Samitier: el primer crack mediático (Barcelona, 1902-1972)

Nació el 2 de febrero de 1902, «el 2 del 2 del 2», vaya. Es evidente que estaba predestinado para la gloria. Hoy diríamos de él que fue el primer crack mediático, junto a su amigo Ricardo Zamora, con quien hizo sus primeras armas en el Barça, allá por el Año de gracia de 1919…Y si bien el hispanofilipino Paulino Alcántara puede ser considerado en estricta justicia como el primer gran ídolo del Barcelonismo ( y el término crack no le iría nada mal a un hombre capaz de romper las redes con sus terroríificos disparos ), este no llegó a alcanzar la dimensión popular de su compañero Samitier, mitad por haber nacido unos pocos años antes, mitad porque compaginaba el balón con los libros y una vez retirado del Fútbol se dedicó a ejercer la Medicina )

Sin embargo Samitier fue todo un ídolo de multitudes, aclamado por una afición que iba in crescendo durante los Felices Años 20, desde los legendarios partidos contra el Sparta de Praga en la antigua cantera de La Fuxarda, hasta la inauguración del Estadio de Montjuich, pasando por la vertiginosa construcción de Les Corts en un tiempo record, en la Primavera de 1922. De hecho, desde 1920 existe ya una Selección Española de Fútbol, y en 1930 se celebrará en Uruguay el primer Campeonato del Mundo. Ya acuden auténticas multitudes a los terrenos de juego españoles, y en este  tiempo de cambio Samitier va a ser unánimemente admirado por su habilidad y genialidad. Apelativos como «El Mago del Balón» o «El Hombre Langosta» ( de esa guisa lo dibujaba el gran caricaturista Valentí Castanys ) hacen justicia a su singular virtuosismo, a su fútbol siempre imaginativo y desconcertante. Con él en sus filas, el Barça de los años 20 es casi imbatible, prácticamente Campeón vitalicio de Cataluña, domina la Copa de España – que se adjudica en 1920, 1922, 1925, 1926 y 1928 – y se apunta el primer Campeonato de Liga, oficialmente conocido como temporada 1928-29, aunque de hecho se jugase de Febrero a Junio de 1929. Numerosas publicaciones periódicas y folletos glosan su figura, y su popularidad llega a ser inmensa. Carlos Gardel, gran amigo suyo, le dedica un tango, y en el cuplé «Jo soc barcelonista» ( que volvería a grabar la pizpireta Guillermina Motta en los años 70 ), su nombre encabeza la nómina de ases blaugranas.

Y en ese Fútbol español que ya se adentra por los caminos del profesionalismo, poniendo en pie una estructura hecha de fichajes, sueldos, técnicos, entrenamientos y viajes a lo largo y a lo ancho de la geografía del país, aunque los tres vértices de nuestra incipiente liga sigan siendo Barcelona, Madrid y el País Vasco, Samitier demostrará ser sumamente rentable – había suscrito su primer contrato con el Barça a cambio de un traje y un reloj con esfera luminosa – Pero es ley de vida que a todo deportista, por destacado que sea, le llega siempre su declive, y de ese modo comienza a ser menos habitual en las alineaciones, y ciertas diferencias con los directivos del club le van a llevar al Real Madrid, donde se reencontrará con su antiguo compañero Ricardo Zamora y conquistará la Liga 32-33 y la Copa del 34, antes de pasar al Niza francés, donde colgaría las botas.

Tras la Guerra Civil se hará entrenador, vertiendo todo el magisterio de  su gran experiencia. El Barça de la difícil Postguerra, huérfano de títulos – a excepción de la aislada Copa del Generalísimo de 1942 -, le entregará su banquillo en 1944, y Sami le devolverá el segundo  Campeonato de Liga de la historia culé la misma temporada de su debut, la 1944-45. Y bien puede decirse que revoluciona el Barça, pues contribuirá a profesionalizar a unos jugadores para los que entonces el fútbol era poco más que un hobby relativamente bien remunerado, regularizando entrenamientos y hasta hábitos alimenticios, al frente de un equipo donde brillaban los Escolá, Mariano Martín, Cesar, Gonzalvo III o Bravo. Pero Sami no durará demasiado en un puesto  siempre tan poco agradecido cuando los resultados no son los óptimos, y su siguiente destino va a ser la Secretaría Técnica del club, donde nuevamente pondrá de manifiesto toda su sabiduría futbolística. A él se le debe el descubrimiento, en un partido disputado en el campo del Español, de un rubio y fornido delantero magiar enrolado en un equipo de apátridas – el Hungaria – que se buscaban la vida jugando encuentros de exhibición. Aquel muchacho se llamaba Ladislao Kubala, y el servicio que Samitier acababa de rendirle a su Barça no tenía precio. También se traería para Les Corts a un tal Alfredo Di Stefano, cuyo frustrado fichaje provocaría una auténtica tormenta político-deportiva, marcando un antes y un después en la historia del fútbol español y europeo, y al no cuajar la jugada logró la contratación de Villaverde, compañero de equipo de la «Saeta Rubia» en el Millonarios colombiano, y algunos años más tarde la del as brasileño Evaristo de Macedo, dos de los sudamericanos de mejor rendimiento de toda la historia barcelonista

La llegada de Helenio Herrera, en 1958, va a suponer, empero,  su segundo exilio del club azulgrana. HH era entonces lo más parecido a un manager general inglés, pues su modus operandi abarcaba múltiples facetas, ya que no sólo entrenaba al primer equipo, sino que también asumía la responsabilidad de rastrear el mercado y contratar  jugadores, e incluso negociaba con la Directiva la política de fichas y primas. El choque entre dos personalidades tan fuertes era inevitable, y ante los plenos poderes de Herrera, a Samitier no le quedó otro remedio que volver a tomar de nuevo el camino de la Capital, donde reinaba como un monarca absoluto su viejo amigo Santiago Bernabéu. Trabajaría durante algún tiempo para el Real Madrid, pero tampoco tardaría mucho en regresar a su querida Barcelona, donde iba a seguir colaborando con el club de sus amores en una tarea que podríamos definir como de «relaciones públicas», sentando cátedra en cualquier acto en el que su presencia fuera requerida. Su repentino fallecimiento, acaecido el 6 de mayo de 1972, congregó en la Ciudad Condal el espontáneo y sincero homenaje de todo el fútbol español hacia uno de los hombres que lo había hecho grande. Se marchaba un futbolista genial e irrepetible, intuitivo e improvisador, y todo un hombre de mundo, un dandy, un bon vivant , un brillantísimo  conversador, lleno de gracia e ingenio . Un auténtico señor de Barcelona, y del Barcelona.




La constitución de la Federación Murciana de Fútbol

La constitución de la Federación Murciana de Fútbol

Desde el año 1919 los equipos de fútbol de Murcia y Albacete estaban adscritos a la Federación Levantina que englobaba, además de los clubes de las dos provincias citadas, a los de Castellón, Valencia y Alicante.

En 1923 varios deportistas murcianos encabezados por Manuel García Calvo, secretario del Real Murcia y director de la revista Murcia Deportiva, maduraron la posibilidad de fundar la Federación Murciana de Fútbol. El principal argumento esgrimido por los partidarios de la escisión radicaba en las dificultades que conllevaban los largos desplazamientos que tenían que realizar los equipos murcianos a las provincias de Valencia y Castellón, y la complicación para llevar a cabo los papeleos y trámites en la sede de la Federación Levantina que se encontraba en Valencia. Los defensores de la escisión razonaban que la creación de la Federación Murciana impulsaría el progreso del fútbol en las provincias de Murcia y Albacete. Se argumentaba que desde el norte de Albacete hasta la costa murciana todos los pueblos contaban con un equipo de fútbol, y algunos con varios, que se limitaban a disputar partidos amistosos debido a los grandes inconvenientes que existían para federar un club.

Pese a que el argumento anterior era lógico, en el fondo subyacía un mal disimulado rencor por las tirantes relaciones entre el Real Murcia y los rectores de la Federación Levantina. La revista Murcia Deportiva protestó en numerosas ocasiones por el presunto caciquismo y las decisiones arbitrarias que supuestamente había tomado la Federación Levantina en varias ocasiones en contra del Real Murcia. Asimismo, los directivos de este club se quejaban de que ejercían un papel secundario en la Federación Levantina, en la que el alicantino José Agulló Asensi, directivo del Natación y enemigo deportivo acérrimo de los murcianos, gozaba de una gran influencia.

En el verano de 1923 se realizan los primeros pasos para lograr una autonomía. En octubre se constituye la Federación Local Murciana de Football con el objetivo de organizar competiciones locales. El éxito de esta entidad fue rotundo, pues en apenas un mes se afiliaron 23 equipos de la ciudad de Murcia y sus alrededores. El 28 de octubre comienza el campeonato de liga en Segunda Categoría y en Infantiles. El 1 de diciembre la Federación Local Murciana de Football legaliza su situación.

Se había cumplido el primer objetivo de crear un organismo que regulara los campeonatos locales, pero la meta era constituir una Federación Murciana, independiente de la Levantina, y afiliada a la Federación Española de Fútbol. Miguel Ángel Cremades y Manuel García Calvo hicieron todo lo que estuvo en su mano para que la separación fuera posible, especialmente el segundo quién sería el principal ejecutor de la idea y quién realizó diversos desplazamientos a Valencia y a Madrid con el fin de reunir la documentación necesaria para presentarla en la Asamblea de Federaciones que se celebraba en Madrid entre los días 25 y 27 de junio de 1924.

El 27 de junio tuvo lugar la exposición de Manuel García Calvo en defensa de la escisión. En el turno de réplica Alfredo Milego, presidente de la Federación Levantina, manifestó «que no echa a nadie pero que si quieren separarse no habrá inconveniente». Curiosamente, la única persona que se opuso a la creación de la Federación Murciana fue el presidente de la Federación Asturiana. Después de esta inesperada objeción, Ricardo Cabot, presidente de la Federación Catalana, propuso la admisión de la Federación Murciana, que finalmente se llevó a cabo.

A partir de ese instante la naciente federación tuvo que trabajar contrarreloj para solventar los trámites que le permitieran constituirse con la antelación suficiente como para poder organizar el Campeonato Regional en la temporada 1924/1925. Los padres de la nueva entidad fijaron el 7 de septiembre como día para celebrar la asamblea de constitución. Durante el verano se conocieron  cuáles eran los documentos que tenían que presentar las sociedades que tuvieran la intención de asistir a la asamblea.

  • 1- Solicitud de ingreso del club aspirante
  • 2- La certificación del Gobierno Civil de estar constituidos legalmente.
  • 3- Dos ejemplares de los Estatutos y Reglamento de las sociedades. respectivas autorizados por el Presidente y el Secretario.
  • 4- Un dibujo a color, reproduciendo el uniforme usado por los jugadores.
  • 5- Descripción del lugar dónde estaba emplazado el campo y las medidas. del mismo, desnivel…etc., expresando también si la valla era de madera o de obra y la cabida del mismo.
  • 6- Composición de la Junta Directiva con expresión de nombres, apellidos y domicilio de los mismos.
  • 7- Designación de domicilio social para la remisión de comunicados.

El 7 de septiembre, a las 10:00 horas, se celebró la asamblea constituyente de la Federación Murciana de Fútbol en el Teatro Circo Villar, situado en el número 10 de la calle Caravija de Murcia. A esta reunión estaban convocados los representantes de los 29 clubes que cumplieron los requisitos exigidos para participar en la competición. Únicamente se permitía la asistencia de un representante por cada equipo para agilizar los trámites y evitar las aglomeraciones.

Finalmente asistieron a la asamblea representantes de 25 de los 29 clubes admitidos. Excusaron su presencia las juntas directivas del Almansa, Archena, Cieza e Iberia de Murcia.

RELACIÓN DE CLUBES FUNDADORES DE LA FEDERACIÓN MURCIANA DE FÚTBOL

CLUB                                       REPRESENTANTE

Alcantarilla Football Club Vicente Escobedo
Almansa Football Club
Alquerías Football Club Juan Martínez
Athlétic Club Jumilla Gabriel Carrión
Archena Football Club
Caravaca Football Club José López Palazón
Cartagena Football Club Carlos Ávalos
Cehegín Football Club Miguel Ángel García
Club Deportivo Cieza
Club Deportivo Europa (Murcia) José Asensio
Club Deportivo Mercantil (Cartagena) José Guillén
Club Deportivo Muleño Martín Perea
Club Deportivo Murciano Luís Morillas
Club Hellín Deportivo Juan Muñoz
Deportivo Balompié (La Ñora) José Ballesta
Football Club Deportivo Abanillense Julio Sánchez
Ford Football Club (Murcia) José Antonio Cascales
Iberia Football Club (Murcia)
Imperial Football Club Salvador Barceló
La Unión Football Club Asensio Saez
Lorca Football Club José García
Real Club Deportivo Español (Murcia) Enrique de la Plaza
Real Murcia Football Club Alfonso Guillamón
Real Unión Deportiva Albacetense Ceferino de Haro
River Thader (Murcia) Enrique Beviar
Sport Club Jumilla Juan Bernal
Unión Balompié de Beniaján Bernardino Barceló
Unión Deportiva Murcia Manuel Martínez
Unión Deportiva Muleña Constantino Herrero

En la lista no figuran el Espinardo Football Club y el Stadium Peral Football Club de Cartagena. Estos equipos no fueron invitados a la asamblea porque no habían cumplido los requisitos exigidos por la Federación. Ambos clubes formalizaron su inscripción unos días después y fueron admitidos para participar en la competición. Se cree que el Fortuna Football Club y la Agrupación Ferroviaria de Murcia también realizaron su inscripción a lo largo del mes de septiembre u octubre, pero al igual que otros equipos (Caravaca, Deportivo Abanillense, Alquerías…etc.) renunciaron a competir.

Durante la mañana se leyeron y aprobaron 79 de los 83 artículos de los estatutos de la Federación. La asamblea se reanudó a las tres y media de la tarde. En primer lugar se aprobó el reglamento y, posteriormente, se suscitó un amplio debate acerca de la división de las categorías y de la confección de los grupos. Una de las decisiones más importantes fue la de establecer las divisiones. Finalmente los directivos de la Federación y los representantes de los clubes acordaron la creación de tres categorías diferentes que quedaron estructuradas de la siguiente forma:

La División 1 recibió el nombre de Primera Categoría Grupo A

La División 2 recibió el nombre de Primera Categoría Grupo B

La División 3 recibió el nombre de Segunda Categoría

Los presentes decidieron dividir a los equipos en función de su nivel. Esta situación supuso un gran problema, pues la mayoría de los clubes inscritos nunca habían participado en competiciones federadas. Por tanto, la decisión de que un equipo compitiera en una división superior o inferior quedaba al criterio (en muchos casos arbitrario) de los asistentes, o a su influencia en la naciente entidad.

Finalmente los equipos quedaron divididos de la siguiente manera

Primera Categoría Grupo A: Cartagena Football Club, Club Deportivo Murciano, Real Murcia y Real Unión Deportiva Albacetense.

Primera Categoría Grupo B: Alcantarilla Football Club, Almansa Football Club, Athlétic Club Jumilla, Club Deportivo Cieza, Club Deportivo Mercantil de Cartagena, Club Deportivo Muleño, Club Hellín Deportivo, La Unión Football Club, Lorca Football Club y Unión Deportiva de Murcia, (se acordó que los equipos quedarían divididos en dos grupos atendiendo al criterio de proximidad geográfica).

Segunda Categoría: Todos los demás equipos federados (también serían divididos en varios grupos atendiendo al criterio de proximidad geográfica)

Más tarde se realizó la votación para elegir a la junta directiva que quedó compuesta de la siguiente manera:

Presidente: Miguel Ángel Cremades

Secretario: Manuel García Calvo

Tesorero: Fernando Perals

Vicepresidente: Un representante de la Junta Directiva del Cartagena. (sería elegido su presidente, Carlos Ávalos)

Vicesecretario: Un representante de la Junta Directiva de la Real Unión Deportiva Albacetense.

Contador: Un representante de la Junta Directiva del Real Murcia.

Asimismo, fueron elegidos varios vocales para representar a los equipos de todas las divisiones.

El 13 de septiembre la nueva entidad presentó la reforma de sus reglamentos en la delegación del Gobierno Civil. A partir de lo sucesivo la antigua Federación Local Murciana de Football pasaría a llamarse Federación Regional Murciana. La sede quedó establecida en la calle del Príncipe Alfonso (actual calle Trapería) 62.

Tras el júbilo inicial no tardaron en llegar los inconvenientes. Varios clubes se vieron desbordados, bien por las cuotas, o bien por otros requisitos impuestos por la Federación Murciana, y renunciaron a participar en la competición. El primero de ellos fue la Unión Muleña. Más tarde otros equipos como el Deportivo Abanillense, el Alquerías, el Club Deportivo Iberia o el Caravaca tomaron la misma decisión. El Almansa se disolvió tras la dimisión de su junta directiva por unos incidentes que se produjeron en un partido amistoso.

Una cuestión que también supuso un problema para algunos clubes fueron las infraestructuras. Varias poblaciones no disponían de un terreno de juego convenientemente acondicionado para albergar partidos de fútbol oficiales. Es posible que alguno de los equipos que renunciaron a participar lo hiciera por la imposibilidad de encontrar un recinto adecuado. En esta situación estaba el Archena, que tuvo que utilizar el campo de la Avenida de la Cierva de Mula como escenario de sus partidos.

Tras confeccionar las categorías la Federación Murciana estableció un plazo para la presentación de las licencias que serían expedidas todos los días no feriados entre el 6 de octubre y el 6 de noviembre de 16 a 17 horas. Una vez finalizado el plazo de presentación de las licencias la entidad ultimó el calendario.

El organismo dividió a los equipos inscritos Primera Categoría Grupo B y en Segunda Categoría en varios grupos siguiendo un criterio de proximidad geográfica. Esta división obedeció a la escasez de fechas, ya que el inicio del campeonato se tuvo que retrasar hasta el mes de diciembre, y a las dificultades que tenían algunos clubes para desplazarse debido a las malas comunicaciones de la época.

Primera Categoría Grupo A: Cartagena Football Club, Club Deportivo Murciano, Real Murcia y Real Unión Deportiva Albacetense

Primera Categoría Grupo B:

Sección Norte: Athlétic Club Jumilla, Club Deportivo Cieza, Club Deportivo Muleño y Hellín Deportivo.

Sección Sur: Alcantarilla Football Club, Club Deportivo Mercantil de Cartagena, La Unión Football Club, Lorca Football Club y Unión Deportiva de Murcia. Los campeones de ambas secciones debían de disputar una eliminatoria a doble partido para dilucidar la única plaza de  ascenso

Segunda Categoría:

Sección Norte: Archena Football Club, Cehegín Football Club y Sport de Jumilla.

Sección Centro: Beniaján Football Club, Imperial de Murcia, Ford de Murcia y Real Club Deportivo Español de Murcia.

Sección Sur: Club Deportivo Europa de Murcia, Espinardo Football Club, River Thader de Murcia y Stadium de Cartagena. Los campeones de ambas secciones debían de disputar una liguilla a doble partido para dilucidar la única plaza de  ascenso.

La primera jornada de liga se celebró el 14 de diciembre. El primer partido en comenzar fue el Español de Murcia-Beniaján, correspondiente al Grupo Centro de Segunda Categoría, que se disputó en el campo de La Torre de la Marquesa de Murcia. Saura, delantero del Español, fue el primer jugador de un equipo adscrito a la Federación Murciana en marcar un gol.

El campeón de Primera Categoría, Grupo A (que finalmente fue el Real Murcia) debía de participar en el Campeonato de España y enfrentarse en la primera eliminatoria a los campeones de las regiones Centro y Sur. Sin embargo, la antigua Federación Levantina, ahora llamada Federación Valenciana, se opuso por sus malas relaciones con la entidad murciana. Alfredo Milego, movió todos sus hilos para desacreditar a la Federación Murciana a la que acusó de no pagar una deuda. Al final, y a propuesta de la Federación Valenciana, se realizó una votación en la que la mayoría de los participantes se mostraron en contra de la participación de los murcianos, lo que determinó la exclusión del Real Murcia del Campeonato de España.

La Federación Murciana de Fútbol celebró su asamblea ordinaria el 7 de junio de 1925. La junta directiva consideró que la organización del Campeonato Regional había sido un éxito. El trabajo de Manuel García Calvo, Miguel Ángel Cremades y los partidarios de la creación de una federación propia sentó las bases de una entidad que ha cumplido 85 años de vida y que actualmente se denomina Federación de Fútbol de la Región de Murcia.




Los comienzos del lenguaje en la prensa futbolística

Los comienzos del lenguaje en la prensa futbolística.

De las partidas y entradas o como contaban esto del fútbol en el siglo XIX

Ciento veinte años han pasado desde aquella primera partida. La amplitud de vocabulario que ahora poseemos no podría ser ni soñada por aquellos primeros cronistas, más pendientes de la información social que de la deportiva.Con escasos vocablos echó a andar la prensa futbolística, inventándolo todo, traduciendo del inglés términos desconocidos para el público. Crónicas con valor pedagógico en las que a la vez que se enunciaba algo, había que explicarlo. «Partida» era un comodín que servía para casi todo. Era un lenguaje poco elaborado, pero con todo el encanto de la inocencia.La principal fuente para este estudio ha sido el periódico «La Provincia» de Huelva (será la referencia mientras no se exprese otra cosa). Las partidas de pelota: Comenzamos nuestro recorrido por este incipiente lenguaje tomando como punto de partida la invitación para que se celebrase, que fue publicada el 28 de febrero de 1890 en el periódico onubense: «y tomen parte en una partida de pelota«.Mientras, en Sevilla, «El Baluarte» anunciaba el mismo día de la disputa, el 8 de marzo, «un math (sin «c») entre las Sociedades de Sevilla y Huelva«.La crónica del día 12, desde Huelva, nos vuelve a hablar de partida: «tomar parte en la partida de «football» (1)» y nos hace una llamada para aclararnos que el «Football» es un juego de pelota muy distraido y a la vez higiénico».La devolución de visita se realiza tres semanas más tarde. En este caso no se invita a «una partida de pelota«, sino a «dos partidas de pelota«: la primera de Lawn Tennis y la segunda de Football. De esta forma se contaba el 18 de marzo: «para tomar parte en dos grandes partidas de pelota, que han de verificarse el sábado 22 del corriente. La primera de «Lawn Tennis» en los jardines del Hotel Colon empezará a la una de la tarde y la segunda de Football en los terrenos frente a la Fábrica de Gas.«Detalle muy importante a tener en cuenta para cualquier investigación, cuando se habla de «partida de pelota» se puede estar jugando a cualquier cosa.El día 22 «La Provincia» anuncia la suspensión de las «dos partidas de pelota» «a causa del fallecimiento del Pastor evangélico Mr. Lundi«. Días más tarde, el 28 «La Provincia» y el 29 «El Baluarte«, vuelven a anunciar, con los mismos términos, las «partidas de pelota«.Esta vez la crónica es menos extensa que en la partida anterior. «El Baluarte» del día 30 utiliza los mismos términos que «La Provincia» de la misma fecha, diríamos que ambas estuvieran escritas por la misma mano. No se menciona la de Lawn Tennis y sólo se hace mención a la partida de Football: «se celebró en Huelva la gran partida de Fottball por los Clubs de aquella capital y Sevilla.«El 1 de enero de 1891 se volvieron a ver en Sevilla. Lo contaba «La Provincia» al día siguiente, en uno de los recortes más jugosos que hemos encontrado, lo firma, el primero que aparece firmado, por un cronista de «El Mercantil Sevillano«, «Salvador López«. Nos va a aportar definiciones inéditas en España hasta ese momento, que veremos más adelante.

