El escándalo de los falsos oriundos: se destapan los primeros fraudes 

El escándalo de los falsos oriundos: se destapan los primeros fraudes 

Resulta imposible determinar cuándo llegó el primer “oriundo” a nuestro fútbol. Y no sólo por razones puramente estadísticas, sino también conceptuales.

Para empezar, hasta octubre de 1948 la R.F.E.F. no abrió un registro específico de foráneos, lo que equivale al arrinconamiento en el limbo de cuantos, imperando los requisitos de 1911, vulnerasen la norma sirviéndose de los cuestionables censos decimonónicos y las escasas medidas de control. Constan, en cambio, algunas trapisondas fechadas entre 1916 y 1933, al oficializarse por primera vez el fichaje de futbolistas extranjeros con el límite de dos por club. Hasta ese momento, desde 1911, cuando el “foot-ball” era estatutariamente amateur, a cualquier extranjero se le exigían como mínimo dos años de asentamiento previo en nuestro suelo, y por ende ininterrumpidos. Hubo incumplidores, claro, puesto que sin registros, la tentación para el toreo normativo era grande. Por citar algún caso, pocos con tanta repercusión como el de Juan Garchitorena.

Juan Garchitorena posando como galán de los años 20 cuando trataba de abrirse camino en Hollywood.

  Hijo de españoles, había nacido en Filipinas mientras aún ondeaba allí la bandera española, pero cualesquiera que fuesen las razones, lo inscribieron como súbdito estadounidense en la embajada de Manila. Gozaba, por tanto, de pasaporte o cédula identitaria con las barras y estrellas. Al trasladarse a España, tiempo después de que se perdieran los últimos vestigios del antiguo imperio, su primo, gran estrella barcelonista del momento, lo introdujo en el club azulgrana la temporada 1915-16. No era ningún portento con el balón en los pies, y sí, en cambio, medroso en pleno imperio de la furia o el patadón, aparte de presumido hasta el punto de no marcar un gol de cabeza, a puerta vacía y con el campo hecho un lodazal, por no embarrar su cuidadísimo peinado. Hoy sería un futbolista efímero y olvidado, si alguien, conocedor de su biografía, no hubiese interpuesto una denuncia contra el F. C. Barcelona por alineación indebida en el Campeonato Regional de Cataluña, ya que los extranjeros tenían vedada su intervención en el mismo. Resumiendo, pérdida del partido, sanción al club y carpetazo a la andadura amateur de Garchitorena.

Hasta hace unos años, cuando Fernando Arrechea destapara la verdadera identidad y genealogía del infractor, la historiografía “culé”, sin que se sepa muy bien por qué, atribuyó erróneamente al futbolista de pocas tardes la nacionalidad argentina. Sí reflejaba, en cambio, otros pasajes de su posterior andadura: La toma de un buque con rumbo a la costa Este norteamericana; sus días como galán de salones, o más prosaicamente gigoló, mientras se esforzaba por tomar al abordaje su propio futuro en Hollywood; la relación sentimental que mantuviera con una popularísima estrella femenina del momento, merced a la cual conseguiría llevar a cabo aquellos sueños como actor segundón en celuloide… Aunque eso sí, nadie pudo leer en las marquesinas su apellido completo, excesivamente largo y complicado para los estadounidenses. Tanto en los títulos de crédito como en la publicidad hollywoodense, y hasta en la lápida que identifica su tumba, el antiguo infractor deportivo se convirtió en Juan Torena.

Hasta ahí, un ejemplo estadístico que además nos introduce en el sendero de lo conceptual. Porque con una visión posterior, no ya la sujeta a normas vigentes, sino incluso a las de hace setenta años, Garchitorena hubiera sido un oriundo. Y no el único.

Otro futbolista azulgrana, éste de enorme valía, pues fue internacional y para muchos críticos poco tuvo que envidiar a los mejores defensas europeos entre 1933 y 1935, reunía igualmente requisitos de oriundo, si tal figura hubiese tenido entonces carta de naturaleza. Se llamaba Ramón Zabalo Zubiaurre y nació en South Shields, Inglaterra (27-VII-1910), donde la familia se había traslado por las obligaciones profesionales del progenitor. Era muy niño cuando regresaron a Cataluña, estableciéndose en la localidad de Fuerte Pío, donde se hizo futbolista en el club local -Fortpiense-, hasta llamar la atención de los ojeadores azulgrana durante el campeonato 1929-30.

Debido a su nacimiento en la por entonces metrópoli imperial, resultó que cuando los “culés” decidieron ficharlo, no poseía la nacionalidad española, y tal circunstancia le impedía competir profesionalmente. Ambas partes pactaron entonces su nacionalización, a cambio de una cantidad económica y la promesa de que tan pronto lo llamasen a filas, el club abonaría la cuota militar, entonces cifrada en 1.000 ptas., más el costo de un uniforme. Porque la cuota equivalía a la libranza del servicio militar, si algún pobre diablo se reenganchaba en su nombre, al no tener donde caerse muerto. Sin adoptar la nacionalidad española quedaba libre de pasar por los cuarteles, a coste cero, por lo menos mientras permaneciese fuera de Inglaterra, ya que los británicos muy bien pudieran declararlo prófugo. Pero ello hubiera implicado seguir en el Fortpiense.

En enero de 1932, ante la evidencia de que no le incrementaban el sueldo, conforme a lo prometido, sino que se lo habían rebajado, como a toda la plantilla, por mor de las tardías consecuencias que tuvo por nuestros pagos el crac bursátil de 1929, montó en cólera. Las 700 ptas. mensuales que liquidara hasta entonces, se convirtieron en 600, y para remate existía un agravio comparativo respecto a los brasileños Jaguaré y Fausto Dos Santos, a quienes abonaban 1.000 mensuales alineándolos tan sólo en choques amistosos, puesto que nuestro fútbol seguía cerrado al fichaje de extranjeros. Se le dio a entender que no podía compararse con dos internacionales de tanta fama, y aquello ya fue el remate: “¡Ah!, ¿no? -se comentó habría dicho-. ¿Acaso yo soy menos internacional que ellos? Es más, en el campo ni siquiera igualan mi rendimiento”.

Ramón Zabalo hubiera sido un “oriundo” de haber nacido 30 años después. En la Europa que le tocara vivir, quiso solucionar sus problemas cambiando reiteradamente de nacionalidad.

Subyacía, como trasfondo, que el F. C. Barcelona tampoco había cumplido del todo su compromiso liberatorio de la mili. Alguna publicación trató de exculpar a la entidad, lucubrando sobre una hipotética declaración de excedente de cupo, algo que chocaba frontalmente con la realidad. Zabalo tuvo que cumplir unos meses de mili como enchufado, en el Regimiento de Badajoz, porque la directiva barcelonista decidió ahorrarse las 1.000 ptas. O sea, dos semanas del salario correspondiente a los “turistas” brasileños. Puestas las cartas sobre la mesa, el correoso defensor se declaró en rebeldía, amenazando con una de estas dos opciones: Primera, permanecer un año sin jugar, fichando a continuación por cualquier otro club español o extranjero. Y segunda, diligenciar la nacionalidad británica, aduciendo haber abrazado la española por sugerencia paterna, cuando aún era menor de edad, de modo que cumplida esa mayoría, entonces cifrada en los 21 años, deseaba recuperar el estatus que siempre tuvo: el de ciudadano británico.

Bravatas de esta índole solían resolverse entonces, más o menos como hoy cuando al futbolista se le considera importante activo societario. Con un incremento de ficha, abrazos públicos y reincorporación a los entrenamientos, aunque como en su caso el periodo de rebeldía durase cinco meses. Ello explica que a lo largo del ejercicio 1932-33 disputase tan sólo 7 partidos de Liga. Pero los dimes y diretes no habían concluido aún. Tan pronto el alzamiento militar de julio del 36 derivase en Guerra Civil, pidió y obtuvo la nacionalidad inglesa, considerándola garante de mayor inmunidad. Así se lo comunicó al Barcelona, donde por cierto seguía sin renovar contrato, emplazándoles a tomar las medidas legales de cara a su futuro deportivo, considerando la nueva condición. Prueba evidente de que Zabalo no perdía el tiempo, es que su segunda nacionalización interesada tuvo lugar el 30 de julio de 1936; tan sólo doce días después de la sublevación. Para entonces ya había defendido internacionalmente a España en 11 ocasiones, y con pasaporte británico abandonó Cataluña, enrolándose en el fútbol francés.

Competía con el Racing de París cuando se proyectó una especie de bolo, conformando una selección europea para medirse al equipo nacional inglés. Puesto que él contaba entre los mejores en su puesto, y además lo tenían muy a mano, fue incluido entre los componentes del combinado europeo. Hasta que un periodista pulcro puso las cosas en su sitio. Ramón Zabalo, por mucho que hubiera representado a España hasta hacía poco, era británico. Y obviamente, ningún súbdito de su graciosa majestad podía enfrentarse a Inglaterra, Gales o Escocia, sin incurrir en grave afrenta. Dicho de otro modo, el advenedizo y buen defensa quedó retratado.

Concluida la Guerra Civil, su britanidad se convirtió en problema. Las componendas de Arthur Neville Chamberlain ante las bravatas de Hitler, que hicieran exclamar a Winston Churchill aquello de “Pudisteis optar entre la guerra y el honor, y habéis elegido la indignidad; pues tendréis guerra, y os tocará afrontarla sin honor”, se convirtieron en hecho cierto. Gran Bretaña declaró la guerra a Alemania y, temiendo su movilización, Zabalo optó por cruzar nuevamente los Pirineos.

Aunque las referencias resultan imprecisas, y parte de ellas dignas de poco crédito, parece que le fueron recetados un par de años de servicio militar al otro lado del estrecho. Tal vez porque revisada la documentación castrense, alguien pensara que su mili anterior tuvo mucho de tomadura de pelo. Una cosa está clara: No lo incluyeron en ninguna lista de futbolistas represaliados, o a depurar mediante una suspensión federativa temporal. Consta, en cambio, que mientras se hallaba al otro lado del estrecho jugó algunos partidos con la U. D. Melilla, e incluso estuvo entrenando al elenco la temporada correspondiente a 1942-43. Cuesta explicar, sin embargo, en condición de qué logró reingresar en nuestro fútbol, puesto que volvió a ser alineado con el Barcelona durante el campeonato 1944-45, cuando sus días de corto ya estaban acabados. No pudo influir su nacionalidad inglesa -nadie se acordó de abolir la incorporación de jugadores foráneos-, toda vez que sus dos añitos como militar de tropa en suelo africano, lo reconvertían de facto en español. Posteriormente estuvo regentando una fábrica de lejías y productos químicos, hasta fallecer en Viladecans, Barcelona, el 2 de enero de 1967, víctima de un infarto a los 56 años.

Y todavía hubo otro caso mucho menos conocido, de futbolista empeñado en competir con un estatus que nunca tuvo. Respondía al nombre de Francisco Reboredo Mosquera. A grandes rasgos, esta fue su historia.            

Nació en Buenos Aires, el 3 de setiembre de 1914, antes de que sus padres, emigrantes gallegos a la búsqueda de un porvenir más halagüeño, emprendieran el retorno. Registrado como súbdito argentino, tanto al otro lado del océano como en Galicia, nadie, ni él mismo, se preocupó de modificar su situación a medida que fueran cayendo las hojas del calendario. Tras forjarse como futbolista en el Hércules de la capital coruñesa, antes de que echase a rodar la pelota el ejercicio 1933-34 se incorporó al Deportivo de La Coruña, como medio y supuestamente español. En 1936, luego de tres campañas con la camiseta deportivista y comprendiendo que la Guerra Civil llevaba visos de prolongarse, cruzó sin ningún problema la frontera de Tuy, rumbo a Oporto, gracias a su pasaporte argentino. Entonces el fútbol de nuestros vecinos era menos competitivo que el español, razón suficiente para que la directiva lusa lo recibiera con los brazos abiertos.  Alineado como ariete, para extraer provecho a su poderoso remate aéreo, estuvo siguiendo la guerra a través de la prensa y un receptor de radio, sin que nadie le molestase ni a la ida ni en el retorno. Cuando leyera el último parte bélico, también como ciudadano argentino, volvió a cruzar el Miño y sin rendir cuentas ni someterse a depuración por tomar otrora las de Villadiego, reapareció por el Deportivo. Allí desarrolló los campeonatos comprendidos entre 1939 y 1947, sin sobresaltos y como auténtico comodín entre la zona ancha del campo y los puestos de ataque.

Nunca fue un ídolo; ni siquiera un jugador de relumbrón. Pero el fútbol, al menos, le permitió vivir más que dignamente mientras la ciudadanía común pasaba las de Caín. Todo, porque si tanto antes como después de la guerra pasase por español, durante la misma supo arreglárselas para ejercer de extranjero, esquivando los “campos de clasificación”, eufemismo edulcorante de una realidad tristísima: recintos carcelarios donde los súbditos extranjeros aguardaban un rescate o la repatriación promovida desde sus embajadas. Centros de hacinamiento, a menudo con un solo caño de agua para mil desdichados, a quienes ni siquiera la Cruz Roja libraba del hambre, la disentería o la caquexia.  Sus dos años largos compitiendo con el Oporto se dieron por inexistentes, a este lado del Miño. No se le exigió ningún transfer internacional, ningún informe militar, puesto que como súbdito extranjero, la guerra no iba con él, y así pudo seguir como argentino encubierto. ¿Por qué la R.F.E.F. iba a denegar una ficha a quien ya militara en el Deportivo, antes del conflicto?

Francisco Reboredo, argentino de quita y pon en tiempos convulsos, aunque todos lo considerasen gallego por los cuatro costados.

Francisco Reboredo, argentino de quita y pon en tiempos convulsos, aunque todos lo considerasen gallego por los cuatro costados. 

Una vez desligado del club deportivista, aún estuvo exprimiendo las últimas pesetas al balón, en el Club Santiago y el Juvenil de la Coruña, mientras a España llegaban desde Argentina los buques de Perón cargados con trigo, carne o patatas. Luego, convencido de que al otro lado del charco ataban a los perros con longanizas, tomó un buque en Vigo, rumbo a Buenos Aires, para acabar ejerciendo como entrenador sobre todo entre Venezuela y Portugal. Todo ello mientras las federaciones españolas pre y posbélicas parecieron no enterarse de sus idas y venidas. La muerte se lo llevó relativamente joven, el 19 de enero de 1973, con 58 años.

Tan sólo una curiosidad. Su hermano Manuel, coruñés desde la cuna, llegó a alinearse con el Celta de Vigo a lo largo del campeonato 1942-43. Y lo hizo como español de pura cepa.

Tras la II Guerra Mundial hubo que retocar no pocos códigos civiles, en materia de nacionalidades. Algunos estados vieron modificada su extensión física. Núcleos poblacionales que un día pertenecieran a un país, transmutaron a otro. Y no sólo eso. Varios incluso cambiaron de bloque, con su traducción en espantadas migratorias y el incremento exponencial de apátridas. Surgió entonces la idea de otorgar dobles nacionalidades, e imponer una mayor laxitud a la elección de nuevas patrias. Fue en medio de ese panorama cuando comenzó a tener sentido el concepto internacional de oriundo, que por cierto ya aplicara en su día Benito Mussolini, beneficiando, de paso, al fútbol transalpino.         

Expuestos ya algunos modelos de vulneración normativa arcaica, recordemos que tras la Guerra Civil continuó abierto el portillo importador de futbolistas, hasta el límite de 2 por club. Un completo disparate, cuando el Sr. Troncoso, militar de rango y primer presidente federativo franquista, airease su intención de tender hacia un fútbol menos profesionalizado, proponiendo, incluso, la denegación de fichas a cuantos no acreditasen una ocupación laboral, o ser estudiantes de verdad, aparte de futbolistas. Palabras que rápidamente arrastró el viento, no en vano se ha dicho que la primera derrota del régimen victorioso se produjo cuando tratara de embridar al deporte rey. Resulta obvio que ante la catastrófica situación de España, con sus infraestructuras deshechas, el campo semiabandonado, millares de presos hacinados en cárceles y penales infectos, moradas destruidas, hambre, frío, racionamiento, pertinaz sequía y un tenebroso porvenir, se dio por sentado que a nadie podría ocurrírsele fichar jugadores foráneos. Y eso que ya durante la primera Copa del Generalísimo, disputada en 1939, antes que el primer campeonato liguero de reanudación, defendiera al marco del Racing de Ferrol el húngaro Gyula Alberty, suplente de Ricardo Zamora en el Madrid C. F. republicano. Este espigado y buen guardameta, casado con una madrileña, decidió seguir viviendo en España hasta que unas fiebres tifoideas lo llevaran al cementerio de Granada, cuyo club defendía, el 9 de abril de 1942, con sólo 30 años.

El primer fichaje de un futbolista extranjero sin paso previo por nuestros estadios, corrió a cargo Santiago Bernabéu para su Real Madrid. Era mexicano, natural del D. F., contaba 24 años cuando estampara su firma a pie de contrato, y respondía a la filiación de José Luis Borbolla Chavira. Causó una auténtica revolución popular, mientras los medios de difusión se preguntaban si al “manito” podría permitírsele competir, o lo devolverían a México. Tanto el propio Bernabéu, como la R.F.E.F. salieron al paso en seguida, afirmado que manteniéndose vigentes los acuerdos de 1933, el ingreso de Borbolla era completamente legal. Desgraciadamente resultó un fiasco. Su lentitud y escaso vigor físico, los campos embarrados y la brutalidad consentida por los árbitros, hicieron que su depurada técnica luciese con cuentagotas. Cedido primero al Deportivo de la Coruña, en 1944-45, y al Real Club Celta en 1946-47, tan sólo llegó a disputar 22 partidos de Liga en dos años y medio, con 7 goles marcados. Por cierto, uno de esos partidos, nada más, luciendo la camiseta blanca.

No hubo que esperar mucho para que otros jugadores procedentes del extranjero le siguieran los pasos. Sobre todo cuando en 1949, al firmarse un convenio entre Argentina y nuestro país, se admitiera durante tres años la incorporación de dos futbolistas argentinos por club, sin que ocuparan plaza de foráneos. Y estos, unidos a los otros dos ya vigentes, arrojaban un saldo máximo de 4 por entidad. Un país depauperado, todavía con cartilla de racionamiento y cupos de gasolina, al quedar en desuso el gasógeno, invertía en futbolistas cuando el eslogan de “Ni un hogar sin lumbre, ni una mesa sin pan”, para muchas familias continuaba siendo una simple declaración de intenciones.

Sin irnos por las ramas, vaya el siguiente cuadro de incorporaciones entre 1948 y 1956, indicando origen del foráneo, su nacionalidad, Federación de procedencia y club importador. Los “oriundos” aparecen obviamente como españoles, incluso en los casos que dicha condición se obtuviera mediante atajos, chapuzas documentales o acreditación de padres postizos. A pie de tabla se incluyen algunas aclaraciones imprescindibles.

FUTBOLISTA NATURAL. NACIONALID. PROCED. FECHA CLUB
Arquímedes Herrero Errobidar Argentina Argentina México 30-VIII-47 Valencia
José A. Valdivielso Tetamandi Argentina Española Venezuela 9-IX-47 At. Madrid
Antonio Navarro Cánovas Argentina Argentina México 27-IX-47 R. Madrid
Rubén Aveiro Insfrán Paraguaya Paraguaya Venezuela 30-IX-47 At. Madrid
Juan Laureano Martín Argentina Argentina Portugal 31-I-48 Granada
Manuel Rocha Bastos Argentina Argentina Portugal 4-II-48 R. Madrid
José M.ª Gomes Bravo Portuguesa Portuguesa Portugal 17-II-48 R. Sociedad
Juan Gómez Padula Argentina Argentina Venezuela 17-IV-48 C.D. Español
Oscar Garro Guzmán Argentina Argentina México 12-VI-48 R.C. Celta
José Gómez Sánchez Argentina Argentina México 12-VI-48 R.C. Celta
Miguel Goodman Vargas Inglesa Inglesa Gibraltar 30-VI-48 B. Linense
Alfredo Duarte Borge Inglesa Inglesa Gibraltar 30-VI-48 B. Linense
Rafael Franco Reyes Argentina Española México 21-VI-48 D. Coruña
Rafael Ponce de León Argentina Española Argentina 16-VIII-48 D. Coruña
Enzo Parissi Giometti Italiana Italiana Italia 3-IX-1948 Esp. Indust.
Larbi Ben Barek Marroquí Marroquí Francia 11-IX-48 At. Madrid
Marcel Domingo Algara Francesa Francesa Francia 11-IX-48 At. Madrid
Joaquín Valle Benítez Española Española Francia 16-IX-48 C.D. Español
Olegario Garín Carril Española Española Francia 25-IX-48 Logroñés
Georges Dard Fontaine Francesa Francesa Francia 2-X-48 Sevilla
Mateo Nicolau Garí Argentina Argentina México 10-X-48 Barcelona
José M.ª Martín Rodríguez Española Española Francia 27-X-48 D. Coruña
József Lakatos Pasztor Húngara Española Francia 30-X-48 R. Unión Irún
John Fox Watson Escocesa Inglesa Inglaterra 3-XI-48 R. Madrid
Florencio Caffaratti Chisalvo Argentina Argentina México 5-XII-48 Barcelona
Michel A. Cherigny Montalvo Francesa Francesa 10-XII-48 C. Valldemia
Samuel Cherigny Montalvo Francesa Francesa 10-XII-48 C. Valldemia
Lucidio Baptista da Silva Brasileña Brasileña Uruguay 24-XII-48 Barcelona
Antonio Vucetich Alder Argentina Argentina México 12-I-49 C.D. Español
Marcos Aurelio di Paulo Argentina Argentina México 21-I-49 Barcelona
Roger Dard Fontaine Francesa Francesa Francia 30-III-49 Sevilla
Ernesto Candía de Santis Argentina Argentina Argentina 25-IV-49 At. Madrid
Juan Saurí Pujol Cubana Cubana 30-V-49 U.D. Figueras
Borge C. Mathiensen Andersen Danesa Danesa Francia 18-VIII-49 R. Santander
Jyörgy Nemes Neufeld Húngara Húngara Francia 6-IX-49 R. Santander
Mauricio Froger Yersay Francesa Francesa Francia 6-IX-49 R. Valladolid
Dagoberto Moll Lequeira Uruguaya Española Uruguay 8-IX-49 D. Coruña
José Lujambio Ruibal Uruguaya Uruguaya Uruguay 8-IX-49 D. Coruña
Bertil Backvall Sueca Sueca Suecia 9-IX-49 R. Valladolid
Aridex Calligaris Carneliti Italiana Italiana Francia 10-IX-49 R. Sociedad
Jorge Cos Vila Venezolana Española 20-IX-49 Barcelona
Luis Prais Bernardo Uruguaya Uruguaya Uruguay 28-IX-49 Barcelona
Lashen Ben Mohamed Chicha Marroquí Marroquí Francia 3-X-49 At. Tetuán
Hippolyte Brun Francesa Francesa Francia 3-X-49 Baracaldo
Humberto Giménez Martínez Argentina Argentina Uruguay 24-X-49 Barcelona
Omar Nekkache Marroquí Marroquí Francia 9-XI-49 C.D. Español
Ricardo Salaverry García Uruguaya Española Uruguay 25-X-49 R. Oviedo
Kadmiri B. Mohamed Abdeluhab Marroquí Marroquí Francia 4-XI-49 S.D. Mahgreb
Pedro Pablo Sará Giordano Argentina Española Argentina 25-XI-49 R. Oviedo
Manuel Araujo Pérez Portuguesa Portuguesa 7-XII-49 C.F. Luarca
Claudio Vergonzat Francesa Francesa 30-XII-49 Vasconia
Miguel Pedro Mantino Pirane Argentina Argentina Argentina 31-I-50 R. Oviedo
Stefan Pozdech Kunvsky Checoslovaq. Checoslovaq. 10-II-50 D. Zamorana
Emilio Sierra Torrent Cubana Cubana 22-II-50 Rosaleda
Lázsló Garambolguy Húngaro Húngaro 22-II-50
Juan Vaccaro Suárez Española Italiana 25-II-50 San Gervasio
José Lima Rosa Inglesa Española Inglaterra 24-III-50 Sevillana
Pietro Miquele Vinci Gualarini Italiana Italiana Italia 10-IV-50 Sevillana
Julio Corcuera Rabadán Argentina Española Argentina 22-VIII-50 D. Coruña
Osvaldo García Nardi Argentina Española Argentina 22-VIII-50 D. Coruña
Nicolae Szegedi Simatoc Rumana Rumana Italia 23-VIII-50 Barcelona
Louis Hon Antonín Francesa Francesa Francia 4-IX-50 R. Madrid
Jean Antoine Luciano Durando Francesa Francesa Francia 4-IX-50 R. Madrid
Sandor Licker Húngara Húngara Austria 6-IX-50 Granada
Carlos Javier Gutiérrez Corina Uruguaya Española Francia 11-IX-50 C. D. Málaga
Sergio del Pinto Masetti Italiana Italiana Italia 19-IX-50 G. Tarragona
Rodolpfe Walther Frieda Suiza Suiza Suiza 31-X-50 Chamartín
Enrique Pazos Antín Argentina Argentina 2-XI-50 Argüelles
Werner Uwe Burger Nissen Española Española 2-XI-50 Constantina
Sergio Rodríguez Viera Uruguaya Española Francia 3-XI-50 C. D. Málaga
Mohamed Ben Mahjoub Marroquí Marroquí Francia 3-XI-50 R. Santander
Vicenzo D. di Paola Cammarota Argentina Argentina Italia 16-XI-50 U.D. Lérida
Ángelo Bollano Bisio Italiana Italiana Francia 28-XI-50 R. Murcia
René Raphy Adolphe Francesa Francesa Francia 28-XI-50 R. Murcia
Janos Hortkó Szabai Húngara Húngara Italia 30-XI-50 R. Zaragoza
José Valle Román Argentina Argentina Italia 4-XII-50 U.D. Lérida
Hans Leif Larsen Danesa Danesa Dinamarca 13-XII-50 Sevillana
Fernando Straatsman Legleiter Española Española 13-XII-50 Mestalla
Abderrazak Ben Mohmed Marroquí Marroquí Francia 28-XII-50 R. Murcia
György Mogoy Seniza Húngara Húngara Italia 2-I-51 Mallorca
Andrey Otto Húngara Húngara Italia 3-I-51 Granada
Antonio Mario Imbelloni de Leo Argentina Argentina Chile 24-I-51 R. Madrid
Roque Olsen Fontana Argentina Argentina Argentina 15-III-51 R. Madrid
Andrej Prean Nagy Húngara Húngara Francia 19-I-52 Las Palmas
Joseph Samu Pancsics Hungría Hungría Francia 17-IX-52 R. Zaragoza
Bela Sárosi Bus Hungría Hungría Portugal 8-X-52 R. Zaragoza
Charles Ducasse Duperou Francesa Francesa Francia 15-X-52 R. Sociedad
Jiri Hanke Hiron Checoslovaca Checoslovaca Francia 30-X-52 Barcelona
Guillermo Díaz Zambrano Chilena Chilena Chile 22-I-53 R. Zaragoza
Alexandar Arangelovich Yugoslava Yugoslava Francia 27-I-53 At. Madrid
Jaime Ramírez Banda Chilena Chilena Chile 10-II-53 C.D. Español
Julio César Britos Vázquez Uruguaya Uruguaya Uruguay 25-III-53 R. Madrid
Heriberto Herrera Udrízar Paraguaya Española Paraguay 4-IV-53 At. Madrid
Francisco Molina Simón Española Española Chile 28-V-53 At. Madrid
Servaas Wilkes Laarts Holandesa Holandesa Italia 15-IX-53 Valencia
Andrés Prieto Urréjola Chilena Chilena Chile 3-X-53 C.D. Español
Alfredo S. Di Stefano Laulhe Argentina Española Colombia 16-XI-53 R. Madrid
Atilio López Rivero Paraguaya Paraguaya Paraguay 20-IV-54 At. Madrid
Adolfo Riquelme Miranda Paraguaya Paraguaya Paraguay 20-IV-54 At. Madrid
José Héctor Rial Leguía Argentina Española Uruguay 14-VI-54 R. Madrid
Ramón Alb. Villaverde Vázquez Uruguaya Española Uruguay 12-VII-54 Barcelona
Juan Carlos Lorenzo Pereira Argentina Española Francia 18-IX-54 At. Madrid
Julio Outerelo Rodríguez Uruguaya Española Uruguay 26-X-54 R.C. Celta
Rafael Souto Castro Uruguaya Española Uruguay 4-III-55 At Madrid
Florentino López López Española Española México 5-IV-55 Valencia
Eulogio Martínez Ramiro Paraguaya Española Paraguay 1-IX-55 Barcelona
Augusto Melanio Olmedo Bretón Paraguaya Española Paraguay 5-IX-55 Barcelona
Mario Villaverde Vázquez Uruguaya Española Uruguay 10-XII-55 Esp. Indust.
Gilberto Navarro Peidró Española Española Francia 26-I-56 Esp. Tánger
Juan Arm. Benavídez Rodríguez Argentina Española Argentina 27-II-56 C.D. Español
Oscar Coll Marengo Argentina Española Argentina 11-III-56 D.D. Español
Benjamín César Santos Ferndz. Argentina Española Italia 6-X-56 D. Coruña
Raymond “Kopa” Wlodarczyck Francesa Francesa Francia 8-X-56 R. Madrid
Ernesto Gutiérrez Bonomo Argentina Española Argentina 8-X-56 R.C. Celta
Carlos Nogueras Roca Española Española Venezuela 26-XI-56 C.D. Español
Agustín Gómez Pagola Español Española U.R.S.S. 26-XI-56 At. Madrid

Ahora las aclaraciones.

