 42′, pti, 57′ y 59′, pti) y José Augusto (79′).

Pak Seung-Jin (1′), Li Dong-Woon (22′) y Yang Sung-Kook (24′).

Unión Soviética-Hungría 2-1 Chislenko (5′) y Porkujan (47′).

Bene (58′).

Semifinales

Alemania Federal-Unión Soviética 2-1 Haller (43′) y Beckenbauer (68′).

Porkujan (88′).

Inglaterra-Portugal 2-1 B. Charlton (31′ y 79′).

Eusebio (82′, pti).

Tercer y cuarto puesto

Portugal-Unión Soviética 2-1 Eusebio (12′, pti) y Torres (88′).

Malafeev (43′).

Final

INGLATERRA  4 – ALEMANIA FEDERAL  2

Londres. Wembley Stadium, 30 de julio de 1966. Árbitro: Gottfried Dienst (Suiza).

INGLATERRA: Banks; Cohen, J. Charlton, Moore, Wilson; Stiles, B. Charlton; Ball, Hurst, Hunt y Peters

ALEMANIA FEDERAL: Tilkowski; Höttges, Schulz, Weber, Schnellinger; Beckenbauer, Overath; Haller, Seeler, Held y Emmerich.

GOLES: 0-1 (12′), Haller; 1-1 (18′), Hurst; 2-1 (78′), Peters; 2-2 (90′), Weber; 3-2 (101′), Hurst; 4-2 (120′), Hurst.

Goleadores

9

Eusebio (Portugal).

6

Haller (Alemania Federal).

4

Beckenbauer (Alemania Federal), Bene (Hungría), Hurst (Inglaterra) y Porkujan (Unión Soviética).

3

Artime (Argentina), Charlton (B) y Hunt (Inglaterra), José Augusto y Torres (Portugal) y Malafeev (Unión Soviética).

2

Seeler (Alemania Federal), Marcos (Chile), Pak Seung-Jin (Corea del Norte) Meszoly (Hungría) y Chislenko (Unión Soviética).

1

Emmerich, Held y Weber (Alemania Federal), Onega (Argentina), Garrincha, Pelé, Rildo y Tostao (Brasil), Asparoukhov (Bulgaria), Li Dong-Woon, Pak Doo-Ik y Yang Sung-Kook (Corea del Norte), Amancio, Fusté, Pirri y Sanchís (España), De Bourgoing y Hausser (Francia), Farkas (Hungría), Peters (Inglaterra), Barison y Mazzola (Italia), Borja (México), Simoes (Portugal), Quentin (Suiza), Banischevski (Unión Soviética) y Cortés y Rocha (Uruguay).

Goles totales: 89.

Goles en propia puerta: Davidov y Vutzov (Bulgaria).

Partidos disputados: 32.

Promedio de goles: 2,78.

Los campeones

JUGADOR (dorsal) PUESTO

EDAD

EQUIPO
Gordon BANKS (1) Portero

28

Leicester
Ronald SPRINGETT (12) Portero

31

Sheffield
Peter BONETTI (13) Portero

24

Chelsea
George COHEN (2) Defensa

26

Fulham
Ramon WILSON (3) Defensa

31

Everton
Jackie CHARLTON (5) Defensa

31

Leeds Utd.
Bobby MOORE (6) Defensa

25

West Ham
James ARMFIELD (14) Defensa

30

Blackpool
Gerry BYRNE (15) Defensa

27

Liverpool
Ronald FLOWERS (17) Defensa

32

Wolverhampton
Norman HUNTER (18) Defensa

22

Leeds Utd.
Nobby STILES (4) Medio

24

Manchester Utd.
Alan BALL (7) Medio

21

Blackpool
Bobby CHARLTON (9) Medio

28

Manchester Utd.
Martin PETERS (16) Medio

22

West Ham
Jimmy GREAVES (8) Delantero

26

Tottenham
Geoffrey HURST (10) Delantero

24

West Ham
John CONNELLY (11) Delantero

28

Manchester Utd.
Terence PAINE (19) Delantero

27

Southampton
Ian CALLAGHAN (20) Delantero

24

Liverpool
Roger HUNT (21) Delantero

28

Liverpool
George EASTHAM (22) Delantero

29

Arsenal

SELECCIONADOR: Alfred Ernest Ramsey.

La lista de España

JUGADOR (dorsal) PUESTO

EDAD

EQUIPO
José Ángel IRÍBAR (1) Portero

23

At. Bilbao
Antonio BETANCORT (12) Portero

27

Real Madrid
Miguel REINA (13) Portero

20

Córdoba
Manuel SANCHÍS (2) Defensa

28

Real Madrid
ELADIO Silvestre (3) Defensa

25

Barcelona
Ignacio ZOCO (5) Defensa

27

Real Madrid
Jesús GLARÍA (6) Defensa

24

At. Madrid
Feliciano  M. RIVILLA (14) Defensa

29

At. Madrid
Severino REIJA (15) Defensa

27

Zaragoza
Fernando OLIVELLA (16) Defensa

30

Barcelona
Francisco  Fdez.,GALLEGO (17) Defensa

22

Barcelona
Luis DEL SOL (4) Medio

31

Juventus (Ita.)
Luis SUÁREZ (10) Medio

31

Inter (Ita.)
José Martínez, PIRRI (18) Medio

21

Real Madrid
José María FUSTÉ (19) Medio

26

Barcelona
ADELARDO Rodríguez (21) Medio

26

At. Madrid
José Armando UFARTE (7) Delantero

25

At. Madrid
AMANCIO Amaro (8) Delantero

26

Real Madrid
MARCELINO Martínez (9) Delantero

26

Zaragoza
Francisco GENTO (11) Delantero

32

Real Madrid
Joaquín PEIRÓ (20) Delantero

30

Inter (Ita.)
Carlos LAPETRA (22) Delantero

27

Zaragoza

SELECCIONADOR: José Villalonga




Orígenes del fútbol en México (III)

Los Clubes de la Capital

En Real del Monte, Hidalgo, a finales de 1900 nacio el equipo de fútbol Pachuca Athletic Club y en Orizaba, a principios del año siguiente, el Orizaba Athletic Club. En la capital del país, sin embargo, ya existían clubes deportivos que formarían también sus equipos de fútbol en 1901 para competir con los equipos ya mencionados.

Estos clubes, en los que se desarrollaban diversos deportes, habían nacido en diferentes momentos y bajo distintas circunstancias y para conocer de mejor manera los inicios del balompié mexicano, es menester hacer un recorrido por la historia de los mismos.

México Cricket Club

Hacia 1827, México vivía la transición de la recién conseguida Independencia de manos de España. Aquel año, se fraguó una conspiración que buscaba regresar al régimen absolutista de Fernando VII. La conspiración, denunciada por el general Ignacio Mora, fue sofocada, pero exacerbó los ánimos de la población en contra de los españoles.

Esto, abrió las puertas a diferentes grupos de extranjeros, sobre todo a los ingleses, ya que Inglaterra fue uno de los primeros países en reconocer la independencia de México, colocando una embajada británica de forma estratégica en Pachuca, zona minera por excelencia.

Los ingleses, aprovechando la tendencia antiespañola, con apoyo de la logia masónica de los yorkinos, que crecía favorecida por la nueva clase política, se hicieron de los espacios que dejaban los peninsulares dentro de la reciente nación mexicana1.

Ese año, algunos de los ingleses avecindados en la ciudad de México2,  buscando sentirse más cómodos, como si estuvieran en la Gran Bretaña, deciden fundar un club primero en su tipo en México y uno de los pocos existentes fuera de las islas, dedicado a la práctica del criquet: El Mexico Union Cricket Club, cuyos primeros socios y creadores son diplomáticos y comerciantes ingleses3.

La vestimenta de los miembros del club, consistía en un saco de franela, pantalones blancos y sombrero de paja y el desobedecer la norma o cambiar alguna de las prendas -prevenía en su reglamento- se hacía acreedor a una multa.

De 1927 a 1938, el Mexico Union Cricket Club llegó a tener 101 socios, casi todos británicos, aunque aparecen un par de personajes franceses y norteamericanos, sin embargo, la ausencia de mexicanos es notoria, hasta el último año, en el que en la lista aparece un nombre de origen latino R. González4.

Sobre lo ocurrido entre 1839 y 1861, se conoce muy poco, no se tienen registros ni en la prensa sobre lo acontecido en el club, aunque lo cierto es que no dejó de funcionar.

El campo en donde se jugaba se encontraba  cercano a lo que entonces era el pueblo de Nápoles, hoy en día colonia con ese nombre.

«A él se llegaba abordando un tranvía desde el centro de la ciudad de México hacia la zona rural de Tacubaya, donde se encontraba «una carretera profunda y arenosa, que recibía por momentos la sombra del elegante árbol del Perú, que es parecido a un sauce llorón». El terreno estaba conformado por prados «duros como el acero» rodeados por vallas de cactos, y era en uno de esos prados donde se jugaba al críquet. La zona, cercana al centro de la capital y con un acceso sencillo, era la favorita de muchos comerciantes y residentes adinerados de la ciudad de México para construir sus casas de campo y sus fincas rurales. No sabemos si el campo de críquet era propiedad del club o de algún terrateniente»5

Como ya mencioné en el capítulo anterior, el emperador de México Maximiliano de Habsburgo, jugó un partido en 1865, justo en estos campos. Tras la caída del imperio, llegan nuevos ciudadanos ingleses a la capital y se unen al club, aumentando en gran número los socios. En el año de 1868, aparece el periódico en inglés llamado Two Republics, que entre otras cosas, comienza a tratar asuntos deportivos, dedicándole espacios al club.

Hacia 1869, muchos ingleses habían abandonado la ciudad de México y en 1870 el Club decidió cerrar, por tener un número insuficiente de socios, ya que el rompimiento de relaciones entre Inglaterra y México, obligó a muchos británicos a salir del país. El club abrió sus puertas nuevamente  diez años después, ya como México Cricket Club, tras la calma impuesta con la llegada de Porfirio Díaz al poder.

«No es de sorprender que muchos de los jóvenes enviados a trabajar a México fueran entusiastas del críquet, y que en poco tiempo se organizaran equipos y se llevaran a cabo partidos. Esta vez no sucedía solamente en la ciudad capital. Había un club de críquet en Pachuca, la ciudad minera del estado de Hidalgo -adonde muchos mineros británicos habían llegado desde 1824, cuando la Compañía Minera Real del Monte comenzó sus labores en Londres. Muchos descendientes de los inmigrantes aún vivían en el área, y a ellos se unían continuamente los recién llegados de Cornualla y otras provincias inglesas, los cuales ocupaban puestos en la industria minera en Pachuca y en el poblado cercano de Real del Monte»6.

El 22 de octubre de 1889, se jugó un partido de criquet entre los clubes de México y Pachuca7 con tal aceptación y con el creciente número de jugadores, que se decide conformar una liga entre el Reforma, México, Pachuca y Puebla.

The Mexican Herald octubre 28 de 1901

The Mexican Herald octubre 28 de 1901

La buena relación entre los deportistas del club de la ciudad de México y los de Pachuca, dio pie a que el Mexico Cricket Club resolviera conformar un equipo de fútbol en 1901, para participar en la Liga que se estaba creando la Liga Mexicana de Footbal Amateur Association.

Entre los hombres entusiastas de que el Mexico Cricket Club participara en el fútbol, se encontraban varios socios que, además, eran profesores del English College -que años después pasaría a llamarse Colegio Williams- y que ya habían participado en el fútbol en Inglaterra: R.N. Penny, J.J. MacFarlane, H.N. Branch, Edgar Davis, J.M. Saunders y A.W. Laurie, entre otros8.

mexico302Reforma Athletic Club

Fue el 16 de marzo de 1894, cuando un entusiasta de los deportes,  Thomas Phillips, convocó a una reunión para tratar el tema de la creación de un club que tuviera una sede fija en la que se pudieran practicar varios deportes. En esta reunión, se acordó la fundación del Reforma Athletic Club: «Una asociación civil que fomentaría la actividad deportiva, social y cultural entre los súbditos británicos y estrecharía lazos entre ingleses y mexicanos» 9

La primera sede del nuevo club, estuvo en Paseo de la Reforma y Bucareli (1894-1907). Bajo este marco, el club además de jugar criquet, lawn tennis, golf y polo, decide fundar su equipo de fútbol en 1901.

M. S. Turner, Robert J. Blackmore, Charles Blackmore, Charles M. Butlin, Ebenezer Johnson, Ted Bourchier, P. M. Bennett, C. D. Gibson, Vicente Etchegaray, Julio Lacaud10, Robert Lock y T. R. Phillips, que además de jugador en el equipo fue su entrenador 11

Primer sede del Reforma Athletic Club

Primer sede del Reforma Athletic Club

Uno de los miembros más activos del club,  gran deportista, conocido golfista y entusiasta del fútbol, Percy C. Clifford, crearía a la par del nacimiento del equipo de fútbol Reforma, un club cuya principal motor, sería precisamente el fútbol: El British Club.

British Club

Amparado por el Club Británico fundado dos años atrás y que sobre todo dedicaba sus instalaciones a la fiesta del te y a la tertulia de grandes personajes de origen inglés, Clifford lograría el apoyo total para la creación de un equipo de fútbol hacia mediados de 1901. Este conjunto, competiría a la naciente liga de fútbol. El quinto equipo del mínimo pensado para tener una liga digna y competitiva.

Una singularidad de este equipo, es que -curiosamente- se prestaría jugadores durante un tiempo con el equipo del Reforma Athletic Club, ya que la idea de Clifford era el lograr dos cuadros balanceados que pudieran hacer frente a los dos cuadros de provincia: Pachuca y al Orizaba y al otro capitalino, el Cricket Club.

El British, era apoyado  -al igual que el del Cricket- también por el Colegio Inglés. Este colegio, fundado en 1899 por el inglés Camilo J. Williams  y ubicado en la calle de La Mariscala, ofrecía un modelo tipo europeo, enfocado en el positivismo, era cientificista y enciclopédico.

La educación inglesa, daba gran preponderancia a la actividad física, ya que lo consideraban como plataforma inicial para el desarrollo moral e intelectual, es por esto que una de las primeras actividades al comenzar el día era la práctica de los deportes, sobresaliendo el fútbol. Cabe hacer mención que el colegio era exclusivamente para varones y al balompié lo consideraban prácticamente un deporte para hombres12.

El British Club, entrenaba en su propio campo, que se encontraba también en Paseo de la Reforma, en la calle de Génova13.

Campo del British Club en Paseo de la Reforma

Campo del British Club en Paseo de la Reforma

Es así, como ya conformados los conjuntos que participarán, se crea la ya mencionada Liga Mexicana de Footbal Amateur Association, que arranca oficialmente en la segunda mitad del año de 1902, pero un año atrás, se juegan una serie de partidos de práctica, durante todo el año de 1901.

Al parecer el primero de ellos se jugó el 2 de junio aquel año, entre el Reforma y el British y en lo que resta del año, semexico305 llevarían a cabo otros tres encuentros entre ambas escuadras, con gran aceptación entre la colonia británica.

El Pachuca por su parte también realizaría encuentros locales y el Orizaba haría lo propio.

La colonia británica estaba lista para impulsar al fútbol. En el país ya se jugaba beisbol, se practicaba el criquet y el tennis tenía un circuito bien conformado, lo mismo que el golf y existían muestras atléticas y paseos ciclistas. Sin embargo, ninguno prendería como el fútbol.

The Mexican Herald 31 de enero 1902.

The Mexican Herald 31 de enero 1902.

Inglaterra vs escocia

Desde 1870, se acordó «que allí en donde existiesen equipos de fútbol formados por ingleses y escoceses, habría de celebrarse entre ellos, un «match» internacional»14 Y en México, no fue la excepción.

Como partido oficial, previo a la liga que arrancaba en pocos meses, se llevó a cabo este encuentro, conformada por elementos de los diferentes equipos, divididos únicamente entre ingleses o escoceses. El partido, se llevó a cabo el  9 de febrero de 1902 y con esto, ya se consideraba oficial: El fútbol había llegado a México para quedarse.


1 El 20 de diciembre de 1827 se decretó, por ley, la expulsión de los españoles de territorio mexicano

2 Se considera que habitaban cerca de 3,000 ingleses en el país, tras los primeros años de la Independencia.  Hacia finales del siglo XIX se tienen censados 3,263. Fuente: Estadísticas históricas de México. INEGI, México 2009.

3Costeloe, Michael P. «The Mexico Cricket Club» Letras Libres, México, Nº 88, Abril 2006

4 No tenemos mayores datos y el apellido González es común, por lo cual no conocemos de qué personaje se trata o si es Méxicano o español.

5 Costeloe, Michael P. «The Mexico Cricket Club» Letras Libres, México, Nº 88, Abril 2006

6 Costeloe op. Cit.

7 Aunque no se tiene cierto cuando inició el club de criquet en Pachuca, por ciertas referencias se piensa que hacia 1860, ya existía un club dedicado únicamente al criquet.

8 The Massey-Gilbert blue book of Mexico for 1903 : a directory in English of the city of Mexico. México, 1903. English College

9 Carta de T.R. Phillips, 1894, Archivo del Reforma Athletic Club (RAC).

10 Lacaud y Etchegaray, eran jugadores de origen francés, el segundo de ellos vasco-francés y son los primeros elementos no ingleses en jugar en la liga.

11 Carlos, Calderón Cardoso. Pachuca: La gloria de un centenario. México. Club Pachuca, 2002. P.24

12 El Colegio Inglés cambiaría su nombre a Colegio Williams en 1922, trasladándose al barrio de Mixcoac, lugar en donde permanece hasta hoy en día y en 1928 se crearía el departamento de señoritas, aunque en este lugar se llevaban a cabo otras actividades físicas excluyendo de ellas al fútbol.

13 El campo de fútbol estababa entre Génova y una muy primitiva calle de Belgrado. Al fondo está la calle de Copenhague y la primera casa aún existe.Donde estaba este campo, hoy en día se encuentra la parroquia Votiva de Nuestra Señora del Sagrado Corazon, obra iniciada hacia l93l por el destacado arquitecto Vicente Mendiola Ouezada.