En la cabecera de la crónica nos habla de «Match entre los socios». Antes de comenzar con la crónica hace una nota introductoria que justifica el porqué es necesario recurrir al compañero sevillano. No tendría más importancia sino fuera porque en su primera línea nos dice: «En todos los partidos de Football«.Ya en la crónica, nos aclara el término «Football» refiriéndose al «Match«: «Antes de entrar en los pormenores del «Match» (…) El «Football», nombre compuesto de dos vocablos «Foot» pié y «Ball» pelota, indica perfectamente las reglas de este juego.» Posteriormente emplea el término que ya conocemos: «En la partida que tuvimos ocasión…«.Sigue apareciendo con asiduidad la palabra «partida» para referirse al juego, pero en la última crónica de la que disponemos, febrero del 92, se hace un compendio de vocabulario, partida, peleas y partido: «Con el piso en bastante mal estado y con un viento muy fuerte, se efectuó ayer, la importante partida en los Clubs de Huelva y Sevilla, y mas importante aun por haber empatado dichos clubs en sus dos últimas peleas, y ser este el partido decisivo.«La primera vez que hemos localizado la palabra partido, apareció el día 2 de enero de 1891 en «La Provincia» (Huelva): «En todos los partidos de Football«.

La duración de las partidas

De la primera partida que tenemos constancia de su duración es de la primera que se jugó en Tablada. Aproximadamente una hora, ya que «a las cinco en punto empezó la partida, siendo el Club de Sevilla el que botó primero la pelota (…) hasta las seis de la tarde.» El más largo de los que hemos visto fue el jugado en de febrero del 92, último de esta serie de partidas, ya que: «El juego duró próximamente dos horas.» En enero de 1891 se juegan «dos partidas, cada una de cuarenta minutos«. En este caso se nos habla de partidas refiriéndose a nuestros actuales tiempos. Esto lo corrobora más adelante cuando dice: «ya se habían llevado a efecto dos partidas«. En febrero del mismo año volvemos a ver la expresión partida referida a tiempo: «pero al final de la segunda partida«. De una a dos horas solían durar las partidas de estos pioneros del football, aunque nos dicen que el juego se dividía en dos partidas de cuarenta minutos, casi como ahora.

Los componentes de las partidas

El vocablo partida, daba mucho juego en aquella época, se utilizaba, tanto como para designar al partido, como los tiempos en los que se dividía. Pero hay más, una nueva acepción. Así nos daba las alineaciones la crónica de la primera partida: «Los señores que componían las dos partidas son los siguientes«.Lo vemos también en el anuncio previo a la partida de febrero del 92: «los once socios que componen la partida del Club sevillano«.A la hora de dar las alineaciones (sólo figuran en tres de las seis partidas) encontramos otra particularidad en las dos primeras, el citado en primer lugar es el capitán y, además, no sabemos nada de los porteros. Esto lo podemos ver en las alineaciones de las partidas del 8 de marzo del 90: «SEVILLA. Sr. Maccoll, Capitan (…) HUELVA. Sr. Allcock, Capitan» y de enero del 91. «señores L. Birchall, capitan (…) Sres Mac-Coll, capitan«.

El goal

Esto nos lleva a pensar que estos primeros jugadores no se hubieran «especializado» todavía en el puesto de portero. Probablemente, el puesto sería rotatorio entre los jugadores, bien entre todos, bien entre los que quisieran desempeñarlo, o descansar un rato.No es hasta febrero de 1892 cuando, en la alineación, encontramos algo que lo podemos identificar con nuestro actual portero, el goal: «Hé aquí los nombres de los individuos que componen las dos partidas: CLUB SEVILLANO. Sr H. Lindberg, goal, Sr. Macoll, capitan (…) HUELVA. Sr. Jorge Wakelin-goal. (…) (en el séptimo lugar de orden) Sr. J. García Almanza (capitan.)«.Los capitanes ya han pasado a ocupar el puesto que les corresponde en la lista, seguido de la expresión capitan (nótese que en todas las apariciones figura sin tilde). Se usa de nuevo la expresión partidas para referirse a los equipos.Este artículo de 22 de febrero de 1892 nos presenta, por primera vez, a los señores que ocupaban el puesto de goal, nuestro actual portero.Los primeros goal (porteros) conocidos: CLUB SEVILLANO, Sr H. Lindberg; HUELVA, Sr. Jorge Wakelin.

Los jueces

Como el juego era propenso a choques y encuentros, alguien tenía que poner orden, lo que ahora conocemos como árbitro.

Los primeros jueces fueron uno de cada club: «Jueces, Dr. Langdon, por Sevilla y el Dr. Palin por Huelva«. Figura también en esta crónica otro protagonista: «Presidente el Sr. Jonhson«, el cual era el cónsul inglés en Sevilla en aquella fecha.En enero de 1891 tenemos «El juez decidor, señor cónsul inglés», en este caso una figura imparcial y de prestigio social. Ya no preside las partidas, sino que las «juzga».En diciembre de 1891 nos enteramos que «salieron para Sevilla once jugadores y dos jueces de campo«. En febrero del 92 tenemos ya todo un equipo arbitral: «JUECES. D. Enrique Nicholson. D. W. A. Bice. D. Roberto Thompson. D. José Muñoz».Los primeros jueces, primeros árbitros, de los que tenemos sus nombres fueron: Dr. Langdon y Dr. Palin«, lo recogió «La Provincia» el 12 de marzo de 1890.

El goal y la entrada

El gol, palabra de ida y vuelta, esa palabra que hoy todos llevamos a flor de garganta y de la que nada habría que contar, estuvo a punto de dar un paso atrás en la historia, aunque todo empezó con el goal.En la primera partida nos encontramos la palabra goals entrecomillada: «pudieron los de Sevilla colocar 2 «goals» por lo cual salieron victoriosos«.La palabra goals aparece ahora sin comillas en «El Baluarte» del 30 de marzo del 90: «los de Huelva hacer dos goals«.El gol, tan insustituible hoy, desapareció del vocabulario para dar paso a la expresión entrada. En la partida de enero del 91 «ninguno de los dos Clubs pudo ganar, ó sea haber logrado entrar la pelota por debajo de los arcos«, así que tuvimos que esperar a la crónica del 16 de marzo, sobre la partida celebrada un par de días antes para poder ver que «Huelva hizo una entrada«.En febrero del 92 se sigue utilizando el término entrada: «y nuestro paisano el Sr. García Almanza, (capitan) hizo una gran entrada con la cabeza, y cinco minutos después hizo otra magnífica con los pies. Esta dos «entradas» fueron las únicas que se hicieron durante toda la partida, así que Huelva salió victoriosa«.

El terreno de juego y los castillos

La primera definición de un terreno de juego, así como de las porterías, de la que tenemos noticias. No precisa ningún comentario. Lleva la firma de «Salvador López«: «El sitio destinado para llevarlo á efecto fue el Hipódromo de Tablada, en dicho lugar, se escogió un rectángulo de ciento veinte metros por cincuenta y cinco de ancho, donde estaban colocados dos arcos ó castillos, que medían ocho metros de largo por tres de alto.» Publicado el 2 de enero de 1891 en «La Provincia» (Huelva).

Hemerografía citada.

«El Baluarte» (Sevilla). 1890: 8, 29 y 30 de marzo.

«La Provincia» (Huelva). 1890: 28 de febrero; 12, 18, 22, 28, 30 de marzo. 1891: 2 de enero; 16 de febrero; 12 y 16 de diciembre. 1892: 16, 20 y 22 de febrero.

 




El cromo de Santiago Bernabéu

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De todos es conocido que Santiago Bernabéu fue una de las personalidades más destacadas del fútbol nacional y mundial. Su liderazgo indiscutible en el Real Madrid, al cual llevó a lo más alto del fútbol continental, y su legado deportivo forman parte indisoluble de la historia del fútbol español. Era Don Santiago, como lo llamaban sus admiradores y colaboradores, una persona de profundas convicciones y de comportamiento tan rotundo como su oronda figura adulta. Cortado por un patrón único, cuyo molde debió romperse tras su alumbramiento, Don Santiago fue un hombre de fútbol en el sentido más exacto de la expresión. A diferencia de la caterva de arribistas, industriales, constructores y nuevos ricos que se han acercado al fútbol con intención de instrumentalizar ese mundo en su propio beneficio y no en el de la sociedades que rigen, Santiago Bernabéu vivió el fútbol desde su infancia y primera juventud con una pasión que no disminuyó con el paso del tiempo. Muchos, y uno de ellos el modesto autor de este artículo, nunca pensaron que aquella figura grande como una montaña, rematada por un habano quemándose entre los labios, pudiera pertenecer a un antiguo jugador de fútbol, delantero centro del Real Madrid para más señas, desde 1913 hasta 1930. Pero así fue, y aunque aquella época no fue tan fértil en títulos como los 50 y los 60, sí supuso el aprendizaje futbolístico de Bernabéu, quien tras dejar atrás su carrera de futbolista, inició, sin solución de continuidad, la de directivo del Real Madrid. El resto de la historia es conocida.

Mi intención es llamar la atención sobre uno de los pocos cromos conocidos de Bernabéu (a fecha de hoy, sólo dos se conocen). Las razones de esta escasez cabe atribuirlas a dos razones. La primera, la poca relevancia deportiva del Madrid en los años 20, década de la eclosión del fútbol en España y a la que pertenecen una grandísima cantidad de las colecciones de cromos que se han conservado hasta nuestros días. La segunda es el origen de muchas de las colecciones, elaboradas en Cataluña y que centraban su interés en equipos catalanes o en sus rivales más acérrimos, como el Athletic Club o el C. D. Europa. El cromo de Bernabéu sobre el que quiero llamar la atención del lector corresponde a una colección llamada «Football Jugadores Notables». Se trata de una colección, editada a mediados de los años veinte, de 24 cromos impresos a color, de dimensiones 10 x 7, numerados e identificados por la parte de delante y con el dorso libre para incluir publicidad. Los cromos llevan una fotografía pintada a color con una acción y un óvalo con el busto de un jugador destacado. Si bien atribuimos el origen de la colección a la Tipografía Litografía F. Domingo de Barcelona, la gran variedad de dorsos publicitarios que encontramos nos aportan otros editores que, seguramente, debieron comprar el derecho a emitir la misma colección. En gran parte se trata de empresas radicadas en Valencia que luego llevaban su propuesta a diferentes localidades limítrofes, aunque los dorsos también parecen indicar que empresas castellanas debieron distribuir esta colección. La colección es preciosista en su diseño y elaboración, con una acción de un partido sobre la que aparece el busto del jugador. Las imágenes son fotos coloreadas, lo cual otorga un toque muy interesante y atractivo. El listado de jugadores otorga un tercio de los mismos al F. C. Barcelona, otro tercio (bueno un pelín más: 9 cromos) a equipos catalanes y el resto a equipos de fuera de Cataluña. Este es el listado, con su numeración:

1 Martínez Sagi del F.C. Barcelona
2 Ricardo Zamora del R.C.D. Español

3 Bruguera del F.C. Barcelona
4 Samitier del F.C. Barcelona
5 Bordoy del C.D. Europa
6 Bernabéu del Madrid

7 Artisus del C.D. Europa
8 Canals del R.C.D. Español
9 Pelaó del C.D. Europa

10 Peláez del Madrid
11 Juliá del C.D. Europa
12 Javier Bonet del C.D. Europa
13 Piera del F.C. Barcelona
14 Sancho de la U.S. de Sans
15 Alcázar del C.D. Europa
16 Alcántara del F.C. Barcelona
17 Cross del C.D. Europa
18 Arrate del R.S. Sebastian
19 Cabedo del C.S. de Sabadell
20 Torralba del F.C. Barcelona
21 Torres del Fna. de Vigo
22 Conrrado del F.C. Barcelona
23 Minguetti del Madrid
24 Blanco del F.C. Barcelona

«Football Jugadores Notables» constituye, a mi juicio, una de las más bonitas colecciones de la época, precursora del aspecto que, en épocas más próximas a nosotros, tendrían las colecciones de cromos de fútbol, y con un elenco de grandísimas figuras del fútbol como Zamora, Alcántara, Bordoy, Samitier, Pelaó, Arrate o, como no, Bernabéu.




Hace 100 años: Marzo de 1910

  • – La Federación Española de Clubs de Foot-Ball toma los siguientes acuerdos:

– Desautorizar el Concurso organizado por el Club Ciclista de San Sebastián, descalificando al club organizador y a los que en él tomen parte;

– Procurar que los clubes inscritos en el Concurso retiren su inscripción y se adhieran a la Federación;

– Organizar en Mayo el Campeonato de la Federación Española;

– Solicitar a todos los clubes afiliados a esta Federación envíen un esquema de proyectos o bases por las que crean debe regirse el Campeonato de España;

– Continuar con la campaña de afiliación de los clubes aún no inscritos en esta Federación;

– Realizar un estudio para reclamar la devolución de la Copa que indebidamente se ha apropiado el Club Ciclista de San Sebastián desde el momento en que no se aviene a disputar el campeonato organizado por la Federación, que es quién según las bases del Campeonato es quién debe organizarlo.

  • – Racing Club vence, en el duelo irundarra, al Sporting Club clasificándose para la siguiente eliminatoria que dé acceso al Campeonato de España (Unión Española de Clubs de Foot-Ball).

Continuando con las pruebas eliminatorias en esta región Racing Club se enfrenta al Vasconia Sporting Club de San Sebastián. Finalmente es el equipo donostiarra quien se clasifica para el Campeonato de España (Unión Española de Clubs de Foot-Ball).

  • – Detalles del Campeonato de España celebrado en San Sebastián:

– Ante numeroso público y con enorme expectación se ha proclamado Campeón de España (Unión Española de Clubs de Foot-Ball) el Athletic Club tras vencer al Vasconia Sporting Club de San Sebastián y al Madrid Foot-Ball Club en el Concurso organizado por el Club Ciclista de San Sebastián, último vencedor del Campeonato y poseedor del trofeo.

– El Madrid debió dirigirse directamente desde el tren hasta el campo por retraso del expreso y sin su delegación completa pues parte de los jugadores llegaban en un tren posterior que no llegó a tiempo. Así, hubo de alinear a dos jugadores donostiarras. Durante el encuentro recibió el apoyo del club donostiarra en su enfrentamiento frente a los bilbaínos. El enfrentamiento entre bilbaínos y donostiarras finalizó con una gran bronca del público dedicada al Athletic por su táctica de lanzar los balones fuera con el fin de no jugar.

– La comisión organizadora intentó la presencia de un árbitro inglés aprovechando la presencia del «team» inglés en la Bella Easo. No fue posible por lo que iniciaron las gestiones para traer un árbitro oficial francés el cual llegó desde Toulouse. Arbitró los tres partidos.

– Al regreso a Bilbao un gran gentío fue a recibir al Campeón a la estación central, junto a la banda de música de Garellano, lanzándose varios chupinazos. El camino hasta los locales de la Federación Atlética lo hicieron ocupando varios coches que a su paso recibieron el cariño de los bilbaínos que atestaban las calles con su presencia.

  • – Para las fiestas de San Sebastián (Guipúzcoa) se celebra el Campeonato de España de foot-ball (Unión Española de Clubs de Foot-Ball) y un partido entre un equipo de la ciudad y otro de Londres. Finalmente fueron tres los encuentros disputados en el terreno de Ondarreta. El primero acabó con la derrota donostiarra por un gol a cinco. En el siguiente vencieron de nuevo los ingleses por ocho goles a cero. Este encuentro contó con la presencia del Ministro de Fomento D. Fermín Cándido Calbetón y Blanchón, natural de San Sebastián. En el último envite empataron a dos tantos, intercambiando las defensas de ambos equipos.

Antes de marchar a sus lares fueron obsequiados con un banquete en el hotel Continental al cual asistió el cónsul británico pronunciándose entusiastas brindis y vivas a España, Inglaterra, Londres y San Sebastián.

  • – Se ha celebrado un encuentro entre el Mahón Foot-Ball Club y una selección de la Federación Catalana en la localidad menorquina. Vencieron los catalanes por seis goles a cero.
  • – La sociedad futbolística de Zaragoza envía una invitación a la de Pamplona para la disputa de un amistoso. Se disputó en el Campo del Sepulcro y terminó con la victoria zaragozana.
  • – Durante la festividad de San José en Villanueva y la Geltrú contendieron en partido amistoso los equipos Vulcá FC de dicha localidad y el Catalunya FC de Tarragona.
  • – En el campo de La Industria, propiedad del FC Barcelona, disputaron un encuentro amistoso los clubes FC Barcelona y Español FC de Madrid. El resultado fue de empate a tres.
  • – En Madrid jugaron un amistoso los primeros equipos del Athletic Club de Madrid y la Sociedad Gimnástica Española venciendo los componentes de «La Veterana» por un gol a dos.
  • – En Murcia se ha jugado un partido entre murcianos y alicantinos. El resultado final es de 16 goles a 1 favorable a los de Alicante.
  • – Sevilla Foot-Ball Club y Huelva RC disputaron el premio del Ayuntamiento de Sevilla. Los onubenses se llevaron el trofeo.
  • – La Sociedad Gimnástica Española elige los puestos vacantes de su junta directiva entre los que está el de Secretario segundo a D. Sócrates Quintana conocido futbolista y árbitro.
  • – Adelantan las obras del Velódromo de la Ciudad Lineal. Tan solo queda construir las gradas. La zona para la práctica del foot.ball ya está preparada.
  • – En el campo del Patronato, en Irún, se juega un partido entre dos equipos locales, el Patronato y el Stad, finalizando el encuentro tres a dos favorable a los dueños del terreno. Lo realmente importante es que juega en el club visitante un grande del fútbol español: Patricio Arabolaza.
  • – También se juega al fútbol en Huesca. El Círculo Sertoriano fue el encargado de organizar un partido.




De dos a tres puntos por victoria

En 1981 la Liga inglesa introdujo la modificación de conceder tres puntos por victoria en lugar de dos como se había hecho hasta entonces. Esta medida pretendía favorecer el juego ofensivo, al castigar a los equipos especuladores que buscasen el empate inicial, aunque desde el primer momento tuvo sus detractores, que basaban sus argumentos en que cuando un equipo marcase un gol se volvería conservador para mantener sus tres puntos en vez de buscar un resultado más amplio.

Inicialmente fueron pocas las federaciones del resto del mundo que se acogieron a este sistema de puntuación (Israel en 1982, Turquía en 1987, Noruega en 1988…), hasta que en 1994 la F.I.F.A. decidió utilizarlo primero en la fase final del Campeonato del Mundo disputado en Estados Unidos y luego en el resto de competiciones organizadas por este organismo, dándole el espaldarazo definitivo.

La U.E.F.A. adoptó los tres puntos por victoria a partir de la temporada 1994-1995, y lo mismo hicieron muchas federaciones nacionales, entre las que destacan la francesa y la italiana. Un año más tarde, el resto de Ligas importantes, entre ellas la española, también dejaron atrás el viejo sistema de dos puntos por victoria.

Después de catorce años, podemos evaluar desde un punto de vista numérico los efectos que tuvo este cambio. En particular, cabría pensar que se hubiera reducido el número de empates y que hubiera aumentado el número de goles marcados. Veamos si esto ha sido realmente así, y comprobemos también qué cambios hubiera habido en cuanto a campeones de Liga, ascensos y descensos en las tres categorías más altas de nuestro fútbol, si las victorias hubieran seguido siendo premiadas con sólo dos puntos.

¿Se ha reducido el número de empates?

El gráfico que aparece a continuación representa el porcentaje de empates respecto a partidos jugados en cada temporada desde la fundación de la Liga española desde 1929 hasta la actualidad, en Primera, Segunda A y Segunda B, sombreando las temporadas a partir de la 1994-1995:

Porcentaje de empates por temporada

Porcentaje de empates por temporada

Como podemos ver, hasta mediados de los años 60, en la Liga española el porcentaje de partidos que acababan en empate estaba entre el 15 y el 20 %, salvo excepciones puntuales que se situaban muy ligeramente por encima o por debajo de esas cifras. En un plazo muy breve, entre 1964 y 1969 se produjo un rápido crecimiento hasta llegar a los alrededores del 25%, donde se mantuvo más o menos estable hasta principios de los 80. En ese momento se produjo un nuevo incremento hasta situarse en el entorno del 30 %, con un máximo del 32,98 % en la temporada 1990-1991. Con esta situación llegamos a la temporada 1994-1995, en la que se produjo el cambio a las victorias de tres puntos. Si miramos la parte derecha del gráfico, comprobamos que la tendencia se mantuvo en torno al 30 % de empates, aunque ligeramente por debajo. Hay que destacar que en Primera División, en las temporadas 2007-2008 y 2008-2009 se ha producido un considerable descenso en el porcentaje de empates hasta el 21,84 %, cifra más propia de los años 60 que de los actuales. Esta reducción, sin embargo, no se ha producido en Segunda A ni Segunda B.

La temporada con más empates en Primera fue la 1984-1985, con un 35,62 %; en Segunda A y en Segunda B fue la 1990-1991, con un 38,95 % y un 32,11 %, respectivamente y en promedio fue también esta misma temporada, con un 32,98 %. Todas ellas son anteriores a 1995.

A partir de estos datos parece que, efectivamente, la medida de poner tres puntos por victoria implicó una reducción, aunque pequeña, al número de empates. Aún es pronto para saber si el descenso de los dos últimos años en Primera División se generalizará a todas las categorías y se mantendrá en el tiempo o si es algo puntual.

¿Ha aumentado el número de goles por partido?

El siguiente gráfico presenta el promedio de goles por partido temporada a temporada en la Liga española, en Primera, Segunda A y Segunda B, sombreando las temporadas a partir de 1995:

Promedio de goles por partido

Promedio de goles por partido

En este gráfico vemos que el promedio de goles por partido experimentó un descenso continuado desde valores superiores a 4 al comienzo de nuestra Liga, hasta quedar ligeramente por encima de 2 a principios de los setenta. Se produjo entonces una ligera recuperación hasta los 2,5 goles por partido en unos pocos años y, desde entonces, la cifra ha estado siempre entre esa cifra y los 2,146 que hubo en la temporada 1990-1991, que fue el mínimo histórico hasta la fecha. La introducción de los tres puntos por victoria en 1995 no afectó al promedio de goles por partido de las tres máximas categorías de nuestra Liga.

Sin embargo, si miramos exclusivamente los partidos de Primera División, vemos que el promedio ha pasado de estar alrededor de 2,5 goles por partido antes de 1995 a mantenerse entre los 2,5 y los 3 después de esa fecha. Parece que la entrada en vigor de los tres puntos por victoria sí ha favorecido al promedio de goles anotados en los partidos de Primera División, aunque no haya ocurrido lo mismo en el resto de categorías.

¿Qué hubiera cambiado en las clasificaciones si hubiéramos seguido con dos puntos por victoria?

Solamente una vez habría cambiado el campeón de Liga en Primera División. En la temporada 2006-2007, el Real Madrid quedó campeón empatado a 76 puntos con el Barcelona, al que superó por los resultados en sus enfrentamientos directos. Si las victorias hubiesen valido dos puntos, el Barcelona hubiera resultado campeón con 54 puntos, por los 53 del Real Madrid.