Cuando el espacio de procedencia no incluye el país de cuya Federación llegara el transfer, es porque éste no existió. Dicho de otro modo, esos jugadores nunca habían competido, bien por razones de edad, o porque se hubieran formado desde muy niños en nuestro suelo. Fueron los casos del cubano Juan Saurí Pujol, en Cataluña desde que tuviera 2 años; de los hermanos Michel y Samuel Cherigny, con larga residencia española, o el venezolano Jorge Cos Vila, que contradiciendo a la Federación resultó ser español con carta de naturaleza.

Agustín Gómez Pagola, a quien la Federación Española otorgó el número registral 111, respondiendo a la solicitud cursada por el At. Madrid, era un “Niño de la Guerra” vasco, componente de las expediciones organizadas por el Socorro Rojo Internacional y el gobierno del Lehendakari Aguirre, a través de su consejero de Acción Social, Sr. Gracia, cuyo destino era la Unión Soviética. En la U.R.S.S. se hizo hombre y futbolista meritorio, hasta que regresara con la primera expedición de repatriados. Pasó sin dificultad el interrogatorio llevado a cabo por miembros de la brigada político-social, bajo supervisión del oficial puertorriqueño que la C.I.A. delegase, puesto que la tensión entre bloques vivía sus momentos más álgidos. Sometido a prueba por los “colchoneros” en un partido amistoso, donde se mostrara pasado de peso, fuera de forma y harto vulnerable, dos directivos le aseguraron podía darse por contratado. Es muy posible que vieran en su fichaje más una oportunidad propagandística que un refuerzo real, soñando, quizás, con posibles titulares de esta índole: “El Atlético ficha a un internacional ruso”. “La víctima soviética que el Atlético repatrió”. Pero finalmente, desde la cúpula rojiblanca esa incorporación fue vetada, según testimonio del propio futbolista, “porque aunque los aviadores ya no fueran amos del equipo, tampoco podían consentir en sus filas a quien se llevó la mano al pecho cuando atronaba la Internacional”.

Sorprendentemente, tanto la C.I.A. como los funcionarios de la brigada social, no detectaron a un comunista convencido que bien pronto se dedicó a organizar células del P.C. Votó favorablemente la moción de Santiago Carrillo, durante los días previos a la entrada de tanques rusos en Praga (verano de 1968), consistente en condenar al comunismo soviético si la invasión tuviera efecto. Pero esa devoción carrillista no constituyó obstáculo para que más delante participara en un proyecto de escisión prosoviética, junto a Eduardo García, cuya meta final pasaba por poner en un brete el liderazgo del propio Carrillo. Tanto en su faceta política, como personal, lo cierto es que dejó traslucir infinidad de aristas. También junto a Eduardo García organizó una manifestación ante la sede del P. C. en Moscú, con el propósito de dinamitar la reunión que Dolores Ibárruri, “Pasionaria”, iba a tener con los fieles a Carrillo. Para remate, como responsable jerárquico del ya legalizado Partido Comunista de Euskadi, organizó una escisión contra la corriente “eurocomunista” que el propio Santiago Carrillo lideraba. Hechos que contrastan con el papel de Carmen, su esposa, hija del asesinado Sánchez Biezma en 1948, encargada de preparar, como guardesa, el domicilio madrileño en que Carrillo viviera desde finales de 1976.

Huelga indicar que el At. Madrid nunca le extendió ficha, conforme una mano anónima escribiera en el renglón de observaciones: “No llegó a inscribirse”. Expulsado de España por sus actividades, aunque desarrollara en Moscú gran parte de su vida, falleció en la antigua Checoslovaquia. Sus restos mortales, no obstante, fueron trasladados a la otrora capital soviética.          

A casi todos los futbolistas húngaros se les inscribió españolizando sus nombres reales, bien porque estuvieran nacionalizados, se diera por descontado ese proceso a la mayor brevedad, o ellos mismos lo hubiesen traducido al santoral castellano cuando los bautizasen. Esto último, habida cuenta de que en la España nacional-católica, los evadidos del bloque comunista debían tomar las aguas baptismales por la mañana, antes de obtener la nacionalización esa misma tarde. Así, Jószef Lakatos se convirtió en José, György Nemes en Jorge, los Lászsló, como Garambolgyi, en Ladislao, Béla Sárosi en Alberto, quién sabe en base a que extraña mutación, o Sandor Licker en Alexander. Y ya puestos, también se pasó revista al rumano Nicolae Simatoc, para el fútbol, “Szegedi”, convertido en Nicolás, o a los checos Jirí Hanke, en adelante Jorge, o Stefan Pozdech, Esteban. Por cierto, en lo tocante a Kubala, otro Ladislao, gran estrella de nuestra Liga durante el decenio de los 50, junto con Alfredo Di Stéfano, no fue recogido en el registro federativo de extranjeros. Como surgieran infinitos problemas para otorgarle ficha, sin duda dejarían para más adelante su reflejo, una vez resueltas las dificultades. Y la mala memoria hizo el resto. Lo llamativo es que no enmendaran el error cuando en 1967 gestionasen su transfer internacional a la estadounidense N.A.S.L., donde la troupe Kubala-Daucik, casi al completo, invadió el efímero Toronto Falcons.

Llama poderosamente la atención que en un registro de teóricos extranjeros, o si se prefiere de futbolistas nacidos fuera del país, se incluyera a españoles perfectamente identificados como tales. Son los casos de Joaquín Valle, Olegario Garín, José M.ª Martín, Fernando Straatsman, Werner Uwe Burger, Gilberto Navarro, Francisco Molina, Florentino López, Carlos Nogueras o Agustín Gómez Pagola. Tan anómala inclusión exige breves apuntes biográficos.

Francisco Molina, catalán trasplantado a Chile, internacional con el país andino, se dejó ver por nuestros estadios sin ocupar plaza de extranjero. En la imagen, honores de poster en la revista “Estadio”, aunque fuese mediante un rústico fotomontaje y con la coloración artificial de hace tres cuartos de siglo.

Werner Uwe Burger, con indudable ascendencia germana, había nacido en Sevilla y siempre habitó en sus inmediaciones. Fernando Straatsman Legleiter nació en Foyos (Valencia), y jamás compitió en clubes extranjeros. Aunque Olegario Garín sí lo hiciera en Francia, antes de enrolarse en el ya extinto C. F. Logroñés, mantuvo la nacionalidad española cuando los avatares bélicos llevaran a su familia hasta el otro lado de los Pirineos. A Francisco Molina Simón, nacido en Súria (Barcelona) el 29 de marzo de 1930, esas mismas circunstancias lo trasplantaron junto a la cordillera andina, convirtiéndose en futbolista bajo pabellón del Santiago Wanderers y la Universidad Católica. En Chile, igualmente, inició estudios de Ingeniería Civil y Químicas, que acabaría abandonando al asentarse como profesional del balón. Más adelante, sin embargo, mientras dirigía el juego desde el centro del campo, volvió a matricularse, esta vez en Historia y Filosofía. Cuando fichara por el At. Madrid había sido 8 veces internacional con Chile, lo que obviamente acredita su doble nacionalidad, contradiciendo lo reflejado en la plica federativa. Íntimamente se sentía más chileno que español, y así quedó de manifiesto cuando el 23 de marzo de 1957 regresara a aquella tierra, en la que dejó de existir el 14 de noviembre de 2018.

Otra prueba del tratamiento otorgado en Chile a Molina. Reportaje y entrevista de dos páginas en huecograbado.

El alcoyano Gilberto Navarro Peidró, nacido el 27 de noviembre de 1935, no sólo residió en Marruecos desde la infancia, sino que se formó como juvenil en la Unión Atlética Deportiva Casablanca, hasta debutar con su primer equipo. Marruecos era entonces un territorio bajo doble administración: española, al Norte, y francesa en la franja meridional, tres veces y media más extensa que la controlada por nuestro país. Según él mismo asegurara, tuvo ofertas para trasladarse a Francia, proponiéndosele, incluso, su nacionalización. Pero sintiéndose a gusto donde estaba, prefirió desoírlas. Cuando el cúmulo de atentados, algaradas y la inseguridad general se adueñara del área Sur, bajo administración gala, desde París se ordenó suspender aquella Liga, lo que se tradujo en una tentadora oferta del España de Tánger, mientras la vertiente Norte, mucho más pacífica, vivía sus últimas fechas como Protectorado. Tuvieron que expedirle un transfer internacional desde la Federación Francesa, aunque ese cambio de equipo no se tradujera en salida del país naciente. Con la independencia del hasta entonces Protectorado alauita fichó por el Granada, contribuyendo con sus 21 goles al ascenso de los nazaríes a 1ª División. En 1958 fichaba por el Sevilla, donde las lesiones nunca le respetaron, tal y como iba a ocurrir después, en el R. C. D. Mallorca. Había sido internacional con la selección española “B” ante Portugal, pero tantos y tan sucesivos pasos por el dique seco le tenían amargado. Su desánimo, en fin, le aconsejó el adiós a los estadios, cuando a los 28 años y en otras circunstancias, aún hubiese tenido cuerda para varios más.         

 Joaquín Valle Benítez, y su hermano Luis, gran futbolista igualmente, era hijos de un diputado del Frente Popular por Las Palmas de Gran Canaria. Razón suficiente para que, sorprendidos en la capital republicana ante el estallido bélico, acabaran huyendo a Francia sabiéndose objetivo de las brigadas del amanecer. Luis ya había sido internacional ante Yugoslavia, en Belgrado, pero Joaquín, por razón de su edad, no pasaba de meritorio en el amateur del Madrid C. F. Afincados en la Costa Azul, ambos se enrolaron en el Olypique de Niza, donde el pequeño acabaría anotando 372 goles en 395 partidos, cifra que aún lo mantiene como máximo anotador de la entidad en toda su historia. Sumaba ya 32 abriles cuando por fin hizo el viaje de vuelta, para ingresar en el Real Club Deportivo Español, de Barcelona, mermado por tanto trote y en baja forma. Si la afición “perica” contaba con sus virtudes de bombardero, le sobraron razones para la decepción, pues únicamente se alineó en un partido de Liga, sin apenas brillo.

No menos curiosa fue la historia de Florentino, inscrito en el Registro Civil como Floreal -uno de los meses del calendario revolucionario francés-, cuyo padre, sindicalista de la CNT, huyera a Francia en 1939 con sus dos hijos y la esposa embarazada del tercero, consciente de las represalias esperables tras la victoria franquista. Desde Francia partieron hacia México, en el “Mexique”, naciendo durante la travesía el último hijo. Reinscrito en el país azteca como Florentino, la familia fue prosperando al tiempo que él se convertía en seguidor acérrimo del Club España, y especialmente de Gregorio Blasco, su cancerbero y antiguo componente del Euzkadi. El páter familia, empero, no veía con buenos ojos tanto empeño del vástago por convertirse en jugador profesional. Los negocios emprendidos iban viento en popa y soñaba con ceder el relevo algún día a los herederos. Pero un adolescente puede ser terco hasta la exageración, y el aprendiz de portero hubiese ganado a cualquiera en ese aspecto.

Cedió el padre, cuando al chaval le extendiera un contrato el Irapuato, a sus 16 años, y poco después celebrara el ascenso a 1ª División. Según los mentideros futbolísticos mexicanos, incluso el León, club grande en aquel momento, llegó a tenerlo en su órbita pese a contar nada menos que con la “Tota” Carbajal, primer futbolista en disputar cinco fases finales del Campeonato Mundial. Entonces el cántabro Nando García, antiguo jugador del Racing de Santander prebélico y F. C. Barcelona, así como entrenador del Irapuato, informó sobre él favorablemente a la directiva del Valencia, algo que no gustó en demasía al progenitor, ya resignado a lo inevitable. El hombre veía con mejores ojos una aproximación al Real Madrid. Maleta en mano, Florentino se presentó en Chamartín pidiendo una oportunidad como español emigrado a México, y portero de buen nivel en la liga azteca. Los 40.000 pesos con que se descolgara el Irapuato en concepto de traspaso, frustraron su fichaje en beneficio del Valencia, que acabó cerrando un contrato de cesión. Claro que por el momento, hasta hacer méritos, pagara la novatada en el C. D. Mestalla.

Florentino, un desconocido para los aficionados al fútbol españoles, triunfó a lo grande en México. En la imagen durante sus últimos días de corto, con el escudo del Toluca en el pecho.

Florentino tenía pendiente el cumplimiento del servicio militar obligatorio, y sobre dicha cuestión no anduvo muy avispada la entidad “ché”. Para cuando se decidieron a mover influencias, al chico ya lo habían destinado a Mallorca. O sea que el despiste se resolvió con una nueva cesión al primer equipo balear, antes de convertirse la temporada 1957-58 en miembro de la primera plantilla valenciana, como suplente de Goyo.

Aquel verano se dejó caer su padre por España, de visita. Transcurridos 18 años desde el parte triunfal, la férrea dictadura de los primeros lustros se había atemperado mucho y los tecnócratas empezaban a desembarcar en altas instancias del régimen, propugnando una progresiva desideologización. El país parecía reconstruirse desde sus cimientos, mientras los primeros turistas se dejaban ver al volante de coches extraídos de las películas. Y como el antiguo sindicalista no había regresado tan sólo para reconciliarse con su pasado, sino también, o sobre todo, con el propósito de negociar la libertad del muchacho, se puso a ello manoseando el argumento de que estaban en deuda con él, por no arreglarle lo de la mili. Aun a costa de dar la tabarra, acabó saliéndose con la suya.

Parece que la intención familiar consistía en un retorno a México, pero en Madrid les salió al encuentro Ángel Rodríguez “El Feo”, uno de los más activos intermediarios de esa época, si bien ya un tanto en horas bajas. Éste se lo llevó al Real Madrid, para acabar fichando para el Plus Ultra, entonces equipo filial “merengue”. A sus 24 años no parecía una mala opción, puesto que desde ahí podría acumular méritos con vistas a abordar el primer elenco. El argentino Domínguez continuaba sin convencer a los técnicos, al tiempo que en Alonso asomaban los primeros efectos del calendario. Si la plantilla de Santiago Bernabéu precisaba un portero de garantías para el siguiente decenio, ¿por qué no pudiera se él? Lástima que una cosa sean los sueños, y otra la realidad. Si bien sus actuaciones con el Plus Ultra poco tuvieron de reprochables, en la casa blanca prefirieron decantarse con Vicente, ya muy cuajado en el barcelonés R. C. D. Español, y para colmo fue creciendo el interés por Araquistain, de quien la prensa donostiarra contaba maravillas. En resumen, nunca contó con oportunidades reales en la entidad merengue.

Rendido a la evidencia tomó un vuelo hacia México, con la carta de libertad en el bolsillo y un anillo en el dedo corazón, al haberse casado con la novia que conociera en Valencia. Y una vez en el Distrito Federal, a fajarse bajo el marco del Toluca, convirtiéndose en portero de tronío con el respeto de la afición. Los forofos toluqueños lo apodaron “El Lince”, al tiempo de atribuirle gran parte del mérito en la consecución de la Liga y el Campeonato de Campeones en 1966-67 y 1967-68, así como el título de la CONCACAF correspondiente a 1968. Justo en julio de ese año fue homenajeado por la peña constituida con su nombre, al cumplirse su centésima alineación consecutiva con el subcampeón de la Liga mexicana. Se retiró durante la temporada 1970-71, por desavenencias con su entrenador y el presidente del club, contando ya 36 años y luego de 11 campañas con los Diablos Rojos, durante las que disputó más de 400 partidos, de ellos nada menos que 363 consecutivos. Todavía 50 años después seguía siendo para lo opinión pública mexicana el segundo mejor portero de aquel fútbol, por detrás del mítico Antonio Carbajal. Sea leyenda o realidad, nadie discute que llegó a jugar con un dedo índice roto, con el hombro dislocado, infiltraciones en los tobillos, una máscara protectora mientras tenía un pómulo roto, e inyecciones en la zona del cuello para aliviar sus problemas de tortícolis. Sorprendentemente, 10 días después de haberse operado de menisco ya estaba ejercitándose en el estadio.

Su estampa espigada, envuelta en un jersey azul, con esa toalla en el fondo de la red y varias naranjas que exprimía durante los partidos no sólo para refrescarse, sino con el propósito de impregnar las manos en su jugo y otorgarles mayor adherencia al balón, se hizo emblemática. Hubo, incluso, algún movimiento para convertirlo en internacional mexicano durante la época de Ignacio Trelles como seleccionador, pero parte de los aficionados se mostraron reacios ante la posibilidad de verse representados por un extranjero, puesto que siempre tuvo a gala sentirse tan español como mexicano. En 1965, hallándose aún en activo, montó un restaurante de cocina española en Toluca, con un “chef” español al frente. El caso es que cuando su padre falleciera, se replanteó muchas cosas, como si creyera llegado el momento de resetear su propia existencia. Y entre los reajustes, uno consistió en traspasar aquel restaurante. Corría el año 1971. Luego fue accionista en líneas de autobuses y regentó una empresa de transportes internacionales, con sus hermanos. En 1984 regresó a España, a La Moraleja, en Madrid, acompañado de su esposa, madre e hijos, con vistas a instalarse definitivamente. “Estaba bien allá -confesó entonces-, pero la inseguridad es tan grande… Tengo pistola con derecho a utilizarla en mi domicilio, y según a qué sitios ya no puedes ir. Así que me las arreglé para ir poniendo aquí una pata del negocio, pensando en volver a las raíces”.

Se convirtió en socio del Real Madrid, celebrando con júbilo cada triunfo de la “Quinta del Buitre”, y disfrutaba de su vida patriarcal, pues tenía tres hijas, un varón y numerosos nietos. En 2000 se retiró definitivamente de la compañía de transportes que a menor escala había organizado en Madrid. Por esa época acabó trasladándose al municipio de Alcobendas, y si bien sentía que el fútbol español tal vez no le hiciera justicia, reconocía que la vida quiso compensarle, tratándole muy bien. Ese era uno de los españoles a quien la R.F.E.F. colara de rondón en su libro de extranjeros, poniendo de manifiesto que en ese órgano nadie tuvo muy claro el resbaladizo terreno por donde se movían. Porque, si pensaron en registrar a cuantos llegasen de federaciones extranjeras, con un transfer internacional, ¿por qué anotaron a Juan Saurí, a los hermanos Michel y Samuel Cherigny, al venezolano Jorge Cos y a otros 150 largos, añadidos durante los cuatro lustros siguientes?

Lo que mal empieza, rara vez termina bien. Y aquel deficiente registro de incorporaciones foráneas iba a acabar abochornando a muchos, aunque a fuer de sinceros, la infracción de los dos primeros falsarios ni remotamente tuvo que ver con el método, modo y manera en que se tramitaban documentaciones. Los culpables iniciaron sus manejos al otro lado del Atlántico. Sus instigadores o cómplices aguardaban tensos al sur de los Pirineos. El embajador de Asunción se hacía cruces ante la porquería que empezaba a destapar. Y la Federación Española de Fútbol presidida por Juan Touzón Jurjo, abogado, subdirector del Banco de Vizcaya, presidente del At. Madrid y miembro de honor de la Asociación de Prensa madrileña, además de hombre cultivado, fue la última en enterarse. El protagonismo estelar lo detentaban dos futbolistas paraguayos y un armenio afrancesado, con tentáculos esparcidos por la América del Sur hispanohablante. Los secundarios lucían en las solapas insignias del Barcelona. Y al Delegado Nacional de Deportes, pillado a contrapié, le tocó dar la cara sin haberse equivocado en nada.

Vayamos con los hechos, presentando al cabeza de reparto, Eulogio Martínez Ramiro.        

Natural de Asunción (11-III-1935), se había formado en la cantera del Atlántida desde donde pasó al Libertad, por esa época club más importante del país y muy próximo al poder político, hasta el punto que el general Alfredo Stroessner, presidente paraguayo desde que encabezase un golpe de estado en mayo de 1954, detentaba igualmente la presidencia honoraria de dicho club. El descaro, una técnica muy depurada y sus goles, tardaron poco en convertir al muchacho en pieza codiciada por los intermediarios de turno, algunos muy activos durante los años de permisividad en nuestro suelo. Fue Arturo Bogossian quien finalmente se hizo con poderes de representación, aceptando el Libertad, de muy buen grado, su idea de subastarlo por Europa. Y mediando aquel personaje capaz de hacer trampas ante el más bragado tahúr del Mississippi, poca limpieza cabía esperar.

La prensa paraguaya se hizo eco en junio de 1955, del falso interés que desde Madrid habrían manifestado por la joven perla sus dos entidades más señeras. Y fiel a su cometido, el embajador de España en Asunción, José González de Gregorio, trasladó al ministerio de Asuntos Exteriores en nuestra capital aquellos recortes, como anexo a un primer informe donde se daba cuenta de la onerosa inversión en divisas (45.000 dólares, 2.700.000 pts. al cambio del momento) que su fichaje iba representar. En posteriores escritos el embajador constataba que el club interesado no sólo por Eulogio Martínez, sino por el también paraguayo Augusto Melanio Olmedo Bretón, era el Barcelona, y que el representante de ambos trató de obtener para ellos la nacionalidad española en la propia embajada, como hijos de españoles, mediante unas falsificaciones lo bastante burdas para ser detectadas de inmediato por los funcionarios.

“Ninguno de ambos jugadores son hijos de españoles -rezaba otro escrito fechado en Asunción el 7 de octubre de 1955-, y por tanto no pueden optar a la nacionalidad española. (…) En vista del resultado negativo de esas gestiones han intentado lograrlo por otros medios, habiéndose dirigido al Viceconsulado honorario de la Nación en Encarnación, llegando incluso a ofrecer dinero al titular. Como según noticias recibidas, los representantes de referencia no parecen cejar en su empeño, considero oportuno ponerlo en conocimiento de V.E. para el caso de que por algún medio pudieran sorprender la buena fe de las autoridades españolas, presentando a Martínez y Olmedo como españoles”.

La profusa documentación ministerial del caso nos permite reconstruir, paso a paso, aquella sucesión de injerencias, “recomendaciones”, tratos de favor, sobornos y amenazas ni siquiera disimuladas, para vergüenza del fútbol y de quienes entonces lo emponzoñaran.

Cayetano Re, Eulogio Martínez y Juan Ángel Romero, tres de los muchos futbolistas paraguayos cuyo desembarco en España tuvo lugar por mediación de Bogossian.

Diez días después, un nuevo mensaje diplomático empeoraba las cosas para Arturo Bogossian y su representado. Luego de trasladar el abandono del representante a Melanio Olmedo para ocuparse solo de Eulogio Martínez, ante la mayor cotización de éste, narraba que “Finalmente convencieron al Agente Consular de la Nación en Quindy, Don Ernesto Mendaro Núñez, no sé todavía por qué medios, para que extendiera acta de presentación de un documento de reconocimiento como hijo natural de Eulogio Martínez por un español, Estanislao Martínez, no “Ángel Martínez”, que en la partida primitiva presentada en esta Embajada aparecía como padre natural. El Agente Consular les otorgó después de bastantes vacilaciones, el testimonio que trataron de legalizar sin éxito en este Ministerio, y en vista de ello lo enviaron a Buenos Aires con el fin de hacerlo llegar a España. Al tener noticia de lo anterior, hice presente al Agente Consular, Sr. Mendaro, que sin perjuicio de que pudiera llevarse a cabo investigación en el asunto, le suspendía temporalmente en sus funciones de acuerdo con el artículo 40 del Reglamento de Vicecónsules y Agentes Consulares Honorarios, pues en la expedición del citado documento había incurrido en graves infracciones de fondo y forma, además de arrogase facultades que no poseía, por no corresponder a su jurisdicción dichas actuaciones”.