14 Cid y Mulet, Juan. El Libro de Oro del Fútbol Mexicano, B. Costa-Amic, Editor, 1962, México. P. 41.




El Barça de la temporada 1928-29, primer campeón de la historia de la Liga

En los últimos días, el FC Barcelona celebraba la consecución del vigesimosegundo título de Liga de su historia. Para llegar hasta este momento, el club ha debido transitar por un largo período de ochenta y cinco años llenos de alegrías y fracasos, con casi mil jugadores y cincuenta entrenadores que han pasado por el club hasta llegar a este nuevo éxito. Mucho se ha hablado de los jugadores y técnicos actuales y de sus hazañas. Sin embargo, pocos culés conocen en profundidad cómo era el primer Barça que logró ganar la Liga en su primera edición ni los paralelismos que hubo entre ese la consecución de aquel campeonato y el actual.

La primera edición del campeonato liguero se disputó en la temporada 1928-29. Es así llamado aunque curiosamente la primera jornada se disputó en febrero de 1929 y acabó en junio de ese mismo año ya que apenas eran diez los equipos que competían, lo que permitió concentrar los partidos en cuatro meses. Los favoritos a priori eran Real Madrid, Athletic de Bilbao y el propio Barcelona y completaban la nómina Real Sociedad, Arenas, Atlético de Madrid, Español, Europa, Real Unión y Racing de Santander.

El equipo azulgrana estaba dirigido por Romà Forns, el que fuera magnífico extremo derecho del club entre 1903 y 1912 y uno de los pioneros del fútbol catalán. Fue el primer técnico autóctono de la historia del club y sus resultados no pudieron ser mejores desde que se hizo con las riendas del club en diciembre de 1926. Logró dos Copas de Cataluña consecutivas en 1927 y 1928. Asimismo, logró ser campeón de la Copa de España en 1928 en la famosa final disputada en El Sardinero, tras la que Rafael Alberti inmortalizó a Plattko, el oso rubio de Hungría. Sus buenos precedentes y credenciales como azulgrana hicieron que hubiera consenso en que fuera el hombre que llevara el timón del club en la primera edición del campeonato de Liga. Sin embargo, no llegó a concluir la temporada como técnico ya que presentó su renuncia en solidaridad con el presidente de la entidad, Arcadi Balaguer, que había hecho lo propio. El nuevo presidente, Tomàs Rosés, eligió como nuevo técnico al inglés James Bellamy. En cuanto a Forns, recibió ofertas de otros equipos para entrenar, incluida una del Real Madrid, pero se quedó por su amor a los colores del club. Además, tenía una grave enfermedad que se había agravado en la gira por América y que le había dejado agotado físicamente. Siguió durante años en el club y se le nombró segundo de a bordo de Bellamy. Terminó falleciendo trece años después de este título, tras pedir en el lecho de muerte que le enterrasen con la insignia del club puesta en la americana.

Bellamy, que había sido profesional en Inglaterra y había entrenado en Alemania e Italia, hizo un buen trabajo. Asesorado por Forns, fue capaz de conducir al equipo al éxito tras una enconada lucha con el Real Madrid que llegó hasta la jornada final. El equipo azulgrana había logrado mantener el duelo con el equipo blanco a pesar de las recurrentes bajas que había tenido desde principios de temporada. Las dos estrellas del equipo permanecieron en el dique seco más de media temporada. En el caso del guardameta húngaro Plattko, se perdió la mitad de la temporada por una lesión y el legendario canario Ángel Arocha, el heredero de Alcántara, tal y como lo presentó el filipino, se pasó casi toda la temporada en el dique seco sin poder demostrar el enorme talento de uno de los mejores representantes de la escuela canaria de todos los tiempos. Además, las prolongadas bajas de defensores como Emil Walter hicieron que un hombre como Samitier tuviera que jugar como defensor en momentos determinados para sostener a un equipo cogido con pinzas y que obró el milagro de ser campeón a pesar de la adversidad. En la última jornada, Real Madrid y Barcelona llegaban empatados a 23 puntos. El equipo azulgrana recibía en Les Corts al Real Unión, uno de los colistas, mientras que los blancos viajaban a San Mamés. Aunque el equipo vasco no se jugaba nada, demostró gran ardor en el encuentro y logró la victoria por dos goles a cero. Mientras tanto el Barcelona daba buena cuenta del Real Unión, al que vencía por cuatro a uno, con dos goles de Sastre y otros dos de Parera, el extremo izquierdo que hizo una temporada memorable.

Aquel equipo que dirigieron Forns y Bellamy tenía un once ideal bastante definido, en el que los problemas sufridos por hombres como Sagi o Arocha no pudieron estar. El equipo estaba formado por Plattko; Walter, Saura; Martí, Castillo, Guzmán; Piera, Sastre, Samitier, García, Parera. En las siguientes líneas vamos a hacer un repaso a las características y aportación de cada uno de estos jugadores.

Ferenc Plattko: Legendario portero húngaro de gran complexión física y enormes reflejos, tapó en el Barça el enorme hueco que dejó Zamora. Su rendimiento en el club puede ser considerado incluso superior al de El Divino. Tras su retirada fue un prestigioso técnico.

Emil Walter: Defensor alemán que llegó al club en 1924 procedente del Figueres. Fue algo así como el primer Koeman del club ya que era un zaguero con una enorme potencia en el disparo a balón parado, siendo capaz incluso de chutar desde medio campo.

Vicente Saura: Férreo y corajudo defensor que jugó durante dos temporadas en el FC Barcelona, al que llegó procedente del Castellón. Siempre demostró ser un jugador difícil de rebasar y un hombre de fiabilidad absoluta.

Cristóbal Martí: Volante derecho laborioso que tenía un gran desplazamiento del balón en diagonal y mucha pausa. Era un buen recuperador de balones y un excelente jugador de equipo. Terminó su carrera en el Español.

José Carlos Castillo: Imponente mediocentro murciano que tenía un buen manejo del balón y ayudaba a la defensa con su gran trabajo. Jugador de rendimiento muy regular, jugó a su salida del club en el Atlético de Madrid, Sabadell, Gerona y Red Star de París.

Ramón Guzmán: Mítico volante izquierdo barcelonista que destacaba por su calidad técnica no exenta de gran capacidad de trabajo. Tras su retirada fue técnico del Barça. Falleció tras un colapso durante un partido del Barça de veteranos disputado en abril de 1954.

Vicente Piera: El mejor siete de la historia del club hasta la aparición de Basora. Un jugador con desborde, calidad y mucho gol para jugar pegado a la cal. La Bruja fue uno de los primeros grandes ídolos de la afición barcelonista.

Josep Sastre: Interior derecho con grandes cualidades físicas e instinto demoledor cara a la portería contraria. Fue un hombre clave en la primera Liga azulgrana con sus goles y trabajo constante.

Josep Samitier: Mito absoluto del equipo y gran estrella tras la retirada de Alcántara. Se le considera uno de los más grandes jugadores de la historia del club y un hombre clave en el desarrollo del Barça como jugador, entrenador y secretario técnico.

Antonio García: Posiblemente el menos conocido del once, era el suplente de Arocha, pero le tocó ser titular ante la lesión del canario. Era un interior izquierdo murciano que se caracterizaba por su laboriosidad pero al que le faltaba algo de gol para jugar al máximo nivel.

Manuel Parera: Extremo izquierdo que marcó el primer gol en Liga del club. Jugador hábil y con gran potencia de disparo, que fue el máximo goleador del equipo en esa primera Liga con once goles.  Fue el heredero en la banda izquierda del mítico Sagi-Barba.

Este equipo vivió circunstancias muy duras para ganar aquella Liga. Un técnico catalán y enfermo, lesiones recurrentes de sus hombres básicos (Plattko, Sagi, Arocha, Walter), viajes interminables y dimisiones de juntas directivas. Esos once jugadores descritos y otros doce que llegaron a jugar algunos minutos junto a los técnicos lograron la hazaña. Hace pocos días, el presidente Rosell decía que «El Barça ha logrado la Liga más especial en la historia del club por las circunstancias». Sin negar esas palabras, sería bueno que el dirigente y muchos culés echaran un vistazo a la historia de estos legendarios jugadores que lograron la primera Liga de la historia contra viento y marea.




Irlanda y el ‘Match of the Century’

La derrota que sufrió la selección inglesa ante Hungría el 25 de noviembre de 1953 se ha convertido en una de las fechas más señaladas de la historia del fútbol. El 3-6 a favor de la escuadra magiar supuso el final de una hegemonía británica que ya hacía años que mostraba síntomas de debilidad. No en vano, antes de la debacle en Wembley, los resultados empezaban a poner en duda la supuesta superioridad de los inventores del fútbol moderno: los clubs ingleses habían cosechado numerosas derrotas en sus habituales giras por Europa y la propia selección nacional había sufrido varios traspiés, entre ellos la sonada derrota ante Estados Unidos en el Mundial de 1950. Inglaterra, país cuya Football Association recibía con recelo las iniciativas internacionales, se estrenó en el Mundial de Brasil después de enrolarse a la FIFA en 1946 (se desvincularon del ente internacional en 1928). El norteamericano Joe Gatjens, autor del gol del triunfo ante los profesionales ingleses, pasó del anonimato a ocupar las primeras páginas de los periódicos. Inglaterra, que sólo fue capaz de superar a Chile en su debut (2-0, Stan Mortensen y Wilf Mannion), llegó a Brasil con el cartel de favorito y se fue del torneo por la puerta de atrás tras sumar una nueva derrota ante la España dirigida por Guillermo Eizaguirre (1-0, Telmo Zarra).

Inglaterra disputó 26 partidos entre el Mundial de Brasil y el Match of the Century. El balance inglés durante este periodo fue de 14 victorias, 9 empates y 3 derrotas. Entre estos 26 partidos he incluido dos encuentros que pueden generar controversia. El primero de ellos es el Argentina-Inglaterra que se jugó el 14 de mayo de 1953 en Buenos Aires y que finalizó con triunfo sudamericano por 3 tantos a 1. El partido se considera ‘no oficial’ e Inglaterra jugó bajo las siglas de la Football Asociation (FA). El segundo encuentro que también está en entredicho se disputó el 21 de octubre de 1953 y sirvió para celebrar el 90 aniversario de la FA. En el partido conmemorativo, Inglaterra sumó un empate (4-4) ante un combinado que fue anunciado como Rest of the World, pero que en realidad sólo estuvo formado por jugadores europeos. Precisamente, la selección europea estuvo cerca de derrotar a una anfitriona que sólo pudo empatar en el tiempo de descuento y gracias a un discutido penalti transformado por Alf Ramsey, futuro seleccionador inglés en el Mundial de 1966. En el combinado del Viejo Continente destacó László Kubala, autor de dos goles. El jugador del FC Barcelona estuvo acompañado por tres austríacos (Gerhard Hanappi, Walter Zeman y Ernst Ocwirk), tres yugoslavos (Zlatko Čajkovski, Bernard Vukas y Branko Zebek), un italiano (Giampiero Boniperti), un sueco (Gunnar Nordahl), un alemán de la RFA (Josef Posipal) y el futbolista del Real Madrid Joaquín Navarro, bautizado desde entonces como el ‘Fifo’. Cabe recordar que Hungría no permitió la convocatoria de Ferenc Puskás i József Bozsik debido a la presencia de Kubala en el equipo. El duelo se jugó en el Empire Stadium, conocido popularmente como Wembley.

Imagen del programa oficial del Inglaterra-Rest of the World celebrado el 21 de octubre de 1953

Imagen del programa oficial del Inglaterra-Rest of the World celebrado el 21 de octubre de 1953

Gracias a la postrera diana de Alf Ramsey, los ingleses evitaron la que para ellos hubiese sido la primera derrota jugando como locales ante un combinado extranjero. Esta falsa imbatibilidad inglesa duró un mes y cuatro días. Hungría llegó a Wembley dispuesta a romper la hegemonía británica. Los húngaros, que habían ganado la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1952 celebrados en Helsinki, acumulaban una impresionante racha de imbatibilidad (la RFA la rompería en el ‘Milagro de Berna’ de 1954). No es de extrañar que en los prolegómenos del partido se hablara de que la capital inglesa acogería el Match of the Century. Y la goleada sufrida por Inglaterra (3-6) acrecentó aún más la fama de aquel encuentro internacional.

Desde entonces, la mayoría de libros que han repasado la historia de este deporte resaltan la exhibición húngara en Londres y recuerdan que los ingleses perdieron la imbatibilidad jugando como locales ante un rival extranjero. Es importante recalcar que los países que los ingleses bautizan como Home Countries (naciones que integran o han integrado la Gran Bretaña) ya habían ganado a Inglaterra en su campo. Aun así, la afirmación sobre el triunfo húngaro no es correcta: Irlanda había superado a los ingleses el 21 de septiembre de 1949 en un partido jugado en Goodison Park.

Imagen del histórico equipo de la FAI que rompió la imbatibilidad inglesa en 1949.

Imagen del histórico equipo de la FAI que rompió la imbatibilidad inglesa en 1949.

Irlanda afrontó aquel choque como un país independiente a todos los efectos: se había convertido en República unos meses antes e incluso había abandonado la Commonwealth. No en vano, la independencia de Irlanda se reconoció en diciembre de 1922 y, tal y como ha sucedido con el nacimiento de otras naciones, el siguiente paso que hicieron los irlandeses fue lograr el reconocimiento futbolístico. Éste llegó en 1923 con la afiliación a la FIFA bajo el nombre de Football Association of the Irish Free State. Desde entonces, el fútbol de la isla se partió en dos: por un lado estaba la Irish Football Association (IFA), que representaba a Irlanda del Norte, y la FAI, que defendía los intereses de la futura República de Irlanda. La IFA, tal y como hicieron las otras federaciones británicas, se desvinculó de la FIFA en 1928 y no se reincorporó hasta 1946. Durante ese periodo Irlanda del Norte sólo disputó partidos oficiales del Home Championship, mientras que la FAI disputó JJOO y fases de clasificación para los Mundiales. Al mismo tiempo, varios futbolistas defendieron ambas federaciones en una situación que se produjo con mayor asiduidad en los años 30 y 40, pero que se alargó hasta 1953, fecha en la que la FIFA tomó cartas en el asunto.

Con Martin, que falleció el pasado 24 de febrero del 2013, fue uno de los futbolistas que jugó con las dos federaciones irlandesas. Incluso capitaneó a ambos combinados. En la imagen se le ve con las gorras de la IFA y de la FAI.

Con Martin, que falleció el pasado 24 de febrero del 2013, fue uno de los futbolistas que jugó con las dos federaciones irlandesas. Incluso capitaneó a ambos combinados. En la imagen se le ve con las gorras de la IFA y de la FAI.

La República de Irlanda afrontó el duelo de Goodison Park 13 días después de haber sumado su primera victoria de la historia en la fase de clasificación de un Mundial. Fue ante Finlandia gracias a las dianas de Con Martin (2) y Johnny Gavin (3-0). A diferencia de Irlanda, Inglaterra no disputaba ningún choque desde hacía cuatro meses. Su último duelo se remontaba al 22 de mayo de 1949, fecha en la que ganó a Francia por 1 a 3 (Georges Moreel / John Morris (2) y Billy Wright).

El duelo celebrado en Liverpool fue el segundo disputado entre Irlanda e Inglaterra después de la emancipación irlandesa y el consiguiente nacimiento de la FAI. El trasfondo político y social del choque era evidente: la Irlanda liberada se enfrentaba a un opresor que había dividido la isla. Los ingleses, en cambio, anhelaban un triunfo ante la Irlanda rebelde y católica.

El primer encuentro entre Inglaterra e Irlanda se celebró el 30 de septiembre de 1946, dos días después de que Inglaterra jugara en Belfast contra Irlanda del Norte. Éste último fue el primer partido que disputaron los ingleses después de la Segunda Guerra Mundial. Los pross se llevaron la victoria en ambos partidos, pero mientras en Belfast le endosaron una goleada al combinado local (2-7), en Dublín sufrieron para ganar. Fue el delantero Tom Finney quien marcó el único tanto del match a falta de ocho minutos para el final. Tres años más tarde, Finney vivió la otra cara de la moneda y fue uno de los jugadores ingleses que sufrió la victoria irlandesa en Goodison Park.

Curiosamente, unos meses antes de jugarse el Inglaterra-Irlanda, ambas selecciones se midieron a Suecia. Las dos victorias suecas evidenciaron que el trono inglés hacía tiempo que se tambaleaba. Suecia batió a Inglaterra el 13 de mayo de 1949 por 3 a 1 en el estadio Råsunda de Estocolmo (con gol de Henry Carlsson, quien meses después firmaría por el Atlético) y el 2 de junio repitió marcador contra Irlanda. La victoria sueca ante Inglaterra no fue ninguna sorpresa; los resultados no engañaban. No en vano, Suecia había ganado la medalla de oro en los JJOO de 1948 en Londres y terminó el Mundial de 1950 en tercera posición, mientras que Inglaterra rozó el ridículo en Brasil. De los JJOO de 1948 habría que añadir que la selección del Reino Unido también perdió en Wembley: fue ante Yugoslavia (1-3) en semifinales. Aun así, hay que puntualizar que no fue la selección inglesa la que sufrió la derrota, sino que tal y como sucedía y sucede en las Olimpíadas, fue la selección británica amateur, formada por ingleses, escoceses y galeses (no hubo ningún representante de Irlanda del Norte) la que sólo pudo ser cuarta en ‘sus’ Juegos. Aquel combinado estaba dirigido por Matt Busby, que también ejercía de entrenador en el Manchester United.

Con este contexto, la primera derrota inglesa jugando como local no tardaría en llegar. Y fue Irlanda y no Hungría quién la infligió.

Las alineaciones del Inglaterra-Irlanda del 21 de septiembre de 1949 fueron:

INGLATERRA: Bert Williams; Bert Mozley, John Aston, Billy Wright, Neil Franklin, Jimmy Dickinson, Peter Harris, John Morris, Jesse Pye, Wilf Mannion y Tom Finney. <Entrenador: Walter Winterbottom>

IRLANDA: Tommy Godwin; John Carey, Tom Aherne, Willie Walsh, Con Martin, Tommy Moroney, Peter Corr, Peter Farrell, Davy Walsh, Peter Desmond y Tommy O’Connor. <Entrenador: Irlanda estaba dirigida por un comité técnico de la FAI>

Imagen del programa oficial del partido.

Imagen del programa oficial del partido.