En cuanto al descenso de Primera a Segunda A, el gran beneficiado habría sido el Extremadura. En la temporada 1996-1997, habría intercambiado su puesto de descenso directo con el Rayo Vallecano, que acabó en Promoción; en la temporada 1998-1999, habría evitado jugar la promoción, a costa del Deportivo Alavés. Además, en la temporada 2003-2004 el Espanyol habría descendido en lugar del Valladolid, en la 2005-2006 lo habría hecho la Real Sociedad en lugar del Deportivo Alavés, en la 2007-2008 el perjudicado habría sido el Osasuna, salvándose el Zaragoza y en la 2008-2009 el puesto de descenso del Betis habría sido para el Sporting de Gijón.

En Segunda División, en la temporada 1998-1999 el Sevilla habría perdido su puesto de promoción de ascenso a costa de Las Palmas, en la 1999-2000 el Salamanca habría ascendido en lugar del Osasuna, en la 2004-2005, el Éibar en lugar del Deportivo Alavés y en la 2008-2009, el Hércules en lugar del Tenerife. El Barcelona B habría descendido en la 1995-1996 en lugar del Sestao, en la 1997-1998, el Logroñés en lugar del Jaén, en la 1998-1999, el Éibar en lugar del Mallorca y en la 2007-2008 el propio Éibar en lugar del Racing de Ferrol.

En Segunda B, habría habido 23 cambios en cuanto a los cuatro equipos que juegan la fase de ascenso, 29 en el puesto de promoción de permanencia y 18 en los puestos de descenso directo.

Conclusiones

Según hemos visto, los datos dicen que el cambio de dos a tres puntos por victoria trajo una pequeña reducción en el número de empates y, sólo en el caso de la Primera División, un aumento en el número de goles marcados. Sin embargo, no podemos deducir que realmente la causa de estas variaciones sea realmente dicho cambio, puesto que no podemos saber qué habría ocurrido de haberse mantenido los dos puntos por partido ganado.

En cuanto a los cambios en algunas clasificaciones, se puede decir lo mismo. Si las victorias hubiesen valido dos puntos en lugar de tres, la mentalidad de algunos equipos en las últimas jornadas podría sido distinta y quizá algunos resultados hubieran cambiado en ellas.




El Trofeo General Moscardó

Muchos aficionados catalanes todavía recuerdan con cierta nostalgia un torneo regional que se hizo popular a finales de los años cincuenta, y estaba considerado como una copa de Cataluña de equipos modestos: el Trofeo General Moscardó, creado en la temporada 1957-58 con la finalidad de recaudar fondos para erigir un monumento a quien fue capitán general de Cataluña durante la primera etapa franquista y posteriormente, tras su retirada del ejército, ostentó el cargo de Delegado Nacional de Deportes hasta su fallecimiento en 1956.

El torneo estaba reservado para los equipos catalanes de Tercera División y vino a cubrir las fechas vacantes tras finalizar el Campeonato de Liga, sobre todo cuando la representación catalana en la categoría quedó sensiblemente recortada de 42 a 34 jornadas. De esta manera los equipos que no tenían opción de luchar por el ascenso, podrían contar con un programa de partidos que les asegurase la actividad hasta el final de la temporada. Además su reglamentación ofrecía diversas fómulas innovadoras, como aceptar, bajo determinadas normas, la alineación de hasta dos jugadores que estuvieran a prueba para un posible fichaje, y sobre todo el sistema que se aplicó en algunas ediciones de resolver los partidos de la fase final mediante «torneo relámpago» o sea tres partidos consecutivos de duración reducida, algo poco frecuente en aquellos tiempos; además se atendía a agrupar a los equipos por proximidad geografica fomentando la rivalidad vecinal.

La copa, ofrecida por la Federación Catalana de Fútbol quedaría en propiedad del equipo que la ganase en tres ediciones, y aunque la competición cambió diversas veces de formato, inicialmente se jugó por eliminatorias, con una fase de repesca que permitió organizar una competición paralela con los equipos eliminados, que tuvieron incluso su premio en una copa de consolación. Cuarenta y un participantes comenzaron el 18 de mayo la competición y después de cuatro rondas eliminatorias los cuatro equipos supervivientes se reunieron en Les Corts para disputar la fase final, dentro de un magnífico festival popular organizado por la Federación Catalana, en ediciones de mañana, tarde y noche, resolviéndose en la jornada matutina el torneo de repesca, ganado por la UD Olot al Badalona. Por la tarde, las finales regionales de juveniles y aficionados, y en la cálida sesión nocturna las semifinales y final del trofeo, ganado por el conjunto barcelonés del Pueblo Seco por 2 a 1 sobre el Club Atlético Iberia. Unos cincuenta mil aficionados llenaron el viejo recinto azulgrana atraidos por este certamen que resultó magnífico y sobrepasó las previsiones más optimistas.

La temporada siguiente se modificó el sistema de competición en su primera fase, jugándose una liguilla de siete grupos y clasificándose dos equipos para la fase decisiva, jugada de nuevo por torneo relámpago en cuatro sedes distintas, y la final ganada por el CD Europa por dos goles a uno sobre la UD Figueras, esta vez ante más de 30.000 aficionados que acudieron nuevamente al histórico campo de Les Corts, para poner broche final a la temporada. El éxito alcanzado por el torneo movió a los organizadores a llevar una propuesta a la Asamblea Nacional para que la fórmula se implantara en otras federaciones regionales con el posterior enfrentamiento entre los respectivos campeones, pero la iniciativa no obtuvo el respaldo de los asambleistas.

El torneo mantuvo su hegemonía durante tres temporadas más en las que el Gimnástico de Tarragona se coronó campeón en Sarriá, al derrotar en la final por 2- 1 al Fabra y Coats; al año siguiente hubo desempate en el Camp Nou y fue vencedor el CD Hospitalet tras igualar a dos goles con el CD Mataró y superarle en los penaltis, ya que su capitán Escarrá transformó los cinco de su tanda y Xirau falló el primero que lanzó para los del Maresme; y el 20 de junio de 1962 fue el CD Condal quien inscribió su nombre en la lista de campeones tras imponerse, en su propio campo de Les Corts por 3-1 ante el CD Tortosa.

El torneo cambió de formato en la sexta edición y volvió a sus origenes, al jugarse de nuevo por eliminatorias y con fase de repesca que permitió a seis equipos eliminados incorporarse de nuevo a la competición en octavos de final. Uno de ellos fue el Gerona, que disputó el partido decisivo frente al CD Europa -incorporado en cuartos tras haber superado con éxito la Promoción de Ascenso a Segunda-, siendo éstos quienes, ratificando su buen momento, ganaron en Sarriá por 3 a 1 y se anotaron su segundo título. Y fue en la temporada siguiente cuando se evidenció el declive. La representación catalana en Tercera División, debido a la reestructuración de la categoría, quedó reducida a veinte equipos y de ellos, tan sólo trece con opciones de disputar el torneo, dando entrada a equipos de la categoría Regional, y además, la decisión del título resultó polémica, porque en el partido final, jugado el 11 de julio en el feudo españolista entre AD Guíxols y Reus Deportivo, no hubo vencedor. Empataron a cero en el tiempo reglamentario, a uno en la prórroga, y en la decisión desde el punto fatídico ambos equipos convirtieron nueve penaltis de los diez lanzados. Se acordó jugar un nuevo partido cuarenta y ocho horas después en el mismo escenario, pero éste no estaba disponible y se tuvo que aplazar. La Federación decidió que se jugase a doble partido, pero el club reusense no estuvo de acuerdo y decidió no acudir ni a su propio campo ni a San Feliu, una semana después, por lo cual fue descalificado y el Guíxols proclamado campeón.

En las siguientes ediciones la popularidad de torneo fue languideciendo. Las fórmulas en las que basó su éxito en las primeras temporadas ya no eran posibles por la merma de equipos participantes, la aparición de otros torneos, el escaso atractivo de los equipos foráneos en la capital, y sobre todo el cambio de hábitos de la sociedad en las tardes dominicales veraniegas. La final de la octava edición se jugó a doble partido, con victoria por 2 a 1 del CD Mataró sobre el AD Balaguer en la ida, y al domingo siguiente empate a dos en la capital leridana, logrado en el último instante por el equipo del Maresme para proclamarse campeón. En la temporada siguiente el CD Mataró volvió a disputar la final, esta vez ante el Gerona CF, al que venció por 3-2 en la ida, pero los gerundenses remontaron en Vista Alegre y acabaron ganando por 4-1, aunque también con polémica ya que el partido fue suspendido por el árbitro en el minuto 37, al marcar los locales el primer gol y enzarzarse los jugadores en una pelea colectiva. El choque se reanudó una semana después, con un jugador menos por bando, y el resto de goles se marcaron en la prórroga.

En la X edición, con 16 equipos en liza, se volvió al sistema de liguilla y al partido único en la final, que se disputó en Sabadell y la ganó el CD Granollers por 3 a 1 ante el CD San Andrés. En la temporada siguiente fue campeón el CF Lloret, al imponerse por 2-1 al Atlético Cataluña, en otra final plagada de incidentes con tres expulsados y muchos contusionados, que curiosamente también tuvo por escenario el terreno de la capital gerundense; y el último en inscibir su nombre en la peana del trofeo fue la UD Figueras, pese a que en su propio campo no fue capaz de marcar un solo gol ni en semifinales ni en la final ante el Gerona CF, siendo necesario el lanzamiento de ¡treinta penaltis! para determinar el vencedor, sin que anteriormente se hubiera fallado ninguno. Una nueva estructuración de las categorías al final de la temporada 1968-69 acabó de apuntillar a un torneo que daba sus últimas bocanadas, pero éste aún tuvo su epílogo para determinar, quien se quedaba con el trofeo en propiedad. Y entre los once equipos que lo habían ganado, el Gerona CF se alzó con él, tras empatar a uno con el CD Europa, el 14 de agosto de 1971, y derrotarle por 2-1 en Vista Alegre, cinco días después.

 

I  EDICIÓN – Temporada 1957-58  (del 18 de mayo al 29 junio de 1958)

Participantes: 41. Partidos: 104. Se jugó por eliminatorias, con semifinales y final por el sistema de «torneo relámpago» (partidos de 60 minutos en dos tiempos de 30 minutos) en el campo de Les Corts.

SEMIFINALES:  Pueblo Seco – Adrianense 1-0;  CA Iberia – Puigreig 1-0

FINAL:  UD Pueblo Seco – CA Iberia   2-1  (Fontanals, Sales I / Escamilla)

EQUIPO CAMPEÓN, UD Pueblo Seco: Serrat; Baltasar, Delgado, Font; Tosca, Boada; Mira Fontanals, Ribas, Sales I y Sales II.

Paralelamente se disputó una serie de repesca con los equipos eliminados que también tuvo su fase final y trofeo, en la misma fecha y escenario:

SEMIFINALES:  UD Olot – Amposta CF  1-1 (clas. Olot);  Badalona CF – UA Horta 2-0

FINAL:  UD Olot – Badalona CF   1-0  (Esteve)

 

II  EDICIÓN – Temporada 1958-59  (del 26 de abril al 1 de julio de 1959)

Participantes: 36. Partidos: 160. La primera fase se jugó por liguilla en siete grupos y la segunda fase por eliminatorias en el sistema de «torneo relámpago» (partidos de 40 minutos) en cuatro sedes:

FIGUERAS: Olot – Mataró  2-0;  Figueras – Badalona  1-0;  Figueras – Olot  1-0

AMPOSTA: Gimnástico – Rapitense  2-1; Tortosa – Amposta  2-1; Gimnástico – Amposta  1-0

HOSPITALET: Sans – San Martín  2-1;  Hspitalet – Gavá  2-0;  Hospitalet – Sans  1-0

BARCELONA (Campo Europa): Fabra y Coats – Mercantil  2-0;  Europa – Manlleu  4-1; Europa – Fabra y Coats  0-0 (desempate 2-1)

SEMIFINALES: (Les Corts)  Europa – Gimnástico 1-0; Figueras – Hospitales  2-1

FINAL:  CD Europa – UD Figueras  2-1  (Torreblanca, Valls / Balasch)

EQUIPO CAMPEÓN, CD Europa: Albadalejo; Prats, Martín, Romá; Seguer, Villacampa; hoscos, Granés, Torreblanca, Valls y Bosch.

 

III  EDICIÓN – Temporada 1959-60  (del 10 de abril al 25 de junio de 1960)

Participantes: 30. Partidos: 144. La primera fase se jugó por liguilla en cinco grupos y en la segunda fase por eliminatorias en el sistema de «torneo relámpago» (partidos de 40 minutos) en cuatro sedes:

GERONA: Gerona – Manlleu  3-0;  Figueras – Granollers  3-1; Gerona – Figueras 1-1 (clas. Gerona)

TARRAGONA: Hospitalet – La Cava 3-0; Gimnástico – Amposta  2-0;  Gimnástico – Hospitalet  3-1

GAVÁ: Gavá – Sallent  6-2

BARCELONA (Campo Sans): Iberia – Badalona  1-0; Fabra y Coats – Sans 0-0 (clas. F. Coats); Fabra y Coats – Iberia 1-1 (desempate 2-0)

SEMIFINALES:  (Sarriá)  Gimnástico – Figueras  2-0;  Fabra y Coats – Gavá  3-0

FINAL: Gimnástico Tarragona – CD Fabra y Coats  2-1  (Segovia, Navarro / López, pen.)

EQUIPO CAMPEÓN, Gimnástico Tarragona: Juanito; Llobet, Aguilar, Gascón; Moya. Llobet II; Navarro, Gilabert, Serer, Segovia y Fabio.

 

IV EDICIÓN – Temporada 1960-61  (del 23 de abril al 9 de julio de 1961)

Participantes: 33. Partidos: 158. La primera fase se jugó por liguilla en cinco grupos y en la segunda fase por eliminatorias en el sistema de «torneo relámpago» (partidos de 40 minutos) en cuatro sedes:

MATARÓ: Gerona – Adrianense 1-1 (pp 5-2); Mataró – Badalona  1-1 (pp 5-4); Mataró – Adrianense  0-0  (desempate 3-1)

REUS: Lérida – Gimnástico 2-1;  Reus Deportivo – Gavá  2-1;  Reus Deportivo – Lerida  4-1

HOSPITALET: Sabadell – Olot 0-0 (pp 5-4); Hospitalet – San Martín 1-0;  Hospitalet – Sabadell 1-1  (desempate 4-0)

BARCELONA (campo Júpiter): Júpiter – Manresa  3.0; Europa – Iberia  0-0 (pp 9-5);  Júpiter – Europa  2-1

SEMIFINALES: (Les Corts) Hospitalet – Júpiter  3-0;  Mataró – Reus Deportivo  3-0

FINAL:  CD Hospitalet – CD Mataró 2-2

DESEMPATE: (Camp Nou)  CD Hospitalet – CD Mataró  2-2 (pp 5-0)  (Parés 2 / Esindi, Escolá)

EQUIPO CAMPEÓN, CD Hospitalet: Albadalejo; Rodríguez, Ortolá, Pons; Gel, Piera; Vega, Pagés, Maíquez, Escarrá y Parés.

 

V EDICIÓN – Temporada 1961-62  (del 29 de abril al 20 de junio de 1962)

Participantes: 33. Partidos: 109. La primera fase se jugó por liguilla en siete grupos y la segunda fase, también por liguilla, en torneo triangular con partidos de una hora, en cuatro sedes. Semifinales y final por eliminatorias en sistema «torneo relámpago».

BARCELONA (campo Sans): Artiguense – Sans  1-0; Condal – Sans 1-0;  Condal – Artiguense 3-2

BARCELONA (campo Europa): Mataró – San Martín  2-2; Europa – San Martín 2-1;  Europa – Mataró  1-1

GERONA: Gerona – Olot  3-2;  Olot – San Celoni  1-1;  Gerona – San Celoni  3-0

TORTOSA: Tarrasa – Igualada  4-1;  Tortosa – Tarrasa  2-0;  Tortosa – Igualada  2-1

SEMIFINALES:  (campo Les Corts)  Condal – Gerona  5-0;  Tortosa – CD Europa  1-1 (pp 5-2)

FINAL:  CD Condal – CD Tortosa   3-1  (Vargas, Gasull, Segovia / Moreno)

EQUIPO CAMPEÓN, CD Condal: Cantero, Salvador, Nebot, Alcoberro; Bosch, Arnau; Andresín, Segovia, Rifé, Vargas y Gasull.

 

VI EDICIÓN – Temporada 1962-63  (del 28 de abril al 6 de julio de 1963)

Participantes: 26. Partidos: 92. Se jugó por eliminatorias a doble partido, con una fase de repesca que permitió a seis equipos eliminados volver a incorporarse a la competición en octavos de final

SEMIFINALES:  Sans – Europa  1-3; 4-2 y 2-3.    Gerona -Fabra y Coats  4-1; 0-3 y 4-2  

TERCER Y CUARTO PUESTO (en Sarriá):  UD Sans – CD Fabra y Coats  7-3

FINAL  (en Sarriá):  CD Europa – Gerona CF   3-1 (Tomás, Robles 2 / Danés)

EQUIPO CAMPEÓN, CD Europa: Ramón; Pedrín, Herrera, Pons; Salud, Boada; Joseíto, Duró, Tomás, Robles y Alqueza

 

VII EDICIÓN – Temporada 1963-64  (del 7 de mayo al 11 de julio de 1964)

Participantes: 26. Partidos: 88. Se jugó con el mismo esquema de la edición anterior

SEMIFINALES:  Guíxols – Tortosa  4-1 y 2-2.    Reus Deportivo – San Martín  1-0 y 2-2  

TERCER Y CUARTO PUESTO (en Sarriá):  CD Tortosa – UD San Martín  7-1

FINAL  (en Sarriá):  AD Guíxols – Reus Deportivo  1-1 (pp 9-9)  (Piera, pen./Campos) 

Se acordó jugar de nuevo la final a doble partido, pero el Reus Deportivo se negó y fue descalificado

EQUIPO CAMPEÓN, AD Guíxols: Vilalta; Guasch, Adam, Rius; Matías, Barberá; Ruscalleda, Riera, Balta, Tejedor y Sancho.

 

VIII EDICIÓN – Temporada 1964-65  (del 16 de mayo al 3 de julio de 1965)

Participantes: 13. Partidos: 24. Jugado por eliminatorias a doble partido, incluso la final

SEMIFINALES:  CF Vilafranca – CD Mataró  1-3 y 2-2     CD Moncada – AD Balaguer  3-2 y 0-3

FINAL  partido de ida:  CD Mataró – AD Balaguer  2-1  (Villegas, Roy / Roca)

            Partido de vuelta (en Lérida):  AD Balaguer – CD Mataró  2-2  (Aguilar, Roca / Xirau, Roy)

EQUIPO CAMPEÓN, CD Mataró:  Visa; Villanueva, Villa, Villegas; Serra, Pons; Roy, Xirau. Esindi, Polo y Camps.

 

IX EDICIÓN – Temporada 1965-66  (del 22 de mayo al 16 de julio de 1966)

Participantes: 19. Partidos: 36. Jugado por eliminatorias a doble partido, incluso la final

SEMIFINALES:  CD Mataró – UDA Gramanet  4-0 y 1-1   Gerona CF – CD Moncada  7-2 y 1-1

FINAL  partido de ida: CD Mataró – Gerona  3-2  (Martínez, Talleda 2 / Granados, Torrent I)

            Partido de vuelta: Gerona CF – CD Mataró  4-1  (Torrent I, Lloveras, Granados 2 / Talleda)

EQUIPO CAMPEÓN, Gerona CF: Mis; Sunyé, Pinto, Torrent II; Noguera, Garza; Torrent I, Moy, Lloveras, Viñolas y Granados. Sala y González actuaron en la ida en lugar de Pinto y Noguera.

 

X EDICIÓN – Temporada 1966-67  (del 14 de mayo al 1 de julio de 1967)

Participantes: 16. Partidos: 53. Se volvió a la liguilla de grupos con los cuatro vencedores de éstos grupos en la eliminatoria de semifinales a doble partido, y la final en campo neutral

SEMIFINALES:  UD Figueras – CD Granollers  3-2 y 1-4   CD San Andrés – CD Tortosa  4-0 y 1-3

FINAL  (en Sabadell): CD Granollers – CD San Andrés  3-1  (Font 2, García / Pons)

EQUIPO CAMPEÓN, CD Granollers: García; Cutillas, Pujol, Castillo; Ochoa, Balaguer; Ramón, Gili, Font, Aguirre y García.

 

XI EDICIÓN – Temporada 1967-68  (del 12 de mayo al 30 de junio de 1968)

Participantes: 16. Partidos: 54. Se repitió la estructura de la edición anterior.

SEMIFINALES: CD San Andrés – Atl. Catalunña  1-1 y 0-3   CF Lloret – Gerona CF  1-1; 0-0 y 1-0

FINAL  (en Gerona): CF Lloret – Atlético Cataluña   2-1  (Mesa, López / Gil, de pen.)

EQUIPO CAMPEÓN, CF Lloret: García; Irusquieta, Canó, Massaguer; Vaquero, Vilarrasa; Roca, Cot, López, Fontanet y Mesa

 

XI EDICIÓN – Temporada 1968-69  (del 15 de junio al 6 de julio de 1969)

Participantes: 13. Partidos: 22. Dos eliminatorias a doble partido determinaron los cuatro equipos que disputaron la fase final en Figueras, donde se resolvió, a golpe de penalti, la última edición del torneo.

SEMIFINALES:  Gerona CF – CF Villanueva  3-1   UD Figueras – CF Samboyano  0-0 (pp 4-3)

TERCER Y CUARTO PUESTO:  CF Samboyano – CF Villanueva   0-0  (pp 5-4)

FINAL:  UD Figueras – Gerona CF  0-0  (pp 15-14)

EQUIPO CAMPEÓN, UD Figueras: Reig; Colomá; Carrillo, Joselín; Pío, Catalá; Echegoyen, Franco, Castro, Bartolomé y Rivero.

 

EPÍLOGO DEL TORNEO

Participantes: 11. Partidos: 18. Por eliminatorias a doble vuelta entre los que habían logrado inscribir su nombre en el palmarés del torneo para decidir quien de ellos se adjudicaba la copa en propiedad.

SEMIFINALES:  Barcelona Atlético – CD Europa  1-2 y 1-1   CD Mataró – Gerona CF  0-1 y 1-3

FINAL  ida (14 agosto 1971): CD Europa – Gerona CF  1-1  (Vela / Vivolas)

            vuelta (19 agosto 1971): Gerona CF – CD Europa  2-1  (Gruart, Busquets / Hernández)

EQUIPO CAMPEÓN, Gerona CF: García; Diego, Sala, Corona; Ortega (Mayoral), Vivolas; Gruart, Planas, Del Cueto (Parera), Busquets y Moy.




Las distinciones anuales de la IFFHS

En el artículo anterior, publicado en el nº 5 de nuestra revista, se presentaban los criterios con que la IFFHS nomina y elige a los más destacados jugadores, entrenadores, árbitros del año. Por un lado están las distinciones producto de la estadística marcadas por su total objetividad. Por el otro están aquéllas que se deciden por la opinión de los miembros de la propia IFFHS, asociaciones nacionales de historia y estadística de fútbol y -por primera vez- redacciones de las principales publicaciones deportivas.

Los miembros de CIHEFE, a lo largo del mes de diciembre, hicieron una votación previa que harían llegar a la IFFHS. Y, después de conocerse los resultados definitivos, nos complace poder decir que CIHEFE ha coincidido en todos los primeros puestos de todas las categorías.