El tocomocho además de seguir vivito y coleando, iba a alcanzar cotas insospechadas cuando directivos del Club Libertad se hicieron recibir en la Embajada de Asunción, donde expresaron su deseo de hallar una respuesta al problema tan rápida como satisfactoria. Las presiones sobre el embajador no habían hecho sino empezar. Poco después, durante la Asamblea General del club se afirmaba que el asunto de las documentaciones seguía su curso normal, por lo que el transfer pudiera darse por hecho en cuestión de días. Paralelamente, la prensa paraguaya publicó varios artículos responsabilizando al embajador de obstruccionismo, ante unos papeles por demás veraces. Y a manera de refuerzo, varios ministros paraguayos, incluido el Dr. Sánchez Quell, responsable de Relaciones Exteriores, contactaron personalmente con José González de Gregorio advirtiéndole que la cuestión de Eulogio Martínez se había tratado en el mismísimo Consejo de Ministros, y atendiendo a la buena relación entre ambos países estaban seguros de ver disipada tanta intransigencia. Ya fue el colmo que aprovechando una comida, el presidente de la República, Alfredo Stroessner, le manifestase ante varios ministros su interés en “solucionar el fichaje del chico por el Barcelona”, rogándole intercediese en tal sentido ante quien fuera preciso.

Pese a ello, el 29 de diciembre de 1955 el corajudo y honesto embajador remitió al ministerio español de Exteriores un recordatorio de las distintas irregularidades cometidas, ante el viaje que proyectaba a España el presidente del Club Libertad, Sr. Villalonga, con el propósito de resolver cualquier traba. La contundencia de algunos párrafos era muy clara, al plantear que incluso desde un punto de vista político, plegar velas “aunque tuviera simplemente carácter gracioso, podría ser interpretado aquí como reconocimiento de lo justificadas que son las peticiones del Club Libertad, e incluso como falta de seriedad por parte de las autoridades españolas”.

Pero el cerco a que hubo de enfrentarse aquel hombre debió ser tremendo, tanto en Asunción como desde París, donde se hallaban Eulogio Martínez y el inefable Bogossian, empeñados en colar a través de aquella embajada las falsificaciones documentales. Sólo así se explica que el 21 de enero de 1956 dirigiese a Madrid otro escrito, inquiriendo sobre si procedería hallar una solución que armonizase los interese paraguayos con alguna medida del Ministerio de Gobernación, concediéndose al futbolista la nacionalidad española por Carta de Naturaleza. Para entendernos, nacionalizándolo a toda prisa aprovechando una ley urdida en favor de intelectuales prestigiosos, artistas de renombre, empresarios de éxito y en general cuantos pudieran rendir elevados servicios al país de acogida. Eulogio Martínez, aunque hubiera sido internacional en 14 ocasiones, era tan sólo un futbolista primerizo, con todo por demostrar a este lado del océano.

Eulogio Martínez, excelente futbolista con muy mal fario, pudo jugar con el Barcelona gracias a la Carta de Naturaleza que para él firmase expresamente Francisco Franco.

Eulogio Martínez, excelente futbolista con muy mal fario, pudo jugar con el Barcelona gracias a la Carta de Naturaleza que para él firmase expresamente Francisco Franco.

La respuesta del 2 de febrero de 1956, firmada en Madrid por el Director General de Asuntos Consulares, Félix Iturriaga, ya prometía desde su encabezamiento: “Querido José: Me están mareando los futbolistas del Barcelona y el embajador Díaz de Vivar con el famoso asunto de la nacionalidad de Eulogio Martínez”. A continuación, tras exponer la contumacia de los aludidos, aferrándose a unos papeles como mínimo muy dudosos, se sinceraba: “A mí me hace el efecto, a la vista de esos documentos, que el segundo es más falso que Judas, pues aun no sabiendo cómo se verifica el reconocimiento en esa República, me parece rarísimo que no haya ido por el procedimiento directo y natural, es decir que el padre que reconoce y es español, haya acudido al Consulado otorgando la oportuna escritura y obtenido la aprobación judicial para el reconocimiento”.

Otro párrafo recogía: “Te escribo esta carta porque el asunto está muy envenenado; los catalanes creen que aquí no les damos la nacionalidad para que no figuren en el equipo del Barcelona, y que en cambio nos volcamos cuando se trata del Madrid. Y según me dice el Embajador Paraguayo también por ahí parecen estar los ánimos muy revueltos”.

La españolidad de Olmedo y Eulogio Martínez parecía cifrarse como única posibilidad en esa Carta de Naturaleza con firma de Francisco Franco, “en prueba de amistad y afecto al Presidente de la República del Paraguay, que ha mostrado gran interés en el asunto”. Porque para desconsuelo de ambos futbolistas (Melanio Olmedo reaparecía como parte del paquete), de Bogossian y el embajador paraguayo en Madrid, escritos cruzados entre el Director General de Asuntos Consulares, el Director General de Seguridad, el Presidente de la Delegación Nacional de Deportes y el Subsecretario del Ministerio de Justicia, concluían taxativamente y del peor modo, tras poner en solfa la catarata de irregularidades cometidas: “Lo que de orden del Sr. Ministro de Asuntos Exteriores traslado a V.E. para su conocimiento y a fin de que se evite el que pueda obtenerse por dichos futbolistas pasaporte español u otro documento análogo. Dios guarde a V.E. muchos años”.

La Carta de Naturaleza, o como entonces se decía, “la gracia del Caudillo”, constituía único salvavidas. Aunque nadie pareció tener en cuenta que esa excepcionalidad estaba vetada a menores de edad, y si Olmedo contaba ya 23 años, Eulogio Martínez, epicentro de la polémica, aún no había cumplido los 21. Tuvo que ser el embajador en Asunción, González de Gregorio, quien entreviese la salida, pues recuérdese que al permanecer cerrado nuestro fútbol a los extranjeros, la codiciada pieza “culé” sólo podía vestir la camiseta azulgrana si fuera reconocido como español. Y conste que para entonces el monto total del fichaje -puede que en conjunto los de Martínez y Olmedo-, ya había ascendido hasta los 60.000 dólares (3.600.000 ptas.)

Ésta fue la alternativa ofrecida desde la embajada española en Asunción, y finalmente aceptada en Madrid por los estamentos concernidos: “Eulogio Martínez nació, según los datos que yo tengo, el 11 de marzo de 1935, así que el 11 de marzo próximo tendrá 21, edad requerida para solicitar la nacionalidad española en las condiciones antes mencionadas. Estimo que otorgarle la nacionalidad por un acto meramente administrativo sería poco aconsejable, redundaría en perjuicio del prestigio de esta Representación y pudiera suponer el reconocimiento de la razón que no asistiera a los intervinientes en la cuestión, valiéndose de procedimientos torcidos e ilegales”.

El Barcelona se salió con la suya, puesto que Eulogio Martínez y Melanio Olmedo Bretón se incorporaron a su plantilla. El primero brilló sobremanera durante cuatro de sus seis campañas en la ciudad condal. Cuando comenzase a acumular peso, sin dejar por ello de anotar goles, fue facturado al Elche (2 temporadas) y At Madrid, donde ya con un aspecto en extremo adiposo, apenas pudo lucir. Una última intentona en el barcelonés C. D. Europa, evidenciando en 2ª División su para entonces prominente barriga de Buda, le sirvió de despedida con 31 años. De él se recuerdan filigranas imposibles al borde del área, con las que dejaba sentados a un par de adversarios, “sombreros” perfectos y alardes de valentía ante aquellos centrales de mirada amedrentadora y serrucho en cada bota. Quien mejor glosara lo que Eulogio Martínez fue sobre el césped hasta que sus kilos de más lo ahogasen, fue el brasileño Evaristo Macedo Filho, fichado por el Barcelona en junio de 1957. Como invitado de honor en el palco de Las Corts, presenció la exhibición de puntería y facultades que el nacionalizado por gracia del general Franco luciera ante el At. Madrid en una eliminatoria de Copa. Eulogio marcó 7 goles, y puesto que el recién llegado debía competir por un puesto en la delantera “culé” ante el triunfador de la tarde, los periodistas buscaron sus impresiones. Evaristo, más adelante también jugador del Real Madrid, les regaló el titular con su respuesta: “No sé por qué me han traído. A lo mejor para barrer el vestuario…”

Al margen del fútbol, donde tuvo ocasión de celebrar dos títulos de Liga, otros dos de Copa, e igual número de trofeos en la recién constituida Copa de Ferias, precursora de la Copa de la UEFA, tuvo una existencia cuajada de sobresaltos económicos. Siempre aseveró que le engañaron al fichar, aceptando un contrato muy bajo para lo que entonces se abonaba. Que su primera ficha frisó las 250.000 ptas. por temporada, y las renovaciones no representaron una mejora real. Pero es que 250.000 ptas., mensualidades aparte, más lo que podía acumular en primas compitiendo en un club como el Barça, eran un dineral en 1956 ó 1957, cuando el salario mensual de muchos españoles frisaba las 3.000. El negocio hostelero a que se dedicara tras colgar las botas casi lo llevó a la ruina, y cuando merced a distintas ayudas parecía remontar el repecho, fatídicamente perdió la vida 23 días después se ser arrollado por un vehículo cerca de Calella, sin cumplir la cincuentena, mientras cambiaba una rueda pinchada de su coche, a pie de arcén.

Melanio Olmedo pudo haberse ahorrado el viaje, vistos los resultados, evitando de paso muchos dolores de cabeza a los funcionarios de la embajada española en Asunción. De España pasó al fútbol portugués, incluido un paseíto por Madeira. Y de vuelta a su país ejerció con éxito el cooperativismo, antes de hacer carrera política arrimado a un dictador golpista.

El defensa central Melanio Olmedo, a quien se otorgara la nacionalidad española sin ningún merecimiento, puesto que no llegaba ni a medianía, se fue por donde vino luego de disputar sólo 7 partidos como azulgrana durante dos temporadas, y recetársele una infructuosa cesión al Lérida, cuya camiseta únicamente defendió en 6 ocasiones. Igualmente, mientras preparaba su salida en busca de mejor suerte, estuvo reforzando al barcelonés C. D. Europa, sin lograr el ascenso a 2ª División, su gran objetivo. Pero la vida te da sorpresas, como cantara “El Gato” Pérez, y supo hacerse un hueco en la política, empezando desde abajo.

A finales de los años 50, el gobierno paraguayo decidió abrirse hacia áreas sin apenas explotar. Una de ellas, denominada Ciudad del Este, concentró a gran número de agricultores y ganaderos, cuya elección para salir adelante pese al escaso apoyo gubernamental, fue el cooperativismo. Y allí estuvo él, doblando el lomo, dirigiendo y coordinando labores, hasta dar cuerpo real a la Colonia Presidente Stroessner, rebautizada como Minga Guazú, expresión que traducida del guaraní sería algo así como “gran colaboración de todos”. Afiliado al Partido Colorado, constituido en derredor de Alfredo Stroessner, sería designado alcalde del núcleo que contribuyese a consolidar. Falleció con 80 años el 4 de febrero de 2012, como consecuencia de distintos problemas derivados de la diabetes que padeciera, sin acordarse siquiera que un día le regalaran la ciudadanía española, cuando debería haber ido a la cárcel por falsificación documental.

Arturo Bogossian, villano mayor en el reparto, continuó haciendo negocios con los clubes españoles, sin que sus antecedentes le pasaran factura en demasía. Y sobre todo continuó engañando a parte de los jugadores cuyos intereses decía representar. A Juan Ángel Romero Isasi, la segunda mejor zurda de nuestra Liga, después de la de Puskas, le hizo creer que su destino sería el Real Madrid, cuando lo tenía apalabrado con el Elche. Y otro tanto al recientemente desaparecido Jun Carlos Lezcano, asegurándole ingresar en el Valencia, por más que también lo facturara a Elche. A éste, además, consciente de su temperamento y propensión a llamar a cada cosa por su nombre, lo dejó tirado en el aeropuerto de Barajas, para no dar la cara. Cuando el muchacho llamó a la oficina del mercachifle, su secretaria le dijo que iba a jugar en una ciudad llena de palmeras, muy cerca de Benidorm, y hasta le dio instrucciones sobre dónde tomar el autobús de línea. Bogossian tan sólo hizo acto de presencia cuando, días después, el enojo del magnífico interior se diluyera un tanto.

En el ministerio de Exteriores aquel bochorno, con el Barcelona, Melanio Olmedo, Eulogio Martínez y el inefable Bogossian imponiéndose a la legalidad, sentó muy mal, y peor todavía entre el funcionariado de rango adscrito a la Oficina Consular, desde donde partieron quejas y advertencias a la Delegación Nacional de Deportes. Este órgano político, en manos de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S., el partido único desde que concluyese la barbarie incivil, curándose en salud comenzó a barajar los posibles beneficios de reabrir el portillo importador. De ese modo no volverían a ser pillados en falso. El Barcelona, como saliera del trance sin magulladuras, iba a tardar poco en reincidir. Una cohorte de chamarileros seguía ofreciendo desde América productos “garantizados” y a muy buen precio, aunque al más significado entre todos, el armenio Bogossian, la directiva “culé” lo tuviese vetado durante el mandato de Agustín Montal junior, quizás temiendo que en adelante pudieran mirarle con lupa todos los papeles en los ministerios de Exteriores y Gobernación.

El gran tocomocho de los falsos oriundos calentaba motores, puesto que Melanio Olmedo y Eulogio Martínez apenas acababan de escribir las primeras líneas de un prólogo.         




El Escándalo de los falsos oriundos: Antecedentes

Hasta hoy no se ha abordado con la amplitud, profundidad y el imprescindible soporte documental, aquel escándalo que con el balón de por medio abochornara no sólo a nuestro fútbol, o a los órganos supranacionales del deporte rey, sino a las más altas instancias políticas de un país que por fin empezaba a no ver en Europa al enemigo. Aquella podredumbre, de la que tantos obtuvieron pingües beneficios, fue urdida por una tribu de chamarileros futbolísticos sin otra ética que la del “a mí me las den todas”, con la imprescindible colaboración de funcionarios corruptos al otro lado del océano, y presidentes o juntas directivas de distinto pelaje por nuestros pagos. El desinterés de una, o unas Federaciones futboleras empeñadas en mirar hacia otro lado por no herir susceptibilidades, hizo el resto, hasta embadurnar con toneladas de mugre y una acre pestilencia al ministerio de Asuntos Exteriores, y por ende a su Secretaría Consular. Primero se quiso tapar la polvareda bajo alfombras de Crevillente o Arraiolos, entonces muy comunes en los despachos oficiales. Pero era tan fuerte el hedor, y tanta la miseria, que ni abriendo de par en par las ventanas desaparecía el rastro de putrefacción. Los medios informativos, tímidamente primero, puesto que imperaba la censura previa, y con sumo cuidado tras promulgarse la Ley de Fraga -toda vez que facultaba el secuestro de ejemplares en los quioscos-, pasaron medio de puntillas sobre una cuestión que hubiese dado para titulares de triple cuerpo. Y aun así, las cosas se contemplaban en función de filias y fobias, haciéndose eco de notas de prensa emitidas por el club local, o enarbolando el “y tú más”, si la gatera quedaba lejos o no se vislumbraba un burladero.

En las escasas ocasiones que todavía se recuerdan esos hechos, suele citarse como detonante del escándalo aquella inoportuna sinceridad del paraguayo Irala, cuando al ser presentado ante los periodistas como futuro jugador del Barcelona, asegurase haber sido internacional en su país. De inmediato, uno de los concurrentes puso voz a lo que todos pensaban: “¿Cómo que internacional con Paraguay? Entonces no puede fichar por ningún club español. La actual normativa lo prohíbe”. Así era. Con el portillo importador cerrado a cal y canto para nuestro fútbol, ni siquiera los descendientes de españoles llegados con pasaporte de nuestro país podían competir como profesionales, si hubieran vestido otra camiseta internacional. Incluso si lo hicieron en categoría juvenil. El desastre de “la roja” en el Campeonato Mundial de Chile (1962), sumado a la nueva normativa FIFA, según la cual ningún futbolista podía ser internacional con más de una selección, indujo a la Delegación Nacional de Deportes a incorporar dicha cláusula, con el propósito de beneficiar a nuestro equipo nacional. Pero Irala, demasiado buen chico, o malísimamente aleccionado, se mantuvo firme: “Pues he sido internacional varias veces”. Añadiendo, tras un breve suspense: “Internacional, lo mismo que otros…”

Ponía en solfa lo ya sabido para entonces: que más de dos, de cinco, e incluso de diez “oriundos”, nunca debieron haber recibido el pláceme federativo para fichar por nuestros clubes. Que las certificaciones expedidas en Buenos Aires, Paraguay, o en menor medida Montevideo, tenían el mismo valor que un doblón de chocolate.

Ante tan directa confesión, la R.F.E.F. no tuvo otro remedio que denegar su ficha, propiciando la cólera del club catalán. Y a día de hoy, según la historiografía azulgrana, la contratación del abogado Roca Junyent, más adelante uno de los padres de nuestra Constitución, así como político de relieve hasta el rejonazo mayúsculo que sufriera en las urnas su nuevo proyecto político, habría desencadenado una tormenta de proporciones imprevistas. Algo que no es del todo real, conforme se expondrá, llegados a ese punto. Y es que para entonces, la Real Federación Española de Fútbol estaba muy al tanto acerca del ínfimo valor de certificaciones sobre ausencia de entorchados internacionales. Más aún, conocía de sobra que no todos cuantos llegaban mostrando a los fotógrafos un flamante pasaporte español, lo obtuvieron sin servirse de pagos bajo mano, atajos e internadas por extraños vericuetos.

Pero no anticipemos acontecimientos. Antes, como instrucción imprescindible del rompecabezas, vaya un sucinto cuadro sinóptico sobre los distintos cambios normativos en materia de futbolistas extranjeros.

Año Medida / normativa (resumen)
1911 Después de la polémica generada durante el Campeonato de España (Copa) por la alineación de varios ingleses en el Athletic Club bilbaíno, la FEF prohíbe en los torneos oficiales la actuación de extranjeros no inscritos con medio año de antelación.
1926 Pese a legalizarse el profesionalismo, los extranjeros con menos de 2 años de residencia en España tienen prohibida la participación en cualquier campeonato oficial. Sólo se respetan los derechos adquiridos.
1933 La Asamblea general de la FEF autoriza, a partir de la temporada 1934-35, la actuación de 2 extranjeros por club.
1949 Como consecuencia del convenio establecido entre España y Argentina, se concede a los futbolistas de ese país el derecho a participar en los torneos de Copa. Igualmente, y durante un periodo de 3 años, cada club puede incluir a 2 jugadores argentinos sin ocupar plaza extranjera. Aunque España no estuviese para dispendios, la licencia importadora aprobada en 1933 mantenía su vigencia.
1951 El elevado número de foráneos presentes ya en nuestras competiciones lleva a la FEF a limitarlos a la 1ª división, en un número nunca superior a 4, de los que sólo 2 podrán alinearse simultáneamente en la Liga y ninguno en la Copa.
1953 La D.N.D. prohíbe el fichaje de más extranjeros, aunque respeta hasta su extinción los contratos vigentes. Se contemplan 3 excepciones para Real Madrid y Barcelona en el asunto de Di Stéfano, así como para el R. C. D. Español y Real Valladolid. Aunque se haya repetido machaconamente que el holandés Wilkes también se viera beneficiado, no fue el caso. Su admisión obtuvo el pláceme con anterioridad.
1956 Se levanta la prohibición importadora, limitándola a 2 extranjeros por club, de los que por lo menos uno habrá de ser sudamericano.
1962 El desastre de la selección en el Mundial de Chile supone la prohibición importadora a partir de la campaña 64-65. Los contratos de futbolistas foráneos con vencimiento a partir del 30 de junio de 1965 no podrían ser renovados.
1973 Juan Gich, Delegado Nacional de E.F. y Deportes, autoriza la contratación de 2 extranjeros por club en 1ª y 2ª división, a partir de la temporada 73-74, aunque sólo se alinearán en el Campeonato de Liga. A partir de 1977 pudieron jugar también la Copa.
1987 Se eleva a 3 el número de no españoles por club.
1991 Nueva ampliación de cupo hasta 4 foráneos por club.
1996 La Sentencia Bosman equipara a los futbolistas comunitarios con los españoles, por cuanto se refiere a derechos de contratación y alineación. Pese a ello, cada club de 1ª y 2ª podrá contar con 6 futbolistas extranjeros no comunitarios, de los que un máximo de 4 podrá coincidir sobre el césped.
1999 El sindicato de futbolistas (AFE), la patronal (LNFP) y el Consejo Superior de Deportes pactan reducir el número de extranjeros, conforme propugnaba la FEF. A partir de la temporada 2000-01 y hasta el ejercicio 2004-05, se recortan progresivamente esas fichas de este modo en 1ª división: 2000-01, 5 licencias permitidas y 3 alineaciones simultáneas; 2001-02 al 2003-04, 4 licencias y 3 alineaciones; 2004-05, 3 licencias. En 2ª división 4 licencias y 3 alineaciones simultáneas la campaña 2000-01; 3 licencias en el Campeonato 2001-02; 3 licencias y 2 alineaciones simultáneas la edición 2002-03; 2 licencias desde 2003 hasta 2005. Todo ello sin ninguna limitación para súbditos de países pertenecientes a la CEE o asimilados a efectos de la legislación laboral ordinaria.

El Mundial de Chile, primera comparecencia española en una fase final tras el 4º puesto logrado por Ramallets, Basora, Puchades, Gonzalvo, Zarra y compañía, doce años antes en Brasil, recibió a una selección nacional “reforzada” con Ferenc Puskas (húngaro), José Emilio Santamaría (uruguayo), Eulogio Martínez (paraguayo) y Alfredo Di Stéfano (argentino), todos ellos españolizados, fuere por gracia franquista, o en el caso de Santamaría acreditando ancestros españoles. España no pudo pasar de la primera fase, tras caer en Viña del Mar ante Checoslovaquia y Brasil, por 0-1 y 1-2, respectivamente, y derrotar a México con un raquítico 1-0. Di Stéfano, a quien ya empezaban a notársele los años, ni siquiera llegó a vestirse de corto, aquejado de la persistente lesión con que cruzara el charco, y un árbitro vendido, según demostrase la propia prensa carioca, depurado luego por la Federación de su país y autor de la anulación de un tanto que hubiera puesto las cosas muy difíciles a la “canarinha”, bien pudieron tener su parte en la decepción. De cualquier modo, España se clasificó última en su grupo e hizo las maletas el 7 de junio de 1962.

Titular de la prensa deportiva española, para la inesperada derrota del equipo nacional ante Checoslovaquia en Viña del Mar.

Por no variar, muchas campanas habían repicado antes de tiempo. Ese “chauvinismo” que tan fácilmente parece cruzar los Pirineos… Aunque, siquiera por una vez, el equipo nacional contaba con numerosas perlas: Luis Suárez, posiblemente el mejor organizador de juego europeo. José Emilio Santamaría, elegantísimo y entre los mejores del mundo en su puesto. Joaquín Peiró, un galgo tenaz, que como Paco Gento estaba en condiciones de desarbolar a cualquiera jugando al contraataque. Jesús Garay o Juan Segarra, serenidad y clase en el eje defensivo. Luis Del Sol, pulmón inagotable para la zona ancha. Puskas, que a sus 35 años seguía haciendo gala de un cañón en su pierna izquierda y aquel sprint de seis metros en el área, con el que parecía burlarse de sus marcadores. Enrique Collar, inmejorable relevo para el cántabro Gento. Adelardo, un meritorio que a la postre iba a ser el más destacado. Eulogio Martínez, a quien colgaron el remoquete de “Abrelatas” por su capacidad para encontrar intersticios en cualquier muralla… El caso es que, pese al previo revuelo de campanas, o quizás precisamente por tanta algarabía anticipada, ni en la Delegación Nacional de Deportes, ni desde “la superioridad”, se quiso andar con paños calientes, asumiendo el fracaso. Distintas voces, en cambio, señalaron a “los extranjeros” como parte del problema, a partir de la decepción inicial ante Checoslovaquia. Tanto desde la prensa escrita, como a viva voz, en las emisiones radiofónicas, hubo una rara unanimidad:

“Se hundieron todas las líneas, menos el portero”. “Faltos de mordiente, sin esa acometividad que siempre caracterizó a la selección”. “El seleccionador se queja del superprofesionalismo de algunos españoles, afirmando sin tapujos: Eso de la furia es ya un tópico”. “Martínez (refiriéndose a Eulogio, el paraguayo nacionalizado), pesado, torpe, no encontró nunca sitio para el disparo, olvidando, además, a sus compañeros”. “Vulgaridad y fracaso de la delantera de millones”. “Aunque el partido contra Méjico se ganó en el último minuto, y pese a que en el primer tiempo e incluso en parte del segundo estábamos seguros de la victoria española, llegó un momento en que perdimos toda esperanza. La candorosa inocencia de nuestra delantera en cuantas ocasiones tuvo para marcar -que fueron muchas-, nos habían decepcionado de tal manera que ya nos conformábamos con el empate, como mal menor”“En estas citas extraordinarias, han de sentirse los colores, y no todos lo hicieron de igual modo”. “Brasil puso la clase, Adelardo el tesón, la ilusión. Otros parecieron tomárselo como un trámite”. O “¿No cabría preguntarse cuántos jugadores españoles quedan reducidos a la medianía, porque tantos extranjeros como cada año llegan, les quitan el sitio?”.

Ni siquiera una victoria in extremis ante México, fue bien recibida por la prensa ante el mal juego de la selección.