Nueve de los once futbolistas irlandeses militaban en clubs ingleses. El capitán de aquel equipo, John Carey (también conocido como ‘Jackie’ o ‘Johnny’), jugaba en el Manchester United e incluso fue designado ‘Mejor jugador de la liga inglesa’ en 1949.

‘Jackie’ Carey, jugador irlandés que triunfó en el Manchester United.

‘Jackie’ Carey, jugador irlandés que triunfó en el Manchester United.

Sólo el portero, Tommy Godwin, y el delantero Tommy O’Connor jugaban en Irlanda. Por aquel entonces ambos futbolistas defendían los colores del Shamrock Rovers. Las crónicas del encuentro resaltan el gran duelo que firmó el guardameta, que logró mantener la portería a cero. Martin abrió el marcador en el minuto 33 después de transformar un penalti señalado por el árbitro escocés John Mowatt. Los espectadores que se reunieron en el feudo del Everton animaban al equipo local conscientes de que una diana les permitiría mantener el cartel de invictos. Pero el gol local no llegó y fue Peter Farrell el que silenció Goodison Park marcando el definitivo 0-2 en el minuto 85. Entre los 51.047 asistentes había centenares de seguidores irlandeses que celebraron el triunfo sabiendo que habían hecho historia: la racha de imbatibilidad inglesa dejaba de existir.

La entradilla de la noticia publicada en el Irish Independent del jueves 22 de septiembre fue clara: «The British Lion was in a sorry state last night. His den had been invaded and his tail had been twisted by the F.A.I soccer eleven who scored a sensational 2-0 win at Liverpool, the first defeat in history of an England team on their home soil by any country, apart from those regularly competing in the «home» internationals».

Notícia del Irish Independent del 22-9-1949.

Notícia del Irish Independent del 22-9-1949.

El resumen televisivo que ofreció Pathé News también dio constancia de la efeméride: «England first ever defeat by a foreign team». Otros medios como el Daily Telegraph, The Times o el Daily Herald también destacaron la importancia de la victoria  de «Eire».

Otros artículos de prensa sobre el triunfo irlandés.

Otros artículos de prensa sobre el triunfo irlandés.

‘El Mundo Deportivo’ del 22 de septiembre también se hizo eco del triunfo irlandés, pero no dijo nada sobre la imbatibilidad inglesa. El ‘ABC’ mencionó el resultado del choque en su edición del día 22, pero tampoco hizo hincapié en el fin de la racha inglesa. Por el contrario, en el periódico del día 23 dedicaron un amplio titular: «La primera derrota de la selección británica de fútbol, en la propia Inglaterra, ha causado gran decepción». En un artículo del ABC firmado por Mencheta se destacaba que «en los círculos deportivos es hoy tema de todos los comentarios el triunfo obtenido por la selección de Irlanda frente a la de Inglaterra, ya que es la primera derrota que sufre Inglaterra en este deporte en su casa infligida por un equipo extranjero». La edición madrileña del ‘ABC’ del 25 de septiembre dedicó un extenso reportaje sobre el traspié inglés. El periodista Jacinto Miquelarena cerró el artículo con un vaticinio que posteriormente se cumplió: «Inglaterra, vencida por Irlanda en fútbol, es aproximadamente un drama. Porque se trata de Irlanda y porque el fútbol inglés debe aparecer pronto en el escaparate del Campeonato del Mundo, a plena luz, en Río de Janeiro, y el resultado de Liverpool, imprevisto y decepcionante, es una gran desilusión que desborda las peores profecías».

En algunos libros y artículos publicados posteriormente se matiza que ante Hungría, Inglaterra sufrió la primera derrota ante un rival no británico. Dicha afirmación tampoco es cierta. La definición de la RAE así lo corrobora: «Británico: Natural del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte». Por lo tanto, el triunfo magiar fue, en todo caso, la primera victoria de una selección no británica en el estadio de Wembley o en Londres, pero no en Inglaterra. Sin embargo, hacía cuatro años que los ingleses habían perdido su cartel de invictos. Otro matiz, un poco rebuscado, sería argumentar que Hungría fue la primera selección continental (no de las Islas) en batir a los pross.

Dicho esto, el triunfo de la República de Irlanda en Liverpool no tuvo la misma trascendencia futbolística que la victoria de Hungría. El 3 a 6 desencadenó la euforia en unas calles de Budapest que se llenaron de gente para celebrar el éxito de un conjunto al que ya era conocido como Aranycsapat (‘Equipo de oro’). El 23 de mayo de 1954, seis meses después del ‘Partido del siglo’, Inglaterra devolvió la visita a Hungría y todavía recibió una goleada más escandalosa: 7-1 (Mihály Lantos 10′, Ferenc Puskás 17′ y 71′, Sándor Kocsis, 19′, Nándor Hidegkuti, 59′, József Tóth, 63’/ Ivor Broadis, 68′). No obstante, es la derrota más abultada sufrida por la selección inglesa en toda su historia. Con todo, es Irlanda la que tiene el honor de ser la primera escuadra no británica en derrotar a Inglaterra en su feudo. España, por su parte, puede presumir de ser la primera selección no británica que derrotó a Inglaterra. Fue el 15 de mayo de 1929 en el estadio Metropolitano de Madrid. El choque finalizó 4-3 a favor del combinado español. Gaspar Rubio, en dos ocasiones, Jaime Lazcano y Severino Goiburu marcaron para los locales, mientras que Joseph Carter, por partida doble, y Joseph Bradford perforaron la portería defendida por Ricardo Zamora.

Después de batir a los ingleses en Liverpool, Irlanda falló en su intento de clasificarse para el Mundial de Brasil tras sumar un empate en Helsinki (1-1) y perder ante Suecia en Dublín (1-3). Los irlandeses quedaron segundos de su grupo por detrás de Suecia, pero tuvieron la posibilidad de acudir al torneo después de que la FIFA les invitara para que sustituyeran a Argentina o Francia, dos países que renunciaron al Mundial pese a que se habían clasificado. La Football Association of Ireland declinó el ofrecimiento alegando falta de tiempo para preparar la competición. Esta decisión provocó que la República de Irlanda no debutara en una fase final de la Copa del Mundo hasta 1990.




Euskadi, un equipo de hermanos

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El dilema de la recién nacida UEFA: Copa de Campeones de Liga o Copa de Ciudades en Ferias. Segunda parte.

El Ayuntamiento de Barcelona había apoyado el proyecto de Staley Rous. Se pueden interpretar varios motivos, alguno más o menos oculto: presentar una selección local en una competición internacional. Ya hemos visto que la confusión del nombre de selección de Barcelona y selección de Cataluña era muy recurrida por la prensa. Sucedió que el RCD Español decidió no colaborar dejando todo el peso en la plantilla del CF Barcelona. Por eso el equipo representativo de Barcelona lució camiseta blanca y pantalón azul, uniforme de la Federación Catalana de Fútbol, con el escudo de la Ciudad Condal. Los colores reservas fueron camiseta azul y pantalón blanco.

Hay que resaltar que el reglemento de la Copa Internacional de Ciudades en Ferias era rotundo: solo podían participar ciudades. Los equipos representativos eran inscritos por los propios ayuntamientos de las ciudades y bajo su propia denominación así debían competir. Por lo tanto, el CF Barcelona no disputó esta competición, sino la selección de Barcelona. Subrayamos esta cuestión reglamentaria porque los resultados obtenidos en esta primera Copa Internacional de Ciudades en Ferias no se pueden computar a ningún club. Junto al caso de Milán y el ya explicado de Barcelona, compitieron con jugadores procedentes de un único club las ciudades de Birmingham (porque el Aston Villa no quiso mezclarse con el Birmingham City) y Lausana (porque solo contaba con un club entre Primera y Segunda División suizas, el Lausanne-Sports).

Londres utilizó jugadores de clubs de Primera (Chelsea FC, Arsenal FC, Tottenham Hotspurs), Segunda (Charlton Athletic, Leyton Orient, Fulham FC, West Ham United), Tercera (Millwall FC, Brentford FC, Queen’s Park Rangers, Crystal Palace) e incluso del Clapton FC (equipo no profesional). Fue la selección que mejor impulsó el espíritu lúdico de la competición.

Frankfort participó con jugadores procedentes de la Oberliga Sur (FSV Frankfurt, FC Kickers Offembach, SG Eintracht Frankfurt y SpVgg Neu-Isenburg, este último de Segunda Regional).

Basilea formó su combinado con jugadores de Primera (FC Basel) y Segunda (FC Nordstern).

Leipzig contó con jugadores de sus dos mejores clubs de la Primera División de Alemania Oriental: SC Lokomotive y SC Rotation.

Zagreb se alineó con componentes de los dos clubs representativos, NK Dinamo y el NK Zagreb, junto con un jugador de Segunda División del NK Tresnjevka.

Copenhague siguió el modelo londinense y contó en su selección con representantes de equipos de diferentes categorías: Primera (Akademisk B, BK Frem, Kjøbenhavns B, B1903 y Skovshoved IF), Segunda (B1893) y Tercera (Vanløse IF y Brønshøj B 1919).

Viendo la gran heterogeneidad de los equipos representativos de ciudades, no fue de extrañar que a semifinales llegasen tres combinados compuestos por jugadores de un mismo club, siendo Londres la única selección propiamente que pasó la primera ronda.

La primera fase se extendió a lo largo de las temporadas 1955/56 y 1956/57. El equipo representativo de Barcelona, compuesto íntegramente por jugadores del CF Barcelona, arregló muy temprano sus dos partidos contra Copenhague, puesto que Viena se había retirado. La ida el 25 de diciembre de 1955 y el 26 de abril de 1956. No le costó mucho reducir a la selección de Copenhague, máxime después de comprobar la procedencia de sus jugadores, todos amateur. En ambos encuentros Barcelona lució camiseta blanca y pantalón azul, uniforme de la Federación Catalana de Fútbol, con el escudo de la Ciudad Condal.

Barcelona, 25 de diciembre de 1955

BARCELONA-COPENHAGUE 6-2

Campo: Las Corts.

Árbitro: Armando Marchetti (Italia).

Goles: 1-0 (8′) Areta. 2-0 (10′) Areta. 3-0 (32′) Tejada. 4-0 (41′) Villaverde. 5-0 (59′) Kubala. 5-1 (65′) Lundberg de penalty. 5-2 (75′) Jacobsen. 6-2 (81′) Tejada).

BARCELONA: Ramallets; Seguer, Biosca (Brugué 46′), Gracia; Bosch, Segarra; Tejada, Villaverde, Kubala, Areta, Manchón <entrenador: Domingo Balmanya> [todos los jugadores pertenecían al CF Barcelona].

COPENHAGUE: Henriksen (BK Frem); Køppen (Kjøbenhavns B), Verner Nielsen (Akademisk B), Flemming Nielsen (B 1903); John Jørgensen (Skovshoved IF), B Christensen (B 1893); Ejner Jensen (Vanløse IF), J Jacobsen (B 1893), O Andersen (Brønshøj B 1919), Lundberg (Akademisk B), Seebach (Akademisk B) <seleccionadores: Oscar Olsen, Aage Strebøl y Aksel Bjerregaard>.

uefa01

Copenhague, 26 de abril de 1956

COPENHAGUE-BARCELONA 1-1

Campo: Idrætsparken.

Árbitro: John Erik Anderson (Suecia).

Goles: 1-0 (60′) Lundberg de penalty. 1-1 (85′) Villaverde.

COPENHAGUE: Henriksen (BK Frem); Køppen (Kjøbenhavns B), Verner Nielsen (Akademisk B); Erik P Jensen (Akademisk B), Bent Jørgensen (BK Frem), Leif Tønnesen (BK Frem); Ejner Jensen (Vanløse IF), Bent Ib Jørgensen (BK Frem), O Andersen (Brønshøj B 1919) [Henning Jensen (BK Frem) 75′], Lundberg (Akademisk B), Lerby (B 1903) <seleccionadores: Oscar Olsen, Aage Strebøl y Aksel Bjerregaard>.

BARCELONA: Ramallets; Seguer, Bisoca, Gracia; Bosch, Segarra; Basora, Villaverde, Areta, Mariano Gonzalvo, Manchón <entrenador: Domingo Balmanya>[todos los jugadores pertenecían al CF Barcelona].

Simultáneamente la Copa Europea de Clubs Campeones de Liga había disputado sus primeras eliminatorias, de tal manera que abril de 1956 presentaba las semifinales.

El número de participantes, 16, y la dinámica de eliminatoria directa impulsó el atractivo de la competición que se había estrenado el 4 de septiembre de 1955 en Lisboa con un Sporting Clubde de Portugal-FK Partizan de Belgrado. Cuatro días más tarde en Ginebra el Real Madrid CF derrotaba por 0-2 al Servette FC y así iniciaba su exitosa andadura en la competición. A finales de noviembre empezaron los cuartos de final que se extendieron hasta mediados de febrero.

Así llegamos a abril donde en semifinales los representantes de España, Francia e Italia, los mismos tres equipos que en 1955 habían protagonizado una de las ediciones de la Copa Latina más espectaculares, junto con el único conjunto británico, el Hibernian FC escocés, tenían que jugar dos eliminatoria muy atractivas.

Los franceses del Stade de Reims, con Michel Hidalgo, Leon Glovacki y Raymond Kopa vencieron los dos partidos a los escoceses; pero el espectáculo estaba servido en el choque Real Madrid CF-AC Milan. La ventaja de 4-2 de Madrid fue suficiente frente a la derrota por 2-1 de Milán. Y la final, el 13 de junio de 1956, de nuevo en París y de nuevo el Stade de Reims-Real Madrid CF y de nuevo victoria de los españoles (4-3) tal y como había sucedido justo hacía un año. Europa se rindió al Real Madrid CF y a la nueva competición recién nacida.

Lo cierto es que la Copa Internacional de Ciudades en Ferias no pudo nunca entrar en la dinámica de la Copa Europea de Clubs Campeones de Liga. Pese a que por el impulso y peso de Stanley Rous, Londres y Basilea abrieron tempranamente el torneo, las retiradas, la búsqueda de fechas para los partidos y la confección de los distintos combinados enrevesaba el desarrollo del torneo.

Por ejemplo, en junio de 1956, por señalar la misma fecha en que el Real Madrid CF alzaba su primera copa europea, en el Grupo 1 se habían jugado cuatro de los seis partidos previstos; el Grupo 2, aunque solo entraban dos equipos, por retirada de la selección de Colonia, faltaba disputar el encuentro de vuelta; y el Grupo 4 llevaba tres partidos jugados y otros tres pendientes. Solamente se había completado el grupo de los equipos representantes de Barcelona y Copenhague.

Durante toda la temporada 1956/57 Barcelona no jugó ningún partido de competiciones europeas. La Copa Internacional de Ciudades en Ferias necesitó todo el curso para disputar los seis partidos que faltaban para completar la primera fase. Todo un despropósito organizativo que el público castigó con el olvido y la indiferencia. Seis partidos en toda una temporada, frente a la segunda edición de la

Copa Europea de Clubs Campeones de Liga, en la que entraron 22 equipos, contando ya sí con el campeón inglés, Manchester United, que caería en semifinales frente al Real Madrid CF.

El 16 de septiembre de 1957 Lausana venció a Londres en el primer partido de semifinales. Como ya hemos dicho, solo Londres presentaban un combinado jugadores procedentes de los equipos locales de muy variado potencial, frente a Lausana que utilizó jugadores del Lausanne-Sports.

La vuelta, en Highbury, permitió a la selección londinense remontar el 2-1 de la ida con goles de Greaves y Holton. Fuel el 23 de octubre de 1957, el mismo día en que Birmingham y Barcelona abrían su eliminatoria:

Birmingham, 23 de octubre de 1957

BIRMINGHAM-BARCELONA 4-3

Campo: Saint Andrews.

Árbitro: Josef Gulde (Suiza).

Goles: 1-0 (2′) Brown. 1-1 (12′) Tejada. 1-2 (35′) Evaristo. 2-2 (36′) Orritt. 2-3 (40′) Eulogio Martínez. 3-3 (43′) Murphy. 4-3 (60′) Murphy.

BIRMINGHAM: Merrick; Farmer, Allen; Larkin, T Smith, Watts; Astall, Orritt, Brown, Neal, Murphy <entrenador: Arthur Turner>[todos los jugadores pertenecían al Birmingahm City FC].

BARCELONA: Ramallets; Segarra, Olivella, Gracia; Flotats, Bosch; Basora, Villaverde, Eulogio Martínez, Evaristo, Tejada <entrenador: Domingo Balmanya>[todos los jugadores pertenecían al CF Barcelona].

Barcelona solo pudo equilibrar el gol de ventaja de los británicos gracias al acierto de Kubala a cuatro minutos del final. Ello obligó a organizar un partido de desempate.

Barcelona, 13 de noviembre de 1957

BARCELONA-BIRMINGHAM 1-0

Campo: Nuevo Estadio del CF Barcelona.

Árbitro: Manuel Asensi (España).

Gol: 1-0 (86′) Kubala.

BARCELONA: Estrems; Segarra, Olivella, Gracia; Flotats, Vergés; Basora, Evaristo, Eulogio Martínez, Kubala, Tejada <entrenador: Domingo Balmanya>[todos los jugadores pertenecían al CF Barcelona].

BIRMINGHAM: Merrick; Hall, Allen; Larkin, T Smith, Neal; Astall, Kinsey, Brown, Murphy, Govan <entrenador: Arthur Truner>[todos los jugadores pertenecían al Birmingham City FC].

uefa02

El partido de la selección nacional contra Suiza, último válido para la fase de clasificación para el Mundial de Suecia, se jugó en Lausana dos días antes del desempate de Basilea. Tres jugadores del CF Barcelona, Segarra, Kubala y Luis Suárez, defendieron la camiseta nacional y seguidamente la de la ciudad de Barcelona resolviendo la eliminatoria a su favor.

Basilea, 26 de noviembre de 1957

BARCELONA-BIRMINGHAM 2-1

Campo: St. Jakob.

Árbitro: Gottfried Dienst (Suiza).

Goles: 1-0 (33′) Evaristo. 1-1 (48′) Murphy. 2-1 (83′) Kubala.

BARCELONA: Ramallets; Segarra, Brugué, Gracia; Vergés, Bosch; Basora, Kubala, Evaristo, Luis Suárez, Tejada <entrenador: Domingo Balmanya>[todos los jugadores pertenecían al CF Barcelona].