MEJOR ÁRBITRO DEL MUNDO

Votaciones de CIHEFE   Votaciones de IFFHS
Massimo Busacca 13   Massimo Busacca 225
Jorge Luis Larriondo 9   Roberto Rosetti 147
Hécor W Baldassi 6   Howard M Webb 52
Roberto Rosetti 6   Jorge Luis Larriondo 47
Wolfgang Stark 3   Frank de Bleeckere 45

Undiano Mallenco (2 votos) y Mejuto González (1 voto) también fueron considerados dentro de las preferencias de CIHEFE. Para la IFFHS estos dos árbitros obtuvieron un excelente resultado pues se clasificaron, respectivamente duodécimo (12 votos) y séptimo (22 votos), además de señalar que Medina Cantalejo quedó sexto con 25 votos.

MEJOR ENTRENADOR DE CLUB DEL MUNDO

Votaciones de CIHEFE   Votaciones de IFFHS
Pep Guardiola (FC Barcelona) 24   Pep Guardiola (FC Barcelona) 300
Arsène Wenger (Arsenal FC) 9   Alex Ferguson (Manchester Utd) 137
Alex Fereguson (Manchester Utd) 7   José Mourinho (Inter Milán) 66
Rafael Benítez (Liverpool FC) 6   Alejandro J Sabella (Estudiantes) 54
Hiddink, Mourinho, Jiménez, Lucescu 3   Mircea Lucescu (Shakhtyor) 45

Entre los miembros de CIHEFE ha habido unanimidad a la hora de elegir al ganador. Todos eligieron al barcelonista Guardiola. En cambio, para el segundo puesto, se destacó ligeramente el técnico del Arsenal de Londres, que se clasificó sexto en la general, a seis puntos del rumano Lucescu. Rafa Benítez quedó decimo tercero (9 votos), sin olvidar a Unai Emery que recibió cinco votos de los miembros de la IFFHS

MEJOR SELECCIONADOR NACIONAL DEL MUNDO

Votaciones de CIHEFE   Votaciones de IFFHS
Vicente del Bosque (España) 22   Vicente del Bosque (España) 185
Dunga (Brasil) 11   Fabio Capello (Inglaterra) 151
Robert Bradley (EE.UU) 9   Dunga (Brasil) 149
Fabio Capello (Inglaterra) 7   Marcelo A Bielsa (Chile) 82
Marcelo A Bielsa (Chile) 4   Robert Bradley (EE. UU) 32

Dominio absoluto de Vicente del Bosque. Sus resultados son espectaculares, ya que, salvo la derrota ante EE.UU, todos los demás partidos se cuentan por victorias. Ésta es la imagen que da la selección española al exterior y así lo manifiesta la IFFHS. Los cinco primeros son los mismos tanto para CIHEFE como para la IFFHS, aunque parece ser que la Copa FIFA-Sudáfrica 2009 nos influyó más. De ahí el segundo puesto para Dunga y el tercero para el sorprendente Robert Bradley -único que ha logrado vencer a España en los dos últimos años-. Por los dos lados se reconoce el mérito de Capello en Inglaterra y de Bielsa en Chile.

MEJOR PORTERO DEL MUNDO

Votaciones de CIHEFE   Votaciones de IFFHS
Iker Casillas (Real Madrid) 22   Iker Casillas (Real Madrid) 230
Gianluigi Buffon (Juventus) 11   Gianluigi Buffon (Juventus) 150
José M Reina (Liverpool FC) 6   Julio César (Inter Milán) 124
Víctor Valdés (FC Barcelona) 6   Edwin van der Sar (Manchester Utd) 87
Petr Čech (Chelsea FC) 6   Petr Čech (Chelsea FC) 75

La elección de Iker Casillas no ha tenido discusión alguna, aunque para algunos no está precisamente en su mejor momento. Es el portero de la selección española y su presencia es una garantía. Ha obtenido una clara ventaja sobre su inmediato perseguidor. A juicio de los miembros de CIHEFE, en cambio, la presencia de porteros españoles debió ser más siginificativa. En la clasificación general de la IFFHS Víctor Valdés se colocó en sexta posición y Pepe Reina en séptima con 53 y 19 votos respectivamente.

MEJOR JUGADOR CONSTRUCTOR DE JUEGO DEL MUNDO

Votaciones de CIHEFE   Votaciones de IFFHS
Xavi Hernández (FC Barcelona) 24   Xavi Hernández (FC Barcelona) 164
Andrés Iniesta (FC Barcelona) 12   Lionel Messi (FC Barcelona) 143
Cesc Fábregas (Arsenal FC) 7   Kaká (Real Madrid) 99
Frank Lampard (Chelsea FC) 5   Andrés Iniesta (FC Barcelona) 98
Xabi Alonso (Real Madrid) 4   Steven Gerrard (Liverpool FC) 54

La elección de los miembros de CIHEFE ha seguido un criterio bastante conciso a la hora de concebir a un jugador constructor de juego, mientras que los miembros de la IFFHS han sido más heterogéneos. En España el triunfo de Xavi ha sido absoluto, con máxima puntuación. Y ese criterio ha prevalecido en líneas generales entre los votos de la IFFHS. En cambio, mientras que Lionel Messi ha obtenido el segundo puesto, de nosotros no ha recibido ningún punto. La única explicación radica en la definición de qué es un jugador constructor de juego. Messi es un jugador fuera de serie, impresionante, pero no dirige a su equipo. Algo parecido se puede decir de Kaká. Es destacable la presencia de Andrés Iniesta, pieza imprescindible tanto en el FC Barcelona como en la propia selección española.

Concluyendo:

Los resultados de las votaciones de la IFFHS han satisfecho a la mayoría de aficionados y periodistas del fútbol español. Mientras los primeros, especialmente en los foros, no pierden el tiempo en airear sus preferencias particulares elevándolas a categorías absolutas, los profesionales de la información, fecuentemente, necesitan de la publicación de estos premios para respaldar su propia opinión. Por ejemplo, los premios que recibió Lionel Messi de France Football o de la FIFA fueron bien recibidos en Argentina y también en España, aunque de manera más moderada. En cambio, ahora que el ganador ha sido Xavi, la prensa española no ha dudado en señalar el mérito de esta distinción, que, por cierto, Xavi gana por segundo año consecutivo, igual que Iker Casillas.

Tema diferente, como ya anticipé en mi anterior artículo, son las distinciones con referencias estadísticas: liga más fuerte, máximos goleadores… porque muchos confunden datos con opinión. Pero de eso ya hablaremos en otro número.




Putas, vírgenes y arqueros

El vocablo arquero, referido al portero de fútbol o guardameta, resulta de lo más familiar para el aficionado a este deporte. Empleada con profusión en Sudamérica, donde parece localizarse su origen, la palabra se escucha con naturalidad por parte de hispanohablantes de ambos lados del océano.

Sin embargo, parece evidente, el portero defiende un rectángulo vertical configurado por tres palos y una raya de cal, estructura que, en principio, no puede catalogarse como arco, a no ser que el hincha tenga los necesarios conocimientos en materia arquitectónica como para poder relacionar el larguero de la portería con un arco adintelado, esto es, un conjunto de dovelas que estructuralmente trabajen como un arco bajo una envolvente recta, sistema que, en todo caso, nada tiene que ver con dicho travesaño más allá de las apariencias.

No parece, sin embargo, que la designación de la meta como arco, provenga de este terreno, sino más bien, de las semejanzas entre los distintos tipos de puertas, adinteladas o en forma de arco, que el periodista y el aficionado conocen. Indagaremos, pues, en este asunto, sirviéndonos de las herramientas que nos brinda la etimología.

Es precisamente una puerta lo que el arquero-portero defiende, con objeto de evitar que el balón penetre en ese plano vertical por ella delimitado. El portero, a veces llamado cancerbero en un guiño a la mitología clásica, situado «bajo los palos», desarrollará su trabajo del mismo modo que en la antigua Roma, las prostitutas se ubicaban en los soportales porticados de la ciudad. Bajo el arco o fornix, las meretrices ofrecían sus servicios y permanecían -fornicaban- guarecidas y enmarcadas por aquéllos, componiendo una estampa figura-fornix, que la arquitectura emplearía con frecuencia en los templos. En efecto, las figuras de bulto de las deidades, dioses y vírgenes, quedan resguardadas en hornacinas, palabra derivada del fornix latino, bajo el que se situarían esas mujeres tan libres de mácula como plenas de fertilidad. Será con la llamada inversión teológica, cuando vírgenes y santos comiencen a desaparecer de la nueva arquitectura, que ya no gravita sobre númenes, sino sobre hombres que destacan en unas sociedades lanzadas a la industrialización y cada vez más distantes de los valores tradicionales de lo sagrado.

Pese a todo, la terminología religiosa sigue impregnando el lenguaje, incluso el deportivo, dando lugar a la etiqueta de «santo» que sirve para referirse a ciertos porteros especialmente brillantes. Las connotaciones morales negativas que iban ligadas a los citados arcos, también parecen sobrevivir y, del mismo modo que éstas eran encarnadas por la prostituta que se exhibía en el fornix, el portero que en el fútbol moderno no sale de su arco,-amenazado metafóricamente por la posibilidad de que se le caiga encima el larguero-, recibe críticas por su estatismo fornicatorio, contrario a un estilo que el propio reglamento, el que prima el juego con los pies, impulsa.




Real Sporting y Real Oviedo, historia de dos ciudades

El fútbol es un deporte universal por sus reglas e implantación. Pero esa universalidad se despliega normalmente mediante clubes ligados a estructuras políticas con unos flujos y ciclos muy definidos, las ciudades. La ciudad constituye históricamente el origen y el desarrollo de la civilización, en tanto que supone la negación de la sociedad tribal y el establecimiento de una serie de cauces de comunicación, ya sea por vía terrestre, marítima, aérea o incluso mediante complejas comunicaciones electrónicas como las que nos ofrece internet. La Historia Universal está unida a la de las ciudades, ya sea como ciudades-estado al estilo de las polis griegas, ciudades imperiales como la antigua Roma o las ciudades cosmopolitas en el difuso mundo «globalizado» en que vivimos a día de hoy.

Ciudades tan importantes como Madrid, Barcelona, Londres, Milán y otras muchas son sedes de los clubes de fútbol más laureados del mundo en virtud de los recursos económicos y medios humanos que esas urbes proporcionan a la actividad futbolística, sumando aficionados en toda su Nación e incluso fuera de las propias fronteras nacionales, convirtiéndose así en representantes de su ciudad en todo el mundo. Pero también el fútbol nos muestra a ciudades que presumen de rivalidad unas con otras o incluso rivalidades entre vecinos de una misma ciudad, como sucede con el Real Madrid y el Atlético de Madrid o el Betis y el Sevilla, de quienes ya se ha hablado en esta revista. En este caso, tomamos como referencia urbes más modestas, de provincias, como Gijón y Oviedo, pero que sirven como ejemplo de la implantación del balompié en las estructuras urbanas. Estructuras cuya historia está muy por encima de las postizas y ficticias autonomías que en la actualidad se quieren presentar no sólo como partes constituyentes de España, sino incluso como partes soberanas cuya existencia histórica antecede con mucho a la propia España.

Ello se comprueba a nivel de estos dos clubes históricos de Asturias y de España. Los responsables políticos regionales, imbuidos de megalomanía y de autonomismo, proyectaron hace unos años, justo cuando el Real Oviedo había sufrido el trauma de haber descendido a Tercera División, la fusión de ambos clubes y la formación de un «equipo de Asturias». Pero este proyecto no sólo es utópico, sino perjudicial: no sólo porque muchos gijoneses y ovetenses desertarían de su afición al fútbol, sino porque las respectivas ciudades perderían un elemento catalizador tan importante como su club de fútbol, cuyos ciclos en forma de calendario competitivo marcan los ritmos de vida de miles de gijoneses y ovetenses, además de la economía local, al recibir en sus establecimientos hosteleros no sólo a los jugadores del rival de turno, sino a sus respectivas aficiones que se desplazan con el equipo.

Además, el «equipo de Asturias» no podría jugar sin más en Asturias, sino en algún punto localizado, en alguna ciudad, que por motivos demográficos sólo podría ser Gijón u Oviedo, con lo que tal club acabaría siendo de una de las dos ciudades, con el enorme perjuicio para la localidad no escogida. No puede imaginarse mayor cacicada que disolver los equipos de las respectivas ciudades y refundirlos tan arbitrariamente como pretendían los megalómanos dirigentes asturianos, algo que sin embargo estuvo a punto de ver la luz no hace muchos años.

Todo ello tomaba la forma de lo que se ha dado en denominar coloquialmente como «cerco a Oviedo», el menosprecio a toda una ciudad cuya importancia es absurdo negar. Oviedo, sede de la monarquía hispánica durante un siglo, lugar emblemático por sus reliquias para los peregrinos del Camino de Santiago, y capital del Principado de Asturias en recuerdo de su papel como sede regia, ha sido siempre el lugar donde se encontraban las instituciones de gobierno provinciales, con el prestigio que ello conlleva. Sin embargo, el actual gobierno autonómico se han empeñado en negar esa Historia o incluso subsumir a la ciudad en el postizo magma de «lo asturiano», cuya importancia no puede datarse más allá de lo que fue la división provincial obra de Javier de Burgos del año 1833. La reacción contra este «cerco» ha encontrado su canalización precisamente en el fútbol. Uno de los principales motivos de que el Real Oviedo, pese a permanecer hace ya varios años en categorías no profesionales como Segunda División B o incluso Tercera División, bata records de afluencia de espectadores al Nuevo Tartiere durante varias temporadas, es precisamente el hartazgo de ese cerco a la ciudad promovido desde instituciones autonómicas.

Gijón, ciudad que nació como otras muchas ciudades de España en tiempos romanos sobre la existencia de una población celtibérica previa, ha tenido una historia documentada más larga que Oviedo pero también más discreta hasta tiempos modernos, los de la revolución industrial, la minería y el carbón en los que fue no sólo puntera de la región sino también una de las más destacadas de toda España. Tras la reconversión industrial y el frustrado intento de convertirla en ciudad turística, se puede decir, como varios periodistas locales han insinuado recientemente, que Gijón es conocida hoy día gracias al Sporting: el último ascenso a Primera División, en la temporada 2007-2008, movilizó a media ciudad al menos, y todas las tiendas y comercios lucían los colores rojiblancos, fiebre de apoyo al club que sigue aún viva. Hasta las estatuas de Octavio César Augusto y de Pelayo se vistieron como jugador número 12. Todos eran conscientes que figurar en Primera División era una verdadera prueba de existencia de la ciudad, una vez vivida una década de anonimato en Segunda División.

Pero si bien Gijón y Oviedo son ciudades con historia diferente e incluso enfrentadas en virtud de conflictos de clase como los que determinaban sectores económicos como los servicios y la industria hasta tiempos no muy lejanos, los respectivos clubes se asemejan, casi tanto como sus urbes en población, en ser modestos por su palmarés, pues hasta el momento no han conseguido ganar ningún campeonato de Liga ni ninguna Copa del Rey ni tampoco torneos internacionales. Sin embargo, el Sporting estuvo cerca cuando fue segundo en el Campeonato de Liga de Primera División en la temporada 1978-1979 y el Oviedo también lo rondó cuando fue tercero en las temporadas 1934-35, 1935-36 y 1962-63. El Sporting fue dos veces finalista de la Copa del Rey, en 1981 y 1982, sucumbiendo ante los dos grandes clubes del fútbol español, Real Madrid y Barcelona, respectivamente. El Oviedo por su parte fue semifinalista del torneo copero en 1933-34 y 1945-46.

Pese a que la rivalidad entre Oviedo y Gijón se expresó mediante el fútbol ya tiempo atrás, como ha dejado constancia Eduardo Muñoz Valdés en su artículo del número 6 de esta revista sobre los encuentros nocturnos en Oviedo en 1921, para encontrar el primer derby de la historia entre Real Sporting y Real Oviedo hay que remontarse al año 1926, el de la fundación del Real Oviedo (el Sporting había sido fundado ya en 1905), como resultado de la fusión del Real Stadium Club Ovetense y el Real Club Deportivo de Oviedo. El 6 de diciembre de 1926 se disputó en Gijón un partido entre los dos equipos correspondiente al Campeonato Regional que ganó el Sporting por 2 goles a 1. Desde entonces han tenido lugar 102 enfrentamientos oficiales entre ambos conjuntos en distintas categorías y competiciones, que arrojan un balance favorable al Real Oviedo: 43 victorias, frente a 33 derrotas y 26 empates, dándose la anécdota de que si el primer derby lo ganó el Sporting por 2 a 1, el último, que tuvo lugar en el año 2003, lo ganó el Real Oviedo por idéntico marcador.

Al comenzar la década de 1990 ambos equipos vivían consolidados con cierta tranquilidad en Primera División e incluso habían logrado el hito de participar en competiciones europeas en la temporada 1990-91: el Real Sporting directamente, al acabar en quinta posición aquel campeonato y lograr una plaza para participar en la entonces Copa de la UEFA; el Real Oviedo, sexto clasificado, tras la victoria del Atlético de Madrid en la Final de la Copa del Rey que dejaba una plaza libre en dicha competición europea. Era la primera vez que el Real Oviedo lograba clasificarse para dicha competición, la sexta para el Sporting, añadida a las cinco participaciones europeas de su etapa más gloriosa, entre la década de 1970 y la de 1980.

Sin embargo, la temporada siguiente, en la que ambos clubes disfrutaron lo que pudieron el premio europeo (dos rondas el Sporting, la primera únicamente el Oviedo), se culminó la conversión de los clubes profesionales de fútbol en sociedades anónimas deportivas (salvo algunas excepciones), lo que acabó afectando a la forma de gestionar las entidades y en segundo término a los resultados deportivos. Así sucedió que ambos clubes hubieron de sufrir pocos años después el trauma del descenso de categoría: el Sporting tras una temporada 1997-98 con mucha más pena que gloria y el Oviedo unos años después, en la 2000-01, llevando sus duelos a la Segunda División durante las dos temporadas siguientes.

Aunque desde el año 2003 no se han vivido más derbys en torneos oficiales, en parte debido al hundimiento súbito del Real Oviedo desde la Segunda hasta la Tercera División por problemas económicos, oscilando desde entonces entre la Segunda División B y la Tercera División, y tampoco se vislumbra la posibilidad a corto plazo una vez que las distancias se acentuaron con el ascenso del Real Sporting a la Primera División en la 2007-2008 (diez temporadas después de su descenso), donde intentará volver a consolidarse, sus duelos, en consonancia con la historia de estas dos ciudades, siguen siendo muy anhelados: recientemente, el pasado 13 de Octubre, se enfrentaron en Segunda División B el Sporting B y el Real Oviedo en Gijón, con victoria por 1 a 0 del filial rojiblanco frente al primer equipo ovetense. Aunque la noticia no fue el resultado sino las gradas pobladas de El Molinón, a rebosar como si se disputase un partido de Primera División. Anhelo de unas aficiones que esperan volver a ver de nuevo en el césped una rivalidad que no cesa desde hace más de ochenta años.




Héroes de finales

1915: Pichichi consagra su fama

El 2 de mayo de 1915 salieron al campo de Amute, en Irún, el Athletic Club y el Español de Barcelona. A las órdenes del suizo Walter Germann formaron ambos clubes, y entre los 22 jugadores que disputaron la final de Copa, uno entre todos ellos iba a destacar, un delantero cuyo nombre ha atravesado la historia: Rafael Moreno Aranzadi, «Pichichi».

Cuentan las crónicas que el partido no tuvo color, que estuvo constantemente dominado por un Athletic más acostumbrado al terreno de hierba. Al descanso Pichichi ya había hecho de las suyas en dos ocasiones: a los tres minutos, al transformar un penalti, y a los 43 al rematar un córner lanzado por Echevarría. A los quince minutos del segundo tiempo, nuevamente a pase de Echevarría, Pichichi marcó su tercer gol, lo que inclinaba la balanza definitivamente del lado bilbaíno, al par que convertía al célebre delantero en el primero en marcar tres goles en una final. Por aquel entonces eso de las estadísticas era totalmente desconocido y hasta es probable que Pichichi nunca conociera su récord, pero él, que el año anterior había marcado cuatro goles en una semifinal contra el Vigo Sporting, fue el primero en marcar tres en una final. Su eficacia goleadora fue premiada en 1953 por los diarios Marca y Arriba, quienes instituyeron un premio con su nombre para el máximo goleador de la Liga. El primer ganador fue Telmo Zarra, otro héroe de final…

Athletic Bilbao – Español Barcelona = 5-0 (2-0)

2-5-1915, Fuenterrabía (Guipúzcoa): Amute

Árbitro: Walter Germann.

Athletic: Ibarreche; Hurtado, Solaun; Cabieces, Belauste, Mestraitua; Echevarría, Pichichi, Zubizarreta, Iceta, Belauste.

Español: Gibert; Bru, Massana; Lemmel, Pomés, Juanico; Janer, Armet, López, Usobiaga, Sempere.

Goles: 1-0 Pichichi 3′; 2-0 Pichichi 43′; 3-0 Pichichi 60′; 4-0 Zubizarreta 69′; 5-0 Germán 70′.

1916: Félix Zubizarreta iguala a Pichichi

Aunque hoy es todo un desconocido, los 21 jugadores restantes que salieron al campo el 7 de mayo de 1916 para celebrar la final de Copa lo conocían bien. Al igual que Pichichi, Zubizarreta también había marcado cuatro goles en una semifinal, y también contra un equipo de Vigo, el Fortuna; había sido el 25 de abril de 1915.

El rival del Athletic en esta ocasión era el Madrid, y para los bilbaínos era, si cabe, más que una final: si ganaban obtendrían el trofeo en propiedad. El público que llenaba las gradas del campo del Español de Barcelona estaba claramente a favor de los leones de San Mamés, ya que el Madrid había eliminado al Barcelona en las semifinales y eran tiempos en los que más allá de los colores propios uno defendía los colores de la ciudad frente al rival; lo que no podían imaginar es que un hombre entre todos les devolvería el apoyo con goles, los aplausos con un excelente juego: Zubizarreta. Dio el pase del primer gol, rematado por Acedo, y antes del descanso marcó el segundo gol. Pero no contento con eso en el segundo tiempo volvió a marcar en dos ocasiones, rematando un córner lanzado por Germán, y poco antes del final, recogiendo un medido pase de Acedo. ¡Él solo había ganado la final para el Athletic!

Al terminar el partido un grupo de desaprensivos intentó agredir a los jugadores madridistas, que fueron protegidos por los agentes de la autoridad y por los futbolistas bilbaínos. Por la noche, los madridistas visitaron a los bilbaínos en su hotel para felicitarlos por su victoria y agradecerles su deportiva protección. Como es natural los merengues felicitaron especialmente a uno, a Félix Zubizarreta.

Athletic Club Bilbao – Madrid F.C.    4-0 (2-0)

7-5-1916, Barcelona: Campo del Español

Árbitro: Francisco Bru

Athletic: Ibarreche; Solaun, Hurtado; Eguía, Belauste, Cabieces; Echevarría, Pichichi, Zubizarreta, Iceta, Acedo.

Madrid: Teus; Erice, Irureta; Aranguren, René Petit, Castell; Sicilia, Belaunde, Bernabeu, Juan Petit, Sotero Aranguren.

Goles: 1-0 Acedo; 2-0 Zubizarreta; 3-0 Zubizarreta; 4-0 Zubizarreta.