El deportivo “Marca” incluso abrió una encuesta para sus lectores en el número del 9 de junio, encabezada por esta entradilla: “No se trata de hacer leña del árbol caído; se trata de averiguar por qué ha caído el árbol. La selección española se llevó a Chile las grandes esperanzas de todos los aficionados. Por esta vez no parecía que el milagro fuese el único punto de apoyo a las posibilidades del equipo nacional. Parecía, en cambio, que las ilusiones tenían un positivo y real fundamento. Sin embargo, ya conocen ustedes en qué ha quedado la aventura. Alguna causa tiene que haber, pues, para que ese árbol de la esperanza y la ilusión se haya venido estrepitosamente abajo. Vamos a contrastar el panorama desde todos los ángulos, sondeando todas las corrientes de opinión, desde la del puro y simple aficionado, sin otros intereses creados que los de su corazón, hasta la experta de los técnicos en la materia. Hemos elegido un personaje representativo de cada una de esas vertientes que flanquean el fútbol español. A ellos les iremos planteando las cuatro preguntas de nuestro cuestionario. Consideramos que en ellas está centrado el problema”.

Los primeros en ofrecer su opinión fueron el entonces popular actor de cine y teatro José Bódalo, cuya devoción balompédica era sobradamente conocida(1), Ramón Gabilondo, en su día también seleccionador, y un celebrado preparador físico, técnico “colchonero” y, casualidad o no, meses después nuevo seleccionador nacional, bajo cuya batuta “la roja” habría de conquistar el campeonato de Europa (1964), derrotando a la URSS en el estadio Santiago Bernabéu por 2-1: José Villalonga.

El cuestionario que por aquellos días animase tantas tertulias de café o mostradores de taberna, era éste:

1.- ¿Cómo juzga usted la actuación española en el Mundial de Chile?   

2.- ¿Qué causas determinan, en su opinión, que la ejecutoria de la selección no corresponda a la de los clubes en los Torneos internacionales?

3.- ¿Se han cometido errores graves en la preparación y selección del equipo nacional? En caso afirmativo, ¿cuáles?

4.- ¿Qué soluciones sugiere usted para el fútbol representativo español?

Si como tantas veces se ha dicho, cada aficionado al fútbol encierra en su pecho a un frustrado entrenador, muchos, pero que muchos españolitos de a pie, debieron pasarlo en grande.

El vespertino “Hierro”, por su parte, cerraba así un articulito bastante crítico, reproducido en otros medios falangistas:   

“Con todo, la culpa no es de H. H., ni de H. C., ni de las figuras. Reside en la desorbitación total de la selección. Ha jugado España contra enemigos fáciles, demasiado fáciles y, claro, se ha pensado que éramos los mejores. Y también estamos tan acostumbrados a valorar el fútbol por millones de pesetas, que no nos hemos dado cuente de que también los “otros” juegan, mientras el fútbol en España, dormido, se mece alegremente en esas cifras de muchos ceros”.

Otra muestra de la decepción con que los enviados especiales recogieran desde Chile un fiasco por demás inesperado.

“El Correo Catalán”, apuntando también de pasada a las estrellas millonarias del esférico, envidia de tantos compatriotas con 3.500 ó 4.000 pesetas de salario mensual, lanzaba sus venablos contra Helenio Herrera, tal como hiciese cuando se barajara su nombre para dirigir desde el banquillo a la selección. Y arreaba fuerte desde el principio:

“Durante todo el tiempo de preparación guardamos -si vale la palabra- patriótico silencio. Ahora, después del desgraciado papel de nuestra selección, cuando está todo liquidado, es lógico que expresemos nuestra repulsa a una rara política. No es cebarnos con el vencido -porque hay muchas formas de perder-, cuando antes advertimos lealmente, con palabras de los propios italianos… de cuyo país llegó pimpante el señor Herrera, con un contrato de mil duros diarios en el bolsillo.

Herrera, se ha dicho, fue llamado para la selección nacional porque era el entrenador ideal para un torneo breve. Afirmación gratuita e inconsistente. ¿Qué ha hecho el señor Herrera en dos años? Ha guiado al Inter, llevándolo hasta el extremo de sus fuerzas, vaciado de energías, incapaz de reaccionar en la fase más importante y decisiva del campeonato. Si se ha pensado en atribuir un mérito a Herrera, porque ponía rápidamente en forma, se le atribuía en realidad una grave condena técnica. (…) Herrera ha comenzado a trabajar al principio de la temporada con hombres frescos, que llevaban por lo menos dos meses de vacaciones. Al revés, de cara al campeonato del mundo, nos encontramos con hombres probados, agotados, hundidos por una temporada durísima. La preparación debía ser distinta, pero Herrera es un entrenador que no conoce el punto medio.

Y todo ha ocurrido como se esperaba. Primer culpable este señor de sainete, anacrónico y dicharachero, al que sólo falta el hongo, el pañuelo de seda blanca al cuello y el “amos anda” para ser un personaje de Arniches, que fue nombrado seleccionador nacional arrancándole del nirvana de su negocio, donde moraba desconectado de la actualidad futbolística. Él fue quien montó un equipo de superprofesionales y de semiextranjeros, con más años que los pensionistas de I. N. P., válidos para un club en competiciones largas, porque su clase es indudable, pero sin el corazón que se necesita para defender un pabellón deportivo nacional. Él fue quien lo impuso, creyendo, contra la opinión de los sensatos, que era un hombre para competiciones cortas. ¿Cómo se iban a galvanizar unos hombres que sólo piensan en millones, y que no podían tomarse en serio, por tener ya la sensibilidad endurecida, los trucos psicológicos del famoso preparador? Lo que hizo fue dejar sin aliento a los más veteranos, que en el primer partido contra Checoslovaquia echaron los bofes sobre el terreno de Viña del Mar, intentaron una resurrección ante Méjico, ganando de milagro en los últimos segundos, y quisieron demostrar ante Brasil, en el momento heroico del ¡ahí queda eso!, que con el corazón aún se podía quedar como un señor.

Helenio Herrera es hombre de inicios de competición, cuando los jugadores, con las vacaciones recién terminadas, pueden ser estrujados libremente. Helenio Herrera tenía que fracasar con hombres cansados por la Liga, la Copa, la Copa de Europa, la de Ferias y la Recopa”.  

Aquella crítica demoledora concluía sin rebajar el tono, apuntando sin citarlo hacia Benito Picó, el máximo responsable federativo, al fin al cabo quien autorizara la designación de H. H. como seleccionador mundialista, y a la silueta de Pablo Hernández Coronado, jefe de expedición y mano a mano con “El Mago” autor de la lista de seleccionados:

“¿Conservadurismo? ¿Por qué no? Del Sol, 40 millones. Suárez, 25 millones. Gento, los que quieran. Y Puskas y Eulogio Martínez… convertido además en fantasma por el “metrecalesco” Herrera.

La euforia con que este viñetista ilustrase el triunfo ante México, apenas duró 72 horas. El suplente de Pelé habría de consumar la desilusión que algunos medios ya anticiparan. 

Porque a tiempo dimos la voz de alarma, ahora escribimos así. No somos de los que sienten el honor nacional ofendido. Pero sí el deportivo, que también merece sus respetos. Ahora, a las palabras catastróficas que también empiezan por hache, como huracán, hecatombe, hidropesía, hachazo, hemorragia, hipocresía y horca, tendremos que añadir las de Hernández (Coronado) y Herrera (Helenio). Se han ganado a pulso un lugar entre las mismas”.

La euforia con que este viñetista ilustrase el triunfo ante México, apenas duró 72 horas. El suplente de Pelé habría de consumar la desilusión que algunos medios ya anticiparan. 

Tan sólo un apunte sobre Hernández Coronado, autoridad sin parangón en nuestro fútbol desde los años 20 hasta el inicio de los 70. Futbolista pleistocénico, federativo, ponente en las asambleas que dieron paso a la declaración del profesionalismo; secretario técnico, periodista chispeante, socarrón y a menudo hiriente; seleccionador nacional en dos ocasiones y media, contando su papel en Viña del Mar, y autor de una frase tan provocadora como ingeniosa, después de caer derrotado como seleccionador ante el equipo portugués: “Acabo de pasar a la historia como primer seleccionador que perdió contra Portugal”. Su talento, capacidad crítica y finura humorística, quedó reflejada en el libro “Cosas del fútbol”, que entregara a la imprenta en 1955. Casi un tratado filosófico entre broma y de veras, radiografiando al mundillo del balón. Páginas todavía vigentes, pese al tiempo transcurrido y lo mucho que en apariencia ha evolucionado el universo balompédico.     

La diatriba venía servida en bandeja y, para colmo, obviamente sin pretenderlo, nuestra selección había puesto a chirriar la alarma en el seno de la FIFA. ¿Qué era eso de que Santamaría compitiera primero en un Mundial como uruguayo, y luego como español? Di Stéfano, Puskas y Eulogio Martínez también habían sudado dos camisetas distintas en competiciones internacionales. Y puestos a rizar el rizo, Kubala, otro con parada y fonda en España, los había superado representando a tres países. Si no se ponía coto al compro-cambio-vendo de banderas, cualquier nación rica o manirrota acabaría conformando equipos imbatibles, adquiriendo primero y nacionalizando después, a cuantos astros del cuero se les antojara. De modo que hallándose aún la pelota en juego, tuvieron lugar filtraciones anticipando que en el futuro la barra libre iba a cerrarse con doble candado.

Hubo, como es natural, discrepancias en los países abiertos a la importación futbolística. E incluso entre quienes nutrían aquel tráfico. Léase clubes sudamericanos, de Paraguay, Uruguay, Argentina, Perú o Chile, acostumbrados a cuadrar balances empaquetando hacia Europa a sus más firmes valores. Aunque por cuanto respecta a la opinión pública nacional, en buena medida dirigida desde los medios informativos, el aplauso resultó poco menos que unánime. Algunas destacadas figuras jurídicas ofrecieron su opinión respecto a si cabía o no en la legalidad el proyecto de la FIFA. El malagueño Antonio Guerrero Burgos, profesor de Derecho Internacional en la Universidad de Madrid, abogado en ejercicio, conferenciante, publicista y jurídico militar, fue uno de ellos. Y no podía mostrarse más partidario de poner coto al mercadeo:

“A ese respecto se ha dicho que el ordenamiento jurídico inglés no puede estimar que son súbditos de su graciosa majestad todos los hombres altos, rubios, que suelen fumar en pipa y tomar el té a las cinco. De igual modo, nuestro ordenamiento no puede considerar españoles a todos los hombres morenos, de mediana estatura, generalmente con mal genio, que cenan tarde y dicen “tacos”. Ni el italiano, a futbolistas de reconocida valía internacional. La nacionalidad no puede constituir una ficción jurídica, ni la nacionalización adquirirse en fraude de Derecho Internacional. Puede servir de ejemplo el caso del alemán Notteboh, residente en Guatemala, donde gozaba de importantes bienes, que en 1938, previendo la posibilidad de un estallido bélico en su país, y las inevitables consecuencias pecuniarias para él, puesto que se movía en el ámbito de influencia estadounidense, obtuvo la nacionalidad de Liechtenstein. No obstante, pese a ese cambio, al considerársele enemigo le fueron confiscadas sus propiedades. Concluida la guerra se produjo la reclamación diplomática de Liechtenstein a Guatemala, resuelta por el Tribunal Internacional de Justicia al sentenciar que la nacionalidad ha de ser efectiva; que no basta la naturalización, y en consecuencia aceptaba las medidas impuestas por el gobierno guatemalteco. Dicho de otro modo, es necesario que existan vínculos reales con el país de origen. Desde tal perspectiva, carecen de cabida no ya los oriundos, sino los hijos de padres españoles pertenecientes a la cuarta generación con residencia en el exterior. De manera que la todavía vigente normativa impuesta por la FIFA, no sólo resulta anacrónica, sino en extremo generosa. Existen problemas como la doble nacionalidad, la nacionalidad materna, o incluso los apátridas, que abrirían las puertas al fraude de Derecho Internacional. Algo que la nacionalidad efectiva pretende evitar”.  

Otra visión del equipo español en el Mundial de 1962. Tomándose el reto como unas vacaciones en la turística localidad chilena de Viña del Mar.

Como ya se ha dicho, en 1964, justo cuando los “oriundos” en teoría iban a tener mucho más difícil acceso a nuestro fútbol, y los extranjeros con un contrato ya vencido no podrían renovarlo, nuestra selección nacional dirigida por Villalonga, rejuvenecida, sin jugadores nacionalizados y en suma distinta a la de dos años antes, aunque igualmente alineara a millonarios, conquistaba su primer torneo internacional. La euforia, a veces, carga algunas lenguas con pólvora negra, como le ocurriera a un directivo de Benito Picó, todavía presidente federativo. Porque cediendo a la tentación de ajustar cuentas, se explayó así: “Éste es un triunfo sufrido, después de todo lo que se escribió tras el borrón de Chile, donde las cosas no salieron como esperábamos. Quiero creer que quienes entonces se extralimitaron en sus críticas, ahora reconozcan los méritos. Que sean capaces de alegrarse con los éxitos del país, como buenos españoles. Porque este triunfo es de los jugadores, de la Federación y del público que ha llenado el graderío. Incluso de quienes tanto nos criticaron entonces”.

Probablemente haya métodos mejores para acercar posturas o estrechar lazos. Y no es descartable que más adelante se escudera en la mala interpretación de sus palabras. 

Benito Picó y su junta directiva cesaron el 20 de enero de 1967, luego de que los vigentes campeones de Europa abandonasen el Mundial organizado por Inglaterra con sendas derrotas ante Argentina y Alemania Federal, y una vitoria ante Suiza. Más o menos de forma tan decepcionante como en Chile, aunque Manuel Sanchis Sr. marcara uno de esos goles fruto del coraje y la furia, tan de otra época, que a falta de mejor bocado parte de la afición celebró como lenitivo.

Pero, ¿en qué se tradujo el cerrojazo importador y las nuevas cortapisas para la captación de oriundos, durante ese periodo? El siguiente desglose pude aportar una visión de conjunto. Al término del campeonato 1962-63, estos eran los foráneos de 1ª y 2ª División, club por club, conforme a la clasificación final y etiquetados según la R.F.E.F. los definiera; como españoles -reconocimiento otorgado a los oriundos-, o extranjeros.

Club Jugador Nacionalidad Condición
REAL MADRID
REAL MADRID José E. Santamaría uruguayo oriundo
REAL MADRID Lucien Müller francés extranjero
REAL MADRID Ferenc Puskás húngaro nacionalizado
REAL MADRID Alfredo Di Stéfano argentino nacionalizado
REAL MADRID Evaristo de Macedo brasileño extranjero
REAL MADRID Yanko Daucik checoslovaco nacionalizado
REAL MADRID Tore Simonsson sueco extranjero
AT. MADRID
AT. MADRID E. M. Madinabeytia argentino oriundo
AT. MADRID Jorge B. Griffa argentino oriundo
AT. MADRID Ramiro Rodrigues brasileño oriundo
AT. MADRID Jorge A. Mendonça portugués extranjero
REAL OVIEDO
REAL OVIEDO J. M. Sánchez Lage argentino oriundo
REAL OVIEDO Joao Jorge brasileño extranjero
REAL OVIEDO José Miguel Solé (=) argentino oriundo
REAL OVIEDO Carlos A. Álvarez argentino oriundo
REAL OVIEDO Newton J. Livinho brasileño extranjero
REAL VALLADOLID
REAL VALLADOLID Mario Rolando Pini uruguayo extranjero
REAL VALLADOLID Eduardo B. Endériz uruguayo oriundo
REAL VALLADOLID José Rodríguez uruguayo extranjero
REAL VALLADOLID Juan Miguel Solé (=) argentino oriundo
REAL VALLADOLID Héctor R. Aramendi argentino oriundo
REAL ZARAGOZA
REAL ZARAGOZA José Sigfrido “Sigi” peruano extranjero
REAL ZARAGOZA Juan R. Seminario peruano oriundo
REAL ZARAGOZA Ad. Barbosa “Duca” brasileño extranjero
BARCELONA
BARCELONA Cayetano Re paraguayo oriundo
BARCELONA R. A. Villaverde uruguayo oriundo
BARCELONA Julio César Benítez uruguayo oriundo
BARCELONA Luis A. Cubilla uruguayo oriundo
BARCELONA Sándor Kocsis húngaro nacionalizado
BARCELONA Tivor Szalay húngaro nacionalizado
BARCELONA A. V. Silveira uruguayo oriundo
BARCELONA Fernand A. Goyvaerts belga extranjero
VALENCIA C. F.
VALENCIA F. A. “Chicao” brasileño extranjero
VALENCIA Waldo Machado brasileño extranjero
VALENCIA Héctor Núñez uruguayo oriundo
VALENCIA Decio Q. Recamán (=) brasileño oriundo
VALENCIA José Raúl Aveiro (=) paraguayo oriundo
ELCHE C. F.
ELCHE Juan C. Lezcano paraguayo oriundo
ELCHE Juan A. Romero paraguayo oriundo
ELCHE Eulogio Martínez paraguayo nacionalizado
ELCHE Héctor O. Ramos uruguayo oriundo
ELCHE José E. G. Cardona hondureño oriundo
ELCHE José M.ª Pellejero (=) argentino oriundo
ELCHE Juan C. Forneris (=) argentino oriundo
REAL BETIS
BETIS H. Senekowitsch austriaco extranjero
BETIS Janos Kuszmann húngaro nacionalizado
BETIS Liert Rosa Da Silva brasileño extranjero
SEVILLA C. F.
SEVILLA Darcy S. “Canario” brasileño extranjero
SEVILLA Ignacio Achúcarro paraguayo oriundo
SEVILLA Juan B. Agüero paraguayo oriundo
SEVILLA Juan C. Diéguez argentino oriundo
CÁDIZ / GRANADA / TENERIFE / CARTAGENA
CÁDIZ Máximo Mosquera peruano oriundo
CÁDIZ Peter Ilku húngaro nacionalizado
GRANADA Mohammed “Jdidi” marroquí extranjero
GRANADA Abel Morán “Pontoni” argentino oriundo
GRANADA Juan C. Forneris (=) argentino oriundo
TENERIFE Carlos C. Correa uruguayo oriundo
CARTAGENA Alberto José Oliva argentino oriundo

Aparecen con asterisco los jugadores que cambiaron de club durante la temporada. Los hermanos Jorge Alberto y Fernando Manuel de Mendonça Paulino poseían la nacionalidad portuguesa, aun habiendo nacido en Angola, porque tanto ese territorio, como Mozambique, eran entonces colonias lusas.

Las entidades de 1ª o 2ª División sin oriundos o extranjeros en sus planillas fueron: At. Bilbao, Club At. Osasuna, Pontevedra, Real Sociedad, R. C. Celta, R. Gijón, Deportivo Alavés, S. D. Indauchu, Burgos C. F., U. D. Salamanca, C. D. Basconia, C. D. Sabadell, Real Murcia, Recreativo de Huelva, C. D. Eldense, Hércules, Melilla C. F., C. D. San Fernando, Real Jaén, Sevilla Atlético y Plus Ultra. Curiosamente, entre los seis descendidos, cinco no contaron con refuerzos procedentes del exterior: Osasuna, Basconia, Sabadell, Sevilla Atlético y Plus Ultra. Y tampoco lograron eludir el infierno de 3ª División en la fase de permanencia, el Cartagena, Real Jaén y Atlético Baleares, este último en un partido de desempate ante el Algeciras.

Por cuanto respecta a los ascendidos, el Real Murcia incorporaría para el siguiente ejercicio a cuatro foráneos; el húngaro Szalay, el argentino Solé y los costarricenses Cayaca y Juan Alberto Garita, ambos para ver demasiados partidos desde la grada. El Pontevedra, con el decepcionante uruguayo Alfredo Sosa, retornaba de inmediato a la división de plata. La U. D. Levante, pese a la mínima aportación de su segundo brasileño, Almir Borges, obtuvo un sorprendente 10º puesto entre los grandes. El Hércules, club que más adelante iba a picotear compulsivamente en el fútbol transoceánico, contrató para el ejercicio 1963-64 al paraguayo de Itauguá Fulgencio Santander, que por cierto tuvo pocas, aunque paupérrimas actuaciones. De manera que, vistas las cosas en crudo, sin otro apoyo que la pura estadística, parecía sustentarse la teoría de que contar con extranjeros u oriundos aportaba un plus. Nada extraña, por tanto, la rápida propagación de aquel sarampión importador, aunque como afirmase Arturo Bogossian, uno de los más activos proveedores del momento, hubiese que traer futbolistas desde América disfrazados de monjas.

Huelgan comentarios sobre el carácter con que fueron inscritos esos futbolistas. Mayoritariamente como oriundos, es decir, como supuestos descendientes de españoles. Y otro buen puñado, luego de ser admitidos como extranjeros decidieron nacionalizarse, dejando libre en sus clubes una plaza con vistas a la posible adquisición de otro foráneo. Los húngaros constituían excepción, puesto que se les convirtió en españoles por vía de extrema urgencia, antes de incorporarse a sus clubes. Llegaban huyendo de una revolución en su país, resuelta con su absoluto aplastamiento. Tanques y baterías rusos arremetieron contra edificios públicos o civiles, en torno a 30.000 húngaros pasaron por la cárcel, y parte de ellos por los gulags soviéticos. En suma, su disidencia del comunismo los convirtió en héroes para el régimen franquista, amén de ser utilizados como elemento propagandístico. Los extranjeros puros eran muy minoritarios.

El pragmatismo de Orbegozo, autor de este chiste, no pareció contagiar a las directivas de nuestros clubes. Continuaron apostando por el producto extranjero, pese a las dificultas impuestos por la D.N.D., a raíz de la prohibición importadora. 

Ante tal panorama, se antojan lícitas unas reflexiones. ¿Cómo no escamó a nadie semejante proliferación de oriundos? Casi todos los compatriotas emigrados tendrían que haber colocado un balón en la cuna de sus vástagos, antes que el chupete. Considerando, además, que cuando menos en teoría sólo ingresaban en nuestro campeonato jugadores destacados, en sus países de procedencia debían quedar muchos más oriundos carentes del nivel exigido. Era un sinsentido semejante patraña. La voracidad de nuestros clubes era tanta, y tan escasa la ética profesional de los correveidiles, representantes y chamarileros, que la existencia de falsificaciones documentales por fuerza fue bastante anterior al umbral de los años 70, cuando suele fecharse tan aviesa praxis. Porque, además, fuera del fútbol profesional también hubo foráneos, a los que únicamente se facilitó ficha amateur, en principio para los restos.

Todos los citados a continuación fueron registrados como novedad, cara al campeonato 1962-63.  O sea que debutaban en nuestros torneos:

Máximo Schreiber Christ, con nacionalidad alemana y naturaleza española (S. D. Flix); René Nielsen Frimand, danés de nacionalidad y naturaleza, así como el panameño Sebastián Comnay Murga (ambos C. D. San Felipe); Jun Manuel del Río Gómez, mexicano, y Jorge Arriola Müller, peruano de nacionalidad y naturalizado alemán (Cultural de Guarnizo); el costarricense Carlos Martínez Moya (Burjasot C. F.); Mario Colombo Soler, italiano, aunque naturalizado español (C. D. Jávea); el venezolano Rafael Ignacio Naranjo Silva (Europa Delicias de Valladolid); José Joaquín Amieva Gutiérrez, mexicano de nacionalidad y naturaleza (Inmaculada); Carlos Gabriel Granda Cabrera, guatemalteco (Pumarín C. F.); Alfredo Juan Cabero Aguirre, peruano (C. D. Ballesteros); Juan José Calle Rodríguez, chileno (C. F. Loyola); Carmelo Roda García, nacido en Marruecos, pero español inscrito como tal, puesto que naciera en tiempos del Protectorado (Xixona C. F.); Pablo Riera Juliá, argentino (C. D. Universitario); Ramón Gutiérrez Barquín, mexicano (Rayo Cantabria); José Migdonio Canseco Tavara, peruano (Inter C. F.); Mario Trueba Rico, cubano (Estrella); Félix Cué Fernández, cubano igualmente (Toluca); Ángel Villanueva Gutiérrez, mexicano (C. D. Pamplona); José Luis Caso Peláez, también mexicano (Inmaculada de Gijón).

Y como siempre ocurría, se produjeron varios rechazos, por muy diversas razones, casi todas relacionadas con serias reservas, cuando no fundadas sospechas sobre la documentación aportada a los miembros del Comité. Fueron los casos de Adolfo Godoy Beccaz, procedente de la Federación Chilena y frustrado “fichaje” del Cartagena, cuya nacionalidad y naturaleza se antojaran “no suficientemente acreditadas”; del danés Erling Vidstein Levit -también citado como Larit-, que el 1 de setiembre de 1962 le fuera denegado al mallorquín At Baleares; o el hondureño Guillermo Guerrero Máximo, a quien tratara de inscribir el barcelonés C. D. Europa.

La curiosidad más llamativa es que al peruano “Sigi” tan sólo se le otorgó ficha amateur, sin duda por carecer de currículo profesional en su país, puesto que el intermediario de turno lo extrajo poco menos que de un equipo colegial. Era muy joven, de aspecto endeble, pero dotado de tanta técnica como falto de fuelle, pese a lo cual el antiguo ariete César Rodríguez, entrenador mañico, lo mantuvo en el primer elenco. En buena hora, puesto que anotaría 8 goles en 18 partidos.     

Para gozar de una panorámica más concluyente, hemos de comparar estos datos con los de la campaña 1964-65, cuando ya no se podían fichar extranjeros, y estaban a unos meses de efectuar la mudanza aquellos cuyos contratos expirasen. Éstos fueron los futbolistas foráneos, y su tipificación federativa, que en varios casos ofrecía variantes respecto a la anterior.