BIRMINGHAM: Merrick; Hall, T Smith; Farmer, Watts, Neil; Astall, Orritt, Brown, Murphy, Govan <entrenador: Arthur Turner>[todos los jugadores pertenecían al Birmingham City FC].

Luego, en la final Londres fue mucho más fácil, pese a que contó en el partido de ida con los dos únicos internacionales absolutos de aquellas fechas, los jugadores del Fulham FC Langley y Haynes. El nordirlandés Blanchflower era el jugador más reconocido por la prensa española.

Londres, 5 de marzo de 1958

LONDRES-BARCELONA 2-2

Campo: Stamford Bridge.

Árbitro: Albert Dusch (Alemania).

Goles: 0-1 (7′) Tejada. 1-1 (10′) Greaves. 1-2 (35′) Eulogio Martínez. 2-2 (88′) Langley de penalty.

LONDRES: Kelsey (Arsenal FC); Sillett (Chelsea FC), Langley (Fulham FC); Blanchflower (Tottenham Hotspurs), Norman (Tottenham Hotspurs), Coote (Brentford FC); Groves (Arsenal FC), Greaves (Chelsea FC), Smith (Tottenahm Hotspurs), Haynes (Fulham FC), Robb (Tottenham Hotspurs) <seleccionador: Joseph Mears>.

BARCELONA: Estrems; Olivella, Gensana, Segarra; Vergés, Ribelles; Basora, Villaverde, Eulogio Martínez, Evaristo, Tejada <entrenador: Domingo Balmanya>[todos los jugadores pertenecían al CF Barcelona].

Con el 6-0 en Las Corts Barcelona respondió al 2-2 de la ida y se proclamó como primera ciudad campeona de la Copa Internacional de Ciudades en Ferias. Aquella tarde la selección barcelonesa lució camiseta azul y pantalón blanco en deferencia a la de Londres con la que coincidía en los colores.

Barcelona, 1 de mayo de 1958

BARCELONA-LONDRES 6-0

Campo: Nuevo Estadio del CF Barcelona.

Árbitro: Albert Dusch (Alemania).

Goles: 1-0 (6′) Luis Suárez. 2-0 (8′) Luis Suárez. 3-0 (43′) Eulogio Martínez. 4-0 (52′) Evaristo. 5-0 (63′) Vergés. 6-0 (75′) Evaristo.

BARCELONA: Ramallets; Olivella, Brugué, Segarra; Vergés, Gensana; Tejada, Evaristo, Eulogio Martínez, Luis Suárez, Basora <entrenador: Helenio Herrera>[todos los jugadores pertenecían al CF Barcelona].

LONDRES: Kelsey (Arsenal FC); Wright (West Ham United), Brown (West Ham United), Cantwell (West Ham United); Blanchflower (Tottenham Hotspurs), Bowen (Arsenal FC); Medwin (Tottenham Hotspurs), Groves (Arsenal FC), Smith (Tottenham Hotspurs), Bloomfield (Arsenal FC), Lewis (Chelsea FC) <seleccionador: Joseph Mears>. En el 53′ Kelsey, lesionado, dejó la portería al delantero Groves y se colocó de extremo izquierda.

uefa03

A finales de ese mismo mes e mayo de 1958 el Real Madrid ganaba su tercera Copa Europea de Clubs Campeones de Liga en Bruselas, ante 67000 espectadores. Esta vez fueron 24 los equipos participantes. La UEFA ya tenía muy claro qué competición debía contar con su máxima implicación. Con todo, gracias a la tenacidad de Stanley Rous, el Comité Internacional de Ciudades en Ferias anunció la convocatoria para una segunda edición del torneo, y esta vez concediendo la opción de que un club pudiese ser el representante de una ciudad. En esa II Copa Internacional de Ciudades en Ferias participaron 16 ciudades y tardaron en completar el torneo las temporadas 1958/59 y 1959/60.

Ciudad de Barcelona, campeón de la Copa internacional de Ciudades en Ferias 1955-1958: de pie: Ramallets, Olivella, Brugué, Segarra, Vergés, Gensana; agachados: Claudio, Tejada, Evaristo, Eulogio Martínez, Luis Suárez, Basora y Mur (todos los jugadores pertenecientes al CF Barcelona)

Ciudad de Barcelona, campeón de la Copa internacional de Ciudades en Ferias 1955-1958: de pie: Ramallets, Olivella, Brugué, Segarra, Vergés, Gensana; agachados: Claudio, Tejada, Evaristo, Eulogio Martínez, Luis Suárez, Basora y Mur (todos los jugadores pertenecientes al CF Barcelona)




Campeonatos Mundiales de Fútbol (II). Los años 50.

IV Copa del Mundo. Brasil 1950.

Se reanuda el Campeonato del Mundo, después del parón obligado por la Segunda Guerra Mundial. Primer Mundial retransmitido por radio y en el que los jugadores llevan sus camisetas numeradas del 1 al 11. Desaparecen las eliminatorias directas y se crea un formato inédito y único hasta la fecha. Los trece equipos participantes quedan extrañamente repartidos en cuatro grupos. Dos de cuatro, uno de tres y otro de dos selecciones. Los campeones de cada grupo disputarán una liguilla final por el título, a modo de cuadrangular, cuyo primer clasificado resultará el campeón del mundo. Así pues, la edición de Brasil-50, ha sido la única sin final propiamente dicha. Pero  ocurrió que al último partido del cuadrangular, disputado en Maracaná entre Brasil y Uruguay, ambos llegaron con opciones de lograr el título, lo que supuso, en la práctica, una finalísima en toda regla. A los anfitriones les bastaba con el empate, pero recibieron la derrota más dolorosa y dramática de toda su historia, lo que se conoció como el Maracanazo. Segunda participación de nuestra Selección, con un cuarto puesto final que supondría su mejor clasificación mundialista durante 60 años.

Fase de grupos

Grupo A

Brasil-México 4-0 Ademir (32′ y 79′), Jair (65′) y Baltazar (71′).
Yugoslavia-Suiza 3-0 Mitic (59′), Tomasevic (70′) y Ognjanov (84′).
Yugoslavia-México 4-1 Bobek (20′), Cajkowski (23′ y 51′) y Tomasevic (80′).

Ortiz (89′, pti).

Brasil-Suiza 2-2 Alfredo (3′) y Baltazar (32′).

Fatton (17′ y 88′).

Brasil-Yugoslavia 2-0 Ademir (4′) y Zizinho (69′).
Suiza-México 2-1 Bader (10′) y Antenen (44′).

Casarín (89′).

Clasificado para el cuadrangular por el título: Brasil.

Grupo B

España-Estados Unidos 3-1 Igoa (80′), Basora (83′) y Zarra (88′).

J. Souza (17′).

Inglaterra-Chile 2-0 Mortensen (39′) y Mannion (51′).
Estados Unidos-Inglaterra 1-0 Gaetjens (38′).
España-Chile 2-0 Basora (17′) y Zarra (35′).
España-Inglaterra 1-0 Zarra (49′).
Chile-Estados Unidos 5-2 Robledo (16′), Cremaschi (33′ y 60′), Prieto (54′) y Riera (82′).

Wallace (46′) y Maca (49′, pti).

Clasificado para el cuadrangular por el título: España.

Grupo C

Suecia-Italia 3-2 Jeppsson (25′ y 69′) y Andersson (34′).

Carapellese (7′) y Muccinelli (78′).

Suecia-Paraguay 2-2 Sundqvist (17′) y Palmer (25′).

López Fretes (34′) y Atilio López (74′).

Italia-Paraguay 2-0 Carapellese (12′) y Pandolfini (63′).

Clasificado para el cuadrangular por el título: Suecia.

Grupo D

Uruguay-Bolivia 8-0 Míguez (12′ y 51′), Schiaffino (18′, 37′, 54′ y 78′), Vidal (20′) y Ghiggia (83′).

Clasificado para el cuadrangular por el título: Uruguay.

Cuadrangular por el título

Uruguay-España 2-2 Ghiggia (29′) y Varela (73′).

Basora (37′ y 40′).

Brasil-Suecia 7-1 Ademir (17′, 37′, 51′ y 59′), Chico (39′ y 87′) y Maneça (85′).

Andersson (67′, pti).

Uruguay-Suecia 3-2 Ghiggia (39′) y Míguez (77′ y 84′).

Palmer (4′) y Sundqvist (40′).

Brasil-España 6-1 Parra (15′, pp), Jair (21′ y 57′), Chico (29′ y 55′) y Zizinho (61′).

Igoa (70′).

Suecia-España 3-1 Sundqvist (15′), Mellberg (34′) y Palmer (78′).

Zarra (82′).

Partido decisivo del cuadrangular por el título

URUGUAY  2 – BRASIL 1

Río de Janeiro. Estadio Maracaná, 16 de julio de 1950.

Árbitro: George Reader (Inglaterra).

URUGUAY: Máspoli; M. González, Tejera, Gambetta; Varela, Andrade; Ghiggia, Pérez, Míguez, Schiaffino y Morán.

BRASIL: Barbosa; Augusto, Danilo, Juvenal; Bauer, Bigode; Friaça, Zizinho, Ademir, Jair y Chico.

GOLES: 0-1 (47′), Friaça; 1-1 (66′), Schiaffino; 2-1 (79′), Ghiggia.

Goleadores

7

Ademir (Brasil).

5

Schiaffino (Uruguay).

4

Chico (Brasil), Basora y Zarra (España) y Ghiggia y Míguez (Uruguay).

3

Jair (Brasil) y Palmer y Sundqvist (Suecia).

2

Baltazar y Zizinho (Brasil), Cremaschi (Chile), Igoa (España), Carapellese (Italia), Andersson y Jeppsson (Suecia), Fatton (Suiza) y Cajkowski y Tomasevic (Yugoslavia).

1

Alfredo, Friaça y Maneça (Brasil), Prieto, Riera y Robledo (Chile), Gaetjens, Maca, Souza (J) y Wallace (Estados Unidos), Mannion y Mortensen (Inglaterra), Muccinelli y Pandolfini (Italia), Casarín y Ortiz (México), Atilio López y López Fretes (Paraguay), Mellberg (Suecia), Antenen y Bader (Suiza), Varela y Vidal (Uruguay) y Bobek, Mitic y Ognjanov (Yugoslavia).

Goles totales: 88.

Goles en propia puerta: Parra (España).

Partidos disputados: 22.

Promedio de goles: 4.

Los campeones

JUGADOR PUESTO

EDAD

EQUIPO
Roque MÁSPOLI Portero

32

Peñarol
Aníbal PAZ Portero

32

Nacional
Schubert GAMBETTA Defensa

30

Nacional
Matías GONZÁLEZ Defensa

24

C. A. Cerro
William MARTÍNEZ Defensa

22

Rampla Júniors
Eusebio TEJERA Defensa

28

Nacional
Héctor VILCHES Defensa

24

C. A. Cerro
Víctor ANDRADE Medio

23

Central Español
Juan Carlos GONZÁLEZ Medio

25

Peñarol
Washington ORTUÑO Medio

22

Peñarol
Rodolfo PINI Medio

24

Nacional
Obdulio VARELA Medio

32

Peñarol
Julio César BRITOS Delantero

24

Peñarol
Juan BURGUEÑO Delantero

26

Danubio
Alcides GHIGGIA Delantero

23

Peñarol
Óscar MÍGUEZ Delantero

22

Peñarol
Rubén MORÁN Delantero

19

C. A. Cerro
Julio PÉREZ Delantero

24

Nacional
Luis Alberto RIJO Delantero

22

Central Español
Carlos ROMERO Delantero

22

Danubio
Juan Alberto SCHIAFFINO Delantero

24

Peñarol
Ernesto VIDAL Delantero

28

Peñarol

SELECCIONADOR: Juan López.

La lista de España

JUGADOR PUESTO

EDAD

EQUIPO
Juan ACUÑA Portero

27

Deportivo
Ignacio EIZAGUIRRE Portero

29

Valencia
Antonio RAMALLETS Portero

26

Barcelona
Gabriel ALONSO Defensa

26

Celta
Francisco ANTÚNEZ Defensa

26

Sevilla
Vicente ASENSI Defensa

31

Valencia
José GONZALVO Defensa

30

Barcelona
Rafael LESMES Defensa

23

Real Valladolid
José PARRA Defensa

24

RCD Español
Mariano GONZALVO Medio

28

Barcelona
NANDO González Medio

29

At. Bilbao
José Luis PANIZO Medio

28

At. Bilbao
Antonio PUCHADES Medio

25

Valencia
Alfonso SILVA Medio

24

At. Madrid
Estanislao BASORA Delantero

23

Barcelona
CÉSAR Rodríguez Delantero

29

Barcelona
Agustín GAÍNZA Delantero

28

At. Bilbao
Rosendo HERNÁNDEZ Delantero

29

At. Madrid
Silvestre IGOA Delantero

29

Valencia
José JUNCOSA Delantero

28

At. Madrid
Luis MOLOWNY Delantero

25

Real Madrid
Telmo ZARRA Delantero

29

At. Bilbao

SELECCIONADOR: Guillermo Eizaguirre.

V Copa del Mundo. Suiza 1954.

Se vuelve a los 16 participantes que quedan encuadrados en cuatro grupos de cuatro equipos, con un curioso sistema de clasificación. Se establecen dos cabezas de serie por grupo, que no podrán enfrentarse entre sí y se instaura la prórroga para los encuentros que terminen con empate al final de los 90 minutos. España no estuvo presente, al ser eliminada por Turquía en la fase previa, en un dramático desempate, con sorteo incluido. Pocas veces, en la historia de los Mundiales, una selección aparecía tan unánimemente considerada como la principal favorita y ésta no era otra que la gran escuadra húngara. Cuatro años sin ser derrotada, durante 28 encuentros, con 104 goles logrados y 25 encajados, aparecía ante todos como el equipo a batir. A los 8 minutos de la final,  ya vencía 2-0 a Alemania Federal, que increíble e inesperadamente acabó dando la vuelta al marcador, levantando así su primer título y empezando a forjar su leyenda de equipo ganador e indomable, que dura hasta nuestros días. Suiza-54 fue el primer Mundial seguido por las cámaras de televisión y el campeonato con mejor promedio de goles de la historia, con la friolera de 5,39 tantos por encuentro, siendo el Austria-Suiza de cuartos de final (7-5), el partido con más goles de la historia de la competición. Por vez primera, los jugadores lucirán dorsales fijos durante todo el torneo.

Fase de grupos

Grupo A

Yugoslavia-Francia 1-0 Milutinovic (14′).
Brasil-México 5-0 Baltazar (24′), Didí (29′), Pinga (34′ y 43′) y Julinho (69′).
Francia-México 3-2 Vincent (19′), Cárdenas (46′, pp) y Kopa (88′, pti).

Lamadrid (54′) y Balcázar (85′).

Brasil-Yugoslavia 1-1 Didí (69′).

Zebec (49′).

Clasificados para cuartos de final: Brasil y Yugoslavia.

Grupo B

Hungría-Corea del Sur 9-0 Puskas (11′ y 89′), Lantos (16′), Kocsis (24′, 31′ y 49′), Czibor (59′) y Palotas (76′ y 83′).
Alemania Federal-Turquía 4-1 Schäfer (12′), Klodt (51′), O. Walter (60′) y Morlock (84′).

Suat (3′).

Hungría-Alemania Federal 8-3 Kocsis (4′, 21′, 69′ y 79′), Puskas (17′), Hidegkuti (52′ y 55′) y J. Toth (75′).

Pfaff (28′), Rahn (78′) y Hermann (84′).

Turquía-Corea del Sur 7-0 Suat (10′ y 30′), Lefter (18′), Burhan (38′, 64′ y 70′) y Erol (76′).
Alemania Federal-Turquía

(Desempate)

7-2 O. Walter (7′), Schäfer (11′ y 79′), Morlock (31′, 62′ y 77′) y F. Walter (63′).

Mustafá (22′) y Lefter (84′).

Clasificados para cuartos de final: Hungría y Alemania Federal.

Grupo C

Austria-Escocia 1-0 Probst (32′).
Uruguay-Checoslovaquia 2-0 Míguez (70′) y Schiaffino (84′).
Austria-Checoslovaquia 5-0 Stojaspal (3′ y 65′) y Probst (4′, 21′ y 24′).
Uruguay-Escocia 7-0 Borges (17′, 48′ y 58′), Míguez (31′ y 82′) y Abbadíe (55′ y 84′).

Clasificados para cuartos de final: Uruguay y Austria.

Grupo D

Inglaterra-Bélgica 4-4 Broadis (25′ y 62′) y Lofthouse (37′ y 92′).

Anoul (6′ y 72′), Coppens (66′) y Dickinson (94′, pp).

Suiza-Italia 2-1 Ballaman (18′) y Hügi (79′).

Boniperti (44′).

Inglaterra-Suiza 2-0 Mullen (43′) y Wilshaw (69′).
Italia-Bélgica 4-1 Pandolfini (41′, pti), Galli (49′), Frignani (58′) y Lorenzi (78′).

Anoul (81′).

Suiza-Italia

(Desempate)

4-1 Hügi (12′ y 85′), Ballaman (48′) y Fatton (90′).

Nesti (67′).

Clasificados para cuartos de final: Inglaterra y Suiza.

Cuartos de final

Alemania Federal-Yugoslavia 2-0 Horvat (10′, pp) y Rahn (86′).
Hungría-Brasil 4-2 Hidegkuti (4′), Kocsis (7′ y 88′) y Lantos (60′, pti).

D. Santos (18′, pti) y Julinho (65′).

Austria-Suiza 7-5 Wagner (25′, 28′ y 53′), A. Körner (26′ y 34′), Ocwirk (32′) y Probst (77′).

Ballaman (16′ y 37′) y Hügi (17′, 19′ y 60′).

Uruguay-Inglaterra 4-2 Borges (5′), Varela (38′), Schiaffino (47′) y Ambrois (77′).

Lofthouse (16′) y Finney (68′).

Semifinales

Alemania Federal-Austria 6-1 Schäfer (31′), Morlock (47′), F. Walter (56′, pti y 65′, pti) y O. Walter (61′ y 89′).

Probst (52′).

Hungría-Uruguay 4-2 Czibor (12′), Hidegkuti (47′) y Kocsis (109′ y 117′).