1919: Félix Sesúmaga decidió una de las finales más espectaculares

La Copa de 1919 había supuesto un paso definitivo hacia su modernización: el número de participantes y partidos se había ampliado y por primera vez se jugaba el torneo completo desde los cuartos de final. En el primer partido de éstos, disputado entre el Arenas y el Racing de Madrid, un delantero centro había establecido una marca difícil de superar: ¡7 goles en un mismo partido! Ese mismo delantero sería clave en la victoria final del Arenas: Félix Sesúmaga.

El 18 de mayo, y a las órdenes del inefable Julián Ruete, salieron al campo el Barcelona y el Arenas para disputar una de las finales más espectaculares de la historia. Ya a los 12 minutos dejó Sesúmaga su marca en una jugada personal que terminó con un tiro ajustado al poste. ¡Qué golazo! El marcador se mantuvo con 1-0 durante gran parte de la primera parte, pero a poco de terminar ésta marcó Viñals para el Barcelona. Las cosas se pusieron feas para el Arenas cuando Lakatos, recién comenzada la segunda mitad marcó el 2-1. Los minutos pasaban y el final del partido se acercaba peligrosamente; en esos momentos cercanos ya a la desesperación apareció una mente fría y genialmente goleadora: ¡gol de Sesúmaga! El público volvió a aplaudir entusiasmado al delantero arenero: ese gol traía la prórroga, un premio de treinta minutos para los espectadores. Y como no podía ser de otra manera volvió a ser Sesúmaga quien diera espectáculo, marcando el camino de la victoria con una rapidísima internada que terminó en 3-2. Después vinieron dos goles más, pero quien había terminado con el Barcelona era un jugador con nombre y apellido: Félix Sesúmaga, uno de los más grandes goleadores de nuestra historia.

Arenas de Guecho – Barcelona = 5-2 (2-2)

18-5-1919, Madrid: O’Donnell

Árbitro: Julián Ruete

Arenas: Jáuregui; Vallana, Careaga; Uriarte, Arruza, José María Peña; Ibaibarriaga, Pagaza, Sesúmaga, Barturen, Florencio Peña.

Barcelona: Bru; Reguera, Costa; Torralba, Sancho, Blanco; Viñals, Garchitorena, Martínez, Alcántara, Lakatos.

Goles: 1-0 Sesúmaga 12′; 1-1 Viñals 38′; 1-2 Lakatos; 2-2 Sesúmaga 80′; 3-2 Sesúmaga 96′; 4-2 Florencio Peña; 5-2 Ibaibarriaga 118′.

1936: Zamora fue el protagonista

EN SU ÚLTIMO PARTIDO OFICIAL REALIZÓ SU PARADA MÁS FAMOSA

El 21 de junio de 1936 no menos de 22 mil personas se apretujaban en las 19 mil localidades oficiales de Mestalla para ver la final entre el Madrid y el Barcelona. Hacía un sol de castigo, y los reventas llegaban a vender a 70 pesetas las localidades de general, cuyo precio era de 5.

Aunque el partido no estaba siendo muy bueno, el comienzo había sido trepidante. El Barcelona salió muy impetuoso para sorprender al Madrid, pero fue éste quien marcó el primer gol, por mediación de Eugenio (min. 6′), y el segundo, por mediación de Lecue (min. 12′). El jarro de agua fría fue mitigado cuando en el minuto 29 Escolá marcó a la salida de un corner el 2-1.

Y ahí se terminó prácticamente el partido hasta que, cuando quedan cinco minutos para que se termine la final ataca el Barcelona; Vantolrá se zafa de Lecue y engaña con un quiebro a Quincoces. Todos esperan su tiro, pero cede retrasado y el balón le llega a Escolá. ¡Lo han dejado solo! Mira a puerta y ¡lanza un durísimo tiro raso, justo pegado al poste! Es gol seguro, pero Zamora vuela de palo a palo y hace un paradón asombroso. Su caída ha levantado una polvareda que corta la respiración a los espectadores. Inmediatamente Zamora se levanta con el balón en las manos. Las crónicas dijeron que el aplauso que le brindaron los espectadores duró ni más ni menos que cuatro minutos. Con esta actuación prácticamente concluyó el partido, al final del cual Zamora subió a recibir de manos del presidente de la Federación la Copa que les acreditaba como campeones de España. Al recibirla gritó Zamora: «¡Viva Valencia!, ¡viva el Madrid!, ¡viva España!

Con seguridad ésta es la parada, el paradón, más famoso de la historia de nuestro fútbol, ejecutada como no podía ser menos por el que quizá sea nuestro mejor jugador de todos los tiempos. Lo realizó además en el último partido oficial que disputó: justo tras ganar la última Copa del Presidente de la República decidió retirarse. 17 años en la elite del fútbol eran muchos, 17 años siendo el portero titular de España todavía no han sido igualados.

Madrid – Barcelona = 2-1 (2-1)

21-6-1936, Valencia: Mestalla

Árbitro: Ostalé              

Madrid: Zamora; Ciriaco, Quincoces; Pedro Regueiro, Bonet, Sauto; Eugenio, Luis Regueiro, Sañudo, Lecue, Emilín.

Barcelona: Iborra; Areso, Bayo; Argemí, Franco, Balmaña; Vantolrá, Raich, Escolá, Fernández, Munlloch.

Goles: 1-0 Eugenio 6′; 2-0 Lecue 12′; 2-1 Escolá 29′.

1939: Campanal fue clave para el primer título de posguerra

En octubre de 1938 se reunió la Asamblea de la Federación de San Sebastián y decidió que «dada la magnífica normalidad que se disfruta en la zona liberada, celebrar una competición nacional por eliminatorias entre clubs regionales clasificados. A esta competición se le ha dado el nombre de Copa del Generalísimo, por disputarse en ella una copa donada, al efecto, por el Caudillo». Participaron diez equipos, y a la final llegaron el Sevilla y el Racing de Ferrol.

La cita tenía lugar en Montjuich, el 25 de junio a las cinco y media de la tarde. El público escuchaba de pie el himno nacional mientras en el césped, en la alineación del Sevilla aparecía como delantero centro Marcelino Campanal, que ya antes de la Guerra había jugado dos temporadas con el Sevilla, y que daría toda una exhibición de juego.

Su primera actuación fue cuando se llevaban cinco minutos de juego, en el que dio un excelente pase a Raimundo con el que éste abrió el marcador. Quince minutos más tarde, aprovechando un fallo de Calichi, marcó el 2-0 de tiro cruzado. La fiesta no había hecho más que comenzar, y a los 27′ Campanal volvió a marcar con un fortísimo disparo desde fuera del área. Antes del descanso Pepillo marcó dos goles más y remachó la goleada que había preparado Campanal.

Los goles continuaron al reanudarse el partido, esta vez para el Racing con dos goles de Silvosa, y el último del Sevilla, marcado una vez más por Campanal. Así pues Marcelino González del Río, tal era el nombre escondido bajo el apodo de Campanal, había marcado tres goles y dado el pase del cuarto. No estaba mal para comenzar el fútbol después de la Guerra…

Sevilla – Racing Ferrol                                     6-2 (5-0)

25-6-1939 (17,30), Barcelona: Montjuich

Árbitro: Arribas

Sevilla: Bueno; Cayuso, Villalonga; Torróntegui, Félix, Leoncito; López, Pepillo, Campanal, Raimundo, Berrocal.

Racing: Alberty; Calichi, Moreno; Bertolí, Silvosa, Basterrechea; Lelé, Gallart, Barón, Edelmiro I, Portugués.

Goles: 1-0 Raimundo 5′; 2-0 Campanal 20′; 3-0 Campanal 27′; 4-0 Pepillo 38′; 5-0 Pepillo 42′; 5-1 Silvosa (p) 53′; 5-2 Silvosa 56′; 6-2 Campanal 62′.

1950: Zarra, máximo goleador

ZARRA OSTENTA EL RÉCORD DE HABER MARCADO 4 GOLES EN UNA FINAL

El estadio de Chamartín presentó un lleno total para recibir al Atlético de Bilbao, al Rey de Copas, y al Valladolid, que aparecía por primera vez en una final copera y que este año había realizado una de las mejores campañas de su historia. A pesar de todo era evidente que el pronóstico no resultaba complicado y que el Atlético de Bilbao debería ser claro vencedor…

Y para hacer honor a tal pronóstico el Atlético salió como una fiera, atacando sin parar como si quisiera terminar el partido cuanto antes. La delantera más famosa de la historia del club bilbaíno no dejaba ni un respiro a la defensa vallisoletana, que sin embargo estaba a la altura de las circunstancias y parecía no inmutarse. Pero a los 14 minutos coge el balón Zarra y se dirige sólo contra la portería de Saso; consigue avanzar unos metros sin embargo Babot no le deja espacio para disparar. Cuando logra ver un hueco, el disparo de Zarra se estrella en Babot, pero con la suerte de que el rechace le favorece al delantero, que se queda solo ante Saso. Y como no se podía esperar de otra manera, Zarra no desaprovechó la oportunidad y con un tiro muy duro batió al portero vallisoletano. ¡Gol!, ¡gol! El primero de la tarde.

A partir de este momento el partido cambió gracias al ímpetu del Valladolid, que parecía decidido a no dar por perdido el partido tan pronto. Sus ataques, aunque siempre infructuosos, no dejaron ni un momento de relajación al Atlético, que apenas podía salir de su campo. Esta tónica continuó durante la segunda parte, en la que parecía que el equipo bilbaíno se dedicaba sin más a mantener la renta conseguida por Zarra. Pero como era previsible, con todo el terreno a su favor y con un rival a su merced, el Valladolid terminó consiguiendo su justo premio a tan sólo cinco minutos del final del partido, por mediación de Coque. Así que esperaba la prórroga…

Y en este tiempo extra los leones de San Mamés no querían más sustos, así que salieron como un verdadero vendaval, liderados por Telmo Zarra. Tan sólo seis minutos tardó en sentenciar el partido, con dos goles que ya lo alzaban, además de con la Copa del Generalísimo, con el honor de ser el primer jugador en marcar tres goles en una final. Aún más, a falta de cuatro minutos para el final marcó el cuarto gol, récord todavía inigualado. Gracias Zarra.

At. Bilbao – Valladolid = 4-1 (1-0) (1-1) (3-1)

28-5-1950, Madrid: Chamartín

Árbitro: Azón

At. Bilbao: Lezama; Canito, Areta, Arámberri; Manolín, Nando; Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo, Gaínza.

Valladolid: Saso; Lesmes I, Babot, Lesmes II; Ortega, Lasala; Revuelta, Coque, Vaquero, Aldecoa, Juanco.

Goles: 1-0 Zarra 14′; 1-1 Coque 85′; 2-1 Zarra 94′; 3-1 Zarra 96′; 4-1 Zarra 116′.




Tres británicos pioneros en la Región de Murcia

El fútbol fue introducido por ciudadanos británicos en varias localidades españolas en las últimas décadas del siglo XIX. Sin embargo, en muchas de estas poblaciones se desconoce el nombre de las primeras personas que practicaron este deporte, o que fundaron el primer club.

En la Región de Murcia han quedado grabados los nombres de tres británicos que pasado a la historia porque fundaron los primeros equipos de fútbol que existieron en sus ciudades de residencia. Se trata de John Gray Watson  (Águilas), Manuel José Pelegrín Dunn (Lorca) y Bernard Haslip Brunton (Cieza).

John Gray Watson (Águilas)

John Gray Watson (conocido en Águilas como Juan Gray) fundó los dos primeros clubes de fútbol que existieron en la localidad de Águilas: el Águilas Football Club (1900-1907) y el Club Deportivo Aguileño (1910-1921). Estos dos equipos pueden ser considerados como los más potentes del fútbol murciano en las décadas de 1900 y 1910, a tenor de su trayectoria y de los resultados cosechados.

Juan Gray había nacido en Aberdeen. Se cree que llegó a Águilas procedente de Cartagena entre 1892 y 1893, atraído por la gran riqueza económica que se había generado en la ciudad a finales del siglo XIX. Es muy probable que antes de la llegada de Gray, los ingleses que residían en Águilas ya jugaran al fútbol, aunque de forma esporádica y desorganizada. En un principio, Gray se dedicó a la compraventa de todo tipo de productos (lagartos, huevos de pájaro…) etc. Más tarde, tras comprobar el gran desarrollo económico de la ciudad, fundó la primera Casa de Banca de Águilas. En apenas unos años se convirtió en un hombre rico, respetado y plenamente integrado en la localidad.

Durante algunos años los ingleses organizaron partidos de fútbol entre ellos ante la indiferencia de los lugareños. Fue entre 1896 y 1897 cuando los aguileños comenzaron a practicar este deporte, impulsados por Gabriel García Mora, un joven de la localidad que había residido durante un tiempo en Aberdeen para aprender inglés. Poco después los españoles retaron a los ingleses en el campo en el que éstos jugaban habitualmente. Durante algún tiempo, ingleses y españoles disputaron partidos de fútbol entre ellos con cierta frecuencia hasta que se decidió crear un equipo de fútbol representativo de la localidad en el que jugaran los mejores jugadores de ambas comunidades.

La responsabilidad de organizar este club recayó en Juan Gray, quien en 1900 fundó el Águilas Football Club. Gray fue presidente, entrenador y mecenas del equipo desde 1900 a 1907, año en que desapareció el Águilas Football Club al no encontrar oponentes a los que enfrentarse. Gray también participó en la fundación del segundo equipo que existió en la localidad: el Club Deportivo Aguileño, aunque en esta ocasión dejó a la presidencia a Joaquín López Morales; no obstante, siguió ejerciendo como entrenador y mecenas. Tal fue su versatilidad que en varias ocasiones actuó como árbitro.

Juan Gray dejó un legado que aún disfrutan los aguileños: el campo de fútbol de El Rubial. El Club Deportivo Aguileño disputaba allí sus partidos desde 1913. El 23 de junio de 1915 Juan Gray compró las tierras mediante escritura pública. El 17 de abril de 1917 se constituyó la Sociedad del Vallado con el objetivo de realizar una serie de mejoras en el campo de El Rubial, entre ellas el cercado de la instalación y la construcción de un palco. Gray aportó los terrenos, mientras que otros ochos socios entregaron dinero en efectivo. El escocés dejó escrito en su testamento que aquel terreno se dedicaría a actividades deportivas mientras hubiera un solo aguileño que quisiera practicar deporte. Ha pasado casi un siglo, y aún a día de hoy, El Rubial acoge los partidos del equipo más representativo de Águilas.

John Gray Watson regresó a Gran Bretaña, dónde falleció a principios de la década de 1930. No dejó descendencia.

Manuel José Pelegrín Dunn (Lorca)

Manuel José Pelegrín Dunn «Mannie», de padre lorquino y madre inglesa, ha pasado a la historia por haber sido el introductor del fútbol en Lorca y el fundador del primer equipo que existió en la ciudad: el Lorca Football Club. Mannie había nacido en 1857 en la localidad inglesa de Newcastle-Upon-Tyne. Era hijo de Manuel José Pelegrín, un lorquino que había sido designado cónsul en Newcastle y de Isabella Agnes Dunn. Los Pelegrín-Dunn eran una familia acomodada que poseía en Newcastle una sociedad que se dedica a la exportación e importación de carbón.

Manuel José Pelegrín se trasladó a Lorca a mediados de la década de 1880 para conocer a su familia paterna, entre cuyos miembros se encontraba su tío Francisco Pelegrín (quien había sido alcalde de Lorca hasta 1881) y para interesarse por la situación de algunas propiedades familiares relacionadas con la minería. Finalmente fijó su residencia en Lorca, ciudad en la que emprendió algunos negocios relacionados con la minería, y en la que contrajo matrimonio con su prima, Ascensión Ellún Pelegrín, en 1886.

Tras adquirir relevancia social en la ciudad, «Mannie» decidió organizar partidos de fútbol entre los jóvenes que mostraron interés por aprender este deporte desconocido. Aquella propuesta del emigrante inglés debió tener una cierta aceptación ya que se ha podido constatar que a mediados de la década de 1890 se jugaba al fútbol en Lorca con una cierta regularidad.

Posteriormente, «Mannie» fundó el primer equipo de fútbol de la localidad: el Lorca Foot Ball Club. Las primeras noticias sobre su existencia se remontan al año 1901 en que disputó un partido ante el Águilas Football Club, si bien se conserva una fuente original que indica que el Lorca Foot Ball Club se organizó a finales del siglo XIX. De este modo es probable que antes de 1901 el Lorca Foot Ball Club disputara algún partido, del que no ha quedado constancia, ante algún equipo formado por representantes de la colonia inglesa que llevaba a cabo los trabajos de construcción del ferrocarril. El primer uniforme del club fue blanquinegro, pues así vestía el Newcastle United, el equipo más representativo de la ciudad natal de «Mannie».

Una de las motivaciones de «Mannie» para sacar al club adelante era la presencia de sus hijos Manuel José y Mariano Patrick, quienes se convirtieron en jugadores del Lorca cuando aún eran adolescentes. Mannie continuó como presidente, entrenador y mecenas durante la primera década del siglo XX, en la que el Lorca concertó muy pocos encuentros al no disponer de rivales a los que enfrentarse, pues en 1904 las relaciones con el Águilas Football Club quedaron rotas. Así pues, la única manera de poder practicar el fútbol con regularidad era organizar partidos entre los componentes de la sociedad.

Hacia 1912 hay un parón en la actividad futbolística. En noviembre de 1914 se refunda el Lorca Foot Ball Club, nombrándose una directiva presidida por Antonio Morata, en la que no figura «Mannie», quien a partir de entonces derivó su actividad hacia el arbitraje (consta su presencia como colegiado en algunos partidos disputados en 1916).

En junio de 1916 presentó la «Guía del Referee», una traducción de la obra Referees Chart publicada por The Football Association Limited. El libro, editado por «Mannie» y Juan Martínez Flores, incluía diagramas explicativos de la regla del fuera de juego y un glosario de términos que se utilizaban habitualmente en el fútbol de la época.

En 1918, en atención a sus conocimientos, fue nombrado entrenador del Lorca Foot Ball Club. Manuel José Pelegrín Dunn «Mannie» falleció en Lorca el 25 de julio de 1919, a la edad de 62 años.

Bernard Haslip Brunton (Cieza)

La introducción del fútbol en la provincia de Murcia sigue una lógica evolución geográfica que va desde la costa hasta el interior. A finales del siglo XIX se jugaba con regularidad en Águilas y en Lorca. Sin embargo no será hasta finales de la década de 1910 y principios de la siguiente cuando el fútbol arraigue en el norte de la región.

Las primeras noticias sobre la práctica del fútbol en Cieza datan del mes de noviembre de 1919. No está claro quien es el introductor de este deporte en la ciudad, pero si se conoce que fue el Consejo de los Exploradores la primera entidad que impulsó su práctica. El primer terreno de juego conocido estaba situado en el Paraje de las Delicias, a las afueras de la localidad.

El historiador ciezano, Alfredo Marín Cano atribuye la fundación del primer equipo de la localidad: el Club Deportivo Cieza al ingeniero inglés Bernard Haslip Brunton. Brunton había nacido en Londres en 1871. Hacia 1895 se trasladó a Murcia para trabajar en las obras de fundación de la empresa Hidroeléctrica del Segura. Las primeras noticias de su vinculación con Cieza datan de 1910. En este año aparece en el periódico murciano El Liberal, una solicitud de Bernard Haslip Brunton, para circular con un automóvil de su propiedad.

Parece ser que Brunton se afincó en Cieza tras contraer matrimonio con Carmen Trigueros Gómez, una vecina de esta localidad. Pese a que conocía el reglamento del fútbol debido a su origen inglés, no hay constancia de que tratara de fomentar su práctica durante la década de 1910.

El interés repentino de Brunton por organizar un club de fútbol debió de responder a una causa muy concreta: su hijo Arturo era uno de los jugadores más destacados en los partidos que disputaban los jóvenes ciezanos entre sí. Con el paso del tiempo aquellos futbolistas sintieron la necesidad de formar un club que representara a la localidad para enfrentarse a equipos de otras poblaciones, pero no disponían de la capacidad organizativa suficiente como para llevar a cabo este proyecto. En ese momento entra en escena Bernard Haslip Brunton, quien (bien a petición de aquellos jóvenes, o bien por iniciativa propia) funda el Club Deportivo Cieza en 1923.

Arturo Brunton fue titular indiscutible en el Club Deportivo Cieza hasta que a principios de 1924 tuvo que marchar a Inglaterra. Parece ser que tras la partida de su hijo, Bernard Haslip Brunton se desvinculó del club, ya que su nombre no figura en ninguna de las relaciones de directivos del Club Deportivo Cieza que se publicaron en la prensa murciana.

El Club Deportivo Cieza tuvo una progresión meteórica. Cuando Arturo Brunton regresó a España catorce meses más tarde, encontró un panorama completamente diferente: el equipo jugaba sus partidos en un campo de fútbol distinto, el número de aficionados había crecido desmesuradamente, y  el Club Deportivo Cieza, reforzado con futbolistas de otras localidades, participaba en la segunda categoría del fútbol regional. Pocos meses más tarde sería campeón, logrando el ascenso a la máxima división del fútbol murciano.

El nivel de la plantilla era mucho más alto, lo que determinó que Arturo Brunton desapareciera de las alineaciones y muy probablemente abandonara la práctica del fútbol. Varios años más tarde sus padres trasladaron su residencia a Blanca. Bernard Haslip Brunton falleció en 1954, a la edad de 83 años




Fútbol, viajes y giras (hasta el año 1900)

La confrontación futbolística demandó -desde siempre- la necesidad de viajar. Las distancias aumentaron a medida que se producía su evolución. Respetando el orden cronológico, citaré datos referentes a estos temas, tanto a nivel mundial como de nuestra región sudamericana.

El primer viaje «exterior a su ciudad» que he hallado fue el que realizó el Sheffield F.C. de Inglaterra a Nottingham en 1865. La visita derrotó por  one goal a nil al Nottingham F.C. . El partido se disputó con las reglas del anfitrión, con 18 jugadores por bando, durante tres horas. La distancia entre ambas ciudades es de 60 kms. El club local fue el precursor del actual Notts. County F.C. Son las dos entidades – fundadas para fútbol- más antiguas: la primera como amateur (1857) y la segunda de carácter profesional (1862)…

La selección inglesa se presentó en Glasgow, Escocia, el 30 de noviembre de 1872. Fue el primer «internacional oficial» y finalizó empatado a cero. Los jugadores ingleses arribaron en el tren del viernes por la noche y cuatro de ellos, en el «nocturno» que  lo hizo a la mañana siguiente, día del juego. Este, acordado para las 2 p.m., comenzó con 20 minutos de atraso. Distancia Londres-Glasgow: 640 kms….