Club Jugador Nacionalidad Condición
REAL MADRID
REAL MADRID José E. Santamaría uruguayo oriundo
REAL MADRID Lucien Müller francés extranjero
REAL MADRID Ferenc Puskás húngaro nacionalizado
REAL MADRID Evaristo de Macedo brasileño extranjero
REAL MADRID Yanko Daucik (=) checoslovaco nacionalizado
AT. MADRID
AT. MADRID E. M. Madinabeytia argentino oriundo
AT. MADRID Jorge B. Griffa argentino oriundo
AT. MADRID Ramiro Rodrigues brasileño oriundo
AT. MADRID Jorge A. Mendonça portugués extranjero
AT. MADRID José E. Cardona hondureño oriundo
AT. MADRID Eulogio Martínez paraguayo nacionalizado
AT. MADRID Enrique Mario Vega peruano oriundo
AT. MADRID Alejandro Fretes paraguayo oriundo
REAL ZARAGOZA
REAL ZARAGOZA Darcy S. “Canario” brasileño extranjero
REAL ZARAGOZA Adrualdo Barbosa “Duca” brasileño extranjero
REAL ZARAGOZA Eduardo B. Endériz uruguayo oriundo
REAL ZARAGOZA José Sigfrido “Sigi” peruano extranjero
VALENCIA C. F.
VALENCIA F. A. “Chicao” brasileño extranjero
VALENCIA Waldo Machado brasileño extranjero
VALENCIA Héctor Núñez uruguayo oriundo
VALENCIA José M. Sánchez Lage argentino oriundo
CÓRDOBA C. F.
CÓRDOBA César Cabrera Santacruz paraguayo oriundo
CÓRDOBA Rubén Garcete “Rubens” paraguayo oriundo
BARCELONA
BARCELONA Cayetano Re paraguayo oriundo
BARCELONA Fernand A. Goyvaerts belga extranjero
BARCELONA Julio César Benítez uruguayo oriundo
BARCELONA Juan R. Seminario peruano oriundo
BARCELONA Sándor Kocsis húngaro nacionalizado
ELCHE C. F.
ELCHE Juan C. Lezcano paraguayo oriundo
ELCHE Juan A. Romero paraguayo oriundo
ELCHE Juan C. Forneris argentino oriundo
ELCHE Héctor O. Ramos uruguayo oriundo
SEVILLA C. F.
SEVILLA Ignacio Achúcarro paraguayo oriundo
SEVILLA Juan B. Agüero paraguayo oriundo
SEVILLA Juan C. Diéguez argentino oriundo
SEVILLA Pedro Antonio Cabral paraguayo oriundo
R. C. D. ESPAÑOL
ESPANYOL Laszló Kaszás húngaro nacionalizado
ESPANYOL Alfredo Di Stéfano argentino nacionalizado
ESPANYOL Janos Kuszmann húngaro nacionalizado
ESPANYOL Ignacio M. Bergara I uruguayo extranjero
ESPANYOL Mohamed Selam Riaji marroquí extranjero
ESPANYOL “Branko” Kubala checoslovaco nacionalizado
OTROS CLUBES
LEVANTE Wanderley Machado brasileño extranjero
DEPORTIVO Oscar Montalvo peruano extranjero
DEPORTIVO Domingo Arcángel (=) argentino oriundo
HOSPITALET Felipe Mesones argentino oriundo
HOSPITALET Jaime C. Ramírez chileno ya nacionalizado
HOSPITALET Florencio Amarilla paraguayo oriundo
EUROPA Ramón S. Carranza argentino oriundo
EUROPA Fernando N. Salgado argentino oriundo
ORENSE Mariano E. Leardi argentino extranjero
MALLORCA Héctor R. Aramendi argentino oriundo
MALLORCA A. Daniel Bergara II uruguayo extranjero
MÁLAGA Evaristo Sande argentino oriundo
MÁLAGA Abdallah Ben Barek marroquí extranjero
VALLADOLID Mario Rolando Pini uruguayo extranjero
VALLADOLID Juan M. Solé argentino oriundo
VALLADOLID José Rodríguez Suárez uruguayo extranjero
HÉRCULES Fulgencio Santander paraguayo oriundo
CEUTA Mohamed “Jdidi” marroquí extranjero
CALVO SOTELO Constantino S. Mohor chileno oriundo
ALGECIRAS Alberto César Nelli argentino oriundo
MELILLA Yanko Daucik (=) checoslovaco nacionalizado
CONSTANCIA Armando Castilla uruguayo extranjero
ONTENIENTE José Raúl Aveiro paraguayo oriundo
ONTENIENTE Leif Eigil Poulsen danés extranjero

Nuevamente los marcados con asterisco estuvieron en dos equipos durante el campeonato. Por lo tocante a licencias amateurs otorgadas a “extranjeros”, que en realidad tampoco eran tales en algunos casos, a tenor de la legislación vigente, se incluye el resumen adjunto, con fecha de alta federativa, cuando esta se conoce, y club interesado en incorporarlo:

Futbolista Naturaleza Nacionalidad Inscripción Club
Juan Carlos Luengo Gilli Argentina Argentina 1-XII-1964 C. D. Pegaso
Eliseu Manuel Mendonça Paulino Portuguesa Portuguesa 11-II-1965 At Madrid
Noel Lwrycke Paquet Congo Belga Belga 4-III-1965  
Luis Gómez López Francesa Española 17-IV-1965 C. D. Hesperia
Ricardo Piñol Campobarde Francesa Francesa 15-XII-1964 C. D. Sabadell
Jorge Fernando Payés Margarit Argentina Argentina 17-IV-1965 C. Tenis Buzino
Ricardo Pérez Carbonell Venezolana Venezolana 11-VI-1965 C. F. Barcelona
Jorge G. Honnorat Almira Francesa Francesa 4-II-1965 F. C. Andorra
Pedro Fco. Fornero Vallés Española Italiana 4-II-1965 C. F. Barcelona
Pedro Füllermann Lohse Española Alemana 4-II-1965  
Carlos Füllermann Lohse Española Alemana 4-II-1965  
Klaus Dieter Andreas Seemann Alemana Alemana 10-II-1965 U. D. Orotava
Jorge Alberto Castro Thiem Argentina Argentina 10-II-1965  
Juan Miguel Madariaga Aguirre Mexicana Mexicana 10-II-1965 S. D. Begoña
Luis Fernando García Couto Portuguesa Portuguesa 10-II-1965  

La reducción de futbolistas procedentes del exterior era patente sobre todo en la categoría de plata, puesto que entre los 16 englobados en el Grupo Norte, tan sólo Hospitalet, C. D. Europa y C. D. Orense contaban con algún extranjero u oriundo. En el Grupo Sur disponían de ellos R. C. D. Mallorca, C. D. Málaga, Real Valladolid, Hércules alicantino, At Ceuta, Calvo Sotelo de Puertollano, Granada, Recreativo de Huelva, Algeciras, Constancia de Inca y Onteniente; es decir, once contra cinco. En 1ª División también fueron cinco, entre dieciséis, quienes parecían apostar por el producto autóctono: At. Bilbao, U. D. Las Palmas, Betis, Murcia y Oviedo.  

La medida coercitiva mostraba su efecto. Ochenta futbolistas foráneos en nuestras dos categorías profesionales durante el ejercicio 1962-63, y 66 en el correspondiente a 1964-65. Aunque esa disminución llevara en parte al engaño, habida cuenta que recaía en los extranjeros puros cuando, por no dar la talla o haber expirado sus contratos, tomaban las de Villadiego. Mal negocio para los feriantes de ambos lados del océano, y fiasco para los clubes de allende el océano y sus propios futbolistas, pues la diferencia económica media entre competir en Paraguay, Uruguay, Perú, Chile, y en menor medida Argentina, o hacerlo por nuestros lares, rondaba la proporción de 1 a 3. Dos añitos trotando por la piel de toro, a poco bien que dieran las cosas equivalían a 6 ó 7 campañas batiéndose el cobre en las entidades de procedencia. Así que tanto el interés de los buhoneros balompédicos, como el de las juntas directivas sudamericanas o el sueño contable de muchos jóvenes habilidosos, acabaría cuajando en un plan que ni siquiera tenía mucho de novedoso, al haberse utilizado antes, si la ocasión lo requería. Como reza un tango por esa época muy en boga: “El músculo duerme, la ambición trabaja…”

Y esa ambición alumbró un soberano tocomocho.

Sandor Kocsis Péter, una de las estrellas del Honved de Budapest, fue uno de los húngaros que encontraron refugio en España, obteniendo la nacionalización como fugitivo del comunismo. En Barcelona lo apodaron “Cabecita de Oro”, por la facilidad y potencia de sus remates. Desgraciadamente para la afición “culé”, llegó con 29 años, después de haber dado lo mejor de sí en su país natal. Para colmo, el destino también le reservaba una celada, puesto que aquejado de un cáncer eligió su final en julio de 1979, sin haber cumplido la cincuentena.

Siendo los oriundos único resquicio para proveer de futbolistas a los clubes españoles, tocaba remangarse y conseguir papeles para quienes tuvieran la imprescindible calidad, fueren o no descendientes de la madre patria. En 1965, algunos sabían de sobra dónde y cómo hacerlo, puesto que se habían adentrado por el terreno de la falsificación documental, cuando el club empeñado en hacerse con la perla de turno contara con su cupo de extranjeros cubierto. Eso, por cuanto afectaba al reciente pasado, puesto que a quienes llegaron diez años atrás, nadie los miró al trasluz. Se dio por sentado que, con la verja aduanera abierta de par en par, sería absurdo colocar mercancía adulterada. Fue durante el breve periodo de “ley seca” comprendido entre 1953 y 1956, cuando al intermediario Arturo Bogossian lo pillaron in fraganti. ¿Acababa de descubrir un atajo, o llevaba utilizándolo desde tiempo atrás? Como poco, quedó la duda sobre si alguno entre quienes adujeron ser descendientes de Cataluña, Galicia, Baleares, La Mancha o Andalucía, en verdad lo fueran. Lo que sí consta, es que en algún momento de 1965, mientras la creciente clase media europea se tostaba al sol en los arenales de Pollensa, Magaluf, Calella, Peñíscola, Gandía, Benidorm y Torremolinos, al otro lado del océano sonó el pistoletazo de salida, consagrando el ¡a mí no me vais a chafar este negocio! El en su día denominado timo de los paraguayos echaba a andar. De puntillas, primero, más airoso en cuanto sus practicantes fueron cobrando confianza, y finalmente derribando puertas a patadas, aunque sobre ellas luciese el cartelito de “sírvase llamar”.

Basta la consulta del siguiente cuadro, reflejando el desglose de foráneos la temporada 1968-69, cuando no se podía fichar futbolistas extranjeros, para extraer conclusiones. Como siempre, se respeta el orden clasificatorio tras la disputa de los 30 partidos ligueros. Y el lector meticuloso observará que la nacionalidad de algunos ya había cambiado, acomodándose a los nuevos tiempos.

Club Futbolista Nacionalidad Condición
REAL MADRID Miguel Pérez Argentino Oriundo
BARCELONA Pedro Fernández Paraguayo Oriundo
BARCELONA Jorge A. Mendonça Portugués Nacionalizado
SABADELL Mario Rolando Pini Uruguayo Nacionalizado
SABADELL Juan Roberto Seminario Peruano Nacionalizado
VALENCIA Waldo Machado Brasileño Nacionalizado
VALENCIA Julián Aníbal Pérez Paraguayo Oriundo
VALENCIA Vicente Anastasio Jara (=) Paraguayo Oriundo
AT. MADRID Jorge Bernardo Griffa Argentino Nacionalizado
AT. MADRID José E. Gutiérrez Cardona Hondureño Nacionalizado
GRANADA C. F. Valeriano Ferreira Paraguayo Oriundo
ELCHE C. F. Juan Carlos Lezcano Paraguayo Oriundo
ELCHE C. F. Ricardo González Paraguayo Oriundo
ELCHE C. F. Genaro B. García Rivas Paraguayo Oriundo
ELCHE C. F. Juan Gualberto Casco Paraguayo Oriundo
ELCHE C. F. José S. Martínez “Sigi” Peruano Nacionalizado
R. C. D. CORUÑA Inocente Domínguez Gaona Paraguayo Oriundo
R. C. D. CORUÑA Joaquín Ramón Martínez (=) Paraguayo Oriundo
R. C. D. CORUÑA Adolfo Martínez “Pedernera II” Argentino Oriundo
PONTEVEDRA C. F. Juan Fco. Riveros (=) Paraguayo Oriundo
REAL ZARAGOZA Armando Martín Suárez Argentino Oriundo
C. D. MÁLAGA Sebastián Fleitas Miranda Paraguayo Oriundo
C. D. MÁLAGA Pedro Antonio Cabral Paraguayo Oriundo
C. D. MÁLAGA César Cabrera Paraguayo Oriundo
C. D. MÁLAGA Wanderley Machado Brasileño Nacionalizado
R. C. D. ESPAÑOL Cayetano Re Paraguayo Nacionalizado
R. C. D. ESPAÑOL Fco. Romero Vázquez Paraguayo Oriundo
CÓRDOBA C. F. Juan Carlos Rojas Paraguayo Oriundo
CÓRDOBA C. F. Vicente Anastasio Jara (=) Paraguayo Oriundo
SEVILLA C. F. Emilio Antonio Pazos Argentino Oriundo
SEVILLA C. F. A. Daniel Bergara II Uruguayo Nacionalizado
SEVILLA C. F. Eduardo Bibiano Endériz Uruguayo Oriundo
R. C. CELTA Gabriel Lezcano Paraguayo Oriundo
R. C. CELTA Juan Fco. Riveros (=) Paraguayo Oriundo
R. C. D. MALLORCA Juan Carlos Forneris Argentino Oriundo
R. C. D. MALLORCA Darcy Silveira “Canario” Brasileño Nacionalizado
R. C. D. MALLORCA Antonio Benjamín Cáceres Paraguayo Oriundo
R. BETIS Omar Raúl Rodríguez Argentino Oriundo
RAYO VALLECANO Yanko Daucik Checoslovaco Nacionalizado
REAL OVIEDO José Carlos Diéguez Argentino Oriundo
ALCOYANO Domingo Arcángel Argentino Oriundo
C. D. ILICITANO Juan Ángel Romero Paraguayo Oriundo
C. D. ILICITANO Benicio Luis Aranda Paraguayo Oriundo
C. D. MESTALLA Joaquín Ramón Martínez (=) Paraguayo Oriundo

Los que compitieron en más de un club a lo largo del ejercicio, vuelven a figurar con asterisco.

También pertenecía a la plantilla del Valencia C. F. Jorge Cayuela Peiró, natural de Badalona y emigrado a Bélgica con sus padres, donde cuajó como futbolista. Su llegada a nuestros campeonatos tuvo lugar desde el Anderlecht, de Bruselas, entonces club poderoso en el concierto europeo.

Pedro Antonio Cabral Filartiga, nacido en Itaugúa, según la documentación aportada, fue inscrito en la R.F.E.F. como uruguayo el 3 de agosto de 1963, cuando fuera fichado por el Sevilla C. F. en condición de oriundo. Hasta su fallecimiento, el 3 de octubre de 1994, con 54 años, sostuvo su condición de natural de Paraguay, aunque eso sí, descendiente de españoles por vía paterna. A Omar Raúl Rodríguez únicamente se le había otorgado ficha amateur cuando fuera inscrito por el vallisoletano Europa Delicias, el 26 de diciembre de 1963, a punto de cumplir 26 años. No obstante, en el Constancia de Inca (temporada 1965-66), Condal (66-67), y Betis (68-69), estuvo actuando como profesional.

Imperando la prohibición, se alineaban un total de 41 foráneos, mayoritariamente concentrados en clubes de 1ª División. Tan sólo apostaban por el producto local, la U. D. Las Palmas (2º clasificado), Real Sociedad (7º) y At. Bilbao (11º), en nuestra máxima categoría. Y en la reformada 2ª División, compuesta por un solo grupo con 20 equipos, permanecían sin mirar hacia el exterior el Ferrol (4º clasificado), R. Gijón (5º), Calvo Sotelo de Puertollano (6º), Murcia (8º), Valladolid (10º), Burgos (12º), Deportivo Alavés (14º), Onteniente (15º), Cádiz (18º), Indauchu (19º) y Jerez Industrial (20º). Descendieron directamente a una durísima y muy profesionalizada categoría de bronce, el Mestalla, Cádiz, Indauchu y Jerez Industrial, seguidos un par de semanas después, al resolverse la fase de permanencia, por el Deportivo Alavés y C. D. Alcoyano.

Janos Kuszmann Erwin, otro húngaro que no necesito servirse de piruetas legales para seguir compitiendo en nuestro país, al cerrarse el portillo importador. Desde 1958 gozaba de la nacionalidad española, igualmente obtenida por vía de urgencia. La muerte se lo llevó tempranamente, en 2001, cuando contaba 61 años.

Un buen número de sudamericanos eran, o decían ser paraguayos. Y salvo excepciones, la mayoría oriundos, algo que de nuevo debería haber desatado la sospecha. Paraguay estaba lejos de ser el país sudamericano preferido por los exiliados de posguerra, o por la fuerte avalancha migratoria de los decenios anteriores. Argentina, México, Venezuela, Chile, y en menor medida Uruguay o Brasil, fueron vistas un día como Meca de la prosperidad, pero Paraguay… Por otra parte, continuaban compitiendo Jorge Mendonça, Pini, Waldo, Wanderley, Cardona, Canario, Sigi o Dani Bergara, que como “extranjeros”, a tenor de la normativa ni siquiera hubieran podido renovar contrato. Pero hecha la ley, hecha la trampa. Como todos ellos llevaban suficiente tiempo en el país para solicitar la nacionalidad, o se veían doblemente beneficiados por los acuerdos que en su día estableciera el ministro de Exteriores Castiella con la América hispanohablante, obtuvieron pasaporte y D.N.I. españoles. De manera que, a partir de ahí, con los mismos derechos que Pirri, Amancio, Rexach, Claramunt, Iribar, Carlos Lapetra o Txetxu Rojo, nadie pudo evitarles seguir compitiendo.

Huelga indicar que también hubo futbolistas despachados con una ficha amateur, como refleja el extracto. Entre ellos al ecuatoguineano Carmelo Asu Mbuar, que para la R.F.E.F. era extranjero. Guinea Ecuatoria dejó de ser colonia española, o provincia de ultramar, como eufemísticamente se quiso edulcorar su estatus, el 12 de octubre de 1968. La ficha le fue entregada el 8 de noviembre, 27 días después de que dejara de ondear la bandera rojigualda en Santa Isabel. Aquel muchacho, por tanto, tuvo que ser inscrito como súbdito español, viajando a la metrópoli con carnet de identidad. Si llevaban las cosas de forma tan imprecisa, poco debería extrañaros cuanto para entonces ocurría en dicho órgano, y sobre todo el sunami de porquería que a punto estuvo de arrasarlo poco después.  

Futbolista Naturaleza Nacionalidad Inscripción Club
Jesús M.ª Ruete Moreno Argentina Argentina 2-IX-1968 Juv. San Antonio
Ricardo Ernesto Martínez Fernández Peruana Peruana 23-IX-1968  
Alfredo Luis Urrutia Pintado Cubana Cubana 23-IX-1968 Inter C. F. (Astur.)
Plácido Manuel Pertegaz Casas Venezolana Venezolana 23-IX-1968  
Antonio Martínez Estarellas Argentina Argentina 23-IX-1968 Juventud Buñola
Fco. González Muachao Portuguesa Portuguesa 23-IX-1968  
Kjeld Cba Rohde Danesa Danesa 8-XI-1968 C. D. San Remo
Jorge Ardila Jiménez Colombiana Colombiana 8-XI-1968 Don Bosco (Gra.)
Fco. Ignacio Pellisa Suriol Francesa Francesa 8-XI-1968 C. F. Vilafranca
Carmelo Asu Mbuar Asangono Guineana Guineana 8-XI-1968 A. D. La Paternal
Luis Alberto Luque Lezcano Argentina Argentina 8-XI-1968 S.D.C. Mundaiz
Teodoro Andresa Castellón Guineana Guineana 8-XI-1968  
Indro Ricardo Dos Santos Rodrigues Portuguesa Portuguesa 8-XI-1968  
Guy Yameogo Guire Alto Volta Alto Volta 21-III-1969 At Madrid

La farsa de los falsos oriundos, o el vodevil, si se prefiere, no había hecho sino agigantarse, ya con toda una infraestructura para apuntalarlo. Así las cosas, el peregrinaje de “paraguayos” continuaría creciendo, hasta colonizar en buena medida nuestros estadios. Sirva como comparativo el listado de “oriundos” correspondiente al campeonato 1971-72:

Club Futbolista Nacionalidad Condición
REAL MADRID Miguel Pérez Argentino Oriundo
REAL MADRID Juan Carlos Touriño Argentino Oriundo
REAL MADRID Eduardo Aníbal Anzarda Argentino Oriundo
REAL MADRID Sebastián Fleitas Paraguayo Oriundo
VALENCIA C. F. Oscar Rubén Valdez Argentino Oriundo
VALENCIA C. F. Miguel Ángel Adorno Argentino Oriundo
VALENCIA C. F. Julián Aníbal Pérez Paraguayo Oriundo
AT. MADRID Iselín Santos Ovejero Argentino Oriundo
AT. MADRID Heraldo Becerra Argentino Oriundo
AT. MADRID Ramón Armando Cabrero Argentino Oriundo
U. D. LAS PALMAS Adolfo Fco. Soto Argentino Oriundo
GRANADA C. F. Pedro Fernández Paraguayo Oriundo
GRANADA C. F. Víctor Domingo Juárez Argentino Oriundo
GRANADA C. F. Ramón Aguirre Suárez Argentino Oriundo
C. D. MÁLAGA Sebastián Humberto Viberti Argentino Oriundo
C. D. MÁLAGA Rodolfo Vilanova Argentino Oriundo
R. C. CELTA Juan Carlos Lezcano Paraguayo Oriundo
R. GIJÓN Francisco Romero Paraguayo Oriundo
R. C. D. ESPAÑOL Roberto Juan Martínez Argentino Oriundo
REAL BETIS Rodolfo Alfredo Orife Argentino Oriundo
REAL BETIS Carlos Daniel Jurado Uruguayo Oriundo
R. C. D. CORUÑA Inocente Domínguez Gaona Paraguayo Oriundo
BURGOS C. F. César Mario Jacquet Paraguayo Oriundo
BURGOS C. F. Domingo Benegas Paraguayo Oriundo
SEVILLA C. F. Emilio Antonio Pazos Argentino Oriundo
SEVILLA C. F. Bernardo Acosta Paraguayo Oriundo
SEVILLA C. F. A. Daniel Bergara Uruguayo Nacionalizado
SEVILLA C. F. Herminio Rafael Toñánez Paraguayo Oriundo
CÓRDOBA C. F. Juan Carlos Rojas Paraguayo Oriundo
CÓRDOBA C. F. Andrés Medina Paraguayo Oriundo
C. E. SABADELL Mario Rolando Pini Uruguayo Nacionalizado
C. E. SABADELL Vicente Anastasio Jara Paraguayo Oriundo
C. E. SABADELL Vicente Raúl Jara Paraguayo Oriundo
REAL OVIEDO Oscar Evangelista Bravo Paraguayo Oriundo
REAL ZARAGOZA Armando Martín Argentino Oriundo
REAL ZARAGOZA Felipe Santiago Ocampos Paraguayo Oriundo
ELCHE C. F. Ricardo González Paraguayo Oriundo
ELCHE C. F. Aníbal Montero Soca Paraguayo Oriundo
REAL VALLADOLID Eduardo Bibiano Endériz Uruguayo Nacionalizado
C. D. TENERIFE A. Daniel Bergara II Uruguayo Nacionalizado
SAN ANDRÉS Ignacio M. Bergara I Uruguayo Nacionalizado
SAN ANDRÉS “Branko” Kubala Checoslovaco Nacionalizado
R. C. D. MALLORCA Javier Doval Vázquez Argentino Oriundo
R. C. D. MALLORCA Armando Benjamín Cáceres Paraguayo Oriundo
R. C. D. MALLORCA Juan Carlos Errandonea Argentino Oriundo
C. D. MESTALLA L. Agustín Pérez Miers Paraguayo Oriundo
HÉRCULES C. F. Humberto de la Cruz Paraguayo Oriundo
HÉRCULES C. F. Wanderley Machado Brasileño Nacionalizado
HÉRCULES C. F. Juan F. Sarrachini Argentino Oriundo
CÁDIZ C. F. Carlos Egidio Ferreira Argentino Oriundo
VILLARREAL C. F. Juan Gualberto Casco Paraguayo Oriundo
XEREZ C. D. Yano Daucik Checoslovaco Nacionalizado
C. D. MESTALLA Joaquín Ramón Martínez (=) Paraguayo Oriundo

Quede como aclaración que nuestra máxima categoría contaba ya con 18 clubes. Obviamente, mayor negocio para los “padrinos” del esférico.

Oscar Evangelista Bravo Junco fue registrado federativamente como paraguayo el 13 de setiembre de 1971, con ascendencia española, a tenor de la documentación que presentara, asignándosele por tanto la condición de oriundo, y como español venía provisto de pasaporte diligenciado en alguna embajada de Sudamérica. Pese a no descollar ni en el Real Oviedo durante sus tres campañas, y menos aún en Santander, cuando el Racing le extendiera un contrato para dos ejercicios, pronto surgieron fundadas sospechas sobre su auténtico origen. Para empezar, como ya eran bastantes los argentinos importados durante los últimos años, en el mundillo del balón se fue aprendiendo a distinguir acentos. Y el suyo no podía ser más santafefino. Aunque tanto la entidad asturiana como él mismo lo negaran, la verdad se abrió paso. Fue uno de los primeros falsarios desenmascarados.

El Xerez C. D. incorporó desde Argentina al defensa José Sánchez Fernández. Puesto que aportara documentación acreditativa de su nacimiento en Almería el 27 de marzo de 1946, fue dado de alta el 31 de agosto de 1971, como español de origen. Su caso era idéntico al de Juan Alberto Bustillo Freire, que el 23 de setiembre del mismo año fue inscrito en el R. C. D. Coruña como español de origen, aunque llegara desde el campeonato venezolano. Sin embargo, en el máximo órgano de nuestro fútbol parecían tenerla tomada con los procedentes de Guinea Ecuatorial, pues como guineanos de naturaleza y nacionalidad, y por tanto extranjeros, se concedieron fichas amateurs a Rosendo Otogo Ngui, José Eneme Obiang, Jorge Mba Efume, Saturnino Epitié Diome, Acacio Ayong Ndongo, Romualdo Locuna Bioco, Antonio Fernando Nue Obiang, y sobre todo, pásmense, a Daniel Zamora Salas. Obviamente nacieron como españoles en la entonces colonia, y parece que a ningún federativo se le ocurrió que, con esos nombres de pila, lo de extranjeros… Otorgar ficha amateur, lo único que podía hacerse con cualquier jugador extranjero, puesto que tenían vetada la profesional, era condenarlos a competir en campeonatos regionales.                                 