Hohberg (76′ y 87′).

Tercer y cuarto puesto

Austria-Uruguay 3-1 Stojaspal (16′, pti), Cruz (59′, pp) y Ocwirk (79′).

Hohberg (21′).

Final

ALEMANIA FEDERAL  3 – HUNGRÍA  2

Berna. Wankdorf Stadion, 4 de julio de 1954.

Árbitro: William Ling (Inglaterra).

ALEMANIA FEDERAL: Turek; Posipal, Liebrich, Kohlmeyer; Eckel, Mai; Rahn, Morlock, O. Walter, F. Walter y Schäfer.

HUNGRÍA: Grosics; Buzansky, Lorant, Lantos; Bozsik, Zakarias; Czibor, Kocsis, Hidegkuti, Puskas y M. Toth.

GOLES: 0-1 (6′), Puskas; 0-2 (8′), Czibor; 1-2 (10′), Morlock; 2-2 (18′), Rahn; 3-2 (84′), Rahn.

Goleadores

11

Kocsis (Hungría).

6

Morlock (Alemania Federal), Probst (Austria) y Hügi (Suiza).

4

Rahn, Schäfer y Walter (O) (Alemania Federal), Hidegkuti y Puskas (Hungría), Ballaman (Suiza) y Borges (Uruguay).

3

Walter (F) (Alemania Federal), Stojaspal y Wagner (Austria), Anoul (Bélgica), Czibor (Hungría), Lofthouse (Inglaterra), Burhan y Suat (Turquía) y  Hohberg y Míguez (Uruguay).

2

Körner (A) y Ocwirk (Austria), Didí, Julinho y Pinga (Brasil), Lantos y Palotas (Hungría), Broadis (Inglaterra), Lefter (Turquía) y  Abbadíe y Schiaffino (Uruguay).

1

Hermann, Klodt y Pfaff (Alemania Federal), Coppens (Bélgica), Baltazar y Santos (D) (Brasil), Kopa y Vincent (Francia), Toth (J) (Hungría), Finney, Mullen y Wilshaw (Inglaterra), Boniperti, Frignani, Galli, Lorenzi, Nesti y Pandolfini (Italia), Balcázar y Lamadrid (México), Fatton (Suiza), Erol y Mustafá (Turquía), Ambrois y Varela (Uruguay) y Milutinovic y Zebec (Yugoslavia).

Goles totales: 140.

Goles en propia puerta: Dickinson (Inglaterra), Cárdenas (México), Cruz (Uruguay) y Horvat (Yugoslavia).

Partidos disputados: 26.

Promedio de goles: 5.39.

Los campeones

JUGADOR (dorsal) PUESTO

EDAD

EQUIPO
Anton TUREK (1) Portero

35

Fortuna Düsseldorf
Heinz KUBSCH (21) Portero

23

FK Pirmasens
Heinz KWIATKOWSKI (22) Portero

27

Borussia Dortmund
Fritz LABAND (2) Defensa

28

Hamburgo
Werner KOHLMEYER (3) Defensa

30

Kaiserslautern
Hans BAUER (4) Defensa

26

Bayern Munich
Herbert ERHARDT (5) Defensa

23

Fürth
Josef POSIPAL (7) Defensa

27

Hamburgo
Werner LIEBRICH (10) Defensa

27

Kaiserslautern
Horst ECKEL (6) Medio

22

Kaiserslautern
Karl MAI (8) Medio

26

Fürth
Paul MEBUS (9) Medio

30

Colonia
Karl-Heinz METZNER (11) Medio

31

Hessen
Helmut RAHN (12) Delantero

24

Rot Weiss
Maximilian MORLOCK (13) Delantero

29

Nuremberg
Bernhard KLODT (14) Delantero

27

Schalke 04
Ottmar WALTER (15) Delantero

30

Kaiserslautern
Fritz WALTER (16) Delantero

33

Kaiserslautern
Richard HERMANN (17) Delantero

31

Frankfurt SV
Ulrich BIESINGER (18) Delantero

20

Augsburgo
Alfred PFAFF (19) Delantero

27

Eintracht Frankfurt
Hans SCHÄFER (20) Delantero

26

Colonia

SELECCIONADOR: Sepp Herberger.

VI Copa del Mundo. Suecia 1958.

Se mantiene el sistema de competición de 1954, con la salvedad de que todos los componentes del mismo grupo se enfrentarán entre sí. Habrá, también como en Suiza-54,  partido de desempate en caso de igualdad final a puntos. Los dos primeros clasificados de cada uno de los cuatro grupos pasarán a cuartos de final. El partido Inglaterra-Brasil de la primera fase, disputado en Göteborg, registró el primer empate sin goles de los Mundiales. El escocés Bobby Collins logró, ante Paraguay, el gol nº 500 de la historia de la competición. Primer título para Brasil, que además fue la primera selección en conquistar una Copa del Mundo fuera de su continente. El francés Just Fontaine se proclamó máximo goleador con 13 goles en 6 encuentros, una marca difícil de igualar y que ha perdurado a través de los tiempos. La selección canarinha presentó en sociedad a un adolescente de 17 años, con el 10 a la espalda, llamado Edson Arantes do Nascimento y que respondía al sobrenombre de Pelé. Será la gran sensación del torneo y pondrá la primera piedra de una de las carreras deportivas más extraordinarias hasta hoy conocidas.

Fase de grupos

Grupo A

Alemania Federal-Argentina 3-1 Rahn (33′ y 79′) y Seeler (42′).

Corbatta (3′).

Irlanda Norte-Checoslovaquia 1-0 Cush (20′).
Alemania Federal-Checoslovaquia 2-2 Schäfer (59′) y Rahn (70′).

Dvorak (24′, pti) y Zikan (42′).

Argentina-Irlanda Norte 3-1 Corbatta (38′, pti), Menéndez (55′) y Avio (59′).

McParland (4′).

Alemania Federal-Irlanda Norte 2-2 Rahn (21′) y Seeler (79′).

McParland (19′ y 60′).

Checoslovaquia-Argentina 6-1 Dvorak (8′), Zikan (17′ y 83′), Hovorka (39′ y 89′) y Feureisl (69′).

Corbatta (65′, pti).

Irlanda Norte-Checoslovaquia

(Desempate)

2-1 McParland (44′ y 99′).

Zikan (19′).

Clasificados para cuartos de final: Alemania Federal e Irlanda del Norte.

Grupo B

Francia-Paraguay 7-3 Fontaine (25′, 30′ y 68′), Piantoni (51′), Wisnieski (62′), Kopa (70′) y Vincent (84′).

Amarilla (21′ y 44′, pti) y Romero (50′).

Yugoslavia-Escocia 1-1 Petakovic (16′).

Murray (48′).

Yugoslavia-Francia 3-2 Petakovic (16′) y Veselinovic (65′ y 87′).

Fontaine (5′ y 85′).

Paraguay-Escocia 3-2 Agüero (4′), Re (44′) y Parodi (74′).

Mudie (23′) y Collins (76′).

Francia-Escocia 2-1 Kopa (22′) y Fontaine (45′).

Baird (66′).

Yugoslavia-Paraguay 3-3 Ognjanovic (12′), Veselinovic (29′) y Rajkov (74′).

Parodi (21′), Agüero (49′) y Romero (80′).

Clasificados para cuartos de final: Francia y Yugoslavia.

Grupo C

Suecia-México 3-0 Simonsson (17′ y 64′) y Liedholm (58′, pti).
Hungría-Gales 1-1 Bozsik (4′).

J. Charles (26′).

Gales-México 1-1 Allchurch (32′).

Belmonte (89′).

Suecia-Hungría 2-1 Hamrin (34′ y 55′).

Tichy (78′).

Hungría-México 4-0 Tichy (19′ y 46′), Sandor (54′) y Bencsics (69′).
Suecia-Gales 0-0
Gales-Hungría

(Desempate)

2-1 Allchurch (55′) y Medwin (76′).

Tichy (33′).

Clasificados para cuartos de final: Suecia y Gales.

Grupo D

Inglaterra-Unión Soviética 2-2 Kevan (65′) y Finney (84′, pti).

Simonian (13′) y A. Ivanov (56′).

Brasil-Austria 3-0 Altafini (37′ y 80′) y N. Santos (48′).
Inglaterra-Brasil 0-0
Unión Soviética-Austria 2-0 Ilyin (15′) y V. Ivanov (65′).
Brasil-Unión Soviética 2-0 Vavá (3′ y 77′).
Inglaterra-Austria 2-2 Haynes (56′) y Kevan (74′).

Koller (15′) y Körner (71′).

Unión Soviética-Inglaterra

(Desempate)

1-0 Ilyin (68′).

Clasificados para cuartos de final: Brasil y Unión Soviética.

Cuartos de final

Francia-Irlanda Norte 4-1 Wisnieski (43′), Fontaine (56′ y 64′) y Piantoni (68′).
Alemania Federal-Yugoslavia 1-0 Rahn (12′).
Suecia-Unión Soviética 2-0 Hamrin (49′) y Simonsson (87′).
Brasil-Gales 1-0 Pelé (65′).

Semifinales

Brasil-Francia 5-2 Vavá (2′), Didí (39′) y Pelé (53′, 64′ y 76′).

Fontaine (9′) y Piantoni (83′).

Suecia-Alemania Federal 3-1 Skoglund (33′), Gren (80′) y Hamrin (88′).

Schäfer (24′).

Tercer y cuarto puesto

Francia-Alemania Federal 6-3 Fontaine (16′, 36′, 78′ y 89′), Kopa (27′, pti) y Douis (50′).

Cieslarczyk (18′), Rahn (52′) y Schäfer (84′).

Final

BRASIL  5 – SUECIA  2

Solna, Estocolmo. Rasunda Stadion, 29 de junio de 1958.

Árbitro: Maurice Guigue (Francia).

BRASIL: Gilmar; D. Santos, Bellini, Orlando, N. Santos; Zito, Didí; Garrincha, Vavá, Pelé y Zagalo.

SUECIA: Svensson; Bergmark, Börjesson, Axbom; Gustavsson, Parling; Hamrin, Gren, Simonsson, Liedholm y Skoglund.

GOLES: 0-1 (3′), Liedholm; 1-1 (9′), Vavá; 2-1 (32′), Vavá; 3-1 (55′), Pelé; 4-1 (68′), Zagalo; 4-2 (80′), Simonsson; 5-2 (90′), Pelé.

Goleadores

13

Fontaine (Francia).

6

Rahn (Alemania Federal) y Pelé (Brasil).

5

Vavá (Brasil) y McParland (Irlanda del Norte).

4

Zikan (Checoslovaquia), Tichy (Hungría) y Hamrin y Simonsson (Suecia).

3

Schäfer (Alemania Federal), Corbatta (Argentina), Kopa y Piantoni (Francia) y Veselinovic (Yugoslavia).

2

Seeler (Alemania Federal), Altafini (Brasil), Dvorak y Hovorka (Checoslovaquia), Wisnieski (Francia), Allchurch (Gales), Kevan (Inglaterra), Agüero, Amarilla, Parodi y Romero (Paraguay), Liedholm (Suecia), Ilyin (Unión Soviética) y Petakovic (Yugoslavia).

1

Cieslarczyk (Alemania Federal), Avio y Menéndez (Argentina), Koller y Körner (Austria), Didí, Santos (N) y Zagalo (Brasil), Feureisl (Checoslovaquia), Baird, Collins, Mudie y Murray (Escocia), Douis y Vincent (Francia), Charles (J) y Medwin (Gales), Bencsics, Bozsik y Sandor (Hungría), Finney y Haynes (Inglaterra), Cush (Irlanda del Norte), Belmonte (México), Re (Paraguay), Gren y Skoglund (Suecia), Ivanov (A), Ivanov (V) y Simonian (Unión Soviética) y Ognjanovic y Rajkov (Yugoslavia).

Goles totales: 126.

Partidos disputados: 35.

Promedio de goles: 3,6.

Los campeones

JUGADOR (dorsal) PUESTO

EDAD

EQUIPO
Carlos José CASTILHO (1) Portero

31

Fluminense
GILMAR Dos Santos (3) Portero

27

Corinthians
Hideraldo BELLINI (2) Defensa

28

Vasco Da Gama
Djalma SANTOS (4) Defensa

29

Portuguesa
Nilton SANTOS (12) Defensa

33

Botafogo
Nilton DE SORDI (14) Defensa

27

Sao Paulo
ORLANDO Peçanha (15) Defensa

22

Vasco Da Gama
Waldemar ORECO (16) Defensa

26

Corinthians
DINO Sani (5) Medio

26

Sao Paulo
Waldir Pereira, DIDÍ (6) Medio

29

Botafogo
MOACYR Pinto (8) Medio

22

Flamengo
Alves Calazans, ZÓZIMO (9) Medio

26

Bangú
MAURO Ramos (13) Medio

27

Sao Paulo
José Miranda, ZITO (19) Medio

25

Santos
Mario ZAGALO (7) Delantero

26

Flamengo
Edson Arantes, PELÉ (10) Delantero

17

Santos
Manoel Dos Santos, GARRINCHA (11) Delantero

24

Botafogo
JOEL Antonio Martins (17) Delantero

26

Flamengo
Joao ALTAFINI (18) Delantero

19

Palmeiras
Edvaldo Izidio, VAVÁ (20) Delantero

23

Vasco Da Gama
Alves Santa Rosa, DIDA (21) Delantero

24

Flamengo
José Maciá, PEPE (22) Delantero

23

Santos

SELECCIONADOR: Vicente Feola.




Sobre la autoría de los goles. Un caso particular (I). Los tantos de Quini en la temporada 1970-71

Sirva este artículo como continuación, en cierto modo, al publicado en junio del año pasado en la edición nº 33 de Cuadernos, en el que se constataba el resultado del estudio efectuado por el diario La Vanguardia sobre los goles oficiales conseguidos por el delantero leonés César con el C.F. Barcelona en la competición liguera (recordemos que se reducían en tres el número total de tantos del azulgrana).

En el mismo se realizaba también un somero análisis de los problemas con los que en numerosas ocasiones se encuentra el historiador y/o estadístico a la hora de establecer la autoría de los goles cuando existen divergencias entre las fuentes consultadas, pudiendo ser éstas por muy variados motivos, entre los que no faltan los errores en la identificación de jugadores, la propia conveniencia o favoritismo del cronista o medio de comunicación de turno, o, simplemente, la dificultad intrínseca de la jugada en cuestión.

Es este último caso el que nos ocupa en esta oportunidad, la complejidad para determinar quién anota el tanto cuando los hechos a juzgar son confusos, representado en la autoría de dos goles cosechados en sendos   encuentros disputados por el entonces Real Gijón durante la temporada 1970-71, que tienen a Enrique Castro, Quini, en su debut en Primera, como protagonista.

Evidentemente, en la dilatada carrera de un goleador tan prolífico como el «Brujo» ha habido otras oportunidades en donde se ha puesto en cuestión la autoría de alguno de los tantos en los que ha participado (y en la segunda parte de este trabajo, se dará cuenta de algunos de los casos más significativos), pero siempre ha existido una mayoría de medios que decantaban la balanza con claridad en una u otra dirección, cuando no era una única voz la discrepante frente a la unanimidad que imperaba en el resto de crónicas. Sin embargo, en esta ocasión la divergencia de pareceres en las reseñas de los encuentros analizados impide al investigador llegar a alguna conclusión. Es posible que sólo la contemplación de las imágenes registradas en los resúmenes televisivos pudieran sacarnos de dudas. Y quizá ni siquiera así sea factible «desfacer el entuerto».

Los partidos en cuestión son los siguientes (en negrita se establecen los goles que históricamente se han venido otorgando a Quini en los mismos que, no por casualidad, coincide con lo señalado en su momento en el diario Marca):

20-09-70   Liga Real Gijón 3 Sabadell 2 2 goles (se discute la autoría de uno de ellos, que algunos atribuyen a Paquito)

Relación de anotadores: Quini, Valdés, de penalti, y Paquito o Quini // De Diego, Quiles

Conviene apuntar que este encuentro fue televisado en directo para toda España.

1-11-70   Liga Real Gijón 3 Granada 2 Ninguno (Se discute la autoría de un tanto, que varios dan erróneamente a Pascual, otros a Churruca, que fue quien realmente chutó y el resto a Quini, que remachó el balón sobre la línea de meta)

Relación de anotadores: Barrenechea en propia puerta, Pascual, Churruca o Quini y Churruca // Vicente, Juárez

Antes de pasar a ver las reseñas de los goles, conviene señalar que un mismo periodista podía realizar distintas crónicas para diferentes medios. Cuando esto sucede, se hace constar.

En negrita figura el jugador al que se adjudica la autoría, salvo en aquellas ocasiones en las que no queda suficientemente claro este punto, en cuyo caso se deja consignado este hecho mediante unos interrogantes.

Indicar también que, cuando se dispone de fotografías del tanto analizado se ubican al final de los apuntes periodísticos. Lamentablemente, sólo se ha podido obtener imágenes del choque frente al Granada.

Por último, explicar que hemos preferido exponer la descripción de los goles mostrando primero lo señalado por los medios regionales de los equipos contendientes, para después presentar la descripción realizada en los periódicos deportivos. Es importante hacer constar que los diarios especializados y La Hoja salían los lunes, mientras que la prensa escrita regional descansaba ese día, publicando sus crónicas los martes. Esto tiene especial interés, ya que en algún caso deparará sorpresas interesantes.

Ni que decir tiene que la narración de los goles efectuada es tan variopinta que, en ocasiones, puede parecer que asistimos a la descripción de diferentes jugadas. No es el caso.