El Royal Engineers F.C., de Chatham, realizó (1873) por el interior de Inglaterra, la primera gira futbolística conocida. En cuatro días se presentó en Sheffield, Derby y Nottingham, derrotando a los representantes locales. Creado en 1859, el R.E.F.C. es el más antiguo club militar de fútbol. Ganó la Copa de Inglaterra en 1875 y en otras tres oportunidades jugó la final…

El primer partido intercontinental conocido se jugó en la universidad de Yale, New Haven, E. Unidos, el 6 de diciembre de 1873. Desde Inglaterra se trasladó un equipo de ex alumnos del colegio de Eton, que fueron derrotados por dos a uno. A pedido de los Old Etonians los equipos jugaron con once jugadores por lado. El viaje, de índole turístico y cultural, tuvo un ingrediente de fútbol. Hasta este momento, el más largo desplazamiento realizado…

El tour  educacional (1875) que realizó la universidad de Oxford por el flamante Imperio Alemán, sirvió para realizar exhibiciones de fútbol. Sin ser éste el motivo principal del viaje, fue la presentación de un equipo britanico en Europa continental…

Escocia, 1881. El primer «tren especial» fue fletado para trasladar a los aficionados del Dumbarton F. C. a Glasgow para la final de Copa contra el  Queen´s Park F.C., decano del fútbol escocés (1867). La fuente no aclaró si el equipo -que fue derrotado- viajó en el mismo trasporte que sus «hinchas». Sólo 22 kms. Separan ambas ciudades…

El ONT-Clark F.C., de Newark, Nueva Jersey fue el ganador de la primera American Soccer Cup en 1885. Esa temporada visitó la provincia canadiense de  Ontario; jugó en Toronto, Dundas, Galt y Berlín (hoy Kitchener), venciendo en 9 de 11 juegos. Fue la gira pionera entre dos paises de las Américas…

Primera visita de un equipo de ultramar a Europa. Fue el 19 de setiembre de 1888 cuando un combinado canadiense se presentó en Escocia. El partido, jugado en Glasgow, finalizó 4:0 favorable a los locales. La inexistencia de una «Asociación Nacional»canadiense (se crearía en 1912)  impide considerar este cotejo como «Internacional A»…

Montevideo y Buenos Aires se enfrentaron -por primera vez- el 15 de agosto de 1889. Habían pasado 21 años desde que elencos de ambas orillas inauguraron las confrontaciones deportivas internacionales; el cricket fue el sport inicial. El partido de fútbol que estoy recordando se jugó en el Montevideo Cricket Club, la entidad más antigua del Uruguay, creada en 1861. Finalizó con triunfo bonaerense por 3 a 1. Los 22 protagonistas tenían apellidos británicos; desconozco si entre ellos había nacidos en nuestros países. La ruta fluvial del Plata se convirtió en una de las más frecuentadas del fútbol mundial…

Así relató el historiador chileno Fernando Larraín Mancheño, el primer encuentro deportivo entre ambos países:

«Un grupo de argentinos, brillante y esforzada delegación deportiva de Buenos Aires,   cortando las distancias, en largos trechos a lomo de mula, apareció en el Puerto con  el objeto de alternar de cricket, tennis y fútbol con los aficionados de este lado de los Andes. Se jugó el encuentro internacional el 25 de noviembre de 1893, en la cancha del Sporting Club, en Viña del Mar (…) Resultó un empate a un goal».

Considerando que el ferrocarril a Chile fue inaugurado en 1910, no fue exagerada la referencia a «lomo de mula». Fue el primer cruce de la Cordillera de los Andes, por causas deportivas…

Restaurant de la estación ferroviaria de Olten, Suiza; 7 de abril de 1895. Delegados de 7 clubes crearon la «Asociación Suiza de Fútbol». ¿Porqué en Olten? Su situación central permitió el fácil traslado desde diferentes puntos del país. La reunión estuvo coordinada con los arribos y regresos de los diferentes trenes. La notable organización -tanto de ferrocarriles como asociaciones deportivas- son de antigua data entre los helvéticos…

Desafortunada fue la primera incursión de un club alemán en campos británicos. En 1896 el Duisburger Turn Verein jugó cuatro partidos contra equipos amateurs de la isla.

Perdió 9 a 0 -dos veces- 15 a 0 y 13 a 0…

El Corinthian A.F.C., afamada entidad amateur de Londres realizó una gira a Sudáfrica, en 1897. Jugó en las distintas colonias 23 partidos, con 21 éxitos y 2 empates. Se convirtió, hasta entonces en el más largo viaje – realizado hasta allí- por motivos futbolísticos..

Mi crónica finaliza en 1900. Viajes y giras son hechos cotidianos en el deporte actual, especialmente en el fútbol. El avión es el «culpable» de ese enorme desarrollo.

Me despido con una pregunta, sin respuesta desde hace tiempo:

¿Cuál fue el primer viaje aéreo de un equipo de fútbol?

 

Un cordial saludo a los aficionados españoles.

Jorge Horacio Gallego

Buenos Aires

Socio del Centro de Investigación de la Historia del Fútbol (C.I.H.F.)

 

Fuentes

Diario La Nación , B. Aires

Diario The Standard, B. Aires

Revistas de la Internacional Federation of  Football History & Statistics. (I.F.F.H.S.)

Libros

El Fútbol en Chile, Fernando Larraín Mancheño (1945) 

El Origen Británico del Deporte Argentino, Víctor Raffo (2004)

From Sheffield With Love, Brendan Murphy (2007)  

Soccer First, John Robinson (1989)

The Code War, Graham Williams (1994)

The History of The Football Association, Geoffrey Green 81953




Enseñanza del juego de Foot-Ball Asociación: Una colección centenaria

El interés por el noble deporte del balompié lleva a sus aficionados a extremos dignos de estudio. Algunos devienen en transformaciones dignas de licántropos, en las gradas de un estadio, en lugar de en las noches de luna llena; o abandonan la corbata y el correcto traje de vendedor para sustituirlos por la elástica de su jugador favorito; incluso, en situaciones muy especiales (estoy pensando en la final de un gran torneo), son capaces de decorar su faz con colores más propios de un spaghetti western que de una personalidad adulta. En ese cajón de sastre de las filias y fobias asociadas al noble deporte que nos apasiona se sitúa el coleccionismo. Ya de por sí una actividad digna de estudio individualizado, el coleccionismo deportivo, y en particular el futbolístico, nos podría llevar a escribir todo un ensayo. Que no se preocupe el amable lector, pues nada más lejos de mi intención escribir un sesudo artículo sobre el coleccionismo deportivo. Mi intención es mucho más humilde. Como autor y editor del Catálogo de cromos de fútbol en España 1910-2009, junto a mi amigo Joseba  Moro, suelo manejar mucha información sobre colecciones de cromos de fútbol y es sobre una de ellas sobre la que me gustaría llamar la atención.

ahutchootEn este año 2010 se podría conmemorar, en términos de anticuario y de un modo no estricto, la mayoría de edad de la afición por coleccionar cromos de fútbol. La colección más antigua que tenemos registrada, data de un modo impreciso de 1910, por lo que desde ya mismo puede ser considerada una antigüedad con todo derecho. Pero situemos en el tiempo y en sus términos precisos de qué estamos hablando.

Durante la segunda mitad y finales del siglo XIX, los avances en las artes gráficas llevaron de forma natural a la invención de la cromo-litografía. Una técnica que permitía la impresión de cualquier imagen en bellos y resultones colores. Sin llegar a la universalidad cromática de la moderna cuatricomía, la cromo-litografía permitió que los grabados monocromos pasaran al baúl de los recuerdos y una nueva era en la representación impresa de imágenes comenzara. De esa técnica proviene la denominación «cromo» para designar a un trozo de papel o cartón ligero, generalmente de forma rectangular, en el que aparece un motivo impreso. Los temas fueron ingenuos al principio, por ejemplo aparecían imágenes de niños jugando o de paisajes decimonónicos, aunque con el transcurrir del tiempo se apreció que era una magnífica forma de promocionar el consumo de algunos productos. De esa forma empezamos a ver como aparecen cromos troquelados en cajas de galletas o de caramelos. Al mismo tiempo, algunos comerciantes valoraron la bondad de los cromos para fidelizar  a su clientela. Fidelizar, un concepto que parece moderno y del siglo XXI, pero que a principios del siglo XX estaba plenamente instalado en las costumbres industriales del pequeño comercio. En las antípodas de la moderna comercialización de los cromos, donde una gran empresa multinancional (Panini) controla el mercado español, en aquellos albores del siglo XX las cosas eran muy diferentes. Generalmente una empresa de artes gráficas, muchas de ellas, si no la  gran mayoría, radicadas en Barcelona y Valencia, generaba una colección. Los temas eran diversos y cubrían terrenos tan amplios como curiosidades, historia, ciencia, variedades o deportes. Y de entre todos los deportes, el foot-ball era el que acaparó la mayor atención de estas empresas de artes gráficas. No olvidemos que nos encontramos en plena era de expansión de los sports que, con focos principales en Madrid, y sobre todo Barcelona (donde abundaban las empresas de artes gráficas), empezaban a impregnar la vida de los españoles de aquellos años. Como corresponde a una labor divulgativa, las colecciones mostraban coloridas imágenes por una cara y aprovechaban el dorso del cromo para incluir datos sobre los nuevos temas que apasionaban al público. Entre las colecciones de aquella época dedicadas al foot-ball abundan las que explican, de forma sencilla pero rigurosa a la vez, cómo se juega al nuevo deporte que causa furor entre los aficionados. Habitualmente en los dorsos siempre se dejaba un espacio para la inclusión de publicidad. Las empresas de artes gráficas ofrecían estas colecciones a diversos comerciantes, con la posibilidad de personalizarlas para sus negocios con la inclusión de publicidad al dorso y de esa forma, premiar a los clientes con cromos que al constituir una colección y ser repartidos periódicamente, hacían que el cliente volviera una y otra vez al negocio hasta conseguir todos los cromos de la colección.cona

goemsDentro de estas coordenadas debemos situar la colección Enseñanza del juego de Foot-Ball Asociación, editada por la empresa Litografías J. López de Barcelona, alrededor de 1910. La colección, a lo largo de 25 cromos de dimensiones 7’3 x 11’2 (algunos cromos tienen orientación vertical y otros apaisada), va desgranando todos los detalles del juego del foot-ball, desde las dimensiones del terreno de juego hasta las jugadas más exquisitas, culminando la colección, como muchas de la época, en el cromo que encarna el objetivo final del juego: el goal. No siendo muy diferente a otras colecciones que persiguen el mismo propósito: ilustrar a los nuevos conversos al sport sobre el modo correcto de jugar al foot-ball asociación, algunos detalles nos sitúan ante la, hasta el momento, colección más antigua conocida. El propio título nos revela que se distingue entre el originario fútbol frente al rugby, conocido a veces simplemente como foot-ball. Pero es en cuatro de los cromos donde apreciamos la verdadera antigüedad de la colección. Bien sabido es que el fútbol moderno proviene de las islas británicas y que su terminología está plagada de anglicismos. Pero… ¿qué habría que hacer si ha sido ahut?  ¿En qué parte del campo debo situarme para sacar una cona?  ¿Debería ser felicitado por mi último choot? ¿Por qué el referee ha pitado goems? La colección incorpora en esos cuatro cromos términos que están a medio camino entre la transcripción fonética del inglés al castellano y la incógnita más absoluta. Si bien ahut nos remite de forma bastante obvia a un fuera de banda (out en inglés), o choot podemos intuir que se refiere a un  fuerte lanzamiento con el pie a la portería (un chut de los de toda la vida), ¿nos parecería tan sencillo identificar cona con córner o goems (verdadero galimatías) con tocar el balón con las manos? Evidentemente, no. Recuerdo a mi padre diciendo orsay cuando se producía un fuera de juego o faus cuando el saque de banda era mal ejecutado, pero los términos que aparecen en la colección nos remiten, de forma indefectible, a los comienzos del juego en nuestro país. La colección puede encontrarse con dos anunciantes principales. Ambos son potentes productores de chocolates de la época: Chocolates Amatller (aún existe la marca) y Chocolates Jaime Boix. Los cromos aparecerían en el interior de los productos de ambas marcas y debieron venderse una buena cantidad de tabletas por la cantidad de colecciones completas que han llegado en buen estado hasta nuestros días.

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Para finalizar, cabe señalar que lo que a nuestros ojos aparece como dibujos plenos de colorido, no son más que fotografías retocadas de forma artística hasta convertirlas en muy buenos dibujos, con una plasticidad y movimientos muy reales, técnica ésta (la de colorear y retocar fotografías) muy extendida en las colecciones de principios del siglo XX.




La reducción y ampliación de la Segunda B en 1986 y 1987

Cuando en 1977 se creó la Segunda División B, la Liga española quedó formada por una Primera División con dieciocho equipos, una Segunda A con 20, y la citada Segunda B, con dos grupos de 20. Por debajo quedaba la Tercera División, formada inicialmente por seis grupos, que se ampliaron a ocho en 1979, a trece en 1980 y a catorce en 1983. Sin embargo, el auge del baloncesto estaba restando público al fútbol, y los dirigentes de los clubes de la Liga de Fútbol Profesional decidieron buscar nuevos alicientes modificando el sistema de competición.

El 17 de Mayo de 1985 se reunió el Comité Ejecutivo de la L.F.P., y acordó el primer esbozo de lo que debería ser la competición en la temporada 1986-1987: la Primera División se mantendría con dieciocho equipos, la Segunda quedaría formada por dos grupos de dieciocho equipos y desaparecería la Segunda B. La principal novedad consistía en la introducción de lo que se denominó incorrectamente play-off: una serie de liguillas de seis equipos que se jugaría al final de la Liga regular y serviría para determinar la clasificación final y los puestos de campeón de liga, ascensos y descensos, en base a acumular los puntos obtenidos en ambas fases. En Primera, los seis primeros clasificados jugarían por el Campeonato y los puestos de acceso a la Copa de la UEFA excepto uno, los seis intermedios jugarían por ese puesto restante en la UEFA, y los seis últimos tratarían de evitar los puestos de descenso. En Segunda, los seis primeros de cada grupo se distribuirían en otros dos grupos de seis, ascendiendo a Primera los dos campeones y el mejor subcampeón, mientras que los otros veinticuatro equipos formarían cuatro grupos de seis, descendiendo a Tercera los colistas de cada grupo y los dos peores excluyendo a estos.

La propuesta se debía concretar en la Asamblea de la Liga de Fútbol Profesional el día 26 de Junio, que se anunciaba controvertida, por la oposición mostrada por la mayoría de clubes de Segunda B, algunos de los cuales incluso planteaban hacer una huelga en caso de aprobarse la remodelación prevista. Las negociaciones fueron largas y complejas y finalmente se llegó a un acuerdo que tampoco dejó satisfechos a los clubes de Segunda B y se aprobó con su abstención: la Primera División quedaba exactamente igual que en la propuesta inicial; la Segunda A quedaba compuesta por un único grupo de dieciocho equipos, distribuyéndose en la segunda vuelta los doce primeros en dos grupos para disputar los tres puestos de ascenso, y los seis últimos en otro que decidiría los tres de descenso; la Segunda B quedaba reducida a un único grupo de veintidós equipos, que no disputarían segunda fase. En la temporada de transición, no se modificaban los ascensos ni descensos en Primera y Segunda A, pero sí en Segunda B, de donde sólo ascenderían los campeones de los dos grupos, descendiendo a Tercera los clasificados a partir del noveno puesto incluido, ascendiendo de esta última categoría únicamente cuatro equipos.

Con esta propuesta sobre la mesa, se celebró el 19 de Julio la Asamblea Ordinaria de la Real Federación Española de Fútbol. La sesión fue maratoniana, no alcanzándose el acuerdo definitivo hasta bien entrada la tarde. Finalmente, la propuesta de la Liga de Fútbol Profesional fue aprobada sin más modificación que la ampliación a seis de los puestos de ascenso de Tercera a Segunda B en la temporada de transición y el consiguiente descenso de los octavos clasificados de ambos grupos de esta última categoría.

La temporada 1986-1987 en Segunda B empezó el 1 de Septiembre y finalizó el 18 de Mayo. En el Grupo Primero, el Alavés arrancó la competición de forma fulgurante, seguido de cerca por el Figueras, mientras Orense, Real Burgos, Salamanca, Pontevedra, Palencia, Lleida, Binéfar y San Sebastián trataban de afianzarse en los puestos que otorgaban la permanencia. El 15 de Diciembre, en la jornada 16, los vitorianos visitaban a los ampurdaneses y acabaron encajando un 4-0 que dio a estos un liderato que ya no perderían en lo que quedaba de temporada. Finalizó la primera vuelta con el Figueras en la primera posición con 29 puntos, seguido por el Alavés con tres menos, Orense y Real Burgos con 25, Pontevedra con 23, y Lleida y Salamanca con 22 cerrando los puestos de permanencia, a los que aspiraban Palencia y Andorra con 21, Binéfar con 20, Zamora y Endesa con 19 y San Sebastián con 18 y un partido menos.

En la segunda vuelta, el Figueras fue consolidando poco a poco su liderato, mientras el Alavés cedía ante el empuje de Burgos y Salamanca. En los puestos de permanencia se fueron consolidando poco a poco Lleida y Orense, mientras se descolgaban Pontevedra y Binéfar y Palencia y San Sebastián se disputaban la última plaza. El 20 de Abril, en la jornada 34, el Figueras vencía por 4-1 al Andorra y se proclamaba campeón del grupo, consiguiendo así la plaza de ascenso. Una semana después conseguían la permanencia Salamanca, Alavés y Real Burgos y en la penúltima jornada se metían también Lleida y Orense, quedando un solo puesto libre, que fue para el Palencia, tras vencer por 3-0 al Andorra y superar finalmente al San Sebastián que perdía por 2-1 en Binéfar. San Sebastián, Pontevedra, Hospitalet, Zamora, Binéfar, Endesa de Andorra, Gimnástic de Tarragona, Andorra, Sporting Atlético, Arosa, Compostela, Barcelona Aficionados y Lalín daban con sus huesos en Tercera. Sin embargo, en el mes de Agosto Alavés y Palencia no consiguieron saldar las deudas que tenían con sus jugadores y perdieron la categoría, repescándose a San Sebastián y Pontevedra para ocupar sus plazas.

En el Grupo Segundo el Orihuela arrancó con fuerza, pero a partir de la jornada sexta se fue desinflando, cediendo ante el Levante y la Linense, que se disputaron el liderato a lo largo de toda la primera vuelta. Para las plazas de permanencia se vivió una fuerte pugna entre Poblense, Calvo Sotelo, Córdoba, Granada, Talavera, Jaén (aunque este último luego se fue descolgando), estando al acecho Alcoyano, Betis Deportivo y Xerez.  Al final de la primera vuelta, la Linense era líder con 24 puntos, los mismos que el Levante, seguidos por el Granada con un menos, el Córdoba con 22, Orihuela y Poblense con 21 y, en la última plaza de permanencia, el Xerez con 20, empatado con Talavera y Calvo Sotelo, con un solo punto de ventaja sobre Betis Deportivo, Ceuta, Manacor y Parla, dos sobre Plasencia, Jaén y Linares y tres sobre el Alcoyano. Descolgados de esta pelea quedaban Algeciras con 14 puntos, Alcalá con 13 y Lorca con 11.

En la segunda vuelta empezó con fuerza el Granada, que se aupó al liderato, al tiempo que el Levante se descolgaba de la lucha por el ascenso e incluso caía fuera de los de permanencia. Sin embargo, en la jornada 26 el Xerez se hizo con la primera posición, manteniendo un interesante pulso con la Linense hasta la última jornada. En la pelea por los siete primeros puestos se vivieron continuas alternativas, con la entrada en ellos del Ceuta y, más adelante, el Alcoyano, mientras Levante, Orihuela y Calvo Sotelo iban cediendo posiciones. Hasta la jornada 35 no aseguraron Xerez y Linense la permanencia, sumándose a ellos Córdoba, Ceuta y Granada en la 37. Se llegó a la última jornada con Xerez y Linense con 45 puntos y Córdoba y Ceuta con 43 disputándose la plaza de ascenso, Granada sin nada en juego con 41, y Alcoyano y Poblense con 40, Calvo Sotelo y Orihuela con 39 y Levante con 38 luchando por dos de permanencia. Con su victoria por 1-0 sobre el Ceuta, el Xerez consiguió el campeonato y el ascenso, mientras el Alcoyano vencía por 2-0 al Talavera y el Poblense por 2-1 al Granada y ocupaban ambos los puestos aún pendientes de permanencia. Calvo Sotelo, Orihuela, Levante, Parla, Plasencia, Talavera, Linares, Betis Deportivo, Manacor, Alcalá, Jaén, Algeciras y Lorca fueron los conjuntos descendidos a Tercera.

A los doce equipos de ambos grupos que lograron la permanencia se unieron Albacete, Aragón, Tenerife y Atlético Madrileño, descendidos de Segunda, así como Lugo, Mallorca Atlético, Polideportivo Almería, Gandía, Alcira y Éibar, ascendidos de Tercera, formando así un grupo de 22 equipos de todos los rincones de España, incluidas las islas, con el consiguiente gasto en desplazamientos para todos ellos. A pesar de todas las dudas planteadas, la competición en Segunda B empezó sin más variaciones el 31 de Agosto de 1986, con tres puestos de ascenso a Segunda A y cuatro de descenso a Tercera en juego.

Tras unas primeras jornadas con constantes cambios en la clasificación, Tenerife y Burgos fueron subiendo puestos hasta copar las dos primeras plazas, seguidos de cerca por Lleida, Salamanca, Granada, Pontevedra y Éibar. Por la parte de abajo, Poblense y Ceuta se aferraron a las dos últimas plazas, precedidos por Aragón, Mallorca Atlético, Linense, Atlético Madrileño y Gandía. El 18 de Enero finalizó la primera vuelta, con el Tenerife liderando la tabla con 30 puntos, seguido por Real Burgos, Lleida y Granada a dos puntos, Éibar y Salamanca con 26 y Pontevedra con 24. Por abajo, el Poblense estaba descolgado con 11 puntos, precedido por Ceuta y Aragón con 15, Mallorca Atlético con 16, Orense con 17, Polideportivo Almería, Linense y Gandía con 18. En tierra de nadie, Atlético Madrileño, Alcoyano, Lugo, Alzira y Córdoba tenían 21 puntos, San Sebastián 20 y Albacete 19.

Pero unos días antes, el 8 de Enero había tenido lugar una reunión que iba a acabar provocando un cambio en el transcurso de la competición: los clubes de Tercera División solicitaron el aumento de la Segunda B a cuatro grupos de veinte equipos para la temporada siguiente. En la reunión estaba presente José Luis Roca, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, y dio el visto bueno a la propuesta, prometiendo llevarla a la reunión de la Junta Directiva federativa del día siguiente. En esta nueva Junta, se decidió la convocatoria de una Asamblea Extraordinaria para el 26 de Febrero, en la que se estudiaría la reestructuración propuesta. Incluso antes de que se confirmase la ampliación, en el mismo mes de Enero se aprobó el reparto de las 58 nuevas plazas en Segunda B entre los distintos grupos de Tercera: ocho ascensos para el grupo catalán, siete para el formado por Madrid y Castilla la Mancha y otros siete a repartir entre los dos grupos andaluces, cinco para el grupo gallego y para el valenciano, tres para el vasco, el de la Federación Oeste, el canario, el murciano, el extremeño y el aragonés y dos para el asturiano, el cántabro, el balear y el navarro – riojano.

A pesar de la oposición de la Liga de Fútbol Profesional y la amenaza de la Asociación de Futbolistas Españoles de convocar una huelga, el 26 de Febrero se dio luz verde a la ampliación de la Segunda B para la próxima temporada en los términos planteados anteriormente, al tiempo que se ampliaba también la Tercera División a diecisiete grupos, uno por cada Comunidad Autónoma, con excepción de Andalucía, que conservaba dos grupos, uno compartido con Ceuta y otro con Melilla, y Navarra y la Rioja que seguían compitiendo juntos. Respecto del número de equipos ascendidos al final de la presente temporada, se confirmó la propuesta anterior, sin más modificación que el hecho de que los cuatro terceros clasificados de los grupos que sólo contaban con dos ascensos, disputarían una promoción contra los cuatro últimos de Segunda B.