Queda por reflejar el considerable incremento de “extranjeros” a quienes se facilitaban tan sólo fichas amateurs. Parte de ellos, en especial los sudamericanos, llegaban al albur de intermediarios empeñados en colocarlos por clubes de segundo rango, a cambio de una comisión. Los ofrecían a prueba en partidillos amistosos o bolos veraniegos y, luego, si convencían a técnicos y afición, ultimaban la obtención de papeles, a medio rematar. Tampoco era cuestión de adelantar dinero sin estar seguros de que los chicos interesaban, pues tanto los falsificadores como determinados cónsules cobraban religiosamente, sin esperar a que la apariencia de legalidad diera sus frutos. Cuando esos jóvenes no convencían en ninguna feria, solían quedar a la buena de Dios. Y como maletillas, recorrían España de tienta en tienta, mientras soñaban por no perder la esperanza, con alterar el final a su cuento de la lechera.

Futbolista Naturaleza Nacionalidad Inscripción Club
Rosendo Otogo Ngui Guineana Guineana 5-X-1971 U. D. Aspense
Antonio Fernando Nve Obiang Guineana Guineana 5-X-1971 Cobarro Horticela
Juan José Costa Picañol Cubana Cubana 5-X-1971  
Ricardo Nelson Pons Brasileña Brasileña 5-X-1971 C.I.D.E.
Alfredo Van-Grieken Palacio Colombiana Colombiana 5-X-1971 Gran Vía C. F.
Hernando Londoño Guarín Colombiana Colombiana 5-X-1971 Villarreal C. F.
José Eneme Obiang Maye Guineana Guineana 5-X-1971 C. D. Cuarte
Jorge Mba Efumbe Guineana Guineana 5-X-1971 U. Carmen
Saturnino Epitie Dyome Remi Guineana Guineana 5-X-1971 C. D. El Águila
Fabio M. Unzain Tarantino Italiana Paraguaya 4-XI-1971  
Herminio del Valle García Chilena Chilena 27-XI-1971  
Yusuf Mahamud Ynsuf Yebrin Jordana Jordana 28-II-1972  
Luis Ernesto Monúa Torrens Uruguaya Uruguaya 28-II-1972  
Nicolás Orosz Húngara Húngara 28-II-1972  
Jesús Rodríguez Soria Española Cubana 28-II-1972  
Orlando Arenas Narváez Colombiana Colombiana 28-II-1972  
Daniel Zamora Salas Guineana Guineana 28-II-1972  
Luis Oswaldo Sibille Martina Peruana Peruana 28-II-1972  
Pedro J. Vázquez-Caidedo Peruana Peruana 28-II-1972  
Jorge Miguel Fenoll Brunet Venezolana Venezolana 28-II-1972  
Salvador Celis Guedes Salen Venezolana Venezolana 28-II-1972  
Emmanuel E. Oboe Ashrifie Ghanesa Ghanesa 28-II-1972  
Miguel Ángel Olcese Segarra Española Italiana 28-II-1972  
José Manuel Ruiz Fernández Mexicana Mexicana 23-III-1972  
Horst Mahz Alemana Alemana 19-IV-1972 S. Ignacio Loyola
José Augusto da Silva Jordán Portuguesa Portuguesa 6-XII-1971 C. D. Morell
José Álvarez Gutiérrez Cubana Cubana 18-IV-1972 Cult. Leonesa
Emilio Álvarez Gutiérrez Cubana Cubana 18-IV-1972 Cult. Leonesa
José Manuel Fndez. Camba Venezolana Venezolana 18-IV-1972  
José Miguel Martínez Ogando Danesa Danesa 18-IV-1972  
Miguel A. Moreno Gómez Mexicana Mexicana 18-IV-1972  
Acacio Ayong Ndongo Nseng Guineana Guineana 18-IV-1972  
Romualdo Locuna Bioco Guineana Guineana 18-IV-1972  

Empezaba a lucir sus primeros manchurrones una de las páginas más negras en la historia de nuestro fútbol. Sencillamente, porque cuando los escribanos empezaron a esparcir borrones, tanto desde la Federación directamente implicada, como desde instancias políticas, se miró hacia otro lado.

Hasta aquí, una aproximación introductoria al más desvergonzado “affaire” colectivo, con un balón de por medio. En el siguiente capítulo se dará cuenta, a través de un flashback y ya cronológicamente, cómo lo que empezara siendo maniobra descarada de unos pocos desvergonzados, derivó en putrefacción casi general. Los lodos de la mala imagen dejada en Chile, a punto estuvieron de sepultar nuestros campos de fútbol.

____________________________________

(1).- José Bódalo tenía dos equipos: el Real Madrid y el Carabanchel, representativo del barrio donde creciera. Se aseguraba que durante las representaciones teatrales del domingo por la tarde, a la hora del fútbol, actuaba con pinganillo para seguir los avatares del club “merengue”. Era preciso tener muchas tablas para estar a dos cosas a la vez, y sobre ese particular andaba muy sobrado. En alguna ocasión, incluso, hubo de desmentir su intención de presentarse a las elecciones presidenciales blancas.   




La Liga 1942-43 “robada” al CF Barcelona según uno de sus historiadores de culto

INTRODUCCION.

Como se ha dicho en otra ocasión el F.C. Barcelona es el club con más historiadores por m2 del mundo.

Entre su cantidad ingente, existen unos pocos, que se les puede considerar por el resto de ellos y por el barcelonismo en general, como de «culto».

En este primer escalón se encuentra sin duda D. Jaume Sobrequés i Callicó, del que el autor de estas líneas ha descubierto que tiene una enciclopedia, denominada en su versión catalana, única a la que dicho autor ha tenido acceso, » Història del F. C. Barcelona: El Barça, un club, una ciutat, un país». 6 Volúmenes. Editorial Labor. 1993.

Lo anterior constituye una gran antología de la historia del club desde su creación hasta la fecha de salida del último volumen.

En estas líneas se va comentar un solo asunto, lo que dice dicho historiador de «culto» de la Liga de 1942-1943.

El autor de este trabajo, desgraciadamente, desconoce el idioma catalán, pero tiene el reto de estudiar a este importante autor, al cual en el futuro volverá, aun a pesar del anterior hándicap.

LO QUE DICE D. JAUME SOBREQUÉS SOBRE LA LIGA DE 1942-1943.

D. Jaume cuenta «su historia» de dicha Liga en el volumen 2, Capitulo 2, denominado «La difícil represa de la postguerra i els primers éxits internationals . 1940-1957».Paginas 55/56. (Parcial).

A continuación se añade el texto en castellano, traducido por el entrañable amigo del autor, J. Lluch, barcelonista de pro. (Gracias Pepe).

«La Liga 1942-1943 fue de verdad conflictiva: El Barcelona fue sitiado por los árbitros, con una tendenciosidad que podría calificarse de obsesiva y que, de hecho, traducía la profundísima aversión de las instancias políticas del régimen hacia el F. C. Barcelona. Si hemos de creer las crónicas de la época, en aquella temporada el Barça perdió bastantes partidos como consecuencia de actuaciones arbitrales muy marcadas por el anti barcelonismo que transpiraba fobias anti catalanistas. El primer episodio tuvo lugar durante el primer partido de la competición en Chamartín, delante del Real Madrid (27 de septiembre de 1942). Posiblemente el equipo blanco habría ganado igualmente el partido, de hecho lo hizo con un resultado final de 3 a 0, pero el árbitro, Fombona pasó por alto dos penaltis clarísimos cometidos sobre Cesar.

Fue como una especie de prologo del amplio recital que se aproximaba. El 25 de octubre de 1942, Las Corts fue escenario de un arbitraje vergonzoso de Iturralde. Cuarenta mil espectadores asistieron boquiabiertos al «concierto de silbato» del colegiado, que inmovilizo a los jugadores locales con faltas inexistentes a destajo. El Valencia campeón vigente de la Liga aunque en declive, pudo derrotar al Barcelona por 1 a 2 con un juego poco deportivo. El 29 de noviembre, en Oviedo, donde el F.C. Barcelona fue vencido por 3 a 2, nació otro verdugo del club catalán: el árbitro Ocaña. Los jugadores azulgranas fueron otra vez inmovilizados por el árbitro, y a Martin y a Cesar les fueron anulados sendos goles sin ningún motivo. El tercer acto de aquella carrera persecutoria tuvo lugar en Las Corts, donde el día 6 de diciembre de 1942, el F. C. Barcelona perdió delante del potente Athletic de Bilbao por 1 a 3. Cuando faltaban cuatro minutos para el final del partido, el colegiado Sanchis Orduña va a invalidar un gran gol de Escolá y tres minutos después concedió al jugador bilbaíno Iriondo un tercer gol en situación de claro fuera de juego. El escándalo fue mayúsculo.

Esta constante persecución obligó a la Junta directiva a definirse delante de una afición que cuanto más avanzaba mas se indignaba. Después del partido con el Bilbao, envió una «respetuosa, pero enérgica» nota de protesta al Colegio Nacional de Árbitros, manifestando preocupación por el «sistemático anti barcelonismo arbitral». La nota proponía la creación de un «delegado federativo» para los partidos, especializado en supervisar arbitrajes. El menosprecio por las quejas de la Junta directiva delante de las actuaciones arbitrales provocó un clima extremadamente tenso.

El Mundo Deportivo, expreso su preocupación por «la insistente persecución de algunos colegiados contra el Barcelona, por motivos que carecen de toda lógica deportiva». (9 de diciembre de 1942).

El principio de la segunda vuelta de la Liga tuvo lugar en Las Corts el 10 de enero de 1943, con el Real Madrid en una tarde lluviosa. La presencia del árbitro Fombona era un mal presagio y, si no fuera por la esplendida actuación blaugrana la victoria hubiera sido para los blancos, en un partido que terminó con un empate a cinco. Fombona concedió tres goles madridistas en fuera de juego y anulo un gol legal del F. C. Barcelona. Cuando faltaba un minuto para el final del partido, y con 5 a 4 favorable al Barcelona en el marcador, el madridista Alsua cargó contra el portero Argila, ocasión que aprovechó Alday para conseguir en medio de una bronca fenomenal, el empate. La policía tuvo que proteger al árbitro hasta los vestuarios. No obstante esto, el Barcelona consiguió una buena racha de victorias y se acercó a la cabeza de la clasificación. Fue entonces que llegó, el 29 de marzo, un partido decisivo en San Mames contra el Athletic de Bilbao. Allí se decidía el titulo y allí se encontraba Tamarit Falguera como árbitro. Con el marcador 1 a 1, Martin hizo un gol precioso que Tamarit concedió de primeras y que seguidamente anuló siguiendo las indicaciones del linier. A partir de ese momento, el equipo blaugrana se hundió moralmente y los de Bilbao acabaron ganado por 5 a 2. Con todo el Barça acabó la Liga en tercera posición con 32 puntos, precedido del Athletic de Bilbao (36 puntos) y Sevilla (33 puntos). Mariano Martin con 32 goles se proclamo » pichichi» y la prensa catalana manifestó unánimemente que el Barça era «el vencedor moral» de la competición».

Para centrar al lector D. Jaume nace en 1943, luego tiene menos de un año, cuando están ocurriendo todos «los robos «anteriores, que describe de modo tan preciso.

OTRA HISTORIA ALTERNATIVA A TRAVES DE CRONICAS DE LA EPOCA.

Metodología utilizada.

Para verificar los numerosos datos que se ofrecen al lector, anteriormente, se han seleccionado tres publicaciones catalanas, como ejemplos de crónicas de la época, como son La Vanguardia (en ese momento Española), El Mundo Deportivo y Diario de Barcelona y se pasara revisión de lo que indican cada una, de los mencionados partidos, para comprobar todos los extremos que indica D. Jaume.

Se advierte al lector que caso de no encontrarse en dichas crónicas lo comentado por D. Jaume, se debe a que el franquismo indicaba a los tres periódicos, lo que debían publicar en contra del Barcelona, ósea de Cataluña.

Comentarios previos.

Para empezar D. Jaume tiene alguna confusión en algunas fechas de los encuentros que relata, pero esto es una cosa que le puede ocurrir a cualquiera y por tanto es disculpable.

Así indica el 25 de octubre de 1942, el partido del 1 a 2 entre el Barcelona y el Valencia en Las Corts y en realidad fue el 4 de octubre de 1942.

Indica el 29 de marzo de 1943 el partido de San Mames, el del 5 a 2, entre el Atlético y el Barcelona y en realidad fue el 21 de marzo de 1943.

Primer partido conflictivo. Real Madrid 3 Barcelona 0. Dos penaltis a Cesar.

LVE. Martes 29 de septiembre de 1942. Página 7.

Hay una crónica, sin firma, muy corta del partido, que indica que el Madrid mereció vencer y se duele de la falta de Martin en la delantera. No menciona nada de los dos penaltis a Cesar.

EMD. Lunes 28 de septiembre de 1942. Pagina 2.

Crónica de Alfil. Tampoco se indica nada en el asunto de los penaltis y además se pone al árbitro como magnifico. El «truco» está en que es una crónica de Alfil, que como es una agencia franquista defiende al Madrid y es contraria al Barcelona.

Diario de Barcelona. Martes 29 de septiembre de 1942. Página 13.

Es una crónica sin firma en la que no se dice nada de los dos penaltis a Cesar, que es el substituto de Martin, a quien también echan en falta. Sobre Cesar dicen «Su substituto Cesar, ha estado bastante discreto desperdiciando ocasiones claras de poder marcar» y sobre el árbitro, como en el caso anterior, que no había tenido ninguna dificultad.

Por tanto no se publica nada de los dos penaltis a Cesar.

Segundo partido conflictivo. Ver cómo juzga la prensa al árbitro y lo merecido del resultado Barcelona 1 Valencia 2.

LVE. Martes 6 de octubre de 1942. Página 8.

La crónica la firma Fco ORS, que indudablemente será anti barcelonista donde tiene como título «Se ha perdido una delantera», echando en falta a Martin y no poniendo nada bien a algunos jugadores azulgranas. Por ejemplo de Cesar dice: «Un gigantito en Los Cármenes (estuvo cedido al Granada la temporada anterior por una parte de su servicio militar) se ha achicado en Las Corts».

No juzga al terrible inmovilizador «del concierto de silbato», pero la última frase de su crónica es: «Pero, goles aparte, un vencedor indiscutible en el Valencia».

EMD. Lunes 5 de octubre de 1942. Pagina

Firma la crónica A. Soler Borrell Después del resultado en grande la titulación debajo del mismo es: «El Valencia fue vencedor mínimo pudiéndolo ser por mayor margen. El Barcelona sin cohesión en el ataque se desalentó al lesionarse Escolá».

El arbitraje lo califica así: «Arbitró bien el colegiado Iturralde». A. Soler será otro anti barcelonista.

Diario de Barcelona. Martes 6 de octubre de 1942. Página 18.

Firma la crónica BAL-LON. También pone como de posible influencia en el resultado la lesión de Escolá, que por cierto no la menciona D. Jaume y si que parece ser lo decisivo.

Sobre la labor del árbitro dice: «Dirigió el encuentro el colegiado Iturralde aceptablemente». BAL-LON también anti barcelonista.

Tercer partido conflictivo. Oviedo 3 Barcelona 2. Dos goles anulados a Martin y a Cesar.

LVE. Martes 1 de diciembre de 1942. Página 8.

Firma la crónica Cifra, otra agencia franquista y como era de esperar no califica ni al árbitro, ni tampoco menciona nada sobre los goles anulados. Otra evidencia más contra lo que tiene que luchar el C. de F. Barcelona.

EMD. Lunes 30 de noviembre de 1942. Página 2.

Firma la crónica el enviado especial  Joaquín Soler Serrano. El subtitulo de la crónica es: «El Barcelona pierde, por mala suerte, un partido que ganó por juego».

El cronista habla del mejor futbol del Barcelona y que el mejor jugador del Oviedo es su portero. Sobre los dos goles anulados no menciona absolutamente nada. Sobre la actuación arbitral dice: «El árbitro, aunque con algunos pequeños lunares aceptable».

Hace entrevistas a jugadores y directivos de ambos equipos: el capitán del Oviedo Herrerita dice: «El Barcelona, desde luego, ha jugado más que nosotros».

En el vestuario contrario Raich dice: «Hemos perdido injustamente. El resultado no refleja en absoluto la marcha del encuentro» y el delegado del equipo señor Calvet dice: ¿Mi opinión del partido? Pues…. que ha ganado la providencia y ha perdido el que mejor ha jugado».

Tanto uno como otro parecen decir que ha sido cosa de mala suerte más que culpa del árbitro, pero seguro que a los del Madrid les hubieran permitido decir cualquier cosa del árbitro sin problemas…..

Diario de Barcelona. Martes 1 de diciembre de 1942. Página 13.

La crónica la firma C. (¿Cifra?). No menciona para nada los goles anulados y del árbitro dice:» Dirigió el encuentro bastante desacertadamente, poniendo de manifiesto una visible falta de autoridad, el colegiado Ocaña».

Cuarto partido conflictivo (D. Jaume le llama el tercero). Barcelona 1 Athletic Bilbao 3.

Un gol del Barcelona anulado siendo válido y el tercero del Bilbao en fuera de juego.

Actuación del árbitro.

LVE. Martes 8 de diciembre 1942. Página 12.

La crónica no tiene firma. No indica nada sobre un gol anulado al Barcelona. Sobre el tercer gol del Bilbao lo indica de este modo: (El partido estaba en 0 a 2 y el Barcelona lo había puesto en 1 a 2 en el 21 minuto del segundo tiempo) «Poco duraron las esperanzas del Barcelona en un posible empate, porque cinco minutos después Zarra pasó a Gainza, centró este largo a Iriondo, sobre la marcha, consiguió el tercer tanto para su equipo y el ultimo de la tarde ( 1 a 3).

No corresponde los minutos en que D. Jaume dice que se han conseguido el segundo gol del Barcelona y el tercero del Bilbao, que fueron según lo anterior en los minutos 21 y 27 del segundo tiempo, no casi al final del partido.

El juicio sobre el árbitro es el siguiente: » El árbitro Sanchis Orduña , tuvo la desgracia de disgustar a los espectadores castigando acertadamente una falta real e innegable cometida contra Zarra- entrado por dos contrarios y derribado al suelo- dentro del área de los castigos máximos, que dio lugar al primer tanto de los bilbaínos. Por lo demás su arbitraje ni tuvo brillantez ni cometió desaciertos garrafales, a pesar de la actitud coactivamente vociferadora de la mayoría del público que sin duda, despidiendo a la fama de ecuánime y deportista que le conceptuaba, agitaba sus pañuelos parodiando no sabemos si la petición de oreja en el ruedo taurino o un poco desfigurada, a la muchedumbre romana en las luchas de gladiadores.»

Quien haya firmado lo anterior, no da la cara, al ser un anti barcelonista y un mal catalán.

EMD. Lunes 7 de diciembre de 1942. Página 3.

Hay dos periodistas que firman las crónicas. Sobre el partido en el campo de juego A. Soler Borrell y en los vestuarios A. Olle Bertran.

Como anteriormente en LVE el cronista ni menciona algún anulado al Barcelona ni tampoco que hubiera fuera de juego en el tercer gol bilbaíno.

Si que le parece, sin embargo, decisivo para la marcha del partido el tempranero penalty pitado en contra del Barcelona, comenzando su crónica con el subtitulo: «Un penalty demasiado decisivo».

Si parece que acierta D. Jaume al decir que hubo escándalo por parte del público.

Esta parte la describe la crónica de este modo: «El presentimiento de que el Barcelona iba a perder un partido que parecía debía ganar causó en el publico un serio disgusto. Y el árbitro pagó las consecuencias con un broncazo de cierta magnitud. Después las pagó el equipo perdiendo.

El publico de Las Corts que se empeñan los forasteros en considerar entre los mejores de España, estuvo ayer injusto y perdió la ecuanimidad. Al menos una mayoría a juzgar por lo que se hizo oír.

Y lo más lamentable o la mayor contrariedad para los disgustados fueron los resultados de su exacerbado apasionamiento, ya que contaminaron a sus propios favoritos (menos mal que no al árbitro) haciéndoles desaparecer la serenidad que tanta falta les hacía para aprovechar sus condiciones tan reconocidas pero tan apagadas ayer en gran parte del tiempo.

Un penalty por injusto que parezca no ha de mermar la ecuanimidad a un público ya mayor de edad, y tampoco ha de tener tanta influencia negativa en el juego de los perjudicados cuando estos tienen calidad y categoría como las tiene el Barcelona.»

Sobre el árbitro el periodista una vez le llama Sanchez Ocaña y otra ocasión Sanchis Orduña.

Con relación a la jugada del penalty, parece decir dos cosas contradictorias. Por un lado: » Sanchis Orduña fue riguroso al castigar la falta cometida a Zarra al intentar la defensa catalana cortar un avance suyo. Dos elementos se empeñaron en conseguirlo y hubo colisión en la que los tres rodaron por el césped» y luego dice: «La falta indudablemente existió y nada más que el árbitro podía dictaminar si merecía o no tan decisivo castigo. Y esto es lo que pareció discutirle el público, porque la claridad de ella no admitía discusión.»

Luego juzga la labor arbitral: «En lo demás no hizo mal arbitraje el colegiado valenciano a pesar de que tan feas se le pusieron las cosas. Afortunadamente no perdió la serenidad y encauzo bien una lucha ruda y fuerte que transcurrió con nobleza y escasa violencia peligrosa.»

Se hace un inciso para comentar una parte de la crónica de la que D. Jaume no habla: «Después…..Después no hubo desgracia sino suerte, ya que el Atlético bilbaíno no extremó su codicia como compadecido de la » jettatura» ajena, y Zarra perdió infantilmente un tanto seguro; Benito salvó providencialmente otro que dejaba pasar Miró y el árbitro parecía querer congraciarse con sus detractores perdonado un rechace del mismo Benito con ambas manos a un balón que se colaba en sus dominios.»

Se pasa repaso a parte de lo escrito por el periodista en vestuarios sobre el público: «………Ayer en Las Corts perdieron el control y bajaron el tono. Alrededor nuestro convirtiose la tribuna entera en un mar rugiente y apasionado. Se olvido el incondicional de animar a sus jugadores para ver en el campo únicamente a la persona del árbitro y transcurrió todo el primer periodo contagiándose el equipo del ambiente del nerviosismo general hasta el punto de no ligar un avance bien llevado ni dar pie con bola.»

En otra parte explica: «Hubo ayer en el palco presidencial muchas personalidades viendo el partido. Lo presidió el Excmo general Moreno Calderón, Gobernador Militar de la Plaza y vimos a dos altas jerarquías del deporte: a don Javier Barroso, presidente de la Federación Española de Futbol; al señor Touron secretario del Comité Nacional de la Unión Velocipédica Española y a don Javier de Mendoza de la Federación Catalana ( antes nombrado directivo del C. de F. Barcelona ).

Le pregunta al señor Barroso sobre el encuentro y contesta:» Un partido que no ha tenido nada de particular. No se ha jugado gran futbol pero ha ganado bien el Atlético por su juego más eficaz y practico o sobre un equipo con una mala defensa y una delantera que esta tarde pareció un poco desconcertada.»

Verde y en botella, una prueba más del anti barcelonismo existente en la Federación y la persecución que tienen que soportar desde Madrid. Todo el barcelonismo conoce la regla de oro: Los dirigentes militares y políticos cuando van al palco del campo del Barcelona es por imposición, mientras que cuando lo hacen al palco del campo del Madrid es por invitación gustosa.

Diario de Barcelona. Martes 8 de diciembre de 1942.

Firma la crónica BAL-LON. Incide como los anteriores en la jugada del penalty y también como los anteriores en ser una jugada que tuvo peso lo que no le impide decir:»  El triunfo del Atlético fue a todas luces merecidísimo, aunque quizá una «mínima» diferencia hubiese estado más en consonancia con el desarrollo global del encuentro.»

Sobre la actuación arbitral hace un largo comentario, que se reproduce entero: «Y una vez analizados los equipos en conjunto e individualmente y reconocida de antemano la legitimidad de la victoria bilbaína, vamos a dar nuestra sincera opinión sobre el castigo que señaló el colegiado valenciano señor Sanchiz (aquí Sanchiz en lugar de Sanchis ) Orduña y que -también a nuestro parecer- cambió la fisonomía del encuentro.

A los quince minutos aproximadamente de juego y en una de las veloces escapadas de la delantera bilbaína, Zarra que se dirigía recto al marco de Miró fue objeto por parte de varios jugadores azulgrana, no a la vez sino uno después del otro, de sendas entradas al esférico que conducía, intentando estorbarle para evitar el tiro, pero sin ser zancadilleado, aunque si cargado en falta y se vio obligado en vista de la im posibilidad de poder desmarcarse de pasar a Iriondo.

En ese momento el árbitro señala falta y como se había cometido dentro del área ordenó el saque del correspondiente «penalty», que Arqueta transformó en el primer tanto de la tarde. La falta existió-aquí nuestra opinión- y con criterio rigorista- excesivo quizá pues la jugada fue noble y no existió brutalidad ni mala intención- debía sancionarse como se hizo, pero lo que lamentamos sinceramente es que este mismo criterio rigorista no continuara durante el desarrollo de todo el encuentro. Faltas leves, pero faltas al fin y a la postre, dentro del área, se produjeron múltiples ante ambas metas y algunas de ellas de más gravedad y peligrosidad que la sancionada. Y nos duele que un partido que prometía interesante y emotivo, por ese detalle del colegiado de turno, al que se le añadieron otros fallos de menos calibre, echara por los suelos nuestras ilusiones. Después de lo expuesto no tenemos inconveniente alguno en calificar de deficiente su labor.»

Aquí se indica que el Barcelona jugó los últimos diez minutos sin Martin que fue retirado al vestuario, lo que le supuso otro hándicap.

Nada pues de gol anulado al Barcelona y gol del Bilbao en fuera de juego, pero coincide con D. Jaume que el árbitro estuvo mal, aunque victoria merecida del Bilbao.

Sobre la nota de queja  de la persecución arbitral y lo indicado en El Mundo Deportivo el 9 de diciembre de 1942(«la insistente persecución de algunos colegiados contra el Barcelona, por motivos que carecen de toda lógica deportiva.»).

Dado que D. Jaume habla de una nota de protesta se ha buscado evidencia sobre la misma en los días posteriores al partido en El Mundo Deportivo, no encontrándose entre los días miércoles 9 y domingo 13 de diciembre ningún comentario de la misma.

Para ser justo con D. Jaume el autor piensa que aunque no se tenga información de dicha nota de modo público, pudo sin embargo existir, por lo tanto D. Jaume se lleva el beneficio de la duda.