20-09-70                               Real Gijón 3 Sabadell 2 Liga                                       El Molinón

Prensa local gijonesa

«A los 31 balón largo que recoge Quini, dribla a Pini, tira, rechaza el portero, se hace de nuevo con la pelota, quiebra la salida del meta a sus pies y en posición forzada, dispara cruzado a las mallas.» (Emilio Sánchez Liomi / Hoja del Lunes de Gijón)

«Treinta y dos minutos. Gran jugada de Quini sobre la derecha. El portero se tira a sus pies y le derriba. Consigue recuperarse y tira sesgadísimo para que Paquito, excelentemente colocado, remache el tanto.» (Robustiano Viña Mori ROVI / El Comercio)

«A los 32 minutos, despeje largo de la defensa local que recoge Quini, profundiza, se libra del acoso de dos contrarios, tira, rechaza el portero y vuelve a rematar. Cuando intervenía Paquito ya iba el balón camino de la red.» (Enrique Prendes EPE / Voluntad)

Durante la semana ROVI en El Comercio haría el siguiente apunte sobre el debate que la autoría de este tanto había provocado: «Tema de comentario estos días es el tercer gol del Sporting. Hay quien se lo atribuye a Quini, cuando la realidad fue que lo marcó Paquito, si bien es cierto que fue después de una magistral jugada del interior. De no haber rematado Paquito ¿hubiese llegado el balón a la red? Eso ya no podrá probarse. De todas formas seguramente hay quien llegaría a pensar en que Quini puede ser máximo goleador en Primera División y ante tal posibilidad, bueno es arrimar el ascua a la sardina de su forofismo«.

Prensa local Sabadell

«31 minutos: Tras una serie de rebotes, Quini, con Comas a sus pies, intenta el remate, volviendo el cuero, en afortunado rebote a los pies del propio jugador que centra sobre el marco, rematando Paquito en la misma boca de gol. (3-1)». (J.C.T. / Sabadell)

Prensa regional asturiana

«3-1. Treinta y un minutos. Kini* lucha contra la defensa y el portero. Se lleva el balón por fuerza, por coraje y marca un gol de furia.» (Omicrón II / Hoja del Lunes de Oviedo)

* Es muy probable que el cronista sea Ricardo Vázquez Prada (véase reseña del gol en Región, más abajo). Años mas tarde firmaría las crónicas realizadas para en este medio sin utilizar pseudónimo. No deja de llamar la atención el error en la grafía del jugador, para entonces ya una figura en ciernes del fútbol español.

«En el minuto 31 un balón largo es recogido por Quini, dribla a Pini y dispara, la pelota es rechazada por Comas y de nuevo el interior rojiblanco se hace con el cuero, quiebra al guardameta y casi sin ángulo de tiro bate al portero de los arlequinadas. Tres a uno.» (José de Arango / La Nueva España)

«Media hora del segundo tiempo: Kini llega a borde del área. Le entra Pini. Luchan ambos por el balón. Se acerca a Arnal, que también interviene. Kini sale triunfante. Tira. El balón da en Comas, que queda en el suelo. Kini insiste y dispara a puerta, cuando tres jugadores del Sabadell intentan evitar lo inevitable» (Ricardo Vázquez Prada / Región)

«… y en el minuto 32 Quini en jugada individual, tras varios regates, marca». (¿DAS? / La Voz de Asturias)

Prensa regional catalana

«3-1, 74 minutos: Quini sale con el balón desde la línea de medios, llegando hasta el área contraria, donde espera el reagrupamiento de los defensas para muy bien entre ellos y tirar cuando sale Comas; rechaza el portero, volviendo el balón a Quini, que se abre hacia la izquierda, dribla a un contrario más y tira cruzado. Cuando el balón entra, remacha Paquito. (¿?)» (Santiago Covadonga / La Vanguardia)

«En el minuto treinta y uno, Quini realiza una extraordinaria jugada, con tesón y valentía, llevándose la pelota a trancas y barracas para, finalmente, lograr el tercer tanto». (Agencia LOGOS / El Correo Catalán)

«31 minutos, contraataque del Gijón y avance en profundidad de Quini, que, con agallas, se desenvuelve de dos contrarios y tira a la salida del portero». (Enrique Prendes / Hoja del Lunes de Barcelona) *

* EPE escribía en el diario gijonés Voluntad y era también el cronista de Marca en Gijón.

«A la media hora de juego de esta segunda parte, Quini, el hombre más peligroso de la delantera gijonesa, se interna, dribla a cuantos contrarios se le ponen por delante y remata fuerte, la pelota la desvía un defensa, y cuando Comas pretende hacerse con ella consigue adelantarse nuevamente Quini, quien en posición oblicua al marco tira obteniendo el tercer tanto local». (Especial desde Gijón para Barcelona Deportiva)

Prensa deportiva nacional

«3-1. 77 minutos. En contraataque del Gijón, avanza en profundidad Quini, que dribla a dos contrarios y tira, chocando el balón en el portero y saliendo hacia puerta hasta colarse en la red.» (Enrique Prendes / Marca)

«A los treinta y un minutos hay un balón largo, que recoge Quini, profundizando, para disparar muy fuerte. Rechaza la defensa y ahora Quini asegura el disparo y cruza la pelota al otro lado del marco, lejos del alcance de Comas.» (José de Ceares / As)

«A los treinta y un minutos. Contraataque personal de Quini quien dribla sucesivamente a tres jugadores, incluido Comas, templó un centro sobre puerta y Paquito solamente tiene que empujar el balón (3-1).» (Juan A. Calvo / El Mundo Deportivo)

«En el minuto 31 Quini, haciendo honor a su fama goleadora marcaría el 3-1. Fue una sensacional jugada, tras driblar a varios contrarios y arrebatar el cuero de las mismas manos a Comas.» (J. V. Piñera / Dicen)

«En el minuto treinta y uno Quini logra el tercer tanto.» (Crónica de la agencia Mencheta / Deportes)

El semanario deportivo valenciano otorgaba también el primer tanto al interior sportinguista.

1-11-70                                 Real Gijón 3 Granada 2 Liga                                       El Molinón

Prensa local gijonesa

«A los 20, falta de De la Cruz a Churruca. Cede Valdés al extremo, éste a Pascual que tira, se le escapa de las manos en alto el balón a Ñito y Quini se encarga de remachar el gol en la misma línea de meta, aunque probablemente la pelota hubiera entrado sola.» (Emilio Sánchez Liomi / Hoja del Lunes de Gijón)

«A los  20 minutos, el segundo. Rigo sanciona al Granada por falta a Churruca. La saca Valdés y remata Churruca desbordando a Ñito, pero Quini termina mandando la pelota al fondo del marco granadino.» (ROVI / El Comercio)

«A los veinte minutos, avance peligroso de Churruca, a quien le hacen falta, señalada por el árbitro. La lanza Valdés con temple y Pascual empalma un remate por alto, no muy fuerte. Ñito detiene, pero se le escapa el balón, que se introduce en el marco. Cuando Quini remachó empalmando por alto, el gol estaba ya conseguido. (Luego nos dicen que el remate fue de Churruca y no de Pascual*)». (Enrique Prendes EPE / Voluntad)

* Esto tiene su miga, porque Enrique Prendes era el encargado de realizar la crónica para el diario Marca (que salía los lunes, como todos los diarios deportivos), y adjudicó el tanto a Pascual de cara al trofeo Pichichi.

Prensa local granadina

«A los dieciocho minutos, Churruca es objeto de una de las numerosas faltas que le hizo De la Cruz. La bota Valdés hacia Churruca, éste remata a puerta y cuando la pelota pasa sobre la línea de gol, Quini, que había logrado zafarse del marcaje de Barrenechea y Santos, entra con el balón en la red. (¿?)» (Crónica especial de Juan Alcázar* / Ideal)

* Redactor de El Comercio de Gijón

«Y por si fuera poco, a los veinte minutos llegaba el segundo tanto, ya descrito, con fallo garrafal de Ñito, a quien escapó hacia atrás el flojo envío de Churruca, para que Quini materializara e hiciera inútil el intento de Ñito por rectificar su pifia.» (José Luis Codina) / Patria)

En otro párrafo de la crónica se describía el tanto de la siguiente manera: «…y, por si fuera poco el portero canario tampoco estuvo muy afortunado en los dos tantos encajados, el primero en colaboración con Barrenechea, que fue quien le goleó, y el segundo totalmente suyo, pues el disparo de Churruca resultó tan inocente, que el propio extremo izquierdo del Sporting se llevó las manos a la cabeza cuando vio como su compañero Quini remachaba sobre la misma raya de puerta, quizá ya con el balón traspasando la raya, el segundo gol«.

Prensa regional asturiana

«2-0. Falta que saca el Gijón, remate de Pascual. Ñito falla el blocaje y Quini*, por si acaso, empuja el balón cuando ya había traspasado la raya.» (Omicrón II / Hoja del Lunes de Oviedo)

* Nótese que ya esta corregida la grafía del delantero sportinguista.

«En el minuto veinte hay una falta de De la Cruz a Churruca. La ejecuta Valdés que envía hacia Churruca, éste cede a Pascual quien dispara y la pelota se le escapa de las manos a Ñito, oportunidad que aprovecha Quini para fusilar el gol. Dos a cero». (José de Arango / La Nueva España)

«2-0. A los 20 minutos, Valdés saca una falta contra el Granada. Churruca* pica el balón por alto. Ñito no bloca y la pelota entra en la puerta al mismo tiempo que Quini la empuja por si hubiera duda». (Ricardo Vázquez Prada / Región)

* Indicar que en la reseña del choque se indicaba que el tiro había sido de Pascual. Lógicamente las crónicas insertadas en los diarios del martes habían sido confeccionadas con antelación. Lo que se hizo fue anotar la corrección en el apartado de alineaciones, árbitro y goleadores, de donde se ha extraído la descripción del tanto. Reseñar que, pese a que en ésta no queda perfectamente clara la autoría, en el apartado de anotadores se señalaba a Barrenechea en propia puerta, Quini y Churruca como los ejecutores de los tres tantos rojiblancos.

Llama la atención el hecho de que, si como suponemos Omicrón II es Ricardo Vázquez Prada (hay muchas similitudes en sus crónicas), en la Hoja del Lunes de Oviedo el plumilla otorgara el tanto a Pascual, en lugar de al ariete sportinguista, como sí hace en esta oportunidad.

«Obra el segundo de Quini, aprovechando un tiro de Churruca, en el minuto 22«. (Daniel Arbesú DAS / La Voz de Asturias)

Prensa regional andaluza

Los medios que no son de la provincia traen muy poca información y suele ser a través de agencias. Como ejemplo:

«(…) y a los veinte, Quini remachó el segundo en un balón bombeado por Churruca». (Crónica de la agencia Mencheta / ABC Sevilla)

Prensa deportiva nacional

«2-0. Veinte minutos. Falta por la izquierda que saca Valdés y remata Pascual sobre la marcha. Ñito detiene la pelota, pero se le escapa ya dentro de la red, donde Quini termina de remachar el gol.» (Enrique Prendes / Marca) *

* Así, Pascual ha quedado para la historia como el autor del gol de cara al trofeo Pichichi

«A los veinte minutos llegó el segundo tanto local, en un saque franco recogido por Churruca y coronado con un disparo muy fuerte que Ñito atajó, pero sin poder sujetar la pelota, y Quini, con su oportunismo de siempre, anticipándose a la recogida, clavó el cuero en las mallas.» (José de Ceares / As)

«A los veinte minutos, falta a Churruca, que saca Valdés, y el propio Churruca bate a Ñito.» (Maese ALONSO / El Mundo Deportivo)

«A los diecinueve de esta misma parte, Churruca dispara recogiendo el saque de una falta por alto y sin parar batiendo a Ñito, que no consiguió blocar el esférico.» (Piñera / Dicen)

En el semanario Deportes recogen la misma crónica de Mencheta que publicó el ABC sevillano.

Las fotos del gol ante el Granada en la prensa

Antes (Foto de Guerrero hijo en La Nueva España)

Antes (Foto de Guerrero hijo en La Nueva España)

Durante (Foto de Puche en el diario Patria)

Durante (Foto de Puche en el diario Patria)

Después (Foto  de Vegafer. El Comercio)

Después (Foto de Vegafer. El Comercio)

En aquella temporada, la tabla de goleadores (más comúnmente aceptada) quedó como sigue:

Temp.

G

Ptdos.

G

Ptdos.

G

Ptdos.

1970-71 Gárate (Atl. Madrid)

Rexach (Barcelona C.F.)*

17

28

28

Acosta (Sevilla)                          Pirri (R. Madrid)*                     Irureta (Atl. Madrid)

Quini (R. Gijón)*

13

27   29

27

30

Uriarte (Atl. Bilbao)

11

28

*El asterisco que aparece junto a algunos jugadores denota que se han encontrado recopilaciones en las que el número de goles que se les adjudica varía.

En el caso del goleador asturiano, la diferencia de pareceres podría llevarle a ocupar la segunda posición en solitario de la clasificación (si se le contabilizan dos dianas en el primer choque y una en el segundo), mantenerse en el grupo «perseguidor» (para lo cual cabrían dos posibilidades, en función de si se le adjudican 2 goles en el primer partido y ninguno en el segundo, o bien un tanto en cada uno), e incluso descender a la tercera plaza si únicamente se le otorgara un único tanto.

Por lo que se refiere al resto de futbolistas del equipo gijonés que se ven influidos por las distintas versiones de las crónicas, las estadísticas les asignaban tradicionalmente los siguientes valores al final de la campaña:

Temp.

G

Ptdos.

1970-71 Paquito (R. Gijón)                          Pascual (R. Gijón)                     Churruca (R. Gijón)

3

1

6

17

14

29

Como curiosidad, exponemos cómo varían los datos de los cuatro jugadores sportinguistas ateniéndonos a lo establecido en las reseñas publicadas en los medios de comunicación asturianos y la prensa deportiva nacional:

Hoja del  Lunes Gijón

El Comercio

Voluntad

Hoja del Lunes Oviedo

La Nueva España

Región

La Voz de Asturias

Marca

As

El Mundo Deportivo

Dicen

Temp.

Ptdos.

G

G

G

G

G

G

G

G

G

G

G

1970-71 Paquito                          Pascual

Quini                                          Churruca

17

14

30

29

3

0

14

6

4

0

13

6

3

0

13

7

3

1

13

6

3

0

14

6

3

0

14

6

3

0

14

6

3

1

13

6

3

0

14

6

4

0

12

7

3

0

13

7

Si tomamos en consideración lo señalado en los periódicos regionales de los equipos contendientes con los rojiblancos, los goles dudosos se distribuirían de la manera que sigue:

Sabadell

La Vanguardia

Hoja del Lunes Barcelona

El Correo Catalán

Barcelona Deportiva

Ideal

Patria

ABC Sevilla

Temp.

G

G

G

G

G

G

G

G

1970-71 Paquito                          Pascual

Quini                                          Churruca

1

0

¿?

¿?

0

1

0

1

0

1

0

¿?

¿?

0

1*

0

0

1

0

*El diario Patria adjudicó el tanto a Quini, pero dejó señalado en la crónica que quizá el balón ya estuviese dentro cuando lo remachó el interior sportinguista.

Llegados a este punto cabe preguntarse, en este tipo de situaciones, ¿quién se atreve a ponerle el cascabel al gato?




Orígenes del fútbol en México – Capítulo II

Pachuca: la cuna. Identidad de una historia.

-La historia de la ciudad minera hasta 1900.

-El primer campeonato.

Situado al sur de Atotonilco y al suroeste de Tulancingo, Pachuca de Soto es la ciudad más importante del estado de Hidalgo.

Los restos de los asentamientos humanos más antiguos conocidos, datan de aproximadamente 10,000 años antes de cristo1. Es en el siglo XII de nuestra era cuando el grupo de Azcapotzalco se adueña de los territorios que pertenecían con anterioridad a los texcocanos, y llaman a la ciudad Pachoacan, que en náhuatl significa «estrechez»2.

Hacia 1524, ya con el dominio español, se dieron las primeras apropiaciones de la zona, y en 1528 Francisco Tellez se hizo cargo del lugar. Fue hacia 1555, que la explotación de yacimientos metalúrgicos se hizo extensiva gracias al procedimiento de amalgamación que permitía una mejor extracción a un menor costo de tiempo y dinero3.

La actividad minera se convirtió en el principal núcleo de actividad económica en la zona y esto atrajo a un gran número de exploradores españoles y europeos en general que buscaban hacerse ricos de la noche a la mañana.

La plata producida en Pachuca era de excelente calidad, a tal grado, que en el siglo XVII los comerciantes de Jerusalem y de otras partes de Oriente no aceptaban como paga otra plata que no fuera producida en Pachuca4.

La venta y despojo de terrenos estaba a la orden del día y solamente los personajes con grandes influencias podían mantener sus propiedades a salvo de los múltiples busca fortunas. Para 1750, la población era de 5,000 habitantes y la población flotante sumaba otras mil personas aproximadamente.

Por aquellos años, se fundó el Primer Banco de Avío y se estableció en 1770 el primer sistema de correo entre la ciudad hidalguense y la ciudad de México.

Fue tal la importancia que cobró Pachuca y en general la zona misma, que en 1787 se le declaró como Provincia de Pachuca. Con la lucha de la Independencia iniciada al comienzo del Siglo XIX, la ciudad fue resguardada con los mejores hombres que la corona española tenía al mando, ya que representaba gran parte de la economía que sustentaba a la Península. El insurgente Miguel Serrano intentó una y otra vez tomar la ciuda pero todo fue inútil. En 1812, luego de una larga y cruenta batalla por fin pudo entrar la insurgencia a la ciudad, pero cinco meses después los españoles la recuperaron y se mantuvieron en ella hasta 1821, año en que se proclamó la Independencia.

En 1824 al constituirse la República Federal, la ciudad quedó bajo la jurisdicción del Estado de México. Ese mismo año, la Compañía de los Caballeros Aventureros de las minas del Real del Monte fundaron la primer empresa británica de explotación minera en nuestro país.

En 1849, otro grupo de ingleses fundó la Compañía del Real del Monte y Pachuca, también dedicada a la explotación de yacimientos.

Durante la época de la Intervención Francesa, el ayuntamiento de Pachuca aceptó a esta y en 1863 Maximiliano de Habsburgo fue recibido en forma esplendorosa. Inclusive los británicos, tuvieron que agasajarlo con una comida y hospedarlo en las Cajas Reales. Algunos meses más tarde, los mineros atacaron al batallón francés que custodiaba la ciudad y apoyando a la guerrilla de José María Pérez tomaron la plaza. En reconocimiento a esta labor, en 1869 fue proclamado el estado de Hidalgo y Pachuca fue nombrada su capital5.