Con esta modificación a la vista, continuó la competición en Segunda B. El Tenerife fue poco a poco incrementando su ventaja y consolidando su liderato, centrándose la disputa por la segunda y tercera posición entre Real Burgos, Lleida, Granada y Salamanca, con el Éibar al acecho aunque sin llegar a conectar con ellos. Por la parte de abajo, el Poblense y el Mallorca Atlético se hundían en las últimas plazas, con Ceuta, Aragón, Polideportivo Almería y Albacete luchando por evitar los otros dos puestos que ya no eran de descenso sino de promoción. Se llegó así el 17 de Mayo a la jornada 38, a falta de cuatro para el final, con el Tenerife en la primera posición, con 54 puntos, seguido por Lleida y Granada con 51 y Real Burgos y Salamanca con 48. Por abajo, el Poblense tenía 21 puntos, el Mallorca Atlético 26 y por delante estaban Polideportivo Almería y Ceuta, con 30, Aragón con 31 y San Sebastián con 33.

Pero las sorpresas no acabaron ahí. Cuando aún no había finalizado la competición en Primera y Segunda División, ni los clubes, ni los jugadores, ni la propia Federación estaban satisfechos con el desarrollo de la misma, planteándose volver al sistema tradicional de Liga a doble vuelta sin ningún añadido posterior en forma de liguilla complementaria. El 20 de Mayo se reunieron en la sede del Consejo Superior de Deportes representantes de la A.F.E., de la L.F.P. y de la R.F.E.F., y no sólo llegaron al acuerdo de suprimir la última fase de la competición a partir de la próxima temporada, sino que además decidieron aumentar la Primera y Segunda División a 20 equipos cada una. Para ello, suprimieron los descensos de Segunda A, aumentaron los ascensos de Segunda B de tres a cuatro, y eliminaron la promoción entre los cuatro últimos de Segunda B y los cuatro terceros de Tercera División a los que correspondía disputarla. Como quiera que en esta categoría ya había concluido la competición, Langreo, Laredo, Badía y Mirandés consiguieron el ascenso sin tener que esperar más trámite.

Quedaban cuatro jornadas en Segunda B y el aliciente por la parte baja de la tabla había desaparecido, aumentando sin embargo por la zona alta, al haber una plaza disponible más. En la jornada 40 llegaron los primeros dos ascensos matemáticos, al vencer el Tenerife por 5-1 al San Sebastián y el Lleida por 3-0 al Poblense. Una semana después, fue el Granada quien ganó por 0-2 al Aragón y aseguró su puesto en Segunda A para la temporada siguiente, quedando para la última jornada una única plaza libre, a la que optaban Salamanca, con 53 puntos y Real Burgos, con 52, con el aliciente de que ambos debían enfrentarse entre sí en el campo del primero. En un partido pleno de emoción, Tamayo adelantó a los burgaleses en el segundo tiempo, empatando Biota cuando quedaban veinte minutos. Los locales dieron por bueno el resultado, que les daba el ascenso, y se encerraron en su campo. Pero en el último minuto Eizmendi marcó el definitivo 1-2 que dejaba a los charros cariacontecidos y mandaba al Real Burgos a Segunda A.

Se cerró de este modo una temporada en la que los equipos tuvieron que estar pendientes de las distintas resoluciones federativas que iban surgiendo periódicamente, y no sólo de los resultados que cosechaban en el terreno de juego. Esta situación provocó fuertes desencuentros entre los rectores de nuestro fútbol, y culminaron con la exclusión de los clubes de Segunda B de la Liga de Fútbol Profesional, a la que habían pertenecido desde su creación.




Los árbitros y la separación de poderes

En todas las jornadas de liga los árbitros se equivocan. Igual que en todas las jornadas de liga se equivocan los porteros, los delanteros, los entrenadores y todos los que actúan directa o indirectamente en un partido de fútbol. Huelga decir que esto es así precisamente porque el fútbol es una invención humana hecha por humanos para el disfrute de humanos.

Sin embargo es evidente que los árbitros y los miembros de su equipo (árbitros asistentes y cuarto árbitro) se hallan en una posición mucho más delicada que el resto de los actores del partido por una sencilla razón de orden psicológico auto exculpatoria. O dicho más claro: es más cómodo echarle la culpa a otro de nuestros fracasos que asumirlos nosotros mismos.

Es más fácil acusar públicamente al árbitro de no haber pitado un penalti a favor que plantear que no se ha ganado el partido porque un jugador de nuestro propio equipo ha fallado el penalti que sí ha pitado el árbitro.

Lo cual, por supuesto, no exime en ningún caso al árbitro ni de la responsabilidad de sus errores ni de su obligación de reducir todo lo posible el número de fallos. O dicho de otra manera, se debe exigir a los árbitros que hagan bien su trabajo. Para lo cual, claro, hemos de delimitar claramente cuál es el trabajo del árbitro (y cuál no).

Y esto es fundamental, porque si no lo tenemos claro no se puede ni arbitrar un partido con éxito ni, en el caso de periodistas y comentaristas, hacer críticas mínimamente solventes.

Decir que un árbitro arbitra un partido no debería suponer ni mucho menos una perogrullada para todos aquellos que afirman domingo tras domingo que el árbitro «dirigirá el encuentro». Y precisamente el objetivo de este artículo es desmontar esta idea demostrando con ello lo infundado, cuando no pernicioso, que supone atribuir al árbitro esa función directora.

Creo que la mejor manera de delimitar la función del árbitro es recurriendo al símil jurídico, mundo del que precisamente se tomó prestado tanto el nombre como su figura. Todo ello desde la perspectiva de la separación de poderes dentro de un Estado.

El árbitro y la separación de poderes

El término «árbitro» está prestado del lenguaje jurídico, con el que designa a aquella persona que no es juez pero que tiene capacidad de decidir en un asunto concreto para el que las partes en conflicto le han dado potestad. En determinadas circunstancias se exige que los árbitros sean licenciados en Derecho (arbitraje de Derecho), pero otras veces ni siquiera (arbitraje de equidad): cualquier ciudadano puede ser árbitro y emitir un laudo (equivalente a la sentencia) que otorga a la circunstancia en conflicto el estado de cosa juzgada.

No ocurre así con los árbitros de fútbol, que deben pertenecer a unos colegios a los que solo se tiene acceso después de unos exámenes teóricos y físicos. En este sentido, dicho sea de manera tangencial, el término «colegio arbitral» no deja de ser contradictorio.

Ignoro por qué se generalizó el nombre de «árbitro», en vez del de «juez», ya que los dos alternaron en las primeras crónicas de fútbol de nuestro país con el de «referee». El término «juez» además siempre ha estado más prestigiado, como demuestran claramente los adjetivos respectivos: de juez viene «judicial», pero de árbitro «arbitrario» («arbitral» es secundario, y muy posterior).

Dejando de lado el nombre, el árbitro tiene en el fútbol la función que se atribuye en el Estado al Poder Judicial: aplicar unas normas (el reglamento) que no ha hecho él, que probablemente ni le gusten, pero que está obligado a aplicar con todo rigor.

Todo esto dicho sobre la base de la teoría de la separación de poderes atribuida a Montesquieu . El árbitro es pues el Poder Judicial del fútbol, por lo que debe aplicar unas normas previamente aprobadas por el Poder Legislativo, en este caso la International Board. Y esta separación de poderes tiene una trascendencia fundamental: cuando se va a jugar un partido de fútbol los dos equipos conocen las reglas con las que juegan. Esto es, hay seguridad jurídica. Ningún jugador puede aducir que no conocía la norma que se le está aplicando porque está en el reglamento que con rigor está aplicando el juzgador, el árbitro.

El árbitro no dirige

El árbitro juzga, arbitra, o reparte justicia si se quiere, pero no dirige. Y no lo hace porque nadie le ha atribuido tal capacidad, que naturalmente supone reducir al reglamento a un mero instrumento que el árbitro utiliza en su labor directora del partido, pero que en todo caso estará supeditado a su criterio. Según esta supuesta atribución el árbitro debería decidir en cada momento si es oportuna o no la aplicación del reglamento.

Esta idea, ridícula a mi juicio, subyace en muchas de las críticas que reciben todos los fines de semana los árbitros, y que desde luego no tiene ningún fundamento.

Se llama rigurosos a los árbitros, con ánimo despectivo, cuando pitan un penalti en el que el empujón no es muy fuerte. O se les acusa (¡ni más ni menos!) de «cargarse el partido» cuando expulsan a un jugador al poco de empezar el partido.

Estas críticas solo puede hacerlas quien no se ha enterado de que el árbitro está obligado a aplicar en todo caso el reglamento, y que si no lo hiciera sería entonces cuando haría mal su trabajo. No entienden que si el árbitro decide que el minuto 10 es muy pronto para expulsar a un jugador del equipo X lo que está haciendo es perjudicar deliberadamente al equipo contrario (equipo Y). No entienden que trabajar con rigor, ser riguroso en el trabajo, siempre es positivo, nunca puede ser una tara.

Conclusión

He sido muy breve porque creo que la idea es sencilla. Un árbitro arbitra, y si le atribuimos labores que desbordan completamente su función, le estaremos echando encima una responsabilidad que no es suya y que será desde luego origen de muchas críticas. Y si como periodistas les suponemos gratuitamente la capacidad de dirigir el partido haremos críticas que carecerán de todo sentido.




Torneo de Ginebra: 1930

Con motivo de la inauguración de su nuevo recinto deportivo, el Estadio des Charmilles, y coincidiendo con su 40º aniversario, el Servette FC de Ginebra organizó un torneo internacional con la participación de 5 campeones nacionales de Liga, 2 de copa nacional y tres importantes representantes de los mejores países europeos, dejando al margen los equipos británicos y escandinavos. Por la importancia de los participantes y el número de países representados este torneo está considerado como uno de los antecedentes más directos de la Copa de Europa, junto con la Copa Mitropa y la Copa Latina.

Fue todo un acontecimiento que la prensa europea siguió en directo. La presencia de los mejores clubs centroeuropeos daba un enorme prestigio al certamen, máxime cuando estos países decidieron no acudir al I Campeonato del Mundo, en Montevideo, que empezaría tan sólo una semana después de la final del torneo ginebrino. Algunos lo llegaron a considerar como un desfío europeo, pues no hay que olvidar que a Uruguay sólo fueron Francia, Bélgica, Rumanía y Yugoslavia.

Participantes:  
Servette FC Genève Campeón de Liga de Suiza.
First Vienna FC Campeón de Copa de Austria, tercero en la Liga donde el campeón fue el SK Rapid Wien.
SpVgg Fürth Subcampeón de Alemania Sur, cayó en la segunda ronda de la fase final nacional en la que fue campeón el Hertha BSC.
FC de Sète Campeón de Copa de Francia, único torneo nacional pues todavía no había campeonato de Liga en Francia.
SK Slavia Praha Campeón de Liga de Checoslovaquia en la que ganó todos los partidos. Era subcampeón de la Copa Mitropa.
Royal Cercle Sportif Brugeois Campeón de Liga de Bélgica.
Újpesti TE Campeón de Liga de Hungría y vigente campeón de la Copa Mitropa.
Real Unión Club sexto clasificado de la Liga española, donde el campeón fue el Athletic Club.
Bologna Sportiva sexto clasificado de la Liga italiana, donde el campeón fue el Ambrosiana-Inter.
Go Ahead Deventer Campeón de Liga de Holanda

El Real Unión aceptó la invitación formulada a través de la Real Federación Española de Fútbol. No cabe duda que el mejor representante del fútbol español hubiese sido el Athletic Club que había copado los dos títulos. El 30 de marzo cerró el Campeonato Nacional de Liga invicto, con doce victorias y seis empates. El 1 de junio en Montjuich derrotó al Real Madrid en la final de Copa por 3-2, firmando el doblete. Tampoco aceptaron la invitación los otros grandes, posiblemente por los compromisos de la selección española.

España había renunciado a desplazarse a Montevideo por motivos diversos, sin embargo, respetó el calendario de encuentros amistosos enfrentándose a Checoslovaquia en Praga y a Italia en Bolonia. Tras la derrota por 2-0 ante los checos siguió una importante victoria ante los italianos 3-2. En la expedición nacional figuraban Pichi Garizurieta, José Muguerza, Roberto Echevarría, Guillermo Gorostiza y Gregorio Blasco del Athletic Club. Real Madrid, FC Barcelona y RCD Español también contribuyeron con sus mejores jugadores. El Real Unión aportaba un jugador, uno de los mejores del momento, Luis Regueiro.

Propiamente fue un desfío. El Real Unión contaba con una plantilla muy corta que empezaba a ceder ante la fuerza del profesionalismo. De hecho, su infraestructura como club era muy elemental. No contaba con un entrenador y sus jugadores eran aficionados. Para poder reunir un equipo competitivo, capaz de dejar el pabellón español en buen lugar tuvo que recurrir a refuerzos de otros clubs, pues algunos jugadores no podían permitirse el lujo de viajar y estar sin trabajar -y sin cobrar- durante casi quince días.

La expedición del Real Unión Club:

Antonio Emery; Manuel Alza, Román Arrieta (Arenas Club); Pedro Regueiro (Real Betis Balompié), René Petit, Sebastián Vigueras (CD Europa), Francisco Gamborena; Eugenio Hilario (Tolosa FC), Luis Regueiro, José Sastre (FC Barcelona), Emiliano Garmendia, Juan Echevarría (Arenas Club). Santiago Urtizberea se integraría más tarde.

Como se puede comprobar, Pedro Regueiro, ya bético, volvió a su club nodriza para jugar con su hermano Luis. También se reclutó a los veteranos Román Arrieta y Juanito Echevarría, junto con el joven valor Eugenio Hilario del Tolosa FC. El delantero centro internacional José Sastre fue la aportación barcelonista y Sebastián Vigueras, que prefirió unirse al Real Unión y no acompañar a su club, el CD Europa, en la gira por Escandinavia.

El torneo tuvo el siguiente desarrollo:

Primera ronda:            
28 de junio de 1930            
Servette FC Genève (Suiza) First Vienna FC (Austria) 0:7  
29 de junio de 1930            
SpVgg Fürth (Alemania) FC de Sète (Francia) 4:3 (gol de oro)
SK Slavia Praha (Checoslovaquia) Cercle Bruegois (Bélgica) 4:2  
30 de junio de 1930            
Újpesti TE (Hungría) Real Unión Club (España) 3:1  
2 de julio de 1930            
Bologna Sportiva (Italia) Go Ahead Deventer (Holada) 4:0  

Abrió el torneo el equipo anfitrión contra el First Vienna. Los austriacos no dieron opción y consiguieron una gran goleada. Llegaron con 5:0 al descanso. Josef Adelbrecht marcó 4 de los siete goles. Se mostraron como dignos representantes del wunderteam.

Al día siguiente alemanes y franceses protagonizaron un reñidísimo encuentro que necesitó del gol de oro tras la prórroga de 30 minutos. A los 140 minutos de juego el alemán Karl Rupprecht deshizo la igualada. Los franceses tenían las bajas de los yugoslavos Ivan Bek y Ljubiša Stefanović, que habían marchado a Montevideo para jugar con su selección, aunque también habían conseguido refuerzos como el suizo Edmond Kramer del SO Montpellier y el húngaro József Kaucsar del AS Saint-Raphaël.

Seguidamente se presentó el SK Slavia de Praga, uno de los favoritos, frente al campeón belga, que traía la baja del internacional André Saeys que estaba con su selección, aunque no jugó en el mundial. Los checos fueron superiores y sin forzar debidamente dominaron el encuentro. Destacaron los tres goles de Antonín Puč.

El Real Unión debutó el 30. El sorteo no le favoreció en absoluto pues su rival era el potentísimo Újpesti TE de Budapest. Los húngaros eran los actuales campeones de la Copa Mitropa, verdadero antecedente de la Copa de Europa y estaban considerados el mejor club continental. El Újpesti TE llevó la iniciativa pero el Real Unión se mostró firme, oponiendo serias dificultades. Marcaron primero los favoritos, pero Luis Regueiro confirmó que iba a ser uno de los jugadores más destacados del torneo y estableció el empate con que se llegó al descanso. Garmendia lesionado fue sustituido por el europeísta Vigueras -se permitían dos cambios antes de la segunda parte-. Tras la pausa ya se decantó del lado magiar el resultado. Fue un partido muy interesante donde los españoles causaron una grata impresión.

ÚJPESTI TE – REAL UNIÓN 3-1 Ginebra: Charmille (10000) 30.06.1930

Arb: René Mercet (Suiza). 1-0 (29′) Auer. 1-1 (34′) L Regueiro. 2-1 (58′) Auer. 3-1 (78′) Vörös.

Újpesti TE: Aknai; Dudás, J Fogl; Borsányi, Volentik, Víg; Ströck, Auer, Havas, Vörös, Szabó <Lajos Bányai>.

Real Unión: Emery; Alza, Arrieta; P Regueiro, R Petit, Gamborena; Eugenio, L Regueiro, Sastre, Garmendia (Vigueras 46′), Echevarría.

Finalmente, para cerrar la primera ronda, el Bologna Sportiva tuvo más problemas de los esperados contra los aficionados del Go Ahead Deventer. El 0:0 del descanso queda encubierto por el claro 4:0 con que acabó el partido. Los italianos contaron con el refuerzo de Mario Ardissone del US Pro Vercelli. Bruno Maini hizo dos de los cuatro goles. Al equipo pededor, como no accedía a la repesca por motivo de fechas se le concedió la deferencia de pasar directamente a cuartos de final.

Repesca de cuartos:          
1 de julio de 1930          
Servette FC Genève (Suiza) Cercle Bruegois (Bélgica) 2:1
Real Unión Club (España) FC de Sète (Francia) 5:1

El torneo tenía previsto repescar dos equipos de los eliminados en la primera ronda.

En un encuentro muy igualado, el equipo local logró vencer al RCS de Brujas. El Servette FC se adelantó en ek marcador casi al final de la primera parte, pero nada más reanudarse el juego los belgas establecieron el empate. Finalmente Raymond Passello marcó el gol de la victoria.

Después el Real Unión apabulló al FC Sète. Los franceses alegaron que no habían tenido tiempo para reponerse del anterior partido de 140 minutos de duración.Con todo, pudieron alinear a su jugador yugoslavo, Milan Bečić, que estaba pendiente de marchar a América. Lo cierto es que el Real Unión tuvo en Luis Regueiro, entonces con 23 años de edad, a su gran goleador. Destrozó la defensa francesa con suma facilidad. Ya con 5:0 los españoles bajaron su ritmo, previendo que les esperaban nuevos partidos muy difíciles.

FC SÈTE – REAL UNIÓN 1-5 Ginebra: Charmille (1000) 01.07.1930

Arb: Hans Enderli (Suiza). 1-0 (7′) L Regueiro. 20 (27′) L Regueiro. 3-0 (59′) Echevarría. 4-0 (67′) Echevarría. 5-0 (71′) L Regueiro. 5-1 (74′) Kalics.

FC Sète: Frondas; Skiller, Chardar; Lucibello, Kaucsar, Durand; Kramer, Bečić, Lieb, Friedmann, Kalics <Sidney E Regan>.

Real Unión: Emery; Alza, Arrieta; P Regueiro, Gamborena, Vigueras; Eugenio, Sastre, R Petit, L Regueiro, Echevarría.

Cuartos de final:          
2 de julio de 1930          
First Vienna FC (Austria) SpVgg Fürth (Alemania) 7:1
3 de julio de 1930          
Újpesti TE (Hungría) Go Ahead Deventer (Holanda) 7:0
SK Slavia Praha (Checoslovaquia) Real Unión Club (España) 2:1
4 de julio de 1930          
Servette FC Genève (Suiza) Bologna Sportiva (Italia) 4:1

El First Vienna volvió a dar un gran espectáculo goleador y arrasó a los alemanes. El equipo austríaco se adelantó por medio de Fredricht Gschweidl al cuarto de hora y empató el goleador Rupprecht. Luego Gschweidl hizo tres goles más junto a los tres de Gustav Tögel.

Tampoco hubo color en el encuentro entre el Újpesti TE y el Go Ahead. Štephan Auer marcó cuatro goles y Gábor P Szabó dos. Imre Harmath hizo uno.

El mejor partido de cuartos se jugó entre el SK Slavia de Praga y el Real Unión. Los españoles jugaban su tercer encuentro en cuatro días, mientras que los checos se presentaban mucho más descansados. En las filas del SK Slavia figuraban František Plánička, Antonín Vodička, František Junek, František Svoboda y Antonín Puč, titulares del equipo que se habían enfrentado y vencido a la selección española el 14 de junio en Praga. Esa misma mañana se incorporó el delantero centro Santiago Urtizberea que se había desplazado en avión hasta Suiza. Empezó dominando el Real Unión con un juego rápido y efectivo. Así, a pase de Eugenio marcó René Petit. Los irundarras mantuvieron la iniciativa hasta el descanso. Posteriormente, el cansancio por los partidos consecutivos se hizo notar. El Slavia logró el empate al poco de reanudarse el juego y finalmente Svoboda marcó el segundo gol, que según reflejaban las crónicas fue en claro fuera de juego. El Real Unión cerraba su participación dejando una muy buena imagen del fútbol español.

SLAVIA PRAHA – REAL UNIÓN 2-1 Ginebra: Charmille (18000) 03.07.1930Arb: René Mercet (Suiza). 0-1 (19′) R Petit. 1-1 (51′) Soltys. 2-1 (63′) Svoboda.Slavia Praha: Plánička; Ženíšek, Novák; Vodička, Šimperský, König; Junek, Šoltys, Svoboda, Puč, Kratochvíl <John Madden>.

Real Unión: Emery; Alza, Arrieta; P Regueiro, Gamborena, Vigueras; Eugenio, L Regueiro, Urtizberea, R Petit, Echevarría.

El último partido de cuartos de final tuvo como claro vencedor al Servette FC. Los suizos se mostraron superiores a lo largo de todo el encuentro, colocándose con un contundente 4:0 al comienzo de la segunda parte. Luego los italianos, mediante su delantero centro Bruno Maini marcaron el gol del honor.

Semifinales:          
5 de julio de 1930          
SK Slavia Praha (Checoslovaquia) First Vienna FC (Austria) 3:1
Servette FC Genève (Suiza) Újpesti TE (Hungría) 0:3

Junto al Servette FC llegaron a la penúltima ronda tres de los cuatro semifinalistas de la última edición de la Copa Mitropa. Los emperajamientos respetaron el mismo orden, salvo que el SK Rapid de Viena era sustituido por el campeón suizo.

El First Vienna no pudo tomarse la revancha contra el SK Slavia y los checos volvieron a ganar. Aunque se adelantaron los austríacos por medio de Gschweidl, dos goles de Svoboda y uno de Šoltys les cerraron el paso a la final.

En el otro partido el Újpesti TE no tuvo excesivos problemas con los locales. Dominaron a lo largo de todo el partido. La victoria fue firmada con dos goles de Štephan Auer y uno de Gábor P Szabó

Por el tercer puesto:          
6 de julio de 1930          
Servette FC Genève (Suiza) First Vienna FC (Austria) 1:5

En un partido con poca historia el First Vienna se desquitó y goleó al Servette FC. Josef Adelbrecht marcó dos goles y Friedrich Gschweidl uno, con lo que ambos jugadores quedaron empatados a seis goles en el total del torneo en sengundo lugar de la tabla de goleadores.