Donde la cosa no esta tan clara es en la frase que D. Jaume atribuye a El Mundo Deportivo con fecha 9 de diciembre de 1942.

El número de ese día tiene 4 páginas. Sobre futbol vienen noticias en las páginas 2 y 3.

En pagina 2 se indican crónicas de partidos de segunda división o las sanciones de la Federación Catalana de Futbol o la suscripción a favor de un jugador del C. de F. Gavá muerto prematuramente.

En la pagina 3 hay noticias sobre la próxima jornada que el Barcelona juega en Sevilla y donde al hablar del Atlético se le dice. «Esto rebasa ya los limites. Y como  no queremos pisar el terreno de lo sobrenatural respetuosamente nos destocamos la «chapela» y reconocemos humildemente: Atlético de Bilbao……tu eres el más grande»

Firma la crónica F. S.

También se indica la crónica del Barcelona que ha jugado en Las Corts un amistoso contra la Real Sociedad que gana 0 a 1 y otro en Madrid de homenaje a Quincoces, donde Cesar juega con el Atlético de Aviación contra el Madrid, empatando a 2.

¿Pero falta la primera pagina? Pues en ella viene el Discurso transcendental del Caudillo en el III Consejo Nacional y una foto con una crónica de «El Ejercito, perfil de España en la hora y en la historia».

Entre otros también una invitación de El Mundo Deportivo pidiendo un Aguinaldo para la División Azul del mundo del deporte.

Al Barcelona no le hace falta este anuncio pues seguramente «obligado» ya ha dado dinero para dicha causa antes. Véase Diario de Barcelona de 25 de noviembre de 1941, página 9, donde se puede leer sobre las cantidades recogidas en Barcelona de dicho Aguinaldo:» En la suscripción nacional abierta pro-aguinaldo de la División Azul a cargo de la Sección Femenina de FET y de las JONS, en el día de ayer se han recaudado en metálico las siguientes cantidades en la Delegación Provincial de la Sección Femenina de esta capital: A continuación se indica un listado donde en posición quince se lee Club de Futbol Barcelona 1000 pts.

Conclusión: El autor de este artículo ha sido incapaz de encontrar la frase que dice D. Jaume que se indica el día 9 de diciembre de 1942 en El Mundo Deportivo.

Se ha revisado también los días siguientes hasta el domingo 13 y tampoco se ha visto dicha frase.

Por cierto en el día 11 en página 1 se indica el Aguinaldo a la División Azul de la Federación Catalana de Futbol: 500 pts.

Quinto partido conflictivo (el franquismo invade Las Corts), Barcelona 5 Real Madrid 5. Tres goles del Real Madrid en fuera de juego y anulación de un gol legal al Barcelona. Mala actuación arbitral (Fombona), que debe ser acompañado al vestuario por la policía.

LVE. Martes, 12 de enero de 1943. Página 9.

Firma la crónica Santiago García, para el barcelonismo «todo dicho», un anti barcelonista, pues su padre tiene un número de socio muy bajo del RCD Español. Luego fue jefe de Deportes de LV  e igual algún día se repasan crónicas de su anti barcelonismo, como la de la eliminación del Madrid de la Copa de Europa por Mr. Leafe,….pero hay otras muchas más…

Lo que dice sobre la actuación del árbitro: «El señor Fombona se encontró con un partido jugado con corrección y que no le creó muchas complicaciones, y, no obstante, no acertó a resolver el único momento de alguna dificultad que se le presentó: una anómala retención de balón por parte de Marzá (el portero blanco), lesionado al parecer, en el suelo, cuya jugada siguió sin mediar decisión arbitral alguna.»

En el capítulo de goles o jugadas conflictivas además de la anterior indica lo siguiente:» Reaccionó el Barcelona, forzando nuevos saques de esquina, que no produjeron consecuencias, y en un centro de Valle, Martin y Marzá se lanzaron al balón, introduciéndolo el delantero azulgrana, al parecer , con el brazo en la puerta contraria, señalando Fombona la correspondiente falta. Poco después una zancadilla a Alonso (blanco) dentro del área de castigo fue señalada por el árbitro haciéndola ejecutar desde fuera.»

Con relación a los cinco goles del Real Madrid no indica ninguna incidencia reglamentaria en ellos.

Con relación al tema del árbitro acompañado de la policía hasta vestuarios no dice nada.

EMD. 11 de enero de 1943. Página 2.

Firma la crónica A. Soler Borrell. En relación con el árbitro y los goles anulados y concedidos tiene una aproximación con D. Jaume, pues considera que el gol anulado a Martin no tendría que haberlo sido y que el último gol del Madrid no debería haber subido al marcador. A pesar de lo anterior, el subtitulo de la crónica dice: Un partido de muchos tantos y gran juego, de emoción constante en su rapidez vertiginosa, y que terminó en justo empate después de señalar el resultado particular de cada tiempo (4-2 y 1-3) superioridad catalana y madrileña respectivamente.»

Curiosamente el periodista A. Olle Bertrán «hace vestuarios» y pregunta a directivos y jugadores de ambos equipos. El testimonio de Ipiña sobre el publico es el siguiente:» El público se ha portado muy bien. Ya habrás visto que protestó la anulación del tanto que marcó Martin con el brazo. Pero enseguida se le pasó la explosión de malhumor. En este campo se juega siempre a gusto.»

No parece deducirse de las palabras de Ipiña, que el árbitro necesitase ser acompañado por la policía a los vestuarios por el gran escándalo.

Pero al barcelonismo no hay quien se la juegue, de modo que dirá: «Es que el franquismo no permitía contar las incidencias en los partidos ya que estaban censuradas.»

En El Mundo Deportivo, del 15/2/1943, página 3, el Barcelona gana por 7 a 1 al Castellón y los jugadores le dedican el partido al encargado del botiquín Modesto que explica la razón: En Castellón al final del partido que ganó el Barcelona hubo un pequeño incidente y me llevaron detenido a instancias de un directivo del club de El Sequiol. Afortunadamente la cosa no tuvo importancia. Pero los chicos me dijeron esta tarde antes de salir que iban a marcar la goleada en mi honor…. y cumplieron su palabra.»

De donde se deduce que ser del Barcelona era tener la posibilidad de ir a la cárcel como años después, en el tardo franquismo, estableció el mítico y legendario barcelonista D. Manuel Vázquez Montalbán cuando dijo : » Cuarto en la lista de organizaciones que purgar después de los comunistas, los anarquistas y los separatistas, se encontraba el Futbol Club Barcelona.»

Este escritor «se forró» a escribir contra el Real Madrid, que es escribir contra el franquismo, en aquella época y por ello no fue nunca a la cárcel, siendo del Barcelona, aunque sí lo estuvo por el punto uno, que es otra historia.

Diario de Barcelona. 12 de enero de 1943. Página 13.

Firma la crónica del partido BAL-LON. Describe la labor de Fombona como sigue: «Dirigió el encuentro, no muy satisfactoriamente debido a no seguir el juego de cerca y dejar pasar infinidad  de faltas sin sanción, el colegiado asturiano señor Fombona, al que no se le complicó el partido en forma desagradable gracias a que eran dos «históricos» los oponentes, y como a tales no quisieron tomarse la justicia por su mano, lo cual a la postre redunda en su propio perjuicio.»

No indica nada de goles anulados, ni tampoco goles validados en fuera de juego. Tampoco nada sobre el público.

Según D. Jaume, el delantero blanco Alday consigue el quinto tanto, coincidiendo con el Diario de Barcelona, pero no con LVE y EMD, que atribuyen el gol a Mardones.

Sexto partido conflictivo. Atlético Bilbao 5 Barcelona 2. Con 1-1 gol anulado a Martin, primero concedido. Ver labor árbitro.

LVE. Martes 23 de marzo de 1943. Página 10.

Es una crónica de Cifra seguro que anti barcelonista pues describe la cuestión «del gol anulado» de esta manera:» Se han encontrado dos grandes equipos en la pugna, habiendo probado la superioridad del Atlético Bilbao y si no hubiera sido por la deficiente actuación de Iriondo el número de goles hubiera alcanzado una cifra impresionante. Los dos tantos que el árbitro anulo al Atlético lo fueron injustamente, igual que el anulado al Barcelona (toma castaña D. Jaume solo cuenta el 33% de la historia).

La crónica no menciona en qué momento el Barcelona consigue el gol anulado, indicándose que el primero anulado al Bilbao es cuando van 1-1 y el segundo cuando van 5-2.

La última frase de la crónica es:» El árbitro, salvo los tres fallos señalados, tuvo una buena actuación.»

EMD. Lunes 22 de marzo. Página 3.

Firma la crónica el enviado especial Carlos Pardo (¿se acuerdan aquel cuya esposa facilito al Real Madrid ir a la Copa de Europa?. Véase el número 48 de CIHEFE). Una parte de la crónica tiene como título: «Triunfo merecido de los bilbaínos.» En otra parte el titulo es también significativo: «Breve historia de siete tantos y tres que no lo fueron» de donde se deduce que coincide con Cifra en que hubo tres goles anulados.

En este caso con 1-1 el árbitro anula un gol al Bilbao por fuera de juego, sin entrar en decir si era o no era y a continuación comenta una jugada desfavorable para el Barcelona, que son unas manos de un defensa bilbaíno dentro del área.

Con 3-1 hay una jugada que Martin cabecea y un defensa la saca y los azulgranas protestan por considerar que el balón ha traspasado la raya de gol, dando el árbitro córner que se saca sin consecuencias. Luego comenta la anulación de otro gol al Bilbao con el 5-2 como antes. Tampoco en esta crónica queda claro cuál es el gol anulado al Barcelona, pero nunca con 1-1.

Sobre el árbitro hace el siguiente comentario: «Si añadimos a todo esto un pobre arbitraje de Tamarit Falaguera (en lugar de Falguera, como dice D. Jaume) que se empeñó en no buscar ni a unos ni a otros, llegaremos a la conclusión de que para este viaje a Bilbao en realidad solo se necesitaban alforjas para colocar en ellas los goles.»

Diario de Barcelona. Martes 23 de marzo de 1943. Página 15.

Firma la crónica C. De los goles anulados solo habla al calificar al árbitro de este modo:» Dirigió el encuentro, aceptablemente a pesar de que anulo injustificadamente, dos tantos al once local y uno al Barcelona, el colegiado valenciano Tamarit Falaguera.»

CONCLUSION ALTERNATIVA.

Repasando lo que dice el historiador «de culto» del barcelonismo D. Jaume Sobrequés i Callicó sobre «los robos» al Barcelona por su catalanidad en el franquismo más azul de la Liga de la temporada 1942-1943, con las crónicas de la época de tres periódicos barceloneses, el parecido es «como un huevo a una castaña.»

Pero la culpa del «robo» la tuvo el Real Madrid.

Se dejan algunas historias adicionales complementarias de esta temporada, para el futuro, donde se pondrá de manifiesto, la persecución a la que tenia sometido el franquismo al C. de F. Barcelona, para no alargar más la cuestión.




El origen de la actuación del Real Madrid en la copa de Europa según la versión «alternativa» de un culé

INTRODUCCION.

El pasado mes Jose del Olmo, presidente de CIHEFE y miembro de la IFFHS, deleito a los lectores de la revista con un magnifico articulo llamado «El nacimiento de la copa europea del clubs campeones».

En la exposición de dicho autor se indican una serie de datos con una rigurosidad encomiable, pero no deja para la historia, que en realidad, según se verá a lo largo de este escrito, el barcelonismo «ha descubierto», que el primer equipo español invitado fue el entonces Club de Futbol Barcelona naturalmente.

En el Metropolitano de Madrid hubo hace tiempo una publicidad de AIR BERLIN, en los andenes, según la cual un billete Madrid-Berlín-Madrid decía que costaba 25 €. Y luego en la parte baja se podía leer la inscripción: «No es broma somos alemanes.»

Se pide a los lectores que como el cartel  no se tomen a broma lo que sigue, una autentica y seria versión barcelonista «alternativa» a la del presidente de CIHEFE.

Entrando en materia.

LA VERSION «ALTERNATIVA».

La describe D. Carles Torras en las páginas 84/85/86/87/88/89 de su reciente libro «La Historia Oculta del Real Madrid, contada por un «culé». Edición Temas de Hoy. 2013.

Posiblemente la historia resulta un poco larga, pero dado «el sesudo estudio» efectuado por el autor, no se puede quitar a los lectores de la revista la gozada de que conozcan una profunda y rigurosa investigación del asunto y por ello con permiso de la Redacción, se adjunta a continuación la completa descripción de dichas páginas.

«Un invento oportuno.

Santiago Bernabéu y Raimundo Saporta supieron tomar la decisión adecuada en el momento preciso. Las competiciones nacionales anteriores a la Copa de Europa no tenían carácter de Liga continental del que sus impulsores querían dotar al nuevo campeonato. La copa con más antigüedad era la Mitropa, que enfrentaba a los conjuntos del centro y del sur del Viejo Continente. La Copa Latina era un campeonato con mucho prestigio, pero media solamente a los campeones de algunas ligas meridionales: Francia, Italia, Portugal y España. El periodista de L´Equipe Gabriel Hannot fue quien tuvo la idea de comprometer a la siempre díscola Inglaterra en la búsqueda del mejor club de Europa. Fue una iniciativa integradora al estilo del tratado de Roma, que por aquellas mismas fechas configuró la construcción de la Comunidad Económica Europea (CEE) como un selecto grupo de potencias europeas que iban a compartir el mismo espacio de intereses económicos.

(Hasta aquí D. Carles sigue la línea ortodoxa y hay poco que comentar, solo, tal vez, que no indica que la Mitropa era una copa del otro lado del «telón de acero» y que no había equipos en la misma del sur del Viejo Continente»).

(Comienzan las innovaciones «alternativas»).

Según relató el periodista Carlos Pardo, que trabajó durante años en el Mundo Deportivo, recibió de L´Equipe el encargo de invitar al Barça a participar en la primera Copa de Europa, pero los responsables azulgranas desestimaron la oferta por «utópica».  Los hechos, tal y como los desgrana Pardo, son reveladores de la falta de visión de futuro de la directiva de Miró-Sans:

«L´Equipe me pidió – era corresponsal en Barcelona-que invitara al FC Barcelona a participar en la primera Copa de Europa [….]. Antes de ir a hablar con el club; Samitier me avisó: te dirán que no….» No fotis». Me sorprendió. Fui citado en el club, en el Pasaje de Méndez Vigo, por el secretario Domenech […]. Cuando le expuse que venía en nombre de L´Equipe me preguntó ¿ Le que?. Leyó las condiciones y me respondió: «Esto es una «utopía», no se hará nunca». Y me habló de que lo que había que revivir era el campeonato de Cataluña por equipos, como antes de la guerra:

(El texto anterior y siguiente, esta tomado de D. Xavier García L. y D. Joaquín Luna, La Vanguardia, 30 de mayo de 2004, según D. Carles).

Un visionario el tal Domenech. (Atención llega uno de los momentos culminantes) Fue la mujer de Pardo quien le sugirió que trasladase la oferta del rotativo francés a su amigo Raimundo Saporta. «Estaba entusiasmado. Me pidió qua a la mañana siguiente volase a Madrid [….,]. Y al día siguiente, todos a Paris, donde se fundó en un hotel la Copa de Europa». (El día de la fundación, según del Olmo, fue el 2 de abril de 1955, para centrar al lector la escena e  indicar la rapidez con la que el Real Madrid tuvo que sacar los billetes para Paris ¡¡el día de antes¡¡ ¡¡ y menos mal que hubo¡¡).Sin saberlo, la señora Pardo había dado un espaldarazo formidable a la carrera deportiva del Real Madrid».

Por aquellas fechas, el Barça había comprometido su participación en la Copa de Ferias, que iba a organizar bianualmente la FIFA desde aquel mismo año 1955, con objetivo de enfrentar equipos de ciudades donde se celebraban ferias de muestras internacionales: Barcelona, Basilea, Birmingham, Copenhague, Fráncfort, Lausana, Leipzig, Milán y Zagreb (Se ruega al lector que retenga los nombres de las ciudades Leipzig y Zagreb). Si el Barcelona acogió con frialdad la oferta de L´Equipe fue una reacción parecida a la de las autoridades de la reciente creada UEFA, que desestimaron inicialmente organizar la Copa de Europa por considerar que no se podría prever la acogida que tendría entre las distintas federaciones de futbol.

La crónica histórica oficial del Real Madrid no recoge ninguna oferta al Barcelona por parte de L ´Equipe, pero si una hábil maniobra de Raimundo Saporta, que por su origen francés contaba con muchos contactos en la esfera deportiva del país vecino.

Tan pronta y entusiasta fue la colaboración del Real Madrid en la creación del nuevo campeonato que después de la primera reunión entre los representantes de los clubs invitados, los días 2 y 3 de abril de 1955 en Paris, Santiago Bernabéu fue nombrado vicepresidente del Comité de Organización de la copa europea. Los impulsores de la competición recién creada quisieron agradecer así al presidente blanco su decidida colaboración y el impulso internacional que les dio la adhesión del Real Madrid. Raimundo Saporta se mostraba satisfecho de la participación de la directiva madridista en la fundación de la Copa de Europa y reseñaba el decidido respaldo gubernamental recibido desde España: «Tan pronto como llegamos a Paris, fuimos a visitar al conde de Casa Rojas [Jose Rojas Moreno, embajador de España en Francia entre 1952 y 1960), que se portó estupendamente con nosotros y nos dijo textualmente. «Ustedes actúen. No consulten demasiado con Madrid. Yo enviaré un informe al Ministerio para que autoricen la participación». Este informe, unido al éxito del Presidente (en la primera reunión del Comité de Organización), ha colocado al organismo deportivo ante el hecho consumado, y anteayer han concedido oficialmente la autorización para participar en la Copa de Europa, a pesar de la posibilidad que existe de enfrentarnos con el Honved de Budapest en semifinales» (D. Carles indica que la fuente de esta comunicación es la carta de Saporta a Alejandro Bermúdez del 14 de abril de 1955 tomada del Archivo del Real Madrid, caja 146, carpeta 1. Para recordar por el lector más adelante).

En realidad el equipo del bloque comunista al que se refería Saporta era el Vogos Lobogo, equipo de Budapest que hoy día milita en la segunda división húngara. Pero los problemas para la conciencia anticomunista española llegaron ya en cuartos de final, cuando el azar situó enfrente de los blancos al Partizan de Belgrado, primer equipo de Europa del Este que pisaba suelo español después de la guerra mundial. Hay que recordar para valorar en su justa medida la transcendencia de un encuentro con un equipo perteneciente al bloque comunista, que cinco años más tarde, en la Eurocopa de Francia de 1960, la selección nacional se retiró en cuartos de final después de que el sorteo la emparejase con la Unión Soviética, con quien el régimen franquista no tenía relaciones diplomáticas. El motivo oficial de la retirada fue que Franco no quería recibir en suelo español a una delegación soviética. Dirigentes de la Federación intentaron buscar una solución al agrado de todas las partes, como jugar en terreno neutral o incluso dos partidos en suelo ruso. Pero las autoridades de Moscú tampoco estuvieron por la labor: en cambio, con el Real Madrid las autoridades españolas hicieron la vista gorda con la visita del Partizan, por aquel entonces principal equipo de Yugoslavia, país con el que tampoco había relaciones diplomáticas. Si el Barcelona hubiese aceptado la supuesta (aquí es «supuesta») invitación de L´Equipe en lugar del Madrid, ¿hubiese obtenido las mismas facilidades por parte del régimen franquista para participar en una competición en la que había equipos del otro lado del telón de acero? ¿Hubiese podido desplazarse el Barça por el continente en las mismas condiciones que lo pudo hacer el Real Madrid?. La pregunta queda en el aire para siempre.

Como hemos visto el papel de la directiva de Bernabéu fue determinante en la fundación de la Copa de Europa. El mandatario blanco tuvo claro desde el principio que esta competición seria la que lanzaría al Madrid a nivel europeo. Esta convicción la transmitió inmediatamente la junta directiva al equipo. En la primera edición de la Copa de Europa, Saporta afirmaba ya que los jugadores «se dan cuenta de la trascendencia mundial que tiene este torneo» (D. Carles cita como fuente de la frase al Mundo Deportivo, 17 de noviembre de 1955, en crónica de D. Carlos Pardo)

La misma determinación con la que consiguió hacerse con Di Stefano la empleó Bernabéu en ayudar a los franceses a homologar su nuevo campeonato a través de la UEFA, que se mostraba inicialmente refractaria al proyecto- «La Copa de Europa debe al Madrid, posiblemente su existencia. Si en la primera reunión el presidente y el tesorero madridistas, señores Bernabéu y Saporta, respectivamente, no hubieran puesto en la balanza todo el peso de su personalidad y el prestigio de su club, quizá la FIFA y la UEFA no se hubiesen decidido a hacerse cargo de esta competición» dijo Jacques Ferrán, redactor jefe de L´Equipe. Pero parece claro que fue el Madrid quien obtuvo mayores beneficios de su implicación en la Copa de Europa, puesto que su prestigio internacional creció como la espuma. En sus primeros años de existencia, el campeonato de reciente creación parecía hecho a medida de las necesidades y aspiraciones del club presidido por Bernabéu.

La primera edición de la Copa de Europa contó con la presencia de dieciséis equipos invitados por la organización. Declino participar el Barcelona, según la versión de Carlos Pardo y los clubs ingleses, reticentes ante una iniciativa impulsada desde Francia. El torneo empezó en octavos de final, y el Madrid eliminó al Servette suizo ( 7-0 global ), al Partizan ( 4-3 ) y al Milán ( 5-4).

OTRAS EXPLICACIONES ALTERNATIVAS A LA HISTORIA «ALTERNATIVA» CULÉ.

1º) Tesis barcelonista: El Barcelona fue invitado antes que el Madrid a la Copa de Campeones de Clubs.

Argumentos contrarios.

Como ha indicado D. Carles anteriormente, Jacques Ferrand es el redactor-jefe de L´Equipe y junto con Gabriel Hanot, el periodista más distinguido en el campo deportivo de dicho periódico, forman el tándem fundamental en la creación de dicho torneo.

Por tanto se entiende que Jacques Ferrand algo conocerá del tema. Por lo menos tanto como D. Carlos Pardo.

Afortunadamente lo va explicando de modo muy pormenorizado en el Boletín Informativo del Real Madrid. La parte creacional del torneo, el lector la puede encontrar entre marzo y noviembre de 1972 y con relación, al protagonismo del Barcelona solo se le menciona, en la referencia del Boletín correspondiente al número 264 de mayo de 1972, pagina 18.

El artículo se llama » L´Equipe interroga y Europa responde»  y en el mismo Ferrand indica que entre el 15 de diciembre de 1954 y antes de la reunión de Paris, el día 2 de abril de 1955, L´Equipe hace una encuesta, se repite, una encuesta, en varios países de Europa para conocer de primera mano cual va a ser la reacción de las federaciones y de los clubs y se van a Alemania, Austria ( Viena ) , Bélgica ( Bruselas ) , España  ( Barcelona  y Madrid) y Hungría.

Con relación a la parte española Ferrand dice lo siguiente:

«En cuanto a las reacciones españolas, fueron contradictorias. De Barcelona venían sobre todo, con reservas. Tanto es así, que Agustin Pujol, presidente de la Federación Catalana, Francisco Miró-Sans, presidente del C. de F. Barcelona y el periódico EL MUNDO DEPORTIVO, insistían sobre el recargo que sufriría el calendario, y sobre todo la necesidad de consagrar los días de la semana al entrenamiento. «Solo un campeonato de verano sería posible», concluían ellos.

Pero en Madrid, por el contrario, se entusiasmaron sin reticencia. Tanto es así, que el presidente de la Federación Española, Juan Touzon declaraba el 15 de enero (como se aprecia en España se hace la encuesta en enero 1955, mucho antes que el 1 de abril), al corresponsal de L´Equipe.

«Este proyecto me gusta enormemente, así como a mi amigo Bernabéu, presidente del Real Madrid, con el que estoy en conversaciones. España está dispuesta a recibir en sus estadios con capacidad para 100.000 espectadores, a los equipos de todos los países de Europa, comprendidos los que se encuentran detrás del telón de acero».

(Unas notas del autor sobre «mi amigo Bernabéu» y «estadios con 100.000 espectadores»).

Frases de este tipo pueden llevar a los barcelonistas, que son una prueba más, de cómo el franquismo ayudaba al Real Madrid, por eso se han tomado unas notas de Wiki pedía, de quien era D. Juan Touzon Jurjo, antes de ser presidente de la Real Federación Española de Futbol «Ligado desde niño al Atlético de Madrid, fue directivo del club, realizando diversas funciones, como la fusión con el Atlético Aviación o la compra por el Patronato nuestra Señora de Loreto de Huérfanos del Ejercito del Estadio Metropolitano……….

El 15 de enero de 1946 fue nombrado presidente del club…… y en julio de 1947 fue sustituido como presidente por Cesáreo Galindez……………»

Este presidente de la Española «es el amigo de Bernabéu» que seguro «era enemigo declarado» de los señores Pujol y Miró-Sans.

Se recuerda que el señor Touzon habla en plural «de campos de 100.000 espectadores», pues Chamartín ya estaba construido… y el Nou Camp, en construcción en enero de 1955. Solo para que conste en acta.

CONCLUSION: El Barcelona participó en una encuesta previa en enero de 1955, pero Ferrand no lo vuelve a mencionar para nada, en el proceso de embrionario de la competición, por tanto es imposible que la historia oficial del Real Madrid recoja algo al respecto de su invitación, aunque sí lo hace sobre sus comentarios de la iniciativa. «El FC Barcelona acogió la iniciativa con reservas por el previsible recargo de partidos y propuso un posible calendario de verano» (LIBRO OFICIAL DEL CENTENARIO.  HISTORIA DEL REAL MADRID. 1902-2002. Tomo I. Página 178.)

2º) Tesis barcelonista: El Madrid juega la Copa de Europa porque  le invita D. Carlos Pardo por idea de su esposa, un día antes de la reunión del 2 de abril en Paris.

Argumentos contrarios.

Pues va a ser que el Real Madrid va a tener los billetes de avión sacados antes del día 1 de abril de 1955, para ir a Paris a la reunión fundacional.