La zona creció rápidamente y la modernidad comenzó a aflorar. En 1882 se tendió la primer vía ferrea que se extendió con rapidez y en 1897 la luz eléctrica hizo su aparición. Los mineros, de preponderancia inglesa, gozaban al igual que todo el país de una calma y tranquilidad. La paz porfiriana se mostraba en pleno y se tenía el tiempo libre suficiente para incursionar en otros terrenos y no solo los laborales. El ocio tenía diversas formas de  matarse: pasar un rato con las familias, ir a conocer el  novedoso invento del cinematógrafo que afloraba por diversos poblados montando carpas y pasando las primeras películas del cine mudo o bien, realizando alguna actividad física que conjuntara al grupo de amigos fuera de las minas.

La actividad física entonces se hizo presente. Gracias a la cantidad de ingleses avecindados en Hidalgo, los deportes de grupo son los que más llamaron la atención. Por la cercanía con la ciudad de México, y debida a los clubes que en esta habían surgido, el cricket era uno de los deportes que más se jugaban.

El cricket o críquet, como se le llamó en México, llegó mucho antes que el fútbol a nuestro país. El primer club de este deporte se conformó en 1827, resultando en uno de los primeros clubes de este tipo fuera de la Gran Bretaña. Ese año, diplomáticos y comerciantes , en su mayoría ingleses, fundaron el Mexico Union Cricket Club.

Era tal la cantidad de extranjeros avecindados en México que jugaban críquet, que el club se mantenía por completo de sus cuotas y contaba con un bello terreno y canchas en lo que hoy es la colonia Nápoles. Inclusive, durante el imperio de Maximiliano de Habsburgo, impuesto por Francia a México de 1864 a 1867, el emperador se dio tiempo de ir a ver -y tal vez a jugar- criquet en estos campos.

El emperador Maximiliano en un receso de un partido de criquet. 1865 c.

El emperador Maximiliano en un receso de un partido de criquet. 1865 c.

El criquet fue cobrando cada día mayor adhesión y con la aparición del periódico The Two Republics, que le dedicaba  espacio a la crónica de estos encuentros, un mayor número de aficionados se sumó a la causa. Los juegos se verificaban los domingos en las canchas del Mexico Union Cricket Club. Este club, desaparecería hacia 1869, tal vez debido a la inestabilidad política y económica del país, por lo que muchos ingleses abandonaron territorio mexicano6.

El reestablecimiento de las relaciones entre Inglaterra y México en 1884, tras 17 años de rompimiento y la gran inversión de la Gran Bretaña en la industria y minería, hizo resurgir el gusto por el críquet.

«Esta vez no sucedía solamente en la ciudad capital. Había un club de críquet en Pachuca, la ciudad minera del estado de Hidalgo -a donde muchos mineros británicos habían llegado desde 1824, cuando la Compañía Minera Real del Monte comenzó sus labores en Londres. Muchos descendientes de los inmigrantes aún vivían en el área, y a ellos se unían continuamente los recién llegados de Cornualla y otras provincias inglesas, los cuales ocupaban puestos en la industria minera en Pachuca y en el poblado cercano de Real del Monte. Una afluencia similar de ingleses llegó hasta la ciudad norteña de Monterrey, sede industrial en expansión, y pronto hubo otro mcc, el Monterrey Cricket Club»7.

A finales de 1889 se jugó un partido de criquet entre el Mexico Cricket Club y el Club Pachuca, tras 25 años sin jugarse8.

Un año más tarde, en noviembre de 1900 algunos de estos mismos juhgadores de criquet que también conocían y habían practicado el fútbol, junto con otros ingenieros y mineros que venían de la fábrica siderúrgica Thames Ironworks que contaba con el club West Ham, fundaban el Pachuca Athletic Club, tal y como ya mencioné en el capítulo anterior.

En la capital, los clubes deportivos existentes, como el Reforma Athletic Club, el British Atlhetic Club, además del mismo México Cricket Club, decidieron también crear sus propios equipos de fútbol.

Reforma Athletic Club

Reforma Athletic Club

En Orizaba, Veracruz, un club deportivo que funcionaba desde 1898 y que fue fundado por escoceses, dueños de la Fábrica de tejido, llamada «El Yute» , también crearon su propio equipo a inicios de 1901: El Orizaba Athletic Club. Duncan Macomish fue el entusiasta iniciador de este conjunto.

Existen algunas controversias, porque en la ciudad de Orizaba, algunos cronistas dan como un hecho que este fue el primer equipo de fútbol, pero no existe ninguna prueba fehaciente de que en 1898 se jugara ahí el fútbol y si, en cambio,  de que se practicaban deportes como el mismo criquet y el beisbol.

En 1902 se constituyó la Liga Mexicana de Footbal Amateur Association con 5 equipos: Pachuca Athletic Club, Reforma Athletic Club, México Cricket Club, El British Club y el Orizaba Athletic Club. Este último, tras 4 partidos jugados, todos ellos en los campos del Club Reforma, se vio coronado como el primer campeón del fútbol mexicano.

Campo del Club Reforma 1910.

Campo del Club Reforma 1910.

CAMPEÓN DE LIGA: ORIZABA

CAMPEÓN DE GOLEO INDIVIDUAL:  John Hogg (Orizaba AC) 5 goles

CAMPEÓN DE COPA MÉXICO: No hubo.

Clasificación

No. Club                   JJ       JG       JE       JP       Gf-Gc             Pts      Dif.

1.-Orizaba AC          4          3          1          0          5-2                  7          +3

2.-Reforma AC         4          2          2          0          11-5                6          +6

3.-British FC             4          2          0          2          7-3                  2          +4

4.-Pachuca AC        4          0          2          2          3-7                  2          -4

5.-México CC           4          0          1          3          2-11                1          -9

Club Orizaba campeón. 1902 ©Archivo Histórico JUVAGOL

Club Orizaba campeón. 1902 ©Archivo Histórico JUVAGOL


1 Lorenzo Monterrubio, Carmen. Historia prehispánica del estado de Hidalgo: Una síntesis. México. Consejo Estatal para la cultura y las Artes de Hidalgo, Centro de Investigaciones, 1996.

2 s/a Monografía del estado de Hidalgo V. 2, México. Secretaría de Desarrollo Social, Instituto Hidalguense de la Cultura, 1993, p. 70.

3 García Tapia, Nicolas. Patentes de invención españolas en el siglo de oro. España. Oficina Española Patentes y marcas, Ministerio de Industria y Energía, 1994, p.70

4 Esta información puede resultar contradictoria, porque la plata procedía de Hidalgo, pero también de Zacatecas y otras minas mexicanas y el pago de bienes que hacía España a otros países europeos por medio de plata mexicana, no determinaba su procedencia y es la misma que finalmente llegaba a Oriente. Canudas Sandoval, Enrique. Las Venas de Plata en la Historia de México: Síntesis de Historia económica, Siglo XIX, vol. 1. México. Universidad Juárez Autónoma de Tabasco-Editorial Utopía p. 212-234.

5 El 15 de enero de 1869, el presidente de México a través del Congreso de la Unión declara al territorio de Hidalgo como estado, mismo que queda establecido al día siguiente nombrando a Pachuca como capital y agregando la denominación «de Soto» en reconocimiento a Manuel Fernando Soto, quien es considerado como el más grande impulsor en la creación del estado.

6 Además de que en 1867 México y Gran Bretaña habían suspendido relaciones diplomáticas y muchos de lso súbditos de la corona decidieron abandorar territorio mexicano.

7 Costeloe, Michael P. «The Mexico Cricket Club» Letras Libres, México, Nº 88, Abril 2006.

8 Two Republics,




Inicios del fútbol en Guatemala (1902-1919)

Introducción

Aunque el modelo de Estado-nación fue exportado a nivel mundial, este no fue calcado fielmente. En Guatemala el Estado, lejos de desempeñar un papel de preventor a nivel de control sanitario, más bien se encargó de hacer todo lo contrario. Por ejemplo, según Mc Creery, la prostitución legal, controlada por el Estado, jugó un papel de importancia, al proteger y hacer valer las tradiciones culturales de la élite de los ladinos. Es destacable el papel tan activo del Estado en introducir a mujeres -que no pertenecían a la élite capitalina o que se les incriminaba- en los lupanares. Es decir, que el Estado no les dejó ni siquiera ejercer en forma voluntaria la prostitución como la forma más viable de sobrevivir.1

El deporte no fue, durante los años estudiados un asunto prioritario para el Estado guatemalteco. Esto se refuerza con lo señalado para el caso de la salubridad pública, donde pese a los estrechos vínculos entre Estrada Cabrera y el gobierno estadounidense, la misión contra la anquilostomiasis de la Fundación Rockefeller de principios del siglo XX no tuvo la acogida necesaria por el dictador y la comunidad médica local. Así, el proyecto guatemalteco fue el más ineptamente llevado a cabo por esta fundación en Centroamérica. Sin asistencia prácticamente del gobierno y con un liderazgo poco ambicioso, el trabajo contra la anquilostomiasis se concentró fuertemente las fincas agroexportadoras del sur y de las planicies costeras, donde radicaban las principales plantaciones de café del país.2

En 1871 ascendió al poder en Guatemala un grupo de gobernantes de filiación liberal, que buscó crear el Estado-nación. Este proyecto político no tuvo una dimensión integradora, pues terminó por ser selectivo. Esta selección se hizo ladino e indígena por la lógica estatal de promover una «ciudadanización diferenciada» entre la población.3 Es palpable el interés estatal en transformar a los trabajadores urbanos y sus redes de poder ladina e indígena rurales en sustento de apoyo a su ideario.

Aunque teóricamente la principal herramienta de construcción de la hegemonía ha sido la política de educación pública,4 la cual durante los años analizados no tuvo como objetivo trastocar las costumbres de los sectores subalternos. Debido a que el régimen de trabajo forzado imposibilitó a los sectores indígenas el acceso a la educación y, cuando la tenían, era en escuelas para indígenas, especializándose en una educación campesina. Por el contrario, el trabajo sí desempeñó un claro rol como medio de coacción y control social y, por lo tanto, de constructor y reproductor de visiones y realidades hegemónicas.

La poca expansión del deporte radicó en el agravamiento del legado estamental colonial por parte de los liberales con la implantación de la bipolaridad indio-ladino. Al mismo tiempo que los liberales adaptaban la estructura estatal a sus intereses políticos y económicos, se dedicaron a expropiar al campesinado de sus tierras comunales y a institucionalizar el trabajo forzado en las plantaciones cafetaleras. Es así como en la sociedad guatemalteca se asentó la gran contradicción de la economía del café, que por una parte, enriquecía a los comerciantes, empresarios agrarios, banqueros extranjeros, políticos corruptos y grandes finqueros; y, por la otra, empobrecía a la masa de trabajadores ladinos e indígenas.

Esta situación hizo que el Estado guatemalteco fuera muy frágil a nivel económico, por lo que su proyecto de creación de un sentimiento de identidad nacional a través del deporte se concentró en el ámbito urbano. En este punto, tanto Guatemala como Costa Rica compartieron a nivel general la misma debilidad económica, por lo que no pudieron superar la pobreza económica de la hacienda pública y las crisis económicas, factores que incidieron en la escasez de instalaciones deportivas adecuadas y el sufi- ciente número de maestros de educación física.5

Además, deben tomarse en cuenta los accidentes geográficos, las problemáticas relativas a los límites políticos-culturales arbitrarios de los pueblos indígenas, y el hermetismo cultural de las comunidades indígenas, las que tenían como su institución comunal representativa y de resistencia cultural a la cofradía.6 Por su parte, la iglesia católica no pudo jugar un papel de mediador entre las poblaciones indígenas y el Estado, debido al programa modernizador de Justo Rufino Barrios, que a partir de 1873, tuvo como uno de sus objetivos centrales la secularización del Estado. En ese mismo año, se trasladó el control de los bienes eclesiásticos al Estado, con lo que posteriormente fueron distribuidos o vendidos. El Estado por su parte tampoco desempeñó este papel.

Con respecto al origen del deporte moderno en Guatemala se tiene que el primer club hípico nacional, el Jockey Club de Guatemala, se fundó en la capital a principios de mayo de 1881. Las disciplinas que surgieron en el país entre 1881 a 1901 fueron las carreras de caballos, el tiro al blanco, la gimnasia, esgrima, polo, tenis, rugby, ciclismo, boxeo y atletismo. Según se nota, todas fueron de ejecución individual, con excepción del polo y el rugby que se practican en forma colectiva. En sus inicios el deporte moderno en Guatemala fue de acceso exclusivo de la élite de la capital -ubicada en la región central del país- y de Quetzaltenango, la principal urbe del occidente cafetalero, espacios donde se resumía en torno a sí la identidad nacional ladina. Estos grupos dominantes también practicaron las diferentes disciplinas deportivas que surgieron en el país junto a algunos integrantes de las principales colonias foráneas, tales como la francesa, la alemana, la belga, la estadounidense, la italiana y la inglesa. Es de destacar que en esta primera etapa dominaron los deportes individuales, hecho que hizo que los sectores que comenzaron a ejercitarse en ellos, consideraran su práctica como un acto social, por lo que la adecuada preparación y entrenamiento estuvieron en una gran medida ausentes. La dominación de la zona cafetalera en el deporte se explica porque en esta área estaban el capital, las mejores vías de comunicación y cierta infraestructura que posibilitó la ejecución de esta actividad.7

Sustentado en el contexto anterior es que el presente artículo pretende estudiar los orígenes del fútbol en Guatemala durante el período 1902-1919, su utilización política y su función en la canalización del conflicto regional entre las ciudades de Guatemala y Quetzaltenango.

Orígenes del fútbol en Guatemala (1902-1908)

Según las fuentes periodísticas se sabe que el primer club balompédico de Guatemala fue el Guatemala Foot-Ball Club fundado en la ciudad de Guatemala en 1902.8 Empero, la primera referencia a la práctica del fútbol data de un partido que se efectuó en la tarde del domingo 18 de octubre de 1903, en los llanos frente a Villa Linda.9 Esta asociación decana del fútbol nacional estaba compuesta por: Jorge Aguirre Matheu, Gordon Smith, Ricardo Moreira, Arsenio Conde, Jorge Romaña, Carlos Tinoco Sinibaldi, Francisco Sánchez Latour, Luis P. Aguirre, Carlos Purdy, Rodolfo Matheu y Delfino Sánchez Latour.10 Posteriormente, para el domingo 15 de noviembre del año antes citado, una numerosa concurrencia asistió al encuentro que se realizó en este lugar, donde sobresalieron los jugadores de este centro deportivo que llevaban los distintivos blanco y azul semejantes a los de la bandera guatemalteca, de lo que se puede derivar una primera vinculación entre fútbol y nación, al menos para los sectores ladinos y extranjeros que los utilizaron.11

El Guatemala Foot-Ball Club, fundado en septiembre de 1902. De pie y de izquierda a derecha: Jorge Aguirre, Gordon Smith, Ricardo Moreira, Arsenio Conde y Jorge Romaña. Sentados, en el mismo orden: Carlos Tinoco, Francisco Sánchez, Luis Pedro Aguirre, Carlos Aguirre y Carlos Purdy. Adelante, Rodolfo Matheu y Delfi no Sánchez Latour.

El Guatemala Foot-Ball Club, fundado en septiembre de 1902. De pie y de izquierda a derecha: Jorge Aguirre, Gordon Smith, Ricardo Moreira, Arsenio Conde y Jorge Romaña. Sentados, en el mismo orden: Carlos Tinoco, Francisco Sánchez, Luis Pedro Aguirre, Carlos Aguirre y Carlos Purdy. Adelante, Rodolfo Matheu y Delfi no Sánchez Latour.

Después de Guatemala la siguiente ciudad a la que llegó el fútbol fue Quetzaltenango. A mediados de mayo de 1906 se estableció en esa localidad el Quetzaltenango Foot-Ball Club, que hizo su primer ensayo en los llanos de la Nueva Quetzaltenango, por lo que se esperaba que para el domingo 27 de mayo del mes antes citado realizara su primer partido.12 Sin embargo, fue hasta finales de junio de 1907 que se tiene noticia de la verificación del primer encuentro de este centro deportivo.13

La vinculación entre fútbol y nacionalismo también se dio en Quetzaltenango con la noticia de que la municipalidad de esa población en 1906 mandó a elaborar varias medallas, las que fueron otorgadas como premios de los partidos de fútbol que se hicieron para la celebración del 15 de septiembre, el día de la independencia.14 Un partido destacado de principios del siglo XX, lo constituyó el programado para el domingo 18 de noviembre de 1906 entre guatemaltecos y extranjeros. Éste se efectuó de cuatro a seis de la tarde, en el campo de Villa Linda, y fue el primer partido de fútbol de la temporada, siendo ganado por los nacionales.15

Fútbol, identidades regionales y política 1909-1921

En 1909 se estableció la primera unión entre fútbol y política, aspecto que influyó en su propagación por todo el país. Durante las Fiestas de Minerva, y más específi- camente en los días 29 y 30 de octubre, el fútbol fue sancionado como «deporte nacional». A las nueve de la mañana de la primera fecha en el Campo de Minerva, se jugó el partido entre los equipos del club de fútbol de la Escuela Práctica de Varones, imponiéndose el cuadro deportivo del equipo Sidney al del Virginia. Al día siguiente se efectuó el encuentro entre los clubes Gay y Olympic, partido del cual saldría el primer campeón de Guatemala, el Club Gay. Las esposas de los embajadores de Brasil y El Salvador, por encargo del presidente Estrada Cabrera, entregaron las copas de plata que el mandatario obsequió a los centros deportivos en el orden antes mencionado.16 La intención del mandatario con este acto era la de obtener buena imagen, debido al fraude electoral que marcó su segunda reelección y la represión a toda oposición política que caracterizó sus 22 años en el poder. Este gobernante inauguró un nuevo estilo de gobierno basado en el quiebre de la hegemonía altense ocurrida con el triunfo revolucionario liberal de 1871.17

Lic. Manuel Estrada Cabrera. Presidente de Guatemala (1898-1920).

Lic. Manuel Estrada Cabrera. Presidente de Guatemala (1898-1920).

Del evento festivo antes descrito resaltan varios elementos que permiten entender el auge del fútbol en Guatemala. La inclusión del fútbol dentro del programa de las principales festividades del país, como lo eran las fiestas de Minerva de la capital, hizo que la gente que provenía de todas partes del país a estas celebraciones lo llevaran a su retorno a sus respectivas comunidades, aunque para los indígenas estaba aún vedado por la lógica laboral de la plantación cafetalera. La práctica entre los niños hizo que este deporte colectivo marcara una ruptura en la historia del deporte nacional, al permitírsele a ellos su acceso al mismo, cosa que antes había sido coto absoluto de adultos. Sin embargo, hasta este momento el fútbol fue un pasatiempo que no salió del ámbito del sector dominante, por lo que su expansión por la sociedad nacional fue limitada.