Final:          
6 de julio de 1930          
Újpesti TE (Hungría) SK Slavia Praha (Checoslovaquia) 3:0

La final volvió a enfrentar al campeón húngaro con el checo, como había sido en la Copa Mitropa. Y una vez más volvió a ganar el Újpesti TE, confirmando así su superioridad en el terreno internacional. Tres goles de János Köves decidieron el partido. Por parte de los checos destacó el guardameta František Plánička, entonces uno de los llamados a sustituir al mítico Ricardo Zamora como mejor portero del mundo.

El balance final del torneo confirma la superioridad del fútbol centroeuropeo sobre el resto de los clubs, especialmente los húngaros. Checos y austríacos repitieron el éxito que habían alcanzado en la Copa Mitropa.

El Real Unión hizo un digno papel. Tuvo la mala suerte de emparejarse precisamente con los dos equipos más poderosos. Además, contra el SK Slavia de Praga no sólo perdió por un gol, sino que ese tanto posiblemente fue conseguido en fuera de juego.

Luis Regueiro, con cuatro goles, se clasificó en sexto lugar en la tabla de goleadores que encabezó el húngaro Štephan Auer que marcó ocho. Luis Regueiro demostró ser uno de los mejores jugadores del torneo.

Sin embargo queda por saber exactamente el papel que hubiesen tenido los campeones de España e Italia. Está claro que el Athletic Club era mucho más fuerte que el Real Unión. Los bilbaínos tenían un juego ofensivo respaldado por una sólida línea media. No perdieron ningún partido en el Campeonato Nacional de Liga. Quién sabe qué resultado hubiesen alcanzado ante los más fuertes del continente.




El balón de oro

Tengo que reconocer que no me atraen los premios a nivel individual que son entregados por los medios o instituciones, aún futbolísticas, a los futbolistas, pero como no estoy solo en este mundo tengo que otorgarles un valor, que no podía ser de otro modo, no coincide con el de la mayoría.

No es mi interés tampoco buscar enfrentamiento entre países, ni entre aficionados de clubes según qué jugador. Simplemente opino sobre lo que yo creo que es una desafortunada declaración producida primero por desconocimiento del entrevistado y segundo porque pienso que alguien ha querido confundirlo.

Dicho esto y como quiero exponer una opinión que viene relacionada con la concesión del último «Balón de Oro» concedido por «France Football», quiero felicitar al actual ganador, a la vez que lo hago extensivo a los anteriores y futuros vencedores, tanto de este como de premios similares.

Andamos siempre midiendo el valor de las cosas, inflándolas o dándole vueltas hasta que encontramos el agujero por donde introducir nuestra valoración interesada.

Así, por ejemplo, leo unas declaraciones de Leo Messi en las que el fabuloso jugador hispanoargentino y defensor de los colores azulgrana barcelonista desde antes de su adolescencia dice literalmente:»Estoy muy contento de ser el primer argentino que lo gana».

Está muy bien que don Lionel se considere argentino, faltaría más. ¿Alguien se atreve a decir lo contrario?. Pues no debería. Ahora bien, él debería cumplir con el ejemplo y dejar al resto de los mortales la posibilidad de elegir de que nacionalidad desean sentirse. ¿O no?.

Antes que él, dos jugadores nacidos en Argentina ganaron el «Balón de Oro», los Sres. Di Stefano en 1957 y 1959 y Sívori en 1961. Entonces ¿porqué estas declaraciones del Sr. Messi?.

Vamos por partes Don Lionel.

No veo la diferencia en cuanto al lugar de nacimiento. Enrique Omar Sívori nació el 2 de octubre de 1935 en San Nicolás de los Arroyos, Provincia de Buenos Aires y falleció en la misma localidad el 17 de febrero de 2005, mese antes de la nacionalización de Messi.

Alfredo Di Stefano Lauhlé vino al mundo el 4 de julio de 1926 en Buenos Aires, concretamente en el barrio de Barracas.

Y usted vió por primera vez la luz en Rosario, Provincia de Santa Fé, el 24 de junio de 1987.

Ellos nacieron en la República Argentina, como usted, ¿o acaso piensa que lo hicieron en el Virreinato del Río de la Plata?.

Por tanto, en este punto, parece que los tres son argentinos por igual.

Situándonos ya en lo puramente futbolístico no me parece que usted sea más argentino que ellos. Y me explico.

Tanto el Sr. Sívori como el Sr. Di Stefano jugaron el Campeonato argentino cosa que usted no ha hecho. El Sr. Sívori jugó para River Plate de 1954 a 1957, debutando con 17 años y disputando 63 partidos y consiguiendo 28 goles. Y hasta levantó los campeonatos de 1955, 1956 y 1957.

En 1957 fue traspasado a la Juventus de Turín italiana y con el dinero obtenido River pudo finalizarla construcción de su magnífico estadio. Si le estarán agradecidos los de la banda roja que le cambiaron la denominación de tribuna Almirante Brown por la de Enrique Omar Sívori.

Estadio Antonio Vespucio Liberti sin la tribuna Enrique Omar Sívori

Estadio Antonio Vespucio Liberti sin la tribuna Enrique Omar Sívori

Tribuna Enrique Omar Sívori, conocida como “La Popular”

Tribuna Enrique Omar Sívori, conocida como “La Popular”

Por su parte D. Alfredo jugó para River Plate y Huracán. En River jugó las temporadas 1945, 1947, 1948 y 1949 y en «el Globo» jugó la temporada 1946, cedido por los millonarios. En total, vistiendo las dos zamarras disputó 91 partidos y marcó 60 goles. También tuvo la fortuna de dar la vuelta olímpica en 1947.

Usted no se estrenó tan siquiera en el campeonato argentino y eso no es ninguna deshonra. Tuvo que salir como tanta gente para buscar otros horizontes en la vida. Quizá a lo mejor ni tan siquiera quiso salir de su país pero su situación familiar era la que era y eso es lo que ocurrió. Usted era un menor y poco podía decir.

Para darle la oportunidad a todo el mundo de hacer una comparación de sus números con los de otros estos dicen que ante uno de ellos están a la par pero ante el otro anda usted por detrás de él. Esto no hace más argentino a uno o a otros pero sirve de muestra para acercarle a usted las carreras de sus compatriotas agraciados con el mismo premio aunque usted se piense pionero.

¿Y la albiceleste?. (Ahora me pongo en pie). ¿Acaso es por aquí?. Pues va a ser que tampoco. «El Cabezón» jugó 19 partidos y anotó 9 tantos. Además, formó la delantera conocida como «Los Carasucias» que en Lima ganaron la Copa América de 1957 pasando por encima de todos sus rivales.

Estos son “Los carasucias”, campeones de la Copa América 1957 en Lima. Arriba, de izquierda a derecha: Juan Carlos Jiménez, Guillermo Stábile (seleccionador), Rogelio Domínguez, Pedro Dellacha, Néstor “Pipo” Rossi, Federico Vairo y Ángel Schandlein. Abajo, de izquierda a derecha: Oreste Corbatta, Humberto Maschio, Antonio Angelillo, Enríque Omar Sívori y Osvaldo Cruz. Maschio y Angelillo también emigraron a Italia, se nacionalizaron italianos y jugaron con la “azzurra”.

Estos son “Los carasucias”, campeones de la Copa América 1957 en Lima. Arriba, de izquierda a derecha: Juan Carlos Jiménez, Guillermo Stábile (seleccionador), Rogelio Domínguez, Pedro Dellacha, Néstor “Pipo” Rossi, Federico Vairo y Ángel Schandlein. Abajo, de izquierda a derecha: Oreste Corbatta, Humberto Maschio, Antonio Angelillo, Enríque Omar Sívori y Osvaldo Cruz. Maschio y Angelillo también emigraron a Italia, se nacionalizaron italianos y jugaron con la “azzurra”.

Entonces, es por «La Saeta Rubia». ¿Qué pudo conseguir este?. Pues este simple tan solo jugó 6 partidos consiguiendo la pobre cifra de 6 goles. A 1 por partido. Y en 1947, a la edad de 21 años ya era Campeón de América. ¡Y aún era un pipiolo!.

Alfredo Di Stefano vistiendo la elástica albiceleste

Alfredo Di Stefano vistiendo la elástica albiceleste

Señor Messi, a su edad usted «solo» ha ganado dos torneos «menores» con su selección, un Mundial Sub-20 y un oro olímpico, que no es poco, desde luego, pero acaso ¿no son sus dos compañeros, al menos, igual de argentinos que usted?.

Hay que tener en cuenta que un jugador que cruzaba el «charco» prácticamente se despedía de volver a jugar con su selección porque el transporte impedía que abandonase y regresase a su club con celeridad como ocurre ahora. Además, la legislación permitía que aunque hubiesen jugado con otra selección, una vez obtenida otra nacionalidad lo hiciesen defendiendo a un nuevo seleccionado.

Por último, vamos con el asunto de las nacionalidades.

Usted dice: «Estoy muy contento de ser el primer argentino que lo gana».

Usted comparte nacionalidad hispanoargentina desde el 26 de septiembre de 2005 y, por lo tanto, está en las mismas condiciones que el Sr. Di Stefano que también lo es desde finales de 1956, y que el Sr. Sívori que adoptó la nacionalidad italiana, sin renunciar a la suya, cuando fue a trabajar allí.

Portada de El Mundo Deportivo de Barcelona de fecha 27 de septiembre de 2005.

Portada de El Mundo Deportivo de Barcelona de fecha 27 de septiembre de 2005.

Noticia de la nacionalización española de Messi publicada en El Mundo Deportivo de Barcelona de fecha 27 de septiembre de 2005.

Noticia de la nacionalización española de Messi publicada en El Mundo Deportivo de Barcelona de fecha 27 de septiembre de 2005.

Sívori, tras su paso por Turín y Nápoles regresó a su país natal donde entrenó a varios conjuntos e incluso a la selección nacional. Murió en el mismo lugar que le vió nacer. Obviamente seguía considerándose argentino amén del cariño que a Italia le guardase.

Di Stefano ha andando yendo y viniendo tras su retirada como futbolista, entrenando a clubes españoles y también argentinos, casos de Boca Juniors y River Plate donde consiguió un campeonato con cada uno.

Di Stefano es considerado tan argentino como don Lionel desde el momento que Maradona dice el 11 de noviembre de 2009 en la entrega a «La Pulga» del trofeo «Di Stefano», fechas antes de la entrega del «Balón de Oro»: «A Alfredo todos los argentinos le queremos mucho. Los españoles también, pero Alfredo es argentino y es nuestro» (Maradona dixit). Pero aunque Maradona diga misa, existe un nombramiento como «Embajador Deportivo de la República Argentina para el Bicentenario» entregado por Don Carlos Bettini, embajador argentino en España

Hasta en la web de AFA en el artículo titulado «Leo Messi obtuvo el Balón de Oro 2009» reconocen que: «Con este resultado, Messi se convierte en el tercer jugador argentino que recibe el galardón que se entrega desde 1956…».

En resúmen, como ciudadanos me parece a mí que serán los tres igual de argentinos, pero en lo futbolístico el currículo en tierras argentinas de sus compatriotas parece algo más extenso que el suyo, lo cual no es excluyente para cotejar que también los tres sean igual de argentinos.

Lo que si se desmonta es su declaración/teoría: «Estoy muy contento de ser el primer argentino que lo gana». Y también la de todos aquellos que se manifestaron en idéntico sentido sin documentarse con anterioridad.




La primera referencia al fútbol en España

Cuando me propuse escribir la historia del fútbol en Jerez, comencé a buscar en periódicos anteriores a 1.877 que era hasta el momento el año en que aparece el fútbol en España en la provincia de Huelva, en la zona de Riotinto, como consecuencia del alquiler de las minas onubeses a una compañía inglesa.

Quise buscar unos años antes, pues sabía que en Jerez desde siempre existió una importante colonia inglesa, gracias a la elaboración y crianza de los vinos de esta zona, pues siempre fueron los ingleses los mayores consumidores del «sherry» fuera de nuestras fronteras. Tanto es así, que muchas de nuestras bodegas estaban en manos de capital inglés, como Harvey, Williams o Sandeman, por citar algunas o en otros casos buena parte de la sociedad era de procedencia británica como González-Byass.

En cualquier caso, esa colonia existente en Jerez era posiblemente muy diferente a la que años después se encontraba en Riotinto. Eran británicos de clase alta, gente adinerada o empresarios, que por tanto apenas tenían contacto con los jerezanos de a pie y sí más bien con la clase alta de la ciudad.

Como consecuencia de ello los deportes o las relaciones con la población local era mínima y sus costumbres no llegaron al pueblo.

La primera noticia que encontré fue esta publicada el 1 de noviembre de 1870, en el diario El Progreso y que decía: «Sabemos que hoy se jugará una partida de Cricket, en el sitio inmediato al hipódromo, cuyo espectáculo empezará a las doce en punto de la mañana. Por la tarde gozarán los aficionados a porrazos de un rato de Football».

Ahora bien, ¿realmente se jugaba a lo que hoy consideramos fútbol?. Esto es por el momento imposible de saber, pues entre otras cosas no encontré en días posteriores la reseña de ese partido, por tanto desconozco cuantos jugadores se alinearon en cada bando, como se llamaban los equipos, quienes jugaron o como terminó el enfrentamiento. Ni si quiera es seguro que se llegara a jugar, pues lo mismo se tuvo que suspender por la climatología o cualquier otra cuestión.

Lo que si parece claro, es que no debió ser la primera vez que se jugó a este deporte en la ciudad, pues de haberlo sido, tal vez el periodista hubiera hecho mención a que se iba a estrenar un nuevo deporte y la noticia lleva tintes como que lo que se verá ya se ha debido de ver anteriormente.

Otra cuestión es si realmente era fútbol o no. En 1863, es decir siete años antes es cuando podemos considerar que se crea el fútbol, por tanto quizás en unos tiempos en las que las noticias no corrían con tanta rapidez como hoy en día y menos a una colonia, lo que se jugó es posible que fuera aún football-rugby. Cosa que también nos puede hacer sospechar cuando en la reseña se hace mención a la palabra «a porrazos«.

Claro, que puede que el periodista si comparaba el fútbol con el cricket, un deporte donde no hay contacto o con otros deportes como el tenis que llegó a Jerez también muy pronto, una patada seria un porrazo, aparte de los innumerables roces que se dan en el deporte del balompié. Quizás ese mismo periodista si viera hoy un partido de fútbol por primera vez también diría que es un deporte donde se gozan de darse muchos porrazos.

Lo que si me quedó claro, es que tanto si era football-rugby, como fútbol, éste no cuajó en la sociedad jerezana hasta varios años más tarde, pues a lo largo del resto del siglo XIX, apenas he encontrado más reseñas hablando de fútbol en Jerez, hasta la llegada de otro inglés, Sir Thomas Spencer a principios del siglo XX, quien fundó el Jerez F.C. en 1911.

También me queda claro que si en 1870 ya los ingleses practicaban sus deportes en la ciudad, es casi seguro que Jerez fuera el primer sitio en España donde se jugara al fútbol, pues a Riotinto no lo harían hasta siete años más tarde de esta noticia y en esos siete años, es más que probable que ya en la ciudad si se jugara con las normas del fútbol, cuando aún los británicos no habían llegado a Riotinto.

Pero reitero, que el que no cuajara antes en la población jerezana pese a su temprana llegada a Jerez, debió deberse por ese elitismo que tenía lo colonia inglesa en nuestra ciudad y que impidió su mezcla con la población llana y trabajadora, quedándose sus costumbres y sus deportes, en las bodegas o en las viñas donde se encontraban los ingleses y no en la propia ciudad de Jerez de la Frontera.




La primera referencia al foot-ball en España

El 1 de Noviembre de 1870 el periódico jerezano El progreso publicaba, en su sección local, una noticia cuyo contenido está siendo en la actualidad objeto de un interesante debate ya que supondría adelantar en tres años la fecha que tradicionalmente se ha considerado para el inicio del fútbol en nuestro país, esto es, 1873 en la cuenca minera de Riotinto. La noticia en cuestión es la siguiente:

«Sabemos que  hoy se jugará una  partida de Cricket, en el sitio inmediato al hipódromo, cuyo espectáculo empezará a las doce en punto de la mañana.

Por la tarde gozarán los aficionados  a  porrazos  de  un  rato de Foot-ball«.

Y decimos supondría debido a que algunas voces autorizadas han sugerido, no sin cierto fundamento, que esta noticia podría hacer referencia en realidad a un encuentro de football-rugby y no de football-asociation, que es como era conocido el fútbol originariamente en Inglaterra.

A continuación exponemos, a la luz de los datos que poseemos, nuestra visión a cerca de esta cuestión sobre la que todavía existen muchas sombras, ya que como se comprobará más adelante no es posible emitir un juicio sobre la misma con una certeza absoluta.

Uno de los motivos aducidos es que el empleo de la expresión «a porrazos» implicaría que el juego anunciado sería rugby, debido a la dureza propia de este deporte.

Sin embargo, debemos tener presente que el fútbol era en sus inicios muy rudimentario, carente de táctica y técnica y se asemejaría a lo que hoy en día conocemos como fútbol de patio de colegio. En este sentido se expresa también el investigador onubense José Luís Domínguez, miembro de la Asociación Turística Cultural de Minas del Rey Salomón de Riotinto (Huelva), quien en su defensa de esta localidad como la cuna del fútbol español asegura que los trabajadores de origen británico practicaban el foot-ball «dándose entre ellos, patadas, pisotones y empujones por la disputa de ella (la pelota)». Además sostiene que los vecinos del pueblo denominaban a estos partidos de foot-ball como «peleas«.

Por tanto, «a porrazos» y «peleas» parecen ser equivalentes y compartir el mismo sentido, lo que corroboraría que el foot-ball practicado en Jerez en 1870 se trataría del mismo juego practicado en la zona onubense, es decir, fútbol.

En segundo lugar, se ha argumentado que el deporte referido en la noticia podría no ser fútbol debido a que el fútbol tal como lo conocemos hoy tardó en aparecer en Jerez y a que no existen otras menciones al mismo hasta principios del siglo XX.

Pero a pesar de lo anterior, el único deporte de origen inglés del que no se ha documentado tradición en Jerez es el rugby, mientras que del foot-ball sí existen otras referencias en Jerez antes del siglo XX y muy cercanas a la de 1870. En concreto fueron recogidas por Ramón Molina Barrios en su libro Historias Xerecistas (1997) y obtenidas de publicaciones locales del mundo del vino conservadas en el Archivo Histórico de la casa González-Byass, recopiladas por el archivero D. Juan Guerrero García.

Las mencionadas referencias son las siguientes:

  • «nuevo deporte de extrañas reglas y complicadas palabras extranjeras» (1876)
  • «divertimentos de empleados de firmas exportadoras inglesas radicadas en Jerez aficionados al goal» (1884)
  • «La Sociedad jerezana atenderá el pago de los gastos de desplazamiento y estancia de los marinos ingleses desde Cádiz, para celebrar una exhibición frente a nuestros destacados sport-men» (1887)

La última cita aparece referida a la práctica de un juego de pelota. Alfredo Moreno Bolaños, en «Análisis de una cita periodística que cuestiona la cuna del fútbol en España» (Minas de Riotinto, 2007) afirma que los cronistas españoles de la época «denominaban coloquialmente al juego con los pies como juego de pelota, ya que balompié no era aún una traducción asimilada por los habitantes autóctonos«, lo que demostraría que hace alusión al fútbol.

Por lo tanto, sí existen otras menciones al foot-ball en Jerez antes del siglo XX y ninguna conocida al rugby.

También se ha defendido que la colonia inglesa instalada en Jerez desde mediados del siglo XIX no mantenía contacto directo con las nuevas costumbres sociales, y por ende deportivas, que surgían en Inglaterra.

Sin embargo, los empresarios vinateros afincados en Jerez viajaban con cierta asiduidad a su país de origen para supervisar sus negocios y pasaban largas temporadas en Inglaterra. En las crónicas de sociedad era frecuente leer noticias en las que anunciaba la salida o el regreso de algún distinguido miembro de esa colonia tras pasar la época estival en su país de origen. Así mismo, Pedro Nolasco González, dueño de las bodegas González-Byass tras un periodo en Inglaterra creó en Jerez el primer club de polo de España en 1870 y una de las primeras pistas de tenis en 1884.

Ambos aspectos vendrían a corroborar que los ingleses residentes en Jerez sí mantenían lazos y vínculos periódicos con su tierra natal por lo que sí estaban en contacto con las nuevas tendencias que allí se originaban.

De todo lo anterior podemos concluir que:

  • a) la expresión «a porrazos» no se refiere a rugby sino a fútbol.
  • b) que existen una serie de referencias a este deporte en Jerez antes del siglo XX y ninguna tradición rugbística.
  • c) que la colonia inglesa de Jerez mantenía frecuentes contactos con Inglaterra.

Dejamos para el final el argumento de mayor peso. Este sostiene que la noticia aparecida en 1 de Noviembre de 1870 no puede hacer referencia al fútbol ya que la separación definitiva entre football-rugby y football-asociation tuvo lugar un año después, es decir, en 1871. De este modo, la palabra football aludiría genéricamente al rugby, cuya práctica estaba más extendida.

Pero también es necesario considerar que en 1863 se produjo una primera separación entre ambos juegos que dio lugar a la Football Asociation, en torno al código de reglas de Cambridge. Es cierto que la mayoría de clubes no acataron las nuevas reglas y se separaron dando lugar a la Football Rugby Union pero otros sí lo hicieron, comenzando a disputar partidos de un fútbol similar al que se practica en la actualidad por diversas zonas de Inglaterra.

Por tanto, resulta prácticamente imposible determinar con total precisión si un partido de foot-ball disputado en estas fechas lo era siguiendo las reglas del rugby o las del fútbol. De este modo, el juego que se menciona en la noticia referida a Jerez en 1870, importado por los ingleses residentes la ciudad, pudo ser o bien rugby o bien foot-ball, aunque teniendo en cuenta las aclaraciones anteriormente expuestas es probable que se tratara de fútbol.

CONCLUSIÓN

Los miembros de la colonia inglesa de Jerez que disputaron el encuentro de foot-ball a porrazos (ya hemos demostrado que esta expresión no se refiere a rugby) en 1870 pudieron importarlo en una de sus frecuentes visitas a su tierra natal. Si optaron por las reglas del fútbol-rugby o del fútbol-asociación es algo que no podemos conocer aunque si nos atenemos a las referencias al foot-ball en la ciudad en años sucesivos y la nula existencia de noticias, referencias o tradición rugbística en Jerez, nos decantamos porque se tratase de un encuentro de fútbol como el que hoy conocemos.

Esta mención, y hasta que no se demuestre lo contrario con evidencias irrefutables, sería por lo tanto la más antigua referencia al fútbol conocida en nuestro país y Jerez la primera ciudad en la que practicó este deporte.

Pero, ¿ello debe restar importancia a la consideración de la zona de Riotinto como la cuna del fútbol español? En mi opinión, no. El fútbol en Jerez se desarrolló de manera más intermitente e informal que en Huelva, que durante años fue el único núcleo con actividad futbolística.

Desde estas líneas reivindicamos el eje Riotinto-Jerez como la cuna del balompié nacional. Ya fuese de la mano de rudos mineros o de esforzados trabajadores de la vid, esta región andaluza de fuerte implantación inglesa fue receptiva a los usos y costumbres importados por los ciudadanos de origen británico, entre los que destacó sobremanera el fútbol. Y es que si en Jerez nació, el fútbol en Huelva creció y adquirió personalidad propia.