En el LIBRO OFICIAL CENTENARIO. HISTORIA REAL MADRID. 1902-2002. Tomo I. Página 175 se puede leer: «La UEFA reconocía que «la idea es buena, pero no se puede prever la acogida de las federaciones». Decidieron dar largas al asunto, y el periódico buscó el apoyo de los clubs más significativos de Europa (parece el momento de la encuesta), entre ellos el Real Madrid. A finales de enero, Saporta escribía a Bernabéu «He almorzado ayer con Monsieur Bernard Citröen, enviado especial de L´Equipe para la organización del campeonato europeo: Han causado sensación sus declaraciones en Radio Nacional, de que el Madrid, en caso de no estar clasificado para participar en dicho torneo, está dispuesto a ayudar al equipo que vaya al mismo, declaraciones que ha pedido a Radio Nacional para transcribir en su periódico».

Después la pagina 175 lleva al lector a la nota 133 donde se puede leer: Saporta a Bernabéu (24/I/1955) en Archivo Real Madrid, caja 146, carp 1

CONCLUSION: De lo de arriba se deduce que el Real Madrid no necesita de ninguna invitación de D. Carlos Pardo para estar inmerso en la génesis de la Copa de Europa. Su relación es con la parte parisina de L´Equipe desde el principio.

3º) Tesis barcelonista: El franquismo, en forma de embajador en Paris, ayuda al Real Madrid, como demuestran los archivos del Real Madrid.

Argumentos contrarios.

Se está en los primeros momentos de las salidas de los dirigentes y equipos españoles por el extranjero después de la guerra civil. Antes el Barcelona, dos veces y el Madrid, una, han estado fuera de España jugando la Copa Latina y los equipos han visitado las embajadas españolas. Después se convertirá en normal su presencia en embajadas o consulados o las visitas de estos diplomáticos a las concentraciones en la ciudad extranjera donde se concentran dichos equipos, antes de sus partidos. Estas delegaciones deportivas reciben todo tipo de ayudas.

La mencionada carta de Saporta a Bermúdez es mucho más amplia y dice muchas más cosas, que la cuestión del embajador. Todo se indica en EL LIBRO DEL CENTENARIO. HISTORIA DEL REAL MADRID. 1902-2002. Tomo I. Página 178 y a continuación lleva al lector a la nota 135, que dice: Saporta a Alejandro Bermúdez (14/4/1955) Archivo del Real Madrid, caja 146, carp. 1. » Saporta y Bernabéu partieron para Paris en la tarde del 30/3/1955. Los gastos de desplazamiento fueron 7.001 pesetas, pero recibieron de L´Equipe 4.150 pesetas en dietas y 7.500 del Instituto Español de Moneda Extranjera, lo que supuso un superávit de 4.648 pesetas. Liquidación detallada del desplazamiento (12/4/1955) en Archivo del Real Madrid, caja 146, carp 1.»

CONCLUSION: D. Carles Torras no accede a los Archivos del Real Madrid, sino que toma parte de la carta de Saporta a Alejandro Bermúdez, que se describe de modo público, en la referencia indicada arriba del LIBRO DEL CENTENARIO, pues el Real Madrid no intenta esconder nada en el asunto.

4º) Tesis barcelonista: El franquismo no hubiera permitido jugar al Barcelona en los países «detrás del telón de acero». «La pregunta queda en el aire para siempre». Además, si será franquista el Real Madrid, que le pasan por encima de la propia selección española, a la que no permiten jugar contra Rusia en mayo de 1960.

Argumentos contrarios.

Se le pidió al lector que recordara los nombres de Leipzig y Zagreb. Ambas ciudades tras «el telón de acero» y que intervienen en la Primera Copa de Ferias y el Barcelona también tuvo la posibilidad que le tocaran en el sorteo, lo que no ocurrió en esta ocasión…

Pero para que la pregunta no quede en el aire para siempre se ha consultado el libro «Historia del Futbol Club Barcelona de D. Rossend Calvet Mata y en su página 211 se puede ver que el Barcelona, en la Tercera Edición de la Copa de Ferias juega contra la Ciudad de Zagreb, los días 12 y 19 /10/1960, solo algunos meses más tarde de la prohibición de la selección española. Y en la Cuarta Edición juega contra el Dinamo de Zagreb, los días 13 y 20 /12/1961.

Luego de eliminado el Real Madrid de la Sexta Copa de Europa por los árbitros Mr. Ellis y Mr. Leafe, en opinión del autor , el Barcelona juega después , entre otros, contra el Spartak de Checoeslovaquia, los días 8 y 15/3/1961. (Véase el libro anterior, pagina 217)

CONCLUSION: El Barcelona juega «tras el telón de acero» también en fechas que todavía la selección española no había podido jugar contra Rusia y si no lo hace entre 1955 y 1959 es porque no le toca ninguna ciudad de allí en las Copas de Feria, no porque el franquismo no se lo hubiera permitido, no dejando ninguna pregunta en el aire…..

5º) Tesis barcelonista: Saporta se equivoca y habla del Honved, cuando en realidad fue el Voros Lobogo el que participó en la primera edición.

En el momento que habla Saporta, no se equivoca, pues es el Honved el invitado a participar, al ser el campeón de liga húngara de 1954, pero luego renunció y Hungría estuvo representada por el Voros Lobogo ( Véase José del Olmo. El nacimiento de la copa europea de clubs campeones. Cuadernos de Futbol. CIHEFE. Octubre 2013. Página 3.).

Se promete volver sobre el libro escrito por este autor.

Algo que no estaba previsto.

El autor de estas líneas, antes de acabar, ha ido al artículo original de La Vanguardia del 30/5/2004, página 63, titulado «Notario en las trincheras del deporte», en honor del señor Pardo y del que son autores, los señores D. Xavier García L. y D. Joaquín Luna, dado que D. Carles no lo indica entero en su libro y se ha encontrado la siguiente frase:

«Fui citado en el club, en el pasaje de Méndez Vigo por el secretario Domenech- el presidente era Martí Carreto- que era quien llevaba los asuntos del club».

Lo anterior pone de manifiesto que la memoria del señor Pardo no es buena y que tampoco los periodistas que le entrevistan están muy afortunados, dado que el presidente es en esos momentos Miró-Sans y no Martí Carreto, que ha dimitido en 1952.

Sobre D. Xavier García L., se volverá pues es un insigne historiador barcelonista de innumerables crónicas y libros de novela negra de conjuraciones franquistas- merengues contra el FC Barcelona.

NOTA BREVE A UN CULÉ QUE ESCRIBE SOBRE EL REAL MADRID.

Se trata de un asunto rápido de los muchos que hay que comentar sobre el libro «La Historia Oculta del REAL MADRID contada por un culé» de D. Carles Torras. Editorial Temas de Hoy. 2013.

En las páginas 69 y 175  introduce unos comentarios del libro «Tormenta blanca. La historia del Real Madrid» de Phill Ball. T&B Editores 2012.

Por supuesto son comentarios contrarios al Club Blanco y en ambas ocasiones se lee sobre dicho libro «escrito por encargo del club en su Centenario».

En la página 175, en la nota de pie numero 23, el año de la publicación se transforma en 2009, en lugar de 2013. Pequeñas erratas que le pueden pasar a cualquiera.

Pero lo que suena muy raro es que un libro del Centenario se publique 10 años mas tarde en España, sea o no sea oficial, del Real Madrid.

Pero ahora se explica al lector la historia completa.

Resulta que en octubre 2002, año del Centenario, se publica en ingles el libro » White Storm. The Story of Real Madrid» de Phill Ball y Editorial ( ¡ojo dato importante¡) Mainstream Publishing. Luego en septiembre de 2003 sale una segunda edición en ingles.

El autor de estas líneas, se pone en contacto con la Fundación del Real Madrid, que lleva el capítulo de publicaciones del Club, preguntando si hay libros oficiales del Club fuera de la editorial Everest y el 19 de marzo de 2013 recibe esta contestación » La Editorial Everest es el licenciatario oficial del Real Madrid en 2002 y posterior. Por tanto, todos los libros oficiales del Real Madrid están publicados por Everest».

Se deduce de lo anterior que D. Carles no dice la verdad a propósito, pues por ejemplo también referencia el libro del profesor Angel Bahamonde «El Real Madrid en la historia de España» escrito en 2002 y por eso no lo cita como libro oficial del Real Madrid.

El asunto queda claro, sale un libro en ingles en 2002, ya pasado el mes del Centenario y en 2012 la editorial T&B hace la versión española y D. Carles en base a la versión inglesa se aplica la regla de la oficialidad al salir su libro, de modo, que ello supone un desconocimiento pavoroso del Real Madrid.

El autor Phill Ball tiene antes de la publicación en español del libro anterior, cierta fama pues ha publicado el diciembre de 2010, el libro «Morbo. Historia del futbol español», que se vende relativamente bien en el mercado español.

D. Carles hay mas….




Sobre el cemento del Valle de los Caídos a Chamartín

INTRODUCCION.

El Boletín del Real Madrid, nº 168 de mayo de 1964, página 9, en su sección «Tiros del maquis», comenta de esta guisa:

«Existe una verdadera obsesión en todo ámbito deportivo de Barcelona con el Real Madrid.

Como síntoma de esa psicosis podemos presentar el número de una revista deportiva (cuyo nombre no cita, pero que se deduce fácilmente, que se trata de BARÇA). En sus trece paginas nombra al Real Madrid nada menos que ¡93 veces ¡. Hemos tenido la paciencia de contabilizarlos y hemos dejado de «contabilizar» los vocablos: madridistas, madrileños, merengues, pentacampeones y otros más que se refieren a nuestro Club. Solo Real Madrid ¡ 93 veces ¡. Esto nos recuerda los tiempos escolares cuando nos imponían un castigo. ¡O acaso lo sea ¡.»

Aunque lo anterior, según la revista, lo refiere a un caso puntual, de la experiencia del autor en el estudio los historiadores barcelonistas es casi ley general.

El Real Madrid es citado con profusión en la historia del FC Barcelona como, por ejemplo, el bastante reciente libro aparecido llamado «100 Momentos Estelares DEL BARÇA» de D. Andreu González Castro. Ediciones Lectio. Noviembre de 2011. ¿Adivinan cual es el momento estelar nº 4 del FC Barcelona? Si, si, justo, ese que lleva por título «Dos catalanes fundan el Real Madrid. 18 de abril de 1902». Aquí para no tener más polémicas se ruega a los madridistas, obvien la fecha de fundación que dice D. Andreu.

TESIS BARCELONISTAS SOBRE EL TEMA TRATADO DEL CEMENTO.

D. Santiago Bernabéu y su Junta, construyen el campo de Chamartín.

Las fechas que hay que conservar en la cabeza son:

Inicio de obras. 27 de octubre de 1944.

Encargo de la construcción: 24 mayo de 1945. Resulta seleccionada la empresa Huarte.

Cimentación y vaciado del campo: Junio de 1945 por la empresa Salanueva.

Inauguración de Chamartín: 14 de diciembre de 1947.

Sobre esta panorámica y las estrecheces de aprovisionamiento de materiales en los años 40, el barcelonismo «de modo documentado y riguroso», como se verá a continuación, indica que el Real Madrid tuvo todo tipo de ventajas, de un régimen que le consentía cualquier cosa, de modo que contrató a la misma empresa que en ese momento estaba realizando el Valle de los Caídos, ósea que Huarte, es la clave del asunto.

Recuerdo a los lectores que se está hablando del Real Madrid de los años 40, donde tiene extraordinarios éxitos deportivos, tanto nacionales como internacionales, por lo que es el equipo franquista, por excelencia, ya desde el día 1 de abril de 1939, por la tarde.

Menos mal que está el barcelonismo para poner las cosas en su sitio, como se verá a continuación con tres ejemplos.

EJEMPLO 1. LIBRO «LA CATEDRAL DEL BARÇA». Autor D. Josep Maria Casanovas. Editor EDECASA. Noviembre 2007. Página 37

» Bernabéu, un hombre sin estudios y escasa formación ( se volverá al final, matizando esta frase «tan documentada») pero muy próximo al poder, estudio rápidamente que había que ser servil al régimen ( también se efectuara un comentario a esta frase).

De esta manera construyó un estadio con todas las ayudas del poder dictatorial, hasta el punto que se cuenta que muchos camiones cargados de cemento destinados a la construcción del Valle de los Caídos se desviaban a la Castellana sin que nadie se sorprendiera».

Este autor tiene otras «perlas» que se podrían tratar en el futuro en este ámbito.

EJEMPLO 2. LIBRO «LA HISTORIA OCULTA DEL REAL MADRID CONTADA POR UN CULÉ». Autor D. Carles Torras. Ediciones Planeta. 2013. Páginas 77, 78 y 79.

El autor de estas letras confiesa que tiene «un especial cariño» a este libro y que va a tratar bastantes de sus «documentados temas». Pero para no producir dispersión, en esta ocasión, solo se trata lo que dice sobre el cemento.

En este caso se hace unas acotaciones previas para centrar al lector.

En este libro su autor D. Carles, como en los guiones de cine hace » flash-back» con sus historias y se salta del Madrid de D. Santiago Bernabéu al de D. Florentino Pérez y al revés. El autor de estas líneas, deja para otros la contestación a sus temas más actuales bajo la dirección del Sr. Pérez y se concentra solo en el Madrid de D. Santiago.

D. Carles en las páginas indicadas arriba, «se inspira» (dicho en fino) en las paginas 513/514/515/ 516 del LIBRO DEL CENTENARIO llamado «Historia del Real Madrid. Tomo II» coordinado por el profesor Bartolomé Escandell Bonet, sin mencionar en ningún momento «su fuente de inspiración».

Para que no se le pueda acusar «de plagio», cambia cierto orden de descripciones de cómo están en el original e introduce algunos «conceptos propios».

Algunos ejemplos de sus «conceptos propios» son:

1º) Cuando el Real Madrid «pide» ayudas oficiales, D. Carles utiliza el verbo «exige» ayudas oficiales. Misteriosamente D. Carles obvia decir que el Real Madrid se pone en contacto con los organismos oficiales y sobre todo con el Ayuntamiento de Madrid, porque el Ayuntamiento de La Coruña, acaba de apoyar, con una importante ayuda, la construcción de un estadio allí.

2º) Pero tal vez, donde pone «mayor creatividad», en esta parte de su narración, es cambiando a su aire, el modo que finaliza el Club todas sus cartas a los estamentos oficiales, según la página 514 del LIBRO DEL CENTENARIO citado. Véanse las dos versiones.

a)     Según Real Madrid. » El Club, en su correspondencia, siempre destaca el beneficio que la ciudad obtiene de la construcción y el que la sociedad deportiva no tenga ningún ánimo de lucro»

b)    Según D. Carles: «En aquella época los máximos representantes del Madrid empezaron a ensayar un discurso que han venido utilizando con asiduidad desde entonces: los favores al Real Madrid son favores a la ciudad y también a la imagen de España, puesto que el club representa la avanzadilla del deporte español.

También se hacía valer que el club no tenía ánimo de lucro al ser sociedad deportiva.»

Con el preámbulo anterior se indica a continuación «su demostrada teoría del cemento».

«En más de una ocasión, la lentitud de llegada de los materiales amenazó con paralizar las obras, y hubo que tirar de picaresca para hacerse con el hormigón y el acero necesarios.

Para ello fue de gran utilidad la empresa a la que se adjudico la obra. Después de la convocatoria de un concurso público, fueron las presiones de las autoridades las que favorecieron la concesión a Huarte y Cia SL., la misma empresa que se encargaba también de la obra gruesa de la estructura y movimiento de tierras del Valle de los Caídos. Hasta en tres ocasiones se suspendió momentáneamente el suministro de cemento y la constructora tuvo que detener los trabajos».

Para que conste, en esta última frase D. Carles lleva razón. En la página 516 LIBRO DEL CENTENARIO ( tomo II), se indica que Huarte remite una carta el 3 de junio de 1946, comentándole al Club «que habían tenido que desorganizar las obras por falta de cemento». Se ve que no debían de tener camiones para traerlo del Valle de los Caídos en esas ocasiones.

Prosigue D. Carles « Según los autores consultados,(que no se indican)gracias a todas estas coincidencias en la gestión de las obras del memorial franquista y del estadio madridista se produjeron en más de una ocasión transvase de materiales, y ambas obras compartieron medios. Se utilizo cemento destinado al Valle de los Caídos en la construcción del Bernabéu cuando se estrangulaba el suministro a la obra del paseo de Castellana».

Por ahora paramos con D. Carles pero se volverá a comentar » sus estudios».

EJEMPLO 3: AUTOR BARCELONISTA DE GOOGLE.

DIRECCION: marbcri2510.blogspot.com.es/2013/ol/medallas-de-oro-del-barça-franco.html.Uiy1T8bxpDs

MAS FACIL: Palabras claves: medallas de oro del barça a Franco. Pasión por el futbol: Sale el primero del listado.

Como los anteriores este autor «da cancha» a mayor tratamiento en el futuro. De momento se fija solo atención en su apartado siguiente: «¿Alguien se cree que el Madrid no recibió en aquella época más subvenciones?

Para construir Chamartín, por ejemplo, Bernabéu utilizaba por la cara, el cemento del Valle de los Caídos, ya que la constructora era la misma, Huarte.

La dificultad para encontrar pruebas contra el Real Madrid es enorme debido a sus fuertes influencias en los estamentos y a su control en los medios.

Sin embargo, es bien fácil localizar información manipulada sobre el Barcelona, aireada por el entorno merengue».

Este documentado autor tiene un final de traca. Ya se volverá a comentar más asuntos de esta página.

LA HISTORIA DESDE LA OTRA ORILLA.

Se ha traído al lector hasta este punto y se promete máxima sencillez y mucha más brevedad, para que conozca el otro punto de vista y luego que saque sus propias conclusiones.

La primera idea que tuvo el autor fue en la lectura del libro «El Valle de los Caídos» por Dom Justo Perez de Urbel, Abad Mitrado de la Santa Cruz (1959). En sus paginas 8/9 puede leerse «La idea de la cruz que debía dominar en la cima preocupaba vivamente a los directores de las obras, y particularmente al inspirador. En 1941 se convocó un concurso con el fin de aunar la colaboración de las mentes más preclaras en España en materia de arquitectura y de ingeniería. Fueron cerca de tres docenas los que se presentaron, bien sea aislados, bien sea en grupo. Se dieron los premios pero ningún proyecto fue aceptado. El problema de la cruz era la gran preocupación: Surgían nuevas ideas, pero ninguna llegó a ser aceptada. Un nuevo entorpecimiento se presentó al caer enfermo de gravedad don Pedro Muguruza, que venía dirigiendo las obras desde el principio: la actividad disminuyó con esto en todos los sectores y se hizo mas sensible cuando poco después murió el ilustre arquitecto: Se ensayó luego el trabajo en común de los tres arquitectos que estaban en el Consejo de Dirección: Otro intento destinado al fracaso: Al fin los tres arquitectos recibieron orden de hacer sendos proyectos que debían estar terminados en los comienzos de 1950.

Habian pàsado diez años desde el comienzo de las obras. Quedaba terminada la explanada de lo que mas tarde seria la basilica; la basilica era todavia un larguísimo túnel sin arte ni forma; de la entraña dura del monte habían salido miles y miles de metros cubicos de granito. Solamente el edificio de la espalda del risco de la Nava estaba casi terminado».

Al leer lo anterior y sacar el autor una idea de que casi en 10 años en el Valle de los Caídos, apenas se había efectuado obra con necesidad de cemento, el próximo paso fue buscar bibliografía sobre Huarte.

Y la suerte sonrió al autor madridista. Existe el libro «Félix Huarte. 1896-1971» de Félix Paredes. Ariel Historia, donde para abreviar como se dijo antes, en su página 483, dentro de la cronología de la actuación de la empresa con los años se puede leer:

1945. Mayo: la junta directiva del Real Madrid C. F. le adjudica la construcción del campo de futbol de Chamartín, futuro Estadio Santiago Bernabéu.

1950. 7 julio: se le adjudican las obras de la cruz del Valle de los Caídos.

CONCLUSION: HUARTE NO ESTUVO AL MISMO TIEMPO CONSTRUYENDO EL VALLE DE LOS CAIDOS Y CHAMARTIN.

Por supuesto en la mencionada cronología entre 1939 y 1950 Huarte no tiene ningún contrato con el Valle de los Caídos.

Se dice en el mencionado libro que D. Félix era osasunista, pero que conservó buena amistad con Bernabéu y que al morir hubo cambio de telegramas entre D. Santiago y los hijos de D. Félix.

ALGUNOS APUNTES A D. JOSEP MARIA CASANOVAS SOBRE D. SANTIAGO BERNABEU.

Se recuerda la frase objeto de este apartado final: «Bernabéu, un hombre sin estudios y escasa formación pero muy próximo al poder, estudio rápidamente que había que ser servil al régimen».

Todo lo que sigue es ABC madridista. Por lo menos los padres de D. Santiago lo intentaron y le tuvieron interno en un colegio religioso en El Escorial durante casi diez años. Por cierto en el mismo sitio, que estudio D. Manuel Azaña. Después pasó a estudiar bachillerato en el Instituto Cardenal Cisneros y luego hizo la carrera de Derecho en la Universidad Central, acabándola en 1915. A continuación se presentó a intendente de la Armada sin éxito. Luego ganó unas oposiciones a Contabilidad del Estado e ingresó en el ministerio de Hacienda y en julio de 1921 fue destinado a Oviedo y pidió la excedencia.

Retornó a Madrid y se puso a hacer los cursillos en la Academia de Jurisprudencia pero dos años más tarde Primo de Rivera suspendió la oposición y se dedico al comercio de helados y luego a la representación de una fábrica de plata y joyas de la suegra de su hermano Marcelo.

Lo anterior esta tomado de las paginas 138/139 del LIBRO DEL CENTENARIO. Tomo I

Con esto se contesta a la primera parte de la frase, procediéndose a continuación a la parte final de la misma.

D. Santiago no tuvo que esperar a la llegada del régimen del general Franco para pensar en construir un campo nuevo, como puede deducirse de leer el Boletín del Real Madrid Nº 220 de septiembre de 1968 en su página 23, siendo en 1931 ya directivo del Real Madrid que dice» Es curioso recoger las declaraciones que hizo a Hoja del lunes en el verano de 1934……» Según las ultimas noticias que tenemos, la prolongación de la Castellana se efectuara a unos 80 metros de nuestro campo. No por eso deja de preocuparnos la cuestión. Porque el Madrid FC precisa uno que tenga no solo mayor cabida de espectadores, sino espacio suficiente para las instalaciones anexas». D. Santiago en 1934 ya tiene en su cabeza, no solo un campo nuevo, sino también una ciudad deportiva.

Para su información don Josep Maria.

DESPEDIDA.

El autor se vuelve a sus cuarteles de invierno a seguir estudiando a los apasionantes historiadores barcelonistas, hablando del Real Madrid. Tiene trabajo futuro de contestación documentada para rato.




El Real Madrid ¿Equipo del Régimen Franquista?

Para los historiadores del FC Barcelona, al leer el titulo de arriba, sobraría la interrogación y estos tienen mucho peso, pues es el Club, con más historiadores por m2 del mundo.

Lógicamente los historiadores del Real Madrid, muchos menos, no están de acuerdo con lo anterior.

Si se revisa lo escrito por algún escritor, de simpatías neutrales y deportivistas, como Carlos Fernández Santander en su libro «El futbol durante la guerra civil y el franquismo» en el capítulo, casi del mismo título, que este trabajo (paginas 151-159), se puede deducir, que está más próximo a la tesis de los historiadores madridistas, que a la de los barcelonistas. Incluso, este autor, aporta una referencia de El País (3/12/1978), tampoco dado a simpatías madridistas, después de la muerte de D. Santiago Bernabéu, que dice: «Cabe decir que mas que ser el Real Madrid el equipo del Régimen y Bernabéu un hombre apoyado por este, como se ha dicho, fue el Régimen el que se favoreció de la tarea de Bernabéu. El poderoso equipo madridista fue toda una propaganda en los años en que el bloqueo era aun un recuerdo reciente, y la ilusión de no pocos trabajadores. Por lo demás, él nunca buscó favores ni se interesó gran cosa por la política».

La cuestión debe ser tan evidente, que muy recientemente, un afamado barcelonista, como es el escritor Jimmy Burns, nieto del doctor D. Gregorio Marañón, ha dicho, entre otras cosas en AS (7/7/2013): El mito del Real Madrid franquista lo creo el Barça y le sirvió de mucho. El Real Madrid durante la Republica se llamo solo Madrid, muchos jugadores fueron ejecutados por republicanos, así como funcionarios y muchos hinchas no fueron franquistas. Valdano, por ejemplo es del Madrid y viene de la tradición izquierdista clara».

Puestas así las cosas, se ha rescatado un comentario desde el barcelonismo, hecho en tiempo real franquista, que también inclina la balanza a que el Real Madrid no fue el equipo del Régimen franquista. Véase «La Revista Barcelonista» en su número 165, del 28 de mayo de 1968, en su página 5, en la sección «Los pájaros de las Ramblas» por E. Fernández, el artículo titulado «El Madrid vetado en Méjico», que se reproduce entero: «Mis pájaros están estupefactos. Según ciertas noticias publicadas, el Real Madrid no jugara en Méjico mientras determinada y alta personalidad mejicana esté en condiciones de impedirlo «por ser el equipo del Gobierno», del Gobierno español claro. Y no parece que nadie se haya preocupado mucho de esta verdadera injuria.

En primer lugar, hay que ignorar muchas cosas, demasiadas, para calificar a ningún equipo de nuestro país «equipo del Gobierno». Cuando muchos equipos extranjeros son incluso «del ejercito» de sus respectivos países, el futbol en España está constituido por equipos de sociedades privadas, que se juegan sus cuartos, y los exponen cara al desarrollo -quizá a la explotación- de un deporte. En segundo lugar, un país que está en inmediata organización de unos Juegos Olímpicos, que ya han quedado bastante cercenados por la discriminación africana, no debiera buscarse nuevos quebraderos de cabeza.

Si, sencillamente, se hubiera dicho que «el Real Madrid no interesa en Méjico», santo y bueno. Están en su derecho. Lo de vetarle por considerarle equipo del Gobierno, es algo que supera todas las marcas de la tontería y que nos hace temer por unas relaciones futuras deportivas, que deben ser limpias y claras como todo en deporte, y estar al margen de pequeñas rencillas de casino de pueblo.

Y si hoy hablamos así, es porque también algún día, se le puede ocurrir a ese señor decir cosas semejantes y quizá peores de otros equipos Y para calificar hay que saber antes cualificar».

Sin comentarios.