Las Fiestas de Minerva de 1909 frente a la Catedral de Guatemala.

Las Fiestas de Minerva de 1909 frente a la Catedral de Guatemala.

Un dato más sobre el fortalecimiento de las identidades regionales entre Guatemala y Quetzaltenango, y la rivalidad que de este hecho se desprende, es el referente a los actos de celebración de la independencia nacional en 1919, en esta última ciudad se realizaron los partidos relativos al campeonato del occidente del país. La copa del título la obsequió el Diario de los Altos, en tanto que el ayuntamiento quetzalteco regaló varios listones. Los resultados del evento fueron los siguientes: el club Virginia ganó tres partidos, dos contra el club Xelajú y uno contra el Concordia, por lo que se hizo acreedor al título en mención.18 Debe aclararse que el campeonato de fútbol del occidente nació por iniciativa de la municipalidad quetzalteca, hecho que originó que los clubes Nacional, Hércules, ABC y Allies fundaran el campeonato capitalino entre sus terceras.19

Posteriormente, para el 26 de octubre de 1919 la Liga de Fútbol de Guatemala, representada por el club Hércules, se enfrentó en la capital a la Liga Quetzalteca. La hegemonía deportiva capitalina se impuso, pues el resultado del encuentro favoreció al Hércules por 1 a 0, obteniendo el título de campeón nacional, la copa Quetzalteca y las coronas con que fueron premiados sus integrantes. Al respecto existe la siguiente crónica: «Al terminar el match se hizo a los vencedores una delirante ovación. Estos reuniéndose en el centro, ante el silencio que se hizo súbitamente, lanzaron al espacio los tres hurras de rigor por Quetzaltenango, respondiendo a ellos la multitud.»20 En torno a lo anterior, es posible que los jugadores capitalinos hicieran este saludo en honor al presidente Estrada Cabrera, oriundo de Quetzaltenango.

Equipo de fútbol del Club Hércules que ganó el campeonato nacional el 26 de octubre de 1919 en Quetzaltenango. Primera fila, de izquierda a derecha: Carlos Aguirre, Arturo Aguirre, capitán, y Percy Zadik. Segunda fila: Manuel Ramírez, Luis Asturias, Wenceslao Aldaz y Rafael Villacorta. Tercera fila: Eduardo Vivas, José Luis Villacorta, Ricardo Lehnhoff, Salvador Maza y Ramiro Gálvez. De este cuadro no jugó Vivas y Gálvez se desempeñó como portero de la Liga Quetzalteca. En la foto faltó Delfino Sánchez Latour.

Equipo de fútbol del Club Hércules que ganó el campeonato nacional el 26 de octubre de 1919 en Quetzaltenango. Primera fila, de izquierda a derecha: Carlos Aguirre, Arturo Aguirre, capitán, y Percy Zadik. Segunda fila: Manuel Ramírez, Luis Asturias, Wenceslao Aldaz y Rafael Villacorta. Tercera fila: Eduardo Vivas, José Luis Villacorta, Ricardo Lehnhoff, Salvador Maza y Ramiro Gálvez. De este cuadro no jugó Vivas y Gálvez se desempeñó como portero de la Liga Quetzalteca. En la foto faltó Delfino Sánchez Latour.

Para el viernes 26 de diciembre, se llevó a cabo en el Campo de Marte de Guatemala el partido por el campeonato nacional, entre las Ligas Quetzalteca y Capitalina, cuyo marcador resultó empatado a cero goles, por lo que el Hércules mantuvo el título nacional de ese año. Miles de personas vieron el partido, lo que le comenzó a imprimir al fútbol el carácter de evento masivo. A las tres y treinta y cinco minutos de la tarde dio incio y concluyó a las seis de la tarde. Se jugaron dos tiempos de cuarenta y cinco minutos cada uno, y veinte minutos más de reposición. La oncena quetzalteca vistió en esta ocasión el uniforme que usaría en todas las contiendas por el campeonato nacional, él cual estaba compuesto por un pantalón corto blanco y una camisa negra, ostentando en el pecho la cabeza de un chivo. Por su parte, el equipo guatemalteco usó un uniforme de color blanco.21 Sobre el emblema relativo a la cabeza del chivo que vestían los quetzaltecos, este se refiere a la oveja que ornaba el campo inferior del escudo de los Altos entre 1836 y 1840. Sin embargo, aunque en 1848, se dio la desaparición en el escudo altense de la oveja, el léxico «chivos» continúa designando a los quetzaltecos en Guatemala.22

La poca promoción estatal en ese momento no permitió la invisibilización de la pugna político-identitaria entre la ciudad de Guatemala y Quetzaltenango, en el que esta última recurría a la reivindicación de una herencia quiché, dentro de un discurso de dimensión centroamericana opuesto al proyecto centralizador capitalino.23 El mercado deportivo -y en general, el cultural- de Guatemala se dividió entre las ciudades de Guatemala y Quetzaltenango, los principales centros políticos regionales del país, por lo que sus competencias deportivas incluyeron también el elemento de rivalidad política. Al respecto, comparto la aseveración de Jeremy Mac Clancy sobre que «el deporte no es un «reflejo» de alguna esencia postulada de la sociedad, sino una parte integral de la misma, más aún, una parte que puede ser usada como un medio para reflexionar sobre la sociedad».24

Conclusión

El fútbol durante los años analizados comenzó a establecer su unión con la política. Su

inclusión dentro del programa de las fiestas de Minerva de 1909 de la ciudad de Guatemala, posibilitó que la gente que provenía de todas partes del país a estas celebraciones lo llevara a su retorno a sus respectivas comunidades, aunque para los indígenas estaba aún vedado por el trabajo forzado a que estaban sometidos. Poco a poco, la práctica del fútbol entre los niños hizo posible el acceso al deporte en los sectores populares. Debido a lo débil del movimiento trabajador organizado, el fútbol no se expandió del grupo dominante hacia el resto de la sociedad nacional. Además, la no inserción del fútbol en la sociabilidad comunal negó su apropiación a nivel local. De todo esto se desprende que la ejecución del deporte siguiera siendo coto absoluto del grupo dominante criollo, ladino y extranjero, lo que impidió su desarrollo y apropiación a nivel nacional. Debido al exiguo apoyo y control estatal no fue posible invisibilizar la pugna político-identitaria entre Guatemala y Quetzaltenango.


1 Mc Creery, David. «Una vida de miseria y vergüenza: prostitución femenina en la ciudad de Guatemala, 1880-1920». En: Mesoamérica. Año 7., Cuaderno 11. Junio de 1986. Antigua Guatemala: CIRMA. pp. 57-58.

2 Palmer, Steven. «Salud imperial y educación popular. La Fundación Rockefeller en Costa Rica desde una perspectiva centroamericana (1914-1921)». En: Molina, Iván, Palmer, Steven. Educando a Costa Rica. Alfabetización popular, formación docente y género (1880-1950). San José: Editorial Porvenir, 2000. pp. 152-153.

3 En este sentido es necesario la consulta a: Taracena Arriola. Arturo, et.al. Etnicidad, Estado y nación en Guatemala 1808-1944. Guatemala: Nawal Wuj, 2002. Asimismo véase: Piel, Jean. «¿Fuera el Estado del Estado? ¿Afuera la nación? El Quiché oriental frente al Estado-nación guatemalteco de 1821 a 1970. En: Taracena A., Arturo y Piel, Jean. Identidades nacionales y Estado moderno en Centroamérica. San José: Editorial de la Universidad de Costa Rica, 1995. p. 188. En la misma línea Little-Siebold apunta que, el Estado guatemalteco por su fragilidad económica no pudo tener un fuerte control social de la población. Little-Siebold, Todd, «Guatemala en el período liberal: patria chica, patria grande. Reflexiones sobre el Estado y la comunidad en transición». En: Ibid. pp. 223-236. También: Taracena Arriola, Arturo. Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena. Los altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Antigua Guatemala: Editorial Porvenir S.A.-CIRMA, 1997, y Little-Siebold, Todd, «La centrifugación del Estado: sueños centralistas, realidades locales. Formación, deformación y reformación del Estado guatemalteco, 1871-1945». En: Piel, Jean y Little-Siebold, Todd, Entre comunidad y nación. La historia de Guatemala revisitada desde lo local y lo regional. Antigua Guatemala: CIRMA, 1999. pp. 143-165.

4 González Orellana, Carlos. Historia de la educación en Guatemala. Guatemala: Editorial Universitaria, 1987.

5 Urbina Gaitán, Chester, «Orígenes de la política deportiva en Costa Rica (1887-1942)». En:

http://www.efdeportes.com/ Revista Digital. Buenos Aires. Año 7. No. 34. Abril de 2001.

6 Wilson, Richard. «Comunidades ancladas. Identidad e historia del pueblo maya-q’eqchi'». En: Textos

Ak’ kután. No. 4. Cobán: Centro Bartolomé de las Casas, 1994. p. 23.

7 Para más información véase: Urbina Gaitán, Chester Rodolfo. Deporte y nación (1881-1950). El caso del fútbol en Guatemala. Guatemala: FLACSO, 2007.

8 Diario de Centroamérica. Lunes 29 de diciembre de 1919. Año XL. No. 11.048. p. 1.

9 Ibid. Lunes 19 de octubre de 1903. Vol.CLXXI. No. 6.458. p. 4

10 La Gaceta. Órgano de Publicidad de la Policía Nacional de Guatemala. 20 de enero de 1929. Año IX.

Tomo VII. No. 3. p. 116.

11 Diario de Centroamérica. Lunes 16 de noviembre de 1903. Vol. CLXXI. No. 6.480. p. 4.

12 Ibid. Sábado 19 de mayo de 1906. Vol. CLXXVI. No. 7.189. p. 1.

13 Ibid. Sábado 27 de julio de 1907. Año XXVII. No. 7.529. p. 2.

14 Ibid. Lunes 24 de septiembre de 1906. Vol. CLXXVI. No. 7.195. p. 4.

15 Ibid. Martes 20 de noviembre de 1906. Vol. CLXXVII. No. 7.333. p. 4.

16 Ibid. Jueves 4 de noviembre de 1909. Año XXX. No. 8.169, p. 8.

17 Taracena Arriola, Arturo, «Liberalismo y poder político en Centroamérica (1870-1929)». En: Acuña Ortega, Víctor Hugo, editor. Historia General de Centroamérica. Tomo IV. Las repúblicas agroexportadoras (1870-1945). San José: FLACSO, 1994. p. 213.

18 Diario de Centroamérica. Miércoles 24 de septiembre de 1919. Año XL. No. 10.969, p. 1.

19 El campeón en esta categoría fue el Club Allies. En: Ibid. Viernes 28 de noviembre de 1919. Año XL. No. 11.024, p. 1.

20 Ibid. Miércoles 29 de octubre de 1919. Año XL. No. 10.999. pp.1-2.

21 Ibid. Sábado 27 de diciembre de 1919. Año XL. No. 11.047. p. 1.

22 Taracena Arriola, Arturo. op.cit. 1997. p. 337.

23 Para más información, véase: Taracena Arriola, Arturo. «El regionalismo altense y la élite ladina de Quetzaltenango (1880-1920)». En: Trace. No. 37. Jun 2000. México D.F.: Centre Français d´ Etudes Mexicianes et Centraméricaines. pp. 41-54.

24 Mac Clancy, Jerome, editor. «Sport, identity and etnicithy». En: Oxford: Berg, 1996. p. 4. Tomado de: Alabarces, Pablo. «Los estudios sobre deporte y sociedad: objetos, miradas, agendas». Alabarces, Pablo, (compilador). Peligro de gol. Estudios sobre deporte y sociedad en América Latina. Buenos Aires: CLACSO, 2000. p. 11.




1942 – Nacimiento de “La Máquina” de River Plate

Si le preguntaran hoy a un simpatizante de River, joven o no tanto, cómo formaba la delantera de «La Máquina», seguramente contestaría de corrido y sin pensar: «Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Deambrosi».

Estos cinco ases y otros que se incorporaron luego por el recambio, fueron parte fundamental de ese equipo que desde 1941 hasta 1949 jamás bajó de los primeros tres puestos de la tabla.

Cuando el 7 de junio de 1942, por la 8va. fecha del campeonato, River le ganó 6 a 2 a Chacarita en Villa Crespo, el periodista Ricardo Lorenzo «Borocotó» tituló en El Gráfico: «Jugó como una máquina el puntero».

Si bien parece injusto designar con ese pomposo título exclusivamente a la delantera, no caben dudas que la eficacia demostrada lo justifica. Pero la defensa también tuvo muchísimo que ver y en varios de esos torneos resultó la menos vencida.

Se puede decir que la famosa delantera aumentó su potencial cuando Adolfo Pedernera ocupó el centro. Hasta ese momento era puntero, derecho o izquierdo, ya que su jerarquía le permitía jugar en ambas puntas, incluso en los puestos de «insiders», como se llamaban antes a los que luego fueron el «8» y el «10».

El alejamiento de Bernabé Ferreyra en 1939 no pudo ser cubierto adecuadamente. Luis María Rongo, Eladio Vaschetto y Carlos Peucelle alternaron en ese puesto el año en que Bernabé, luego de jugar apenas dos partidos, debió abandonar el fútbol por una lesión de la que nunca pudo reponerse totalmente.

Para 1940 el titular fue Roberto D’Alessandro, arribado de Rosario Central, que anotó 25 goles en los 30 partidos, pero al año siguiente su estrella fue decayendo, aunque River resultó campeón ante la defección de San Lorenzo en las últimas fechas.

Se cuenta que una controversia entre Carlos Peucelle, en su último año de actividad como futbolista, y el técnico Renato Cesarini en 1942 por la ubicación de Pedernera en el ataque, dio lugar a su formación definitiva. Cesarini prefería a D’Alessandro como centro delantero, y se resistía a ubicarlo a Pedernera en ese puesto, pero después de un encuentro con Independiente en las fechas finales de ese año donde River ganara 4 a 0 en Avellaneda con una demostración futbolística superlativa, terminó convenciéndose. Esa vez jugaron juntos por primera vez con esa alineación: Juan Carlos Muñoz, José Manuel Moreno, Adolfo Pedernera, Angel Labruna y Aristóbulo Deambrosi.

Deambrosi, Moreno y Pedernera eran los más «veteranos», ya que habían debutado en 1935 y Muñoz y Labruna los más jóvenes llegados a primera en 1939.

En 1942 River incorporó a un defensor de la reserva de Racing, de poca estatura y gran habilidad: Félix Loustau. Cesarini lo fue convenciendo para que jugara de puntero izquierdo. Y ahí el maestro acertó plenamente. Quienes lo vieron jugar aseguran que fue uno de los más grandes de la historia en ese puesto.

Y así fueron alternando las puntas del ataque: por la derecha Muñoz y por la izquierda Loustau, mientras Deambrosi lo hacía en ambos extremos cuando era requerido.

En 1944, luego de jugar unos pocos partidos, José Manuel Moreno emigró a México tentado por ventajosos contratos que ofrecía el fútbol azteca que se llevó a varios jugadores argentinos y uruguayos en esos años.

El puesto de Moreno fue cubierto por Alberto Gallo, un correcto delantero, pero que estaba a años luz de la calidad del «Charro». No obstante, el ataque riverplatense no perdió eficacia. Siempre conducido por Pedernera y sin Moreno, River fue segundo de Boca en 1944 y campeón en 1945.

Una tarde de julio de 1946 volvió Moreno y la gente desbordó la cancha de Ferro. Y para demostrar que sus cualidades estaban intactas, anotó tres de los cinco goles con que River venció a Atlanta.

Podemos decir que ese fue el último año de esa notable delantera. A final de 1946, se fue Pedernera, dejado libre luego de 12 temporadas en el club junto con Deambrosi.

Para reemplazarlo en 1947, River recurrió a un joven de inferiores que regresó luego de estar a préstamo en Huracán: Alfredo Di Stéfano.

Sin las características del gran Adolfo, Di Stéfano tomó la posta y llevó a River a la obtención del campeonato de 1947. En la punta derecha apareció Hugo Reyes, que tampoco tenía las condiciones de Muñoz, ausente ese año, pero que no desentonó.

Di Stéfano no era el conductor nato, pero tenía una capacidad goleadora notable. Años más tarde, primero en Millonarios de Bogotá y luego en el Real Madrid, fue considerado uno de los más grandes delanteros de la historia, ya que a su calidad de goleador sumó la de gran estratega de aquel recordado equipo «merengue» de la segunda mitad de los años 50.

Sólo Labruna y Loustau permanecieron en River hasta 1959 y 1957 respectivamente. Los demás se fueron pronto: Moreno y Di Stéfano en 1949 y Muñoz en 1951.

Pero también hubo en esos años de esplendor otros notables jugadores que eclipsados por los titulares nunca tuvieron oportunidades de sobresalir. Uno de ellos fue Antonio Báez, suplente de Moreno, que estaba en Tigre cuando José Manuel viajó a México. Y cuando volvió a River en 1946, también lo hizo Moreno, así que siguió como suplente. Finalmente se lo llevó Platense.

Otros fueron los hermanos Roberto y Oscar Coll, ambos ídolos en Chile, especialmente el primero, José «Miseria» García, que se fue a Nacional en 1946 e hizo una campaña notable y Mario Mososano, que llegó de Newell’s y apenas jugó un partido.

Pero todo ataque debe estar respaldado por una buena defensa. Y River la tuvo y de gran calidad. Arqueros como Sebastián Sirni, Antonio Rodríguez, Héctor Grisetti y el gran Amadeo Carrizo, defensores de la talla de Ricardo Vaghi, Avelino Cadilla, Eduardo Rodríguez y medios como Norberto Yácono, Bruno Rodolfi y José Ramos que conformaron una línea media de extensa campaña a la que en 1945 se sumó «Pipo» Rossi, conformaron un equipo que dejó una huella imborrable.

Han pasado más de 70 años del nacimiento de aquel gran equipo que nunca será olvidado. Brillaron acaso en la época de mayor esplendor del fútbol argentino.